Guest: Gracias! Es todo un halago para mi ser tu escritora favorita :) Gracias por comentar! Ya he terminado la otra historia, e intentaré actualizar frecuentemente esta... espero que esta vez sí lo cumpla :3
Amelia: Muchas gracias, me alegra saber que di un comienzo bueno... eso era lo que quería jajaja. Espero superar a la otra historia, veremos cómo me irá, muchas gracias por tu comentario y opiniones, Beso!
sidspa:Gracias! Espero que disfrutes este cap! :)
eclair : Awww, muchas gracias! Mi objetivo es mejorar más.. no me conformo en la manera en que escribo, así que espero demostrar un gran cambio con esta historia. Gracis por comentar! Beso!
camila: Ya lo he actualizado, así que espero que te haya gustado al igual que este cap :) Gracias por comentar! Beso!
Danielle02 : He terminado la otra historia :D así que no puedes castigarme (? Quédate tranquila que en el durante de la historia se irán aclarando ciertas cosas... así que es cuestion de leerla y darle una oportunidad :) Espero que te guste! Gracias por comentar! Besoo!
SE QUE HE TARDADO MESES EN ACTUALIZAR, PERO PROMETÍ NO RETOMAR ESTA HISTORIA HASTA ACABAR INVISIBLE & UNTOUCHABLE, ASÍ QUE... AHORA SÍ PUEDO RETOMARLA PORQUE LA HE TERMINADO! :D
GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS! ESPERO QUE PUEDAN SEGUIR DISFRUTANDO DE ESTA HISTORIA!
QUERIDOS GUESTS, ME GUSTARÍA QUE SE PUSIERAN ALGÚN NOMBRE O ALGO, ASÍ RESPONDO BIEN A CADA UNO ;) GRACIAS!
This slope is treacherous
This path is reckless
This slope is treacherous
And I, I, I like it
Santana fue la primera en despertarse y obviamente no entendía nada, menos con la borrachera que se había puesto la noche anterior. Su primer acto fue tomarse la cabeza con una de sus manos y protestar por el dolor de cabeza que tenía, que obviamente… era por el alcohol. Cuando giró su cabeza, se encontró con la compañía del torso desnudo de su mejor amiga.
"Diablos", fue lo primero que susurró al enfrentarse con la lluvia de imágenes que aparecían por su mente, dándole un resumen de lo que había pasado. Dos sentimientos se mezclaron, una enorme tristeza al recordar lo feliz que se encontraba Brittany con alguien que no era ella, y culpabilidad por haberse desahogado con Quinn. La morena sentía que debía disculparse, pero luego pensó que lo hecho hecho está, y que era mejor afrontarlo y seguir que arrepentirse. Además, no sabía si Quinn también la había usado como "experimento" o qué, porque ella siempre supo que la rubia era muy hetero, o por lo menos eso fingía ser con todo el mundo. Lo que sí le daba miedo era la reacción que la ex –capitana iba a tener una vez que abriera los ojos y recordara en flashes lo sucedido. Si es que ella era gay, Santana sabía que de a poco lo iba a sumir (como ella lo había hecho) y, en ese caso, lo mejor era demostrar que no era gran cosa como para hacer un escándalo. Por eso, la latina decidió dejar fluir el día como si fuera un día común y corriente y tomar esa noche como si fuera una ayuda mutua entre amigas.
Con ese último pensamiento, se levantó, se duchó y fue a buscar su desayuno, y por supuesto algo de bacon que tanto amaba Quinn, pensando que sería una forma de apaciguar la tormenta.
…
..
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Luego de media hora, Quinn logró abrir sus ojos y cuando comenzó a recordar todo, el pánico empezó a aturdirla, más al ver que Santana no estaba. Se sentía avergonzada y más que humillada al vivir la experiencia de que la persona con la que se había acostado se había marchado ni bien encuentró el momento indicado. Cuando estaba pensando en cómo iba a hacer para salir de esa habitación y cómo iba a ser la próxima vez en que se enfrentara cara a cara con la latina, la puerta de la habitación se abrió dando la vista a la misma persona sobre la que pensaba con millones de paquetes en sus brazos. Quinn estaba muda.
"Buen día, bella durmiente", la morena saludó como si nada hubiera ocurrido y se dirigió hacia la cama para sentarse cerca de Quinn. La rubia enseguida guió sus sábanas más cerca de su cuerpo para cubrirse y vio que la respuesta de su amiga fue arquear su ceja, "me parece que es un poquito tarde para eso, no piensas eso Quinnie?", Santana dijo mientras iba sacando todas las cosas que había comprado para desayunar.
"Igual, eso no es una justificación como para andar desnuda por la vida", Quinn respondió aferrándose más a las sábanas y se indignó al ver cómo la latina sonreía aún más.
"Lástima", fue lo que obtuvo de respuesta y antes de que pudiera contestarle, la morena siguió hablando, "Oh! Antes de que me olvide, me he cruzado con lo justo para pescar a la enana escapando de la habitación de Finnocence, no puedo creer que todavía siga queriendo acostarse con ese grandulón, estoy segura que debe tener una obsesión imaginaria con él porque no hay nada de dónde te pueda resultar atractivo, de todos modos, la voy a torturar de por vida sobre su huída de vergüenza – "
"Como si tú no quisieras volver a acostarte con Brittany si ella ahora mismo abriera esa puerta y te pidiera que volvieran a estar juntas", la estudiante de Yale decidió desenmascarar la hipocresía de su compañera. Aunque lo hizo de una forma malvada, sabiendo que era un tema fresco aún y que la iba a herir, sintió que debían hablar de lo que había sucedido entre ellas, sobre Brittany… todo. Millones de emociones estaban jugando con su mente y sentía que en cualquier momento iba a colapsar si es que no aclaraban las cosas. Gracias a lo que había dicho, logró que se callara y que la mirara fijamente (aunque se sentía algo mal por haberle hecho recordar de lo que aún sentía por su amor no correspondido).
"Pensé que al haberte dado los únicos dos mejores orgasmos de toda tu vida ibas a ser menos frígida, pero se ve que algunas cosas no cambian", Santana le respondió secamente, demostrando que claramente estaba dolorida y molesta por lo que le había dicho y dio el ademán de dejar la habitación cuando la mano de Quinn la tomó del brazo para impedirlo.
"Ambas sabemos que somos unas malditas perras frías, por lo tanto vamos al grano", la rubia dijo en simulo de disculpa y Santana se sentó nuevamente en la cama mirándola fijamente.
"Ya que somos de ir al grano, entonces, ¿Eres gay?", la morena estaba claramente agresiva y decidió borrar su actitud de comprensiva que iba a tomar con su amiga. Ya que Quinn la había atacado, ella no se iba a quedar en el molde y provocó la misma reacción en la rubia, pero al ver su rostro aterrado, suspiró e intentó calmarse, "tranquilízate, sí? Total nadie sabe que yo 'he ensuciado tu alma tan pulcra de pecados carnales' y le hice creer al hobbit que tú te encargaste de cuidar de mi borrachera durante toda la noche y por eso, como agradecimiento fui a comprar desayuno", la chica de New Haven quedó mirándola asombrada al ver que su ene–amiga pudiendo tener el arma perfecta con la cual destruirla de por vida, decidió ayudarla.
"No soy gay, sólo fue una noche en la que ninguna de las dos sabíamos qué estábamos haciendo, tú estabas emborrachada hasta la estratósfera para olvidarte de tu rechazo y yo quería algo que me hiciera sentir viva, algo diferente que no sea un accidente", Quinn contestó y trató de que su mente grabara esas palabras. No quería complicar más su vida y menos con Santana, además… ella no era gay.
"Bueno, ya que todo está tan claro, podemos desayunar? No me levanté más temprano para buscarte el desayuno sólo para ti e irme", la morena comenzó a comer una de las rosquillas que había comprado mientras le entregaba la bandejita con el desayuno especial para Quinn. Este simple hecho le llamó demasiado la atención a la ex–porrista. Nunca en su vida, ni siquiera por sus padres (menos sus ex –novios), le habían preparado el desayuno. ¿Quién hubiera dicho que su principal enemiga en High School iba a sorprenderla así? Lo único que pudo hacer era degustar la comida ya que ella también tenía bastante apetito luego de haber gastado tantas energías unas horas antes. Mientras comían, Quinn sin darse cuenta empezó a ver a Santana de otra forma… Tal vez… ¿Atractiva? No, no podía ser. ¿Por qué ella iba a mirar a Santana de esa forma ahora? Siempre admiró el cuerpo que tenía la latina, porque hay que ser honesto, ¿Quién no envidia ese cuerpo? Hasta la textura y tez de su piel era envidiable, era tan suave y su color le daba un brillo especial que cautivaba la atención de cualquier par de ojos que estuviera cerca de ella, pero eso no justificaba que Quinn la encontrara… en forma atractiva. Más allá de la experiencia única que ambas habían tenido la noche anterior, cada una tenía vidas distintas, formas de ser completamente diferentes y… gustos que no concordaban en lo absoluto. Quinn era hetero y Santana no. O por lo menos eso trataba de fijar en su mente la rubia.
Aunque la verdad era que esa misma noche, la mismísima Santana López había quebrado algo en el interior de la señorita perfecta que intentaba ser Fabray.
Pero ella nunca lo iba a admitir.
"Si no te conociera mejor creería que tienes ganas de un segundo round, Fabray", Santana rompió el silencio sin mirarla a los ojos, estaba muy concentrada comiendo. Quinn enseguida reaccionó y no pudo evitar sentirse incómoda, porque, teniendo algo de lógica… las cosas ahora eran distintas aunque ellas no lo iban a admitir. Si siempre hubo tensión alrededor de ellas, ahora era mucho más notable. La rubia tenía millones de preguntas en su cabeza y sentía que iba a explotar, más rabia le daba ver cómo su amante por una noche mostraba estar lo más tranquila con lo sucedido. Tal vez… no había significado lo que para Quinn significaba… y eso, más bronca le daba. Ella no era para tomarla una noche y olvidarla como si fuera cualquier otra prostituta… no lo iba a tolerar en lo absoluto. Así que se acordó de que ella no había devuelto el favor y con el objetivo en su mente de que quería que la morena recordara ese día no como el día en que ella había manipulado a Quinn Fabray, sino que ella había sido manejada por la excapitana. Entonces, Quinn se inclinó bruscamente y la tomó del cuello para traerla contra su cuerpo en la cama e iniciar su propósito.
"Quinn! La comida!", la morena exclamó rompiendo el beso, sin ocultar su expresión de sorpresa, lo cual esto había incentivado aún más a la rubia a seguir con lo que quería lograr.
"No me importa la comida en este momento", Quinn le respondió contra sus labios y logrando colocarse sobre la latina. Al ver que Santana también estaba afectada por el cambio de aire en la habitación, reanudó el beso y luego se dirigió hacia el oído de su compañera, "Recuerdo que anoche no me dejaste devolverte el favor", la rubia susurró seguido por un beso en el lóbulo de la porrista, haciendo que cada beso se tornara más intenso, jugando con su lengua, succionando por todo el cuello que tenía a su merced.
"Joder, Q", fue lo único que exhaló Santana mientras ésta llevaba sus manos hacia el cuerpo de su excapitana, pero ésta la frenó tomando sus brazos y colocándolos sobre su cabeza, mirándola con gozo de demostrar que ella estaba al mando y que la morena se encontraba debajo de ella a su disposición. "Siempre pensé que tu lado controlador en la cama debía ser extremadamente sexy", la morena confesó y Quinn se sorprendió. ¿Santana había tenido fantasías sobre ella?
"Así que te gustaba cuando yo daba órdenes, López?", la rubia aprovechó para quitar más información mientras chocaba su cuerpo más contra el cuerpo que tenía debajo de ella y a la vez dejaba que su respiración caliente chocara con la piel de tez más oscura que había detrás de la oreja de la otra chica.
"Ugh, Quinn… menos hablar y más acción", Santana se estaba poniendo impaciente y nerviosa al ver que no podía moverse. Ante esto, Quinn mordió su cuello seguido por una gran succión, logrando que la morena gimiera fuertemente.
"No hables, prefiero que grites", Quinn seguía ganando autoridad y confianza en sí misma ante las reacciones de Santana. Ni ella podía creer lo que estaba haciendo y lo que recibía como respuesta de la morena. "No te muevas", la alumna de Yale ordenó y le quitó rápidamente la ropa a su chica sumisa para sentir su piel. Cuando volvió a colocarse encima de ella, la besó apasionadamente y fue inevitable sentir cómo su parte íntima se humedecía cada vez más al ver la intensidad con la cual Santana la observaba y cómo sus cuerpos unidos emanaban más calor. Quinn tenía que reconocer que nunca antes había experimentado tanta intensidad durante el sexo, tanta sensualidad … e intimidad… porque eso era lo que más se distinguía de todas sus otras experiencias. Una cosa es tener sexo directo, carnal, sólo contacto físico… y otra cosa… era sentir esa conexión que sentía con Santana. Lo cual ni ella ni Quinn iban a asumir, solamente iban a ignorarlo. Era más que extraño sentirse entre ellas, siendo que siempre una fue la peor enemiga de la otra, siempre chocando, confrontándose, y además de que eran muy distintas en todo sentido…
"Puedes hacer lo que quieras Quinn, no voy a obligarte a nada", Santana le dijo al ver que Quinn estaba perdiendo su papel controlador y estaba más tensa al no saber cómo seguir. Era su primera vez con una mujer en la cual ella debía tomar el mando. Ante lo que la morena le había dicho, Quinn soltó su respiración y agradeció enormemente en su interior la compresión que Santana tenía con ella (otro aspecto que la había sorprendido). Nunca había vivido este lado de la furiosa latina que siempre conoció, y… esto cambiaba las cosas en cierto modo.
Santana cambió el ritmo de los besos, tornándolos más lentos, con el objetivo de tranquilizar a Quinn y de transmitirle que había tiempo todavía y que iban a ir a su tiempo. Quinn, volvió a tomar las manos de Santana para colocarlas sobre la almohada, entrelazándolas con las suyas, mientras lentamente se colocaba entre las piernas de la morena, sintiendo más ansiedad y nervios ante cada paso que daba. El juego de la latina era que siguieran besándose para que Quinn no se concentrara tanto en las acciones que iba a dar… sino que esos pasos fluyeran por instinto y libremente. Lo cual ayudó enormemente a la rubia, que lentamente iba moviendo sus manos por el cuerpo de su amiga. Con cada roce que daba, Santana gemía o aceleraba más su respiración o arqueaba su espalda, como signo de que lo que hacía estaba más que bien. Cuando una de sus manos llegó a su ombligo, la morena percibió la inquietud de Quinn y la besó apasionadamente, tomando su mano y lentamente la dirigió hacia donde tanto ansiaba. Quinn cerró los ojos al sentir la humedad que había allí, y Santana liberó su mano para dejar que la rubia hiciera lo que quería.
Era la primera vez que la rubia tocaba el sexo femenino de otra persona, y comprobar que esa excitación se debía a ella, que Santana López estaba excitada por ella, hacía que su ritmo cardíaco cambiara rotundamente y la ansiedad de sentir más, de provocar más, de ver cómo Santana se desarmaba debajo de ella se incrementaran más y más. La rubia decidió tomar coraje y le dio más seguridad a sus acciones. Así que se dirigió hacia su rostro y la besó furiosamente, cambiando el ritmo de la situación mientras jugaba con el clítoris, descubriendo cuál era la forma en que enloquecía a la morena. Entre los besos (que ya se encontraba algo obsesionada por la suavidad de esos labios carnosos y salvajes), su instinto la dirigió hacia su centro, en donde rompió el beso para pedir permiso a la morena con los ojos. Ésta asintió brevemente y enseguida volvió a absorver la boca de Quinn con su boca ardiente. Cuando la rubia introdujo sus dedos en el interior caliente y húmedo de la latina, pudo sentir cómo un enorme escalofrío se apoderó de su cuerpo y sus mejillas ardían del sofocón que la estaba envolviendo. Y con la misma intensidad con la cual Santana hizo que llegara a un increíble y memorable orgasmo, Quinn le devolvió el favor que nunca se lo iba a olvidar.
…
..
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"Quinn!", Natalie agitaba su mano enfrente de Quinn para llamar su atención, "Dios, chica… qué rayos te sucedió durante el fin de semana que te subió a una nube y aún no has bajado?", la colorada la miraba arqueando su ceja, como signo de que quería una justificación del por qué estaba ignorando lo que ella le estaba contando.
"Sólo tuve un momento de distracción Natalie, deja de exagerar… qué pasó al final con Tom?", Quinn trató de escapar pero su amiga se sentó enfrente de ella mirándola fijamente.
"Ni siquiera escuchaste que te dije que Matt estaba interesado en ti! Ohh! Debe haber ocurrido algo muy bueno para hechizar a Quinn Fabray, así que lárgalo… soy todo oídos", Natalie le dijo y quedó esperando a que su compañera de cuarto le confesara.
"Ya te dije, nada… sólo fue una fiesta de casamiento de un exprofesor… ¿Qué tan interesante pudo haber sido?", Quinn dijo con falta de exasperación, tratando de que la dejara en paz, pero cuando se iba a levantar del sofá, su amiga la volvió a empujar para que se quedara allí "Qué diablos –"
"Nah-ah, tú me vas a contar quién fue", Natalie demandó.
"Quién fue qué?", Quinn contestó.
"Quién fue el que te agarró, rompió tus barreras y llevó al más allá, porque apuesto que debió haber sido más que increíble para atontarte de esta manera", la pelirroja dijo con sabiduría y Quinn revoleó los ojos.
"No fue nadie, ningún chico, ningún profesor, nada, ok?", la rubia le contestó y nuevamente quiso escapar pero fue en vano.
"Una chica entonces?", Natalie lo había dicho en broma pero Quinn clavó enseguida sus ojos en su compañera y se congeló. Fue como si se hubiera sentido descubierta. "Oh por dios! Una chica! La vez que estuve con una en High School, también fue buena… aunque por lo que veo la que te agarró a vos te dio vuelta!", Natalie dijo riéndose y bromeando con la rubia, la cual no sabía cómo reaccionar hasta que de pronto se enfureció y se levantó rápidamente.
"Nose de qué rayos hablas, pero no, no nada con nadie y déjame en paz… si llego a descubrir que anduviste desparramando rumores por ahí, te juro que me encargaré de que te arrepientas de por vida de haberlo hecho", Quinn la amenazó apuntándola con su dedo índice y mirándola fijamente. Su compañera se levantó y bajó la mano con la que la estaba apuntando Quinn.
"Quinn, creí que éramos amigas… puedes confiar en mí, no voy a decirle a nadie que eres gay", Natalie trató de suavizar las cosas, pero no sabía que lo estaba empeorando. Quinn al instante tenía su palma para abofetearla, pero al ver la mirada sincera de su compañera… trató de controlar su instinto impulsivo.
"No soy gay", la rubia dijo fríamente y su compañera hizo mueca de que no importaba lo que ella fuera.
"Está bien, yo experimenté un par de veces hace bastante y puedo decir que no soy gay… sólo probé lo que era, así que tranquilízate", la pelirroja le guiñó el ojo y Quinn simplemente asintió. Eso mismo tenía que sucederle a ella, ¿Verdad? Aunque, la verdad era que ansiaba muchísimo recibir noticias o algún mensaje de Santana, pero sabía que ni ella ni la morena iban a escribir primero. Quinn quería saber que no había arruinado la amistad que había entre ellas y no quería vivir por nada en el mundo una situación complicada como la que Santana había vivido con Brittany y que por culpa de eso se disolvió la amistad entre ellas.
"Qué me decías de Matt?", Quinn respiró hondamente e intentó cambiar de tema, dejándolo en el pasado, que eso debió haber hecho ese mismo día en que dejó el hotel y saludó a su amiga.
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Lo que no sabía Quinn, era que en la otra ciudad de New York, se encontraba una latina que estaba confundida y tampoco lograba quitarse de la cabeza ese día. Mientras Quinn hacía hasta lo imposible para ocultar lo que sentía por dentro, Santana estaba considerando la posibilidad de ir a comprar boletos para ir a visitar New Haven.
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