BUENO, QUÉ DECIR... AMARÉ GLEE FOREVEEEEEEEEEEEER 3
ESPERO QUE USTEDES SIGAN LEYENDO Y QUE CONTINÚEN LAS HISTORIAS QUINNTANA
GRACIAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS A QUIENES COMENTAN, SIEMPRE INCENTIVAN MUCHO :) Y MEJOR TODAVÍA SI DEJAN IDEAS, SIEMPRE VOY A TRATAR DE COMPLACERLOS :3
NO TENGO IDEA SI HACER LA HISTORIA UN POCO MÁS DRAMÁTICA (LO CUAL LA ALARGARÍA) O HACERLA MÁS CORTA Y CONCISA, TENGO BASTANTE EN MENTE, EL TEMA ES CÓMO VOLCAR TODO LO QUE IMAGINO EN WORD JAJAJA. EN FIN, GRACIAS A TODOS USTEDES POR DARLE UNA OPORTUNIDAD A ESTA HISTORIA :)
BUEN FIN DE SEMANA!
sidspa : Consideré tus consejos y espero que los haya cumplido ;) Gracias por recomendarme y comentar! :)
Guest : Aquí tienes la actualización, espero no haberte hecho sufrir tanto jajaja gracias por comentar! :)
parkinson : Gracias! me halaga leer que te gusta la historia :) Gracias por comentar :)
bandida : Espero que con este capítulo logre mejorar tus expectativas de la historia :) Gracias por comentar!
Fulana : Trato de no demorarme mucho con los capítulos jajaj trato de cumplir lo que prometí :D La verdad es que no me acordaba si había mencionado algo o no acerca de la enfermedad de mi madre, y no, para nada... te agradezco por la buena onda, perdón si pareció mi comentario agresivo pero, como ya dije antes, no recordaba haberlo dicho. Soy una persona muy abierta, así que no me molesta para nada ;) Me enorgullece saber que le gusta la forma en que escribo, trato de mejorar cada día un poco más :) Espero que disfrutes este capítulo! Gracias por comentar :)
betty : Bueno, aquí vas a tener un poco para entretenerte :) Gracias por comentar!
Santana fue la primera en despertarse. La morena se procesó la información de que se había quedado dormida abrazando a Quinn, entrelazando sus piernas y sin dejar un espacio libre entre sus cuerpos, mientras sus ojos trataban de acostumbrarse a la claridad de la habitación. La cabeza de su amiga estaba a milímetros de la suya, y esto… causó en la latina muchas cosas. Santana nunca se había tomado el tiempo necesario para admirar la belleza de su mejor amiga. Pensar que siempre estuvo a su lado, compartieron millones de pijamas parties, estuvieron siempre cerca… y nunca se detuvo a admirar su rostro esculpido, sus perfectos, delicados, sensuales y glamurosos rasgos. Sus cejas perfectamente arqueadas, que mostraban carácter cada vez que Quinn las elevaba y a la vez vulnerabilidad al estar en su posición natural … como en ese momento, en el cual ella dormía pacíficamente y, por lo tanto, su cerebro no estaba en posición de 'alerta'.
Fue casi por instinto cuando Santana comenzó a comparar cada rasgo de la chica que tenía en sus brazos con los de Brittany. Quinn tenía labios más gruesos, mandíbula más ancha y cuadrada, era un poco más corta de estatura, su cuerpo era más voluminoso, sus ojos eran verdes…
Mientras la morena continuaba observándola, llegó un momento en el cual Quinn abrió los ojos y se encontró con que su amiga la estaba mirando muy cerca. Santana, enseguida se ruborizó y su mente batallaba en si tenía que alejarse inmediatamente y fingir que no la estaba mirando cómo dormía… o mantenerse allí, como estaba. Mientras su mente no se ponía de acuerdo con las alternativas, la latina notó algo que nunca se había percatado antes…
La sonrisa de Quinn.
Santana podía jurar que nunca la había visto sonreír de esa manera, o por lo menos con ella. Siempre supo que las sonrisas que la rubia daba al resto del mundo eran todas falsas, pero en ese momento… se sentía natural… y ella formaba parte de esa perfecta sonrisa.
"Hey…", la rubia la saludó, ya que se dio cuenta que la morena estaba en otro mundo y sonrió ampliamente al ver que Santana estaba algo ruborizada porque Quinn descubrió que la miraba mientras ella estaba durmiendo. La ex–capitana contuvo sus ganas de provocar a su amiga con respecto a eso y simplemente concentró su mirada en esos ojos chocolates que estaban fijos en su boca.
Pasaron varios segundos mientras ellas mantenían esa conexión visual, hasta que Santana le devolvió la sonrisa. Quinn se preguntaba internamente qué era lo que su amiga estaba pensando en ese momento… si pensaba en ella… o en Brittany. Ella siempre supo descifrar los pensamientos de la morena, pero en ese caso se había tornado difícil.
"Estás mejor?", Santana le preguntó sin quitar sus ojos de ella y no pudo controlar su movimiento inconsciente de acariciar el cabello de Quinn, una vez que la rubia le había brindado una media sonrisa, reflejando que se había acordado de lo sucedido la noche anterior. Quinn cerró los ojos, recordando avergonzadamente cómo Santana se había hecho cargo de ella y del estado en que se encontraba.
"Ugh, gracias por lo de anoche… no tenías por qué –"
"Cuando quieras", Santana la interrumpió y Quinn abrió los ojos para encontrarse nuevamente con esos chocolates mirándola fijamente. La conexión que sus ojos habían establecido era tan… intensa…
La forma en que Santana la estaba mirando provocaba que su boca de estómago se cerrara, que su corazón se acelerara y que las ganas de besarla sean cada vez menos controlables.
Por miedo a que la morena se alejara, Quinn decidió mantenerse callada y quieta, observando atentamente lo que hacía ella y esperando su próximo movimiento. Santana continuó acariciándole el cabello y Quinn seguía paralizada sobre la almohada, rogando a que la latina se inclinara y la besara. Pero como Quinn nunca se caracterizó en ser una persona muy paciente, comenzó a inclinarse hacia Santana, alternando su mirada en los labios de la morena y luego nuevamente en sus ojos, tratando de recibir alguna señal de aceptación o rechazo… pero por lo que se aparentaba, la morena también estaba pensando y deseando lo mismo que ella… y –
For you, there'll be no more cryin'
For you, the sun will be shinin'
And I feel that when I'm with you,
It's alright, I know it's right
Y el fantasma de Brittany S. Pierce apareció.
To you, I'll give the world
To you, I'll never be cold
'Cause I feel that when I'm with you,
It's alright, I know it's right
Y toda esa magia que se estaba generando en esa cuestión de segundos desapareció.
Fue como si Santana hubiera recapacitado en lo que iba a suceder, ella abrió los ojos e inmediatamente se alejó de Quinn. Esperó unos segundos, tratando de procesar lo que estaba por pasar y luego clavó sus ojos en su celular que estaba sonando y vibrando en su mesita de luz.
And the songbirds are singing
Like they know the score
And I love you, I love you, I love you,
Like never before
"Britt", atendió casi sin aliento mientras se retiraba de la habitación para poder hablar mejor con su exnovia y dejando a Quinn sola en la cama, sintiéndose como una estúpida esperando algo más de la morena o hasta soñando en que ella iba a ignorar esa llamada para continuar lo que estaban por hacer.
La rubia simplemente suspiró, trató de guardar las pequeñas lágrimas que estaban por formarse en sus ojos sin entender por qué eso le había afectado tanto. Ella sabía que nunca iba a ocupar el lugar de la holandesa, entonces… por qué esperaba lo contrario?
Quinn siempre fue amante de las cosas imposibles a su alcance. Era su naturaleza. El tema era… ella quería algo más con la morena o solamente se sentía atraída porque justamente sabía que estaba fuera de su alcance?
Quinn prefirió quedarse con la segunda opción e ignorar la presión que sentía en su pecho.
'Ella nunca va a ser tuya, Lucy'
Confió en lo que su conciencia le decía y volvió a acurrucarse en las sábanas por unas largas horas.
…
..
.
"Hey", Quinn se aproximó a la cocina en donde estaba Santana con su notebook muy concentrada. La rubia se dirigió hacia la cafetera para prepararse un poco de café y luego se apoyó sobre la mesada, mirando a su compañera quien seguía igual de seria. "Quieres café?", Quinn intentó una serie de diálogo para romper el silencio y recibió una pequeña sonrisa de parte de la morena. Ni bien tuvo las dos tazas de café, se sentó al lado de Santana.
"Puedes contarme si quieres, soy tu mejor amiga después de todo", la latina sabía muy bien que la rubia se refería a la llamada de Brittany. En un momento se sintió insegura de contarle sobre su ex–novia a Quinn, porque … bueno, ellas habían tenido sexo y podría tornarse incómodo hablar de su relación pasada, pero la rubia le dio a entender con su mirada de que quería verla bien y ayudarla. Santana se sintió por un lado aliviada al saber que, aunque habían tenido sexo, la amistad todavía permanecía.
"Llamó para saber cómo estaba", la morena comenzó a hablar inseguramente y la rubia asintió con su cabeza como signo de que quería que continuara. "Dijimos que íbamos a tratar de que las cosas vuelvan a ser como antes, como mejores amigas… pero…"
"Tú no sabes si puedes hacerlo", Quinn habló por ella y le dio una media sonrisa, obteniendo como respuesta el asentamiento de la cabeza de la morena.
"Es difícil, sabes?", la morena se estaba exaltando y Quinn sólo la observaba, "Cada vez que ella me dice que me extraña y que me 'ama', siento mi pecho comprimirse tanto que no puedo respirar", Santana confesó y agachó su mirada. "Duele saber que la forma en que ella me lo dice no es la forma en que lo quiero escuchar… y por lo tanto no le puedo responder, y sé que a ella también le hace mal… y… ugh", Santana suspiró y tú notaste que intentaba controlar sus lágrimas. "No creo que podamos volver a ser mejores amigas, o por lo menos no ahora"
"Se lo dijiste a eso?"
"No", Santana confesó, todavía sin conectar sus ojos con los verdes avellana.
"Creo que deberías hacerlo… Brittany debería entenderte", la rubia tomó la mano de Santana apretándola un poco, queriéndole decir que debía tener fuerzas y esperanzas.
"Necesitas alejarte un poco, San", Quinn se atrevió de darle consejos. "Las cosas todavía son muy recientes y necesitas tiempo", le dijo esto tratando de captar la mirada de la morena mientras acariciaba su mejilla.
"Lo sé", fue lo único que dijo Santana y conectó sus ojos con los de Quinn por unos segundos.
'Es tiempo de dejarla ir', eso era lo que Quinn trataba de transmitirle con sus ojos y Santana lo sabía, pero la cuestión era que no quería. No aún.
La ex –capitana besó su frente y luego decidió dejarla sola.
…
..
.
"No es necesario que me acompañes mientras yo estudio, Santana… puedes mirar televisión o lo que quieras", Quinn le habló mientras despegaba su mirada concentrada de sus libros. La morena se encontraba a unos centímetros de distancia leyendo una revista que había sobre la mesa.
"Sé lo que se siente cuando hay personas que hacen ruido y no te dejan estudiar", Santana le sonrió amistosamente y eso tocó los sentimientos de Quinn. Quién iba a decir que la latina iba a ser una amiga tan comprensiva? "Igual, me voy a poner a hacer un poco de mis cosas… así que no te preocupes", la morena le dijo y Quinn la observaba extrañada al verla que buscaba su notebook. ¿Qué cosas tenía que hacer si ella no estudiaba? La rubia prefirió quedarse con esa pregunta en su mente para no volver a esos momentos en que se tiraban indirectas que solían ser bastante directas y muy hirientes que siempre conllevaba a peleas. Quinn decidió volver a enfocarse en sus libros.
"Hola a todos! Ugh, estoy muerta de hambre… espero que por lo menos me hayan dejado algo", se escuchó la llegada de Natalie.
"Te dejamos un par de enchiladas que cociné", Santana le informó y Natalie la miró como si eso hubiera hecho su día.
"Cocinaste tú?", la pelirroja le preguntó y Santana le sonrió guiñando un ojo, "Ya comencé a adorarte", la chica le respondió entre risillas mientras Quinn observaba la interacción que claramente le molestaba.
"Podrían dejar el coqueteo para otro momento? Gracias", la rubia protestó y Natalie se acercó a Quinn para besar su mejilla.
"Lo siento, compa", le dijo sonriente y Quinn revoleó los ojos, "Santana, te molestaría calentármelas en el microondas mientras me baño?", la chica le pidió y Santana le hizo ademán de que ella se encargaba de eso. Mientras Natalie se marchaba, Quinn observó mientras leía que Santana le estaba mirando el culo a la colorada.
"Ouch! Por qué demonios me pegas ahora?", la morena se masajeaba el brazo una vez que sintió un fuerte golpe dado por Quinn.
"Para que dejes de mirar el culo de mi compañera de cuarto! Te advierto que no voy a permitir que me desveles por las noches mientras te la follas", la rubia le dijo bastante molesta y se irritó más todavía cuando vio a Santana sonreírle y acercarse a ella con su típico Ego.
"Osea que no te molestaría que te desvele si te follo a ti, Quinnie?",la primera reacción que obtuvo fue de sorpresa ante lo que Santana le había contestado. Pues, bueno… era la primera vez que Santana le insinuaba cosas estando sobria. Una vez que su mente se tomó el trabajo de hacerle recordar aquella noche en el hotel, la sangre, de pronto, se acumuló en la carótida de la ex–capitana y el aire que se estancó en sus pulmones, provocando que su cuerpo estuviera por estallar. Quinn no entendía cómo su cuerpo reaccionaba al instante a la propuesta que su amiga le había hecho. Cómo iba a hacer para ocultar el efecto que esa respuesta le había causado a su cuerpo? Obligó a que sus hormonas se tranquilizaran y mantuvo su postura firme y fría.
"En tus sueños López", la rubia trató de hacer como que no se sentía influida por la sugerencia de la morena.
"Oh, créeme que eso pasa todas las noches"
Ok.
'Esa confesión no era necesaria', pensó Quinn y congeló sus ojos en los de Santana quien continuaba sonriendo. Ella podía apostar que la morena sabía perfectamente que ella también se moría por tener otra repetición de aquella noche.
"Ya están mis enchiladas?", la voz de su compañera interrumpió la escena y Quinn dio gracias a Dios por ello porque no sabía qué iba a suceder después. Mientras Natalie se sentaba en la mesa para comer, las miradas que se cruzaban entre ellas eran más que intensas, decían tantas cosas pero a la vez ninguna de las dos comprendían verdaderamente lo que cada una pensaba o quería realmente.
Siempre fue así la relación entre ellas. Discusiones, agresiones, reprocharse y decirse cruelmente las cosas que ninguna quería reconocer…
Ellas nunca hablaban de los sentimientos. La única vez que Quinn pudo mantener una conversación normal y de confidencia fue la que habían tenido antes y que se trataba de Brittany.
Con Brittany siempre se trataba de sentimientos.
Con Quinn, no.
Y eso la porrista lo sabía muy bien y hasta tenía asumido que nadie realmente la supo querer por lo que realmente era, además que ella nunca dejó conocer todos sus lados de su verdadera personalidad. Cada persona que conoció se sentía atraída a ella por su apariencia, inteligencia, estatus, dinero… pero nunca tuvo a alguien que realmente obviara todo ello y quiera permanecer a su lado porque realmente se sentía cómodo a su lado. Ella nunca supo explicar lo que es esa sensación porque nunca lo vivió. Y por qué pensaría que lo podría llegar a vivir con la latina? Era más que absurdo.
"Mmmm, puedo casarme contigo?", la voz de su compañera hizo que volviera al mundo real y al ver cómo Santana seguía coqueteando con la pelirroja, Quinn decidió borrar toda idea de que ellas podrían tener algo o que la morena realmente se sentía atraída hacia ella.
Teniendo millones de mujeres con mentalidades más abiertas y con vida menos complicada que la de ella, por qué Santana se fijaría en ella?
"Oh! Eres Dj?", Quinn había intentado retomar su lectura pero lo que exclamó Natalie le atrajo demasiado la atención.
"Me dedico a masterizar canciones para el bar en que trabajo y además soy bartender allí", la morena le explicó y Quinn frunció el ceño.
"Por qué nunca me dijiste eso?"
"Nunca me preguntaste, Q", la latina le respondió y la rubia no sabía cómo explicarse a sí misma, pero esa respuesta le había dolido más de lo que debía.
"Tienes algún tema tuyo?", la pelirroja le preguntó y Santana asintió tímidamente. "Lo puedo escuchar? Estoy segura que debe ser genial", Natalie dijo sonriendo y se colocó los auriculares de la morena para escuchar. Quinn, por su parte, trataba de continuar con sus deberes, pero sus celos internos la estaban matando. '¿Por qué a ella sí y a mí no? Yo soy su mejor amiga pero prefiere hacérselo escuchar a ella antes que a mí. Estoy segura que quiere follársela, y como a mí ya me tuvo por una noche, ya no soy más interesante.'
"Es genial! Deberías intentar asociarte a alguna compañía… estoy segura que sería todo un éxito, Santana", Natalie le aconsejó a la latina y ella sonrió y agradeció por los halagos.
"Quieres escucharla, Q?", a Santana le interesaba más la opinión de la rubia que de la otra chica, ella sabía que Quinn iba a ser sincera con ella.
"No me gusta la electrónica, además seguro debe ser genial… lo dijo Natt", la rubia siguió sus instintos guiados por los celos, pero se arrepintió cuando percibió un poco de decepción en los ojos marrones que tenía cerca de ella.
"La verdad, me pregunto cómo puedes tener amigas siendo tan antipática, Quinn...", Natalie dijo exasperadamente y entre mímicas le dijo a Santana 'No le hagas caso'.
"Era peor cuando estábamos en High School, créeme", la morena le respondió dejándola asombrada.
"Ugh, si van a seguir criticándome me voy a ir a mi habitación, así por lo menos no lo hacen enfrente de mí"
Quinn se levantó sin dudarlo dos segundos y se dirigió a su dormitorio, dejando a Santana cuestionándose si había sido buena idea el haber venido a New Haven. La morena bajó su mirada y comenzó a pensar que su llegada no había sido bienvenida ni deseada, por lo tanto lo mejor era irse y aceptar que para Quinn no era importante la 'relación' que tenía con ella.
"Creo que va a ser mejor que me vaya", Santana le comentó a la colorada que aún seguía sentada a su lado. Cuando se iba a incorporar de pie para buscar sus cosas e irse, una mano la agarró firmemente.
"Ni se te ocurra, viniste hasta aquí de visita por unos días… aunque Quinn sea horrible como hospedante, yo voy a sacarte a conocer un poco nuestro mundo, así que vístete que en unas horas salimos de fiesta", Natalie le ordenó directamente a la morena y fue hacia su habitación para cambiarse.
…
..
.
Quinn dejó de estudiar y se dirigió hacia la cocina para ingerir algo de alimento. Estudiar por tantas horas le causaba hambre obviamente. Cuando se percató que Santana no estaba allí, se dirigió hacia la habitación de Natalie para preguntarle si sabía en dónde estaba. Sus cosas, su valija, no estaban por ninguna parte y esto la alarmaba. Tenía miedo de que la morena hubiera decidido irse y ni siquiera se había despedido de ella. Con tan sólo pensarlo, se dirigió rápidamente hacia el dormitorio y abrió la puerta buscando a su compañera.
"Natalie dónde –", las palabras se congelaron en su boca al ver a la morena de espalda, semidesnuda, luciendo portaligas negros que hacían sus piernas más sexy de lo normal, dejando muy poco a la imaginación de Quinn. La curva acentuada de la columna vertebral que terminaba justo cuando comenzaba su perfecto culo, le hizo recordar aquella noche en que se había tomado el trabajo de besar toda la espalda de la morena.
'Jesús'
"Quinnnnnnnn", La mirada 'orgullosa' y pícara que tenía Santana, hizo que sus mejillas se tornaran coloradas como tomates y no sabía cómo hacer para ocultarse.
"Eh-Yo-Uh-", la rubia se sentía increíblemente nerviosa y sin saber qué hacer, porque si miraba a Santana, no podía controlar que sus ojos se fijaran en el esbelto y sensual cuerpo que tenía enfrente de ella y las ganas de quitarle esas portaligas iban a ser inmanejables; y si se retiraba de la habitación iba a tener que tomar una ducha muy fría o hacer algo al respecto porque su mente no iba a poder quitar esa imagen por un muy buen tiempo.
"Qué piensas Q? Debería dejármelas o quitármelas?", Quinn escuchaba cada paso que la latina hacía hacia ella y su corazón se aceleraba cada vez más, "Te gustaría más saber que debajo de este vestido no tengo absolutamente nada o preferirías saber que todavía tendrías que quitarme este par de ligas para verme en mi gloria total? Salvo que prefieras que me las deje", Santana de pronto logró manejárselas para estar contra su oído derecho y poder susurrarle con su voz grave y sexy. La alumna, que una vez fue presidente del club de celibato, cerró sus ojos. Su respiración comenzó a agitarse, sus manos temblaban y la voluntad que tenía para controlar sus impulsos se desvanecieron en el segundo en que levantó su mirada para encontrarse con esos ojos cafés tan cautivadores y magnéticos. Quinn bloqueó la razón que gobernaba su mente y se inclinó para absorber esos labios carnosos que tanto había deseado besar desde aquella noche en el hotel. Sus manos fueron directamente hacia la cintura de la morena y la ansiedad que tenía se manifestaba en la necesidad que éstas tenían cuando agarraban la espalda musculosa de Santana. Ésta colocó sus manos en el cuello de la rubia, enredando sus dedos en su cabellera sedosa, y soltó un gemido cuando sintió un brusco movimiento que la llevó contra la pared y a la vez sintió como una mano masajeaba fuertemente uno de sus pechos.
"Ugh, Quinn… no tienes idea de –"
"Quinn! Dónde estás?", la voz de Natalie interrumpió lo que iba a decir la morena y obligó a que ambas se separaran. Quinn abrió los ojos enormemente y se limpió la boca a la vez que intentaba acomodarse su pelo para retirarse de la habitación lo más rápido posible.
"Por qué tantos gritos? Estoy aquí", la rubia le habló a su amiga una vez que cerró la puerta detrás de ella. No quería que Natalie viera a Santana en esa lencería porque sabía muy bien que su amiga no iba a dudar en abalanzarse sobre ella, y a Quinn le agradaba mucho su presencia como para asesinarla en ese momento.
"Oh, aquí estás", la pelirroja le contestó alegremente y se aproximó hacia a ella. "Quería informarte que con Santana íbamos a salir esta noche y te quería pedir que no seas tan mala amiga y que por favor salgas esta noche aunque sea, mañana ella se va y –"
"Cómo que se va mañana?", Quinn la interrumpió al instante ante la información que había soltado su compañera.
"Y sí, Quinn… yo también quisiera irme si tuviera una amiga que me tratara de la misma forma que tú la tratas a ella", Natalie le dijo sinceramente y esto impactó un poco a la ex–capitana. "Hasta ni volvería, si yo fuera ella", ella continuó hablando y esto de algún modo le llegó al interior a Quinn. Realmente ella quería que la morena se alejara de ella? Qué era lo que quería de Santana? No tenía idea, pero sí sabía que no quería alejarla.
"Ok, me cambio y salimos", la rubia dijo sin escuchar lo que su amiga le estaba aconsejando.
"Por qué estás tan roja?", la pregunta que le hizo Natalie la desconcertó y le resultaba peor ocultar su rubor.
"Hace mucho calor aquí", dijo la rubia y comenzó a caminar hacia su habitación para evadir el tema y especialmente la mirada atrevida que le estaba dando su amiga, como si supiera lo que había pasado en su habitación.
…
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Santana se iba a ir dentro de unas horas y no habían hablado de lo que había pasado anteriormente. Lo más probable era que tampoco se hablaran una vez que ella volviera a Nueva York. Qué iba a suceder entre ellas? Quinn sabía que Santana hacía de todo para captar su atención –y lo hacía– pero la rubia se preguntaba qué pasaría una vez que la morena se diera cuenta que ella ya no era tan emocionante o interesante como al principio. Quinn sabía que ella todavía no había superado lo de Brittany, entonces… cómo iba a aceptar tener algo con la morena si ella sabía que lo más probable era que la estaba usando para olvidar a la otra porrista? Quinn ya no quería ser la segunda de nadie más, y sabía que era absurdo meterse en ese lío de amor porque… vamos… todo el mundo sabía y esperaba a que Santana y Brittany volvieran a estar juntas. Eran como el símbolo del amor eterno, por así decirlo. Quinn siempre envidió eso y hasta llegó a odiar a su otra 'mejor amiga' por haberle arrebatado a lo que más apreciaba en el mundo… porque tal vez ella podría haberse adueñado de ese amor incondicional. Pero la realidad era otra… y ella sabía que en cualquier momento Brittany iba a reaccionar e iba a reclamar su Santana y ésta iba a volver corriendo, como si fuera un gatito desesperado por su comida.
"Dios mío, ese trasero es real o es hecho?", Natalie hizo que volviera a la realidad y como respuesta le golpeó el hombro.
"Hey, deja de mirarla así", Quinn le advirtió y su compañera se rió mientras volvía a mirar cómo la morena hablaba con el Dj del lugar para ver si la dejaba darle a la noche su propio toque.
"Yo no la miraría así si tú lo hicieras", la pelirroja le respondió, desconcertando a su compañera de cuarto.
"Qué –"
"Vamos, Quinn, no puedes negarme que fue ella quien rockeó tu mundo, quien hizo que todas tus partes femeninas espasmaran y que te –"
"Ok-ok, entendí a lo que te refieres", Quinn la obligó a callarse y Natalie vio cómo ella intentaba esquivar el tema y se cerraba.
"Quinn, no hay nada malo en querer que pase otra vez –"
"Tú no sabes nada", el veneno que transmitía esos ojos verdes le preocupaban a Natalie. Se acercó un poco y la miró fijamente.
"Explícame entonces", trató de transmitir con sus ojos la compasión que ella tenía por lo que la rubia sentía y no sabía qué hacer. "Quinn, sabes que puedes confiar en mí"
"Tú no conoces nuestra historia, siempre fuimos complicadas y ella está enamorada todavía de su ex", Quinn trató de hacerle un breve resumen de la vida de ellas dos mientras observaba a la morena animando a la pista y manejando la consola del Dj.
"No me hace falta conocer sus pasados para darme cuenta que ella está aquí porque TU estás aquí", Natalie volvió a llamar su atención, "Si realmente quisiera recuperar a su ex, ella estaría con ella o planeando algo para recuperarla", la pelirroja trató de ablandar sus pensamientos y de darle esperanza de que algo podía pasar entre ellas pero Quinn tenía internalizada la frase que había dicho su amiga, 'No podría saber que volví a tropezar con la misma piedra'. Para la rubia, era obvio que la latina no quería volver a pasar por lo mismo y … quién sería capaz de amarla incondicionalmente? Santana? No.
"Santana no está con Brittany porque ella está felizmente con su nuevo esposo", Quinn le justificó el por qué de que Santana no estaba con su ex en ese momento.
"Ugh, eres imposible…", la colorada le revoleó los ojos. "Siempre tienes dos alternativas en la vida, Quinn", Natalie tornó su atención por última vez hacia a ella, "o te arriesgas a saber qué podría pasar en el futuro, o no te arriesgas", Quinn mantuvo su mirada fija con su amiga, tratando de comprender lo que ésta le quería decir. "Puedes darle otra noche de la cual pensar una vez que se vaya y darle a tu vida un comienzo feliz, o puedes dejarle en claro que está perdiendo el tiempo contigo y que tiene camino libre y vivir deprimida durante toda tu vida arrepintiéndote y cuestionándote el 'qué hubiera sido' si le hubieras dado una oportunidad", con estas palabras Natalie la miró por unos segundos y luego le dio un beso en la mejilla para irse hacia la barra a pedir bebidas. Quinn había quedado sola en el medio de la pista, con su mente girando a trescientos sesenta grados y a millones de revoluciones por minuto, analizando lo que le había dicho su compañera. Fue cuando vio que un par de chicas se habían acercado hacia Santana, que sintió que la vida no esperaba a que su brillante mente sacara hipótesis y luego las verificara para ver si lo que sostenía estaba en lo correcto o si lo podía corregir. Lo cierto era que la vida no la estaba esperando y… como dijo su amiga:
Podía quedarse parada toda la noche y observar cómo la morena coqueteaba y recibía atención de otras personas o podía ir, hacer notar su presencia y darle otra noche para recordar.
Sus piernas hablaron por sí solas y sin esperar que su mente diera la autorización.
Quinn comenzó a subir las escaleras y se quedó apoyada sobre la baranda esperando y observando cómo las dos chicas, que tenía que admitir eran muy atractivas y hermosas, tocaban y coqueteaban con su chica a un par de metros de distancia. Se quedó evadiendo los roces que éstas hacían con la morena, y clavó intensamente sus ojos en Santana… esperando. Esperando una señal de que la vida le dijera que ella todavía era deslumbrante y más atrapante que cualquiera de esas chicas colegiales.
Y así fue.
Se encontró con ese par de ojos chocolate y su corazón se detuvo al ver que Santana había ignorado completamente la existencia de esas mujeres –que comenzaron a decir millones de insultos al ver que las estaba ignorando– para acercarse hacia a ella.
"Hey", esa voz rasposa se aproximó más por el volumen de la música, "quieres que te enseñe cómo usar un poco la consola?", Santana le ofreció sonrientemente y la rubia, como acto reflejo, se mordió su labio inferior y asintió con su cabeza tímidamente. "Ven", la latina le comandó y la acercó hacia donde estaba la máquina con millones de perillas, luces y Jog Wheel, colocándose ella detrás de la rubia, apoyando todo su frente en la espalda de Quinn, envolviéndola con sus brazos y colocando su mandíbula sobre su cuello. Quinn se hubiera cuestionado cómo era que la morena tenía la estatura de llegar a apoyarse en su hombro, pero no le importaba en lo más mínimo en ese momento, porque en la posición en la que estaban era tan íntima que atolondraba toda acción coherente.
"Si haces esto, sincronizas automáticamente la velocidad de reproducción de la pista de esta pletina virtual, con la pista de la otra", Santana le susurró al oído, provocando que Quinn se estremeciera y contuviera un gemido. Lo único que ella podía pensar era que quería sentir el cuerpo desnudo de Santana sobre ella y necesitaba que la morena volviera a hacerla gritar de placer de tal manera que su mente quedara en blanco. Cuando sintió que un par de labios húmedos succionaban detrás de su oreja, Quinn volvió a perder el control por segunda vez en el día y giró para atacar la boca de Santana. Volver a sentir la coalición de ambas lenguas, hacía que se volviera loca y Quinn podía afirmar que su tanga debía estar más que mojada. Realmente necesitaba sentir a la morena, pero no quería hacerlo allí ni en un baño mugriento del lugar.
"Dejaría que hagas lo que quieras conmigo esta noche, salvo que prefieras otro tipo de consola, Dj López", Quinn le susurró seductoramente y sintió cómo la mano de Santana que estaba en su cintura afirmó su agarre.
"Lo que quiera?", los ojos marrones se habían tornado tan negros que esto excitaba aún más a la rubia.
"Lo que quieras", Quinn le susurró contra los labios, observando cómo la morena había bajado la mirada hacia sus labios, esperando retomar el beso, pero luego se alejó de ella y comenzó a caminar hacia la salida del lugar sonrientemente para subirse al primer taxi que encontrara.
No tenía que girar su cabeza para saber que Santana la seguía por detrás.
…
..
.
:O
NO ME ODIEENN JAJAJ QUÉ OPINAN? REVIEW? LOVE YA'
