Tabitha (Boom boom) POV
Sentí unos pasos sobre la grava a mí alrededor, obligándome a abrir los ojos. El sol ya había salido, dificultándome el intento por despertar.
—Despierten "niños rebeldes", ya debemos irnos —una vocecilla fina y familiar nos hablaba.
—¿"Niños rebeldes"? —cuestioné, cuando mi tumbé sobre mi espalda, restregándome los ojos.
—Creo que es justo. —Se encogió de hombros—. Ustedes nos llaman "niños buenos".
—Me parece bien —acepté, incorporándome.
—Vamos, Dyce —Bobby estaba parado junto a mi novio cuando lo pateó con suavidad en las costillas.
—Oye, lárgate de aquí "Heladera parlante" —murmuró molesto, tapándose los ojos con el antebrazo.
—¿Cómo diablos duermes tan plácidamente sobre la tierra? —inquirió en tono exasperado.
—Disfruto de los placeres de la vida. Ahora lárgate —le pidió.
—Vamos, "Antorcha humana wannabe" —replicó Bobby, con una sonrisa maliciosa—. Tenemos que seguir viaje y las chicas deben querer asearse un poco, necesitamos una gasolinera para usar el baño —le explicó, llevándose las manos a la cintura.
—Vete al diablo, Drake. Solo necesito 5 minutos más —rogó al fin—. Además, no tienen nada con lo que asearse, solo se lavarán la cara —refunfuñó.
John podía actuar como un maldito niño, a veces. Por eso llegaba tarde a clases, siempre.
Marie arrojó un objeto en el pecho de John, obligándolo a mover el brazo de su cara para verificar de qué se trataba.
—Compré estos y un cepillo para el cabello en la última parada —Marie le explicó mostrándole un cepillo de dientes y pasta dental.
—Tenías que ser mi dama sureña. —La rodeé con un brazo por sobre sus hombros, cuando me entregó un cepillo de dientes a mí.
—Rayos —blasfemó rendido, cuando se dignó a ponerse de pie—. Vamos —nos invitó—. Por cierto ¿qué hora es? —preguntó, cuando había avanzado unos metros con el auto.
—Las 5 a.m. —respondió Marie
John detuvo la marcha en seco, haciéndonos cabecear a todos. Se giró, con una expresión estupefacta en el rostro, para mirar a Marie y preguntarle:
—¡¿Acaso bromeas?! —casi gritó.
—No —Marie respondió con un tonito inocente.
—Malditos sean —nos insultó en una exhalación, sin poder creerse que se había levantado tan temprano.
Así avanzamos, dirigiéndonos a la última pequeña escala, antes del destino final. Por fin sabríamos a donde nos dirigíamos ¡Por fin descubriríamos el motivo de este viaje.
Boom boom POV
Después de acicalarnos un poco, en el baño de la gasolinera, seguimos viaje al destino desconocido, que finalmente descubriríamos. Estaba muy emocionada. La curiosidad me estaba matando.
—¿Quieren jugar a algo? —preguntó Marie.
—¿A qué quieres jugar? —Bobby fue el que habló. Teníamos que elevar un poco la voz ya que el techo del auto estaba abierto y el viento nos aturdía.
—Oh, no lo sé. Es solo que extrañaba que Boom boom preguntara. —Se encogió de hombros, riendo—. Vamos, "Chica rebelde". Inventa un juego —me punzó. Me podía llegar a acostumbrar a ese apodo.
—¿Qué harían sin mi? —pregunté en broma.
—Viviríamos más años, seguramente —bromeó John, obligándome a darle un puñetazo en el brazo por eso, aunque también reí—. Vamos nena, inventa un juego, ya casi llegamos de cualquier forma —me recordó a sabiendas de lo emocionada que estaba por descubrir la verdad.
—Ok, ok, ok… —acepté, como si me hubieran convencido por cansancio—. El juego se llama… —Me quedé en silencio, hasta que finalmente se me ocurrió algo— "Día de acción de gracias".
—¿Cómo se juega? —preguntó John. No entendía por qué, pero adoraba su modo de seguirme el juego siempre.
—Debemos dar las gracias —dije sin más—. Digamos por qué estamos agradecidos ¿Les parece?
—Estás muy emocional con tus juegos —se burló John.
—¡Silencio, Pyro! ¡Tú me amas! —le recordé, como si reamente fuera un argumentó.
—Eso no quita que estés muy al pendiente de los sentimientos de todos. —Levantó las cejas al hablar.
—Púdrete ¿Quieres jugar o no?
—Siempre. —Tomó mi mano para besar mis nudillos… me perdí ¿por qué lo estaba insultando?
—Vamos Tabitha, tú empieza —me pidió Bobby.
—Bien… —comencé—. Estoy agradecida por que la otra noche mis hormonas no soportaron estar un minuto más lejos de Johnny. —Todos rieron ante eso—. Obligándome a levantarme para meterme en su habitación, porque de lo contrario, este viaje no hubiera sucedido. Y estoy agradecida porque el Profesor Xavier me sacó de la calle, porque vivir en la calle es una porquería niños, nunca lo hagan —les advertí, como dándoles un consejo invaluable—. Además, estoy agradecida de que Logan se comporte como el padre que no tuve y porque Jean Grey trata de tener conversaciones de chicas conmigo…
—¡No jodas! —exclamó John— ¿Tienes conversaciones de chicas con Jean? —parecía sorprendido.
—Claro. —Me encogí de hombros restándole importancia— ¿Por qué?
—Me imagino que es muy sexy —admitió. Escuché la risita de Bobby atrás.
—Eres tan repugnante —replicó Marie hacia John, para luego golpear en el brazo a Bobby, como regañándolo, pero no pudo contener una risa—. Tabitha, continúa, por favor.
—Bien… emmm… —Dudé, rebuscando en mi cabeza—. También estoy agradecida porque Scott se altere tanto cuando regaña a John. —Él me miró un segundo, extrañado—. Es gracioso —le expliqué—. Y que Storm me obsequie cosas de vez en cuando, porque a los demás siempre les envían obsequios desde sus hogares y a mí no… ¡Oh! —recordé—. Y estoy agradecida por conocerlos a ustedes chicos. Cuando los conocí creí que serían unos aburridos…
—Y no te equivocaste —me interrumpió John.
—¡Púdrete, John! —dijeron Marie y Bobby al unísono.
—No —le contradije—. Son geniales. Me divierto y, a veces, hasta me detienen cuando me paso de la raya. Gracias por eso también… y Johnny, no creo que haga falta que te diga que estoy agradecida por tenerte a ti también. Eres lo mejor que me pasó en la vida —solté al final, un poco incómoda por expresar mis sentimientos en público.
—Tú y yo contra el mundo —me prometió John, dándome la mano.
—Siempre —repliqué— ¡Bobby tu sigue! —le ordené a Iceman.
—¡Por fin cortaron con la melaza! —se burló, riendo—. Muy bien. Estoy agradecido por vivir en la mansión X-men, ya que de lo contrario viviría escondido de todos —dijo, recordándonos a sus padres—. También estoy agradecido por que los profesores siempre me animan a mejorar y cuidan de todos… Además estoy agradecido porque Logan cuida de Rogue y me facilita el trabajo un poco. —Se giró para sonreírle a Marie al decir eso—. Estoy agradecido porque tengo a Rogue, no creo que haga falta decirlo. —Le tomó la mano—. Agradezco haberte conocido a ti Dyce… porque no creía posible que existiera un trasero tan arrogante en este mundo y tú me demostraste lo contrario —bromeó.
—Vete al demonio —lo insultó riendo. Sabía que bromeaba.
—No, de hecho… —Se corrigió para hablar en serio ahora—. Nunca tuve un amigo de verdad y bueno, apareciste tú, con tu arrogancia y toda esa valentía imprudente que me moviliza, a veces, a ganarle a las dudas que siempre tengo. Incluso, si no fuera por ti, estaría en clases ahora mismo…
—Durmiéndote en la clase de Scott —acotó John.
—Exacto —aceptó riendo—. Y agradezco este viaje también, aprendí mucho.
—¿Esto fue un viaje educativo y no me enteré?
—Por supuesto. Ahora tenemos una nueva teoría sobre bebés. —Rió un poco, seguramente recordando el experimento. Me pregunté si expandió su creatividad después de eso. Debía preguntarle a Marie, luego—. Aprendí, también, que hay que meterse en líos algunas veces y luego aceptar las consecuencias, o que sólo hay que disfrutar de la libertad, y no solo cumplir con las responsabilidades. Incluso aprendí; aunque creo estar en proceso de eso aún; que soy un mutante orgulloso.
—Ya era hora, Drake —dijo John, en un tono que no denotaba ironía, sino felicidad real.
—Rogue ¿tú por qué estás agradecida?
—Ok… —comenzó—. Creo que es obvio por lo que estoy agradecida, ya lo he dicho antes —nos recordó—. Pero en resumen: estoy agradecida con Logan, por ser como mi padre, aunque él lo niegue y diga que es un amigo que se preocupa por mi. —Rió un poco—. Con el Profesor, por tener ese genial refugio para nosotros. También con Storm, porque tiene ese habito de recordarte que no estás sola cuando nadie te envía nada desde tu hogar, mientras los demás abren paquetes de vez en cuando… Estoy agradecida por tenerte a ti Bobby. Porque nunca podría volver a encontrar a un chico como tú, que sepa soportar vivir cerca de mi don. —Lo miraba a los ojos al pronunciar sus palabras—. También contigo Tabitha, por ser mi amiga y enseñarme en este viaje que puedo defenderme sola. —Reí al recordar el incidente en el bar—. También contigo John, porque eres un idiota que amenazó a Bobby para que me invitara a salir, ya que de lo contrario lo harías tú.
—¿Bromeas? —Reía sorprendida— ¿O sea que gracias a ti tenemos a esta feliz parejita? —le pregunté a John. Él se encogió de hombros antes de responder.
—¿Qué puedo decir? Drake es un cobarde —se burló.
—Bien, John. Tú sigue —lo invitó Marie.
—Veamos… —comenzó John—. Maldito juego sentimentaloide —blasfemó por lo bajo, antes de continuar—. Estoy agradecido con el Profesor Xavier, por sacarme de ese maldito orfanato y por no castigarme demasiado seguido. Considerando mi comportamiento debería pasármela en detención —reflexionó—. También estoy agradecido con Storm, por ayudarme con mi escritura. Es decir… —trató de explicarse— es extraño para mí que alguien tenga fé en mí y mi potencial, estoy acostumbrado a que todos piensen de mi como el pirómano explosivo. Pero ella no me ve así, y se lo agradezco. —Todos teníamos una sonrisa tierna dedicada a John, por sus palabras. Era bueno que estuviera conduciendo, de lo contrario dejaría de hablar y nos mandaría al demonio—. También agradezco al estúpido Lobo por cuidar de ustedes niñas —nos dijo a Marie y a mí—. Me exaspera, pero me alegra que alguien esté al pendiente de ustedes… especialmente luego de lo que hicieron en el bar —nos recordó, torciendo sus labios en una sonrisa de lado—. También le agradezco a Cíclope por tener este hermoso auto descapotable. —Nos hizo reír por eso—. A ti Tabitha, por ser mi novia, ya te lo dije —recordaba sus palabras de la noche anterior—. Te agradezco a ti Drake, por comportarte como un hermano. Siempre peleamos y nos molestamos, pero es genial. —Se encogió de hombros—. Y a todos, por estar aquí conmigo. Son unos metiches —bromeó—. Pero se los agradezco, porque este viaje no hubiera sido divertido sin ustedes.
—Todos recordaremos este viaje por siempre —acotó Bobby.
Todos asentimos en silencio ante lo que dijo, con unas sonrisas cómplices y divertidas. Lo recordaríamos siempre. Nos había marcado.
Nota: ¡La próxima descubriremos el destino! ¿Alguien emocionado? Estoy hablando sola ¿verdad?... Bien, gracias de cualquier modo *se va a llorar sola al rincón*
Mitana: ya sé que tú estás ahí (creo que te quiero en serio). Gracias por tus bonitas palabras, "admiración" es una palabra fuerte, pero me encanta que la uses en mi, en serio.
¿Qué tienes en contra del pobre Bobby? Es un niño bueno insufrible, pero lo necesitamos para que Pyro sea el chico rebelde sensual (?
A mi también me gusta el pie de limón. Algún día comamos uno juntas ;) jaja.
En el próximo te respondo la pregunta (aunque sé que soy mala con el suspenso).
Gracias totales (como diría mi héroe caído). Be free, be happy.
