DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE NO ME PERTENECE. ÉSTE Y LOS PERSONAJES DENTRO DE ESTA HISTORIA LE PERTENECEN A FUJIMAKI TADATOSHI. ESTA HISTORIA TAMPOCO ES OBRA MÍA, ES DE NEKO-NYA. YO SOLO ME ENCARGO DE LA TRADUCCIÓN.

Y comenzamos...


Yellow

Capitulo II

Horas después del encuentro en el almuerzo, Kagami estaba tendido sobre su escritorio. Recorriendo las páginas del reporte sin rumbo, daba su mejor esfuerzo para no perder su paciencia. Entonces hubo un golpe en la puerta, provocando que se enderezara en su asiento, mientras el joven con que habló antes entraba en la oficina. "Disculpe… Estoy buscando al Detective Kagami"

Saludó desde su escritorio y se puso de pie con carpeta en mano. "Kuroko, ¡qué bueno que pudiste venir! Pensaba que quizá no vendrías. Ven, podemos ir a hablar a algún lugar con más privacidad."

El más bajo le brindó una pequeña reverencia. "Disculpe la demora. El padre de un pequeño de la guardería llegó tarde y tuve que esperar por él"

Asintiendo distraído, no podía imaginar al joven que recién había conocido trabajando en una guardería, para nada. ¿Alguna vez le sonreiría a los niños? Como mucho, con la poca cantidad de tiempo que llevaba conociendo al chiquillo, nunca consiguió ver algún cambio en sus expresiones. ¿Lo notaban los niños cuando estaba allí? Despreocupadamente, se encogió de hombros. "Oh, no te preocupes por ello. Es tu trabajo ¿no es así? No hay nada que hubieras podido hacer al respecto. Ven por aquí, creo que hay aire acondicionado en la habitación de allá"


Usando una oficina, los dos se sentaron. "Detective…"

Tal vez era porque él había sido 'americanizado' pero no podía acostumbrarse a las formalidades y honoríficos que se usaban en Japón. Hacía que todas las cosas y todas las personas se vieran muy distantes e inaccesibles – a él sobretodo. Prefería las cosas casuales. "Sólo Kagami o Taiga está bien. No hay necesidad de formalidades. Digo, no tengo intención en llamarte Kuroko-san o cualquiera de esas cosas. Es demasiado tedioso."

"Eso es un poco rudo de tu parte, Kagami-san-"

"Oye ¿Acaso escuchaste lo que acabo de decir? Sólo Kagami está bien"

"Kagami-kun entonces."

Pensando que quizá esa era probablemente la única forma de seguir, se encogió de hombros rendido. "Qué obstinado eres ¿no? Bien. ¿No es un poco extraño? Tienes algo así como, ¿cuántos años? ¿22?"

"Tengo 26 años", fue una respuesta inexpresiva.

Lo observó detenidamente no creyendo lo que escuchó. "¿Qué? ¿es en serio? ¿tienes la misma edad que yo? ¿Acaso es eso posible? Eres tan… pequeño y luces muy joven." Esperando que no se ofendiera, rápidamente cambió de tema. "Uhh… Entonces, ¿qué deseas preguntar?"

La siguiente respuesta fue un poco más insegura. "Sólo quiero estar seguro. ¿Es realmente Kise-kun a quien encontraron?"

"Bueno, seguimos esperando por los resultados de las piezas dentales pero tenemos el bosquejo y esto" Kagami sacó del sobre del reporte la bolsa que contenía el arete y se lo dio a Kuroko. "¿Te parece familiar?" Él había estudiado el arete antes de que el chico llegara, dándose cuenta que a pesar de estar descolorado, un poco del color original podía ser visto. "Los reportes del laboratorio dicen que fue hecho de plata verdadera. Parece que quizá pudo haber sido pintado con azul en un punto. ¿Significa algo para ti ese arete?"

Con la bolsa de plástico en su mano, Kuroko sentado, la observaba sin palabras. Un minuto más tarde, asintió débilmente. "Sí. Este arete significa que Kise-kun realmente está muerto."

De repente incomodo ante el pensamiento de que quizá hizo a otro hombre llorar, miró hacia otro lado tímidamente y frotó la parte de atrás de su cuello. "Lo siento, probablemente debí habértelo dicho de una manera más agradable. ¿Necesitas un momento…? Puedo conseguirte pañuelos y dejar la habitación…"

Alex no le llamaba 'Señor sensibilidad' por nada…

Kuroko negó con su cabeza lentamente, cuidadosamente inexpresivo sin embargo titubeó con sus palabras. "No, estoy bien. Es sólo que… creo que realmente nunca se cruzó por mi mente que Kise-kun podía… morir. Incluso aunque estuviese desaparecido por mucho tiempo, siempre esperé verlo de nuevo. ¿Puedes decirme cómo pasó?"

Pensó un momento antes de decidir que sería para mejor que compartiera información que él tuvo primero, ya que tenía poco que decir. "La causa de la muerte aún no ha sido determinada y no hemos establecido el motivo del crimen pero..." lanzó una mirada al otro, tratando de usar la mejor manera para decirlo, "cuando lo encontramos en el parque Zenpukuji… él estaba en el estanque…"

El de ojos azul claro parpadeó. "¿En el estanque? No lo comprendo…"

"Lo encontramos en el agua. Alguien lo ató a una roca. Pero insisto, no hemos determinado la causa de la muerte aun, así que no sabemos sin estaba vivo cuando fue lanzado al agua…" Apagándose, regañándose mentalmente por no tener una mejor forma de decirle la verdad. "Sé que ocurrió hace mucho tiempo atrás, pero, ¿tienes alguna idea de quien podría tener algo contra él?

El más pequeño movió su cabeza. "No, no realmente. Nadie viene a mi mente." Aunque su voz se mantenía compuesta, él podía ver por los ojos del otro el profundo impacto que habían causado las noticias en él.

Sosteniendo una libreta en su mano, lo miró. "¿Crees que puedes decirme más sobre Kise?"

Kuroko asintió quedamente mientras sus ojos se mantenían pegados en sus zapatos. "Sí, claro. Kise-kun... su nombre completo es Kise Ryouta. No debes ser de por aquí sí nunca has escuchado de él mientras crecías. Él era realmente conocido por ser modelo y jugador de basquetbol. Lo conocí el segundo año del instituto medio. Ambos estábamos en el equipo de basquetbol del instituto de Teikou. Nuestro equipo era llamado la Generación de los Milagros… pero eso fue hace mucho tiempo atrás. Creo que la mayoría de la gente no recuerda nada de la Generación de los Milagros"

Sus oídos se aguzaron ante el nombre, feliz por la oportunidad de aliviar el ambiente con una conversación sobre el deporte. "¿La Generación de los Milagros? Oh, de allí escuché su nombre. Cuando estaba en el instituto y en secundaria, solía seguir el basquetbol de aquí mientras estaba en Estados Unidos. Él era prácticamente un prodigio ¿no es así? Espera, ¿quieres decir que tu estuviste también en la Generación de los Milagros?" Pensó con fuerza por un momento. "¡Oh! Creo que pude haber leído alguna vez tu nombre en algún artículo… sin ofender, pero no puedo imaginarte jugando basquetbol para nada."

El joven sacudió un poco la cabeza. "Está bien. Los reporteros raramente me notaban, eso es porque probablemente nunca fui presentado. No tenía tampoco una posición oficial tampoco. Yo era la sombra del As."

"¿Huh? ¿es esa una posición real siquiera? ¿hiciste ese título en tu cabeza recién?

"Eres muy honesto con tus palabras ¿no, Kagami-kun?"

Estaba listo para murmurar una disculpa pero se detuvo cuando divisó una pequeña sonrisa en los labios de Kuroko. La atmósfera en la habitación se aligeró. "Incluso tú puedes hacer ese tipo de expresión… Oye, más tarde, si quieres, tengamos un juego. Hay una cancha cerca. Jugué mientras estaba en el instituto y la secundaria así que apuesto a que seré capaz de ser un rival digno para ti. Siempre he querido jugar contra la Generación de los Milagros" De hecho, apenas pudo graduarse de la academia porque incluso aunque él sabía que tan terrible era en casi todas las asignaturas académicas en el mundo, seguía saliendo y jugando en vez de estudiar.

"Claro. Sigo jugando por mí mismo siempre. De cualquier forma," Kuroko continúo, "Kise-kun probablemente tenía muchos enemigos naturales, ahora que lo pienso. Él era la persona que tenía todo. Apuesto, con un buen trabajo, y un talento interminable en los deportes. Un chico de oro si lo deseas. No era muy bueno en los estudios pero me imagino que mucha gente lo envidiaba. No puedo pensar en quién pudo haber hecho algo al respecto."

"¿Lo tomo como un chico agradable entonces? ¿Simpático?"

Un asentimiento. "Sí, él era muy popular entre hombres y mujeres. Kise-kun era una persona realmente alegre y agradable con todos. Él era algo así como un perro – especialmente con la gente que el reconocía. Siempre estaba por allí corriendo alrededor agregando un 'cchi' a los nombres de la gente. Incluso en la secundaria, siempre me visitaba en Seirin. Se podía escuchar el 'Kurokocchi, Kurokocchi' desde muy lejos. Era un chico realmente ruidoso y también muy confiado. Incluso en el instituto, solíamos regañarle porque daba su número de celular a sus fans y a sus acosadores."

Arqueando una ceja, Kagami preguntó incrédulo, "¿Acosadores? ¿de verdad?"

Había cariño en la voz de Kuroko mientras hablaba, "Sí, tuvo algunos acosadores, pero usualmente locos pero fans inofensivos. La única cosa mala que sucedió fue cuando robaron sus ropas de los vestidores durante la práctica. Eso es porque él era muy descuidado con todas sus cosas. Desde que recuerdo, terminó siendo castigado por Akashi-kun por ser tan despreocupado."

"¿Recuerdas algo sobre el día en que desapareció?"

Los ojos azules miraron al techo perdidos en los recuerdos. "La noche en que desapareció… esa fue la noche en que el Torneo de la copa de invierno terminó. Había una gran cena formal y todos los equipos participantes fueron invitados para asistir. Terminó alrededor de las 8 ó 9, por lo que recuerdo."

Continúo apuntando cosas en su libreta. "¿Y estaba Kise allí? ¿actúo diferente aquella noche?"

Kuroko negó con la cabeza. "No, Estaba igual de ruidoso y alegre como siempre. Usó un traje realmente costoso que consiguió de uno de sus trabajos de modelo y pasó toda la noche hablando e intercambiando números con los jugadores de las demás escuelas. No creo que se haya detenido alguna vez de socializar con las personas de la fiesta hasta el final, pero eso es muy normal en Kise-kun. Después de que la fiesta terminó, todos nos fuimos por caminos separados y esa fue la última vez que vi a Kise-kun"

Inclinando su cabeza en gratitud, instó al otro a continuar. "¿Cuándo supiste que estaba desaparecido?"

"Me enteré después, esa misma noche cuando recibí una llamada de Aomine-kun. Kise-kun se estaba quedando por la noche en su casa. Aparentemente, él había dejado una nota diciendo que volvería pronto. Y, naturalmente, Aomine-kun asumió que fue al almacén a comprar algo. Pero luego de un par de horas, Kise-kun no regresó y buscamos en los alrededores por él... Nosotros, o mejor dicho, todos estábamos pendientes de algún indicio, por pequeño que fuera... Pasamos toda la noche buscando por él. Para el día siguiente, la policía y la prensa ya sabían de su desaparición. Había mucha gente buscándolo pero nunca lo encontramos. Nunca más escuchamos de él después de esa noche."

Tras haber terminado de escribir sus notas para si mismo, miró de reojo al otro. "Aomine... Suena familiar. ¿No es el chico que está en el equipo nacional?"

"Si. Es el mismo."

"Vaya... Tienes lazos con gente muy conocida, ¿eh?" Garabateando el nombre abajo, golpeó levemente el lápiz contra su mejilla, por costumbre. "Luego de que le informe a la familia ¿crees que valdría la pena hablar con los otros miembros de la Generación de los Milagros? Y sus antiguos compañeros, claro."

Kuroko bajó su cabeza. "Puede ser muy útil. Todos estaban allí para el torneo así que todos nos vimos esa vez. Uno de ellos o quizá sus compañeros pueden haber visto a Kise-kun luego del banquete esa noche. La verdad es que no hemos estado en contacto después de la secundaria. Incluso, después del instituto medio, Kise-kun era el único que trataba realmente de comunicarse con todos. Yo podría fácilmente conseguir información para ti, si lo deseas. ¿Te importaría si voy contigo?"

"¿Qué si me importa? Eso sería de gran ayuda. No es que me esté quejando ni nada de eso pero... ¿Por qué quieres ir también?"

"La Generación de los Milagros... Me gustaría ver cómo están. Eso, además, ellos no se abren muy fácilmente a extraños. Aún así, Kise-kun siempre lo lograba. Por eso creo poder ayudarte. Por favor, quiero saber que le sucedió a Kise-kun también."

Un poco sorprendido por la determinación en esos ojos azul claro, Kagami meditó la situación. Por un lado, trabajar con él, obviamente, se volvería conveniente ya que tiene contacto con algunas personas que pueden ayudar. Pero por el otro, estaba el hecho de que era un sospechoso en el caso desde que hay una chance que él mismo fuese el perpetrador, siendo un amigo para la víctima y todo. Sin mencionar cuan cautelosamente tranquilo se mantenía siempre. Su expresión lo hacía ver sospechoso. Sin embargo, a pesar de su cara inexpresiva, el joven mas pequeño tenía ojos muy honestos.

Decidió confiar en ellos.

Encogiéndose de hombros, el detective sacó el teléfono de su bolsillo. "Suena bien para mí. ¿Hay alguna ley en contra de los civiles dentro de los casos? Quizá deba preguntarle a Alex. Ah, Lo que sea. Supongo que puedo traerte conmigo como consejero o cosas por el estilo. Sólo asegúrate de no interponerte en el proceso ¿bien? Bien. Intercambiemos números. Así al menos podremos estar en contacto." En el fondo de su mente se preguntaba si esto era lo que se sentía intercambiar números con una chica. Mirando de soslayo al joven más pequeño, estiró su mano y agitó el cabello del otro. "Ya, tranquilo. Creo que ya has tenido suficiente de esta charla tan deprimente para un día. Vamos a por un partido de Basquetbol. Apuesto a que hay por ahí, en algún lugar, una pelota."

Los ojos azules lo miraron y el volvió su celular a su bolsillo. "Eres sorprendentemente amable ¿no crees, Kagami-kun? Pienso que Kise-kun se podría haber encariñado contigo. De seguro te estaría llamando 'Kagamicchi' y te llenaría de mensajes hasta llegar a enfermarte de él."

Hizo una mueca ante la idea. "¿Kagamicchi? ¿de verdad me llamaría así con una expresión seria? No sé si yo le hubiese gustado tanto así. ¿Modelo y jugador de Basqutbol? Suena muy...brillante para mí."

"Creo que le hubieses encantado, o tú hubieras aprendido a tolerarlo. Te acostumbras a su resplandor y brillo después de un rato. Como jugador, es difícil no respetarlo. Kise-kun siempre daba lo mejor de si y para él, no era solamente ganar como para otros jugadores. Incluso aunque jugó solo por dos años, realmente amaba el basketball..."

"Me estás haciendo desear haberlo conocido ahora. Suena como si hubiera sido divertido jugar con él, dejando fuera lo de los sobrenombres." Hubo una larga pausa entre los dos. Finalmente parándose, él pestañeó. "Oh, una cosa mas antes de tener nuestro partido. ¿Puedes ayudarme a encontrar una buena foto de Kise? Necesitaré una para el archivo." Se imaginó que era más fácil pedirle a Kuroko que a los padres del chico.

Perfectamente serio, Kuroko respondió "Si es una buena foto lo que quieres, deberías conseguir una de Kise-kun llorando. Tenía una linda cara mientras lloraba."

"¿¡Qué!? ¡No digas algo como eso con una cara tan seria! ¡SÁDICO!"


Una vez fuera en la cancha, sonrió y lanzó la pelota al otro. "Veamos qué es lo que tienes Kuroko. No me contendré contigo."

"Por mí está bien"

En solo un momento, Kuroko se dirigía al aro. No esperaba que se moviera tan rápido. "Qué-" Antes de que pudiera hacer salir una palabra de su boca, el joven más pequeño iba ya a por una bandeja.

Y falla.

"...Ups."

Sus ojos se dilataron en incredulidad. "¿'Ups', dices? Oye, Kuroko, ¿estás jugando conmigo? ¡Deja de bromear! ¡pensé que eras bueno en el basquetnbol! ¿¡Estás seguro que estabas en la Generación de los Milagros!? ¿¡Cómo te pierdes una bandeja sin defensa!?

"Kagami-kun, por favor deja de gritar tan fuerte, la gente nos mira..."


El día siguiente fue un día estresante. No solo tenía que dar las noticias a los padres de la víctima, sino que tuvo que pedirles que la muerte de su hijo no saliera a público. Después de informar a Alex sobre el caso y defendiendo el derecho de tenerlo a él asistiéndole en el caso, ellos decidieron que con un perfil tan alto de la víctima era mejor mantenerlo en privado por el tiempo que fuese posible. Después de ese proceso agotador, terminó pasando unas horas en la biblioteca – un lugar al que raramente iba. Escondiéndose en un salón de estudio, fue leyendo los artículos de viejas revistas. En su mayoría los títulos y la información era la misma con la excepción de un par de rumores de huida.

"¡El modelo Kise Ryouta está desaparecido!"

Las revistas de basquetbol estuvieron llenas de él por un tiempo. Kagami aprendió no sólo de la víctima, se familiarizó con los jugadores y equipos que participaron en el torneo. "Escuela Kaijou ¿era esa? Veamos... ¿él tenía la habilidad de copiar las habilidades que veía de otros jugadores? Suena impresionante... ¿por qué parece que conseguía páginas centrales? Estas revistas son para chicos cierto? ¿por qué es tan ridículamente fotogénico?" Viendo las demás paginas, resopló. "Como se esperaba, nada de Kuroko. ¿realmente jugaba basquetbol?"

Después, cambió a revistas de moda y chismes de celebridades, que, para su sorpresa, le daban mucha más información de la que espera. Había una foto de un paparazzi sobre él dejando el banquete con un grupo de gente, todos muy bien vestidos. Una de las personas en la fotografía era Aomine Daiki, él ahora jugador profesional y el chico más joven aceptado en el equipo nacional de Japón. Mirando más de cerca, se dio cuenta de que Kuroko estaba en la foto. Se veía como una tenue línea comparado con las otras personas en la foto. "Supongo que él realmente estaba allí. ¿Así que... esta era la última foto tomada de Kise, eh? Todos en esta foto se ven tan llamativos... Excepto Kuroko, realmente es una sombra. Se ve tan fuera de lugar con toda esa gente."

Dejando a un lado la revista para fotocopiarla más tarde, comenzó a ver otras. "¿Más paginas centrales?, ¿es en serio? ¿me pregunto cuántas entrevistas necesita la gente de él? Guapo, popular, atlético y a la moda... ¿no es eso excesivo para una sola persona? Hablando de hacer sentir a otros insuficientes..."

En su bolsillo su celular vibró. Era un mensaje de Kuroko quien ya había salido del trabajo y había hecho contacto con sus antiguos compañeros. Kagami sonrió para si mismo. "Él es realmente serio sobre resolver esto conmigo ¿no?" Cerrando las revistas y sosteniendo las fotocopias que había hecho, se irguió y dejó la biblioteca, dirigiéndose a Maji Burger, el lugar en donde por primera vez se encontró con Kuroko. "Creo que el chico tiene sus puntos buenos también..."


En el lugar de su cita, ordenó su comida acostumbrada, encontró un asiento y se sentó. Estaba a la mitad de su tercera hamburguesa cuando de repente Kuroko apareció en el asiento frente a él, con un batido en su mano. "Hola, Kagami-kun"

Kagami dejó salir un alto aullido, botando su hamburguesa en el proceso.

"¡Demonios, Kuroko! ¡no te aparezcas así de la nada! Ah-¡Hiciste que botara mi Hamburguesa!"

Impávido, el otro meramente tomó un sorbo de su bebida. "Estuve esperando por ti antes de que te dieras cuenta de que estaba aquí, pero como nunca lo hiciste tenía que decir algo. ¿Tuviste un día productivo hoy?"

El pelirrojo frotando la parte trasera de su cuello soltó un suspiro y asintió. "La verdad, si. Conseguí entrar en los archivos de 'Personas Perdidas' hace un rato. Después le di las nuevas a los padres y logré convencerlos de mantener la información para si mismos mientras investigamos. Los medios aun no tienen alguna información del caso, esperemos que podamos usar esta oportunidad a nuestro favor. Oh, ¿Qué pensabas sobre la fuga que rumoreaban las revistas? ¿era eso posible?"

El otro sacudió su cabeza. "No, Kise-kun no era el tipo de persona que silenciosamente escapara. Él hubiese sido notado no importa donde hubiese ido... Y además, realmente no necesitaba fugarse."

"Hm... Supongo que tomaré tu palabra." Sacando sus fotocopias que hizo en la librería, mostró a su compañero temporal la foto del banquete. "Entonces, aparentemente esta fue la última foto tomada de él. Todos parecen celebridades aquí. Y, me tomó un tiempo notarlo pero mira, tú estás en ella también."

Kuroko estudió la foto y asintió. "Esta fue tomada luego del banquete cuando íbamos camino a casa. Esta persona aquí es Momoi-san, ella es la entrenadora del equipo nacional ahora. Ha estado con Aomine-kun desde que eran pequeños. Ella fue también quien me dio la información para contactar a la Generación de los Milagros. Solía ser nuestra entrenadora en Teikou."

Ansioso por conocer a alguien tan importante en el mundo del basquetbol como Aomine, preguntó esperanzadoramente "¿Están en Tokio ahora mismo?"

"Desafortunadamente, no. Pero Momoi-san me dijo que habría un descanso pronto y que me llamaría cuando estuviesen en la ciudad"

"¿Le dijiste sobre Kise?"

El hombre más pequeño negó. "No, solo le dije que necesitaba verlos por algo importante. Por ahora, si tu deseas encontrarte con los miembros de la Generación de los Milagros , tu mejor alternativa sería Midorima-kun. Aparentemente está trabajando como Doctor en el Hospital de la Universidad de Tokio ahora."

Buscando en su memoria, trató de recordar quién era. "Midorima, Midorima, Midorima, oh, él era el lanzador de triples ¿Cierto?"

"Exacto. Estuve pensando ayer después de nuestro partido que eres muy bueno jugando basquetbol ¿no es así? Estaba pensando que si tú hubieses estado en Seirin en secundaria, podría haberte hecho mi luz y ayudado a convertirte en el mejor jugador de Japón. Creo que tal vez pudo haber sido muy divertido."

Kagami alzó una ceja ante lo dicho. "No entiendo a lo que te refieres con eso. Supongo, suena muy divertido, si hubiese estado aquí en la preparatoria y todo. Pero después de ayer, no estoy muy convencido de que realmente juegas basquesbol. ¿Cómo podrías haberme ayudado?"

Kuroko se encogió de hombros. "Te mostraré a lo que me refiero la próxima vez. Siempre y cuando juguemos en el mismo equipo."

Una sonrisa jugaba en los labios de Kagami mientras volvía a llenar su boca con otra hamburguesa. "¿Oh? Suena interesante. Estaré esperando por ello. Pero por ahora vamos a encontrar a este chico... Midorima."

"Kagami-kun, por favor no hables con la boca llena..."


Nota de Traductora:

¡Hola! ¡He vuelto de la muerte! Okey no. La verdad es que entré a estudiar a la universidad, y cada vez se me fue haciendo más difícil escribir. Ahora, soy una rebelde /irresponsable/ porque dejé de lado unos libros que debía leer para por fin terminar este capitulo.

Ahora, en el próximo capitulo se sabrán más cosas sobre la muerte de Kise... Se nos viene el sufrimiento...

Bueno. Espero les guste y disculpen mi tardanza.

Nos vemos~