DISCLAIMER: TODO LO QUE ESTÁ ESCRITO EN ESTE FIC NO ES OBRA MÍA, ES DE NEKO-NYA. LA TRADUCCIÓN LA HICE YO. LOS PERSONEJES NO NOS PERTENECEN TAMPOCO, SON DE FUJIMAKI TADOSHI.
Espero... Lo disfruten tanto como yo traduciéndolo...
Yellow
Capitulo III
Después de terminar la última de sus hamburguesas, los dos se dirigieron al Hospital de la Universidad de Tokio. Kuroko observó el lugar. "Kagami-kun, tal vez tengas que hacerte daño para que tengamos una legítima razón para ver a Midorima-kun."
Él frunció el ceño e hizo crujir sus nudillos de modo amenazante. "¡Oye, yo soy el detective aquí! No puedo arriesgarme a sufrir alguna herida mientras estoy en el caso. ¿Qué tal si te golpeo en la cara con bastante fuerza para que te pongas daltónico, idiota sádico? Esa si sería una 'buena razón para ver a Midorima-kun', ¿no crees eso tú?"
Jugando con su móvil, el más pequeño no se molestó en mirar hacia arriba. "Tendré que rechazar tu propuesta. Además, creo que es ilegal para los guardianes de la ley atacar a civiles inocentes como yo. Mira, Kagami-kun, ya estamos aquí."
Dejando salir un jadeo irritado, no quería molestarse en refutar y siguió al otro dentro del hospital. Los ojos rojos observaron como el otro varón se paró frente al mostrador, había una mujer detrás del escritorio, el cual estaba lleno con papeles que parecían ser del trabajo. Después de un rato de espera para que la recepcionista se diera cuenta de que estaba Kuroko frente a ella, haciendo su mejor expresión llena de seriedad, Kagami caminó hacia el mostrador. La mujer inmediatamente notó lo alto de su estatura y levantó la mirada de su trabajo. "¿Sí? ¿en qué puedo ayudarle?"
Con la mayor discreción que pudo, le envió a su compañero temporal una sonrisa triunfante que le brindó un gesto enfurruñado. El detective replicó, "Sí, estamos en busca del Doctor Midorima, ¿Podría dirigirnos a su oficina, por favor?"
La mujer pestañeó por un momento, no entendiendo bien por qué hablaba en plural hasta que finalmente notó al otro joven de pie al lado de Kagami, dando un respingo. Asintiendo rápidamente, apuntó el camino a través del vestíbulo. "¡Claro! Está dos pisos arriba. Pueden tomar el ascensor que está allí. Cuando salgan van hacia la izquierda y su oficina estará a su derecha. Les recomiendo apresurarse, creo que saldrá pronto."
"Bien, muchas gracias." Su mano sobre la cabeza del otro, dándole una cariñosa sacudida desordenando el cabello sus cabellos, se encaminaron hacia la sala. "Ven, vamos a verlo. Esto podría funcionar mejor de lo que pensé. Si termina de trabajar, al menos no nos estaremos metiendo en su camino. ¿Qué? No me des esa mirada. Creo que los doctores son unas personas muy respetables e indispensables para la sociedad."
Kuroko sacudió su cabeza. "No estoy cuestionando la importancia de los doctores. Solo estaba sorprendido por tu consideración, y luego como te manejas en lanzar una palabra como "indispensable" en una frase, eso es todo. Es una gran palabra japonesa para un americano. ¿Sabes siquiera el kanji para ello?"
"Oye, deja de menospreciarme o de veras te golpearé."
Cuando alcanzaron la oficina del doctor, compartieron una mirada antes de llamar a la puerta. Una respuesta inmediata vino. "Adelante"
Kuroko entró primero, saludando al otro en su usual tono cortes, "Hola, Midorima-kun."
Ojos verdes se ensancharon con sorpresa al ver al chico más bajo. "¿Kuroko? ¿Qué estás haciendo aquí? No te había visto desde... La secundaria." Luego ajustando sus lentes y calmándose un poco, aclaró su garganta, avergonzado ante su propia reacción. "Entonces, ¿Qué te trae por aquí? ¿Necesitas asistencia médica? No solo eso... ¿quién es él?"
"Él es Kagami-kun. Es un detective."
"Kagami Taiga." se presentó a sí mismo.
Así, el doctor levantó una ceja escéptico, Kagami no pudo evitar notar lo largas que eran las pestañas inferiores del otro hombre. "¿Detective? Soy Midorima Shintarou. Kuroko, ¿por qué estas asociándote con un detective? Y más importante, ¿por qué lo trajiste aquí? En realidad, no me lo digas aun. Saldré en una hora, vayan a esperarme fuera del hospital. Es poco profesional de mi parte tratar con mis problemas personales en mis horas de trabajo. Tendré que llamar a Takao para que me recoja después"
Aceptando rápidamente, los dos terminaron de vuelta en el exterior. "Oye, Kuroko, ¿Puedes decirme por qué estaba sosteniendo un control remoto en su mano?"
El otro no se vio sorprendido por el control remoto ni por la pregunta, tan solo se encogió de hombros. "Debe ser sus ítem de la suerte. Midorima-kun es muy supersticioso cuando se trata de suerte. Él cree en horóscopos, astronomía y todas esas cosas, por ello lleva consigo el símbolo de la su ítem de la suerte a cualquier parte que va. Creo que él no ha cambiado nada en ese aspecto. Es agradable ver que está bien."
"Hm... ¿qué tipo de persona era en el instituto medio y la secundaria?"
"Era una persona muy reservada, lo sigue siendo probablemente. Incluso en Teikou, usualmente se encerraba en sí mismo cuando no jugaba básquetbol. Oh, pero si jugaba bastante con Akashi-kun Shogi. Mayormente manteníamos nuestras distancias ya que no nos llevábamos muy bien, pero algunas veces, se nos unía en las jugarretas. Para ser más preciso, era arrastrado a ellas."
"¿Y su relación con Kise?"
"Con Kise-kun... Kise-kun amaba a todo el mundo. Eso incluía a Midorima-kun. Y a pesar de que generalmente ignoraba a Kise-kun, creo que en el fondo, estaba muy apegado a él. A Kise-kun le gustaba jugarle bromas a Midorima-kun, como tomar sus lentes por ejemplo. Claro que al final ambos resultaban chocando contra los muros y puertas ciegamente, rompiendo cosas. Él también estaba allí esa noche, ayudándonos a buscar a Kise-kun... En muchas formas, yo creo que Midorima-kun resultó ser el más exitoso de todos nosotros."
Alzó una ceja. " Oh ¿por qué es un Doctor? Supongo que debe ser bien pagado."
Kuroko negó con un movimiento de la cabeza. "No solo eso. Me refiero a que él sigue con Takao-kun. Pienso que eso es increíble. No creo que la mayoría de las personas se dé cuenta de lo absorbente que puede ser el básquetbol. Algunas veces, las cosas buenas pueden llegar a terminar siendo un círculo vicioso y al final, estás tan agotado que ya no te importa nada. Es bueno ver que esos dos pudieron salir de ello."
Aunque Kagami no estaba seguro de qué o quién estaba hablando, antes de que pudiera preguntar, Midorima apareció y fue directamente al punto, preguntando "Entonces... ¿serías tan amable en decirme por qué estás aquí y con un detective, Kuroko? Y hazlo rápido porque hoy la fortuna no está del lado de los Cáncer así que quiero irme pronto."
Animándose, el más bajo lo miró. "Es sobre Kise-kun, Midorima-kun."
"¿Kise?" Midorima hizo una pausa antes de ajustar sus lentes escondiendo su sorpresa. "...No había oído ese nombre en años. ¿Han encontrado finalmente a ese idiota?"
"Midorima-kun, él está..."
Kagami frunció el ceño, no queriendo anunciar las noticias a otra persona ese día, pero se dio cuenta que al fin y al cabo ese era su trabajo, no el de Kuroko. "Temo decirte que Kise ya no se encuentra entre nosotros. Encontramos el cuerpo hace unos días."
Los ojos del doctor se dilataron. Sentándose en un banco cercano para asimilar la noticia, miró a Kagami. "¿Estás seguro de que es él? ¿Kise Ryouta? ¿géminis? Han pasado 10 años, ¿por qué ahora? ¿dónde estaba?"
Luego de ir a través del mismo proceso, explicando el caso de nuevo, se mordió el labio inferior. Como es usual, empezó el interrogatorio "Escuché que estuviste buscándolo la noche en que desapareció. ¿Puedes decirme algo que recuerdes de aquella noche y de la última vez que lo viste?"
Con sus ojos verdes alicaídos, Midorima miraba sus zapatos mientras hablaba, "Esa noche, Kise estaba dando vueltas en el banquete, era ruidoso y molesto, como siempre. Fue a nuestra mesa con su senpai. Takao terminó hablando con Kasamatsu y para entonces yo estaba atrapado con Kise."
"¡Midorimacchi, felicidades por llegar a las semi-finales!"
"Sin embargo no se quedó por mucho tiempo."
Kagami enarcó una ceja. "¿A dónde se dirigió?"
El doctor se encogió se hombros. "Creo que fue a la mesa de Kuroko."
"¿Oh?" Lanzándole una pregunta con la mirada ahora en Kuroko, él frunció el ceño. "¿Es eso verdad?"
Tomando un momento para pensar, Kuroko asintió. "Sí, lo recuerdo ahora. Kise-kun vino un par de veces esa noche, así que no estaba seguro de que momento te referías, Midorima-kun. Quizá fue el momento en que vino corriendo, gimoteando lo cruel que 'Midorimacchi' fue con él."
"¡Kurokocchi! ¡Midorimacchi está siendo muy cruel conmigo!¡Me dijo que estoy siendo ruidoso!"
"Es que tú eres ruidoso, Kise-kun."
"¡Eres tan cruel, Kurokocchi!"
"Y luego fue a hablar con Kiyoshi-senpai. Esos dos se volvieron muy buenos amigos al final de la noche. Incluso, ahora que lo pienso, Midorima-kun, eras muy bueno haciendo llorar a Kise-kun, ¿no es así? En toda conversación que tenías con él, terminaba con Kise-kun llorando."
Sonrojándose, el doctor se levantó a la defensiva. "¿A qué te refieres, Kuroko? ¡Ese chico lloraba por cualquier cosa!"
Kagami observaba al peli-verde incrédulamente. "No me digas que eras aficionado a la cara que hacía mientras lloraba también."
Ruborizándose aun más, Midorima sacudió sus manos frente a su rostro frenéticamente, tratando de negar la acusación. "¿Q-que? ¡No! ¿A quién podría siquiera gustarle su cara con lágrimas? Como dije, ¡ese idiota solo lloraba con mucha facilidad! ¡no hay forma en que yo hubiese desarrollado un placer oculto por hacerlo llorar!"
La Generación de los Milagros estaba llena de sádicos...
Rápidamente cambiando de tema, evadiendo perturbar doctor más de los que ya estaba, Kagami hizo un par de notas en su libreta y volvió con su interrogatorio, "Entonces, ¿puedes pensar en alguien que quiso haber dañado a Kise?"
Aclarando su garganta, obviamente contento por el cambio de tema, Midorima se calmó y respondió, "¿Alguien que pudo haber querido dañar a Kise? Estoy seguro de que hubo mucha gente que le tenía envidia a Kise, pero hay un nombre en particular que se me viene a la mente. ¿Has buscado a Haizaki Shougo?"
Era su turno para tomar una pausa. "¿Haizaki Shougo?"
"Si, Kuroko, lo debes recordar también. Solía ser miembro de la primera división en Teikou, pero después Akashi lo forzó a dimitir y fue remplazado por Kise. Estaba esperando a Kise en la Copa de Invierno también ¿no?"
Kuroko asintió. "Así es, él pisó a Kise-kun durante su encuentro y quería causarle más daños después pero Aomine-kun lo detuvo."
Midorima ajustó sus lentes nuevamente. "Eso es lo que me han dicho también. Lo último que escuché de él, es que estaba involucrado con un fraude o un robo o algo de ese tipo. Extrañamente iba bien con su carácter, pienso yo. Ese chico siempre le gustaba tomar lo que no era suyo."
Escribiendo el nombre en su libreta, Kagami asintió con su cabeza. "Haizaki Shougo. Buscaré por el mañana. Gracias."
"Kuroko... ¿sabe él de esto?" El más bajo negó con la cabeza silenciosamente. "Ya veo..."
Kagami volvió su mirada al doctor. "Una cosa más..."
Captando a lo que iba Kagami, Midorima enarcó una ceja. "¿Si es que yo maté a Kise? No, no lo hice. Con respecto a mi coartada, estaba con Takao cuando recibí la llamada de Momoi. Si quieres puedes preguntarle, pronto estará aquí."
Y así fue, tal como una señal, una figura se dirigió a ellos en una bicicleta tirando de un carro. Saludándolos alegremente, el extraño gritó, "¡Shin-chan! ¡Aquí estoy! ¡Oh! ¿pero si no es ese Kuroko?"
"A buena hora, Takao. ¿Te acuerdas del banquete de la copa de invierno?"
Takao pestañeó. "¿Huh? ¿Te refieres a la noche en que Kise desapareció? Eso es repentino... Creo que me estabas enseñando a como jugar Shogi cuando recibiste la llamada. No dormimos nada esa noche ¿eh? Oh, ¿quién es este gigante? ¿amigo de Kuroko?"
"Él es un detective trabajando en el caso de Kise. Aparentemente Kise está..." Midorima se fue apagando, incapaz de terminar la oración.
Los ojos del peli-negro se expandieron. "¿En serio? Shin-chan, ¿vas a estar bien? ¿le han dicho a Kasamatsu-san? Quedará devastado. Kasamatsu Yukio, él y Kise eran muy buenos amigos en secundaria. Tengan, les doy el número si quieren. Seguimos en contacto de vez en cuando ya que ambos eramos los base y es agradable recordar los viejos tiempos."
Rápidamente escribiendo el numero que Takao le brindó, Kagami frunció el ceño. "Gracias, estaré en contacto con él. Pero por ahora, ¿Podrían mantener esto para ustedes mismos? Los medios aun no han sabido y no quisiéramos hacer un caos de esto. Nos gustaría ser lo más discretos posible. A todo esto, tendré que tener sus números también en caso de que necesite preguntaros algo."
Ambos asintieron y el doctor se volvió al carro, sentándose dentro de él. "Si eso es todo lo que necesitan, nos iremos. Vamos, Takao. Este ítem de la suerte no era lo suficientemente grande."
"No creo que el tamaño cuente, Shin-chan."
"A propósito detective-"
"Solo Kagami está bien."
"¿Cuál es tu signo?"
"¿Huh? ¿a qué viene eso? Es Leo, ¿por qué?"
"Leo... Hoy no era un muy buen día para ti. Tu ítem de la suerte era un paraguas, eso es todo. Vamos, Takao."
"¡Bien! Espera, ¿no vamos a ver quien pedalea? Agh, ya no importa, nunca puedo ganarte de todas maneras. Te llevaré a donde quieras."
Antes de irse, Midorima lo miró. "Detective... ("Oye, acabo de decir que Kagami está bien. ¿qué no oyes bien?") Las últimas palabras que le dije a Kise fueron "Muérete" y eso es algo con lo que tendré que vivir el resto de mi vida. No es algo de lo que esté orgulloso."
En el rostro de Takao se dibujó una triste sonrisa mientras se disponía a hablarles. "Shin-chan no es muy bueno expresándose. Por eso es que está tratado de creer en ti y en que resuelvas este caso, está alegre de que hayas venido a decirle, ¿cierto, Shin-chan?"
Sentado en el carro con sus brazos cruzados con firmeza, Midorima lanzó una mirada a su chófer. "Cállate y conduce, Takao."
"¡Sí, señor! Kuroko, Detective. No se preocupen, ¡me aseguraré de que llore hasta que su corazón no pueda más!"
Despidiéndose, una vez que los dos estuvieron fuera de la vista, Kagami pestañeó. "Oye Kuroko, ¿qué es esa cosa que montan?"
"Es una bicicleta y un carro. Es su modo de transportarse desde que recuerdo. Es muy amigable para el ambiente ¿no crees?"
Alejándose del hospital y el parque, mentalmente anotó el nombre de las dos personas con las que se pondría en contacto mañana. "Kasamatsu Yukio y Haizaki Shougo, ¿eh? Oh, a propósito, ¿qué fue eso del ítem de la suerte? ¿voy a tener un día desafortunado?"
Así como dijo, truenos resonaron y la lluvia comenzó a golpear el piso. Kuroko miró hacia arriba. "Tal vez a esto se refería. Un paraguas no te vendría mal como un ítem de la suerte para ti."
Protegiéndose a sí mismo de la lluvia de la mejor manera que podía con sus brazos, Kagami hizo un gesto para que el otro lo siguiera. "Deja de balbucear y corre. Vamos, mi casa no esta muy lejos de aquí, puedes venir a secarte allí si quieres."
"Está bien..."
Secando su cabello con una toalla, luego de tomar una ducha, Kuroko miró con asombro los platos en la mesa. "Kagami-kun, eres un buen cocinero para mi sorpresa."
"¿Huh? ¿no es esto normal? Vivo solo y por eso tuve que aprender a cocinar, solo eso. Toma asiento y come antes de que la comida se enfríe."
El de ojos celestes parpadeó y luego hizo como se le ordenó. "...Delicioso. Gracias por la comida. Oh si," Poniéndose de pie y sosteniendo su bolso, tomó una cinta y una fotografía, "Estos son el vídeo de un partido de práctica que tuvimos con Kaijou, y esa es una foto de la Generación de los Milagros. Tuve que pedirle a Hyuuga-senpai y a Aida-san por la cinta. Él era nuestro capitán del equipo y ella nuestra entrenadora. Ahora están casados."
Tomando la fotografía, la estudió por un momento. "Oh, aquí estás tú de nuevo."
"En verdad tu no me creíste cuando te dije que estaba en la Generación de los Milagros ¿cierto? Ya conoces a Midorima-kun, Aomine-kun, Kise-kun y Momoi-san. La persona que esta ahí es Murasakibara-kun y ese es Akashi-kun. Esto fue luego de nuestro último campeonato antes de graduarnos de Teikou."
Después de la cena, los dos se sentaron a ver el vídeo. "Oh, de verdad era muy bueno." Luego, al final del juego, cuando Kaijou perdió, la cámara hizo un acercamiento a la cara de Kise. Primero, fue un shock y luego las lágrimas cayeron, corriendo por las mejillas del modelo. "Ah, está llorando..."
"Estás prendado, Kagami-kun. Te dije que tenía una linda cara cuando lloraba. Él que lo patea es Kasamatsu-san."
Kuroko no presionó las cosas a pesar de la evidente diversión que se reflejaba en sus ojos. "Además de su cara mientras llora, ¿en qué piensas?"
"Kise parecía un gran jugador. Me hubiese gustado jugar contra el. Realmente es el centro de las miradas. Ah... Se ve muy fuerte."
"¿Y?"
Kagami parpadeó. "¿Y?"
"¿Me crees cuando te digo que jugaba básquetbol ahora?"
No hubo nada más que una larga pausa antes de que admitiera honestamente, "La verdad, estaba muy concentrado en ver a Kise jugar que no te noté para nada. Mi error. Pero lo veré de nuevo ¿bueno? Y te buscaré en la siguiente ocasión."
Aunque la cara de Kuroko se mantuvo seria, se veía un poco molesto.
Qué tierno... Espera, ¿Acabo de pensar eso?
El más bajo sacudió su cabeza. "Está bien, toma tu tiempo. Tengo trabajo mañana así que me iré ahora, gracias por la cena."
Poniéndose de pie, caminó con el otro hasta la puerta. "¿Quieres que te acompañe?"
"Gracias, pero no te preocupes. Estaré bien."
"Bien, pero al menos toma un paraguas en caso de que vuelva a llover."
Kuroko inclinó su cabeza y aceptó el paraguas. "Gracias, Kagami-kun. Mañana, si vas a ir a ver a Haizaki-kun, por favor ve sin mi. Preferiría no verlo y deseo evitar cualquier encuentro. No es nada serio, es solo que realmente me desagrada. Y un consejo, no lleves mujeres contigo, él es increíblemente irrespetuoso cuando se trata de mujeres."
Un poco shockeado por la declaración, solamente pudo asentir. "Hey Kuroko, A ti..."
Los ojos celestes lo observaron. "¿A mi...?"
Sacudió su cabeza. "No, no es nada. Te llamó cuando termine con Haizaki entonces. Buenas noches. Ten cuidado en tu camino a casa."
"Buenas noches, Kagami-kun."
Después de cerrar la puerta, se preguntó que era lo que realmente quería preguntarle al otro.
"¿A ti te gustaba Kise?"
Sacudiendo su cabeza para si mismo, se regañó por sonar como una novia celosa. Dentro de 48 horas, el tenía que enfrentarse a un variado número de verdades y posibilidades incómodas. Hasta que vio la foto y el vídeo de Kise jugando, nunca había sido capaz de admitir con total sinceridad que un otro hombre además de si mismo era guapo. Modelo o no, el chico tenía buena apariencia mientras estaba vivo. Y luego de que conoció a Kuroko nunca se había sentido tan protector ni celoso de otro hombre o de uno que estaba muerto. Este caso estaba alterando su vida en más de una manera.
Suspirando audiblemente, cogió su teléfono y llamó a su jefe. "Hey, Alex. ¿Sigues en la oficina? Hay un nombre que me gustaría que busques por mí. Bien, suena perfecto. Gracias. Nos vemos luego entonces."
A la mañana siguiente, dejando salir un quejido, rodó al otro lado y golpeó algo o más bien, alguien golpeó su brazo. "¿Hnn...? ¿Kuroko?"
Abriendo sus ojos atontado, vio una piel pálida y luego pechos. Muchos pechos. Dejando salir un grito de pánico, se alejó y se cayó de su cama. "¡Alex! ¡Por qué estás en mi cama! ¿Y desnuda? ¿¡De nuevo!?"
Su jefe dejó salir un gemido y miró la expresión exasperada de Kagami. "¿Mmnn... ? ¿Por qué estás gritando tan temprano en la mañana Taiga? Te hice un favor ayer en la noche, lo menos que puedes hacer es darme un lugar para dormir y prepararme desayuno."
Levantándose, sostuvo su cobijas y las tiró, logrando sacarla de la cama. "¡Haz tu propio desayuno!"
"¡Ouch! ¡Oye, qué frío!"
Tomando las ropas de su jefe que estaban en el suelo, se las lanzó. "¡Entonces ponte algo de ropa encima, maldita nudista!"
Los huevos se freían en la sartén, escuchó a Alexandra salir del baño luego de su ducha. "Ah, eso fue agradable. Oh, ¿qué cocinas? Huele genial."
Internamente agradecido de poder usar inglés en Japón, replicó sin mirarla, "Huevos, tocino, salchichas, papas fritas y tostadas."
"Se oye delicioso. Estoy tan feliz de haber venido. Extrañaba tu cocina."
"Gracias." Respondió sarcásticamente. "Y aquí estaba yo, preocupado de que me trajeras información sobre el caso y otras cosas."
Observando socarronamente mientras se sentaba, preguntó de forma inocente "Entonces... ¿quién es 'Kuroko', la persona que llamaste antes? Espera, ¿no es ese chico que te está ayudando? Oh dios, ¿Taiga está flechado? Quiero saber como es. ¿Es comparable con la víctima?"
La sangre se subió a sus mejillas, murmuró algo para si mismo, "Kise era un modelo, ¿cómo alguien puede siquiera comparar?"
"¿Ah?"
"No voy a divertirte con una respuesta a tan ridícula pregunta"
Alex sonriendo continuó mirando como cocinaba. "Bueno, quédate así. Supongo que tendré que averiguar por mi misma entonces. A propósito, ¿vas a ir a ver a ese tal Haizaki hoy?"
Resopló y puso los platos sobre la mesa. "No, gracias. Contigo alrededor, podría ser peligroso."
"No te preocupes por mí. Puedo cuídame sola contra cualquier idiota que me lances."
"Lo sé, por eso lo estoy diciendo. Podría se peligroso para el pobre sujeto, no para ti. Eres un monstruo, Alex. Cualquier persona en su sano juicio tendría miedo de ti. Además, preferiría que no estuvieras presente en esta. No quiero tener que lidiar con cargos por asalto y agresión." Terminando la última mascada de su desayuno, Kagami llevó los platos al fregadero. Era su código no escrito: él cocinaba y Alex lavaba los platos. "Volveré a la oficina después de que esté listo con el interrogatorio. Quiero preguntarle algo a Tatsuya de todas formas."
"Bueno, bueno, le diré que espere por ti. Diviértete."
En su camino a la calle, su móvil vibró. Era un mensaje. Le tomó un largo tiempo entender el significado."
"El ítem de la suerte para los Leo es un paquete de goma de mascar"
Rascándose la parte de atrás de su cabeza, frunció el ceño. "Ese tipo... realmente cree en esas cosas."
Pero luego del incidente de ayer, tomó un desvío e hizo un viaje rápido al almacén.
Escuchando las rejas cerrarse tras él, frunció el ceño ante la vista de un sujeto de cabello lago y trenzas pegadas al cráneo, con sus manos esposadas detrás de su espalda pero aun así sentado casualmente en la silla de metal.
"Haizaki Shougo..."
NOTA DE TRADUCTORA:
Kagami está sintiendo cosas~~
Midorima... Bebé. Takao te abrazará.
¡Espero lo hayan disfrutado! Estuve en la universidad y las cosas se agitaron un poco, imposibilitándome traducir siquiera.
Este capitulo me hizo llorar un poco... Más adelante se pone peor.
Ojala puedan decirme como quedó.
Nos vemos en los siguientes capítulos~
Omake: Un poco de MidoTaka
En su camino de vuelta, mientras pedaleaba calle abajo, Takao miraba el cielo pensativo. "Así que Kise realmente no está... Le tenías mucho afecto y lo expresabas en tu propio modo, ¿no es así, Shin-chan?" No recibiendo una respuesta inmediata, miró por sobre su hombro el carro y vio como el doctor estaba acurrucado en el pequeño espacio escondiendo su cara. "Ah... Está bien Shin-chan, déja salir todo."
"Cállate, no estoy llorando. Es solo que está lloviendo muy fuerte." una respuesta apagada.
"¿Huh? Pero si no está-" Justo en el momento en que iba a terminar la oración, un trueno resonó y la lluvia empiezo a caer del cielo. "Oye, Shin-chan..."
"Te lo dije."
"Incluso el cielo está en mi contra hoy. Bien, bien, lo capté. No estás llorando. Solamente eres un psíquico y está lloviendo muy fuerte. ¿Bien? Vamos a casa."
P.D. -se va a llorar a un rincón-
