DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE NO ME PERTENECE. LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA SON PARTE DE LA OBRA DE FUJIMAKI TADATOSHI. LA HISTORIA ES TRADUCIDA DESDE EL INGLÉS Y PERTENECE A NEKO-NYA.
Cada vez se va a ir poniendo más delicada la situación...
Yellow
Capítulo V
Corriendo todo el camino hacia la hamburguesería, el detective respiró hondo y miró a su alrededor. "Bien, no parece que él esté aquí aun."
"Llegas tarde de nuevo, Kagami-kun. No pareces ser una persona muy puntual ¿eh?"
Kagami dejó salir un quejido cuando el joven apareció a su lado con su usual rostro inexpresivo. "¡Demonios, Kuroko! ¿Hace cuánto que estás ahí? ¡Tienes que parar de hacer eso! Uno de estos días... ¡tendré un ataque al corazón y ahí lamentarás mi muerte!"
Kuroko no pareció conmovido por su declaración. "No es mi culpa que no hayas notado que estaba aquí desde el principio."
"Bien, tal vez la próxima, en vez de aparecer aleatoriamente a mi lado, ¡podrías saludarme o hablarme o algo! ¿No es eso lo que una persona normal haría?"
"Pero sí todo este rato he estado aquí. Tú acabas de llegar y te paraste a mi lado sin siquiera verme."
Dejando escapar un bufido, Kagami empezó a caminar e hizo un movimiento nada formal con su mano. "Bien, mi error. Lo que sea, ahora vamos."
El peli-azul enarcó una ceja. "Tus disculpas no son muy sinceras, Kagami-kun. Incluso los niños en la guardería son mejores que tu al fingir una disculpa."
Frunciendo el ceño, protestó. "Ya te dije que lo sentía ¡Así que déjalo, Kuroko!" Internamente, sabía lo infantil que debía parecerle al otro pero por el momento no se podía preocupar menos.
Kuroko se encogió de hombros. "Está bien. ¿Planeas encontrarte con todos los miembros de la Generación de los Milagros?"
Kagami asintió. "Esa es la idea. ¿Por qué? ¿Algo va mal? Aparentemente un tipo con el que trabajo conoce a Murasakibara, así que probablemente le daré una visita pronto."
"Estaba pensando que si vas a ir a ver a Murasakibara-kun, sería mejor que hables con Akashi-kun primero. Hará que el proceso sea más fácil, eso es todo. Murasakibara-kun cooperará mejor contigo si Akashi-kun le dice que lo haga. Ya me he contactado con él, pero me dijo que no está en la ciudad de momento."
Parpadeando, decidió confiar en el otro. "Bien, tratemos de encontrarnos con Akashi pronto entonces, ya que no estoy seguro si nos vamos a encontrar con Murasakibara. Por ahora, la siguiente persona que veremos es Kasamatsu Yukio, el antiguo capitán de la escuela de Kaijou. Todo lo que sé es que él fue muy colaborador en el teléfono. ¿Cuál era su relación con Kise?"
"Se veían muy cercanos. Siempre tenía un ojo en Kise y lo mantenía en la línea. Kise-kun me dijo que Kasamatsu-senpai era su amigo más cercano en Kaijou aun cuando no le pregunté y eso me recordó a nuestra época en Teikou."
Kagami alzó una ceja. "¿Por qué? ¿Kasamatsu era tan abusivo como ustedes?"
"¿Tal vez? Recuerdo que pateó a Kise-kun cuando saludaba a sus fans. Creo que era su manera de protegerlo."
Así que era tanto verbal y físicamente abusado por sus amigos ¿Kuroko sentía nostalgia? ¿Qué tipo de vida lleva?
Rascó su nuca tímidamente, sin saber como responder a eso. "Bueno, Kasamatsu dijo saldría unas horas antes de su trabajo para atendernos. Veamos si tiene algo que aportar al caso."
En el camino hacía el lugar, Kagami había tratado de pensar en una forma suave de hacer llegar las noticias a una persona que parecía querer a la víctima. Del momento en que se sentaron en el tren, Kuroko lo sacó de sus pensamientos. "Y bien... ¿cómo fue la reunión con Haizaki-kun? Yo no me llevaba bien con él."
Kagami frunció el ceño. "A mi realmente no me gusta este tipo también, con esa actitud tan engreída. Al parecer estaba en su casa ese día."
"Así es, no recuerdo haberlo visto en el banquete esa noche. Con que estaba en su casa... "
"Sí admitió haber pisado a Kise durante su partido, por lo menos."
Kuroko asintió. "Recuerdo eso. Sucedió tan rápido que el arbitro no lo notó. Haizaki-kun nunca fue de los que jugaran bajo las reglas. Aparentemente en la cancha, le decía a Kise-kun como le robó su novia y que al parecer la dejó después de que se acostaron. ("Espera, ¿Qué? ¿Acaso no iban a la escuela media? ¿No habrán sido algo jóvenes para tener sexo? ¿Qué tipo de escuela era Teikou?") Kise-kun aun así logró ganar el partido. Y luego Aomine-kun lo golpeó para así impedir que provocara más daño." Miró el suelo por un momento. "Kagami-kun, cuando sea el momento de que te encuentres con Aomine-kun..."
Enarcó una ceja mientras el hombre más bajo dejó en el aire las palabras. "¿Ah? ¿Qué hay sobre eso?"
"No te preocupes, no es nada importante. Mira ¿No es esta es la estación?" Bajando del metro y saliendo, Kuroko lo observó. "Pareces nervioso, Kagami-kun. Estarás bien. No creo que alguien espera que les digas alguna cosa de una manera refinada. Además, dolerá de todos modos, no importa como lo digas."
"Gracias... Creo. No puedo decir si estás tratando de animarme o tomarme el pelo." Sacando una pieza de papel de su bolsillo, lo miró. "Veamos, el debería estar en ese edificio en el cuarto piso."
Golpeando la puerta, ambos dieron un paso atrás y esperaron a los pasos que avanzaron hacia la puerta. Un rato después, un hombre con cabello negro y ojos grandes salió. "Tú debes ser el detective... ¿Kuroko? ¡Que inesperado! ¿Eres tú, cierto? ¿Qué haces aquí? ¿Estás en la policía también?"
"Hola, Kasamatsu-senpai. No, no estoy en la policía, solo estoy ayudando a Kagami-kun en este caso."
"Ya veo... Oh, por favor entren. Les traeré té."
Asintiendo, Kagami entró. "Gracias." Tomando asiento en la sala de estar, pudo sentir el ansiedad del hombre que estaba en la cocina. Luego, volviendo con una bandeja y dos tazas de té, Kasamatsu puso las cosas en la mesa que estaba frente a ellos. "Gracias. ¿Necesitas volver pronto a trabajar?"
El hombre de más edad sacudió su cabeza en negación. "No, tengo tiempo. Soy dueño de un jazz café ahora, no es como si alguien pudiese decirme algo al respecto. Además, tengo una persona cubriéndome."
En el rostro de Kagami se dibujó una pequeña sonrisa. "¿Un club de Jazz? Suena grandioso. ¿No juegas básquetbol ahora?"
"Me ha gustado la música desde siempre y antes solía tocar guitarra, luego de la universidad, pensé, ¿por qué no intentarlo? Y entonces terminé así. Sigo probando mis tiros de vez en cuando, siempre que tengo tiempo pero eso no pasa a menudo." Dejó salir una suave carcajada. "No cualquiera puede ser reclutado por un equipo profesional luego de salir de la escuela como Aomine. Dejé de jugar más o menos al término de la Copa de Invierno. Tenía que estudiar para los exámenes y todo, tú sabes. ¿Tú juegas, Detective?"
"Por diversión, claro. Por el momento estoy tratando de imaginar si Kuroko jugó realmente básquetbol."
"Oh, definitivamente lo hizo. En la cancha, puede tomar un momento para ser notado pero definitivamente juega. ¿Cómo has estado, Kuroko?"
Tomando un sorbo de su té, Kuroko replicó fácilmente. "He estado bien . Trabajo en una guardería ahora y estoy ayudando a Kagami-kun durante mi tiempo libre."
"Que bueno saberlo. Así que, en el teléfono dijiste que esto era sobre Kise. ¿Que le sucedió?" Kagami asitió silenciosamente. Con sus puños cerrados en anticipación, apretándolos con fuerza. "Está bien, Detective. Solo dime lo que tengas que decir. Ya han sido diez años... ¿Está muerto, no es así? No puedo imaginar otra razón por la que vinieras."
"Lo siento..."
Claramente tratando de mantenerse calmado y compuesto fue incapaz de esconder su agonía. Kasamatsu movió su cabeza y secó las lágrimas que escaparon de sus ojos con su manga, esforzándose para mantener su respiración firme. "Siempre creí que la posibilidad en que apareciera de nuevo, luego del primer era baja, pero... Pero supongo que siempre esperé... Perdona, solo es diferente... Es diferente pensarlo y luego descubrir que es real..."
Inseguro de como consolar al hombre, todo lo que pudo hacer era sentarse allí y observar su taza de té. Mirando de reojo a Kuroko, pudo ver como estiró su mano. "Kasamatsu-senpai, siento mucho tu pérdida. Sé que Kise-kun te quería demasiado."
Encorvado y con ambas manos cubriendo su rostro, trató de secar sus lágrimas, él ex-capitán dejó salir una débil risa. "¿De qué hablas, Kuroko? Ese idiota solía quejarse sobre ti y tu rechazo al unirte al equipo, al menos dos veces al día. De todas las personas, nunca imaginé que Kise... Él era como un gran y estúpido perro. ¿Cómo alguien pudo...?" Sus hombros temblaban mientras trataba de contener los sollozos, negó con su cabeza para si mismo. "Kise no puede estar muerto..."
Mientras Kagami seguía sentado en la misma posición, trató de imaginar como era saber una década después que un amigo tan cercano había fallecido. No ser capaz de poder hablar con esa persona o que no te pueda volver a hablar jamás... Hasta aquí, todos con quien se había encontrado habían pasado por esa experiencia. Observando a Kuroko, se preguntó si el estoico chico había llorado por la muerte de su amigo luego de que supo. De algún modo, ver el llanto de la madre de Kise y ahora el de Kasamatsu se sentía diferente. Ciertamente, ambos estaban devastados, pero al mismo tiempo, era natural ver a las madres llorar por sus hijos, sin embargo Kasamatsu era un hombre maduro quien había pasado poco tiempo con el rubio. ¿Qué tanto podía haber entre los dos para que llore de esa manera, luego de una década?
Kuroko golpeó ligeramente su brazo. "Kagami-kun, creo que deberíamos volver otro día..."
Respirando hondo, Kasamatsu se enderezó y limpió sus ojos nuevamente. "No, por favor no. Estaré bien. Yo... Yo no pretendía reaccionar así. Esto es un poco vergonzoso..."
El hombre más pequeño sostuvo sus manos en alto para detener al otro. "No, no me refería a ello, Kasamatsu-senpai. Sé que esto toma mucho para aceptarlo. Siempre podemos volver en otro momento."
Deteniendo sus lágrimas, el mayor sacudió su cabeza con determinación. "No, me cabrearía conmigo mismo si usé este momento siendo un inútil que llora en vez de ayudarlos en el caso. Honestamente, no conocí a Kise por tanto tiempo, pero el estuvo ahí durante mi último año en Kaijou... Siempre atrayendo multitudes y siempre siendo ruidoso. Recuerdo pensar '¡Qué molesto!' todo el tiempo. Pero ese era Kise..."
Kagami tenía que admirar la fuerza del otro. Asintiendo, preguntó. "¿Qué es lo que recuerdas de Kise en el banquete de la Copa de Invierno?"
Mirando el techo, Kasamatsu apretó el puente de su nariz, pensando. "No mucho. Kise se movía de un lado para otro y era ruidoso como siempre. Me arrastró a la mesa de Shuutoku y terminé hablando con Takao un poco, antes de volver a nuestra mesa. Takao fue el que me dijo sobre la desaparición de Kise esa noche. Luego, después de que el banquete terminara, nos separamos y cada uno fue a donde tenía que. Al final, nunca mas vi a Kise de nuevo." Paró un momento antes de fruncir del ceño. "Oh, también, tengo unas cosas en algún lugar por aquí. Quizás eso te pueda ayudar en algo." Rápidamente levantándose, se excusó por un minuto y luego volvió con una caja. "Al final del año, teníamos que limpiar los casilleros. Nadie sabía que hacer con las cosas de Kise así que yo las tomé y traje todo conmigo. Esperaba ser capaz de devolvérselas a él algún día."
Los dos intercambiaron miradas antes de levantarse a ver el contenido de la caja. Había una sorprendente cantidad de cosas que no estaban relacionadas al básquetbol. "¿No hay un cambio de ropa?"
Kasamatsu negó con un movimiento de la cabeza y comenzó a remover lo que estaba dentro del caja que tenía escrito 'cosas' sobre la misma. "No, tomamos todo con nosotros a la Copa de Invierno. El entrenador dijo que le gustaba que nuestra ropa en los casilleros por mucho tiempo ya que harían que todo apestara. Lo que más hay aquí son fotos, copias de revistas de básquetbol y copias de revistas en las que aparecía él. Hay un par de marcadores en caso de que se topara con algunas fans, su shampoo, jabón, desodorante, gel para el pelo, un peine, un espejo, colonia, todo esto eran cosas que consiguió de sus fans, un par de cartas de amor y confesiones escritas, esos 'ítem de la suerte' que Midorima de Shuutoku le dio, bálsamo labial, un estuche de lápices, botellas de agua, ah, y también unas muñequeras y pulseras. Vaya, nunca había notado esto, pero este chico era como una chica. Solo miren sus cosas."
Ojos celestes pestañearon. "Eso es justo como Kise-kun, hacía esto también en Teikou. Todo olía a shampoo y colonia."
Con las cosas que del casillero de Kise esparcidas en el suelo, los dos empezaron lentamente a ver cada cosa que había. Mientras no estaban seguros que tanto podía ayudar a resolver el caso, definitivamente les enseñó mucho como era Kise como persona en realidad. Mirando las fotos, encontró una copia de la Generación de los Milagros y otra del equipo de Kaijou. Luego habían unas que eran individuales de baja calidad, probablemente tomadas con su celular. Había una en la que Kasamatsu y él estaban, sobre la imagen decía '¡Kasamatsu-senpai y yo!' con estrellas dibujadas al rededor. Viendo casa una de ellas alzó una ceja al encontrar una foto de Kuroko con '¡Una rara foto con Kurokocchi!' escrito encima. Kagami decidió entregársela a Kuroko. "Mira esto, Kuroko. Son Kise y tú, pareciendo inexpresivo como siempre."
Silenciosamente tomando la foto, Kuroko detuvo su revisión sobre la pila de regalos de los fans y la observó detenidamente. Kasamatsu lo observó mientras seguía moviendo las cosas de la caja. "Oh, si encuentras alguna contigo en ella, Kuroko, siéntete libre de tomarla contigo. No estaría sorprendido si Kise de algún modo tuviera en sus manos cosas de otras personas."
Después de un momento de revisar todo, Kagami le entregó el conjunto de fotos al otro y preguntó. "¿Te importaría si tomó estas fotografías conmigo además de otras cosas? Haré copias y te las devolveré."
Viendo las fotografías por si mismo, el hombre más viejo negó con un movimiento. "Solo necesito las que salga el equipo Kaijou. Las que son de Teikou, puedes quedártelas o distribuirlas a los dueños correspondientes o sus padres, cualquiera que creas adecuado, Detective. Con lo demás, si no lo usarán, creo que lo tiraré ya que sé que no vendrá él mismo a buscarlas." Una débil sonrisa se dibujaba en su rostro mientras miraba las cosas esparcidas en el suelo.
Intercambiando miradas con Kuroko, Kagami y él decidieron que era suficiente para el hombre por un día. "Una cosa antes de que nos vayamos... ¿crees que alguien haya querido dañar a Kise? ¿O alguien con quien no se llevaba bien alrededor del momento de su desaparición?"
"No realmente. Cuando Kise se dirigía a mí, era para llorar sobre alguien que era cruel con él, pero nunca fue algo serio. Oh, estaba ese tal Haizaki. Odiaba sus agallas, pero nunca lo vimos de nuevo después de ese partido con Fukuda. Veamos, en la noche del banquete, se estaba quedando en la casa de Aomine..." Había un pequeño tono de desaprobación en la voz del ex-capitán, evidente incluso ahora. "No me gustaba demasiado, pero desde que Seirin logró vencer a Touo durante la primera ronda, no tuve razón para negarme. Si mencionó que Aomine estaba al borde de algo, pero no podía imaginar que pudo haber sido.
En realidad, Kise estaba un poco en su límite también, pero para ser sincero, no estoy seguro si eso es real o está en mi imaginación ya. Todo lo que sé es que no estaba relacionado al caso siquiera. Nada se me viene a la mente, lo lamento. Puedo decirte si que ningún miembro del equipo pudo haberle hecho algo ya que a parte de Kise, nos estábamos quedando en un hotel cercano que habían reservado para los equipos que venían fuera de Tokio. Por casi toda la noche, estuvimos juntos, tratamos de crear un nuevo tipo de ejercicios para el año nuevo hasta que recibí la llamada de Takao. Si hubiese forzado a Kise a quedarse con nosotros... Nada de esto hubiera ocurrido. Podría haberlo cuidado..."
El detective frunció el ceño. "No digas eso. No había forma en que pudieras haber sabido lo que iba a ocurrir esa noche de todas formas."
Acercándolos a la puerta, Kasamatsu respiró hondo. "La verdad es que tengo un favor que pedirte, Detective."
Kagami parpadeó. "¿Qué es?"
"Por favor deja que yo sea el que les de la noticia a los de Kaijou... Yo... Yo era el capitán del equipo, así que me gustaría ser yo el que se las diga. De esa forma, podremos decidir como conmemorar a Kise como equipo... Y como lamentar su partida."
"... ¿puede alguien comprobar tu coartada?"
"Si. Todos en el equipo y si el hotel tiene aun las grabaciones de seguridad, entonces también eso sirve para demostrar que estuvimos sentados en el jardín, discutiendo los ejercicios."
Kagami asintió. "Los veré y te daré una llamada luego. Pero por favor no lo menciones a nadie hasta que te llame y también dile al equipo que no digan nada sobre esto a los medios. Estamos tratando lo más que podamos de conseguir hacer todo lo posible antes de que se sepa. Sospecho que no durará mucho."
Kasamatsu hizo una reverencia agradecido. "Entiendo. ¡Muchas gracias, Detective! Esperaré tu llamada. Te pido que encuentres quien le hizo esto a Kise..."
No queriendo hacer promesas vacías, Kagamí afirmó con un movimiento de su cabeza. "Haremos lo que podamos. Gracias por tu tiempo y cooperación. Estaré en contacto."
Cuando iban de vuelta en el metro, Kagami se sentó en silencio, incapaz de pensar en cuantos corazones devastaba la muerte de Kise Ryouta. Su propio corazón se hundía al tener que darle la noticia a alguien, sabiendo que eso podía cambiar la vida de las personas para peor. Le hacía desear saber qué decir para consolarlos, sin embargo no podía decir siquiera que Kise había muerto sin causar dolor. Pensando en el deslumbrante chico, no había nada que pudiera traer a Kise de regreso, para así devolvérselo a sus seres queridos y detener sus lágrimas. Dejó salir un profundo suspiro.
Kuroko lo miró y dijo gentilmente. "Sabía que lo llevarías bien, Kagami-kun."
Lo observó y suspiró de nuevo. "Gracias, Kuroko. De algún modo, decirle a la gente es la parte mas agotadora. No se cuanto más tendré que manejar emocionalmente. Supongo que todos amaban mucho a Kise..."
"Kise-kun amaba a todo el mundo y le era correspondido. Todos lo amaban. Creo que es natural. Kise-kun era muy deslumbrante y solo podías ser arrastrado por él."
Notando que Kuroko seguía sosteniendo la foto de Kise y él, colocó su mano sobre la cabeza del otro. "Oye, Kuroko..."
"¿Sí?"
"Has... ¿has llorado apropiadamente la muerte de Kise? No es sano guardar todo en tu interior, sabes..."
Volviendo su mirada a la fotografía, Kuroko habló con determinación. "... Lloraré por él después de que encontremos a la persona que le hizo esto."
Nota de Traductora:
Debo confesar que mi corazón se rompió un poco con Senpai... Yo lo amo. Kuroko también me conmueve.
Espero les guste y cualquier duda que les nazca hagánmelo saber.
Gracias por su lectura.
Nos vemos pronto~
Próximamente
Aominecchi aparecerá...
