DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE NO ME PERTENECE. LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA SON PARTE DE LA OBRA DE FUJIMAKI TADATOSHI. LA HISTORIA ES TRADUCIDA DESDE EL INGLÉS Y PERTENECE A NEKO-NYA.
Mi corazón se rompe con esto...
Yellow
Capitulo VI
"Sabes, Kuroko, no tenías que venir. Ve a disfrutar tu fin de semana."
Era tarde soleada de sábado y allí estaban ellos, sentados en la oficina, clasificando la evidencia. Temprano había recibido un mensaje de Kuroko.
'Tengo el día libre hoy. ¿Necesitas algún tipo de ayuda hoy, Kagami-kun? Puedo ir si es así.'
'Depende de ti. Solo vamos a clasificar la evidencia que los otros dos reunieron. Al parecer lograron obtener un carro lleno. Si tienes otras cosas que hacer, ve a divertirte mejor.'
'Iré para allá entonces.'
Kuroko se encogió de hombros. "No tenía nada planeado para hoy, por mí está bien. ¿Cuánta evidencia obtuvieron ustedes de todas formas? Lo hiciste sonar como un gran trabajo. ¿Y por qué estás sosteniendo un muñeco de una rana, Kagami-kun?
"Uh, ese Midorima me dijo que era mi Ítem de la suerte... Fui y..." Mientras las palabras dejaban su boca, Kagami se dio cuenta lo ridículo que sonaba y la vergüenza lo azotó. ¿Cómo es que él pudo haber sido atrapado por estas supersticiones y cuestiones de suerte? "¡Que no te importe! No estoy seguro de cuanta evidencia tenemos, pero esos dos salieron con un carro... Así que..."
Repentinamente Alex volvió y con una gran sonrisa dibujada en su rostro. "¡Hemos vuelto, Taiga! ¡Mira las cosas que reunimos para ti! ¿No estás feliz? ¡Piensa de esto como un regalo de navidad!"
Volviéndose, su mandíbula cayó a la vista de las cajas de cartón apiladas en el carro que Tatsuya estaba luchando para que entrara en la oficina. "¿Es en serio? ¿Todo eso? ¿Cómo lograron conseguir tantas cajas llenas de evidencia? ¿Qué es lo que hicieron? ¿Entrar en su casa y robarle a sus padres?"
Alex se rió y sacudió su cabeza. "¡Nope! Nada de eso. En realidad, no es nada comparado con lo que podríamos haber conseguido."
Kagami alzó una ceja escéptico. "¿Por qué? ¿Las cajas estás vacías?"
"Claro que no, Taiga, no seas tonto. Todas están llenas. ¿Por qué crees que Tatsuya está luchando tanto contra ellas ahora? Esos son los registros telefónicos de la víctima. Y hay más, esto solo vale un mes de llamadas y mensajes. No bromeabas cuando lo llamabas una mariposa social."
Viendo las cajas incrédulo, casi se olvida de Kuroko. "O-oh... ¿en serio? ¿Grabaciones también? Bien, a todo esto Kuroko, esa es mi jefa, Alex. Y el que está ahí detrás de las cajas es Tatsuya, el sujeto con el que normalmente trabajo."
"Kuroko Tetsuya. Un gusto en conocerla, Señora."
Dándole un beso en la mejilla a modo de saludo, ella sonrió y lo atrajo en un abrazo amigable. "¿Estás aquí para ayudar? ¡Eres muy dulce al ayudar a Taiga en un fin de semana! Ya que estás aquí, puedes ayudarme a revisar todos estas grabaciones y así puedo ir a mirar otras cosas también. Eres tan adorable, no dudo porque Taiga estaba murmurando tu nombre mientras d-"
Rápidamente alejó a su jefa del hombre más pequeño, frunció el ceño, esforzándose por mantenerse calmado siendo que su rostro estaba rojo como un tomate. "Oye, Alex, es suficiente. ¡Qué es lo que tratas de hacer! ¡No lo asustes ni molestes! ¿Aun necesito su ayuda, sabes?"
Hizo un mohín. "¿De qué hablas, Taiga? ¡Fue un beso en la mejilla solamente! ¡No seas tan tacaño! Ya me detuve ¿bien? En cualquier caso, ¡ve a ayudar a Tatsuya antes de que se haga daño!"
Suspirando, Kagami se dirigió a ayudar a su compañero y comenzó a llevar las cajas a su escritorio. "Lamento eso, Kuroko. Ella es siempre así. Esa era ella en su mejor comportamiento ya. Uno de estos días alguien podrá una queja contra nosotros o algo así."
Luego de devolver el carro, Tatsuya regresó e intercambió una pequeña presentación con Kuroko. "Hola, Soy Himuro Tatsuya, compañero de Taiga. Tú eres un viejo amigo de Atsushi ¿no es así?"
Ojos celestes parpadearon. "¿Murasakibara-kun? Solíamos jugar básquetbol juntos pero no seguí realmente en contacto con él después de secundaria. Oí que lo conocías ahora. ¿Cómo le ha ido?"
"Trabaja en una pastelería ahora, pero cada vez que lo veo está comiendo en vez de hornear." El de cabello oscuro rió. "Más allá de eso, parece que ha estado bien. ¿Vendrás con nosotros a verlo? Estoy seguro que estaría feliz de verte."
Kuroko asintió. "Si no tengo que trabajar para ese entonces , sería agradable ver a Murasakibara-kun de nuevo."
Tatsuya replicó con una sonrisa. "Supongo que tendremos que ver que momento es ideal para todos."
Volviéndose a Kagami, el más pequeño preguntó. "Kagami-kun ¿Por qué tu compañero parece más profesional que tú?"
Frunció el ceño y golpeó al otro ligeramente en la cabeza. "Oye, ¿qué se supone que significa eso? Solo porque él es más cortés no significa que él es más profesional. Puedo hacer este trabajo tan bien como cualquiera, mocoso sádico. Lo que sea, antes de decirme cosas, ¿por qué no ayudas y empiezas a leer esos mensajes de texto y ves si algo sale de ello. ¿Kise enviaba muchos mensajes?"
Kuroko asintió. "Yo solía recibir al menos diez diarios e incluso más si tenía algo que hacer ese día. Recibiría uno en la mañana diciendo 'Buenos días' y luego una foto de su desayuno y uno sobre el clima, una foto de su almuerzo, una foto de sus compañeros e imágenes cualquiera sobre zapatos y tiendas que el decidía visitar, finalmente una foto de su cena y luego un mensaje de 'Buenas noches'"
"¿Hablas en serio? ¿Incluso aunque los dos fueran a secundarias diferentes?"
"Estoy seguro de que todos los de Teikou recibían mensajes también. Kise-kun era así de social."
"¿Cuál era tu relación con Kise? Nunca te pregunté realmente. Además de ex-compañeros de equipo y amigos, ¿Había algo más entre ustedes dos?" Parte de la razón por la que no le preguntó nunca fue porque el quería la ayuda del otro en el caso y hubiese sido muy poco profesional pedirle ayuda a alguien que tuvo una relación íntima con la víctima. La otra parte era probablemente porque no quería descubrir si Kuroko albergaba algún tipo de sentimiento por Kise por razones que no quería considerar, ni siquiera para sí mismo. "Kise parecía terriblemente encariñado contigo."
Con el rostro inexpresivo como siempre, Kuroko inclinó su cabeza levemente a un lado. "¿Me estás preguntando si tenía algún sentimiento de índole romántica por Kise-kun?" Kagami respondió con un asentimiento. "Kise-kun era cariñoso con todos, especialmente con la gente que él respetaba. Pero no, no me gustaba de esa manera. La manera en que veía a Kise-kun era algo así como un amigo o un... un perro que era mi mascota."
En su conmoción, Kagami deslizó una mirada hacia Tatsuya, preguntándose si su compañero había oído lo increíblemente sádica declaración que Kuroko acababa de hacer. Sin embargo, bien Tatsuya no lo escuchó o estaba fingiendo no haber escuchado nada porque simplemente se dedicó a escanear la pieza de papel que se encontraba en su manos. "¿Un perro que era tu mascota?"
Kuroko asintió afirmando. "Sí. Un perro que era mi mascota. Uno cariñoso y obediente. Estoy seguro que la Generación de los Milagros piensa lo mismo." Pero luego dejó descansar su cabeza en un brazo mientras pensaba. "Hablando románticamente, no puedo imaginar qué sería salir Kise-kun. Posiblemente sería algo problemático. En los juegos y en las prácticas Kise-kun pertenecía al equipo, pero fuera de ellos, pertenecía a todos los demás -su agencia, sus fans. Incluso si me hubiese gustado Kise-kun, creo que me cansaría muy rápido al nunca ser capaz de tenerlo para mí solamente."
Kagami parpadeó, no esperando aquella respuesta. "¿Crees que él era consciente de ello?"
"Sí, definitivamente lo era. Kise-kun era muy bueno leyendo a las personas, siempre estaba pendiente por si acaso había algún signo de desaprobación de sus compañeros y amigos. El estaba constantemente preocupado sobre como las personas se sentían, tampoco tenía intenciones de dejar el básquetbol ni el modelaje."
"No era de los que se contenían... ¿tenía claro cuanta tensión estaba poniendo en sus relaciones personales y trataba de llenar los vacíos que esto provocaba con mensajes?"
"Bueno, trataba de pasar tanto tiempo como podía con todos. Nadie se molestó con él ni nada. No puedes tenerle rencor a alguien que claramente estaba tratando de hacer lo que más podía. Kise-kun solía quedarse hasta muy tarde con Aomine-kun practicando. En los fines de semana se despertaba muy temprano para ir a sus sesiones fotográficas y entrevistas, después invitaba a alguna persona a almorzar. Eso era normal en la vida diaria de Kise-kun."
"Ese Kise era un chico increíble. Realmente trató se estar en contacto con ustedes, solo mira todos estos mensajes." Las palabras 'chico de oro' surgieron en su mente mientras revisaba los hojas en sus manos, enarcando una ceja al leer los mensajes en voz alta, esforzándose demasiado para ignorar el uso excesivo de emoticones y corazones. "'Kurokocchi, ¡Hoy el clima está grandioso! Kasamtsu-senpai nos dejó partir temprano. ¿Te gustaría ir a tomar un batido después de la escuela?'
'Seguro, creo que puedo.'
'Genial~ ¡Kurokocchi te adoro! ¡Cásate conmigo~!'
'No gracias.'
'¡Qué cruel!'
Un suspiro cargado de nostalgia escapó de la boca de Kuroko. "Esa era una típica conversación con Kise-kun. Pasaba al menos una vez a la semana."
"Qué tal esto: '¡Midorimacchi! ¡Buena suerte en el juego de hoy! Con todo mi amor~'
'Muérete'
'¡Qué malo eres!'
'Takaocchi, ¡Midorimacchi me acaba de decir 'Muérete'!'
'No te preocupes por ello. Shin-chan solo es tsundere (ríe). En realidad quiso decir gracias.'
'Ya veo (rie).'
'Kise, pasa por alto el mensaje de Takao. Ambos son idiotas.'
"Suena como una conversación normal también."
Kagami resopló. "¿Por qué todas las conversaciones que tiene con ustedes terminan con abuso verbal hacia él y con él gimoteando de vuelta? Espera, no me digas. No quiero saber. Tiene que ver con eso de que llore ¿no es asi? ¿Por qué todos ustedes son así de sádicos?"
El otro se encogió de hombros. "¿Porque Kise-kun tenía una muy bella expresión cuando lloraba? No estoy seguro de que tipo de respuesta esperabas, Kagami-kun."
"Aquí hay otro: 'Aominecchi ¿Podemos ir a ver este sábado esa película nueva? ¿Por favor?'
'No'
'¿Por qué? Aominecchi, por favor~ ¡Realmente quiero verla! ¿No seas malo, si? Por favor, por favor, por favor~'
'¡Qué molesto! ¡Está bien! Iremos a ver esa estúpida película.'
'¿En serio? ¡Eres el mejor! ¡Te amo Aominecchi!
'Si, lo sé.'
Kuroko no parecía impresionado por lo que leía. "Eso era habitual entre Kise-kun y Aomine-kun. No te preocupes por esto, te acostumbras luego de una semana."
Kagami dejó pasar las páginas que tenían mensajes parecidos. Después de un rato empezó a ver borroso por todos los emoticones y caritas sonrientes. Saltándose a las últimas páginas, empezó a revisar lo que le quedaba y finalmente guardó el documento en el cajón del escritorio. Parpadeando unas pocas veces y estirándose, decidió darle a sus ojos un descanso y miró lo que los otros tres estaban haciendo. Alex seguía en la oficina haciendo lo que sea lo que estaba haciendo y Tatsuya estaba yendo a la caja de las grabaciones. Dirigiendo su atención a Kuroko, vio como el joven ponía todo su esfuerzo en los mensajes de texto. Se preguntó como era mirar las conversaciones que solía tener con un amigo sabiendo que nunca más volvería a pasar. Se preguntó que tipo de expresión solían tener en sus rostros mientras escribían las respuestas con la intención de conseguir un enfurruñado quejido de vuelta.
Después de pasado un rato mirando fijamente a Kuroko, iba a volver a lo que estaba cuando notó que la mirada le era correspondida. "¿Está todo bien?"
Kagami torpemente sacudió su cabeza. "Sí, solo me preguntaba si es que estabas bien o no leyendo todas esas cosas. No debe ser fácil para ti... ¿necesitas descansar?"
El más bajo negó con un movimiento de la cabeza. "Estoy bien. Solo es sorprendente."
"¿Qué cosa?"
"Lo rápido que una persona se puede adaptar a las cosas. Solía recibir un sin número de mensajes y llamadas de Kise-kun. Tomó un tiempo para acostumbrarme a ello y de un día para otro se detuvieron. Pensando en eso, probablemente en menos de una semana me adapté a la idea de que mi teléfono no recibiría los cinco mensajes que antes esperaban a ser leídos siempre que revisaba. ¿Es extraño, no? Podemos acostumbrarnos a la ausencia de un amigo muy rápido..."
No gustándole la triste voz del más bajo, se puso de pie y tiró al otro para que lo siguiera. "Ven, ahora parece un buen momento para almorzar. Definitivamente necesitas un descanso. Tatsuya, Alex, ¿tienen hambre? Les traeré hamburguesas."
"¡Quiero un combo tres con un batido de frutilla!"
"Un combo 5 con una Coca Cola para mí, gracias."
Al volver de la hamburguesería, Kagami miró al cielo despejado con la bolsa de comida en sus manos. "No puedo cree que tengo que pasar mi fin de semana leyendo los registros de una persona. Tampoco el hecho de que esos registros son ridículamente gigantes. Aunque al leer esos mensajes no puedo evitar pensar que Kise era un chico afortunado."
Kuroko pestañeó. "¿A qué te refieres?"
"Digo, a pesar de que todos ustedes eran unos sádicos que sentían placer al hacer a alguien llorar, estaba claro que se preocupaban por él y mucho. Creo que eso lo hace alguien muy afortunado ¿no piensas lo mismo? Teniendo mucha gente preocupada por él... Kise debió pensar lo mismo."
El otro preguntó tímidamente. "¿Crees eso?"
"¿Huh? ¿Qué cosa?"
"Que nos preocupábamos por él..."
Recordando la última página de mensajes que le enviaron el día que desapareció e incluso luego de eso, Kagami asintió. "Sí, estoy seguro que sabía. Lo que quiero decir es que él no habría hecho tanto para compatibilizar todo si es que no hubiera sabido. Además nunca habría guardado todas esas fotos de ustedes en su casillero si pensaba que era unilateral. Lo dijiste antes ¿no? Kise era bueno leyendo a las personas, así que definitivamente sabía lo que sentían."
Kuroko asintió apreciativamente. "Supongo que tienes razón. Para serte sincero, no estoy seguro si quiero saber quién lo hizo. He escuchado historias en donde las personas son asesinadas por las razones más triviales. ¿Qué pasaría si Kise-kun fue asesinado sin razón alguna? ¿Y si el asesino no siente remordimientos de haberlo hecho? No sé que tan bien lo tomaría..."
"Bueno, sin importar como lo tomes, lo sustancial es atrapar al asesino de Kise ¿no es así? Incluso si el asesino tuviese la mejor razón del mundo, eso no justifica el quitarle la vida a alguien. Nunca la hay. Además, si no tuviese una razón, mientras más rápido lo encontremos, mejor. Ese tipo de personas no deberían tener permitido deambular por las calles."
Dándole una pequeña sonrisa, el más bajo inclinó su cabeza. "Estoy de acuerdo. Gracias, Kagami-kun. Retiro lo que dije antes. Eres un excelente detective."
Su corazón dio un salto ante la sonrisa y estaba apunto de responderle cuando el teléfono del otro vibró. "¿Qué sucede?"
"Es Momoi-san. Aparentemente Aomine-kun y ella estarán de vuelta en Tokio mañana en la noche y se quedarán por un par de días."
Todo lo que estaba pensando hace un momento salió de su cabeza con esas palabras. "¿Qué? ¿En serio? ¿Por fin vuelven?"
El más bajo giró su cabeza hacia otro lado. "Deja de parecer tan alegre por favor. No pareces tu mismo y es un poco vergonzoso."
"¡Cierra la boca! Solo pensaba lo genial que sería jugar contra alguien que pertenece al equipo nacional, eso es todo. Dudo que sería capaz de derrotar a un jugador profesional, pero seguiría siendo divertido y una gran historia para contar después." Se encogió de hombros. "Parece lo suficientemente genial. No es como si todos los días tuvieras la oportunidad de jugar con el jugador más joven que han reclutado hasta ahora en un equipo profesional y en el equipo nacional. ¿Qué tipo de persona es Aomine de todas formas?"
"Aomine-kun... Ha cambiado mucho desde la primera vez que lo conocí. Tú me recuerdas a como era antes. La verdad, es que Kise-kun fue la razón por la que se unió al equipo. Al principio, en Teikou, cuando yo era su sombra, él era sobresaliente y amaba el básquetbol más que nadie. Pero mientras más jugaba más fuerte se volvía. Nada podía detenerlo, así que comenzó a aburrirse. Logramos derrotarlo en la Copa de Invierno durante nuestro primer año de secundaria, y por un momento, parecía que el Aomine-kun de antes había vuelto. Eso hasta que Kise-kun desapareció. Después de eso, Aomine-kun siguió jugando básquetbol, pero ya no era el mismo. Siguió mejorando hasta que se graduó y se volvió profesional."
Kagami entendió que Kuroko le estaba contando todo de una forma resumida y no presionó más allá. Después de todo, él mismo sería capaz de preguntarle mañana a la persona que correspondía. "¿De jugador pasó a ser diva? Cambié de opinión, presiento que no me llevaría bien con él después de todo. ¿Y su relación con Kise?"
"No sé cuanto debería decirte puesto que quizá lo puedas escuchar del mismo Aomine-kun. Eran muy cercanos. En Teikou, solían quedarse a jugar one-on-one siempre. Kise-kun admiraba demasiado a Aomine-kun, aunque en el interescolar él dijo que dejaría de hacerlo. Sin embargo no estoy seguro, ya que no estuve ahí con ellos. Tendrás que preguntarle tú mismo."
Kagami parpadeó. "¿Por qué lo dices?"
"Bueno, ellos actuaban distinto cuando yo estaba cerca. Kise-kun se distraía fácilmente cuando no jugaba básquetbol."
Al ver al más bajo, el rubio sonrió lleno de alegría e inmediatamente se pegó al otro, felizmente acariciando su cabello. "Kurokocchi~ Te extrañé~"
Imperturbable, Kuroko simplemente se paró ahí y soltó un suspiro. "Kise-kun, pesas mucho y estás sudado. Quítate de encima por favor."
Aomine se acercó a ellos con el ceño fruncido en enojo. "¡Oye Kise aléjate de Tetsu! Él es MI compañero. Además, pensé que jugaríamos otra ronda más."
Una gran sonrisa se dibujó en su rostro. "¡Sí lo haremos, Aominecchi! Pero antes... ¡Déjame darle un abrazo a Kurokocchi!"
"Tienes medio segundo para soltar a Tetsu y volver a la cancha antes de que cambie de opinión y no juegue contigo."
"¿Cómo? ¡Eso no es justo! ¡No hay forma en que suelte a Kurokocchi y esté en la cancha en tan poco tiempo!"
Aomine se encogió de hombros y comenzó a alejarse. "Entonces creo que ya no jugaremos."
Kise inmediatamente comenzó a lloriquear y corrió hacia el otro chico, tratando de tirarlo de vuelta a la cancha. "¡No~! ¡Eso no es justo! ¡Me lo prometiste Aominecchi! ¡Juguemos de nuevo! ¡Una vez más!"
Sin que Kise lo notara, los otro dos intercambiaron miradas divertidas con las reacciones del otro. Aomine dejó salir un exagerado suspiro y se volvió. "Bien, bien, juguemos. Solo una vez más."
"...Algo así sería."
Kagami frunció el ceño. "¿De verdad? ¿Iban tan lejos como para hacer que llorara? ¿Lo consideraban un deporte? Todos en la Generación de los Milagros eran unos sádicos..."
"Nos haces ver como si fuéramos muy malas personas, Kagami-kun."
"Eso es por que lo son. Incluso ahora siendo adultos."
Kuroko lo observó con una expresión seria, ignorando su declaración. "Claro, ese era el Aomine-kun de antes, cuando estábamos en la escuela media. No puedo decirte realmente como será Aomine-kun cuando lo encuentres mañana en la noche. No sé que tanto ha cambiado desde la secundaria, pero Momoi-san será de ayuda para este caso. Ella y Kise-kun eran muy buenos amigos."
Él asintió e hizo una nota mental de eso.
"A todo esto, pensaba decirte algo, Kagami-kun."
"¿Sí? ¿Qué cosa?"
Apuntando las bolsas de comida que estaban en sus brazos, Kuroko habló en su tono inexpresivo. "Deberías dejar de comer tal cantidad de hamburguesas. Comer tanto para el almuerzo te llevará a tener problemas de salud cuando seas mayor."
Si pudiera, él habría golpeado la cabeza del otro. "¡No digas algo sin sentido con una voz tan seria! Si quiera un consejo tuyo sobre salud ¡te preguntaría!"
Sentándose de nuevo en tras su escritorio, luego de haber terminado su almuerzo, Kagami volvió a hojear las páginas que había guardado en el cajón y otras que Tatsuya había dejado para él con su ceño fruncido. Leyendo los mensajes que le enviaron esa noche a Kise no eran más que mensajes deprimentes.
'Oye Kise ¿Es qué te perdiste? Contesta tu teléfono.'
'Kise ¿Dónde estás, idiota?'
'Kise-kun ¿Estás bien?'
'Ryouta, todos se están preocupando.'
'Kise-chin ¿Todo bien?'
'Ki-chan ¿A dónde fuiste?'
'¡Contesta el estúpido teléfono, Kise!'
'Todos te están buscando ¿Dónde estás?'
'¡Llámame, idiota!'
Dejando las páginas sobre el escritorio, dejó salir un gran suspiro, apoyó su espalda en la silla y miró el techo. Después de pensar todo bien, Kagami decidió que no quería decirle a Aomine. Habiendo leído tantas conversaciones entre los dos, estaba claro que tenían una relación muy cercana, una que iba más allá del básquetbol. Mientras estaba sentado allí, trató de imaginarse los peores y los mejores escenarios posibles. "Oye, Kuroko..."
El otro levantó la mirada del conjunto de papeles. "Dime."
"¿Crees que Aomine es sospechoso?"
Kuroko negó con su cabeza con confianza. "No creo que él lo hizo. Confío en Aomine-kun."
A la noche siguiente, ambos se dirigieron en tren a donde Momoi les indicó que se encontraran. Bajándose, miró a Kuroko. "Ha sido un tiempo desde que la viste. ¿Serás capaz de reconocerla?"
El más bajo asintió. "Si, no tengo duda de ello." Mientras bajaban las escaleras, Kuroko apuntó a una mujer que estaba cerca. "Ahí está Momoi-san."
Acercándose a ella, pareció notarlo antes de que él la llamara. Sonriendo, los saludó, corrió hacia ellos y atrapó a Kuroko en un apretado abrazo. "¡Tetsu-kun! ¡Te he extrañado mucho!"
Escuchando el cariño que desprendía la voz de la mujer y viendo lo atractiva que era, él solo podía observar boquiabierto como abrazaba al hombre pequeño. ¿Era realmente la entrenadora de un equipo de básquetbol? Y el imperturbable Kuroko lo miró. "Kagami-kun, por favor cierra tu boca antes de que moscas entren en ella. Momoi-san, este es el detective Kagami-kun."
Momoi pestañó y volvió su atención a Kagami aunque sin dejar ir a Kuroko. "¡Oh! ¿Vinieron juntos? Hola, detective. Mi nombre es Momoi Satsuki."
Volviendo en sí, se enderezó y se presentó también. "Kagami Taiga. Un gusto conocerte."
La peli-rosada lo miró curiosamente. "¿Por qué estás con un detective, Tetsu-kun? ¿Pasó algo? ¿No es culpa de Aomine-kun, cierto? No me digas que hizo algo estúpido. Incluso aunque trate de vigilarlo, es muy difícil seguirlo todo el tiempo." Dejó salir un suspiro y sacudió su cabeza con exasperación.
Ambos intercambiaron miradas inquisitivas y luego Kuroko sacudió su cabeza. "No, Momoi-san. No debes preocuparte. Aomine-kun no tiene problemas o algo así. Deberíamos encontrarlo primero, será más fácil de esa manera."
Dejándolo ir, ella frunció el ceño y cruzó sus brazos. "Le envíe un mensaje, pero no puedo asegurar que esté listo. Es irresponsable como siempre. Creo que por lo menos podemos tratar. Será bueno arruinar su fiesta de todos modos."
Mientras se alejaban de la estación, los dos ex-compañeros comenzaron a hablar de sus trabajos, Kuroko habló sobre la guardería y Momoi habló de su experiencia en el mundo del básquetbol profesional. Deliberadamente caminando unos pasos tras la pareja, no pudo evitar notar lo bien que se llevaban. Momoi se dio vuelta y lo observó por unos segundos. "Kagami-kun... ¿juegas básquetbol, verdad?"
Parpadeó. "Sí, ¿cómo sabes?"
"Momoi-san es buena analizando a las personas, especialmente cuando se trata de básquetbol." Kuroko explicó.
Momoi sonrió y volvió a abrazar a Kuroko. "¡Soy tan feliz al ver que aun recuerdas todo, Tetsu-kun! Es una especialidad mía. Después de estar al rededor de jugadores por tanto tiempo, es natural que desarrollara este tipo de habilidades."
"Oh, eso es genial. ¿Eras la entrenadora de Teikou también?"
La mujer sonrió y asintió animadamente. "Sí, esa vez fue cuando me enamoré de Tetsu-kun."
Le costó asimilar lo que la chica dijo. "¿Cómo dices? ¿Te enamoraste de él?"
"Sip~ Tetsu-kun fue mi primer amor luego de que me dio un helado. Incluso tuvimos un par de citas, ¡hasta me dio un muñeco! Era tan dulce, y lo sigue siendo, al contrario de Aomine-kun. Puedo imaginar que los niños en la guardería te adoran. ¡Definitivamente necesito ir y visitarte mientras trabajas en algún momento!"
"¿Como está Aomine-kun?"
Momoi frunció el ceño, claramente no estando a gusto con el tema al que se movieron. "Aomine-kun... pues, sigue siendo el mismo. Aparece en las prácticas la mayoría de las veces pero luego se va inmediatamente. Lo mismo sucede con los partidos, solo va a las reuniones del equipo cuando lo obligo a ir. Sé que se está esforzando, pero aun así ya no es lo mismo. Incluso consiguió hacer un comercial una vez pero luego de esa vez, rechazó todas las ofertas. Era mucho para él..."
Enarcando una ceja, Kagami le preguntó sin pensar. "¿Por qué te preocupas tanto por él? Si es un idiota seguirá siéndolo."
Kuroko lo miró. "Kagami-kun, estás siendo insensible de nuevo."
Su arranque le sacó una risa a Momoi por como se dirigía a su amigo de la infancia. "Me recuerdas al Dai-chan del pasado, franco y sin tacto. Es un poco más complicado que eso, Kagami-kun. Lo he conocido desde que somos niños, así que soy un poco suave con él. Él tiene un carisma escondido que hace a las personas querer seguirlo y ayudarle a tener éxito, incluso si es un idiota."
"Pero eso no significa que pueda ir actuando como le parezca." Refunfuñó.
Momoi sonrió amablemente. "No soy solo yo. ¿No te recuerda al Dai-chan del pasado, Tetsu-kun?"
El más bajo asintió concordando con ella. "A veces lo hace."
Encontró interesante como a pesar de que habló de una época en la que Kise estaba vivo, nunca mencionó su nombre, ni siquiera una vez.
Llegando al edificio, su reacción natural fue mirar impresionado el tamaño del lugar. "Whoa... ¡Este lugar es gigante! Supongo que es lo que se espera de atletas profesionales." Entraron en el edificio y tomaron el ascensor hasta el último piso. "¿Es en serio? ¿Vive en un piso completamente para él? ¿No será demasiado?"
Al salir del ascensor, Momoi contuvo una pequeña risa por las reacciones de Kagami. "Esta es la forma en que alardea su prestigio ¿Supongo? Creo que se mudó aquí porque está cerca de donde vivíamos." Apuntó las calles que estaban abajo. "¿Ves esa cancha de allí? Solía jugar todos los fines de semana. Creo que sigue yendo de vez en cuando."
Golpeando la puerta, los tres esperaron un momento. Kuroko parpadeó. "¿Tal vez no se encuentra?"
Ella bufó molesta. "No, el definitivamente está. Sino, solo tendré que usar la copia de las llaves que me dio y-"
La puerta se abrió y un hombre furioso salió con nada mas que unos boxers puestos. "¿Qué quieres, Satsuki? Eres ruidosamente molesta. Como ya debes saber, tengo una visita ahora mismo." Sus ojos viajaron a los otros dos y los observó incrédulo antes de que exclamara. "¡Whoa! ¿Eres tú, Tetsu? ¡Ha sido un tiempo! ¡Veo que estás bien! ¿Oh? ¿Y quién es este tipo con esas cejas?"
"Hola, Aomine-kun. Este es el detective Kagami-kun."
El hombre alzó una ceja. "¿Oh? ¿Un detective? Hola, soy Aomine Daiki."
Tratando de no parecer tan impresionado como lo estaba al ver la casa del otro, Kagami aclaró su garganta y le dio un apretón de manos. "Kagami Taiga."
Aomine pasó una mano a través de su pelo un poco tímido. "Escuchen, detective, Tetsu, no estoy seguro de por qué están aquí, pero de nuevo, siento no atenderlos pero en este momento estoy con una visita y me esta esperado, así que... ¿Podemos hablar en otro momento? Satsuki tiene mi número."
Su amiga de la infancia frunció el ceño. "¡Pero si te dije hace horas que vendría con Tetsu-kun!"
"Tal vez lo olvidé o no leí el mensaje." Dirigiéndose al más bajo, Aomine sonrió. "Perdona Tetsu, pero es una modelo la que espera por mí. Te lo juro, sus tetas son más grandes que las de Sa-"
Para su sorpresa y como para Momoi, Kuroko espetó enojado hacia el jugador profesional y interrumpiéndolo. "Aomine-kun, es sobre Kise-kun."
Aomine tuvo un ligero estremecimiento y se congeló ante la mención del nombre. Menos arrogante, le preguntó en un tono más bajo. "¿Qué sucede con él?"
"Encontraron su cuerpo, Aomine-kun. Kise-kun realmente falleció."
Hubo una pausa antes de que el más alto respondiera fríamente. "¿Era eso? No gastes mi tiempo diciéndome algo que ya sé, Tetsu. Y como te dije, estoy ocupado ahora, váyanse a sus casas. Tu también, Satsuki."
Entró al departamento y luego cerró la puerta.
Continuará...
Nota de Traductora:
Aominecchi TT-TT
Sufro traduciéndolo, pero es hermoso. Kise... ¡Todos te amamos!
Mi plan es terminar pronto la traducción y escribir algo, que más adelante les contaré~
Espero les haya gustado~
Nos vemos~
Próximamente...
Se vienen más lágrimas...
