DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE NO ME PERTENECE. ÉSTE Y LOS PERSONAJES DENTRO DE ESTA HISTORIA LE PERTENECE A FUJIMAKI TADATOSHI. ESTA HISTORIA TAMPOCO ES OBRA MÍA, ES DE NEKO-NYA. YO ME ENCARGO DE LA TRADUCCIÓN.

Y este es el preludio del sufrimiento...

Nos leemos abajo...


Yellow

Capitulo VII

Mirando en estado de shock la puerta que fue cerrada en sus caras, ambos solo podían intercambiar miradas preocupadas. Al lado de ellos, Momoi sacudió su cabeza y secó su lágrimas. "P-Perdonen la actitud de Dai-chan. Él está... Es solo... Ki-chan... ¿De verdad lo encontraron? ¿No nos...abandonó?"

Kuroko silenciosamente asintió y se acercó a ella para consolarla mientras se alejaban del departamento. "Ven, vamos. Te acercaremos a casa."

Inclinando su cabeza, se permitió ser dirigida a las afueras del edificio.


Una vez que salieron del edificio, Kagami volvió su mirada al departamento en el que hace un momento estaban, pensado la hostilidad a la que se enfrentaron. Luego su atención se movió a los dos que caminaban frente a él, preguntándose si es que la mujer estaría lo suficientemente bien para responder las preguntas relacionadas al caso. "Entiendo que Kise y tú eran cercanos."

Asintiendo, Momoi respondió, tratando de ocultar el temblor es su voz. "Era como un hermano para mí. Era mi mejor amigo."

Dudando por un momento, no pudo encontrar la manera adecuada para hacer la siguiente pregunta. "Entonces... ¿dónde pensabas que estuvo todo este tiempo?"

"Kagami-kun..."

"No, tranquilo. Estoy bien, Tetsu-kun." Dejó salir un sollozo. "Creí que... No. Esperábamos que Ki-chan hubiera escapado o algo así. No es seguido, pero sueles escuchar en las noticias sobre gente que huye, dejando sus vidas atrás."

Alzó una ceja. "¿Creyeron que Kise abandonó su vida y quiso recomenzar de nuevo en otro lado? ¿Por qué?"

Un poco culpable, la mujer admitió. "Sé que no era como él abandonar las cosas. Pero un mes antes de su desaparición, él estaba preocupado por algo. Pensé que era extraño ya que nunca había tenido algún problema en su trabajo, pero algo parecía desgastarlo y preocupándolo todo el tiempo. Le pregunté que era, pero solo reía y desviaba el tema. Llegó un punto, en que una vez me dijo que tenía ganas de dejar todo atrás y escapar, por eso deseé que esa fue la razón de su desaparición."

Kuroko frunció el ceño aunque su voz permaneció calmada y gentil. "Kise-kun nuca habría huido, sin importar qué. Él odia entristecer a las personas, más que nada."

Momoi asintió débilmente. "Lo sé. O una parte de mi lo sabía, pero yo quería aceptar eso como la verdad. Porque Ki-chan huyendo era mejor alternativa que..." Tomó una pausa e hizo un gesto con la mano. "Esto."

Llegando al departamento de ella, dejaron a la chica llorosa en su puerta. Aunque él sabía que sería llamado insensible después, no queriendo dejar la oportunidad pasar, Kagami le preguntó a la mujer. "¿Podrías decirle a Aomine que venga a la estación de policía mañana en la mañana, alrededor de las 10? Nos ayudaría bastante conocer lo que él sabe sobre la desaparición. ¿Y podrías ir tú también? Digamos... ¿A las dos? Aquí está mi tarjeta en caso de que necesites contactarme. Siéntete libre de llamarme cuando quieras. También, sé que será difícil, pero trata de dormir."

"Gracias. Me aseguraré de que sepa." Asintiendo, Momoi aceptó la carta, abrió la puerta de su departamento y antes de entrar, se volvió a Kuroko con una mirada suplicante. "Tetsu-kun, Dai-chan... Traté por mucho tiempo de convencerlo de que Ki-chan estaba en algún lugar. Él esperaba un milagro más que nadie."

Kuroko inclinó su cabeza en comprensión. "Lo sé. Por favor trata de descansar, Momoi-chan. ¿Quieres que nos quedemos contigo por un rato?"

La mujer sacudió su cabeza y secó sus lágrimas con su manga. "Gracias, Tetsu-kun, pero estaré bien. Creo que necesito un tiempo a solas para ordenar mis pensamientos. Buenas noches, te veré mañana, Kagami-san."


Viendo la puerta cerrarse, ambos dejaron salir suspiros en sincronía al momento en que hacían abandono del edificio. "Eso definitivamente pudo haber ido mejor."

Kuroko asintió en concordancia. "Pienso lo mismo."

Frotando su nuca tímidamente, Kagami preguntó de la manera más casual que podía. "¿Qué piensas de la reacción de Aomine?"

El hombre más bajo sacudió su cabeza. "No puedo decir que estoy seguro. Nos cerró la puerta en la cara a dos minutos de nuestra llegada."

La declaración no parecía realmente lo que uno podría discutir así que continuó. "Tienes razón. ¿Qué tal la de Momoi entonces?"

"Creo que esos eran sus sentimientos reales. Desde tu perspectiva, probablemente piensas que mirando las cosas lógicamente, cualquiera pudo haber pensado que Kise-lun había muerto. Pero como Kasamatsu-senpai dijo, es diferente pensarlo a que sea real. Y así como Momoi-san, pasé la mayoría del tiempo esperando algo que era altamente improbable y estaba mucho más allá de la lógica."

Se encogió de hombros. "Nunca dije algo sobre lógica y cosas así. Siempre puede haber un caso que tenga más que solo lógica, especialmente cuando se refiere a la muerte de alguien cercano. Digo, es natural ¿no?. Cuando te preocupas por alguien, es natural que esperes lo mejor para esa persona aun cuando no pueda ser realmente lógico o incluso probable, al menos."

Doblando en la esquina, Kuroko lo estudió con ojos afilados. "Sigues sospechando de Aomine-kun."

Era una afirmación, no una pregunta.

Mentalmente, quería decirle que la mayoría de los asesinatos, según las estadísticas, eran cometidos por las personas cercanas a la víctima, pero se contuvo. "A estas alturas, es sospechoso sin importar qué. Su reacción a la noticia no fue de ayuda que digamos, pero..." Pero pareció haber visto su leve estremecimiento y escucho como el hombre bajó la voz. "Pero no estoy aquí para saltar a conclusiones. Estoy aquí para resolver el caso basado en evidencias y hechos. De todas maneras, creo que él puede tener valiosa información de Kise. Ambos la tienen, asumiendo que se muestren mañana. No desconfío de Momoi, pero no estoy seguro de Aomine luego de lo que pasó hoy. Y tú, ¿sigues creyéndole?"

Kuroko inclinó su cabeza con certeza. "Sí. Aomine-kun se mostrará mañana. Aunque no lo admitirá, después de que se calme y tenga tiempo para pensar sobre esto, él será el que más quiera que el caso se resuelva."

Kagami resopló, tratando de imaginarse al hombre tomando el caso o a él mismo en serio. "Por el momento, creo que es muy difícil confiar en él."

"Sí, supongo que confiarás en él cuando lo veas tú mismo. Y por otro lado, no hables mal de Kise-kun en frente de él, o se enojará. No deberías hacerlo enojar demasiado. Aomine-kun tiende actuar sin pensar cuando se enoja."

"Tendré eso en mente. Sabes, sigo sin creer que tú fuiste el primer amor de alguien como Momoi."

"¿Qué se supone que eso significa, Kagami-kun?" Aunque su expresión permanecía calmada, había algo en su voz. Ya sea que era un tono travieso o un tono amenazador, no podía decirlo.

Sacudiendo su cabeza y desviando sus ojos, Kagami se encogió de hombro. "Nada, nada. Es solo que esto... ¿sabes? No te preocupes, no es importante. Olvida lo que dije."

"No. Me gustaría saber que tratabas de decir con eso."

"¡Dije que lo olvides!" Comenzó a empujar al otro hacia la estación. "¡Vamos, vete a casa! ¿Tienes que trabajar mañana, no es así? ¡No te vayas a quedar dormido y llegar tarde!"


Al día siguiente, en la oficina, Kagami se encontraba caminando en vestíbulo para dirigirse a la oficina, cuando escuchó una voz familiar, deteniéndolo en medio de su camino. Hubo un silbido apreciativo. " ¿Esa es tu jefa? Nada mal. Tal vez debería haberme vuelto un policía si eso significaba que vería uno de esos todos los días."

Entonces la voz de Tatsuya replicó, siguiendo su conversación. "¿Querías ser policía? ¿En serio, Aomine-san?"

¿Aomine? Revisando su reloj. El hecho de que el hombre más alto había llegado media hora antes de lo planeado y que estaba parado en la oficina teniendo una conversación perfectamente normal y casi llegando a lo amigable con su compañero, lo confundía.

"Sí, más o menos. Si no me volvía profesional, ser policía era mi otra opción. O al menos era algo que consideré en secundaria. Aunque dudo que podría haber llegado muy lejos."

"Tal vez fue una buena idea que no hubieras entrado en este mundo. De otra manera, nunca habrías sido capaz de romper todos esos records que rompiste. Oh, y otra cosa. No se te ocurra hacer algún movimiento con la jefa, ella estaría muy feliz castrándote de la forma más horripilante que puedas imaginar."

"¿De verdad? Suena como una bestia..."

Luego, su celular vibró. Sacándolo de su bolsillo y abriéndolo vio un mensaje de Momoi.

"Kagami-san, ¿Aomine-kun llegó? Le envíe un montón de mensajes ¡pero nunca me respondió o devolvió mis llamadas!"

"No te preocupes. Ya está aquí."

Dándose cuenta lo extraño que era para él quedarse fuera de su oficina, espiando a las personas que estaban dentro, Kagami decidió que ahora sería un buen momento para entrar. En la habitación cayó inmediatamente el silencio con su presencia. Intercambiando pequeñas bromas con Tatsuya, observó al otro un momento, tratando de estudiarlo. Podía decir que el profesional no consiguió dormir la noche pasada. Aunque no podía decir si era por causa de sus acompañante o por la noticia de la muerte de Kise. Sin embargo, no había signos de que lágrimas hayan sido derramadas.

Aomine tensó sus labios y devolvió la mirada en silencio. Se veía como si hubiese venido del gimnasio o de la cancha, usando pantalones cortos de básquetbol y una polera simple. Después de un incómodo momento, masajeó la parte trasera de su cuello mientras soltaba un suspiro, luego dirigió al otro a la sala de interrogación. "Vamos, terminemos con esto. No te preocupes mucho de lo que hay en esa habitación. Más que nada es para tener privacidad."


Ojos rojos observaron como Aomine tomó asiento sin decir nada y observaba el escritorio con una expresión aburrida en su rostro.

"Así que... Planeas sentarte ahí sin decir nada. Sabes que eso no va a funcionar en este tipo de situación."

Aun sin respuesta.

Diablos, está actuando como un adolescente malcriado...

"...no hables mal de Kise-kun en frente de él, o se enojará. No deberías hacerlo enojar demasiado. Aomine-kun tiende actuar sin pensar cuando se enoja."

Gracias, Kuroko. Supongo que usaré tu vaga y confusa advertencia.

Después de otro minuto de silencio, Kagami decidió avanzar en su plan ya que el otro hombre no planeaba cooperar con él. Descansando su mejilla en la palma de su mano, abrió su boca y murmuró una sola palabra. "...Aominecchi."

Los efectos fueron inmediatos e incluso mejores de los que esperaba. El profesional respiró hondo y sus ojos azules oscuro se centraron en él, primero abiertos en shock y luego entrecerrados con enojo. "No me llames así." Aomine murmuró en voz baja, casi amenazante.

Kagami le lanzó al otro una desdeñosa sonrisa. "¿Oh? ¿Eso te tocó? ¿Así era como te llamaba Kise, no? Me dijeron que le gustada agregar 'cchi' al nombre de las personas. Suena bastante tierno en realidad. ¿No piensas lo mismo, Aominecchi?"

Frunciendo el ceño, el más alto golpeó la mesa con ambas manos pero luego pareció calmarse. "¿Y qué si me llamaba así? Eso no te da el derecho para usar mi nombre de manera tan familiar."

Bueno, él definitivamente parecía haber presionado los botones correctos. Internamente, Kagami se preguntó si es que debería o no debería sentir placer por lo natural que resultaba para él hacer enojar al otro. "¿Entonces era el sobrenombre un privilegio para Kise solamente? ¿Por qué importa tanto? ¿Él era especial o algo? Pudiste haberme tomado el pelo, así como tu reacción de anoche y todo."

"¿A quién le importa la razón? Me molesta que tú me llames así ¡Eso es todo! Ugh, me pones la piel de gallina. Qué asqueroso."

Dejó el insulto pasar, aunque a regañadientes. Por ahora, estaba contento de que había sacado al otro de su silencio. "Pero no era asqueroso cuando Kise te llamaba de esa forma. Entonces te gustan los hombres, ¿no?. Nunca lo habría supuesto eso con tu 'visita' de ayer."

Los ojos de Aomine flamearon ante su tono de burla y decidió comenzar a pelear con él. "¿Oh? ¿Te interesa? ¿Me trajiste hasta esta habitación para follar o algo así? Creo que no me importaría tomar tu trasero."

Irritado por el reto y el tono sarcástico en la voz del hombre más alto. Kagami alzó una ceja y le devolvió una sonrisa forzada. "¿Ah, sí? ¿Es una invitación? Pareces tener demasiada experiencia. Aunque, yo sería el que la metería." Al momento de decir las palabras, tuvo que contener los escalofríos que estaban por recorrer su espalda.

"Me gustaría verte tratando, Detective. Yo seré el que la meta, justo aquí y en esta mesa. Espero que tengas lubricante, policía pervertido, o no serás capaz de pararte por una semana." Aomine afirmó atrevidamente, aunque se notaba que el bello de sus brazos parecían estar parados.

Las bromas vulgares continuaron hasta que Kagami frunció el entrecejo. "Bien ¡Hagámoslo!"

Escalofríos.

"¡Bien! ¡Hagámoslo! ¡Aquí y ahora!"

Más escalofríos.

Ambos se miraron hasta que finalmente no podían evitar la necesidad de temblar asqueados, alejándose. El detective frotó sus brazos y trató de quitar el sudor frío de su piel. "Ugh... Eso fue muy asqueroso..."

Aomine lo miró, igualmente asqueado. "No puedo creer que me coquetearas."

Frunció el ceño ante la acusación. "¿Qué? ¡Tú empezaste!"

El hombre más alto protestó inmediatamente. "¿De qué hablas? No me gustan los hombres. Necesito tetas. ¡Tetas! ¡Mientras más grandes, mejor!"

"¿Y qué sucede con Kise entonces?"

Con la pregunta, el otro desvió la mirada y murmuró algo bajo su respiración. Frunció el ceño molesto, Kagami esperaba que no guardara silencio nuevamente.

No queriendo darle una oportunidad al otro para que se escondiera tras su barrera de silencio, dejó salir un gran suspiro y habló despreocupadamente. "Sabes, hablé con Haizaki antes y me dijo que ustedes eran... ¿amigos sexuales? ¿Es por eso que no quieres hablar de Kise conmigo? Supongo que debe ser eso, tal vez no tienes información útil de él. ¿O te avergüenza?" Un encogimiento de hombros. "No me preocuparía por ello. De la manera en que Haizaki lo hizo ver, Kise parecía el tipo de persona con la que estarías una vez para tener un buen momento. No puedo culparte por hacerlo. Digo, era modelo. ¿Quién podría resistirse?"

Kagami se disculpó mentalmente con el rubio por la calumnia. Pero al mismo tiempo, de acuerdo a los miembros de la Generación de los Milagros con los que se había encontrado, un 'buen momento' normalmente significaba 'hacer a Kise llorar', lo cual era lo que ellos hacían regularmente. No era completamente una mentira, por lo demás.

Esta vez Aomine se puso de pie gritando enojado, incapaz de controlar su temperamento. "¡Retira todo lo que dijiste! ¡Ese bastardo de Haizaki no sabe una mierda de Kise! ¡Kise no es así!"

Notando el uso del presente mientras se expresaba, Kagami enarcó una ceja y resopló incrédulo. "Qué protector, ¿no? Pero... ¿cómo puedes estar tan seguro de lo que dices? ¿Afirmas conocer a Kise mejor que Haizaki?"

Aomine lo miraba ferozmente, respondiendo de modo agresivo. "Claro que sí. ¡Lo conozco mejor que nadie!"

"¿Cómo así?"

"¡Porque Kise es mío! ¡Nunca ha dormido con nadie más que yo! ¡No éramos amigos con beneficios o algo así!"

"Pensé que dijiste que no te gustaban los hombres."

"¡Kise es distinto! ¡Era solo él! ¡Siempre fue solo él!" Aomine espetó.

Hubo una larga pausa. Ahora sí estamos progresando, pensó con satisfacción.

Dándole al otro un momento para calmarse y para que se diera cuenta que todo fue una trampa para romper su silencio, observó como el profesional se sentaba de nuevo, frunciéndole. "Bastardo..."

Con el hielo roto y la hostilidad fuera del camino, Kagami se encogió de hombros. "Claro, ¿por qué no? No me importa ser llamado así por ti. En realidad no me molesta. Pero más importante, ahora que finalmente hablas, cuéntame de tu relación con Kise."

"No tengo nada que decir." Fue lo único que dijo.

Apoyó su espalda en el respaldo de la silla y cruzó sus brazos. Enarcó una ceja escépticamente ante la declaración. "Oh, yo creo que hay mucho que decir. ¿Por qué dices que no eran solamente compañeros de cama? ¿O cómo es que Kise es 'tuyo' y que nunca durmió con alguien más? ¿Te importaría explicarme eso?"

Aomine frunció el entrecejo. "Es lo que dije. Él es mío... o supongo que..." Hizo una pausa incómoda, claramente no estaba acostumbrado a tener que hablar en pasado sobre el rubio. "...era."

"¿Así que estaban en una relación exclusiva?"

El jugador de básquetbol parecía molesto por el tema. Rascó la parte trasera de su cuello, un poco avergonzado, y murmuró. "Sí, claro. Creo que es una manera de decirlo."

"Cuándo comenzó la relación entre ustedes?"

"¿Por qué te importa?"

De sus labios escapó un suspiro. Sentía como si le estuviera hablando a un niño. "Importa porque tu relación con él y esas cosas pueden tener que ver con el caso."

Aomine lo miró en shock e incrédulo. "¿Qué? ¿Estás diciendo que Kise murió por mi culpa? ¿Por qué estábamos juntos?"

Sacudió su cabeza. "No necesariamente, pero es una posibilidad que tengo que explorar. Empecemos de nuevo. ¿Cómo y cuándo se encontraron Kise?"

Pasando una mano en su cabello, Aomine dejó salir un ruidoso suspiro. "Supongo que no tengo alternativa más que hablar de ello... Fue en segundo de la escuela media en Teikou. En esa época, Kise ya estaba trabajando de modelo. Las cosas en su casa no estaban tan bien. Sus padres trabajaban y él solo tenía dinero suficiente para el almuerzo, una de sus hermanas le sugirió que tomara un trabajo de medio tiempo para pagar sus gastos extras o bien para que se comprara lo que él quisiera. Gracias a ese trabajo, en la escuela hablaban mucho del chico que era bueno en todo. Supongo que tenía un poco de curiosidad también, así como todos, pero no la suficiente como para salir de mi camino y buscarlo. No es como si hubiera tenido que hacerlo, nos terminamos encontrando ese día de todos modos..."


Corriendo tras la pelota que había volado a algún lugar, escuchó un grito y corrió hacia el sonido. Evidentemente, alguien había encontrado la pelota antes que él. "¡Oh, Perdona! ¡Fue un accidente!" Viendo una mancha de cabello dorado y una figura agarrándose la cabeza, no pudo evitar reír suavemente para si mismo. "Siento eso. ¿Estás bien?"

"Ouch... Estoy bien..." El rubio murmuró, se enderezó y lanzó la pelota de vuelta.

Aomine alzó una ceja cuando reconoció quien era. "Pero miren, si no es el tan famoso y popular Kise-kun." El otro chico lo miró como si esperara que él dijera algo más. Pero simplemente se encogió de hombros. Su mente seguía en el partido que había dejado en el gimnasio tras ir por la pelota. "¡Gracias! ¡Nos vemos!"

Rápidamente volvió al gimnasio, donde continuó el partido en donde habían quedado, ganando el partido de práctica con tranquilidad. Ahí fue cuando sintió la presencia de alguien en la entrada, se dio vuelta al notar que el rubio estaba ahí. "¿Oh? ¿Aun necesitas algo?"

Parecía inusualmente vacilante, o eso pensaba después de acabar de conocerlo. El rubio preguntó. "Puedo...¿puedo unirme al club de basquetbol?"

Aomine pestañeó. "Eso es muy repentino, pero sí, probablemente. No veo por qué no podrías. ¿Te gusta el básquetbol?"

El rubio sonrió felizmente con ojos brillantes. "¡Presiento que llegaré a amarlo!"

Solo pudo corresponder la sonrisa dado el entusiasmo del chico. "¡Bien! ¡Entonces encajarás de inmediato! Soy Aomine Daiki."

"Kise Ryouta. Aunque creo que ya debes saberlo. Entonces... Aominecchi. ("¿Huh? ¿Aominecchi? ¿Qué tipo de nombre es ese?") Sí y cuando me vuelva un regular, ¿jugarías un 1-on-1 conmigo?"

Riéndose de la impaciencia del otro, Aomine sacudió su cabeza. "No te adelantes. He escuchado que eres bueno en los deportes, pero nuestro club de básquetbol es mucho más intenso que los otros clubes, así que prepárate para ello. Pero sí, y solo sí te vuelves un regular, entonces te prometo que jugaré contigo un 1-on-1, ¿bien?"

Kise asintió entusiasmado. "¡Sí! ¡Trabajaré duro y llegaré a serlo sin demora! No olvides tu promesa, Aominecchi." Agitando su mano, el chico de segundo desapareció al doblar la esquina del gimnasio.

"¿En serio, cómo es que repentinamente se volvió 'Aominecchi'?"

De pronto, una voz vino por detrás de él. "Tal parece que tienes un nuevo admirador, Aomine-kun."

Dio un respingo y luego se giró. "¡Tetsu! ¡No me asustes así! ¿De dónde saliste?"

"He estado de pie aquí desde hace un rato..."


Un par de semanas después, Kise desafió a Haizaki a jugar y perdió. Se dio cuenta que era muy rápido para él el desafiar al otro, pero lo que estaba hecho estaba hecho. Mirando silenciosamente como el chico de pelo gris se iba con su nueva novia, que había robado, Aomine se acercó al rubio y se agachó a su lado. "En serio, tú... ¿cuál es la prisa? Desafiando a Haizaki antes de estar listo..."

Habían lágrimas asomándose en sus ojos mientras el rubio levantaba la mirada. "Yo... ¡Yo solo quería jugar con ustedes y con Kurokocchi lo antes posible! ¡Prometiste jugar contra mí una vez que me volviera regular!"

Hubo un pequeño cambio en la atmósfera mientras él miraba el rostro de sus compañeros. 'Parece que ahí fue cuando despertó a los sádicos...' Aunque tenía que admitirlo, había algo muy atrayente en el rostro lleno de lágrimas del modelo. 'Parece que eso es lo que lo hace un modelo. La gente normal no debería verse tan bien mientras llora.'

Aomine masajeó la parte trasera de su cuello un poco avergonzado. "Sí, pero no puedes precipitarte en estas cosas. Dijiste que querías jugar con nosotros, ¿no? Si no puedes vencer a Haizaki, ¿entonces cómo puedes esperar vencerme? Además, ¿no te vas a rendir así como así, no? Apresúrate y practica más y así, si te puedes volver un jugador regular, jugaré contra ti seriamente, ¿bien?"

Más lágrimas escaparon de sus ojos y abrazó al chico estrechamente. "¡Aominecchi, eres tan bueno conmigo!"

"¡O-oye, no llores! Tetsu, ¡Ven a ayudarme! ¡No te quedes ahí mirando! ¡Los pulgares arriba no ayudan para nada tampoco!"

Con la sola mención del otro chico, Kise fue y se pegó a Kuroko, que se acercaba a ayudar a Aomine. "¡Kurokocchi! ¡Te prometo que trabajaré duro y conseguiré la posición regular! ¡Y así podremos jugar todos juntos!"

"Kise-kun, estás sudado y es un poco asqueroso. ¿Puedes soltarme?"

"¡Qué cruel!"


Aomine estaba inclinado hacia atrás con su silla, mirando el techo mientras recordaba el pasado. "Otro par de semanas después, se volvió un regular como se esperaba. Y luego en poco tiempo, esas palabras salieron de su boca..."

"Aominecchi, me gustas..."


Nota de Traductora:

Mi bebé Kise ;A;! Sufro con este fic, en serio...

Espero les guste y que esta actualización cuente como un regalo especial a Sayuki Yukimura quien ha estado realmente pendiente de todo. De verdad gracias~

Y solo vamos en la mitad de camino...

Ojala pueda saber su opinión~

Gracias por haberme leído~


Próximamente...

"La historia de ellos giraba en torno al básquetbol."