DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE Y LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA NO SON DE MI AUTORÍA. PERTENECEN A FUJIMAKI TADATOSHI. ADEMÁS, ESTA HISTORIA ES UNA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL, AUTORIZADA POR Y PERTENECIENTE A NEKO-NYA~.

Solo dos capítulos más..


Yellow

Capitulo XIII

"'Deja de ver a Aomine.' Aparentemente eso era lo que decía ese papel. Y todo esto pasó cerca de un mes antes de su desaparición lo que explicaría el comportamiento extraño que mencionó Momoi. Tal vez Kise estaba siendo molestado." Kagami mordió sus palillos mientras estaba sentado en su escritorio con su almuerzo frente a él. "De todos modos, ¿estás segura que ese tipo era abogado?"

Alex caminó un poco y se detuvo en su escritorio. "¿Sakurai Ryou? Él definitivamente es un abogado. ¿No has leído sobre él en los periódicos? Tengo que admitirlo, estaba sorprendida por lo… mucho que se disculpa en la vida real. Pero cuando está en un juicio, vieras lo mucho que cambia. No es del tipo de persona que se disculparía por algo. Y sabe lo que está haciendo. Si te dijo todo eso, la mejor suposición es que él no es el asesino."

Asintió de acuerdo con la declaración. "Eso es lo que estaba pensando. Si él lo hizo, en vez de venir, él pudo haberse protegido tras una barrera de abogados o algo parecido."

Los ojos de su jefa brillarlo ante la afirmación. "¿Protegerse tras una barrera de abogados, hmm? Es gracioso que lo hayas mencionado. ¿Sabes quién está escondido tras una barricada de abogados ahora mismo? El ex–entrenador de Touou. Y ya que el asesino necesitaba de alguien quien tuviera acceso a un auto o algún medio de transporte para mover el cuerpo, naturalmente, investigué algo sobre el entrenador y al momento ya se estaba escondiendo."

Kagami frunció el ceño, su mente procesando lo que su jefa le estaba sugiriendo. "¿Crees que él lo hizo? Pudo haberlo hecho para asegurarse de que Kise no fuera capaz de sobrepasar a Aomine, o solo para sacar a Kaijou de la competencia. Digo, cuando eres un entrenador del estudiante de secundaria que se convertiría en el jugador de básquetbol profesional más joven en unirse al equipo nacional, eso haría ver muy bien tu currículum. Esa sería una muy buena motivación – incluso si es un poco extremo para un club de deportes de secundaria. Pero de nuevo, él es quien consiguió que Aomine volviera a jugar básquetbol luego de la desaparición de Kise."

Alex aburrida se encogió de hombros. "Pensé en eso también. Es una opción que no podemos desechar aun. La otra opción sería que él solo era el conductor. Así que alguien del equipo asesinó a Kise y no sabía qué hacer con el cuerpo, así que llamaron al entrenador pidiendo ayuda. Entonces porque este hecho crearía una mala reputación para Touou, ayudó al asesino. O incluso no quería que sus jugadores se metieran en problemas. Ese podría ser el otro escenario."

"Definitivamente no ayuda que tenga un montón de abogados para decirle que no responda a nuestras preguntas. Pudo haber sido él quien le dio la información a la prensa. Tenía conocimientos sobre el pasado de Aomine y Momoi con Kise, su ausencia y todo el tiempo que han estado pasando juntos pudieron haberlo alertado. Lo que demuestra que Haizaki tenía la razón después de todo. En el equipo de Aomine…"

No quería ni siquiera imaginarse el tipo de reacción que recibiría cuando se los dijera.

Alex inclinó la cabeza y recorrió el pequeño montón de papeles que contenían la información de todas las personas que solían formar parte del club de básquetbol de Touou. Recogiendo unas cuantas hojas, las colocó sobre todo el montón con un pensamiento en mente. "Comencemos buscando entre los chicos con los que nos podemos contactar de inmediato, entonces. Veré que puedo hacer sobre el entrenador, pero nuestra mejor apuesta sería conseguir que el otro cómplice confiese. Ten, estos chicos deberían ser los primero. Eran regulares en el momento en que Kise Ryouta desapareció. Imayoshi Shouichi era el capitán en aquel tiempo, si mal no me equivoco. Ya no vive en Tokio así que tendrás que contactarte con el vía telefónica o algo por el estilo."

Tomando la pieza de papel de la mano de su jefa, suspiró. "Bien, veré si puedo contactarme después."

-x-

Estaba de pie en la tienda que estaba cerca del departamento de Aomine junto con Kuroko, decidiendo qué helado comprar cuando mencionó el caso. "El problema con los casos que tienen tanto tiempo es que no queda ninguna evidencia. Las cosas que fueron recatadas en ese tiempo son todo lo que tenemos para seguir con la investigación."

Kuroko asintió comprendiendo la situación. "Eso sí que suena duro, Kagami-kun. ¿Cuánto tiempo piensas estar parado ahí mirando los helados? Si no sabes qué escoger, esta marca es muy buena."

"Está bien, confiaré en tu juicio." Finalmente eligió un helado colorido, fue a la caja a pagar con su canasta llena de bocadillos.

Decidieron recorrer los mismos caminos que recorrió Kise la noche en que desapareció, a pedido Kuroko. Saliendo de la tienda, el más bajo miró a su alrededor, con una expresión indescifrable. "Entonces Kise-kun pudo haber estado hablando con Murasakibara-kun en un lugar. Luego, vio a Haizaki-kun por aquel lugar y se dirigió a hablar con el… después se encaminó hacia la cancha de básquetbol, ¿cierto?"

Kagami asintió, tomando una mordida de su bocadillo congelado. Estaba parado donde pudo haber estado Haizaki esa noche, con la mirada puesta en la cancha. "Está bastante cerca, pero no lo suficiente para ver a alguien de forma clara. Haizaki definitivamente no podría haber sido capaz de divisar a alguien en la mitad de la noche. Supongo que no estaba mintiendo después de todo."

"No, creo que no."

"Oye, Kuroko."

"¿Sí, Kagami-kun?"

El detective arrugó el entrecejo, todavía masticando el helado. Aun cuando no quería destrozar las esperanzas del más bajo, sentía que debía decirle la diferencia entre la magia de los programas de televisión que uno ve en casa y la vida real cuando se trataba de la investigación de un crimen. "Espero que entiendas que no encontraremos ninguna nueva evidencia por aquí. Ya han pasado diez años. No sé qué tipo de programas ves tú en casa, pero esos programas son bastante poco realistas. Pocas veces conseguimos muestras de ADN en las escenas del crimen. No sé cómo funcionan esas cosas, pero claramente no encontraremos nada aquí. Esta no es una historia con parlamentos escritos por alguien, así que no esperes que algo salga de la nada de forma conveniente."

Kuroko le lanzó una mirada inexpresiva. "No te preocupes, Kagami-kun. Pero es mejor que esperar que un papel aparezca con el nombre del culpable. Ahora mismo, creo que solo quiero ver donde estaba Kise-kun cuando seguía… bueno, antes de que todo ocurriera. Recuerdo que él solía venir a practicar aquí con Aomine-kun."

Con su lengua pesada y las palabras atrapadas en su garganta, asintió sin decir nada y siguió al otro hacia la cancha de básquetbol. Una vez que estuvieron fuera del área enrejada, se sentaron para admirar a los niños que jugaban dentro de ella. "Entonces… hemos estado hablando con los ex–compañeros del equipo de Aomine. ¿Recuerdas algo de ellos?"

"No, no puedo decir que recuerdo con exactitud. Jugamos contra ellos varias veces, pero solo eso hicimos. No había muchas interacciones entre Seirin y Touou. Por lo que recuerdo, Sakurai-kun era una persona muy tímida aunque su confianza aumentaba en la cancha. También estaba Imayoshi-san, quien era el capitán durante el Interescolar y la Copa de Invierno. Siempre fue cordial, pero su personalidad era muy mala."

"'¿Muy mala?' esa es una forma muy vaga y negativa de describir a alguien."

Kuroko asintió, con los ojos pegados en el balón que rebotaba en la cancha. "Creo que entenderás cuando hables con él. No es una persona con la que estarías cómodo. Creo que Aomine-kun lo llamaba 'el cuatro ojos demoniaco' o algo así. Aunque su personalidad no era algo por lo que morirías, era el tipo de persona que permanecía calmada mientras calculaba todos sus movimientos."

Enarcó una ceja interesado, tomando notas en su cabeza. "¿Tanto así? Estuve hablando con Sakurai esta tarde y mencionó que Kise podría haber recibido una nota de alguien diciéndole que terminara con Aomine. Claro que esto podría haber sido de cualquiera, digamos, un fan o esas personas. Pero si los recuerdos de Sakurai son certeros, la reacción de Kise en ese momento significaría otra cosa. Y no estoy seguro si es que solo eso estaba escrito en la nota o si es que habían otro tipos de amenazas. Y si Imayoshi es tan astuto como dices, entonces él no sería el tipo de persona que escribiría notitas para amenazar."

"No," Kuroko coincidió. "No es ese tipo de persona. Si hubiese tenido un problema con Kise-kun, me imagino que hubiera encontrado la forma de lidiar con ello de una forma sutil."

Kagami gruñó exasperado y pasó una mano por su cabello. Confiando en las palabras del más bajo, ya sabía que no tendría que esforzarse tanto al interrogar a Imayoshi. "Supongo que sabré más cuando lo llame esta noche – la verdad es que no tengo ganas de hacerlo. Ojalá hubiera más información sobre la nota. ¿Recuerdas lo que dijo Momoi sobre Kise actuando raro un mes antes de que desapareciera? Esa nota tiene algo que ver con lo que ella mencionó. Kise pudo haber estado lidiando con ese problema en esos momentos."

Los ojos celestes lo miraron un poco. "Si te soy honesto, estoy enojado con Kise-kun ahora mismo."

El detective pestañó un poco confundido. "¿Por qué?"

"Porque no se apoyó en ninguno de nosotros. No tenía que yo o Momoi-san. Podría haber acudido a alguien, cualquiera, si este problema lo estaba acomplejando. Pero en vez de eso, se lo guardó. Podríamos haberle ayudado de algún modo. Estoy seguro de ello." Kuroko apretó los puños fuertemente. "Si Kise-kun fue asesinado por una razón tan egoísta y trivial, no estoy seguro si es que podré manejarlo."

Los ojos rojos se abrieron ante la sorprendente cantidad de sentimientos que el más bajo le compartía. Ciertamente entendía la situación y simpatizaba con él, pero no había mucho que él mismo pudiera hacer sobre ello. "Saber qué fue lo que sucedió y enojarse sigue siendo mucho mejor que nunca saberlo. Bueno, eso es lo que creo. Lidiaremos con ello cuando llegue el momento, ¿bien? Así que por ahora, dime más de los otros chicos."

Visiblemente más relajado, Kuroko asintió de acuerdo. "La verdad es que no recuerdo mucho sobre los demás. Estaba Yoshinori-san, creo, él se graduó luego de mi primer año de secundaria, por lo que nunca hablé con él realmente. También estaba Wakamatsu-san, era centro y se volvió el capitán del equipo luego de que Imayoshi-san se graduó."

De sus labios escapó un suspiro. "Eso no es mucho, ¿no crees? Supongo que cuando estás en el mismo equipo que alguien como Aomine, es realmente difícil resaltar. Ustedes los de la generación de los milagros debieron haber aplastado los sueños de cualquiera que se quería volver profesional. ¿Cómo demonios la gente iba a poder competir contra ustedes y sus habilidades inhumanas? A todo esto, aun no te he visto jugar en un partido."

Luego una voz se unió a su conversación. "¿Tetsu y el detective? ¿Qué están haciendo ustedes aquí?"

Entrecerrando sus ojos, refunfuñó, "Tengo un nombre, sabes. ¿Qué haces tú aquí?"

Con un balón en sus manos, Aomine enarcó una ceja. "¿Acaso no es obvio? Estoy aquí para encestar algunos puntos. Solo porque me he estado saltando las prácticas no significa que me sentaré en mi casa todo el día. Ven, veamos que tan bueno eres. Incluso dejaré que Tetsu esté en tu equipo."

Los dos aludidos intercambiaron miradas por un momento. Ambos claramente pensando en cómo el profesional no tenía ni la más mínima idea de que Kise había desaparecido y quizá había sido asesinado en algún lugar cercano al que estaban. Pero agradecidos por la distracción, no importaba que tan momentánea fuera, Kagami se puso de pie. "Bien, tú lo pediste. Vamos, Kuroko. Pateémosle el trasero al idiota de Aomine."

Ellos no lograron 'patear el trasero del idiota' de Aomine al final.

Pero al menos Kagami supo que sí, Kuroko era un excelente jugador de básquetbol; solo que no de una forma convencional.

-x-

Esa noche, luego de cenar, se forzó a sí mismo a llamar a Imayoshi.

"¿Aló?"

"¿Estoy hablando con Imayoshi Shouichi, quien asistía a la escuela de Touou?"

"Ese debería ser yo. ¿En qué puedo ayudarte?"

Pestañeó, no esperando tal acento en alguien que asistió a una secundaria en Tokio. Aun así, hasta ahora todo iba bien.

"Mi nombre es Kagami Taiga y soy un detective trabajando en el caso de Kise Ryouta."

"¿Oh? ¿Y eso por qué debería concernirme?"

Aunque podía oír la sonrisa en la voz del toro, podía decir que los engranajes en la cabeza de Imayoshi comenzaron a moverse y estaba analizando la situación mientras hablaba. Considerando que el mayor tenía la posibilidad de colgar en cualquier momento, Kagami decidió ir por el camino seguro. "Estoy averiguando sobre las personas que participaron en la Copa de Invierno en el año en que Kise desapareció. Me preguntaba si tú tenías alguna información que puede servir para la investigación."

"¿Me estás preguntando si es que yo lo maté?"

Era una afirmación, no una pregunta.

Cuando no respondió, Imayoshi continuó, "Aunque no estaba realmente encantado por la relación de Aomine con Kise Ryouta, no tenía nada en contra de ello. Más que nada dejé a nuestra estrella hacer lo que quería. Mientras participara en los partidos, no me importaba si se saltaba todas las prácticas o lo que sea que hacía con su tiempo libre. Además, perdimos contra Seirin durante nuestro primer encuentro en la Copa de invierno. Ese fue el último partido en el que yo fui el capitán. Si mal no recuerdo, Kise Ryouta desapareció después de eso."

"Así es."

"¿Entonces cuál sería mi motivación para hacerle daño? No estaba ni siquiera en el equipo, en serio. Así que si los beneficiaba a ellos, no me debería haber importado ni un poco. Lloré un poco y lo superé. Oh, pero… no, no importa. Eso probablemente no es importante. Espero que encuentres pronto al asesino, detective. Si no hay nada más que necesites, entonces me retiro ya que estoy en medio de algo ahora mismo. ¡Adiós, detective!"

Antes de que pudiera decir algo, el sujeto al otro lado de la línea ya había cortado la llamada.

Pasando una mano por su cabello con frustración, Kagami se quedó sentado por un momento repitiendo la conversación en su cabeza. Aunque no le gustara la personalidad de Imayoshi o la forma en que fue fácilmente cortado por un civil, el tipo tenía razón. Después de que Touou perdió su primer encuentro contra Seirin, ya había le había pasado la antorcha a alguien más, cediendo su puesto como capitán. Al salir del equipo, no había razón para que Imayoshi continuara preocupado por lo que le fuera ocurrir al equipo, y no tenía una razón personal para matar al rubio.

No tenía motivo.

Tal cual le había dicho Kuroko. Imayoshi no era el asesino.

"Maldito cuatro ojos demoniaco," murmuró molesto para sí mismo.

-x-

Luego de quedarse sentado por un rato sumido en su irritación, Kagami soltó un suspiro y tomó su teléfono, marcando el número de Kuroko.

"¿Aló?"

Suspiró desganado. "Imayoshi no es el asesino. Ni siquiera necesita una coartada."

"Supongo que eso significa que puedes borrar otro nombre en tu lista, Kagami-kun."

"Sí…"

"¿Y si no es alguien del equipo de Aomine-kun?"

El detective masajeó el puente de su nariz. "Entonces supongo que hemos disminuido la lista de sospechosos mucho más. Cualquier trabajo hecho y cualquier nombre borrado sigue siendo mejor que ninguno, ¿no piensas lo mismo?"

"Sí, pero me preocupa que el caso no se resuelva. Me han estado llamando todos los miembros de la Generación de los Milagros preguntándome cómo va todo. No les dije los detalles específicos, pero creo que todos temen que nunca sabremos quién asesinó a Kise-kun. No quiero presionarte ni nada por el estilo, Kagami-kun, pero-"

"Nosotros descubriremos quién es el culpable," rápidamente tranquilizó al otro. "Aunque no tenemos la magia de la televisión y los milagros de las muestras de ADN de nuestro lado, no dejaré que este caso quedé inconcluso."

Kuroko sonó aliviado, "Muchas gracias, Kagami-kun."

Kagami sonrió. "Cuando quieras."

Pasó el resto de la noche leyendo los perfiles de los ex–compañeros de Aomine, tratando de decidir quién sería el siguiente a interrogar.

-x-

Resultó ser que todo fue innecesario.

Unos cuantos infructuosos días después, con la prensa siguiendo cada movimiento que hacía, Kagami llegó a su oficina siendo saludado por el ceño fruncido de Alex. Pestañeó. "¿Qué sucede? ¿Pasó algo? No me digas que los periodistas trataron de entrar nuevamente."

Ella rodó sus ojos. "Ellos han estado aquí por días ya, pero no. Eso no es. Un tipo vino temprano a confesar un delito. Al parecer nuestra investigación dio frutos después de todo. Probablemente él no podía esperar a que el juego terminara así que se entregó. Está sentado en la sala de interrogaciones ahora y está demasiado nervioso. Será mejor que vayas para allá antes de que cambie de opinión y huya."

Sin decir otra palabra, lanzó sus cosas en algún escritorio y se dirigió inmediatamente a la sala de interrogaciones.

Continuará...


Hola~ Les traigo una actualización ya que conseguí un poco de tiempo extra :D

Este capitulo fue especialmente corto pero ya se viene el final. ¡Por fin sabremos quien se atrevió a dañar a nuestro bebe!

Nos vemos~

P.D. No se olviden del feedback~