DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE Y LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA NO SON DE MI AUTORÍA. PERTENECEN A FUJIMAKI TADATOSHI. ADEMÁS, ESTA HISTORIA ES UNA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL, AUTORIZADA POR Y PERTENECIENTE A NEKO-NYA~.
Capitulo especialmente dedicado a Suyuki Yukimura-chan~ ¡Gracias por la constancia! Como te dije en el mensaje, trabajé en este capitulo para terminar pronto con nuestro sufrimiento...
Yellow
Capitulo XIV
Kagami se paró frente a la puerta por un largo momento, observando al hombre que estaba sentado dentro de la sala. No podía creer que después de tantas semanas investigando, el hombre se entregó por propia voluntad. Parte de él estaba enojado porque el sujeto en cuestión se entregó cuando estaba tan cerca de saber la verdad. Al rendirse, el asesino había, a su propio modo, ganado la competencia; convirtiendo todo su trabajo duro en algo anticlimático y casi trivial.
La vergüenza lo invadió cuando se dio cuenta de lo que acababa de pensar.
El punto era atrapar al asesino.
Se trataba de cerrar el caso para todos los que amaban y eran amados por la víctima.
Se trataba de justicia.
Ordenando su mente, Kagami giró la perilla y entró en la sala.
-x-
El hombre inmediatamente levantó la cabeza, sus ojos abiertos con miedo y moviendo sus piernas nerviosamente. Por un momento, Kagami no veía a un adulto sentado ahí, más bien, veía a un adolescente asustado que sabía que había hecho algo mal y estaba tratando de enmendar sus acciones.
Aclarando su garganta, el detective se sentó frente a él, dejando el archivo del caso en la mesa que se encontraba entre ambos. "Wakamatsu Kousuke. Dime, ¿por qué te entregaste justo ahora?"
El rubio tamborileó sus dedos en sus rodillas y sus ojos viajaron al escritorio. Parecía pálido y muy delgado para su tamaño. Cuando habló, sonó exhausto y vencido, como si hubiera sido aplastado por la culpa de su crimen. "Yo… Yo no quería esconderlo más. He vivido con esto por 10 años y no puedo hacerlo más. Recibí una llamada en donde me decían que venían tras de mí. Sabía que ya no podía seguir huyendo, así que pensé que de esta forma, al menos conservaría mi dignidad."
Fríamente, preguntó, "¿De qué crimen te confiesas culpable?"
La voz de Wakamatsu tembló cuando lo admitió quedamente, "Yo maté a Kise Ryouta."
Y ahí estaban las palabras que ha estado esperando escuchar todo este tiempo.
No se sintió tan satisfecho como pensó que se sentiría.
"¿Por qué lo hiciste?"
Aun evitando el contacto visual, Wakamatsu habló, "No quería matarlo. Esa no era mi intención. Solo quería que dejara de distraer a nuestro As y que dejara de sabotear a nuestro equipo."
Kagami frunció el ceño. "¿Es por eso que escribiste esa nota diciéndole a Kise que rompiera con Aomine? Fuiste tú, ¿no es así?"
Sorprendido, el rubio permaneció unos segundos en silencio antes de asentir. "Si, yo escribí esa nota. Estaba harto de que Aomine no fuera a las prácticas y que quedara libre por ello. Siempre estaba distraído. Y nunca se esforzó realmente durante ningún juego o en los mismos campeonatos. Lo odiaba – era una persona con un talento ilimitado en el deporte que yo más amaba, y él lo estaba desperdiciando. En los tiempos de secundaria, nunca tuve miedo de decir mi opinión sobre las cosas que pensaba, y me enojaba cuando las cosas no iban como yo quería. No era secreto. Aomine sabía que yo lo odiaba. Kise sabía que yo quería que se alejara."
El detective colocó sus manos sobre el archivo que permanecía en la mesa. "¿Cómo sabías que Kise era quien distraía a Aomine? Por lo que he escuchado, él era el que presionaba a Aomine para que fuera a las prácticas."
Wakamatsu soltó un bufido con amargura. "No hay nada que distraiga más a un adolescente que salir con alguien. Y además, Kise no era tan solo una distracción, él era la debilidad de Aomine. Era obvio. Después del partido contra Kaijou durante el Campeonato Interescolar – nunca había visto a una persona tan perturbada luego de ganar un juego. Eso solo pasa cuando juegas contra la persona por la que tienes sentimientos románticos. Recuerdo que Imayoshi-senpai una vez dijo que la única cosa por la que había que preocuparse con Aomine, era que él todavía tenía un punto débil dentro de él – una debilidad.
"Sabíamos que si volvía a jugar con Kise nuevamente, no sería capaz de jugar al cien por ciento – no después de ver lo dañado que quedó al ganar. Se veía traumatizado después de ese partido."
Kagami asintió sin palabras que decir. Lo que Wakamatsu le estaba diciendo correspondía con lo que Aomine había testificado antes: la inevitabilidad de ser el ganador.
"Su relación estaba entorpeciendo la forma de jugar de Aomine. Y eso quedó demostrado cuando perdimos contra Seirin en la Copa de Invierno," el rubio dijo decisivamente. "Traté de hablar con Imayoshi-senpai y él entendió mi punto, pero al final lo dejó pasar diciendo, '¿Qué se puede hacer?'. Incluso le pregunta a Momoi sobre el tema, pero ella los apoyaba. Sakurai prácticamente los ayudaba así que tampoco servía. No sabía que más hacer."
"¿Así que por el bien del básquetbol mataste a Kise?" preguntó seriamente.
Wakamatsu sacudió su cabeza fervientemente. "¡No! ¡Así no pasaron las cosas! ¡Traté de confrontarlo pero no escuchaba! ¡Y luego vino la Copa de Invierno y lo siguiente que supe fue que Imayoshi-san me estaba pasando el título de 'capitán'! En todo lo que pude pensar fue lo inútil que sería si no podía tener a mis jugadores bajo control. Y Aomine nunca me escuchó antes, así que si seguía así yo no podría haber sido capaz de hacer nada al respecto. No podía sacar a Aomine del equipo por lo que pensé que si Kise no intervenía, al menos tendría una distracción menos por la que preocuparme. Significaba que tenía que esforzarme más para separarlos – ¡la gente esperaba que liderara Touou a la victoria!"
A juzgar por las reacciones del rubio a las respuestas y acusaciones, Kagami podía decir que mientras que Wakamatsu no era una mala persona, era una persona con corto temperamento que no sabía reaccionar bien ante la presión.
Y no había mayor presión que tener todas las esperanzas puestas en ti para guiar a un equipo a la grandeza.
Estudiando al otro más de cerca, comenzó. "Si Aomine se comportaba por una vez, entonces eso quitaría un gran peso de tus hombros, ¿cierto? Te facilitaría el camino. Como el capitán, todos esperaban mucho de ti – no podía haber sido fácil. Ahí estabas tú, ahogándote en las esperanzas y ahí estaba Kise."
"Todo lo que él hacía era meterse en mi camino," el hombre siseó venenosamente.
"¿Entonces por qué no le dijiste a Aomine que rompiera con Kise, en vez de dirigirte a Kise primero?"
Wakamatsu frunció el ceño ante el pensamiento. "Tratar de hablar con Aomine sería como hablar con un muro de cemento – excepto que los muros de cemento no reaccionan de manera violenta. Cada vez que me enfrentaba con Aomine sobre algo, se volvía agresivo. Ambos éramos muy diferentes. Así que al menos pensé que Kise entraría en razón o al menos respondería a mis amenazas. "
"Pero no lo hizo – o al menos no en la forma en que tú querías."
El rubio frunció el ceño. "Al principio, dijo que lo pensaría. Tomé eso como una buena señal. Pero cuando me encontré con él después del Torneo de la Copa de Invierno, dijo que no – ¡e incluso se atrevió a usar la chaqueta de Aomine! ¡Casi como si estuviera alardeando que tenía a nuestro As en la palma de su mano!"
-x-
De pie en la cancha de básquetbol, el modelo tenía una triste sonrisa dibujada en el rostro mientras hablaba, "Mira, Wakamatsu-kun, estoy muy feliz de que estés preocupado por Aominecchi, pero puedo asegurarte que estará mucho mejor el próximo año."
Wakamatsu hizo una mueca. "¿Cómo puedes decirlo tan seguro?"
"Porque Aominecchi ama el básquetbol, más que a nada. Y mientras ame el básquetbol, quiero estar ahí para apoyarlo."
"¿¡Pero cómo aseguras que tu 'apoyo' no lo distrae!? ¿¡Cómo pueden tener una relación basada en un deporte!?"
Sin alterarse por el arranque, Kise se encogió de hombros. "Solía preguntarme lo mismo, pero últimamente creo que aunque ambos amamos el básquetbol, hay algo más allá de eso para nosotros. Es posible un futuro sin basquetbol. Ahora solo somos estudiantes de secundaria, es muy temprano para decidir que haremos con nuestras vidas. Pero a decir verdad, no importa lo que termine haciendo, quiero que Aominecchi esté ahí conmigo."
Wakamatsu se quedó ahí parado, estupefacto.
El móvil de Kise vibró. Pestañeando, con sus ojos en su celular, sonriéndole de forma afectuosa. "Es Aominecchi. Mejor me voy a casa antes de que se preocupe. Ahora mismo está pensando sobre su propio futuro, ¿sabes? Si no es un jugador profesional, dijo que tal vez podría ser un policía… creo que eso sería genial, pero quién sabe cómo saldrá todo. Que tengas unas buenas vacaciones, Wakamatsu-kun."
En su cabeza, todo lo que pudo escuchar fue cómo Aomine estaba pensando en alejarse del básquetbol y como eso afectaría al equipo.
Y todo era culpa de Kise.
Mirando la espalda del modelo, pudo sentir su ira encenderse y por un minuto, todo lo que podía ver era rojo.
-x-
"Recuerdo haber pensado, '¿Cómo se atreve? ¿¡Quién se cree que es, llevándose a nuestro As!? ¡Aomine nunca habría considerado algo más allá del básquetbol si no hubiese sido por este tipo! Si él no hubiese estado ahí, Aomine finalmente se concentraría en el básquetbol. Si no hubiese estado ahí, el equipo florecería. Como el capitán, no podía permitirle a mi jugador estrella tener ese tipo de debilidad. Kise tenía que alejarse y mantenerse así.' Y creí que si no cedía a la razón, cedería a las amenazas.
"Lo siguiente que vi fue a él ahí, tendido en el suelo inmóvil – sin respiración. Y ahí estaban unas manos alrededor de su cuello." Sus manos temblaron mientras hablaba. "Y me di cuenta que eran mías. Yo le hice eso a él. No quería matarlo ni tampoco hacerle daño. Solo quería asustarlo – hacerle saber que era serio sobre el tema. Solo quería que… se alejara. Yo era el capitán. Esperaban que diera lo mejor de mí a mi equipo, pero no quería terminar en algo como eso. Después del incidente, entré en pánico y llamé al entrenador."
-x-
"¿E-entrenador Harasawa?"
"¿Wakamatsu? ¿Qué sucede? ¿Por qué me estás llamando a esta hora?"
"Ne-necesito ayuda. ¡Fue por el equipo! ¡Fue por Aomine! ¡Lo juro!"
"¿Qué es lo que hiciste?"
"Kise…Yo…Yo…Yo no quería…"
El hombre maldijo al otro lado de la línea y demandó, "¡Dime dónde estás y asegúrate de que nadie te vea hasta que yo llegue ahí!"
-x-
Harasawa apareció minutos después con una van de la escuela. Bajo sus instrucciones, rápidamente subieron el cuerpo en la parte trasera del vehículo y salieron de ahí, sin dejar evidencia alguna del crimen.
Wakamatsu cubría con sus manos sus oídos, tratando de ahogar los constantes zumbidos y llamadas del celular del rubio, demasiado aterrado para apagarlo. Estaba seguro que si tocaba el móvil, todos los que llamaban al modelo sabrían instantáneamente lo que había hecho. Frenético, se volvió a su entrenador. "De-deberíamos llevarlo al hospital y deberíamos llamar a la policía… ¿A dónde vamos, entrenador?"
"Guarda silencio y haz lo que te diga cuando lleguemos ahí. No debes dejar que nadie sepa lo que sucedió. Esto quedará entre tú y yo, ¿entendido?"
Sus ojos se abrieron. "¿Qué? ¿Por qué? ¡Pe-pero lo encontrarán! ¡Ellos sabrán que yo lo hice!"
"¡No, no lo harán! ¡Solo cálmate y comienza a desnudarlo! Nos aseguraremos que nadie lo encuentre, jamás."
No sabía cuánto tiempo manejaron, pero repentinamente se detuvieron.
El hombre frunció el ceño. "Vamos, ayúdame a envolverlo con la cuerda." Cuando el adolescente no se movió, el mayor cedió a los nervios, "Mira, ¿¡quieres ser juzgado por un asesinato y condenado a muerte!? ¡Si cualquiera de los dos es atrapado, solo piensa en lo mucho que va a afectar a la escuela, al equipo, y a todos quienes te conocen! Nadie debe saber lo que sucedió."
Aterrorizado por el pensamiento, rápidamente hizo lo que le ordenaron.
-x-
"Lo amarramos con la cuerda y al final la unimos a una piedra para que se quedara en el fondo. Nunca fui capaz de sacar la imagen de mi cabeza. Sigo recordándolo como si fuera ayer. Sabía que estaba mal, pero las consecuencias de ser atrapado me aterraban más – incluso hasta ahora. Así que lo dejamos ahí, en ese estanque. Y ahí se quedó por 10 años. Él se quedó en ese estanque y me persiguió en sueños por 10 años enteros. Traté de olvidarlo, pero no pude. Quizá es porque aún tengo la chaqueta de Aomine…
"Creo que estaba tratando de ajustarme a ello – a la culpa. Tal vez Kise se cansó de atormentarme en sueños o algo así, tal vez sabía que estaba todo por resolverse. Finalmente pude dormir de algún modo hasta que el entrenado me llamó. Me dijo que el cuerpo había sido encontrado y que ustedes estaban investigando el caso. Se suponía que debía quedarme callado y evitarlos, pero estoy cansado. No quiero tener a un fantasma persiguiéndome de nuevo."
Kagami no pudo evitar sentirse más enojado con el entrenador que con el mismo asesino. El tipo era un simple adolescente en ese momento, solo y asustado. Y en vez de guiarlo a hacer lo correcto, Harasawa solamente empeoró las cosas. Gentilmente, le dijo al otro, "Sabes, podrías haberlo llevado al hospital y a la policía como querías. Tu entrenador estaba mal. Todo lo que te dijo esa noche estaba mal. Fuiste engañado."
Wakamatsu asintió. "Puede ser… puedo notar eso ahora. Pero es muy tarde para arrepentirse, ¿no?" Luego de una pausa, agregó tímidamente, "Me pregunto si es que yo tenía razón en alguna de las cosas que creí."
"¿A qué te refieres?"
"Digo, ¿fueron mis acciones las que llevaron a Aomine a tener éxito en el básquetbol? ¿Fue por la muerte de Kise que él logró llevar a nuestro equipo a la victoria y convertirse en un profesional? ¿O iba a pasar de todos modos?"
El detective frunció el ceño. "No puedo decirte. Incluso si de verdad tus acciones lo llevaron a eso, ¿crees que valió la pena?"
Casi susurrando, el rubio sacudió su cabeza y habló con voz rota, "No. Nunca. Daría cualquier cosa para cambiar el pasado, pero no se puede volver en el tiempo, ¿o sí, detective?"
Kagami negó con la cabeza. "No, no se puede."
Con lágrimas en los ojos, Wakamatsu murmuró con remordimiento, "Solo quería que rompieran… eso era todo…"
-x-
Luego de que acabara la confesión, las cosas pasaron muy rápido. Encerraron a Wakamatsu y luego arrestaron al entrenador en medio de una práctica. Entre los jugadores, pudo ver a Aomine y a Momoi con expresiones consternadas. Unos segundos después, Aomine enfureció y trató de atacar al hombre pero fue sujetado por sus compañeros; la incredulidad y el dolor eran evidentes en sus ojos.
Dejando el gimnasio, los flashes delas cámaras brillaron alrededor de él, cegándolo.
Los periodistas empujaron los micrófonos hacia su rostro, tratando de conseguir la historia.
Ignorándolos a todos, Alex y él metieron al entrenador en el auto y se alejaron del lugar.
En algún momento, entre todo el caos, pudo mandarle un mensaje a Kuroko pero nunca tuvo una respuesta.
-x-
Más tarde ese día, fueron a la casa de Wakamatsu a recuperar la chaqueta que Kise había usado por última vez. Kagami la miró por un largo rato, preguntándose si debería agregarla a la evidencia de inmediato. La necesitaría para el juicio. Moviendo la prenda en sus manos, la sintió extraña, sabiendo que Kise la había usado cuando falleció. Era extraño saber que el rubio dio su último respiro en esa misma chaqueta.
Mientras removía la chaqueta, por poco no nota que algo se había caído del bolsillo.
Pestañeando, tomó el objeto y lo estudió por un momento.
Casi deseo no haberlo hecho.
-x-
Al día siguiente, luego que las noticias del arresto salieron en la prensa y los nombres de los culpables fueron revelados, mensajes lo inundaron. Kagami terminó pasando la mayor parte de su día leyendo y escuchando correo de voz tras correo de voz, cada uno expresando gratitud por haber resuelto el caso. Nunca espero sentir tata tristeza al resolver un caso. Mientras más mensajes le llegaban, peor se sentía, sabiendo que todas esas personas habían perdido a alguien importante para ellos.
Mientras se sentó ahí, diligentemente leyendo todos los mensajes, para su sorpresa, uno a uno, los miembros de la Generación de los Milagros aparecieron por su oficina para agradecerle.
El primero fue Midorima quien fue arrastrado por Takao. Con los ojos rojos de tanto llorar, le agradecieron y le dieron el ítem de la suerte del día y se fueron tan silenciosamente como entraron.
El segundo fue Murasakibara quien apareció y le ofreció una caja de postres como agradecimiento antes de que Tatsuya se lo llevara para consolarlo.
El tercero fue Akashi. No se dijeron nada, pero una simple inclinación de la cabeza del capitán de la Generación de los Milagros le dijo más que mil palabras podrían.
Luego todos los miembros del antiguo equipo de basquetbol de Kaijou aparecieron, dirigidos por Kasamatsu. Todos con lágrimas en sus ojos, hicieron una reverencia y expresaron su gratitud por todo lo que él había hecho por su compañero caído.
Mudo ante el sentido gesto, todo lo que pudo hacer fue sentarse ahí y luchar porque sus ojos lloraran.
-x-
No fue hasta unos días después que supo de Kuroko.
Estaba sentado en un sillón de su casa cuando escuchó que golpearon la puerta. Levantándose, camino hasta la puerta y luego miró por la mirilla pero no vio a nadie en el pasillo. Frunciendo el ceño, abrió la puerta solo para encontrar a Kuroko de pie frente a él. Dio un pequeño salto e hizo una mueca. "Demonios, Kuroko, ¿¡por qué no te puedes mostrar y ser notado como una persona normal!?"
Sin cambios por la sorpresa del otro, el más bajo respondió, "Pero si golpeé, Kagami-kun."
"¡Miré por la mirilla pero no te vi ahí! ¿¡Eres algún tipo de fantasma o algo así!? Ugh… Ya no importa, entra."
Cuando los dos entraron, se dirigieron al living, había un silencio incomodo entre los dos.
Kuroko fue el primero en romper el silencio. "Felicidades por resolver el caso."
A un lado del otro, el detective asintió. "No podría haberlo hecho sin tu ayuda. Gracias."
"No, yo debería estar agradeciéndote. Estoy feliz de que al fin Kise-kun puede descansar en paz y que al fin podemos tener un duelo apropiado por su partida." Otra pausa. "Hablé con Momoi-san."
Kagami lo miró con expresión preocupada. "¿Cómo está Aomine?"
"No muy bien, pero podría estar peor. Momoi-san ha estado acompañándolo – por lo que al menos no está solo. Ambos se están esforzando." Luego agregó, "Está pensando en dejar el básquetbol."
Tensó sus labios en una línea, sumergido en sus pensamientos. Aunque no le gustaba la idea de Aomine dejando el básquetbol, no podía culparlo por considerarlo. El básquetbol fue lo que causó todo este caos en primer lugar. Le dio el amor de su vida y luego cruelmente se lo quitó. Quedamente, preguntó, "¿Crees que lo hará?"
Kuroko sacudió su cabeza. "No estoy seguro. Al final, no es la decisión de nadie más que de él. A todo esto, Kagami-kun, en el fin de semana, vamos a ir a visitar la tumba de Kise-kun. Sería muy bienvenida tu presencia allí."
Kagami asintió. "Estaré allí sin falta." El silencio cayó entre ellos antes de que continuara, "Sabes, todos vinieron a verme. La mayoría de ellos estaba llorando o estuvieron. Todos vinieron a agradecerme y no sabía que decirles." Podía sentir sus propios ojos llenarse de lágrimas mientras recordaba los eventos que sucedieron esos días. "Pudieron haber esperado. Deseé que pensaran más en ellos mismos y tomaran más tiempo para asimilarlo – en vez de agradecérmelo."
El más bajo lo escuchó en silencio.
Mirándolo, el pelirrojo preguntó, "Kuroko, ¿pudiste asimilar la partida de Kise ya? Se acabó. El caso fue resuelto. Puedes llorar ahora."
Lentamente, vio como el semblante frio del chico de cabellos claros se derretía, con las lágrimas acumulándose en sus ojos. "Se acabó," Repitió Kuroko. "Kise-kun de verdad se fue y nunca más lo volveremos a ver."
Envolviendo al otro con sus brazos, acercándolo, Kagami dejó que sus propias cayeran mientras decía las palabras que le quería a decir a todas las personas que le dejaron un mensaje y le agradecieron, "Lamento mucho tu pérdida. De verdad lo siento."
-x-
Kagami nunca olvidaría la primera vez que caminó a través de esos árboles, sobre ese pasto. Aunque la lona y los huesos ya no estaban, podía verlas claramente en su mente. Ahora, había parejas sentadas en los botes, flotando vanamente en el estanque y gente sentada en el pasto disfrutando la tarde.
Era como si nada hubiese pasado.
La única cosa que había cambiado fue el retrato rodeado de flores y regalos.
La gente que estaba reunida para vivir el duelo solo se paró ahí, cada uno recordando por su cuenta, trayendo al presente las memorias que compartían con el rubio. No hubo palabras ni tampoco sonidos, salvo los sollozos ocasionales. La atmosfera estaba cargada de dolor y melancolía.
De pie ahí, en medio de todos los que amaban y fueron amados por Kise, se sintió inexplicablemente fuera de lugar.
Mirando a su alrededor, pudo imaginarse a Kise observándolos ahí, con las cabezas agachadas y los corazones pesados. La única cosa que el pelirrojo pudo pensar fue, 'Mira, Kise, todas estas personas están aquí porque fuiste importante para ellos. De algún modo tocaste sus vidas y ahora están aquí, lamentando tu partida.'
El detective no estaba seguro de cuando tiempo estuvo ahí de pie pero eventualmente, uno a uno, la multitud empezó a desaparecer. Hubo un suave tirón a su manga. Mirando a Kuroko, asintió y lo tomó como una señal para retirarse.
Luego el recordó.
Acercándose a Aomine, tocó el hombro del profesional y le entregó un sobre. "Lo encontré en la chaqueta de Kise – bueno, era tu chaqueta, y creí que deberías ser tu quien se quedara con esto. No tiene nada que ver con el caso, así que es tuyo ahora." Suavemente agregó, "Lamento mucho tu pérdida," y luego se dirigió al auto con Kuroko.
-x-
Al otro lado del estanque, sentado en el asiento del conductor, preguntó, "¿Cuánto tiempo crees que se quedará aquí?"
Kuroko sacudió su cabeza. "Aomine-kun probablemente estará aquí por al menos unas cuantas horas más. Tiene mucho en lo que pensar. No creo que haya aceptado realmente que Kise-kun ya no está. Luego de 10 años esperando, no debe ser fácil dejar todo ir."
Kagami asintió comprendiendo la situación. Deseaba poder ayudar al otro, pero sabía que lo que necesitaba Aomine era espacio. Luego recordó la otra cosa que le dijo ese día. Saliendo del estacionamiento, observó al otro y juntó todo el coraje que pudo. Tomó aire y comenzó, "¿Kuroko?"
Los ojos azul claro se volvieron a él. "¿Sí, Kagami-kun?"
Aunque se trató de concentrar su mirada en el camino, pudo sentir que su ritmo cardiaco se aceleraba mientras las palabras salían de su boca. "Bueno, la cosa es que te quería preguntar antes, pero era sumamente inapropiado hacerlo dado que yo estaba trabajando en un caso que tenía mucho que ver contigo y estuvimos trabajando juntos y todo – no me importa lo que diga Alex, creo que es inapropiado. Y también quería esperar unos días más, pero no creo que sea capaz de hacerlo – o de tener las agallas de comunicarme contigo, así que te preguntaré aquí y ahora, puedes darme tu respuesta cuando quieras, ¿bien?"
Kuroko continuó observándolo, lo que no ayudaba mucho a su nerviosismo. "¿Qué sucede?"
"¿Quieres cenar conmigo?"
"¿Cuándo?"
Kagami pestañeó sorprendido. "¿Huh? Bueno, la oferta es válida desde ahora mismo, así que…"
Hubo una ligera pista de una sonrisa en la voz del otro. "Estoy libre esta noche."
"¿Estás seguro?" fue su reacción inmediata. "No quiero presionarte ni nada por el estilo. Si no quieres, lo entiendo. Y…"
"Kagami-kun, aprecio tu preocupación pero no puedo llorar más. Ya he pasado los últimos dos días llorando y estoy agotado. Lo que necesito ahora mismo es un poco de alegría y distracción del dolor. Así que por favor, tengamos esa cena esta noche."
Asintió y balbuceó, "Yo… pero, tú… bueno, será para esta noche entonces."
"Gracias."
Kuroko sonó tan sincero que no pudo evitar mirarlo con una amplia sonrisa. "Cuando quieras."
"Kagami-kun, por favor mantén tus ojos en el camino."
Oh mi dios, me demoré en e traducirlo porque me detenía a cada rato para aguantar las lágrimas. Si hubiera sido un poco más fuerte, tal vez hubiera publicado mucho más temprano.
Bien, con respecto a este capitulo, como opinión personal, de verdad me dolió el giro que tomó la historia, hablando desde el dolor provocado a Aomine y además de todo lo que le pasó a Kise, claro. O sea, imagínense vivir de una traición, ¿de la persona que más te aconseja y de tus propios compañero? Yo sinceramente mandaría todo a la mierda y no sabría si es que seguiría viviendo, porque además me quitaron lo que más amaba x 2. El deporte y el amor. Ugh... Qué doloroso ;3;
Puedo entender las razones de Wakamatsu, a quien después de Yellow miré con recelo -debo admitirlo xd-, pero no puedo soportar que aun cuando sabía que estaba OBVIAMENTE mal lo que hizo, siguiera con el egoísmo para pensar que "separarlos estaba bien". Eso la autora lo expuso bien, demostrando lo inmaduro y estancado que quedó luego del shock de responsabilidades y culpa que recibió. (Es solo una interpretación por si acaso xd Como estudio literatura me da por hacer estas cosas, perdón xd) Ojala aprenda en la cárcel.
Pero a quien no puedo perdonar en esta historia -no se muy bien cómo es en el canon, gracias a Yellow dudo de el cada vez que lo veo xd- es a Harasawa... ¿¡COMO SE ATREVE!? Yo... No puedo creer que tuviera la cara para decirle a Aomine que continuara con el básquet para esperar a Kise... Hijo de puta. Merece lo peor. Desgraciado :C (esta opinión solo se refiere a Yellow, no al personaje canon como tal xd)
Y al final, Kagamin :c Si yo lo amo... Lo entiendo completamente, aunque yo no conociera a alguien que falleció y muchas personas sufren por su partida, yo al menos me conmovería. Me cuesta ponerme en el lugar de Kaijou y la Generación de los Milagros - desde el punto de vista de amigos. Con Aomine me puedo imaginar qué es lo que se siente perder a un ser amado realmente importante, como lo sería tu pareja. Sin embargo, como amigo, me cuesta ponerme en los zapatos de ellos. Me imagino a mis amigos falleciendo y duele un montón, no sabría que haría luego de eso. Supongo que caería en la tristeza y ugh, ojala que a ellos no les pase lo mismo :'c En casos como estos hay que ser fuertes y salir adelante.
Y bueno, esta fue mi catarsis con el penúltimo capitulo de Yellow. Es una de mis historias favoritas y me ha marcado como nunca. Espero les haya gustado mi trabajo durante estos casi 10 meses :O! Gracias a todos los que siguieron la historia y por el apoyo de muchos también. Espero nos sigamos viendo, planeo hacer más traducciones y algunas son de Neko-nya~, así que eso es por ahora, amigos~
Los amo~
¡Hasta pront!
