Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.

Advertencia: La letra en cursiva significa recuerdo o flashback.


Gracias Severus

Se dirigió a paso lento hasta donde ella estaba sentada y la miró.

-Veo que no solo disfruta de provocar a sus compañeros, sino que también le gusta que se peleen por usted.

-¿Cómo dice? Yo no disfruto con...

-¡Silencio!-suspiro audiblemente en un intento de templar sus nervios-Lo ocurrido hoy es una verdadera muestra de lo que usted puede llegar a incitar. Espero que tenga en cuenta lo que le digo y tome las medidas oportunas para que no vuelva a ocurrir, ni esto ni otras cosas.

-¿A qué te refieres? Explícate.

Se acerco a su mesa y abrió un cajón, se acerco hasta ella con un bulto y se lo entrego.

-¿Te suena?-dijo alzando una ceja.

Ella lo desenrosco y vio su túnica, trago saliva pensando en cómo la habría encontrado o como llego hasta el.

-¿Cómo...

-Si, vi lo del incidente en el pasillo.


Severus se encontraba dando la ronda que le tocaba, estaba en el 4º piso revisando un aula cuando escucho unas pisadas, salió sigilosamente de ella y se dispuso a seguir el ruido para ver quién era. Vio ese cabello y supo de quien se trataba, trato de mantener una distancia prudencial y la siguió para ver a donde se dirigía. Se quedo quieta en el 6º piso, en una barandilla mirando hacia abajo, el no solía verla así de desprotegida y sin su máscara de superioridad. Solo en ocasiones así o cuando ensayaban se mostraba tan despreocupada y sencilla como a él le gustaba. No pudo dejar de observarla, desde su partida deseaba tener un rato para poder hablar con ella, quería saber cómo continuar la situación después de lo ocurrido la noche del baile, sin embargo ella se había mantenido fría. Además ya no había ninguna excusa para poder tener un momento a solas con ella. Que fácil seria acercarse ahora. Dudaba entre lo que quería y lo que debía hacer y antes de que pudiera tomar una decisión vio como Craig se acerco hasta ella por detrás. Ella parecía asustada pero se relajo. Es posible que hayan quedado aquí para verse a escondidas pensaba Severus. ¡Qué ingenuo!, soy seguía pensando cuando vio como el comenzaba a deslizar sus manos por su cuerpo, ella no le estaba rechazando. Los nervios de él se estaban crispando, contemplaba la escena con la rabia extendiéndose por su interior, apretaba sus puños fuertemente y cuando vio como él se acerco rozándose contra ella y metió sus manos por debajo de la falda Severus creyó que iba a explotar.

Entonces fue como escucho que ella le dijo que parase y como comenzó a empujarle, ¿acaso el entonces se estaba propasando con ella? ¡Maldito bastardo! y pudo ver como ella le golpeo y cuando iba a marcharse se acerco para arañarle y le dejo tendido en el suelo con unas serpientes como cuerdas y escucho lo que ella le dijo. Se marcho tan furiosa que cuando paso cerca de él ni se percato de su presencia, pero el si pudo ver que las lagrimas caían sobre su rostro. Espero a que ella estuviera lo suficientemente lejos y se acerco a la escena, vio la túnica que él le había quitado y la cogió, envolviéndola delicadamente y poniéndosela en un brazo.

Se acerco hasta ese bastardo le quito las serpientes que le apresaban, lo cogió de la túnica y le llevo hasta chocar con la pared.

-Eres un maldito bastardo, como vuelva a verte a su lado juro que hare todo lo que este en mi mano para que estés lo más lejos posible de aquí. ¿Lo has entendido?-dijo el profesor arrastrando cada una de las palabras con una mezcla de odio y asco.

El solo asintió y miraba con odio.

-50 puntos menos y vete directo a tu habitación. Ahora.

Le soltó y el muchacho se fue, no sin antes dedicarle una mirada de odio. Se fue hasta su habitación, no podría dormir así que se tomó un vaso de whisky mientras encendía la chimenea y miraba hacia su cama, donde estaba la túnica de ella. Se tumbo en la cama y mientras pensaba en todo lo que había pasado tomo la prenda entre sus manos y apoyo su cara en ella. Pasados unos minutos Severus se quedo dormido oliendo la característica lavanda que a ella siempre le acompañaba. En sus labios se esbozaba una tenue sonrisa.


Ella solo pudo tragar saliva, empezó a parpadear temiendo que él hubiera malinterpretado lo ocurrido, no podía articular palabra y en sus ojos comenzaban a formarse unas lagrimas que trato de ocultarse volteando la cara.

El la vio y un nudo en su estomago apareció, que tonto era, la estaba haciendo llorar.

-Mírame-le dijo-Mírame, Sidney, por favor.

Ella comenzó lentamente a voltear su cara y la mano del profesor la tomó del mentón delicadamente para poder mirarla bien.

-Esta situación solo irá a peor sino le pones remedio, deja de provocarle, no le enfades. La otra noche tuviste suerte pero lamentablemente la suerte no está siempre de nuestro lado. Te lo pido, no te metas en problemas.

Ella asintió confundida, aun así quería explicarle lo que vio.

-Severus, yo, lo que tu viste...no, no, quiero que creas que yo...

-Shh-su mano cambio de lugar y fue hasta su mejilla, donde empezaban a brotar algunas lagrimas y él se dedico a limpiarlas-Vi lo suficiente para entender.

-Aun así, yo, bueno, quiero que sepas que yo, no tenía ni idea de que él iba a venir, no me había citado con él ni nada por el estilo, solo quería que supieras.

-Está bien, aun así, no tienes que darme ninguna explicación-limpio la última de sus lagrimas y contemplo sus ojos, no pudo reprimirlo y acaricio su mejilla.

-Quería dártela-cerro los ojos ante el contacto de él y trato de sonreírle.

Era un momento muy delicado, parecía que la situación no podría desvanecerse pero se dio cuenta de donde estaban y de lo que debían hacer.

-Debes irte, tienes clase y no quiero que llegues tarde-se alejo de ella caminando hacia su mesa y antes de que atravesara la puerta le dijo-Por favor, ten cuidado.

Ella asintió.

-Gracias Severus-le sonrió y se marcho.


Durante la hora de runas estuvo preocupada por Oliver, quería hacer caso a lo que le había dicho Severus así que no se acercaría a él en la cena pero si cuando estuvieran en la sala común. Tras la clase y estar estudiando en la biblioteca se dirigió al comedor y ceno lo más rápido que pudo, fue hasta la sala común y allí espero sentada en uno de los sillones frente al fuego a que apareciese.


Pasaría alrededor de casi una hora cuando la gente comenzó a entrar y en el último grupo lo vio, no tenía ni rastro de la pelea excepto un cardenal en el pómulo. Se levanto del sillón y le llamo. El se sorprendió y se despidió de sus amigos mientras la gente se dirigía hacia las habitaciones y en la sala solo quedaban un grupo haciendo deberes y una persona sentada leyendo un libro.

-¿Que tal estas? Te veo bien pero me quiero asegurar.

-Yo, bueno, estoy bien. Gracias por preocuparte.

-No deberías haberte metido, te lo agradezco, en serio-le cogió una mano estrechándola con fuerza-Pero te podría haber pasado cualquier cosa. Esto es solo entre ese imbécil y yo.

-¿De veras te preocupa que me pase algo?-pregunto el sorprendido.

-Claro, me importas y no quiero que ese estúpido te haga algo.

El se comenzó a sonrojar y empezó a considerar la posibilidad de que entre ambos pudiese haber algo más que una simple amistad, pero cuando iba a atreverse a preguntar algo más ella hablo.

-En serio, me alegra que estés bien, descansa-se acerco a su cara y le dio un beso en la mejilla-Gracias.

Se marcho hacia su habitación dejando a un muy confundido y feliz Oliver en la sala, aún tocándose la mejilla donde ella le había besado, los golpes habían merecido la pena, no solo por rescatarla sino por la recompensa.


Los días siguientes fueron de lo más tranquilo, los tres implicados no coincidieron en ningún lugar, a pesar de que Snape estaba atento no había indicios de que hubiese más pelea y se tranquilizo. Al parecer ella le había hecho caso y estaba siendo prudente, lo que ninguno sabia era que las medidas que estaba tomando ella no servirían de nada puesto que una persona había clamado venganza y la iba a tener, fuese del modo que fuese pero esa persona no quedaría sin castigo.

Durante la comida del viernes sin embargo ella alzó la vista hacia donde solía situarse Marcus, estaba sonriendo y hablando despreocupadamente, ella notaba que algo no iba bien. Creía que algo estaba a punto de suceder.

-¡Quieres dejar de mirar y ponerte a comer!-le dijo Helena mientras pinchaba unas patatas.

-Lo siento, pero no sé, tengo una mala sensación.

-¿De qué estás hablando Sid?

-Déjalo Helena, serán tonterías mías-y siguió con el trozo de carne que tenía en el plato aunque con la sensación presente.

Cuando se iban a retirar del comedor y se dirigían a las mazmorras para la doble hora de pociones el se metió entre su grupo de chicas y le susurro:

-Ten cuidado-le acaricio un mechón y se fue tan rápido como llego. Eso no solo impaciento a Sidney sino que el resto de sus amigas consideraron aquello como muy extraño.


Todos se colocaron en sus sitios habituales y aunque no quería que Oliver se sentara tan cerca a ella para que Marcus no lo considerase una provocación, planeó hacer caso omiso a lo que le dijeran sus compañeros para no demostrar interés en ninguno. Cuando Snape comenzó la clase y les dicto la poción que debían hacer todos comenzaron a moverse por el aula para buscar ingredientes. Este fue el momento en que Marcus aprovecho para escoger los ingredientes que necesitaba para hacer de esa poción una más peligrosa aún. Como llevaban varias semanas preparando pociones extremadamente delicadas y sobre todo peligrosas en contacto con la piel por su gran nivel de corrosión decidió que era la oportunidad perfecta de vengarse. Investigo en la biblioteca sobre elementos que pudieran alterar las pociones y provocar daños y obtuvo algunos nombres de ingredientes de entre los cuales algunos de ellos reconoció haberlos visto en el aula.

Así que en el momento de ajetreo aprovecho para coger un poco de cada uno de ellos y los metió en el bolsillo de la túnica, con cuidado volvió a su mesa y comenzó a trabajar en la poción, esperando el momento oportuno para añadir los ingredientes.


Snape vigilaba el aula aún más que otras veces, quería comprobar que todo estaba bien y que ella se estaba comportando, la verdad es que lo estaba haciendo. Llevaban casi la mitad de la clase y ella no había apartado la vista de su poción ni un solo segundo, incluso una de sus amigas la estaba hablando y ella la ignoraba. Estaba impresionado por lo serio que se había tomado el consejo que la dio. Empezó a leer varios pergaminos de los que le habían entregado para ir adelantando trabajo, ese fue el momento que el aprovecho para añadir los ingredientes y de inmediato su poción comenzó a burbujear de una manera diferente a como lo hacían las otras.

Tan solo diez minutos después la poción que preparaba había adquirido un espesor considerable y considero que en cuanto hubiera un despiste seria el momento de llevar a cabo la venganza.


Oliver había permanecido concentrado en su poción aunque atento a lo que ella hacía, intuía que ella quería mantener la distancia con el por temor a que el idiota de Craig los viera, sin embargo cuando vio que su poción estaba volviéndose azul oscuro y no verde temió preguntarle al profesor puesto que aprovecharía para mofarse de él y quitarle puntos. Así que lanzó una pequeña bola de pergamino a la mesa de delante y espero a que ella se girara.

Por un momento se asusto y cuando vio quien era se giro a mirarle.

-Sid, tengo un problema-susurro casi gesticulando y señalando la poción.

Ella se levanto un poco y miro a su caldero, no le había echado la cantidad correcta de hierba salada.

-Espera-le dijo ella, se giro a su mesa donde le había sobrado y le entrego la cantidad que ella creía necesaria. Se giro de nuevo y le tendió la mano con la hierba, el la tomo.

-Gracias-susurro él y echando la hierba en la poción.


Ese gesto, no había pasado por alto para Marcus, quien solo había visto como ambos tenían las manos cogidas y no percibió que se estuvieran pasando algo, bufo y nervioso removió la poción.


Snape se levanto de su silla dejando los pergaminos corregidos a un lado y comenzó a pasarse por los calderos inspeccionando el contenido, Marcus suspiro aliviado viendo que había comenzado por el extremo opuesto a él, de este modo tendría tiempo para arrojar la poción sin que el profesor vaciara antes su caldero viendo que la poción que elaboraba no era la correcta. Vigilo como pasaba por la mesa de ella y revisaba los calderos, continuo hasta el fondo de la clase y ese fue el momento en que mientras el profesor estaba entretenido en el fondo con una poción de un Gryffindor cuando el aprovecho para desilusionar un caldero pequeño, verter el contenido del grande llenando el pequeño y hacerlo levitar encaminándose hacia la mesa de Oliver.


Cuando Sidney vio que él se encaminaba hacia ellos con la varita en alto pero sin hacer nada se asusto creyendo que iban a ser hechizados sin embargo paso de largo de ella y se planto frente a Oliver. Este levanto la vista y Marcus blandió su varita, en ese momento ella se dio cuenta que algo estaba sujetando se fue hacia él para tratar de arrebatarle la varita pero de la nada empezó a caer sobre Oliver un liquido espeso, humeante y de un tono negro. El liquido le había caído en un hombro y en una parte de la oreja, cuando comenzó a darse cuenta que la ropa se estaba derritiendo, empezó a gritar y ella le dio un empujón para apartarlo y que no le cayera más. Marcus estaba centrado observando cómo gritaba cuando el empujón le distrajo e hizo que el caldero que estaba haciendo levitar vertiera su contenido sobre ella, al principio iba a retirar el caldero pero cuando la oyó gritar continuo con una sonrisa maquiavélica formándose en sus labios.

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH-gritaba ella tratando de apartarse de donde seguía cayéndole el liquido, no veía nada, tenía los ojos cerrados y trataba de quitarse el liquido de la cara-Quema! ¡Mi cara! ¡No puedo ver nada!

La clase entero los miro, cuando Oliver comenzó a gritar creyeron que había sido por un error en la poción y no le dieron importancia pero cuando escucharon los gritos de ambos todos miraron la escena aterrorizados.


Severus se encontraba en el final de la clase observando el color que había adquirido una poción de un alumno de Gryffindor, le estaba advirtiendo de que tuviese más cuidado la próxima vez cuando escucho el grito de alguien y levanto la vista para averiguar de dónde procedía el jaleo. Fue entonces cuando vio que del aire caía sobre el cuerpo de ella un líquido espeso y comenzó a gritar. Corrió hacia ambos examinando de que se trataba y con su varita alejo a Craig de ambos teniéndolo retenido contra la pared en una esquina del aula.

Se olvido por completo de Hicks y se centro en ella, trato de quitarle el contenido de encima pero era imposible.

-Profesor, profesor! ¡¿¡¿Qué hacemos con Oliver? -¡Díganos!-gritaban algunas alumnas mientras otras como Helena lloraban al ver a su amiga gritando.

El estaba histérico y no controlo su tono de voz ni su nerviosismo. Al diablo con todo, ¡ella estaba quemándose!

-¡Llévenle a la enfermería! ¡Rápido estupidas!

Un grupo de tres chicas asintieron nerviosas y se lo llevaron del aula entre sollozos. El tenía que actuar rápido y no se lo pensó dos veces, la cogió en brazos y atravesó la puerta que daba a su despacho para cerrarla con un sonoro portazo producido por su cierre con una patada. Abrió la que daba a su habitación y la llevo corriendo al baño, la puso dentro de la ducha.

-¡Estate quieta por favor! Voy a abrir el agua, no te asustes.

Abrió el agua y comenzó a salir agua helada con un gran chorro.

-Ahhhhhhhhhhhh!-ella trataba de salir pero él se lo impidió, la sujetaba de los brazos tratando que ella estuviera dentro para poder eliminar la poción.

-¡Quieta! Tienes que quitarte la túnica y limpiarte la cara-la dio una esponja y la puso sobre sus manos-Acércatela a la cara y frota con fuerza.

Ella aun seguía resistiéndose y el agua se salía por cada intento que ella hacía de salir, Severus estaba mojándose pero no le importo, entró a la bañera para mantenerla más quieta y le quito la túnica arrojándola al piso de fuera. Cogió otra esponja que tenía y comenzó a quitarle el líquido del pelo. La verdad era que la poción era tan espesa que era muy difícil de quitar y se mantenía adherida con mucha fuerza, trataba de no dañarla pero entre los tirones que le proporcionaba para quitársela y el agua helada los gritos de ella no cesaban.

-Por favor trata de aguantar, sé que no es agradable pero si no lo quitamos pronto será peor. Espera un momento, en seguida vuelvo, trata de quitar el resto que quede por el cuerpo.

Salió de la bañera totalmente empapado, cerro el baño y con un movimiento de varita se seco por completo, se dirigió hacia el aula.

-Vacíen sus calderos y dejen una muestra de la poción debidamente etiquetada encima de mi escritorio, ¡ya! Cuando lo hagan márchense.

Se acerco hasta donde había dejado apresado a Craig y le miro con asco y odio. Lo cogió de la solapa y se lo llevo fuera del aula encaminándose hacia donde solía estar Filch, quería llevárselo directo a Dumbledore pero tenía que apresurarse a llevar a la enfermería a Sidney.


Lo encontró en el cuarto que solía ocupar y le encargo que lo vigilara hasta que volviera, volvió de inmediato hacia su habitación y tocó a la puerta.

-Sidney soy yo, voy a entrar ¿vale?

-¡Espera!-grito ella

-¿Qué ocurre?

-Estoy, no tengo nada-gritaba nerviosa.

El comprendió a lo que se refería.

-Te aseguro que no mirare, abriré la puerta solo un poco y hare que aparezca una toalla para que te cubras ¿de acuerdo?

-Vale

El abrió la puerta un poco e introdujo su mano para conjurar una toalla, pero tuvo que mirar un poco hacia el interior puesto que tenía que ver dónde.

-¿La tienes ya?

-Si-se enrosco la toalla al cuerpo pero sin salir aun de la ducha-Puede pasar.

Entro y la encontró adentro de la ducha, el agua seguía saliendo y empapándola. El cerró el agua y se inclino para ayudarla a salir, el suelo estaba tan mojado que Severus resbalo e hizo que ella cayese encima de él. El golpe fue duro pero no tanto como estar en esa situación. Ella seguía encima de él, empapándole y agarrada a su pecho, el la miraba y no pudo resistir acariciar su pelo mojado con una de sus manos.

-Me estas empapando de nuevo-dijo él cuando comenzó a sentir que el agua helada comenzaba a mojarle la ropa.

-Lo, lo si, siento-dijo ella tiritando y un escalofrío hizo que su cuerpo temblara. Se abrazó más al cuerpo de él y en un acto reflejo el la envolvió en sus brazos, haciendo que su capa la cubriera.

-Yo, yo no, que, quería...me, me mantuve, al, lejada-seguia diciendo ella-co, como tú, dijiste.

-Shhhhh, no pienses en eso ahora-la ayudo a levantarse y la siguió manteniendo entre sus brazos para que fuera entrando en calor. La llevo fuera de la habitación y se alejo de ella unos centímetros para darle algo de ropa que ponerse, pero ella le agarro y le abrazo.

-Por favor, no, no, no te vayas-decía mientras le abrazaba.

-No me voy, solo voy a buscar algo de ropa-él seguía abrazándola-Te lo prometo.

Ella asintió y le dejo que fuera hacia el armario, busco unos segundos y saco dos bultos.

-No son de tu tamaño pero es lo que puedo ofrecerte-le tendió ambos y ella los recogió-Espera un momento.

Saco su varita y le aplico el mismo hechizo que uso antes para secarla. Se levanto para ir hacia el baño y así dejarla tiempo para cambiarse y mientras el recoger la ropa y poder conseguir un poco de la sustancia que le habían arrojado.

Tardo deliberadamente porque no quería encontrarla sin vestir, sin embargo la situación podía ser tan incómoda dentro como fuera del baño, puesto que cuando Severus tuvo que recoger la ropa interior de ella se sonrojo y se puso tan nervioso como si la hubiera encontrado desnuda. Metió toda la ropa en un saco y carraspeo para anunciar que saldría. Ella estaba frente a la cama con la ropa que le había prestado, era una camisa negra de las que el solía usar habitualmente, a ella le quedaba grande, se había arremangado para poder estar más cómoda. La camisa terminaba por debajo de sus muslos, el pantalón que le prestó era uno con el que el solía dormir, era fino y también le quedaba grande, aunque debido a que él no tenía mucha cadera a ella le quedaba normal.

Se había quedado hipnotizado viéndola y cuando descubrió el sonrojo en su cara se puso aun más nervioso.

-Siéntate por favor-ella se sentó en el borde algo nerviosa-La cama no te va a comer, tranquila-ella se relajo un poco más y se acomodo.

-Gracias.

-No hay de que-se giro para prender la chimenea y que ella entrara en calor.

-Por todo, en serio.

El asintió y se giro a mirarla, se sentó cerca de ella.

-Tienen que examinarte, probablemente tengas aún algún resto de poción adherido al cuerpo, si quieres...

-Examíname.

Esa simple palabra bloqueo el pensamiento de Severus y le dejo perplejo, abrió ligeramente la boca pero no sabía que decir. Carraspeo de nuevo y se giro para verla.

-Entonces, tu...

Ella comprendió y se arremango ambos brazos para dejar que él los mirara, los cogió con delicadeza y los miro. Había síntomas de llagas y de que algunos restos aun permanecían pegados con fuerza. Cuando termino con ambos ella se giro y desabotono la blusa cubriéndose la parte de delante y dejando la espalda desnuda. El aparto su pelo hacia un lado y se inclino para verla, rozaba con la yema de sus dedos cada poro de su piel y seguía encontrando llagas a su paso. Volvió a ponerse la camisa y cuando ella iba a mostrarle las piernas el la paro.

-Espera, avisare a Pomfrey, ella tiene que hacerse cargo de esto.


Hola! Aqui estoy de nuevo actualizando =) Gracias por la lectura, los nuevos favoritos y las alertas, animan muchisimo! Gracias por los reviews por supuesto y espero que esto sirva como adelanto a un acercamiento ^_^

Un saludo! ( y a escribir que voy de nuevo xd)