Que onda gente, aquí les traigo el 2do capítulo de esta historia, quiero aprovechar para agradecer a la gente que pudo leerlo y todavía se tomo el tiempo para dejarme una review o darme un like jaja como en facebook poniéndome en sus favoritos o en alertas.
Espero que les guste, y saludos a la raza mexicana, pero que conste arriba los del norte jajajaa
Ya mucha plática y poco fic.
K-on no me pertenece y así.
Itálica- multiusos (pensamiento/canción/flashback)
Capítulo 2
"I want you. I have waited with a glacier's patience… still you are nowhere, nowhere in sight."
This tornado loves you, Neko Case.
"¿Akiyama Mio?"
Me pregunta Mugi mientras prepara un poco de té.
"Si, así me dijo que se llamaba, necesito encontrarla, no hago más que pensar en ella"
Que cursi me oí.
"No se porque pero ese nombre me suena"
A quien engaño, jamás la encontraré, hay miles de personas en esta ciudad y… que acaba de decir Mugi?
"¿Que acabas de decir?"
"Su nombre me resulta familiar, quieres que investigue un poco"
Sonrío al pensar en la tarea tan detectivesca que tendría que realizar, esa Mugi nunca cambiará.
"Investiga todo lo que puedas, necesito encontrarla una vez más"
Dije mientras tomaba su mano a forma de ruego.
"Parece ser que no nos equivocamos con el regalo"
Dijo mientras reía discretamente.
Pasaron algunos días antes de que volviera ver a Mugi, quería que me contará todo lo que había averiguado, el ansia me carcomía, pero como eran finales, estaba segura que ella se encontraba tan ocupada como yo, como para recordar algo tan trivial.
En fin, me dedique a realizar mi rutina, pero a diferencia de antes de conocerla, ahora me parecía aburrida, en estos momentos tenía otras cosas en mente. Pensaba en lo que le diría si la volviera a ver, como la invitaría a salir y… ahora que lo pienso ni siquiera se si le gustan las mujeres, bueno ya vería como resolvería eso después. Lo importante ahora es encontrarla.
Y como si Celestia misma escuchará mis plegarias, Mugi me llamó.
"¡Ricchan! Te tengo buenas noticias, ¿nos podemos ver en tu apartamento más tarde?"
"Si, claro. Pero ¿adelántame algo no?"
"Ya te contaré no seas desesperada"
Desesperada era casi mi segundo nombre.
"Pues mira, ya decía yo que el nombre se me hacía conocido, lo había escuchado cuando pasaban listas, ella toma algunas materias conmigo, no le habló mucho,…"
"¡Entonces esta en tu salón! Wow que pequeño es el mundo, y cuando me la puedes presentar, que te parece mañana, en el café de la uni"
"Ahhm no me has dejado terminar Ricchan, no estoy muy segura de que sea la misma Akiyama Mio que buscas"
"¿Porqué lo dices?"
"Es que aunque pues físicamente no puedo negar que se parecen, pero en personalidad, mmm como que no cuadra"
"Sigo sin entender"
"Es que la Mio que llego la noche de tu cumpleaños es una stripper, con toda la confianza del mundo y la Mio que toma clases conmigo es una estudiante modelo, es la mejor de la clase, sin mencionar que se ve algo, como decirlo…"
"¿Ñoña?"
"Si, exacto, usa lentes y es muy retraída, creo que no tiene muchos amigos, es por eso que digo que no concuerda con la otra Mio."
"Mmm pues necesito conocerla, solo así sabré si es la misma, sin duda me tendrá que reconocer si es que es la misma persona. Después de todo ¿cuantas Akiyama Mio puede haber?"
"Aghh, ¡¿cuando va a llegar?"
Me queje, ante mi desesperación, en estos momentos me encontraba con Mugi en el café de la uni, esperando a la "extraña sexy" y a una compañera suya. Sin planearlo siquiera, bueno solo un poco, Mugi tuvo que hacer una tarea en equipo, y toco con la creadora de todo este caos mental que me cargo, así que decidí unirme al grupo "para estudiar" con ellas con la excusa de que había dejado reprobada esa materia.
Era mi destino conocerla, bueno en realidad no creo en el destino pero esta vez quiero aplicarlo.
Mientras tomaba mi café, un tanto decepcionada por su tardanza, vi a lo lejos un largo cabello negro ondear en el viento, ese cabello era inconfundible, aun y cuando solo lo hubiese visto una vez, me fue suficiente, era una mujer de tez blanca, con lentes rojos, larga cabellera y un cuerpo que la misma Afrodita envidiaría.
Venía platicando con su compañera, con unos libros muy gruesos bajo el brazo, resistí el tonto impulso de pararme y saludarla, no podía gastar mi único chance actuando como estúpida.
Así que decidí hacerme la desentendida, mirando furtivamente como se acercaban a la mesa que Mugi y yo ocupábamos.
"Hola Tsumugi-san, ¿podemos sentarnos?"
Era su voz, levanté la mirada de la libreta que había fingido leer, nuestras miradas se encontraron, y a pesar del vidrio de sus lentes, pude ver sus ojos azul-grisáceo, tan únicos.
Sonreí al instante, no cabía duda, era la misma chica, con unos lentes muy gruesos y aspecto recatado, pero era ella, la que había estado buscando desde aquel día.
Me pareció verla sonreír, mientras Mugi les señalaba las sillas desocupadas para que nos acompañaran. Al sentarse quedamos frente a frente, no le quite la vista ni un momento, discreción ¿para que?, igual aunque intentara no podría dejar de verla, estaba segura.
"Me parece que no nos han presentado, mi nombre es Akiyama Mio, mucho gusto"
Dijo mientras me dedicaba una pequeña reverencia, su compañera se presento, al igual que ella pero no mentiré, ni siquiera me importo registrar su nombre. No podía pensar en otra cosa que en lo que estaba viendo.
"Es cierto ustedes no conocen a Ricchan, ella es…"
"Tainaka Ritsu mucho gusto"
Dije mientras extendía mi mano para saludarla, tal y como lo había hecho aquella noche.
Esta vez pude ver claramente como sonreía, de manera muy breve pero lo hizo, lo suficiente como para que lo notará.
Estrecho mi mano.
"Pero puedes llamarme Ritsu"
Esta vez me dedico una sonrisa cómplice, entendiendo rápidamente mi juego.
"Eres Tainaka Ritsu! La baterista de HTT! No lo puedo creer, soy tu fan!"
Una tercera voz interrumpió nuestro intercambio, era la compañera cuyo nombre no podía recordar, me miraba como si fuera una especie de ídolo de piedra. Generalmente me gustaba este tipo de atención, pero en este caso fue tan inesperado que por un momento no supe como reaccionar.
"Ah si, no te lo había comentado, Ricchan es la baterista de nuestra banda"
Mientras la chica de nombre desconocido me seguía mirando como a un dios en la tierra, Mugi solo se limito a sonreír. Mio arqueo la ceja como preguntándome si era cierto. Después de todo éramos una banda famosa en el campus, además de que teníamos tocadas en los bares locales, por lo tanto la mayoría de los universitarios de esta zona nos conocían.
"¡¿Como es que no sabía que tu banda era la famosa HTT? ¡Tsumugi por que nunca me lo dijiste!"
"Pensé que lo sabías, ¿es que nunca has ido a ninguna de nuestros conciertos?"
Contesto Mugi mientras se enfrascaba en una plática que a mi me importaba muy poco, voltee a ver a Mio, tratando de recuperar un poco el hilo, antes de la interrupción.
"Y ¿te puedo llamar Mio?"
"No creo que sea muy apropiado, dado que no te conozco"
Me respondió con una sonrisa de medio lado.
"Ahh y yo que pensé que podía aplicar tu estrategia"
"Y, ¿cual es esa estrategia?"
"Creo que sabes a cual me refiero"
Sonreíamos nuevamente en complicidad, cuando nos vimos interrumpidas por Mugi y la fan (ya que no me acuerdo de su nombre así la llamaré).
Y justo cuando creí que seguiríamos nuestra conversación, se pusieron a trabajar en su tarea, de ahí en adelante solo intercambiamos miradas furtivas. Estaba increíblemente aburrida, no era del todo falso que había dejado esa materia, pero en estos momentos no me podía concentrar, menos con la belleza frente a mis ojos.
Comencé a jugar con mis lápices como si fueran mis baquetas, una manía que nunca había conseguido erradicar. Me perdí por un momento, para cuando acorde las ocupantes de la mesa me miraban fijamente, creo que sin darme cuenta había comenzado a tocar alguna canción.
Mugi me conocía desde la prepa así que esto no era nuevo para ella, sin embargo para las otras dos ocupantes, mi pequeña sesión musical había roto su concentración.
Una me miraba estoica, mientras que a la otra solo le faltaba babear o tener estrellas en los ojos como solía pasar en los animes.
Adivinen quien era quien.
"Creo recordar que Tsumugi-san menciono que necesitabas estudiar esta materia y que por eso te nos unirías, me pregunto si era verdad, dado la atención que pones."
Auch, esa Mio además de ser sexy e inteligente tenía carácter, y al parecer también una lengua venenosa.
"Pues es verdad que necesito estudiar, pero me aburrí, así que me puse a tocar"
Y como cada vez que estaba nerviosa o apenada, puse mi mano detrás de mi cuello, rascándolo.
Exasperada, suspiro cansinamente, definitivamente no era la imagen que quería dar, pero estaba tan aburrida que no lo pude evitar.
"Estoy segura de que si así es como estudias, volverás a dejar la materia"
Otra vez la lengua venenosa entraba en acción.
"Bueno ese ya será mi problema, además no eres muy buena explicando que digamos, es fácil perder la concentración"
Dije en una patética excusa, mientras Mugi y la susodicha fan disfrutaban del espectáculo, nuestra discusión alcanzo otros niveles, ya no solo se trataba de molestar sino de quien ganaría al final.
Acaloradas después del debate, nos recargamos en nuestras sillas, como luchadores de box volviendo a su esquina. Nos miramos unos segundos todavía con la rivalidad en los ojos, hasta que una risa interrumpió nuestro intercambio.
"Wow Mio-chan jamás te había visto actuar así, ¿es que acaso ustedes ya se conocían?
Volteamos en dirección de la voz, redirigimos nuestras miradas hacia la otra y asimilando lo que se nos había dicho.
No pude evitar echar a reír.
"¿Porque estamos peleando? Ya ni me acuerdo con que inicio"
Continúe riendo hasta contagiarla, pronto toda nuestra mesa reía, los momentos de tensión se habían evaporado, como si nunca hubiesen existido.
Después de la momentánea euforia, resumieron su trabajo, esta vez traté de concentrarme, aunque no fue nada fácil, ya que cada vez que la miraba nuestras miradas se encontraban y compartíamos una sonrisa de complicidad.
Y más difícil fue concentrarme cuando empezamos a flirtear, en mi defensa diré que ella comenzó, pronto me fue envolviendo hasta hacerme olvidar el lugar donde nos encontrábamos, haciéndome pensar por un momento que estábamos en un mundo nosotras solas.
Pero claro la felicidad es efímera.
"Ya es algo tarde, me tengo que ir o no llegaré a tiempo a mi trabajo"
Estoy segura de que la tonta sonrisa que tenía se me borró inmediatamente, no quería que se fuera, no tan pronto.
"Esta bien Mio-chan, nosotras terminamos el trabajo, después de todo no nos falta mucho, ¿verdad Tsumugi-san?
"Entre las 3 terminaremos, no te preocupes y vete con cuidado, y si Ricchan tu también tendrás que ayudar"
Estaba apunto de replicar, cuando Mio termino de recoger sus cosas y se despidió brevemente.
Y aquí estaba yo, aplastada en la silla, ella se estaba yendo y en realidad no había ganado nada, ni siquiera le había pedido su celular o algo, lo que fuera.
Decidí que no iba a dejar escapar la oportunidad que tan convenientemente había llegado a mí.
"Ahora vuelvo"
Y sin esperar respuesta, me levante de mi silla y corrí para alcanzarla. Como no tenía mucho de haberse marchado, di con ella muy pronto.
"Oye, espera"
Sorprendida volteo a verme, esperando que le dijera algo.
"¿Pasa algo?"
"¿Crees que podamos volver a vernos, digo pronto o así?"
Me regalo una sonrisa de medio lado, esa a la cual le había tomado afecto.
"Y, ¿para que nos volveríamos a ver exactamente, mm?"
"Ahhm, no se podemos ir a tomar un café, o al cine, hasta me puedes ayudar a estudiar, oí por ahí que eres muy inteligente"
Reí tratando de esconder mi nerviosismo, claro dudo que halla funcionado.
"Mmm lo voy a considerar"
Y antes de girar sobre sus talones y continuar su camino, me dedico una sonrisa que podría derretir hasta el corazón más frío.
Como boba me quede viendo como se alejaba, lo consideraría, pero en mi mente sonaba a un Sí, esto estaba resultando mejor de lo que yo hubiese deseado.
Nota de la autora: si tengo algún horror de ortografía me tendrán que disculpar, a veces soy muy machetona (como decimos en México) y se me pasa corregir algún acento faltante o cosas por el estilo, una disculpa por eso.
Para aquel que no sabe lo que es ser machetona o macheton, dícese de la persona floja que termina un trabajo de forma apresura o con poca calidad.
Esta sección se esta transformando en "conozca la cultura mexicana por una autora miscelánea" jajaja bien mal.
