Como han estado raza, ya es fin de semana y les traigo su dosis de precauciones jajajaa

Siento no haber podido responder las reviews que tan amablemente me escribieron, es que esto de andar buscando casa no esta chido, o bueno fácil mejor dicho.

Este capítulo es algo diferente a los otros 2, como soy una fanática del drama no me pude alejar de él mucho tiempo, sin embargo espero que lo disfruten y me dejen muchas reviews xD jaja no se crean.

Lean y disfruten.

K-on no me pertenece bla bla bla.

Itálica- multiusos (canción/recuerdo/pensamiento)


Capítulo 3

"Because she´s everything and I don't think she knows…"

She´s too much, Duran Duran.


"Ritsu-sempai, ¿esta lista? Ya es hora."

"Si, ya voy Azusa"

El bar donde nos encontrábamos era un lugar nuevo, acababa de inaugurarse, por supuesto Sawa nos consiguió el contacto, esta algo loca pero nadie podría negar que fuera una buena manager. La banda estaba lista para tocar, solo estábamos esperando a que nos presentaran.

"Y dime Ricchan ¿va a venir Mio-chan?"

"No lo se Mugi, me dijo que haría todo lo posible, pero creo que tenía trabajo"

"Están hablando de Mio-chan, me cae muy bien deberías de invitarla más seguido Ricchan"

Mire a Yui y asentí. En eso oímos como nos presentaban, era hora de subir al escenario. Esto no era nuevo para nadie de la banda, llevábamos tocando juntas desde la prepa, y ahora lo usábamos como estilo de vida, bueno al menos Yui y yo, ganábamos bien en las tocadas, y como prácticamente todos los fines teníamos fecha separada podía darme el lujo de hasta pagarme la carrera.

Nos posicionamos en nuestros lugares, incluso Sawa, ya que aunque no le gustará tocar el bajo no habíamos conseguido un músico para la ocasión. Sawa era increíble tocando la guitarra, pero decía que nuestra música era muy ñoña y que prefería hacerla de manager de la banda. Pero cuando no llegábamos a conseguir un bajista, ella hacia las funciones de este. Nos urgía conseguir un(a) bajista, siempre habíamos tenido este problema, incluso en tiempo preparatorianos.

Comenzamos a tocar y empecé a buscar entre el público a la única persona a la cual quería ver esta y todas las noches.

No tuve mucha suerte, solía ser así, durante todos estos meses, Mio casi nunca había podido asistir a nuestras tocadas, siempre tiene trabajo que atender. Ese trabajo, como desearía que lo dejara, pero sé muy bien que no puede...

"Mio ¿te puedo preguntar algo?"

"Todo depende de que sea."

Me contesto sin siquiera levantar la vista de su libro, esta situación se había vuelto recurrente, yo acostada en la cama y ella leyendo en su escritorio.

"¿Porqué trabajas como stripper?, digo sin ofender"

Yo la miraba atentamente desde su cama, desde que había estado tratándola la duda me carcomía. Ella era una chica a la cual le hubiese venido bien un trabajo de bibliotecaria o algo así, no como stripper. Entonces ¿porque lo hacia?

Muy despacio busco un separador y lo puso para marcar la hoja de su libro. Volteo para verme y note enseguida como su expresión había cambiado.
¿Tristeza? ¿Nostalgia? no puedo describirlo exactamente.

Se encogió un poco de hombros antes de comenzar.

"Porqué no tuve otra opción"

"Como no te entiendo"

Forzó una sonrisa y continúo.

"Mis padres no tienen muchos recursos, por tanto no me podían pagar la carrera, así que tuve que buscar un trabajo."

"Pero ¿porqué ese y no otro empleo?"

"Lo busque, obvio esta nunca estuvo dentro de mis opciones, pero ninguno me alcanzaba para pagar la colegiatura y aparte los gastos de vivir en el campus."

"¿No intentaste pedir beca?"

"Claro que si, busque la beca por bajos recursos y por calificaciones, pero solo se podía aplicar a una, la que tengo ahora es del 50%"

"¡Solo del 50%! Pero si eres la primera de tu clase"

Respondí indignada, mientras ella hacía un gesto que decía: así son las cosas.

"Necesitas estar en un club para poder tener el 100% de beca, y claro que si fuera tan fácil habría entrado en el club de literatura, pero solo dan la beca a los clubes deportivos."

"Y supongo que no te fue bien con ninguno de ellos"

"Exacto, soy pésima para los deportes ni siquiera me dejaron estar con los de nuevo ingreso, así de mal.

Entonces busque en el periódico tratando de encontrar un trabajo que me permitiera subsistir, y lo encontré."

Nos miramos un momento, cerró sus ojos como evocando viejos recuerdos y suspiro.

"Cuando fui a la entrevista pensaba que era algo de modelaje, que tonta, inclusive con la vergüenza que me daban esas cosas fui por que no tenía otra salida. En aquellos tiempos yo era muy tímida y me sonrojaba por todo, fue un cambio muy drástico. No me reconocerías si vieras a mi antiguo yo"

Echó a reír tratando de disipar la tensión, pero yo no podía reír, no ahora que conocía su situación. Ella odiaba su trabajo, pero no tenía forma alguna de ayudarla, que frustrante.

"Estoy segura…"

Comencé a decir mientras me sentaba en la cama y buscaba su mirada para que supiera cuan serias eran mis palabras.

"…que aunque te cortaras el pelo, te vistieras diferente, o caminaras distinto, te reconocería, sin importar que, yo siempre te reconocería Mio."

Pude ver el leve sonrojo en sus mejillas, antes que decidiera fingir indiferencia...

Terminamos de tocar y pasamos a la barra, para celebrar como siempre acostumbrábamos. Ahí los fans pasaban a pedirnos autógrafos o simplemente a platicar.

Hacia un esfuerzo por poner atención pero seguía buscando, aún sin ningún resultado, que llegará Mio a iluminar mi noche.

Sabía que si no había llegado a esta hora, ya no llegaría, pero seguía guardando la esperanza. No es que no disfrutara estar con mis amigas, pero Mio era especial, últimamente había ido aceptado que mis sentimientos hacia ella eran diferentes.

Primero solo la buscaba por que me atraía y me daba curiosidad, por el reto, después fue más como un juego, en el cual me gustaba flirtear y que nuestras personalidades chocaran, lo cual pasaba seguido. Pero ahora, ahora sentía que la necesitaba, que la quería a mi lado la mayor parte del tiempo, a todas horas la quería ver. Ya no solo se trataba de la atracción física, me gustaba como era ella, su personalidad, las cosas que platicaba, me sabía hasta sus gestos.

Seguí pensando en ella largo tiempo, pasaban las bebidas, las conversaciones, las personas y mi mente solo tenía lugar para una sola cosa.

Decidí que no estaba siendo una buena compañía, así que me despedí de todas y regrese a mi apartamento.

Ya estaba a punto de acostarme cuando oí el timbre de mi puerta, sentí curiosidad de saber quien toca a la puerta tan tarde. Me asomé por el visor para ver quien se encontraba del otro lado, y lo que vi no pudo ser mejor.

Abrí la puerta rápidamente, le dirigí una sonrisa y la deje pasar.

"Tuve un trabajo cerca y decidí pasar, lo siento no pude llegar al bar a tiempo"

Quise abrazarla en cuanto la vi, pero me reprimí, después de todo, nuestra relación era solo de amistad, para decepción mía.

"No te preocupes por eso, ya nos veras la próxima ves"

Le señale el sillón para que me acompañara a la sala, pero me detuvo.

"Ya te ibas a acostar verdad, será mejor que me vaya, ya hablaremos mañana"

Soltó mi brazo y abrió la puerta.

"Quédate"

Volvió su mirada hacia mí, pensándolo un momento.

"Por favor"

Tomé su mano tratándola de convencer.

"Esta bien me quedaré contigo"

Cerró la puerta y me acompaño a mi cuarto, le preste ropa para que la usara de pijama y nos metimos a la cama.

"Hasta mañana Ritsu, que descanses"

"Tu también Mio, buenas noches"

En realidad no se puede decir que descanse, me la pase pensando y dando vueltas en la cama, la tenía tan cerca pero a la vez tan lejos. Como podía acortar la distancia entre las dos, debería acaso confesarle que me gustaba, aunque creo que eso ya lo sabía.

¿Gustar? ¿Era esa la palabra que definía mis sentimientos?, se me antojaba muy corta, ¿Amor? Esa se ajusta más, pero ¿no sería esa una confesión abrumadora?

Mio, te amo.

Estiré mi mano para poder tocar su largo cabello, pase mis dedos por el, así como ella solía hacer con el mío...

"Ritsu por que siempre usas esta banda amarilla"

Perezosamente abrí mis ojos, Mio había estado peinando mi cabello mientras descansaba en su regazo, casi me quedaba dormida sino fuera por su pregunta.

"Pues no se es un hábito, hasta se podría decir que es como mi sello"

Dije todavía adormilada, volví a cerrar mis ojos buscando recuperar el sueño que se me había escapado.

Sentí como removía con sus finos dedos mi banda, peino mi cabello, cubriendo mi frente con un fleco.

"Pienso que te ves mejor sin ella"

Abrí los ojos, y lo vi, rubor debajo de su piel, desvió su mirada y tratando de no darle importancia, cambio el tema.

No pude evitar recordar el día que la conocí, en esa ocasión también había removido mi banda, tal vez de manera inconsciente.

Esta vez era muy diferente, en aquel tiempo había sido por el calor del momento, había una tensión sexual entre las dos que era innegable.

Y ahora, el sentimiento era distinto, lo podía sentir en el aire, en el tono de su voz, en la delicadeza de su tacto, esta vez no buscaba excitarme, lo que me produjo fue paz y calidez, y desempolvo sentimientos que creía olvidados. Sentí amor, amor por esta chica a la cual había buscado por curiosidad y simple atracción.

¿Sería posible que en tan poco tiempo me estuviera enamorando de ella?

"Despiértame en un rato ¿si?"

"¡Oye no! Ashh"

Me di la vuelta y fingí dormir, pero no podía, no podría aunque quisiese...

Ese día, fue la primera vez que considere estar enamorada de Mio, no lo quise aceptar en ese tiempo, pero después no hubo forma de negarlo.

Y volvía nuevamente al dilema, mi mente no lo dejaría en paz.

¿Debería o no decirle?

¿Me correspondería?

No lo sé, debo de pensarlo mejor antes de tomar una decisión al respecto.


Tenía días sin ver a Mio, no la veía desde que se quedo en mi casa esa noche, no lo soportaba más, deseaba más que nada verla, estar con ella.

Después de ese día la noté distante, como si algo hubiese cambiado. Cuando hablamos por teléfono, se portaba muy cortante, si le mandaba mensajes raramente respondía.

Así que por eso decidí ir a buscarla a su casa, estoy aquí frente a su puerta, esperando que esta se abra.

Escucho ruido tras la puerta, esta se abre revelando a la dueña de la casa, no puedo ocultar mi felicidad al verla, sonrío a modo de saludo.

"Ritsu…"

Dice en voz muy baja, inmediatamente dejo de sonreír, y noto como se hace a un lado para dejarme entrar. Aun estoy confundida por su trato, cuando la veo dirigirse a la cocina.

"Gustas algo de tomar, tengo café recién hecho."

"No, gracias. Así estoy bien"

Se prepara una taza del café que anteriormente me ofreció y se sienta enfrente de mí, y no al lado como suele hacer.

"¿A que has venido Ritsu?"

Me extraña su actitud tan fría, nada tiene que ver con las tardes en que veíamos películas, salíamos por un café o estudiábamos juntas.
En unos cuantos días nuestra amistad que parecía ser desde siempre, se veía impedida por un muro, uno construido por Mio.

"Estaba preocupada por ti, no contestas mis mensajes y ya no contestas tampoco mis llamadas, ¿que te esta pasando Mio?"

"No me pasa nada"

Era una vil mentira, en estos pasados meses había aprendido a leerla, a comprenderla, no me iba a dejar engañar por una mentira como esta.

"Dime la verdad, ¿esta pasando algo que yo no sepa?"

"De hecho lo sabes"

"¿Que has dicho?"

"Ritsu, por favor no hagamos esto más difícil, es mejor poner distancia entre las dos, al menos por un tiempo"

¿Que! Acaso estaba escuchando bien, separarme de ella era como arrancarme un brazo. No podría hacerlo aun y cuando ella me lo pidiese.

"Pero por que, no te entiendo, ¿hice algo que te molestara? Vamos dime"

"Es lo mejor para las dos"

Ni siquiera lo pensé, solo hablé.

"Mio, te amo"

Si tuviera que describir su expresión, tendría que compararlo con un sabor, fue algo así como agridulce.

"Esto era lo que quería evitar"

Paso sus largos dedos por su fleco, cerrando sus ojos y suspirando cansinamente.

Entretanto algo se rompía en mi corazón.

"Pues lo siento Mio, pero no puedo evitar lo que siento"

Me miró con inescrutable expresión y continúo asestando golpes a mi ya roto corazón.

"Lo siento Ritsu, pero no puedo corresponderte"


Plática miscelanea de la autora: Me encanta el drama y los flashback, y más aun redactarlos jaja

Me dio mucha risa que varias personas aceptaron ser machetones, bienvenidos al club amigos, jajaa Nada como estudiar 5 min antes del examen o hacer una tarea el lunes por la mañana cuando tuviste todo el fin para hacerla, eso no tiene precio.

Espero que no se me pase aclarar ningún modismo, en caso de que sucediera con gusto lo aclarare.

Bueno ojala les gustara el capítulo, y vuelvan a sintonizarnos el próximo fin de semana para más precauciones. *inserte música de comerciales*