Hola gente, a sido una semana muy atareada y falta de internet, por eso no pude publicar el viernes como es costumbre, no me quiero aventar todo el rollo así que a leer.
Gracias por sus reviews me impulsan a seguir escribiendo :D
K-on no me pertenece
Capítulo 4
"I´m so tired, I wish I was the moon tonight…"
I wish I was the moon, Neko Case.
Tenía ganas de golpear a alguien, tenía tiempo de no estar tan enojada, no sabía siquiera a donde estaba caminando ni me importaba. Lo único que deseaba en estos momentos era liberar esta furia que sentía.
"¿Qué has dicho?"
"Lo que escuchaste Ritsu, no puedo corresponderte lo siento, no es mi intensión herirte pero así son las cosas"
Así son las cosas, que excusa tan patética.
"Pero y que pasa con todas las cosas que hemos vivido, me vas a decir que flirteabas y salías conmigo solo porque si, ¿es que estabas solo jugando conmigo?
Estaba herida, no podía ser que esto fuera solo un juego para ella.
"No, no es así Ritsu y lo sabes"
El dolor fue remplazado por ira, algo en sus palabras había hecho que me enfureciera.
"¡No, yo no se nada, un día actúas como si fuéramos algo más y al otro me dices que me vaya, yo no estoy jugando aquí Mio, lo que siento por ti es enserio!."
"No estoy jugando contigo, pero lo nuestro no puede ser, te lo estoy diciendo, así son las cosas"
Para estas instancias ya no podía estar sentada, la rabia no me permitía estar quieta. Ella seguía sentada, se le veía nerviosa, aun y cuando quisiera dar la impresión de estar en control.
"Entonces explícame, ilumíname, ¿porqué no? ¿Qué cosas te impiden aceptar que sientes algo por mí? ¡Y no lo niegues, que tampoco soy imbécil!"
Se sobresalto ante mis palabras, nunca me había enojado con ella, creo que ni Mugi a la cual tenía más tiempo de conocer, me había visto en este estado.
"No te lo voy a negar, pero sabes por que no puedo, por favor entiéndeme Ritsu"
Vi la suplica en su mirada pero la ignore, esto no tenía sentido, y las excusas y discursos a medias no ayudaban a tranquilizarme.
"Te lo voy a pedir una ultima vez, explícame Mio"
Le exigí, bajo la mirada y hablo en voz muy baja.
"Es por mi trabajo"
Que estupidez.
Parecía broma de mal gusto, me reí de su susodicho impedimento.
"Es la razón más estúpida que halla escuchado Mio, sabes sería mejor que me dijeras que en realidad solo estabas jugando conmigo y ya, de verdad era más fácil."
Me sentía frustrada, decepcionada, no podía creer lo que estaba escuchando.
"Ya he pasado por esto, ninguna de mis relaciones han durado, una vez que conocen a lo que me dedico, comienzan a cambiar, y todo se va perdiendo, secando. Yo no quería perder lo que tenía contigo, podía fingir ser solo tu amiga y nunca perderte, es que no lo entiendes."
"Lo que entiendo es que me crees igual a los demás, y que no estas dispuesta a darnos una oportunidad por un tabu estúpido que tu misma creaste"
Hasta entonces había mantenido su mirada en el suelo, pero cuando vi su mirada, lo sentí, el reproche y la decepción.
"Pues no te estas comportando muy diferente créeme."
Su comentario me había lastimado, me pico en mi orgullo, estaba lista para largarme de su casa.
Le di la espalda y le dije.
"Es una estupidez y lo sabes, y lo siento pero yo no quiero solo ser tu amiga, no me conformo con migajas, adiós Mio"
No pude ver su expresión, decidí que si me volvía y la veía, podría hacerme cambiar de opinión. Salí de allí, estaba sofocándome ahí dentro...
...Seguía pensando en la discusión, y sin darme cuenta había llegado ya a mi apartamento, que debo decir, no estaba nada cerca de la casa de Mio. Incluso había anochecido.
Y aunque me sentía dolida, la ira era más, sabía que no era el mejor sentimiento para tener, pero era mejor que sentir el dolor por mi corazón destrozado.
Si, eso era mejor.
Los días pasaban lentos, vacíos, Ritsu se negaba a hablarme, no contestaba ni los mensajes ni las llamadas, me ignoraba cuando nos llegábamos a encontrar o simplemente se alejaba.
Me dolía mucho más de lo imagine.
La extrañaba, hacia que mis días valieran la pena, era mi válvula de escape, mi oasis en el desierto que era mi vida. Trabajar y estudiar. Solo me dedicaba a eso, nunca me di tiempo para más, pero ella cambio mi perspectiva, me dio esa tranquilidad que tanto necesitaba.
La había perdido por miedo, pero es que ella no lo entendía, era lo mejor en mi vida, tenía miedo de perderla por ambicionar más que su amistad.
Me equivoque e igual perdí.
Tratando de olvidar por un momento decidí aceptar la invitación de Yui y las demás a tomar un café, desde que conocí a Ritsu las había estado frecuentando, poco a poco me fueron incluyendo, sentía que me ofrecían su amistad libremente y no solo porque Ritsu me buscara. Aunque debo aceptar que verlas no era mi única razón de aceptar, tenía la esperanza de verla, si bien fuera poco el tiempo eso me bastaría, por ahora al menos.
Llegué a la cafetería de la universidad, las busque entre las mesas, pero no tarde demasiado en encontrarlas, eran la mesa más ruidosa del lugar, siempre había sido así, aun antes de conocerlas, yo sabía que eran las integrantes de la famosa banda HTT, tenías que vivir en una cueva para no conocerlas, eran realmente populares en el campus. Y siempre sin importar que, se las arreglaban para armar un alboroto.
Sonreí al verlas, pero más me alegre cuando la vi, estaba haciendo alguna broma estúpida junto con Yui, reía a carcajadas, las demás solo las veían con diversión en los ojos, bueno exceptuando Azusa que parecía lista para regañar a Yui.
"Hola"
Al unísono voltearon a verme, sus expresiones todas distintas, pero el cambio más drástico fue por supuesto, Ritsu.
De la risa su expresión cambio a una de dureza, podía sentir lo enojada que estaba y no se lo podía reprochar.
"Lo siento chicas, olvide que tenía que volver por unos libros a mi apartamento, nos vemos luego"
Prontamente se levanto de su silla, dejo el dinero de su café y se fue.
"Pero Ricchan ya no tenemos clases"
Era muy tarde, ya se había alejado lo suficiente como para no escuchar a Yui, miré con tristeza como se apartaba.
"Mio-chan, no quiero ser indiscreta, pero ¿tuvieron alguna discusión? He notado como Ricchan te ha estado evitando."
"Si Mugi, hace algunos días discutimos muy fuerte y ahora no quiere hablarme."
"No te preocupes Mio, Ritsu es tonta pero ya recapacitará"
"Sawako no digas eso de Ritsu-sempai"
Como acostumbraban Azusa y Sawa-chan, comenzaron a discutir.
"Eso espero"
"Mio-chan, Ritsu esta enamorada de ti, tarde o temprano volverá contigo, solo deja que pase su enojo y ya verás."
No sabes cuanto deseo que eso sea verdad Yui, no sabes cuanto.
Me dirigía a mi casa después de terminar las clases cuando la vi, a lo lejos, caminé hacia ella, ya no soportaba su ley del hielo. Su silencio me estaba matando.
"Ritsu"
Se volvió para verme, parecía exasperada, bueno al menos ya no me miraba con odio.
"¿Que quieres Mio?"
"Hablar contigo, no es obvio. Por favor, aunque sea un momento"
Mi suplica pareció tener efecto pues su expresión se suavizo.
"¿De que quieres hablar, Mio? Pensé que todo estaba dicho. Yo no quiero amor a cuenta gotas"
Me lastimaba con cada palabra, más por que sabía que era verdad.
"Por favor, no hagamos esto, estos pasados días han sido horribles, no sabes cuanto me arrepiento de lo que paso"
Justo cuando Ritsu iba a contestar, mi celular empezó a sonar, ese timbre solo significaba trabajo.
"Es trabajo, ¿verdad?"
Solo asentí con la cabeza y conteste, se me dio la dirección y la hora a la cual debía de presentarme.
"Me tengo que ir, ¿crees que podamos hablar después de que termine?"
Me miro dubitativa, pero termino por aceptar.
"Así que contesta tu celular cuando te hable"
"Esta bien, así lo haré, vete o llegaras tarde"
Me despedí de ella y me fui a mi casa a recoger mis cosas.
Desde afuera podía escuchar el ruido de la fiesta, ya debería de estar acostumbrada, después de todo ya tenía tiempo trabajando en esto.
Fui recibida por el fuerte olor a alcohol y la ruidosa música, a pesar de mi impresión inicial, la fiesta solo constaba de 5 chicos, todos más o menos de mi edad.
Comencé las preparaciones para iniciar el baile, tenía prisa, entre más pronto comenzará más pronto podría ir con Ritsu a aclarar las cosas, además que me sentía algo incomoda.
Baile, canción tras canción, la forma en que me veían me hacia sentir incomoda, siempre había sido así pero este día parecía molestarme más de lo normal.
Una vez que termine lo acordado, empecé a recoger mis cosas, uno de los chicos fue por el dinero y los otros fueron por cerveza a la cocina. Me urgía tanto irme que no note que uno de los chicos se había quedado conmigo.
"Y ¿que otro tipo de servicios das? ¿Das el servicio completo preciosura?"
"¿Disculpa?"
Estaba claramente ebrio, él era el que me estaba comiendo con los ojos, los demás se quedaban cortos comparados con el.
"Vamos no finjas, sabes a lo que me refiero"
Se acercó tanto que podía el olor de cerveza en su aliento, comencé a tener miedo.
"Es mejor que te alejes"
"O ¿que? ¿Es que te gusta hacerte la difícil? A las de tu tipo siempre les gusta darse a desear"
No me gustaba nada la actitud del tipo, y los otros chicos no volvían, tenía miedo, ya no lo podía ocultar.
Poco a poco me fue arrinconando contra la pared, buscaba con la mirada a cualquiera de los otros chicos, su avance no se detenía aun y cuando yo seguía amenazándolo.
Desee tener mi gas pimienta en la mano.
Me tomo del brazo e intente zafarme, pero no pude, me agarró tan fuerte que sabía que dejaría marcas. Intente patearlo pero era más fuerte que yo, con mi mano libre quise golpearlo y a cambio solo sentí el fuerte contacto de su puño contra mi mejilla.
Grité por el dolor.
Al oír mis gritos los otros chicos volvieron, entre los 3 que habían estado en la cocina tomaron a su ebrio amigo de encima mio. El forcejeaba tanto que aun entre los 3 tuvieron problemas para contenerlo.
El chico que había ido por el dinero rápidamente me saco de ahí y me llevo a la entrada.
"Déjenme, suéltenme"
Podía oírse desde el otro cuarto, estaba tan asustada, de solo pensar lo que pudo pasar. Me puse a llorar, y aunque el chico trataba de consolarme, todo era inútil.
Mi cara y brazo me dolían, eran un doloroso recordatorio de los horribles momentos que acaban de pasar, estos se sintieron eternos.
"Por favor, por favor d-discúlpanos, esta muy ebrio, sé que no lo justifica, pero por favor no digas nada, t-te pagaré el doble"
"Solo quiero irme"
Nervioso, se paro y me acompaño a la puerta.
Estaba esperando a Mio, era tarde y aun no llamaba, estaba empezando a creer que no vendría.
Me recosté en la cama y oí mi celular sonar, corrí rápidamente hacia él, era Mio quien llamaba, dude un momento en contestar, quería hablar con ella pero aun me sentía lastimada. Pero creía que uno no debía de huir de sus problemas así que conteste.
"Si, Mio, ¿dime aun quieres que hablemos?"
"Ritsu"
Algo había ocurrido, su voz parecía quebrarse, estaba segura de que estaba llorando, inmediatamente me preocupe.
"Mio, ¿que sucede?, ¿te paso algo?"
Me pareció eterno el tiempo en que tardo en contestar.
"Ritsu, por favor ven por mí, ya no quiero estar aquí"
Conducía hasta la dirección que Mio entre sollozos me había dado, estaba segura de que algo malo había pasado, el lugar estaba algo retirado, pero a la velocidad que iba hice poco tiempo. Sin embargo ese tiempo fue de agonía, solo pensar en las cosas que le pudieron pasar me hacia apretar aun más el acelerador.
Llegué y no tarde en verla estaba sentada en la banqueta, abrazándose como si tuviera frío, su maquillaje se había corrido por las lágrimas.
En cuanto me vio me abrazo, pero yo quería saber que la había puesto en ese estado.
"¿Mio?, ¿estas bien? ¿Que te paso?"
Me separé un poco para poder verla, sus ojos estaban rojos de llorar y parecía tener sangre seca en su labio, ella vio la preocupación en mis ojos y me volvió a abrazar. Se acercó a mi oído para susurrar.
"Solo abrázame Ritsu, por favor"
Oí como su voz se quebraba al final de la oración e hice lo que me pidió.
"Por favor Ritsu, nunca te alejes de mí, por favor, quédate a mi lado"
Se recargo en mi hombro y sentí la humedad de sus lágrimas aun a través de la ropa.
"No me voy a ir, siempre voy a estar contigo, siempre.
Te amo Mio"
Sentí como me abrazaba con más fuerza, respondí con la misma intensidad, deseando que mis palabras la tranquilizaran, que la sanaran de lo que le hubiese puesto así.
Quería saber que le había pasado, pero sabía que no era el momento de preguntarle nada.
En ese instante, solo la luna nos acompañaba, extrañamente me sentí cansada, cansada de evitarla, de guardar mis sentimientos.
Fue entonces que juré para mi misma, que nunca más me alejaría de ella, sin importar que y a pesar de ella misma, yo estaría ahí para ella.
Siempre.
Nota de la autora: Espero les halla gustado, para esta parte había pensado en acabarlo en la parte en que golpean a Mio, pero decidí no ser tan cruel jajaa
Ojala que les guste más de esta manera con final ñoño y todo XD
Ya el próximo capítulo será el ultimo :C, así que no se despeguen de estas precauciones contra el calor, que al menos aquí en Nuevo León están cabrones jjajaa
Bye bye
