Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.


Nada de amistoso

Los jugadores no hablaban, tan solo se miraban entre sí y escuchaban la sarta de insultos y gritos que su capitana estaba diciendo, algunos de ellos dedicados a ellos mismos y otros al equipo rival. Uno de los chicos trato de mediar para tranquilizarla pero solo logro enfurecerla más.

-Cómo alguno de vosotros vuelva a desobedecer una orden mía o siquiera a ocurrírsele dudar de ella juro que le expulsaré del equipo y le hare lo que le quede de estancia en Hogwarts un autentico infierno.

Cuando estaban llegando cerca de las escaleras para entrar vieron como salía el chico sustituto del equipo Slytherin acompañado del profesor Snape. Ella había venido durante todo el rato agarrándose el hombro pero el brazo que utilizaba para hacerlo también la dolía horrores, su espalda le dolía pero no tanto como el hombro así que trataba de caminar erguida, con los ojos llenos de rabia y lágrimas y la mandíbula muy apretada. Cuando se dio cuenta de quien tenía enfrente ni siquiera se inmuto y continúo su camino pero él se afano en bloquearle el paso.

Ella le esquivo y con el hombro sano le dio un empujón entrando al castillo y dejando a sus compañeros petrificados viendo la escena, algunos corrieron tras ella pero otros se quedaron frente al profesor.


-¿A qué viene esto?-pregunto él a los chicos.

Ninguno respondía y todos se miraban nerviosos.

-Les recuerdo que puedo castigarles y dejarles sin partido mañana.

-Ha habido un pequeño accidente, pero, ya está todo arreglado.

-¿Pequeño?-alzó la ceja incrédulo, por lo que le había comentado su alumno no se creía eso- ¿Que ha sucedido?

-Los Slytherin comenzaron a provocarnos durante el entrenamiento, nosotros tratábamos de defendernos, pero ellos atacaron a Sidney lanzándole un quaffle y una bludgger a toda velocidad, el golpe hizo que se estrellara contra el suelo.

Trato de mantener la compostura, venía a echarlos del campo por estar ahí sin permiso pero no esperaba que la cosa llegara a tales extremos.

-¿Y que se supone que hacían en el campo sin permiso?

Nadie contesto.

-Me lo imaginaba, la próxima vez que ocupen un campo no esperen un abrazo de recibimiento, 30 puntos menos para Gryffindor por ocupar un terreno que no era suyo.

-Pero profesor ¿y la agresión? ¿Esa no la castiga?

-¿Quiere entonces que sancione lo que su compañera acaba de hacer?-le miro frunciendo el ceño y todos se callaron.

-Ahora largo.

Todos se fueron y él se dirigió hacia el campo de quidditch, hablaría con los jugadores para ver si era cierto lo que le habían contado aunque la verdad no creía que fuera falso.


Se fue directa hacia el baño de prefectos donde con muchas dificultades tomo un baño donde trato de sumergirse para mantener el hombro y el brazo en calor para tratar de aliviar el dolor, estaba tan enfadada que no quería ir a la enfermería a pesar de las recomendaciones de sus compañeros. Tan solo quería que llegara el partido para poder aplastarles y darles su merecido. Con muchos esfuerzos, tras un buen rato metida consiguió salir aunque al tener que usar sus brazos el dolor volvió de nuevo e hizo que quisiera llorar. Se envolvió en una toalla para secarse y se puso su ropa.

Una vez en el gran comedor para la cena no hablo con nadie, sus amigas le preguntaban si estaba bien pero ella solamente asentía y digería la comida a gran velocidad para marcharse cuanto antes de allí. No soportaba las miradas de la gente ni los cuchicheos, ya había oído algún comentario totalmente inventado de que le había pasado en el brazo y no estaba de ánimos para discutir. Dejando el postre sin acabar se levanto y se marcho, ajena a las miradas de los estudiantes y se dirigió hacia su habitación.


Tras comprobar la veracidad de la historia el la estuvo buscando, según le habían contado la caída y el impacto habían sido bastante fuertes y quería examinarla para comprobar que no le ocurría nada grave. Cuando se la encontró al salir del castillo se fijo en cómo se sujetaba el hombro, sin duda eso sería lo más afectado. Sin embargo no vio nada más. No la encontró por ninguna parte y decidió esperar hasta la cena para acercarse a ella. La vio cenar metida en sus propios asuntos, no se relacionaba con nadie y veía los gestos de dolor que hacia al tener que mover alguno de los brazos, definitivamente tenía que revisarla, cuando vio que se levanto para irse se apresuro para salir por la puerta de los profesores para alcanzarla.

Había sido muy rápida pero en el tercer piso la encontró, subía lentamente algo encorvada.

-Señorita Potter, espere.

Ella no se giro y continuo aunque sí que le dijo.

-He tenido suficiente Slytherin por hoy.

El tuvo que correr hacia ella y cercarle el paso.

-Hoy no estoy para juegos-le dijo ella cansada tratando de reanudar el camino.

-No es un juego, déjame ver como estas, se lo de la caída y no voy a permitir que andes por ahí sin haber recibido atención.

-No necesito nada estoy perfectamente.

Se deshizo de su barrera y alcanzo a subir dos peldaños más hasta que el la agarro del brazo y ella soltó un grito que la hizo parar.

-¡Suéltame!-grito ella, doblándose de dolor y cogiéndose el brazo en su regazo.

-¿Y dices que estas bien?-le respondió el cínicamente.

Se agacho hasta donde estaba ella y descubrió delicadamente el brazo que estaba sosteniendo contra sí, tenía una pinta muy fea.

-Tienes que ir a la enfermería, allí Pomfrey te curara, probablemente tengas un gran golpe en el hueso a juzgar por ese hematoma.

Se levanto del suelo y se dirigió hacia su habitación haciendo oídos sordos a lo que él le decía.

-¿Acaso no escuchas lo que te digo?-dijo el viendo como ella subía la escalera.

-Le vuelto a repetir que me encuentro perfectamente.

-Soy tu profesor y te ordeno que vayas a la enfermería, ahora.

Ella se dio la vuelta y camino hasta estar parada frente a él.

-Dígame algo, cuando me besa y se frota contra mi ¿también es mi profesor? ¿Mmm?-se quedo esperando la respuesta y vio como él no le diría nada, se dio la vuelta y volvió a emprender el camino.

El se quedo parado sin saber que decir.

-Si no vas a la enfermería probablemente el dolor que tu cuerpo tenga mañana será el triple y no podrás ni cargar con la escoba de aquí hasta el campo-dijo como última advertencia, pero ella siguió sin hacerle caso.

Enfadado volvió hacia las mazmorras donde haría ronda y después se iría a su habitación.


Tal y como él le había dicho el dolor era grande, apenas había podido dormir, imposible tumbarse sobre el costado de su hombro herido, sobre su espalda tampoco y si se tumbaba sobre el otro costado el dolor en su brazo comenzaba a molestarla demasiado. Parte de la noche se la había pasado por tanto dando vueltas en su habitación y otra parte sentada tratando de no moverse. Cerca de las 4 de la mañana abrió su baúl y tomo un poco de la poción que tenia contra el dolor, pero lo que quedaba apenas alcanzó para mitigar el dolor un rato, después este volvió con más intensidad.

Incapaz de estar aguantando un rato más cogió el traje del equipo y se fue hacia el baño de prefectos, esta vez sabia que sería incapaz de salir por si sola de la gran bañera así que se limito a tomar una ducha. El chorro salía a la potencia normal pero en esos momentos para ella cuando este tocaba alguna de sus heridas era como si la golpearan con un mazo. Tras varios minutos salió, se puso el traje del equipo y regreso a su habitación a dejar la otra ropa. Sus amigas aún estaban dormidas, a paso lento se dirigió hacia el comedor para desayunar.

No había nadie por los pasillos, cuando llego al comedor tan solo estaba el director, la profesora McGonagall y el profesor Nolton desayunando. El resto de mesas vacías, comenzó a desayunar tratando de pensar lo menos posible en el partido. Pero al poco rato el director y la profesora McGonagall se acercaron e interrumpieron su desayuno.

-Buenos días señorita Potter, veo que ha madrugado demasiado hoy-dijo el director.

-Buenos días director, simplemente no tenía más sueño y preferí bajar.

-No he podido evitar oír rumores de un accidente ayer en el campo ¿son ciertos?

-No creo que lo que le haya llegado sea del todo cierto director, tan solo fue una caída no se preocupe.

-¿Estás bien querida?

-Si profesora, lista para ganar-trato de sonar convencida para que ambos no desconfiaran.

-Está bien, entonces que aproveche y nos veremos luego en el campo-dijo la profesora.

-Los veré luego, gracias.

Ambos se retiraron y Sidney aliviada suspiro. Por la puerta empezaron a entrar algunos compañeros, varios de ellos del equipo quienes al verla se sentaron a su lado y no tuvo otro remedio que meterse en el tema que no quería pensar. La preguntaron cómo estaba y ella contesto con un seco bien y se dispusieron a hablar sobre la táctica en el partido.


Cuando el resto de la gente comenzó a llegar al comedor el equipo Gryffindor había llegado al completo y todos habían terminado de desayunar, se limitaron a conversar relajadamente. Rominna y Helena trataban de animarla, se habían enterado de lo ocurrido ayer en el campo y querían comprobar que ella estuviera bien. La habían distraído contándole noticias y bromeando pero a pesar de que le sacaron varias sonrisas no lograron que su mente desconectara. La hora se acercaba y ella se levanto acaparando la atención de muchos en el comedor, incluidos algunos profesores. Su equipo entendió la señal y también se levantaron y fueron tras ella a paso seguro hacia el campo.


Una vez entro en la carpa volvió a repasar la estrategia con sus jugadores, se afano en mostrarles la importancia que tenia ganar este partido y todos se mostraban seguros. Después empezaron a estirarse, ella solamente podía hacer algunos ejercicios, en ese momento era casi impensable hacer algo de brazos puesto que el dolor era agudo. Cerró los ojos y trato de mantener la mente en blanco, respira se decía, era un equipo al que habían ganado otras veces. Posesión del quaffle y no entrar en sus tácticas implica victoria. Lo que ella sabía es que nunca antes había jugado en estas condiciones, otras veces había acudido con alguna molestia e incluso una vez con la mano rota, aunque había bebido una poción contra el dolor. Pero esta vez era diferente y no estaba tan segura del resultado.

Se escucho al narrador del partido, quien comenzaba a animar el ambiente y a presentar a los equipos, abrió los ojos y formo una fila junto a sus jugadores, temblorosa sostenía la escoba y ese gesto no paso desapercibido para algunos. Se colocaron en la salida esperando a que les llamaran, muchos estaban ya observándoles y ella tenía la vista fija en el césped, sin embargo una voz la saco de su concentración.

-Sidney.

Giró su cabeza y le vio.

-Hola Oliver-respondió ella.

-Solo quería desearte suerte, aunque sé que es algo innecesario pero nunca viene mal.

-Gracias.

Torpemente se acerco hasta ella y deposito un beso en su mejilla.

Ella no esperaba algo así y cuando el muchacho volvió a mirarla vio como su cara comenzaba a ponerse roja e incluso ella misma estaba teniendo problemas para reaccionar, no sabía qué hacer.

-Oliver, yo...

El se giro y se marcho rápidamente dejándola atónita, no sabía a qué se debía esta muestra repentina de afecto por su parte y la verdad mucho menos se la esperaba en este momento. Su mente no podía pensar más en ello puesto que ya les estaban anunciando. Se montaron en las escobas y propinaron una patada al suelo para ascender.

Nubes de tormenta amenazaban todo el cielo, habían notado las primeras gotas caer sobre sus cabezas y ese panorama no era nada bueno, se giro para hacerles un gesto a su equipo tratando de avisarles de que si llovía el ritmo tenía que ser más seguro y despistarles. Espero frente al capitán del otro equipo a que la profesora Hooch diera comienzo. Se miraron unos instantes y el odio quedo patente. El sonido del silbato se escucho y dio comienzo el partido.

El quaffle ni siquiera la rozo porque ya había girado rápidamente hacia la derecha despistando a los demás, sus jugadores se adelantaron y comenzaron a poner en práctica la estrategia. Durante los primeros minutos trato de mantenerse en una posición incómoda para el guardián de Slytherin, haciendo que este se despistara y que los primeros puntos del partido fueran para su equipo. El buscador de Slytherin estaba algo desconcertado, si ella no se estaba dedicando a buscar la snitch ¿qué estaba haciendo? Esto hizo que tanto él como otros jugadores no supieran como reaccionar y que su equipo rival se distrajera en busca de respuestas a su capitán, solo que este estaba demasiado ocupado tratando de esquivar a los golpeadores de Gryffindor.

La estrategia era sencilla, Shinoda, el buscador de Slytherin no tenía ni la mitad de talento que tenía ella, aunque le dejara solo buscando por todo el campo sabía que no encontraría la snitch tan rápido como lo podía hacer ella. De este modo se concentro en acomodar el terreno para que su equipo tuviera una cómoda ventaja de puntos antes de ponerse a buscar. Además este hecho haría que tuvieran más defensa y que los Slytherin estuvieran menos protegidos.

Todo iba bien hasta que el capitán de Slytherin consiguió deshacerse de los golpeadores y se dio cuenta de cómo se encontraba su equipo, algunos jugadores estaban sin hacer nada debido a la falsa posición en la que se encontraba ella. Grito a sus jugadores y les dio órdenes claras de volver al ataque, entonces fue cuando tuvo que abandonar su sitio junto a los aros para sobrevolar el campo buscando otra posición. Pero él no se lo iba a poner tan fácil ni ella tampoco. Sus lanzadores comenzaron a asediar al capitán, el cual parecía que huía del ataque de un enjambre debido a la cantidad de personas que tenia sobrevolando a su lado. En ese momento su campo estaba desprotegido y muchos jugadores rivales aprovecharon para ocuparlo y comenzar a marcar. Ella voló rápidamente viendo como Grabynn estaba solo contra varios jugadores. Un movimiento hizo que dos de ellos perdieran el equilibrio y comenzaran a perseguirla molestos, en ese momento silbo y Bane le paso el bate desde varios metros de distancia. El gesto de levantar el brazo ya le había dolido, pero mucho más el cogerlo a esa velocidad. Su espalda se balanceo hacia atrás peligrosamente pero ella se agarro y siguió volando, entonces fue cuando encontró un bludgger, giro puesto que venía directo hacia ella y tuvo que cambiar de brazo para golpear. Este fue directo hacia el jugador que asediaba aún la portería, impacto de lleno contra su espalda e hizo que cayera de la escoba pero este se sujeto con ambas manos a ella.

Aprovecho la posesión del bate para lanzar un par de bludgger más a otros jugadores, despistándolos y por supuesto enfureciéndolos. Cuando volaba a toda velocidad hacia la parte derecha del campo se encontró de nuevo al capitán y no se lo pensó dos veces, espero hasta el último momento donde el bludgger estaba viniendo a toda velocidad para mandarlo con todas las fuerzas hacia él. Este no se esperaba el impacto contra su cara y sin poder evitarlo cayó de su escoba, los gritos en el estadio la hicieron reír a pesar del agudo dolor de su hombro. Dos de sus compañeros fueron rápidos y evitaron el choque contra el suelo, le agarraron y lo bajaron hacia el suelo donde este con rabia esperaba a que su escoba descendiera.

Bane reclamaba el bate y ella tuvo que descender en picado para devolvérselo, lo soltó y el juego volvió a estar dominado por Gryffindor, miro hacia el marcador, 80 puntos Gryffindor 45 Slytherin. Creyó que era hora de ponerse a buscar la snitch pero a la vez no podía desaprovechar la situación, había un jugador menos en el equipo rival, dos si contaba a Shinoda sin hacer nada. Levanto su mano y comenzó a avisarles para que pasaran al ataque, en ese momento el primer trueno llego al estadio y su mano comenzó a mojarse. Su equipo gano terreno y tenían al equipo rival acorralado, aprovechaban cualquier ocasión para marcar. La lluvia comenzaba a hacerse más intensa y esta vez sí que salió del tumulto para buscar la pelota dorada. Cuando comenzó a volar por todo el campo sola Shinoda se dio cuenta y ese fue el momento en que se puso tras ella para seguirla.


Se llevo la mano hacia donde había recibido el golpe, será bastarda gritaba el capitán mientras que con la otra mano agarraba su escoba y miraba hacia donde se estaba dirigiendo ella y cuál era la situación de su equipo en esos momentos. Monto de nuevo en la escoba y se dirigió hacia dos jugadores, les indico que debían hacer y se fueron junto a él. En esos momentos el equipo Slytherin estaba más desprotegido que nunca y los Gryffindor lo tomaron como ventaja para continuar marcando. Se sorprendieron cuando vieron como tres Slytherin abandonaban el terreno central para dirigirse hacia el otro extremo pero no le dieron importancia. Tenían demasiado con centrarse bajo esa lluvia que comenzaba a calarles los huesos.

Aminoro su velocidad una vez que la tuvieron cerca y dejo que sus otros dos jugadores se pusieran a ambos lados, entonces les dio la señal y comenzaron a atacar.


Remik, uno de los golpeadores de Slytherin se acercaba a ella por el lado izquierdo, vio como se acercaba todo lo que podía así que ella comenzó a escapar por la derecha pero cuando vio que otro jugador volaba a su lado vio la emboscada. No tuvo tiempo a reaccionar cuando el bate impacto de lleno contra el brazo izquierdo, justo en el lado herido. Se desgarro de dolor gritando, ahora sí que algo iba mal, con los ojos húmedos en parte por la lluvia que empapaba su cara y en parte por las lagrimas de dolor giro su escoba para volar en picado y despistarles y sobre todo esquivarles pero no fue tan rápida para despistar al otro jugador quien la seguía muy de cerca. Este voló junto a ella y la arrincono contra una de las torres donde la gente estaba viendo el partido, acto seguido empujo con todas sus fuerzas a la joven contra la torre.

No supo como reacciono, el golpe contra su hombro fue peor que el anterior. Veía borroso cuando estuvo a unos metros del suelo y se detuvo para volver a ascender en otra dirección dejando atrás a los perseguidores. Al menos lo consiguió, y también consiguió algo más, en medio de esa lluvia, en medio de la visión borrosa, vio un destello dorado. Parpadeo varias veces y fue tras él, no sabía si era una alucinación provocada por el agudo dolor de su cuerpo pero tampoco estaba dispuesta a no descubrirlo. Así fue como empezó a ir tras la snitch, Shinoda ni siquiera se inmuto de que ella ya la había encontrado, tuvo el campo libre para ir tras ella.


En las gradas a pesar de la lluvia el ambiente estaba de lo más caldeado, todos gritaban y se indignaban con algunas de las jugadas que veían, sin duda era un partido que no tenía nada de amistoso. El capitán de Slytherin vio como ella iba tras la snitch y comenzó a gritar a Shinoda para que fuera a por ella, pero ya era demasiado tarde. Se hallaba a escasos metros de ella.


Estiro todo lo que pudo su brazo herido y llorando y gruñendo de frustración y dolor cerró su mano sobre la pelota dorada. Al fin. Volvió al centro del campo para mostrarle a Hooch y cuando esta silbo el final del partido y el marcador reflejaba la victoria de Gryffindor la grada empezó a gritar. Los aplausos quedaban ahogados en parte por la lluvia pero pocas cosas eran tan reconfortantes como esa. Cerró los ojos sosteniéndose el brazo y no debería haberlo hecho, cuando los abrió vio como varios Slytherin empezaron a atacar a sus jugadores, descendió un poco situándose al lado del tumulto y saco su varita. Expulso al momento a uno de los que estaban atacando. Sin embargo el jugador que la ataco antes, Remik, también saco su varita y cuando la iba a hechizar y ella estaba esperando el impacto puesto que no tenía fuerzas para volver a levantar el brazo otro hechizo lo derribo a él. Giró su vista y vio como el propio Oliver desde la grada había lanzado un hechizo a su atacante, este la sonrió e hizo que se despistara puesto que Remik fue más rápido y desde el suelo le lanzo otro hechizo que impacto contra él. Furiosa por ver cómo estaban atacando a gente que no se lo merecía agarro la escoba con la mano derecha mientras que con la izquierda sostenía la snitch, se lanzo hacia él. Pero su vuelo se vio interrumpido por el bloqueo del capitán, quien la agarro del brazo herido y la arrastro hacia uno de los postes donde su cara impacto contra la madera e hizo que cayera.

Lo último que recordaba era una sensación de libertad y mucha, mucha oscuridad.


Hola! En primer lugar pido perdón a tod s aquellos a los que no les guste el quidditch y esten leyendo la historia, lamento que ocupe tanto pero lo consideraba importante para lo que vendrá después (además a mi me gusta el quidditch xD) Gracias por los ánimos Alexza! ^^ Creo que dio resultado porque escribi dos capítulos del tirón. Ahora me pondré a escribir un poco más.

Un saludo!