Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
Al igual que sus heridas también dolia
Dolor, eso era lo único que sentía. No era capaz ni de abrir los ojos, tenía la sensación de que si se movía seria un infierno. Había despertado varias veces pero sin abrir los ojos, escuchaba trozos de conversaciones que mantenían a su lado sin llegar a comprenderlos del todo. Al parecer una mujer ordenaba tranquilidad, había oído la voz de otra persona que al parecer revisaba algo. No sabía quiénes eran y qué estaban haciendo, solo logro conectar con la realidad cuando sintió como una persona acariciaba su cara y susurraba un te pondrás bien. La sensación de griterío en su cabeza había disminuido aunque sentía que todo daba vueltas. De nuevo todo se quedo en silencio. Arriesgándose empezó a abrir sus ojos, poco a poco, no veía con claridad y tardo algunos minutos hasta que logro enfocar bien su vista hacia el techo. La enfermería pensó, entonces algo me paso. Volvió a cerrar los ojos para conectar ideas y saber que había pasado, entonces trozos de lo ocurrido comenzaron a pasar como flashes por su mente, el partido, los golpes, la pelea, el bate impactando contra su brazo, Oliver, el golpe contra la grada.
De nuevo abrió sus ojos, sacando fuerzas trato de girar el cuello aunque con mucho dolor y se encontró a alguien allí sentado en una silla durmiendo a su lado. No quiso decir nada para despertarle y tras unos segundos ella misma se quedo dormida.
No supo cuanto tiempo paso pero escucho alboroto y eso la despertó, de nuevo recordó donde estaba y primero trato de identificar de quienes se trataba antes de abrir los ojos. Esta vez no le costó trabajo, al parecer madame Pomfrey estaba conversando con la profesora Sprout para que le trajera unas plantas que necesitaba, cuando escucho la puerta cerrarse pensó que ambas se habían ido así que se decidió a abrir los ojos. Pero no estaba sola.
-¡Oh querida! ¡Por fin! Pensé que despertarías antes. ¿Cómo te encuentras?-dijo Pomfrey cuando se acerco a ella con gesto de preocupación.
-He estado mejor.
-Veo que al menos el sentido del humor sigue intacto-tras comprobar la temperatura y mirar unos vendajes se retiro para volver a decir-Vuelvo en un momento tengo que avisar al profesor para que traiga la poción inmediatamente.
Tras decir esto salió de la enfermería como un rayo y la dejo sola. Se dedico a revisar la sala con la mirada, había sol así que era de dia, la enfermería solo estaba ocupada por ella. Trato de elevar un poco la cabeza para verse pero no podía, trato de elevar el brazo y lo único que consiguió fue que le doliera, giro su cabeza y vio como el hombro estaba vendado, probablemente el brazo también entonces.
No puso revisar nada más porque las puertas se abrieron y el apareció por ellas, con gesto serio y preocupado se acerco de unos pasos hasta ella. La miro de arriba a abajo tratando de revisar que estuviera bien, después se acerco hasta su cara, examino profundamente sus ojos.
-No hay signo de que tenga algo interno-dijo Severus.
-Eso es lo que pienso yo también.
-De todos modos trae la poción desinflamatoria para el golpe en la cabeza.
Tras decir esto Poppy fue directa hacia una habitación dejándolos solos.
Ella lo miraba fijamente mientras él se dedicaba a revisar los vendajes del brazo y del hombro, sin apartar su mirada de lo que estaba haciendo le dijo.
-Has dado un buen susto a tus compañeros.
-No era mi intención ¿Cuánto tiempo llevo aquí?
-Dos días, pensamos que despertarías antes, al parecer el golpe fue más profundo de lo que creíamos.
Ella proceso la información, sin duda no había esperado estar inconsciente tanto tiempo.
-En realidad, desperté anoche.
El alzo la mirada y la miro fijamente, en menos de un segundo supo lo que eso significaba.
-¿Por qué no avisaste?
-No quería molestarte, te veías muy relajado durmiendo.
El se puso nervioso y carraspeo.
-De todos modos, tendrías que haber avisado, podrías haber tenido alguna hemorragia o dolor interno y teníamos que haber realizado un examen.
Poppy volvió con la poción tras unos minutos, se acerco hasta el entregándosela y tras revisarla y verter en un vaso la cantidad correcta se acerco hasta ella y elevo con una mano su cabeza y con la otra sujeto el vaso para que bebiera. De inmediato sintió una fuerte punzada en su frente y cerró los ojos tratando de aplacarla. Entonces comenzó a sentir como algo caliente se deslizaba por su frente hasta sus mejillas y cuando llegaba a sus labios noto el sabor de la sangre.
-¿Qué me pasa?-dijo ella tratando de ver qué pasaba.
Severus dejo el vaso en la mesa y cogió un paño húmedo que poso en su frente, después cogió otro y con sumo cuidado comenzó a limpiar el recorrido que había hecho la sangre.
-Como deberías saber al haber cursado 5º de pociones la poción desinflamatoria provoca que la hinchazón desaparezca pero eso hace que los vasos sanguíneos afectados de la zona se descompriman...
-Y por tanto el lugar afectado comience a expulsar la sangre acumulada-termino ella.
-Correcto.
Se miraron con gesto cómplice.
-Pomfrey la señorita Potter no creo que necesite nada más, si quieres puedes irte al invernadero con Sprout, yo terminare de limpiar la herida y después me iré.
-¿Estás seguro Severus? No hace falta que...
-Si, no pasa nada.
La mujer salió no sin antes revisar ella misma como se encontraba la paciente y volvió a dejarlos solos.
Ella estaba segura que no quedaba resto de sangre en su cara pero el seguía posando el paño con delicadeza sobre su cara.
-Tengo suerte de que siempre estés cerca para salvarme-dijo ella.
-En realidad no he hecho nada, te trajeron hasta aquí. Solo me limite a realizar una poción repara huesos, nada más.
Eso la desconcertó, creía que el había sido el que la había acariciado y susurrado que todo saldría bien.
-Pero yo, yo creí escuchar...
-¿El qué?-contesto él.
Tras unos momentos de duda ella decidió no insistir.
-Nada, déjalo.
Siguieron en silencio y él se limito a quitarle el paño de la cabeza, escurrirlo y poner en el agua limpia y fría de nuevo para colocarlo otra vez.
-Tu padre estuvo aquí junto a tu padrino.
Ella abrió los ojos con sorpresa, no creía que él se fuera a preocupar de venir a verla, eso era más típico de su madre.
-¿Y mi madre?
-Ella...no estaba-contesto Snape tragando saliva, decidió preguntar para ver si ella sabía algo al respecto de lo que había oído-Tu padre menciono algo de estar indispuesta.
Ella rodo los ojos y miro hacia otro lado.
-Que pronto-dijo ella en casi un susurro.
-¿Qué dices?-pregunto tratando de saber a qué se refería.
-Digo que que pronto comienzan a alejarse aún más de mí, esperaba eso para después no para ahora-hizo una pausa y siguió mirando al vacio-En fin, que me importa.
El se sentó en la silla de al lado tratando de captar su atención, intrigado por saber a qué se referían y que le estaba pasando a Lily.
-¿A qué te refieres?
Ella se lo pensó durante unos momentos, no existía ningún riesgo por decírselo y al fin y al cabo cuando ella diera a luz la gente lo sabría.
-Me refiero a que esperaba que me hicieran a un lado cuando el hijo que esperan naciera, no esperaba que me hicieran de lado tan pronto.
Un puñal, o peor que eso fue lo que sintió el atravesar su corazón cuando las palabras hijo y nacer se unieron. Otro hijo, ese idiota de James Potter le iba a da otro hijo, ella estaba embarazada de nuevo. No entendía porque le afectaba tanto, al fin y al cabo perdió su oportunidad en el momento en que ella decidió unir su vida a la de él. Ya habían tenido una hija como símbolo de la consumación de su amor, ¿qué más pruebas necesitaba de que ella era feliz junto a otro? Sin embargo ahora nacería otro Potter.
Se levanto de la silla tratando de ocultar su cara, sabía que en cuanto a Lily se refería su cara siempre le delataba.
No era más que otro hijo ¿por qué te afecta Severus? pensaba una y otra vez, tú mismo estas frente a su hija y no te sientes mal, al contrario, te gusta. Si, pero eso era diferente. El, que al principio de enterarse que era una Potter había tratado de tacharla de los mismos errores de su padre y menospreciarla había reconocido que tras conocerla y sobre todo tras saber la relación con ellos la había desligado inconscientemente de esa familia. La había comenzado a ver solamente como Sidney, se había olvidado de su apellido, de su procedencia, no quería martirizarse sabiendo que esa chica venia del bastardo que había arruinado su estancia en Hogwarts y de la mujer que amaba. Ambos sentimientos le hacían sentirse como el más detestable de los hombres. El nuevo hijo no hacía más que confirmar el amor que ambos se tenían y ponía una coraza aún más resistente en el corazón de Severus enterrando todo lo que podía sus sentimientos por Lily.
Trato de mantener la compostura y se giro para encontrarse con sus lágrimas deslizándose silenciosamente por sus mejillas. No pudo resistirlo y avanzo hasta ella, apoyándose en su cama y limpiando sus lagrimas con sus dedos. La miraba con ternura y tristeza, ella estaba sufriendo a pesar de fingir indiferencia. Cuando ella trato de rehusar el la sujeto la cara con ambas manos.
-Mírame
Ella abrió sus ojos y vio como él la contemplaba con ternura, sus lágrimas salían con más fuerza mientras trataba de controlarse, algo que le era imposible.
-Shh-se acerco hasta ella y le dio un beso en la frente-Todo saldrá bien.
En ese instante supo que había sido él, su corazón comenzó a latir con violencia y con todo el esfuerzo del mundo levanto el brazo afectado posándolo en la espalda de ese hombre, en un torpe abrazo, aferrándose a él con toda la fuerza que le era posible.
Cuando el sintió como ella le abrazaba estuvo a punto de regañarla por moverse pero no pudo hacerlo, se sentía tan bien junto a ella. Era la única que en ese momento de dolor inconscientemente sabia proporcionarle cariño y apoyo, estuvo ahí, sobre ella acariciando su cabello y tratando de calmarla y de calmarse.
-Ven-dijo ella en medio de los sollozos-No me dejes sola esta noche.
El escucho la súplica.
-Shh-esa fue su respuesta y siguió abrazándola.
Cuando escucho el sonido de su respiración acompasada noto que ella se había dormido. Con todo el cuidado salió de su abrazo y dejo el brazo herido a un costado de ella. La observo y trato de esbozar una sonrisa, se acerco de nuevo a su frente y la beso, aparto un mechón de su cara y se fue hasta su despacho dejándola dormir.
Tenía que asimilar muchas cosas, a pesar de que sus sentimientos hacia ella no habían cambiado el trataba de enterrarlos en lo más profundo, pero sin duda la noticia de un nuevo hijo le había dolido y no había hecho más que remover todo su interior. Durante el resto de la tarde estuvo de tan mal humor que las clases que tuvo pagaron las consecuencias de su carácter con una pérdida importante de puntos.
Despertó horas después debido a que Pomfrey la llamo, la estuvo examinando unos instantes mientras le hacía preguntas para verificar que estuviera bien.
-¿Qué es lo último que recuerdas?-insistía la enfermera.
-Ya te lo he dicho, recuerdo que me golpearon contra la madera de la grada, a partir de ahí todo es borroso.
-¿Y quién fue el que te golpeo?
-El capitán de Slytherin.
-¿Estás segura?-preguntaba Pomfrey tratando de averiguar al culpable.
-Completamente, además ¿para qué tanta pregunta? Hubo un montón de testigos, estoy segura que todos lo vieron perfectamente.
-Querida, la tormenta hacia que todo se viera con confusión, además luego estallo esa horrible pelea entre los jugadores-se llevo una mano al pecho escandalizada-Para colmo luego la pelea con varitas, creo que todos estuvieron más pendientes de eso que de su enfrentamiento. Es una suerte que el profesor Snape se diera cuenta y la trajera tan rápido, de no ser así habría podido estar tirada en el barro quien sabe cuánto tiempo.
Ella asimilaba toda la información, tenía la duda de quien la había traído y se había ocupado de ella, pensó que había sido él, que él era quien la había acariciado y susurrado pero cuando el mismo le aseguro que no fue se decepciono. Sin embargo tras el comentario que hizo horas antes sabía que era él y Poppy solo lo había confirmado.
-¿Dices que el profesor se encargo de mi?-pregunto como si no supiera nada.
-Si, el te trajo hasta la enfermería y me ayudo con las curas que hubo que hacerte. Tengo mucho que agradecerle yo estaba muy ocupada además atendiendo al señor Hicks y a varios jugadores.
-¿Hicks? ¿Oliver Hicks?
-Si, en efecto.
-¿El está bien?-pregunto preocupada.
-Si, tan solo fue un hechizo y un golpe al caer al suelo. El también estuvo viéndote cuando se recupero.
Pomfrey tras revisarla y cambiarle el vendaje y aplicarle una poción salió de la enfermería. Pero la soledad no duro mucho rato, Helena, Rominna y Christinne entraron juntas en silencio y fueron hasta su cama rodeándola.
-¡Chicas!-saludo alegre ella.
-¡Hasta que te has despertado bonita!-contesto Rominna.
Ella empezó a reírse y sus amigas también.
-¿Cómo te encuentras?-dijo Christinne.
-Bien, aunque estaría mejor si pudiera estar vagando por ahí con vosotras, estos vendajes son incomodísimos.
-Deja de quejarte, al fin y al cabo no te paso nada grave, estas como una reina y sin ir a clases ¿qué más quieres?
-Te aseguro que si te hubieras llevado el golpe Rominna no estarías tan risueña.
Tanto Helena como Christinne empezaron a reírse de ella.
Continuaron charlando un rato sobre lo que se estaba perdiendo en las clases que estaban dando, la avisaron de los deberes que tendría que hacer y la pusieron al dia de las novedades en la escuela. Ella se alegraba de que la entretuvieran pero necesitaba saber más cosas, esas cosas que no se atrevió a preguntarle a Pomfrey por miedo a que pensara mal. Tras media hora sus amigas comenzaron a despedirse diciéndole que regresarían a verla antes de la cena. Sidney aprovecho el momento para preguntar.
-Rominna ¿podrías quedarte un momento por favor?
Ella la miro algo extrañada, al igual que sus otras amigas que no entendían que quería.
-No es nada chicas, tan solo una cosa que tenia con ella, no os molestéis.
Ambas asintieron y se despidieron de ellas dejándolas solas.
-¿Qué pasa?-pregunto Rominna deseando saber.
-Veras, bueno...yo, solo quería saber qué ocurrió tras mi caída.
-¿No te lo han contado ya?
Tomo asiento a su lado, extrañada de que ella la pidiera quedarse a solas para preguntarle algo así.
-En realidad solo me dijeron que me trajeron y ya.
-Mmm, bueno, la verdad es que no hay mucho más que contar.
Rominna utilizo esa estrategia para saber en qué dirección iban las dudas de su amiga y funciono.
-Bueno pero, ¿qué paso? Es decir, no sé ¿quién me trajo? ¿Quién me cuido? ¿Os dejaron venir?
-Ah, bueno. Nosotras estábamos en la grada de siempre, la verdad es que era muy difícil ver todo con claridad en esa tormenta, el gran tumulto que había con la pelea hacia que todos estuviéramos pendientes de ello. Sin embargo cuando no te vi ahí supe que algo no iba bien, avise a Christinne y empezamos a buscarte por todo el campo, entonces fue cuando ella te vio y me señalo dónde estabas. Fue cuando vi que él te golpeaba y que tú caías. Bajamos Christinne y yo corriendo porque Helena estaba atendiendo a Oliver. Cuando llegamos al lugar estaba Snape, ni siquiera nos dejo acercarnos. Estaba muy enfadado, tratamos de decirle que si le podíamos ayudar en algo y lo único que nos dijo fue que avisáramos al director y a McGonagall de lo ocurrido. Entonces el te cargo en sus brazos y te llevo hacia la enfermería.
Nosotras nos fuimos a avisar al director y a la profesora y ella nos acompaño hasta el castillo mientras el director ponía orden en la pelea, de ahí fuimos a la enfermería y estuvimos casi en un rincón. Ese maldito no nos dejaba acercarnos.
-¿Quien?
-Snape, parecía, no sé, un murciélago sobrevolando encima de ti. Iba y venía con toda rapidez, no hacía más que revisar tus heridas y comprobar tu temperatura. El incluso empezó a hablarte para ver si despertabas-hizo una pausa para reírse-Cuando nos dimos cuenta de ello tanto Christinne como yo empezamos a mirarnos y él se dio cuenta y nos echó de la enfermería.
-¿Os echó?-pregunto sorprendida Sidney.
-Si cariño si, de no ser porque gracias a él estas recuperada te juro que le pondría una bomba fétida en su túnica, aunque no creo que se note mucho la diferencia.
-¡Rominna!
-¿Qué? Solo digo la verdad.
-No deberías hablar así, el me salvo y me curo.
-También lo podía haber hecho Pomfrey-recalco su amiga.
Ella se calló, eso era verdad. Ese fue el momento perfecto para poder decirle lo que llevaba bastante tiempo notando y que no sabía cómo decirle a su amiga, se lo pensó unos momentos para poder expresarse de la mejor manera.
-Sid, se que ocurre algo raro con él, tu cabecita no es la misma desde hace una buena temporada y créeme que no solo yo me he dado cuenta. Las chicas no te han dicho nada pero también lo notan. Yo creo que se cual es la razón-en ese momento se encontró con la mirada algo asustada de ella y le sirvió de confirmación a sus sospechas- Sin embargo prefiero confiar en que por nuestra amistad me contaras lo que te pase.
Apoyo su mano sobre la de ella y la sonrió.
-Gracias-fue lo único que se atrevió a decir ella.
-No hay de que, ahora si me tengo que ir. Es divertido faltar a clases pero no lo es tanto cuando te descubren por los pasillos.
Se dirigió hacia la puerta y antes de cerrar asomo su cabeza por el hueco y le dijo.
-Si te sirve de información te trato muy bien, no se despego de ti un instante.
Asintió y su amiga cerró la puerta. Eso le servía de mucho, tanto que su corazón a pesar de no estar cerca de él latía con fuerza ante la mención de él. Sabía que había sido todo gracias a él. A pesar de que el no quería reconocerlo Severus Snape había sido quien la había encontrado y quien gracias a su rápida actuación hizo que ella estuviera recuperada en la enfermería. Le debía mucho a ese hombre y sentía que no podía estar enfadada o albergar otros sentimientos por el que no fueran los que tenía en ese momento. Le dio miedo darse cuenta, al fin y al cabo nunca antes había sentido algo parecido, todo lo anterior habían sido caprichos pasajeros, sin embargo esto era más profundo, y c. Había oído hablar a muchos de esa sensación, el amor, algo tan grande que debido a el era capaz de mover el mundo, tan solo el tenia la fuerza para lograr cualquier cosa. Sin duda cuando escuchaba a esas personas o leía sobre el no pensaba que lo que decían era cierto, pensaba que exageraban y que solo magnificaban lo que sentían para hacer sentir mal a los demás que no lo sentían. ¡Qué ilusa! Eso, era lo que ahora mismo recorría todo su ser, enviaba con fuerza la sangre a todo su cuerpo y hacia que su corazón latiera.
Respiro profundamente cerrando sus ojos al hacerlo, ahora era plenamente consciente y su boca solo dejo salir una palabra.
-Severus
Ahora solo esperaba que ese hombre apareciera por la noche como ella le había pedido.
Buenas! Pues aqui os dejo otro capítulo, creo que es esencial por lo que conlleva en la protagonista =)
(Una recomendación que os hago, escuchar "Carmen" de Lana del Rey, me parece una canción preciosa y la letra también refleja muchas cosas, algunas de ellas me parece que se ajustan a la historia ^^ )
Un saludo!
