Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
"Las Artes Oscuras"
Acababa de terminar los 30 centímetros de pergamino que tenia que entregar para la clase de Defensa, sus amigas seguian en la tarea y ella metio su mano en la mochila para sacar el libro de Runas. Al no encontrarlo rebusco bien de nuevo pero no estaba, se lo habia dejado en la habitación. Se encontraban en la biblioteca, a pesar de que no le gustaba estar allí debido a que ya tenia suficiente con estar por las noches. Pero sus amigas habian insistido en hacer los deberes alli, en el fondo tenian razón, la sala común estaba abarrotada de gente, los terrenos significaban demasiada distracción y los lugares tranquilos estaban ocupados de gente que también como ellas trataba de terminar sus cosas. El único refugio a su pesar era ese sitio.
Sus amigas no daban runas asi que no podia pedirles el libro, levanto la vista tratando de buscar a algún compañero pero no veia ninguno. No queria tener que ir hasta su habitación a por el, asi que se levanto y fue hasta las estanterias en busca de alguno.
El castigo habia conseguido que comenzara a conocerse a la perfección donde estaba cada libro y el orden de colocarlos de la señora Pince, por lo general los más buscados estaban en la parte central, los de poca importancia en la inferior y los menos consultados en la parte superior, pero se habia dado cuenta que esos libros menos consultados solian tener información bastante útil. Fue directa hasta la estanteria donde se encontraban los libros de runas y comenzó a revisar. En la tercera balda encontro lo que estaba buscando, saco su varita y extrajo el libro. Cuando se giro no se dio cuenta de que a su espalda habia otra persona y choco contra ella, provocando que el libro que acababa de coger cayera de sus brazos.
Esperaba el impacto contra el suelo pero nunca se producio, dos manos lo estaban sujetando a pocos centimetros de que tocara el suelo. Fijo su vista en la persona. Quien le tendio el libro con una sonrisa no sin antes mirar la portada.
-Gracias-dijo en voz baja ella aliviada.
-De nada-contesto el con una sonrisa-¿Runas?
-Si-no sabia que más decirle, se habia quedado como la última vez que lo vio, mirandole a los ojos inmovil.
La situación era como la de la última vez cuando ese chico le devolvio el guante, ambos se miraban, sin decir nada. Parecia que el iba a decirle algo pero de pronto escucharon un carraspeo, se giraron y la señora Pince les miraba molesta. Le dedido una sonrisa tímida y se giro marchandose de allí.
La tarde la dedico a estudiar, también hizo ronda y se apresuro a escribir una carta a sus abuelos para asegurarse de que la recibirian este verano. Tenia pensado pasarse un rato por el despacho de Severus pero cuando no lo vio en la mesa de profesores creyo que no estaria y decidio que no iria. Cuanto antes terminara de limpiar antes podria irse a dormir.
El dia siguiente en la biblioteca se lo volvio a encontrar, paso cuando levanto su vista de la lectura de "Libro estandar de hechizos: Sexto grado". Dos mesas en frente a la suya se encontraba el, rodeado de sus amigos habituales, estaba muy enfrascado en escribir. Ella se quedo observandolo, la verdad es que era guapo, por la clase de gente con la que se rodeaba parecia que era una persona importante. Sus modales daban fe de que debia proceder de una buena familia. Estaba algo intrigada por saber quien era, llevaban varios encuentros pero en ninguno de ellos consiguio saberlo. Sabiendo que Rominna era algo así como un anuario andante porque conocia a todas las personas o si no siempre conocia a alguién que conocia a esa persona se giró hacia su amiga.
-¿Qué tal vas?-le pregunto ella en voz baja tratando de entablar conversación.
-No muy bien, definitivamente Transformaciones me va a volver loca- contuvo la risa-¿Tu has acabado?
-¿Transformaciones? Si, si quieres te lo presto, pero no seas vaga y cambia un poco las frases.
-Gracias, gracias, gracias-contesto su amiga cogiendo el pergamino-¿Qué haria yo sin ti?
-Probablemente aburrirte.
Ambas se taparon la boca para contener la risa, se miraron con gesto complice y se tranquilizaron.
-Oye, ¿sabes quien es ese chico?-su amiga miro hacia donde ella señalaba sutilmente.
-¿El rubio?-contesto su amiga.
-No, el que esta sentado a su lado.
-¿El moreno que escribe?
-Si, ese.
-No, no se su nombre-Sidney se desilusiono un poco, tenia puestas las esperanzas en su amiga-Sin embargo...he oido rumores, al parecer procede de una familia acomodada. Según tengo entendido su padre trabaja en el ministerio, es un alto cargo.
-Vaya, para no saber el nombre te sabes su historial.
-Una siempre tiene que estar enterada de lo importante-contesto Rominna sacandole la lengua.
Sidney iba a retomar su lectura pero esta vez fue su amiga la que la interrumpio.
-¿Por qué preguntas?
-Por nada, simple curiosidad.
Su amiga la miro incredula, la conocia demasiado bien y sabia que no era por eso.
-Vale, esta bien. Me parece guapo. Simplemente queria saber quien era.
Satisfecha su curiosidad Rominna se quedo algo intrigada, aún no sabia nada sobre su amiga y el profesor pero seguia sospechando de ellos. Los gestos y miradas en clase delataban la situación, sin embargo si su amiga se estaba fijando en otros chicos ¿que habia ocurrido con Snape?
-De todos modos trataré de investigar-dijo Rominna a Sidney en voz baja, esta última asintio y siguieron haciendo los deberes.
Se acercaba el cierre de la biblioteca, las chicas se levantaron para marcharse, Sidney tenia pensado llevarse unos libros pero penso que podria aprovechar el castigo para utilizarlos y así no cargar con ellos. Sin embargo Rominna si que tenia que llevarse unos, la acompañaron hacia el escritorio de Pince y esperaron por ella. Se estaba formando una gran hilera tras ellas, todos parecian aprovechar el último momento para llevarse libros, cuando estaba distraida mirando hacia una estanteria la voz de la señora Pince la saco de ello.
-Señorita Potter.
-¿Sí señora Pince?
-Solo queria recordarle que el lugar para guardar las cosas de limpieza no es encima de las mesas. Cuando venga esta noche espero encontrarme al dia siguiente todo en el sitio correcto y sin desperfectos-dijo la señora con su voz estridente.
-Si señora Pince, lo que usted diga-dijo casi sin detenerse a escucharla.
Rominna y sus amigas se fueron cuando tuvo los libros y se dirigieron a la sala común a terminar algunas cosas para luego ir a cenar.
No terminaba de acostumbrarse al polvo y la suciedad, seguia siendo tan asqueroso como el primer dia. Habia avanzado bastante con la limpieza, la verdad era que no se esforzaba demasiado como en los primeros dias, ahora sabia qué limpiar y el grado de limpieza para que la bibliotecaria no la regañara. Continuaba limpiando estantes cuando se acordo de los libros que queria revisar. Dejo la limpieza y fue en su búsqueda.
No tardo demasiado en encontrarlos, se subio a por ellos y después fue hacia una mesa para leer y extraer la información y copiarla en un pergamino que habia traido consigo esa noche.
Habia terminado con ello, le dolia la mano de tanto copiar a pesar de que habia tratado de ser concisa. Suspiro y giro su cuello, le dolia de tanto estar en esa postura, se desperezo y se levanto para devolver los libros a su sitio.
Cuando subio a la escalera y estaba colocandolos algo llamo su atención. Un libro negro algo desgastado que se encontraba al fondo del estante, como si estuviera escondido. ¿Quién iba a esconder un libro? Lo penso unos segundos y metio su mano para extraerlo. Estaba polvoriento, soplo un poco y en su cubierta no habia nada. Abrio la tapa y encontro lo que supuso que era el título "Las artes oscuras". Penso entonces en que ese libro no deberia estar ahi, sino en la sección prohibida. Pero atraida por que se encontrara alli lo sujeto y bajo para leerlo.
En cuanto paso las páginas se quedo horrorizada por las ilustraciones, se podian ver a la perfección personas sufriendo torturas, efectos de maldiciones, ataques, todo lo que tuviera cabida en las artes oscuras. Le impacto especialmente una página donde el título ponia "Para enemigos" y la ilustración mostraba como la persona tras recibir el hechizo comenzaba a retorcerse de dolor bajo una especie de fuego interno que el conjuro convocaba. A la vista de los demas no habia nada, solo la persona inmovil, pero por dentro la persona estaba sintiendo un horror que no tenia cabida.
-¿Algún enemigo cercano?
Asustada cerro el libro de un golpe y se giro topandose detrás de ella a aquel chico.
-¡Por Merlin!, que susto me has dado-dijo ella con el corazón en su garganta mientras su mano descansaba en su pecho tratando de tranquilizarse.
-Tranquila, no te voy a hacer nada-una sonrisa se formo en sus labios y ella seguia mirandole-Por cierto soy un maleducado, aún no me he presentado-le tendio una mano-Mi nombre es Barty, Barty Crouch.
Ella se quedo mirando su mano y en seguida la tomo para aceptar su saludo.
-El mio es...
-Sidney Potter-se adelanto el-Un gusto poderte conocer formalmente por fín.
Ella le sonrio, sabia que era conocida por muchos pero la forma en que el lo hizo, como lo dijo, hizo que de algún modo ella se sintiera especial.
-¿Qué haces aqui? es decir perdona mi pregunta pero, bueno no deberias estar aqui a estas horas.
-Bueno, si te soy sincero me gusta la tranquilidad de la biblioteca, más aún cuando no hay nadie-miro hacia toda la sala y volvio a centrar su mirada en ella-Es relajante.
-La verdad es que si.
-¿Y tu? ¿Qué hace una chica tan bella sola aqui?
-Estoy castigada, tengo que limpiar todo, hasta que no termine no me libro del castigo.
-Vaya, no puedo imaginar que habrás hecho para que te hayan castigado de esa forma-comento el chico con cara de asombro.
-Digamos que, solo trate de ayudar a un amigo.
Barty asintio y se dejo llevar mirandole el rostro, ella notaba su mirada fija en ella, la ponia un poco nerviosa, no sabia muy bien porque se centraba tanto.
-¿Con que artes oscuras?-pregunto el.
-Oh, bueno...verás yo...
-No tienes que fingir, no voy a decir nada a nadie. Te lo prometo.
Sidney miraba sus ojos, parecian demasiado interesados en ella, irradiaban seguridad y confianza y ella se dejo caer en ellos.
-Bueno, estaba consultando unos libros para un trabajo de Alquimia cuando al fondo vi esto. Senti curiosidad y me puse a leerlo.
-Es normal, un libro con ese aspecto solo incita a abrirlo para descubrir el contenido.
Se quedaron en silencio unos segundos pero Barty volvio a hablar.
-¿Algo interesante que hayas encontrado en el?-dijo tratando de fingir indiferencia.
-Bueno, no sé si calificarlo de interesante o de...horrible-se giro para mostrar el libro y lo puso sobre la mesa donde comenzo a abrirlo y mostrarle algunas hojas-Creo que lo peor es que muestren el resultado.
Siguio pasando algunas páginas, ambos observaban sin decir nada. De pronto sintio como el poso su mano sobre la suya.
-Un momento-dijo casi susurrando mientras se detenia a ver el resultado de la maldición Cruciatus.
-Sin duda debe ser horrible sentirla-comento ella viendo la mueca de dolor que la persona reflejaba.
-Si, sin duda.
Esta vez fue el quien continuo pasando las páginas, a medida que avanzaban las ilustraciones se ponian cada vez más serias y ambos solo observaban en silencio. El se detuvo en la página que ella habia leido antes.
-¿Asi que enemigos?-la miro-¿Alguno cerca?
-Siempre hay enemigos cerca.
El sonrio.
-¿Alguno en particular con el que desees probar...
Ella no le dejo ni terminar la pregunta, por su mente no pasaba prácticar algo de lo que pusiera ese libro.
-Oh no, no, no-dijo casi en voz alta-Es decir, no te niego que hay gente a la que me gustaria dar un escarmiento, pero de ahi a eso-su mirada señalo el libro.
-Entiendo-tras unos segundos dijo-Bueno, reconozco que el nivel del libro es muy extremo, pero si quieres algún tipo de ayuda para vengarte yo te puedo ayudar.
Sidney lo miro sorprendida.
-Bueno soy de septimo asi que nos enseñan cosas más dificiles, imagino que la persona de la que te quieres vengar será de tu nivel o inferior ¿me equivoco?
-Si, es de mi nivel.
-Bueno, en ese caso esta claro que no podria hacer nada ante hechizos de séptimo. Podrias vengarte sabiendo que obtendrás buen resultado.
Ella dudaba de sus palabras, parecia un chico sincero en el que se podia confiar, pero que la prestase ayuda tan pronto y que esta fuera para vengarse la hacia desconfiar un poco. Como si el notara esa duda le dijo.
-Tranquila no te enseñare nada mortal, solo lo necesario para dar un buen escarmiento a alguién que seguro se lo merece.
Esas últimas palabras si que la sirvieron de empujón para confiar en que no pasaria nada malo, ella sabia que Marcus Craig se merecia ese escarmiento, y el momento de la venganza habia sido pospuesto por demasiado tiempo.
-Esta bien, acepto el ofrecimiento-le tendio la mano y ambos la estrecharon como si estuvieran firmando un pacto.
Cuando ambas manos se soltaron comenzaron a hablar y ella le conto sobre la persona de la que queria vengarse pero sin decirle el nombre, el la escuchaba mientras opinaba sobre el. Ambos estaban sentados, en ocasiones riendo por los comentarios que Barty hacia, era un chico muy gracioso sin duda, aunque en algunas ocasiones el humor o los comentarios que hacian le daban un toque demasiado duro. Pasaron así un agradable rato hablando pero cuando Sidney miro a las estanterias se dio cuenta de que llevaba mucho rato descuidando su tarea, por lo que se levanto casi de un salto.
-Ey ¿donde vas?-pregunto Barty extrañado de la actitud de la chica.
-Perdona pero tengo que limpiar, no me he dado cuenta de lo poco que he avanzado hoy y como Pince vea que esta así me empezará a gritar.
Se dio la vuelta para ir a por el trapo pero el la sujeto, su mano estaba agarrada por la suya, se giro a mirarle y vio como el la miraba casi suplicante.
-Perdoname, ha sido culpa mia entretenerte. Lo siento pero me lo estaba pasando tan bien contigo que olvide tu castigo.
-No pasa nada-contesto con una sonrisa.
-Si, dejame ayudarte al menos hoy.
No pudo protestar o decir algo porque la varita de Barty ya se habia agitado y la estanteria estaba limpia y arreglada junto a los libros.
-Gracias.
-No se merecen, ¿es solo esa o tienes que limpiar más?
-En realidad cada noche vengo limpiando unas 6 estanterias.
No hizo falta más, el estaba haciendolo por ella mientras Sidney solo se dedicaba a verle, era muy agradable. Hacia tanto que no estaba a solas con un chico en esa situación que casí olvidaba como se sentia cuando los chicos la colmaban de atenciones y hacian cualquier cosa por ella. Ni siquiera tenia que decirlo, ellos lo hacian por ella. Sonrio con satisfacción, le seguia gustando aquella sensación, solo que llevaba dormida mucho tiempo. Severus era diferente con ella, no era como los chicos con los que ella solia rodearse. El no se desvivia por llenarla de atenciones ignorando las suyas propias, no la trataba como una reina, no la admiraba por encima de todas las cosas. Pero le queria, queria a Severus Snape y le gustaba su forma de tratarla. El la trataba como una adulta, la responsabilizaba de sus acciones y decisiones, podia tratarla con delicadeza como una flor o con dureza como una roca, no se dejaba intimidar por ella, era caballeroso pero ella también lo era con el.
La diferencia radicaba claramente en que la Sidney de antes no tenia que estar detrás de los chicos, no tenia porque preocuparse por ellos, no tenia que hacer algo por ellos, como cachorritos venian tras ella. La Sidney de ahora o por lo menos la que estaba con Severus tenia que poner de su parte, dar su brazo a torcer, involucrarse, con el las cosas no se conseguian de un modo fácil, el, Severus Snape no venia tras ella.
Sin embargo, aunque le gustaba estar con Severus y lo deseaba por encima de todas las cosas, reconocia que tras tantos años con aquella fachada de chica perfecta por la cual los chicos se desvivian una parte de ella añoraba sentirse así de halagada, deseada y colmada de atenciones.
-Bueno, ya esta-dijo Barty girandose hacia ella-Espero haberte compensado con esto.
-Lo has hecho, de verás.
Barty sonrio y se aproximo hacia ella a paso lento, entonces fijo su vista en el ejemplar que habian leido.
-¿Que vas a hacer con el?-señalo el libro.
-Bueno, supongo que dejarselo a Pince en su mesa y mañana decirle que estaba equivocado y que lo devuelva a la sección prohibida.
-No quisiera contradecirte pero, ¿te das cuenta de lo que este libro representa? Son todas las cosas que no nos enseñan en clase, me refiero a que nos hablan sobre cómo defendernos pero nunca nos enseñan de qué. Con el podriamos ver a que nos enfrentamos y estar más preparados.
-Suenas como si se avecinara una batalla.
-Lo siento, no queria dar esa impresión pero sabes que fuera las cosas se estan volviendo cada vez más...oscuras.
-Si, eso es cierto. El Profeta no hace más que dar noticias sobre ataques.
Se acerco aún más a ella y la cogio de las manos mientras la miraba.
-Con este libro podemos saber que hacer, creeme si te digo que considero que tras esos ataques hay algo de ese libro.
Las palabras que el empleaba eran demasiado serias y algo ambiguas, estaba segura de que esos ataques podian emplear cosas como las de ese libro pero ¿acaso estaba sugiriendo ese chico quedarselo y aprender a atacar con esos mismos hechizos?
-No se si quedarmelo es la mejor opción, es un libro demasiado oscuro.
-No hablo de que te lo quedes, hablo de dejarlo donde lo encontraste. Piensalo, seguiria estando aqui, a salvo y solo tu y yo sabriamos donde se encuentra. Sin estar en la sección prohibida, tendriamos acceso a el cuando quisieramos.
Meditaba sus palabras, la verdad es que era un buen plan, pero seguia teniendo dudas.
-Solo si tu quieres claro, no estoy diciendote lo que debes hacer.
Paso varios segundos pensandoselo y acabo aceptando la idea de Barty. Seguida por el se encamino hacia el sitio donde lo habia encontrado y le mostro donde estaba, con el libro en la mano subio las escaleras, retiro los volumenes y lo dejo al fondo, tal y como lo habia encontrado, volvio a poner los libros y bajo las escaleras.
Se quedo frente a el, no sabia si habia tomado la decisión correcta, pero entonces el hablo y la tranquilizo.
-Será nuestro secreto-cogio sus manos y ambos se miraron.
Sabian que estaban juntos en eso, ahora compartian algo y ninguno de los dos podia echarse atrás.
Buenas! Lo primero de todo es disculparme por la tardanza y por las faltas de ortografia =( La razón es que me he ido de viaje y al estar fuera estoy con un ordenador diferente y no tengo el programa para corregir las faltas. En cuanto este en casa de nuevo prometo corregirlo y subirlo de nuevo.
Bueno tatatatatatachan! ¿Qué os ha parecido que el misterioso prefecto de Slytherin sea ni más ni menos que Barty Crouch Jr? Espero que os haya gustado ^_^ En referencia al review de Alexza y por si hay más gente que no se acuerda de este personaje: lo he introducido muy a cuentagotas, aparece por primera vez en el capítulo 4, cuando Sidney dice que los chicos la comenzaban a agobiar pero que se habia fijado en un grupo de Slytherin, luego vuelve a salir en otro capítulo (no recuerdo cual xD) , sale en la cena del baile de navidad, es el prefecto Slytherin que esta sin pareja acompañando a Minerva y por último no sale hasta el anterior capítulo. Espero haberlo aclarado =)
Por último pero no por ello menos importante agradeceros a todas, absolutamente a todas las que seguis el fic, las que esperais las actualizaciones, las que os meteis en la historia, las que habeis ido viendo la evolución del personaje, las que comentais, a todas GRACIAS.
Solo puedo deciros que aún en vacaciones sigo plenamente dedica a la historia y es en gran parte vuestro merito. Un saludo fuerte!
