Nada de lo que aparece aqui me pertenece (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
Testosterona
Avanzaba por el comedor junto a sus amigas tras terminar de cenar. No podía evitar dirigir su mirada hacia todos los lados, le buscaba, solo quería saber donde estaba, comprobar que no se había equivocado, que era real, que estaba ahí.
-¿Te has fijado en la cantidad de gente que falta?-comentaba Helena a sus amigas.
La verdad es que tenía razón, las mesas de todas las casas no estaban completas como otros años, ahora había muchos huecos, demasiados. Muchas personas que ella conocía no estaban, el ambiente no era tan festivo como otros años. Incluso el discurso de Dumbledore en esta ocasión no había sido algo para tomar a risa. Las cosas estaban cambiando, no sabía muy bien por qué pero había algo que lo estaba provocando.
Iba inmersa en revisar las caras a su alrededor, solo veía gente con cara seria, no había risas. Se fijo en como uno de los estudiantes mayores acompañaba a un chico de primer año que parecía muy asustado. Cuando se disponía a subir las escaleras una mano se poso en su hombro dándola un susto que casi la hace caer.
-Lo siento-dijo una voz a su espalda.
Se giro mientras esa persona la ayudaba y se quedo estática.
-Ba...Barty.
-Hola-dijo él con gesto tímido.
-Hola-contesto ella aún incrédula mirándole.
-¿Qué tal estas?
-Bien, gracias ¿Y tú?
-Bien...oye yo...
-Si me disculpas tengo prisa-le corto ella tratando de huir de ahí, recordaba todo lo que había pasado el curso anterior y no estaba dispuesta a retomar las cosas así como así, con todos los problemas que había provocado.
Subió escaleras arriba dejando atrás a un muchacho aún en el sitio donde había estado mirando por donde ella se había alejado como un rayo.
Durante mucho rato después de la cena la estuvo buscando, reviso pasillos y no la encontró. Sidney había huido tras la cena con rapidez, Severus no tenía otro remedio que esperar hasta la clase de mañana para verla y conversar. La verdad es que añoraba que no fuera ella quien bajara hasta las mazmorras a pasar un rato con él. Le parecía extraño que no le hubiera ido a buscar. El encuentro en el campo de quidditch fue agradable, aunque se percato de que ella estuvo más ausente que otras veces. El no cesaba de preguntarse si quizás ella estaría enfadada por algún motivo o si había algo que la atormentaba. Por eso su preocupación en hablar con ella y su fastidio al no encontrarla. Con la mente llena de dudas Severus se adentro en las mazmorras directo a su habitación donde trataría de aplacarlas rindiéndose al cansancio.
Bajo hacia el gran comedor para desayunar acompañada de Oliver. Se encontraba a gusto con él y reparaba en cómo le miraban las chicas ahora. La verdad es que esa barba le estaba dando un toque muy varonil, ahora parecía como más seguro de sí mismo, menos nervioso. Sidney había notado que incluso su forma de andar estaba comenzando a cambiar, ahora iba ligeramente más erguido. La verdad es que se preguntaba el por qué del cambio y miles de hipótesis surgieron en su mente. Confiando en que el encaprichamiento de el hacia ella ya habría pasado se atrevió a decírselo mientras caminaban.
-Oliver ¿te importa que te pregunte algo?
-Ya lo has hecho-le dijo sonriendo-Acepto otra pregunta más claro.
-Bueno, no tienes por qué contestar pero ¿a qué se debe el cambio?
-¿Cambio? ¿Qué cambio?-contesto él como si no tuviera idea.
-Me refiero a tu aspecto, mírate. Ahora pareces más adulto, con la barba-señalo hacia su cara-La postura más erguida, no sé, el porte. ¿Algo debe haber detrás no? ¿O decidiste una mañana simplemente cambiar?
El muchacho la sonrió y siguieron caminando.
-No se debe a algo, sino a alguien. A mí mismo.
Ella le miro extrañada sin entender a qué se refería.
-Una mañana me levante, y vi mi reflejo, realmente lo vi. Era un chico muy tímido e inseguro, eso era lo que veía, eso es lo que era. No quería serlo más, así que me propuse cambiar. Fue poco a poco hasta llegar a esto. Ahora estoy contento.
-Me alegro-contesto Sidney aliviada-Estoy segura de que a partir de ahora podrás ser...
-No me has dejado terminar-el chico paró en seco y tomo una de sus manos-Estoy contento del resultado, no solo del cambio, sino del cambio que parece haber provocado en ti.
Beso su mano y la miro de una forma muy sensual, Sidney estaba segura de que ella había respondido a su mirada con una mezcla entre lastima, sorpresa y una pizca de asco. No, otra vez no. ¿Qué diablos le hago para que este así? ¿Por qué no entiende que no me gusta?
-Señor Hicks, señor Hicks-dijo una voz que lo saco de la situación soltando la mano de la chica-Por favor, sería tan amable de no obstaculizar el pasillo. Para gestos de afecto están otros lugares, gracias-dijo Minerva pasando por su lado mientras les dedicaba una mirada reprendiéndoles.
Sidney aprovecho la ocasión para librarse de esa escena, tomo ventaja y se marcho hacia el comedor, dejando atrás a Oliver.
Una vez en el comedor se escabullo entre los asientos y se puso en un grupito de chicas de 5º con las que había hablado algunas veces. Vio llegar a Oliver y como la buscaba con la mirada, la encontró pero el sitio donde ella se había sentado estaba muy lleno así que tuvo que resignarse a dejarla ahí sin poder continuar. Sidney se alegro mentalmente de ello.
Mientras desayunaba dirigió su mirada varias veces hacia la mesa de profesores, se encontró con esos ojos que buscaba. Tan serio y recto como siempre, bebiendo café mientras leía El Profeta se encontraba Severus Snape, quien se dio cuenta de la mirada incesante de ella y por encima de su periódico la miro varias veces. Asegurándose de no ser vista le dedico una sonrisa y volvió a su desayuno mientras retomaba la conversación con las chicas.
-¿Os habéis fijado en Oliver?-comento una de las chicas a su lado.
-Claro que me he fijado-respondió otra-Pero parece que el solo tiene ojos para una ¿no es así Sid?
Se atraganto un poco con la tostada poniéndose algo roja.
-No sé de qué me hablas-contesto con timidez.
-Claro, claro. Aunque déjame decirte que si no estás interesada déjale en libertad, el pobre no hace más que ir detrás de ti sin fijarse en el resto-le respondió haciendo un falso puchero.
-Si fuera por mi te lo cedería encantada, el caso es que esta demasiado obcecado.
Las chicas comenzaron a reírse mientras le miraban.
-¿Se te ha declarado ya?
-Casi, la verdad no quiero que lo haga, me cae bien pero...
-¡Uf! Eso es peor-dijo otra chica-Créeme, aunque un chico te caiga bien si no sientes nada por él y el si lo siente por ti tendrás que romper lazos si o si.
-Cierto.
-Es verdad.
El resto solamente asintieron.
-Lo sé, y es por eso que espero que no lo haga. Para mí es un buen muchacho y no me gustaría tener que perder su amistad.
-Pues tarde o temprano tendrás que hacerlo.
Siguieron desayunando mientras comentaban la situación de cada una y al menos se divertían un poco en medio de todo ese ambiente tan extraño.
Tras desayunar Sidney busco a sus amigas y se dirigieron juntas hacia Encantamientos, donde pudieron comprobar dos cosas: que el nivel era muy superior y que el profesor Flitwick este año no era tan majo como antes. El hombre se esforzaba sobre manera por mantener el orden en clase, enseñar cosas difíciles pero de gran utilidad para cuando salieran afuera y ya no toleraba las burlas o las catástrofes en clase. Ella a duras penas pudo copiar toda la parte teórica y en la parte práctica le salió un hechizo repulsor tan débil que Flitwick dejo claro su descontento haciendo que por primera vez se sintiera avergonzada en clase.
-¿Soy yo o Flitwick esta paranoico?-pregunto irónicamente Helena.
-Paranoico no sé pero el buen humor se lo debe haber chupado un dementor, ha estado tan...distinto.
-¿Lo dices por lo que dijo sobre tu hechizo?-dijo Romina.
-Si, es la primera vez que un profesor tiene queja mía.
-Bueno, no deberías preocuparte, como tú dices es la primera vez y además se lo ha dicho a toda la clase, no te pongas así. Además ya deberíamos estar acostumbrados, con Snape de profesor aguantar burlas o comentarios crueles es ya una asignatura obligatoria que debería inmunizarnos a comentarios de otros profesores-contesto Helena.
Ese comentario hizo que Sidney se molestara un poco, lo que obligo a Romina a darle un ligero codazo para que cambiara de cara.
-Bueno chicas os dejo, me voy a la biblioteca y vosotras deberíais hacer lo mismo-señalo Helena a ambas antes de dar media vuelta e irse para aprovechar la hora libre.
-Creo que ambas deberíamos aprovechar para charlar ¿no crees?-dijo Romina arrastrando a su amiga por los pasillos hacia el exterior.
-Oye que voy a ir, no hace falta que me arrastres.
Pero era inútil, su amiga la llevaba bien sujeta, como si temiera que en cualquier momento se fuera a escapar. Antes de llegar a las puertas que daban acceso al exterior chocaron con una persona.
-Vaya, vaya ¿los Gryffindor quieren comenzar a perder puntos tan pronto?-ambas chicas se quedaron calladas mirandole-10 puntos menos para usted señorita Green y otros diez menos para usted señorita Potter.
Ambas chicas le miraron sonrojándose tratando de marcharse lo más rápido posible, Sidney no quería que Severus entrara en la mente de Romina y descubriera que ella ya lo sabía todo.
-¿Se puede saber que hacen por los pasillos en vez de en clase?
-Disculpe profesor pero tenemos una hora libre.
-¿Y así es como la aprovechan? Dígame señorita Green ¿donde lleva con urgencia a su amiga?
-Pues nosotras íbamos...
-Íbamos a realizar un trabajo al aire libre, la biblioteca está muy abarrotada ¿verdad Romina?
-Si, si.
La mirada de Severus se centro en ambas, se veía impasible, tratando de buscar el menos ápice de mentira en ellas, al principio miro a Romina y luego a ella. Sus ojos se escrutaron unos segundos más que la mirada con su amiga y finalmente el se dio media vuelta dejándolas ir.
Apresuraron el paso por los terrenos hasta llegar cerca del lago. Romina se aseguro de que no había nadie cerca y por fin soltó.
-Se nota que no te has acostado con él en días, la testosterona contenida acentúa su mal humor.
-¡Romina!-dijo riéndose Sidney mientras se sentaba.
-¿Tengo razón?-pregunto su amiga más bien afirmando mientras la observaba.
-Bueno, el verano, ya sabes...no ha habido mucho tiempo-comento ella sonrojada.
-Por tus cartas creí que al menos os habíais visto.
-Y nos vimos, pero solo hubo tiempo para un poco.
-¡Ay! No entiendo como teniendo a una chica como tú no inventa cualquier excusa y deja sus clases para fugarse contigo a cualquier lado.
-Romina, no es tan fácil.
-¿Ah no? Explícamelo entonces.
-Bueno, nuestra relación no es solo sexo ¿sabes?
-¿Relación? Entonces el ¿ya ha dado un siguiente paso? ¿Te ha pedido algo serio?
Sidney se quedo en silencio y agacho la cabeza.
-Deduzco que no-comento su amiga-¿Qué es lo que ocurre? En serio, no lo entiendo. Eres tan decidida, tan fuerte ¿cómo es que se te resiste echarle el lazo?
-No es echarle el lazo-replico Sidney-Yo no quiero atar a mí a una persona, mucho menos a él.
-¿Entonces qué?
-Quiero que esté a mi lado, pero no por obligación.
-Por amor-completo su amiga-Cariño, eso es muy tierno, pero vivimos en el mundo real y de momento lo único que has conseguido es acostarte un par de veces con el...o más bien, el ha conseguido acostarse un par de veces contigo.
-Eso no es así-Sidney bufo algo molesta-Me ha dicho que soy especial para él.
-¡Merlín! Eso si que es un logro, sacar algo de sentimiento a ese hombre si que es algo-Romina se puso a pensar mientras miraba las nubes-¿Has vuelto a insistir en algo de compromiso, relación o demás?
-No.
-Quizás ahí este el error...o quizá-de repente se calló y fue como si una idea le surgiera-¿Y si pones a prueba su capacidad de aguante?
-¿Qué quieres decir?-contesto Sidney.
-Bueno, chicos no te faltan, que tal si mueves ficha con alguno de ellos y dejas aparte a Snape.
-¿Y provocar más problemas? No, gracias.
-Hablo en serio, quizás un poco de celos hagan florecer sentimiento de su parte.
-Romina, te quiero mucho, pero estas mejor callada, en serio, como consejera no tienes futuro.
-Al menos te doy opciones, piénsatelo.
Claro que lo pensó, pero tan pronto como la idea atravesaba su mente los recuerdos al lado de el aparecían y la borraba. Romina no podía entender por la mera razón de que ella no era la que estaba junto a él, ella no era la que veía el brillo en sus ojos, los gestos tiernos hacia ella, su sonrisa. Esas cosas solo las veía ella, y estaba feliz de hacerlo. Aunque las dudas estaban ahí, como si de bacterias se trataran, pero ella trataba de aplacarlas siempre con una sonrisa y recordando todos los buenos momentos a su lado.
El día paso demasiado lento para Sidney y demasiado rápido para algunos. Cuando finalmente estaba frente a la puerta de las mazmorras para terminar el día con esa clase de pociones pudo ver que era la única que tenía una sonrisa en la cara, el resto de sus compañeros tenían un gesto tan serio como el del profesor. Se rio imaginándose eso.
Los pasos comenzaron a ser cada vez más audibles y no le hizo falta girar la cabeza para saber quién era el responsable de ellos. La puerta se abrió y ella entro, la siguieron sus compañeros, quienes parecían decididos a coger el sitio más alejado posible, como todos los años. Ella sin embargo opto por su opción de siempre, en primera fila hacia el lado derecho. Dejo sus cosas en la mesa y comenzó a montar la balanza y los materiales sin perder tiempo. Cuando estaba concentrada en extender las cosas en la mesa noto que alguien ocupaba el otro asiento, levanto la cabeza y le vio.
-¿No te importa verdad?
-No, Oliver, tranquilo.
Otra vez compartir mesa con él, y encima con lo ocurrido esta mañana, giro la cabeza lo más rápido que pudo tratando de esconderla de él.
-Silencio-dijo su voz grave retumbando en todo el aula.
Levanto su cabeza y le vio en el momento exacto en que subía los peldaños y se giraba. Sidney pensó que si Severus no arrebataba corazones y enamoraba a las demás era porque no quería, porque las maneras y el gesto que tenían enamoraría a cualquiera que tuviera dos dedos de frente y buen gusto. No pudo evitar sonreír mientras agachaba su cabeza, era la típica mirada y sonrisa de una chica enamorada y no podía permitir que alguien la viera mirando así a Severus.
Snape se dio cuenta de la sonrisa en sus labios nada mas girarse, se preguntaba cual sería su motivo y si tendría algo que ver con la conversación con su amiga esta mañana o era debida a que Hicks estaba cerca.
-Otro año más soportando la ineptitud de la mayoría de ustedes, pensé que me libraría de muchos pero veo-dijo lentamente Severus mientras arrastraba su mirada hacia el lado opuesto, donde se encontraban los Slytherin-Que no ha sido así. Séptimo y último año, pociones más difíciles que solo pueden elaborar aquellos que verdaderamente comprendan y aprecien el sutil arte de esta rama. Las instrucciones en la pizarra, ingredientes en el armario, tienen hora y media.
Tras decir esto se sentó y comenzó a revisar unos pergaminos que le había dejado Dumbledore. Miraba de vez en cuando hacia la clase y lo que ocurría y su mirada siempre se escabullía hacia un lado. La veía tan preciosa, parecía ruborizada y eso no hacía más que resaltar su belleza. Apretaba los pergaminos con fuerza tratando de resistirse a entrar en su mente y averiguar por qué estaba así. La veía cortar las ramas con precisión, añadía los ingredientes con destreza y no perdía el hilo de las instrucciones. Sabía lo que debía hacer y no le costaba trabajo hacerlo. Se sentía orgulloso de ella.
Su mirada de satisfacción cambio a una de frialdad en cuanto se fijo en Hicks y sobre todo en el muchacho sentado donde todos los Slytherin. Crouch. ¿Por qué diablos tenían que compartir aula? Esto era un castigo, Severus al menos se consolaba sabiendo que estarían siempre separados, lejos el uno del otro. Después de todo lo ocurrido ella no iba a retomar las cosas con él, eso le dejaba tranquilo, lo que no le apaciguaba era la mirada incesante que el chico le dedicaba a ella. Estaba atento a su poción pero a la vez también lo estaba de ella y eso le cabreaba. Trataba de buscar cualquier mínimo error para poder restarle puntos o echarle del aula, sin embargo no los cometía. ¿Cómo era posible que alguien así hubiera suspendido los EXTASIS y estuviera repitiendo séptimo? Severus no se lo explicaba.
Había pasado casi la hora y media y se encontraba removiendo lentamente el contenido del caldero. Durante toda la clase había estado atenta a tres personas, Oliver, Barty y Severus. Trataba de no fijar su vista en exceso en ninguno para que ninguno sospechara. Se le hacía muy raro compartir espacio con ellos tres, era como estar en constante tensión, de no ser porque ya de por si las clases de pociones solían ser tensas, al menos para el resto del mundo.
Se fijo en las sonrisas que le dedicaba Oliver cada vez que se encontraba con su mirada. Pudo apreciar como alguien la observaba desde las sombras del aula y se encontró con la mirada de Barty, parecía apenada. Lo que por supuesto no dejaba de notar era esa sensación de estar siendo continuamente el blanco de la mirada penetrante de él. Una de las veces que paso por su lado para revisar las pociones le rozo la pierna discretamente mientras le sonreía cándidamente. Echaba en falta esa rutina, verle casi todos los días, hacer como que no pasaba nada. Todo, añoraba todo lo que les envolvía.
-5 minutos, comienzan a dejar sus muestras en mi mesa-dijo su voz profunda haciéndola recordar que debía coger un frasco y un poco de poción.
La clase comenzó a armar más revuelo, cada uno parecía asegurarse de que su poción era correcta antes de entregarla. Los primeros alumnos se acercaron hasta la mesa del profesor y dejaron sus muestras. Ella comenzó a recoger sus cosas y las dejo sobre la mesa, cogió el frasco y se acerco hasta la mesa. Caminaba decidida y cuando iba a entregarle su frasco su mano choco con otra. Sus ojos buscaron al dueño de esa mano y lo encontró junto a ella.
-Perdona Sidney-dijo cortésmente mientras la observaba.
-Deberías fijarte mejor-contesto ella algo molesta, volvió a mirar a Severus quien observaba la escena.
-Ambos, deberían tener cuidado, no queremos accidentes-dijo Severus arrastrando lentamente cada palabra-¿No es cierto señor Crouch? ¿Señorita Potter?
Severus alterno su mirada entre ambos pero Sidney pudo vislumbrar una variación cada vez que sus ojos se fijaban en Barty, un destello parecido a la rabia.
-Tengo cuidado señor, otros parecen no tenerlo-contesto ella dando media vuelta y marchándose de allí hasta llegar a su mesa.
Esperaba por sus amigas fuera del aula mientras contemplaba como sus compañeros iban saliendo del aula. Vio a Helena y Romina y su sonrisa apareció, tras ellas venia Severus y ella sospechaba que no era precisamente para dar un paseo.
-Señorita Potter, entre.
-¿Puedo saber por qué profesor?-pregunto ella tratando de no acudir precipitadamente ante él, eso podría ser sospechoso.
-¿Acaso esta sorda? Es una orden, soy su profesor, obedezca.
Sidney levanto la cabeza con orgullo y se dirigió hacia el aula con enfado.
En cuanto escucho como la puerta se cerraba se quedo de espaldas a él. Pronto sintió sus brazos cerrándose en torno a su cintura mientras su cabeza descansaba en uno de sus hombros, inhalando su cabello.
-Te he echado de menos-dijo él.
Ella no contesto nada.
-Pensé que ayer por la noche bajarías a verme.
Severus había querido tener un momento de intimidad con ella y por eso se había arriesgado a interceptarla tras salir de clase. Pero ver como ella no reaccionaba no le gustaba. Le dio la vuelta y la atrajo hacia el quedando cara a cara.
-Algo te molesta-dijo el seriamente-¿Qué es?
-Nada-esa palabra iba cargada de un gran significado y el no se iba a dejar engañar por ello.
Alzo su barbilla con una mano y acaricio con uno de sus pulgares su rostro.
-Mientes ¿Qué te pasa?
Sidney lanzo un bufido y se deshizo de su agarre, cogió su mochila y trato de salir del aula.
-Por si lo has olvidado soy profesor, puedo bloquear el aula. Y lo haré hasta que no me digas lo que te pasa.
Si había algo que le exasperaba era eso, tener que aguardar pacientemente para que dijeran algo. No le gustaba esperar.
Observo como ella tiro su mochila al suelo y pego su espalda contra la puerta, fruncía sus labios molesta.
-Si tanto quieres saberlo está bien, me molesta el ambiente que hay en el aula. No quiero tener que compartir espacio con tanta testosterona junta. Me molesta que me trates de una manera tan brusca. Acepto que la gente no sepa lo que tenemos pero no por ello tienes que tratarme como una basura.
Así que la chica estaba molesta por eso, se había dado cuenta a la primera del ambiente que se vivía. Se maldijo un poco por ser tan obvio, pero estaba claro que no le gustaba que los demás admirasen lo que era suyo.
-Eso se puede solucionar con un pequeño error de cálculo en la siguiente de mis clases, un par de explosiones y menos testosterona de la que preocuparse-sonrió un poco al ver la cara de susto de ella-Ah y por cierto, soy Severus Snape, por si no te has dado cuenta mi forma habitual de tratar a la gente es así. Si te tratara de un modo civilizado sospecharían.
Seguía observando su mueca de molestia aunque ahora era ligeramente menor.
-Te espero tras la cena, en el lago-se atrevió el a decir.
Vio como una chispa de alegría se encendió en sus ojos y una tímida sonrisa se vislumbraba en ellos. Dirigió su varita hacia la puerta quitando el hechizo y ella tomo sus cosas girando para irse.
-No sé si iré-dijo con un poco de arrogancia.
-Lo harás-sentencio el muy confiado a lo que ella se giro para verle antes de cerrar la puerta-Y lo sabes.
Buenas! Perdón y mil veces perdón. Se que he tardado más de lo que suelo hacer. La razón: trabajos de la uni =S y otro fic en el que estaba inmersa y que tenia que subir antes del 31.
Como siempre, gracias por la lectura ^_^ anima mucho ver que el contador sigue subiendo y que hay gente que se toma tiempo en leer esta historia.
Gracias a los reviews a mi comentarista en Brasil, Alexza Snape y Dulceysnape =D Os puedo decir que poneis una sonrisa en mi cara cada vez que veo alguno de vuestros reviews.
A modo general diré que aquellas que no soporten a Barty (como es el caso de Alexza xd) lo siento pero van a tener que convivir con el porque es parte en esta historia, espero que no os desespere mucho.
También decir que en mi cabecita tengo el como continuar (es decir la parte esencial de esta historia) pero no quiero hacerlo de un modo brusco, asi que no os frustreis si veis que algunos capítulos no tienen tanta importancia como otros. Es simplemente para que os habitueis y las cosas no sean tan de sopetón.
Me despido con un gran saludo y mil gracias por haber soportado la espera! Buen comienzo de semana!
