¡Hello mina! Gracias por leer y por los review, me han hecho ilusión ^^

Espero que este capítulo también os guste, los iré entrelazando con el manga y anime ;)

Sin más que añadir ¡comencemos!

¡AYE SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR!

¡Fairy Tail no me pertenece, es de Hiro Mashima!

…..

Ooo CAPITULO 2 : LA LLAVE DE LOS CIELOS ESTRELLADOS ooO

La madre sin dejar de observar a su pequeña decidió romper el silencio que se había formado en la sala – Esta bien mi pequeña princesa, te enseñaré una canción muy muy especial y si quieres la podremos practicar, siempre y cuando, para que nadie nos escuche la repasemos en silencio…así se ara aún más especial, que te parece mi idea tesoro? – terminó de decir dulcemente la madre.

-mmmmm…está bien mami – dijo la pequeña aun con cara de interrogante.

- que sucede tesoro? – contestó Layla al darse cuenta de la cara de la pequeña.

- mmmmmmmmmmmmmmm…es que…mami no entiendo cómo podemos practicar una canción en silencio… - dijo la pequeña con un leve sonrojo.

- ah eso…eso es lo que la hace aún más especial cariño – dijo la madre en tono cariñoso – se tiene que practicar en silencio sin hacer apenas ruido, solo la podremos cantar cuando llegue el momento – acabo de decir la mujer con una leve sonrisa.

- mm…está bien mami, no lo acabo de entender…pero seguro que es una canción muy especial – dijo Lucy con una gran sonrisa.

- bueno tesoro, es muy tarde y ahora no podremos empezar así que…que tal si te leo un cuento? – dijo la madre esperando respuesta.

- ¡Siiiiiiiiiii! Vamos mami corre – dijo la pequeña saliendo de esa gran sala cogida de la mano de su madre.

Madre e hija corrían a toda prisa por los pasillos de la gran mansión acompañadas por una gran sonrisa y unas risas, ambas cogidas de la mano, haciendo una estrepitosa entrada en la habitación de la pequeña Lucy.

( estrepitosa si…como iban corriendo y sin soltarse de la mano…al intentar abrir la puerta entre las dos…ambas cayeron dentro de la habitación… pero sin dejar de reír. )

La habitación de la pequeña tenía el suelo de parque, como casi toda la casa, paredes rosas con una montura blanca en la parte de arriba. Unas ventanas enormes que dejaban ver un paisaje de cuentos de hadas ya que enfocaba un poco de rio, parte del jardín de la mansión, y al horizonte un bosque espeso y casas.

Una gran cama alta de sabanas sedosas de color rosa, hueso palo y lila ( la pequeña utilizaba una pequeña escalerita rosa para subirse a la cama ) rodeada de muchos cojines.

Disponía de una zona donde había una pequeña mesa con dos sillas blancas, para poder jugar y beber té con su muñequita Michelle.

Un gran lavabo con una gran bañera, ya que a la pequeña le encantaba estarse horas, y por decir horas quiero decir horas…dentro del agua chapoteando, y un gran armario vestidor con preciosos vestidos que su madre le compraba y dos grandes puertas blancas para poder salir y entrar de esa alucinante habitación.

Madre e hija, se miraron mutuamente riendo por lo patosas que habían sido, levantándose lentamente del suelo. La madre cogió a su pequeña en brazos y la llevo a la cama, poniéndole así un pijama rosa de manga y pantalón largo lleno de conejitos blancos.

Después de ponerle el pijama sin dejar de jugar con la pequeña, haciéndole cosquillas, la dejó entrar dentro de las sabanas y la tapó junto a su querida muñequita Michelle.

Una vez Layla arropó a la pequeña y a su muñeca empezó a hablar.

- Y bien mi pequeña princesa, que libro quieres que te lea esta noche? – pregunto la madre.

- Me gustaría…mmmm…ya sé – dijo la pequeña con estrellas en los ojos – quiero que me leas mi preferido, ese que está al lado de la mesita mami - dijo la pequeña igual de emocionada.

- A ya veo…este es el que te he leído muchas noches verdad? – Preguntaba la madre con una sonrisa.

- Si! – contesto la niña abrazando más fuerte a su muñeca.

- hahaha – empezó a reír la madre al ver semejante escena.

De golpe la madre cambió su risa por otra con un deje de tristeza mezclada con recuerdos.

- Mami…no te gusta el libro? Si quieres puedes leerme tu preferido…no te pongas triste… - dijo la pequeña al notar el cambio de su madre.

- aaa…no pasa nada pequeña es solo que recordé una cosa…pero no te preocupes - dijo está volviendo a una sonrisa maternal llena de cariño.- Pero sabes qué? – dijo la madre distrayendo a la niña de lo que acababa de pasar.

- mmmm…? - dijo la niña confusa.

- Hoy te leeré un cuento aun mas especial que este, ya sé que te gusta mucho este de dragones, magia, hadas, etc. pero te leeré mi cuento favorito de cuando yo era una niña, te parece bien tesoro? – dijo la madre.

- ooo un cuento de cuando mami era como yo? – dijo la niña emocionada. – si si si siiiiiii! – siguió contestando esta.

- bien tesoro presta mucha atención – dijo la madre para enseguida comenzar a leer.

LA LLAVE DE LOS CIELOS ESTRELLADOS.

Había una vez, una niña de cabello rubio como el sol y fino como la seda que siempre estaba sola y triste.

Un día la niña llegó a un bonito pueblo donde la gente usaba magia, cada uno diferente. La niña que admiraba todo eso empezó a adentrarse hasta que escucho una conversación que tenían dos mujeres.

La primera mujer le hablaba sobre una historia, no más bien un mito, decía que para buscar la felicidad eterna existía una magia aún más poderosa de la que había sido observada en todo el pueblo, se trataba de un reloj.

La segunda mujer le contestaba diciendo que había escuchado de esa historia en otros pueblos y que se decía que el reloj tenía sus piezas esparcidas por todo el mundo, así que era imposible que volviera a ser montado y hacerlo funcionar.

La pequeña al escuchar solo esa breve explicación, y sin prestar más atención de nada mas, decidió que iría en busca de las piezas del reloj y así inició su viaje.

Fue por muchos países, pueblos ciudades en busca de más información hasta que encontró un libro llamado vida de la mecánica, en este libro encontró lo que al parecer eran dibujadas las formas de las piezas del reloj junto a sus posibles localizaciones. Comenzó a leerlo y ubicando los lugares en un mapa que poseía no sin antes acabar de leer una frase "el tiempo está grabado y luego descenderá el caos".

La niña que no le dio gran importancia pensó en que esas seis piezas del reloj que estaban dispersas serían sus seis llaves de la felicidad, así que esta empezó a mirar el mapa en busca de su primer destino.

Pasaron meses desde que la pequeña comenzó a buscar sus seis llaves de la felicidad sin percatarse que aunque ya tenía cinco de ellas, no se sentía más feliz, sino que todo lo contrario, siempre cargaba sufrimiento…pero eso no le impidió seguir hacia adelante juntando todas las llaves de la felicidad y así poder montar el gran reloj.

Layla se dispuso a cerrar el libro cuando de repente su hija le quiso preguntar.

- Mami, ese libro no me gusta es muy triste…esa pobre niña no tenía amigos siempre estaba triste y sola…porque es tu libro favorito mami? No lo entiendo…- decía la pequeña medio dormida.

- bueno tesoro…verás no siempre las cosas son tan simples…y no siempre tienen que acabar mal…- le decía Layla a su hija - pero ya hablaremos mañana si quieres, ahora es muy tarde y debemos irnos a dormir. – acabo de decir la mujer a su hija.

Layla le dio un tierno beso a su hija en la frente y le dio las buenas noches, despidiéndose así para irse a dormir. Antes de cerrar la puerta de la habitación volvió a girar su rostro mirando a lo lejos a su hija…

( Mi pequeña Lucy…espero que hayas prestado atención a todos los detalles importantes de la historia, nadie dijo que no se podía volver a escribir esta misma con finales diferentes…ya que desde hace cientos de años esta historia se escribe según la persona a quien toca…mi pequeña espero que tu tengas más suerte…)

Y con estos pensamientos la madre cerró la puerta de esa bonita habitación dirigiéndose hacia la suya propia.

Bien espero que os haya gustado, si leéis el manga o miráis el anime esta historia o cuento, es la parte que aparece el reloj.

Gracias naya27 por tu apoyo y espero que esta parte te guste también.

¡Y gracias a todos los que habéis leído! Arigato!

¡Byee!