Nada de lo que aparece aqui me pertenece (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.


¿Me quieres?

Estaba frente a su plato de empanada de calabaza comiendo poco a poco, levantaba su cabeza solamente con un motivo, verle. Desde que la cito en el lago ella le había estado dando vueltas a muchas cosas, entre ellas que últimamente Severus parecía más interesado y más cariñoso. Antes tenía que ser ella quien tenía que proponer las cosas. Se preguntaba a qué podía deberse. Le miraba mientras este cenaba ajeno, o al menos eso la hacía creer, a sus miradas. Estaba tan serio que estaba segura de que si le contaba que tras la cena estarían en una cita romántica junto al lago seguramente la encerrarían en San Mungo de por vida.

Un codazo la interrumpió de sus divagaciones y miro hacia la persona que se lo había dado.

-¿Qué? ¿Qué pasa?-dijo ella en voz baja.

-Estas ida totalmente-contesto Romina-Entiendo que te guste pero...-añadió en voz baja-O disimulas un poco o lo notara hasta Dumbledore. Deja de mirarle.

-Perdona-contesto ella tímidamente.

-¿Habéis quedado?

-¿Quedar? ¿Con quién?-pregunto de repente Oliver asustándolas.

-Oliver ¡eres un cotilla! No te han dicho que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas-dijo Romina.

-Perdonad señoritas, es solo mero interés. Me preocupo por vosotras-dijo él con una sonrisa.

-Por nosotras o por una sola-replico Romina para ella misma pero sabiendo que la escucharían.

Tanto Sidney como Oliver se pusieron a mirar en direcciones distintas, tratando de pasar ese momento de vergüenza como podían. Afortunadamente un chico de 5º se acerco hasta ella sacándola de esa situación.

-Perdona-dijo tocando suavemente su hombro.

Ella se giro y miro al chico de arriba a abajo para luego decir.

-¿Si?

-Perdona que te moleste-decía el chico muy nervioso-Mi nombre es Harvey Finn-tendio su mano pero esta se quedo en el aire puesto que ella no le devolvió el saludo.

-¿Que quieres?

-Veras...yo, se que eres la capitana de quidditch de Gryffindor y...me preguntaba, bueno...

-¿Si?...-lo animo a continuar ella.

-Bueno...si, vas a hacer...

-Creo que te pregunta por las pruebas-completo Helena.

El chico asintió bastante sonrojado.

-En primer lugar deberías aprender a no tener miedo en saludar a una persona si lo que quieres es volar con una escoba a cientos de metros del suelo-el chico enrojeció al instante-En segundo lugar estoy cenando, no es lugar para que preguntes por ese tipo de cosas. Tercero, ese tipo de informaciones siempre las comunico con anuncios, o sino a través de alguno de los jugadores. No debes dirigirte a mí.

-Yo...yo, lo siento-contestaba el chico tímidamente.

-Vuelve a tu asiento y cena por favor, no quiero que hagas más el ridículo-espeto Sidney.

El chico se alejo de allí rápidamente y sus amigas se la quedaron mirando.

-¿Qué?-contesto ella volviendo a comer.

-He visto de nuevo a Sidney-contesto Romina-Estoy emocionada-dijo fingiendo dramáticamente.

-Oye para ¿si?

Helena, Romina y ella misma comenzaron a reírse mientras Oliver las miraba desconcertado.

Apareció el postre y cuando estaban comentando sobre un trabajo para Defensa sus ojos se giraron automáticamente hasta la mesa principal donde un profesor se estaba levantando.

-Vaya, parece que Snape se marcha temprano-comento Helena.

-Seguro está deseando encontrar a alguien por los pasillos para quitar puntos-dijo Barty.

Mientras ambos reían Romina dijo al oído de Sidney.

-Quitar puntos u otras cosas más intimas.

Sidney pellizco el brazo de su amiga.

-¡Auch! Eso duele-replico ella.

-¿Que tramáis?-les pregunto con una mirada interrogatorio Helena.

-Nada-respondieron al unisonó.

Sidney se dedico a terminar de cenar sin hacer ningún comentario más.


En cuanto llego al lago pudo ver que entre las sombras estaba escondido alguien. Se acerco hasta el sitio y le vio.

-Me hiciste esperar.

-Como tú a mi muchas veces-replico ella con una sonrisa.

La figura salió de entre las sombras y se acerco lentamente hasta ella. En su cara tenía ese brillo que había visto antes en el despacho. La tomo de la mano y la llevo paseando hasta el lugar al que siempre iban.

-Buen humor-afirmo ella.

-Normal-contesto él.

-Si fuera normal estaría viendo tu ceño fruncido-le miro a los ojos-¿A qué se debe?

-Nada especial.

Se detuvo en seco y le miro algo molesta. Él le devolvía la mirada sin saber muy bien que le pasaba. Al ver que el no entendía nada comenzó a caminar dejándole atrás.


Se dio cuenta que ese día ella no estaba tan contenta como otros, parecía de esos días en los que a pesar de todo lo que hagas crees que todo va mal. Trataba por ello de moderar sus comentarios y no dejar a relucir su vena cruel. Trataba de comprenderla y hacer que pasara un rato agradable pero ella no estaba cooperando así que se estaba desesperando. Cuando lo miro fijamente y después lo dejo allí tirado quería explotar. Gritarla, llamarla insolente. Pero lo único que hizo fue bufar y tratar de relajarse.

Siguió el camino que había tomado ella, quien seguía caminando varios metros por delante de el, y se contenía.

Cuando finalmente llegaron y ella se quedo quieta, mirando al lago y con los brazos cruzados él se acerco hasta ella.

-¿Qué te pasa? Ahora en serio.

Ella seguía en silencio y tuvo que tomar su rostro entre sus manos para que le mirara a los ojos.

-Severus...tu-dijo Sidney con voz débil.

Se quedo unos segundos esperando que continuara pero no lo hizo, así que la siguió mirando animándola a continuar.

-¿Me quieres?-se atrevió finalmente a completar mirándolo con tristeza.

Eso era algo que definitivamente no esperaba.

No tenía experiencia alguna en cuanto a mujeres, menos aún en relaciones. Pero lo que si sabía es que eran complicadas. Una de las cosas que le gustaban de que las mujeres no se fijaran en el era tener que librarse de enfados o peleas por temas como esos. Se imaginaba lo terriblemente enfadada que se podía poner una mujer con la respuesta de su pareja. Pero al no tener relación alguna jamás había pensado que peleas de ese tipo podían sucederle a él. Pero ¿acaso estaban en una relación? La cabeza de Severus trabajaba a mil por hora con esas dos simples palabras pero que albergaban tanto contenido y que podían definir su futuro.

-Déjalo, ha sido una pregunta tonta-dijo ella e inmediatamente se deshizo de su agarre y se alejo varios metros de el.

Sabía que se estaba ocultando para no mostrar la decepción en su rostro, probablemente las lagrimas de tristeza que también se estaban agolpando en sus ojos ante la no reacción de el. Joder, el no quería verla así, no quería hacerla llorar, pero tampoco pretendía mentirla. ¿Ser sincero entonces? Tampoco sabía muy bien lo que podría decir. En ese instante Severus tomo la decisión de dejar que hablaran sus sentimientos.

Se quedo donde estaba pero comenzó a hablar para ella.

-Nunca he tenido una relación-dijo el comenzando a ser sincero, creía que se le haría más fácil si ella continuaba de espaldas como lo hacía ahora-Jamás pensé que tendría una. Si he de ser sincero te diré que solo he conocido dos veces el amor-se quedo callado unos segundos tratando de continuar-Conocí el amor que me dio mi madre pero que no me dio mi padre.

Vio como ella se giro y le miraba con tristeza.

-Y luego conocí otra clase de amor.

-¿Te enamoraste?-pregunto ella.

-Si-respondió el-Me enamoré de una chica, la amé desde que era pequeño. Una vez te conté algo acerca de mi infancia y mi adolescencia.

-Lo recuerdo-le contesto ella-Esa persona de la que te enamoraste ¿fue la que me contaste que fue tu único apoyo?

Severus asintió.

-Ella...-estaba haciendo un gran esfuerzo por hablar de ese tema todo el rato como si fuera en pasado-fue todo para mí. Pero solo me veía como un amigo, jamás me atreví a decirle nada, aunque lo hubiera hecho ella...bueno, tampoco se habría fijado en mí.

Sidney se acerco hasta el quedando frente a frente y le acaricio el rostro.

-No digas eso, ¿cuantas veces tengo que decirte lo hermoso que eres?-dijo ella con ternura.

-¿Hermoso?-cogió una de sus manos y la situó en su nariz-¿Llamarías hermoso a esto? ¿O a esto?-dijo poniéndola en sus mejillas-¿O a esto?-termino poniéndola en su pelo.

-Si-contesto tajantemente ella, hizo el recorrido inverso desde su pelo a sus mejillas y su nariz acariciándolo con cariño-Para mí, y para cualquiera que tenga sentido, eres perfecto-Severus bufo en respuesta-Estoy segura que si le hubieras dicho algo a ella habría aceptado encantada. Cualquier persona que te conozca te querría.

-Todos los que me conocen me odian.

-Eso es porque tú no te muestras como eres o porque ellos no se molestan en conocerte a ti. En la primera opción es por tu culpa ¡No me mires así! Sabes que llevo razón. En la segunda, si esas personas no se paran a conocerte es que no valen la pena.

Esas palabras eran muy tiernas y lo único que pudo hacer fue acariciar su rostro con delicadeza.

-El caso es...que la ame, durante mucho tiempo y con mucha intensidad. Es de esas cosas que dejan una huella profunda. Reconozco que cuando tu apareciste en mi vida yo ni siquiera te tomaba en cuenta-ella le miro algo molesta-Lo siento, estoy siendo sincero. Pero con el paso del tiempo te he ido conociendo y te has ganado un hueco aqui-cogio su mano y la puso en su túnica, justo donde palpitaba su corazón-No puedo decir que el espacio que ocupas sea entero, pero si te aseguro que eres la primera que ha conseguido un trozo. No quiero prometer cosas que no sé si pueda cumplir, ni darte falsas esperanzas, solo trato de ser sincero y honesto, porque sé que te lo mereces.

Cuando no te veo te echo de menos, cada vez que estoy a tu lado me haces estar contento. Me encanta conversar contigo, aunque a veces opinemos cosas distintas y peleemos-dijo con una sonrisa-Disfruto con tu risa, con tu mirada. Muero a cada instante que no sé lo que estas pensando y me encanta saber si piensas en mí. Sueño contigo. Te tengo presente en mí día a día. Creo que todas esas cosas son bastante claras para que sepas que si, siento algo por ti. Pero...creo que para mí, es muy pronto decir esas dos palabras. Pero si te puedo asegurar que representas mucho, muchísimo para mí.


Se quedo mirándole, sabía que esas palabras de sinceridad le habían costado horrores, se sentía especial por ser la persona a la que se las confiara. Que no le prometiera cosas que no sentía, a pesar de que le doliera saberlo, pero prefería saber que pasaba por su mente y su corazón antes de estar engañada. Trato de asimilar todas las cosas que el había dicho y puso en orden sus ideas.

-Gracias, por confiar en mí. Y por sentir eso hacia mí, soy afortunada-se acerco hasta sus labios y le dio un beso suave, devolviéndole en el todo lo que él la hacía sentir-No quiero forzarte a sentir nada más, pero si te prometo que me voy a ir ganando trozo a trozo tu corazón al completo. Estoy enamorada de ti Severus, te quiero con tanta intensidad que me asusta. Pero confió en ti. Siempre lo haré.

Se fundieron en un beso que representaba para ambos muchas cosas, pero quizás fue el más dulce. Sentían esa chispa, el cosquilleo en el estomago de cuando estas con la persona correcta. Las chispas del amor. Cuando se separaron a Sidney no le hacía falta un espejo para saber que su cara estaba completamente sonrojada. Había sentido esa conexión y su fuerza a medida que el beso se iba intensificando. Noto como toda su sangre se agolpo en su cara mientras su corazón palpitaba frenéticamente, como si fuera la primera vez que le besaba.

-¿Sabes? Algún día acabaré en San Mungo por tu culpa-dijo ella riendo-Mi corazón va a otro ritmo cada vez que te toco o nos besamos.

-Eso tiene arreglo-el hizo el amago de alejarse pero ella no se lo permitió y se lanzo de nuevo a sus brazos-¿No me dejaras escapar?

-Jamás-dijo Sidney acomodada en la calidez de sus brazos recostada en su pecho-Acostúmbrate a tenerme siempre a tu lado. Nunca te abandonaré, pase lo que pase.

-Eso suena muy fatalista-respondió Severus cínicamente.

-Suena romántico-replico ella con voz tierna.


Se sentaron junto al árbol mientras se acariciaban, finalmente Sidney acabo recostada en sus piernas mientras se miraban fijamente y el acariciaba su pelo. El silencio de la noche invadía esa escena y este se vio interrumpido por ella.

-Severus

-¿Mmm?

-Si te digo algo ¿te enfadarás?-pregunto ella inocentemente.

-Depende de lo que sea.

Se quedo callada aunque mirándole, no sabía si era el momento para decirle algo así.

-Soy experto en introducirme en mentes ¿de verdad quieres eso?-acabo diciéndole el ante el silencio de ella por respuesta.

Lo reto con la mirada aunque cerró los ojos en el último instante impidiéndole el acceso pero había sido demasiado tarde.

Severus vio varios pensamientos arremolinados en su mente. El primero que apareció fue el del encuentro con Barty en las escaleras, la sonrisa de ese chico le enervaba. El recuerdo se trasformo en una neblina dando paso al siguiente, en este podía observarse a sí mismo en la clase de esta tarde, veía como ella se reía y como él la miraba preguntándose el motivo de su risa. Esto dio paso a un paseo entre ella y Oliver. Parecía que se dirigían al comedor. Veía como él estaba siendo muy caballeroso y como la hacia reír en cada ocasión que tenia. Cuando escucho el trozo en el que ella le pregunto por qué se debía su cambio se sintió algo nervioso, aunque la respuesta que dio el le tranquilizo. Pero lo que vino a continuación no lo hizo, observo enfadado como la cogía de la mano, como la besaba y como le daba a entender que cambiaba por ella. En otras palabras, se estaba declarando sutilmente, solo que a Severus no le parecía tan sutil. Salió de sus pensamientos y se encontró con los parpados fuertemente cerrados de ella.

Tras unos segundos donde recupero gran parte de la calma pudo hablar.

-Hicks sigue sin rendirse ¿no?

Abrió los ojos y se encontró con los suyos, parecía asustada.

-¿Cómo…

-Con cerrar los ojos simplemente no vale para bloquear un ataque así.

-¡Eso no vale! Deberías habérmelo dicho-contesto Sidney.

-No cambies de tema-dijo Severus mientras alzaba una ceja-¿Qué piensas hacer?

-¿Cómo que pienso hacer? Creo que está bastante claro. Ignorarle.

-Creo que está bastante claro también que eso no sirve, le has ignorado hasta ahora y mira de lo que te ha servido.

Sidney levanto su cabeza de las piernas de él y se quedo sentada mirándole.

-¡No me vengas tu también a decir lo mismo! Me parece un chico agradable y me da pena tener que apartarle de mi lado.

-Creo que lo que te da pena es no tener a alguien al lado admirando tu belleza-dijo el sarcásticamente.

Pudo ver como ella fruncía los labios y supo que la había hecho rabiar, le encantaba verla así.

-Eso no es cierto-le reprocho-A mí solo me basta con que la admires tu.

No pudo evitar agarrarla para estrecharla junto a él, beso su cabeza mientras cerraba los ojos y disfrutaba con su olor.

-Eso ya lo hago-susurro Severus-No tienes por qué tener a otros que lo hagan.

-Estas celoso-contesto ella con una sonrisa.

-No lo estoy, lo estaría si fuera un rival digno…pero el…

Escucho como ella reía cerca de su cuello y le entro un escalofrió al sentir su aliento tan cerca de su piel. Bajo la mirada y vio ese brillo que siempre solía tener cuando estaba a su lado.

-Me gusta verte así-confeso-Te ves tan hermosa.

Sidney sonrió y solamente le miro embelesada.

-Sigo sin entender cómo te has podido fijar en alguien como yo, soy tremendamente afortunado de tenerte, con solo ver esta mirada me haces sentir feliz.

Ella se acerco hasta sus labios y comenzó a besarle con ansia, sintió como sus manos se entrelazaban tras su nuca y como su lengua jugueteaba con sus labios. El comenzó a jugar con los suyos y unirse a ella a medida que profundizaban ese beso. Cada vez que la besaba era un momento único, no había dos besos iguales con ella, en cada uno le trasmitía emociones distintas. Ambos conocían lo que le gustaba a cada uno y Severus siempre sentía ese cosquilleo en su interior cuando ella unía sus lenguas o lamia sus labios. Pero sin duda lo mejor era cuando podía escuchar e incluso sentir sus gemidos de placer o de frustración. Le hacían sentir que no podía ser un hombre más afortunado de lo que estaba siendo.

Se separaron apenas unos centímetros mientras recuperaban el aliento, con sus frentes pegadas y haciéndole cosquillas por el contacto entre su fina nariz y la de él.

-Te quiero-su aliento chocaba contra su boca-Y no me importa las veces que tenga que repetirlo para que te quede claro.

Beso su nariz haciendo que ella sonriera y volvió a probar sus labios, ahora con algo más de ternura, parándose en cada centímetro de ellos, acariciándolos y recordando como son milímetro a milímetro.

Sus manos cobraron vida propia y una de ellas se coló por debajo de la camisa, acariciando su vientre, sintiendo el contraste entre la tibieza de su piel con el frio de sus dedos. Notaba como se estremecía ligeramente a medida que avanzaba y una sonrisa comenzó a formarse en sus labios.


Buenas! Lo primero Feliz Halloween! \m/ espero que paseis un dia terrorífico xD. Este capítulo no contiene nada de terror, más bien azucar, y mucha ^_^ pero no me podia resistir a poner un poco de dulzura.

Jo tengo que compartir mi felicidad con mis lectores, he empezado esta semana genial porque he visto en persona al guapeton de Daniel Craig (el de 007) he visto el cielo mirando esos ojos y me he derretido xd. Estuvo en Madrid en la premiere de Skyfall y yo fui a verle ^_^ ayyyy ahora solo me queda que venga algun dia de estos Alan Rickman y ya me da algo =PPPPP

Gracias por los reviews! =D

Sevsnap, me alegra que te hayas puesto así al ver la actualización :) espero que te guste este capítulo! Un saludo!

Comentarista de Brasil, muchas gracias como siempre por tus reviews! pobrecico Barty me da que se va a llevar más de un crucio xd, un saludo =)

Alexza, como siempre animandome el dia con tus reviews ^_^ creo que te tendré que regalar un paquete de tila o algo así porque la tensión entre estos tres va a ir en aumento. Muchas gracias por tus ánimos y por ser paciente :D Un saludo!

Como siempre gracias por la lectura! y dentro de poco tendreis el siguiente capítulo.

Un saludo!