Nada de lo que aparece aquí me pertenece (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.


La reunión

Siete minutos, tan solo siete, ese era el tiempo que tenían. Sidney había logrado apresurarse para salir antes de la anterior clase y poder estar pronto en pociones. Sabía que él estaba desocupado puesto que no tenía clase en esa hora. Corrió a más no poder por los pasillos, teniendo que parar en dos ocasiones, lo que le había restado tres valiosos minutos de esos diez que había conseguido por terminar antes en Alquimia. Resto diez puntos a Gryffindor a uno de los chicos con los que tuvo que parar y otros cinco puntos a un Ravenclaw por molestar a un niño de primer año.

Entro como un huracán prácticamente al aula de pociones, comprobó que solo estaba él y se abalanzo encima de él. Devorando esos labios que tanto ansiaba, tocando su piel, abrazándole, tratando de devolver el calor a su corazón. Esto era una tortura para ella, no poder pasar el tiempo que quería como ella quería era terrible. Entre beso y beso aprovechaba para preguntarle.

-¿Qué tal estas?-le dijo sobre sus labios.

El parecía más ocupado en aprovechar el tiempo que en responder a su pregunta, sin embargo la contesto, aunque con esfuerzo.

-Bien... ¿y tú?-volvió a besarla y esta vez una de sus manos se coló por debajo de su falda reencontrándose con su piel.

-Mal-respondió ella con sinceridad-Te echo de menos, mucho-agrego mientras delineaba con sus labios el contorno de la mandíbula.

-Mentirosa.

Gruño contra su piel y esto provoco una tímida risa del maestro.

Se encontraba desabotonando la parte superior de la levita para poder besar su cuello pero las manos de Severus en sus nalgas le impedían concentrarse. Con mucho esfuerzo logro su objetivo y su lengua acaricio su piel con la misma suavidad que siempre lo hacía pero con la pasión de los amantes que se reencuentran tras largo tiempo. Acariciaba su pelo con tanta ansia como el mismo estaba acariciando el suyo. Incluso que él estuviera inhalando profundamente su aroma no le parecía gracioso, era justamente lo que ella deseaba hacer y lo que sus sueños le traían cada noche.

-Iré a verte-dijo ella entre besos en su garganta-Esta noche. Solos, al fin.

-No-contesto él.

-¿Mmm?

-Esta noche no-respondió Severus.

Ella dejo de besarle y se quedo mirándole bastante enfadada, el seguía acariciándole pero eso no le hacía gracia en absoluto así que detuvo sus manos.

-¿Por qué no?

Sidney pudo notar el cambio tan radical en el, si ella había pasado de la pasión y la entrega al enfado puedo ver como el pasaba de esa pasión al desconcierto.

-Tengo reunión, los profesores tenemos reunión esta noche-El trato de continuar acariciándole pero ella se lo impedía-¿Qué pasa?

Ella se puso en pie y se alejo de donde él se encontraba.

-¿Que que pasa? ¿Que que pasa?-se giro encarándole-Pasa que estoy harta de no poder estar a tu lado, pasa que cuando intento tener un rato libre deshaciéndome de obligaciones para estar junto a ti tu lo rechazas.

-No exageres.

-¡No estoy exagerando!

Severus se levanto de su asiento y se acerco peligrosamente hasta estar frente a ella, la agarro de los brazos y pego su cara hasta estar a escasos centímetros de ella.

-¿Crees que lo único que tengo que hacer es estar a tu merced? Por si lo has olvidado trabajo aquí, tengo una serie de obligaciones que cumplir y compromisos que atender. Perdona porque el mundo no gire alrededor de tus planes y de tu agenda.

Sidney se deshizo de su agarre y consiguió alejarse unos pasos, en parte temblaba de rabia.

-¿Ves? ¿Te das cuenta de lo que estamos haciendo?-respiro hondo para tranquilizarse y seguir hablando-Para un rato que tenemos libre lo pasamos discutiendo, yo no quiero eso, quiero aprovechar el tiempo, que por corto que sea me sirva para estar contenta hasta que te vuelva a ver.

Se fijo en la cara de él, quien aún tenía el ceño fruncido y seguía en una postura arrogante, sin embargo su expresión comenzó a relajarse y sus ojos pasaron del enfado a la comprensión.

-Comprendo que tengas compromisos que hacer y lo respeto-dijo ella-Es solo que...venia emocionada por la idea de estar contigo más rato.

Agacho su mirada avergonzada por haberse comportado como una cría, sabía que Severus tenía toda la razón del mundo pero le fastidiaba que la tuviera. Cuanto desearía que tal y como le había dicho Romina en decenas de ocasiones "Teniendo a una chica como ella inventara cualquier excusa y se marchara con ella a cualquier parte" Sin embargo comprendía que eso no era así, que no podía ser así. Ambos rendían cuentas ante muchas personas y algo tan sencillo como desaparecerse era una acción tremendamente difícil.

-Perdona, no quería hablarte así-dijo el-Es solo que yo también estoy sometido a mucha presión-se acerco hasta ella esta vez con paso relajado y tomo su rostro entre sus manos-Créeme cuando te digo que desearía que vinieras esta noche, pero no sé a qué hora terminara la reunión, no quiero que desatiendas tus cosas por mí.

Ella asintió con tristeza, Severus inclino su rostro acercándose al suyo pero antes siquiera de que estos se acercaran para darse un beso los ruidos y conversaciones tras la puerta comenzaban a hacerse presentes. Molesto bufó y se resigno a darla un rápido beso en la frente. Sidney se dirigió con su mochila hacia el armario de ingredientes para esperar a que entrara más gente en la clase y poder salir sin que nadie viera que ella llevaba en clase desde antes y así evitar sospechas.

De este modo Severus abrió la puerta del aula y los alumnos comenzaron a entrar.


-Bane-llamo ella al chico que caminaba unos metros delante de ella.

Este se giro y se quedo esperándola.

-Solo quería decirte que difundas la noticia de que las pruebas para el equipo serán este sábado tras el desayuno en el campo.

-Está bien-respondió el chico-Oye...solo, bueno, disculpa por lo del otro día ¿si? Sé que no tengo derecho a hablarte de ese modo, es solo que...estoy en una situación complicada.

Sidney se acerco más a él, en realidad no esperaba sus disculpas, ese chico siempre se caracterizaba por ser un tipo duro, de los que hechizan y después preguntan.

-¿Qué pasa?

El chico señalo hacia uno de los patios para alejarse de la multitud y ella le siguió, cuando entraron y se consiguieron alejar del resto de alumnos él empezó.

-Bueno verás...tengo mucha presión.

-Como todos Bane-dijo ella algo cansada.

-No es eso, es...

-Si no me lo explicas no podre saberlo, sabes que soy de confianza.

-Lo sé, por eso te lo digo-se acerco aún más a ella y miro hacia los lados para asegurarse de que nadie los escuchara-Mi familia está siendo amenazada.

-¿Cómo?-pregunto ella temiendo haber oído mal.

-Te acuerdas de lo que hablamos por lechuza este verano-ella asintió-Pues no iba tan desencaminado, resulta que dos tipos del ministerio están investigando a mi familia, han descubierto cosas y ahora las están utilizando contra mi padre para chantajearle.

-¿El ministerio? Bane, ¿estás seguro de lo que estás diciendo? Deber ser un error, el ministerio es uno de los referentes del mundo mágico, jamás trabajarían personas con fines turbios.

-El ministerio se está convirtiendo en un pozo oscuro de víboras, créeme cuando te digo eso. Ese sitio está comenzando a dar más miedo que la propia casa de los gritos.

-¿Pero qué sentido tiene? ¿Para que querrían investigar a tu familia?-pregunto ella muy escéptica con lo que le estaba diciendo.

-Tu sabes que toda mi familia es sangre limpia-Sidney volvió a asentir-Pues al parecer eso tiene especial importancia para ellos, no sé por qué o para qué. El caso es que en el departamento que trabaja mi padre le están presionando y amenazan con echarle de allí.

-¿Por ser sangre limpia?

-¡No lo sé!-respondió el chico bastante exasperado-No tengo ni idea de que es lo que quieren, lo único que sé es que a cada lechuza que llega las cosas se están poniendo más tensas, que mi madre cada vez está más preocupada y que el único interés que tiene mi padre es que acabe Hogwarts cuanto antes y me marche. Las cosas están tan tensas que lo único que me distrae es el equipo, esa es ahora mi única fuente de alegría, lo único que me ayuda a desconectar y alejarme de esas preocupaciones. Lo único que hace que me olvide de estar angustiado cada mañana que bajo a desayunar porque me llegue una lechuza diciéndome lo peor.

Sidney no pudo hacer otra cosa que abrazarle, no entendía en absoluto toda esa trama que le había contado, dudaba de todas las palabras que le había dicho. Sabía que la situación estaba empeorando pero ella confiaba plenamente en el ministerio, jamás serian capaces de contratar a gente o de dejar que trabajen personas que hagan daño a la gente. Era simplemente impensable. Es cierto que a veces algunas de las medidas del ministro eran exageradas, pero de ahí a que se infiltre gente era un disparate. Sin embargo la preocupación en el rostro de Bane y la manera de hablar le hacían creer que lo estaba pasando mal, ese chico nunca se había derrumbado, verlo así sin duda era una señal de que pasaba algo, y fuera lo que fuera ella lo iba a apoyar.

-Oye tranquilo ¿vale? Estoy segura de que todo se resolverá y que lo más seguro es que sea un malentendido, no pienses en ello. Ahora lo único que debe importarte es tener buen ojo para ayudarme a seleccionar a los nuevos-bromeo ella animándole.

-Si, lo sé. Gracias.

-No hay de qué.

Ambos se quedaron conversando un rato más, Sidney trato de animarle y de hacer que dejara de pensar en ese tema. Cuando lo vio sonreír se alegro de haberlo conseguido. Pero sin duda todo lo que él le había contado había quedado dando vueltas por su mente, a veces con más fuerza y a veces con menos. No le encontraba sentido pero a la vez su interés se despertaba y sentía la necesidad de comprobar que lo que le había dicho no era más que un malentendido. Quizás estaba provocado por su fe en el ministerio, ¡por Merlín ella misma quería trabajar ahí! Estaba totalmente segura de que todos los departamentos eran incorruptibles. ¿En qué clase de mundo viviríamos si los aurores o los inefables no cumplieran su trabajo adecuadamente? ¿Aurores e inefables corruptos? ¡Qué absurdeces estaba pensando!


Estaba dando la última ronda por los pasillos de las mazmorras, hasta ahora solo se había encontrado con tres estudiantes y había restado 5 puntos a Ravenclaw y 10 a Gryffindor. Se encontraba bastante relajado sin saber lo que se avecinaba en la reunión, Dumbledore no había querido decir nada. Sin duda debía de tratarse de algo importante pero Severus no averiguaba el qué.

Subió las escaleras y al final de estas se encontró con Pomona quien estaba charlando con Minerva y en cuanto le vieron le saludaron.

-Severus te estábamos esperando, el resto ya está en la sala-dijo Minerva.

-Bien-contesto él y se encamino junto a ellas hacia la sala de profesores.

El silencio rodeaba los pasillos, tan solo el crepitar de las llamas de las antorchas y el movimiento de las escaleras era lo único que se escuchaba. Pero en medio de ese silencio comenzaron a escuchar unas voces, Severus acelero el paso y se encontró en el pasillo de la izquierda a unos estudiantes, cuando se acercaba hasta ellos apresuradamente ansioso por restar puntos se detuvo de golpe al darse cuenta de quienes eran. Sin embargo tanto Minerva como Pomona le habían seguido y estas se encontraban tras el contemplando la escena.

-Señorita Potter, señor Hicks ¿qué sucede?-pregunto McGonagall.

Los chicos se dieron la vuelta, ambos se encontraban agachados en el suelo ante un alumno de primer año perteneciente a Gryffindor. El chico más joven estaba llorando y su uniforme estaba en mal estado, con partes rotas y manchadas.

-Profesora McGonagall-dijo Hicks-Acabamos de encontrarnos a este chico-el muchacho se acerco hasta los profesores dejando a Sidney sola con el niño.

-¿Qué le ha pasado?-pregunto Sprout asustada.

-No lo sabemos, se niega a decírnoslo.

Severus permaneció en el sitio donde estaba pero Minerva se acerco hasta ellos.

-Señor Rush-dijo la profesora con ternura-¿Que le ha pasado? ¿Señorita Potter le importaría?-pidió Minerva a la chica para que se retirara, sin embargo en cuanto se movió hacia atrás el chico se aferro a ella, abrazándola con miedo.

-Shhh, ya paso, no tienes nada que temer-le consolaba ella mientras acariciaba su cabeza, el chico lloraba escondido entre su capa.

Ella levanto la vista y se quedo mirando a los profesores sin saber muy bien qué hacer. Todos captaron lo que les decía con la mirada. Sidney se agacho de nuevo quedando a su altura, sujetando sus hombros y tratando de ser lo más delicada posible.

-¿Qué te ha pasado?-el chico solamente sollozaba-¿Te lo han hecho otros?

El chico se quedo mirándola fijamente y las lagrimas resbalaron por su rostro pecoso, muy ligeramente comenzó a asentir.

-Tienes que decirme quienes han sido-el chico comenzó a removerse inquieto-Si me lo dices podré saber quiénes son y asegurarme de que no vuelvan a hacerte daño.

Severus ante esas palabras y la situación recordaba trozos de su infancia y adolescencia, parecía como si el niño que tenia ante él fuera el mismo, aquel con el que se metían, aquel al que pegaban e insultaban. Le daba pena, pero él no podía permitirse sentir eso. Sin embargo le enternecía ver ese lado de ella, tan leal y protectora con los suyos, esa parte Gryffindor. Y si, trozos de ella venían a la mente. Lily. ¡Cuantas veces había hecho ella lo mismo que ahora hacia su hija! A su mente vino el recuerdo del incidente que lo cambio todo con ella. Sangre sucia. Esa palabra daba vueltas por su mente de pronto y le pareció como si ese chico las dijera. Parpadeo, estaba confuso, sin duda no era bueno abstraerse en los recuerdos.

-Señor Hicks, señorita Potter acompañen por favor a su compañero a la torre, no hace falta que sigan la ronda, Filch está al cargo-dijo Minerva.

Sidney se levanto y Hicks la ayudo a llevarlo, ella se detuvo ante los profesores dejando al chico con Oliver y les dijo.

-Han sido los Slytherin.

Ante esas palabras lo único que pudo hacer fue atacar.

-Tengo entendido que usted señorita Potter no cursa adivinación ¿acaso se las da de ello ahora? ¿O tiene alguna prueba que atestigüe su argumento?-su tono ácido no dejaba entrever la tristeza ni la mala sensación que le daba tener que tratarla así, sin embargo sabía que debía hacerlo.

-Simplemente lo sé, estoy segura-respondió altivamente.

Arqueo una ceja y añadió.

-Que extraordinario, ¿Por qué no prueba a presentarte a los EXTASIS sin estudiar? Con ese don seguramente saque notas asombrosas-respondió el haciendo énfasis en la palabra don.

-Señorita Potter por favor-intervino Minerva-Le sugiero que vaya a la torre, mañana hablaremos con más calma.

-Si profesora-Sidney miro a todos dedicándole a él la última mirada, retándolo-Buenas noches.

-Buenas noches-respondieron todos.

Los jóvenes abandonaron el lugar acompañando al chico y los tres profesores se quedaron mirándose entre sí, segundos después retomaron el camino que habían hecho.


Se encontraban todos ya en la sala, cada uno sentado y esperando a que Albus hablara, el director acababa de llegar y estaba tomando asiento al frente de una larga mesa. Los profesores comentaban entre sí mientras Severus esperaba.

-Profesores buenas noches, el motivo de la reunión que tenemos hoy se debe en gran parte a la profesora McGonagall, si fuera tan amable.

-Gracias Albus-respondió ella-No pretendo ser alarmista, pero tampoco quiero pecar de mirar hacia otro lado. Como todos sabréis este año Hogwarts ha iniciado el curso escolar con una gran pérdida de alumnos, muchos de ellos se deben a casos terribles, otros por el propio temor de las familias, quienes han preferido que sus hijos estudien en casa a que vengan a la escuela. La situación como todos sabéis es bastante mala...y si soy sincera, el ambiente que se respira no me da la sensación de que vaya a cambiar a mejor, sino...a algo peor.

Este año además de pocos estudiantes aquellos que han venido están sin duda asustados, dudo que sepan a ciencia cierta lo que ocurre ahí fuera, pero saben que algo pasa. Ese temor ha provocado o así lo veo yo que haya más rivalidad entre casas que nunca.

Un murmullo de asentimiento se escucho en la sala de profesores ante ese comentario.

-¿Que propones entonces Minerva? ¿Decirles lo que ocurre fuera?-pregunto Hooch.

-No, no. No creo que esa sea la solución, en absoluto. Eso solo serviría para aumentar sus miedos. Lo que estoy diciendo es que ahora, es más evidente que nunca la enemistad entre casas, especialmente una de ellas.

El rostro de Minerva se enfoco directamente en el, que hasta ese momento había estado en absoluto silencio simplemente escuchando.

-Minera-comenzó el suavemente-¿Tienes algún problema muscular en el cuello o acaso estas insinuando algo?

-Severus, como jefe de la casa Slytherin debes haber estado al tanto de ello. Los alumnos de tu casa no hacen otra cosa que buscar formas de meterse con el resto de alumnos, de provocarles.

-Eso es falso-contesto Severus.

-¡Eso es cierto!-respondió Minerva molesta-¡Parecen pandilleros por Merlín! Estoy completamente segura de que todos hemos sido testigos durante estas dos semanas que lleva el curso escolar de los diversos grupos que se han formado en Slytherin. Siempre unidos, siempre en pequeños grupos, como si respondieran ante un líder. Siempre tratando de captar a otra gente. ¡Que casualidad que todos, absolutamente todos los informes de castigos que llevo hasta ahora lleven grabado el nombre de alguno de ellos!

Minerva saco un fajo de pergaminos, a Severus no le hacía falta mirarlos para saber que eran ciertos, a él le habían llegado cada vez que habían castigado a algún alumno de su casa.

-Un alumno de sexto castigado por agresión a uno de tercero de Hufflepuff, otro alumno de quinto castigado por maldecir a un compañero de clase, un chico de séptimo castigado por enviar a la enfermería a dos Gryffindor de sexto, una alumna de sexto castigada por agredir físicamente a otra chica de Ravenclaw de quinto ¿quieres que siga? Te aseguro que la lista es bastante numerosa.

-Minerva-intervino el director-Creo que a todos nos ha quedado claro el tema que planteas, sin embargo me pregunto cuál es tu propuesta.

-Mi propuesta, en realidad no se siquiera si es eso. La cuestión es que considero que se debería actuar contra ello, no podemos permitir este tipo de conductas, en ninguna casa, pero lo que no podemos permitir es que esos muchachos hagan de las suyas y queden impunes. Quizás hablando con los padres podríamos...

-Minerva por favor, no me hagas reír-dijo Flitwick-La gran mayoría de padres de Slytherin están metidos en el problema, lo único que ganas avisándoles es ponerles tu cuello en bandeja.

-Basta-espeto el-No consiento que en mi presencia se empleen esos términos para referirse a algún miembro de la casa de la cual soy jefe. Me siento asqueado rodeado de personas que defienden valores como la lealtad, la sabiduría o la amistad cuando realmente lo único que hacen es señalar hacia otro lado, acusar y discriminar.

-Severus.

-No Dumbledore, no. Hace un año acepte el puesto que me ofreciste, tanto como profesor de pociones como jefe de Slytherin, y si hay algo a lo que lo soy fiel es a mi palabra. Cuando acepte ser jefe prometí defender la casa en la que me crie y no consentiré que se la pisotee o se la acuse como le venga en gana al resto.

-¿He de recordarte lo que hemos vivido momentos atrás Severus? ¡Un niño! Tan solo un niño atacado por no se sabe ni cuantos Slytherin-exclamo Minerva.

-¿Y yo he de recordarte que ese alumno ni siquiera ha dicho quienes han sido sus atacantes? Tal vez deberías dejar de lado tu lado de madre protectora con tus queridos Gryffindor y centrarte en la tarea para la que has sido contratada o ¿acaso llevas tanto tiempo en este castillo que ya se te olvido?

Ante su último comentario Minerva se levanto de su asiento encolerizada y el resto de profesores les miraban claramente sorprendidos, no esperaban que hubiera un enfrentamiento así. Todos sabían del mal genio del profesor de pociones pero también sabían que se caracterizaba por respetar, mucho más a aquellos que como Minerva, han sido sus profesores. Sin duda que acusaran a Slytherin de ser los responsables de todo cuanto ocurría debía molestarle mucho para que se decidiera a atacar a McGonagall de esa forma y en público.

-Minerva por favor-volvió a intervenir el director tratando de calmarla-Has de entender la postura de Severus, como jefe de casa también le duele al igual que a ti que se acuse a alguien de ella.

La profesora pareció calmarse un poco y respiro un par de veces antes de sentarse de nuevo.

-Si se me permite hablar-comenzó a decir Sprout-Creo que todos hemos sido conscientes de cosas, todos hemos podido darnos cuenta de pequeños detalles que en una visión más global cobran un sentido que por separado no veíamos. Creo que tanto Minerva como Severus tienen razón, la cuestión ahora es como llegar a un punto de acuerdo.

-Es cierto-aseguro Sinistra-Todos sabemos lo que hemos visto y todos somos aquí lo suficientemente inteligentes para saber lo que esas acciones pueden ocultar. La cuestión es actuar, ahora, antes de que se haga tarde.

Toda la sala reflexiono sobre esas palabras, ninguno de ellos con la fuerza que realmente exigía probablemente, nadie consideraba que ese fuese un tema que tuviera repercusión en el exterior. Sin embargo la tendría.

Todos se miraban entre sí, sin saber qué hacer, que más decir.

-Profesores, creo que el punto clave de la reunión ya ha sido tratado. Les rogaría que si tienen alguna sugerencia, pregunta o información me la hicieran llegar. Mientras tanto sugiero que estén alerta, más de lo habitual y que ante cualquier acción que consideren sospechosa actúen con precaución pero con rapidez. Si nadie tiene algo más que añadir doy por finalizada esta reunión.

Con cierta pesadumbre los profesores se levantaron de sus asientos y fueron abandonando la sala de profesores dirigiéndose hacia sus cuartos. Parecía que ninguno tenía ganas de hablar, las palabras que se habían dicho habían calado en ellos y ahora todos parecían repasar esas dos últimas semanas con lupa, atentos ante cualquier señal que hubieran visto y se les haya escapado.

Cuando se disponía a cruzar el umbral la voz del director le detuvo haciéndole regresar al interior de la sala.

Dumbledore espero hasta que la sala quedó vacía para ellos tres y entonces cerró la puerta e insonorizo el sitio.

-Minerva, Severus. Les he pedido que aguarden porque lo último que Hogwarts necesita en estos momentos es desunión. Más que nunca necesita que todos estemos unidos y trabajemos codo con codo para avanzar. El lema de los atacantes siempre es "Divide y vencerás", no podemos concederles esa ventaja. Minerva, tu principal preocupación es la casa Slytherin ¿cierto?

-Si Albus, eso es-contesto ella.

-Y tu Severus, pareces muy ofendido con las declaraciones de Minerva ¿sigues queriendo demostrar la lealtad y la nobleza de tu casa?

-Por supuesto Albus, a eso es a lo que me comprometí.

El anciano estaba ante ellos meditativo, quizás se había olvidado por completo de que estaba en presencia de ellos porque pasaron los minutos y seguía en silencio, sin mirarles. Tan solo miraba a través de las ventanas hacia el lago, como si su mente estuviera a miles de kilómetros de allí y no en el castillo.

Cuando ambos estaban a punto de retirarse para dejar al director a solas este pareció reaccionar y les miro a ambos con gesto serio.

-Disculpen-respiro lentamente, agacho la mirada y volvió a mirarles-Encontraré una solución a ellos, es una promesa que les hago a ambos. Ahora Minerva si me permites, me gustaría tener unas palabras a solas con Severus.

-Está bien, buenas noches Albus.

-Buenas noches-contesto este.

La profesora quito el hechizo y salió de la sala dejándoles a solas.


El director volvió a tomar asiento y se quedo en silencio, este hecho desconcertó por completo a Severus, quien siempre se había encontrado con las respuestas de Dumbledore ante sus preguntas. Este aire de misterio no le gustaba en absoluto, lo único que conseguía era irritarle. Tomo asiento junto a él esperando que hablara. Así pasaron minutos hasta que por fin hablo.

-Severus, con sinceridad ¿qué opinas de lo que dijo Minerva antes?

El maestro no es esperaba esa pregunta, no consideraba que fuera tan importante como para meditar sobre ella tanto rato.

-Creo que está exagerando director.

-¿De verdad?-el tono, simplemente el tono, fue suficiente para saber que no creía en sus palabras.

-Bueno, puedo admitir que Slytherin siempre hemos sido un poco rectos y que no nos relacionamos con otras casas tal como lo hacen estas.

-Muchacho, no hablamos de relación, hablamos de que es cierto que este año la separación es más clara que antes-respiro profundo antes de continuar, al levantar la cabeza parecía que el gesto de cansancio le absorbió-Sin duda Voldemort comienza a hacer de las suyas.

Severus le miro sin comprender, tenía cierta idea de lo que podía estar hablando pero no pensaba que fuera cierto, el señor oscuro no les había relatado esos planes.

-Tú y yo sabemos que el ambiente va a seguir tensándose y que Slytherin se va a separar cada vez más, desconozco los fines y eso me aterroriza y me inquieta.

-Director ¿quiere que yo...

-No Severus, tu no, tienes demasiadas obligaciones, pedirte eso sería abusar, además no conseguiríamos nada.

Ante esa respuesta sí que se quedo totalmente sorprendido, Albus hasta el momento nunca había dudado de él y sus capacidades.

-Entonces ¿puedo saber en qué está pensando?

-Pienso en algo, algo quizás demasiado ingenuo y quizás demasiado peligroso. Quizás un esbozo o una sombra en la tierra. No está claro pero...podría funcionar.

Albus se levanto del asiento y con ligereza comenzó a caminar por la sala de profesores sin centrarse en un punto concreto, tan solo daba vueltas y meditaba, susurraba para sí mismo y sus ojos alternaban direcciones. Su mente parecía trabajar a una velocidad frenética.

Severus contemplaba el paseo del director mientras su mente trabajaba en todo lo que él le había dicho, en realidad tenía razón, en todo. Por muy defensor que fuera de su casa no podía negarlo.

-¿Sabes?-dijo de pronto el-Cuando leí en junio las calificaciones de los alumnos me lleve una sorpresa, había algo que no cuadraba, algo que me resultaba sumamente extraño. Sin embargo lo deje pasar, un anciano como yo tiene tantas cosas rondando su mente que ese detalle parecía insignificante. Pero ahora que lo uno a todo el rompecabezas creo que adquiere forma, y me gustaría saber quien ha formado el rompecabezas.

Severus seguía sin entender a que se estaba refiriendo.

-Verás, me gustaría comprobar algo y creo que he encontrado el modo perfecto de hacerlo. Si tenemos éxito lograríamos las respuestas a muchas cosas. Pero para ello necesito de tu aprobación y de tu opinión.

-Albus, sabes que siempre cuentas con mi apoyo-contesto el extrañado.

-Lo sé muchacho, lo sé-le sonrió débilmente mientras apoyaba su mano en el hombro del profesor-Ahora necesito que me cuentes todo lo que sepas e incluso intuyas sobre los Slytherin de séptimo, en especial sobre el grupo del señor Crouch.

Con esta extraña petición y la posterior conversación entre estos dos hombres fue como en la mente de Albus Dumbledore comenzaba a maquinarse un plan que Severus desconocía en absoluto y en el cual estaba proporcionándole toda la ayuda, entregándole sin saberlo el destino de una persona.


Buenas! No he podido actualizar antes =( lo siento, en serio, cuando digo que los trabajos de la facultad se me acumulan hablo en serio, escribo cuando tengo rato libre y son muy pocos.

Muchas gracias como siempre por la lectura ^_^ y por los reviews! Que animan mucho, me gusta saber lo que pensáis (sea bueno o malo) o como creéis que va a avanzar las cosas.

Comentarista de Brasil ^_^ me alegran tus palabras y que te guste, pobrecita Minerva xD la pobre solo trata de hacer lo correcto aunque fastidia bastante =P

Ruth Snape pues tan fuerte no es pero tu intuición va por buen camino =P quien sabe que pasará!

Alexza jajaja aysssss *_* momento tierno xD Personas que van a terminar siendo muy odiadas=Minerva, pobrecilla. Jajaja me da pena pero me sigue gustando que sea así. Cuidado con las uñas! xD

Sevsnap espero haber aclarado unas pocas =) gracias por tu comentario y me alegra saber que te gusta. Lechuza para Minerva en camino! xD

Comentario en general=Para aquellas que estén decepcionadas porque esperaban algo más en la reunión solo diré que esta no ha acabado (aunque lo parezca) Además estoy segura de que os habéis dado cuenta de todas las pistas (que han sido muchas) que he dejado, con lo cual os podéis hacer una idea de lo que puede pasar.

Con lo cual aquellas que hayan recogido las pistas y formen la hipótesis adecuada no deberían estar decepcionadas con el capítulo.

Sé que puede ser contradictorio pero en el fondo no lo es. Para todas las demás que simplemente quieren seguir leyendo sin formar hipótesis les diré que en el próximo capítulo continuará...

Un saludo a todas! ( y gracias por aguantar mi locura xD)