Nada de lo que aparece aquí me pertenece (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
Planes
Habían salido del despacho de Dumbledore en silencio, bajaron las escaleras de la gárgola y caminaron por los pasillos sin mirarse. Sabía que estaba molesto o por lo menos muy raro, Sidney sospechaba que se trataba por el asunto que habían tratado en el despacho de Dumbledore, pero tampoco podía afirmarlo. Lo que mejor sería era aclararlo de una vez por todas, así que antes de que el la guiara hacia la torre de Gryffindor ella giro para tomar el camino hacia las mazmorras. Pudo escuchar claramente como las pisadas de Severus se detenían y tras unos segundos de escuchar solo las suyas pudo volver a oír las de él tras ella.
En realidad tenía el corazón palpitando como nunca, quizás debido a la adrenalina ¿cómo le iba a plantear el asunto? ¿Qué le podía decir? ¿Por qué diablos tenía que hacer eso ella? Su mente era un torbellino sin control en la que se arremolinaban cientos de preguntas y sin embargo era consciente de que no podía hacerlas todas y que probablemente no obtendría respuestas a muchas de ellas. Lo que tenía que hacer ahora era adoptar una posición y saber seleccionar lo que iba a decir, pensar cada palabra con cuidado. Al fin y al cabo Severus no tenía la culpa de esta situación sino el dichoso anciano.
Le espero frente a la puerta de su despacho y el no tardo en alcanzarla, abrió la puerta y espero a que pasara para cerrarla y protegerla de oídos curiosos.
De nuevo en silencio, solo que ahora en su despacho, caminaba mirando cada uno de los recipientes llenos de pociones e ingredientes sumamente extraños. El tan solo seguía de pie, mirándola, sin decir una palabra. Tras haberse calmado y aclarado un poco se apoyo contra la mesa del profesor agarrando el borde con ambas manos, como si con eso pudiera llenarse de fuerzas.
-¿Me puedes decir de que Merlín va todo esto?-le miro fijamente a los ojos y enseguida supo que no obtendría una respuesta directa.
-De lo que Dumbledore te ha dicho-respondió el firme.
Alzo una ceja y respiro profundamente.
-Eso es lo que no entiendo, todo lo que ha dicho.
Ni siquiera le hacía falta alzar la voz para demostrar lo seria que estaba hablando, era de esas veces en las que estaba tan cansada de algo que lo decía en un tono tan firme que sonaba a amenaza.
-¡Me reúnen para decirme que necesitan que me convierta en algo así como una infiltrada! ¡Esto es de locos! Y nada más y nada menos que con él, con ¡Barty! ¿Te das cuenta de lo chiflado que esta Dumbledore? Por favor, ¡es un crio! Apenas tiene un año más que yo, le conozco y sé que aunque a veces de que pensar no es mala persona. ¿Por qué diablos me mandan investigarle?
Como rayos le podía contestar sin desvelar demasiada información, ese era su problema ahora. Por supuesto que al salir de la oficina sabia que ella no se iba a quedar así de tranquila y que trataría de hablar con él, estaba mentalizado para ello. Pero que lo estuviera no significaba que tuviera respuestas a sus preguntas, o por lo menos las respuestas adecuadas a ella. Ahora se enfrentaba a sus palabras de rabia, entendía la situación por la que estaba pasando pero sin embargo bastante furioso estaba él como para ahora preocuparse de sus propias quejas.
-No te puedo decir nada más de lo que te haya podido decir el director, créeme cuando te digo...que no sé nada más que tu no sepas-dijo el tratando de sonar firme en su mentira-Se que es algo complicado, pero también se que no eres tonta. La situación en la que esta Hogwarts es muy extraña, lo sabes. Dumbledore piensa lo que te ha dicho.
-¿Acaso creéis que Barty esta detrás de todo lo malo que ocurre en el castillo?-pregunto ella con cierto tono irónico-Porque de ser así le echare la culpa de tener tantas responsabilidades.
Lo de ser sarcástico no solo era exclusivo de el, la verdad era que cuando quería ella también lo era, y de no ser por estar en esa situación hasta abría reído con su comentario.
-Sidney...no te tenía por una persona que pensara siempre en la bondad de todas, al contrario. Sin embargo que defiendas ahora a Crouch me sorprende.
-¡No le estoy defendiendo!
-Lo estás haciendo o acaso debo recordarte lo que acabas de decir-le contesto él.
-Tan solo he dicho la verdad, Barty es un muchacho, quizás algo intimidante y con una apariencia sobria y un tanto amenazante pero de ahí a decir que él ha creado algo así como un grupo para atacar ¡Eso es una absurdez!
-¡Absurdez!-repitió con dramatismo el-Absurdez ¿quieres que te hable de absurdeces?-Se acerco hasta estar frente a ella con gesto muy serio-¿Cómo es posible que una persona con un promedio de extraordinario en casi todas sus asignaturas baje repentinamente su nivel hasta desastroso e insatisfactorio?-se quedo callado mirándola-¿Nada que decir? Te lo pondré más fácil entonces ¿Cómo es posible que un determinado grupo de estudiantes que tenían garantizados sus EXTASIS y un futuro por delante con empleo asegurado donde eligieran estén en este momento ocupando de nuevo plaza en Hogwarts? ¿Llamarías a eso una absurdez? No puedo creer que no hayas visto como sospechoso que Crouch estuviera de nuevo aquí.
-Claro que me extrañe-respondió Sidney-Sin embargo tengo demasiadas cosas en las que centrarme como para estar metiendo mi nariz en un asunto como este. Ahora sin embargo resulta que además de todo lo que hago tengo que estar metida en esto también.
Respiro con pesadez, no quería discutir con ella ni desahogar su frustración a base de gritos, sabía que quien tenía la culpa era el anciano por haberla escogido, pero él se culpaba de haber sido quien le puso en bandeja de plata toda la información pertinente al imbécil de Crouch y con ello la cabeza de la joven.
-Se que esto es difícil para ti, y que sin duda va a ser algo más con lo que lidiar. Solo quiero que sepas que cuentas con mi apoyo.
Vio como ella le miraba y eso le tranquilizo.
-Gracias...pero ahora, sinceramente lo que me preocupa es si seguiré teniendo tu apoyo cuando vuelva a ser su amiga.
Le costaba asimilar de nuevo ese hecho pero lo único que podía hacer era confiar en ella, no le había fallado y no tenía razones para hacerlo. Amigos. Quizás era algo posible, pero saber que ese chico tenía otras intenciones con ella le revolvía el estomago. Lo sabía, lo había visto. El beso que le dio el curso pasado y sus palabras dejaban claro lo que quería de ella, y eso no era amistad. Lo único que podía hacer, lo único, era confiar en su palabra y en sus sentimientos hacia él. Amigos.
-Lo tendrás-respondió el.
Agradecida por esas dos palabras se abalanzo contra él, le abrazo con tanta fuerza como era capaz. Enterró su cabeza entre el hueco de su hombro y su cuello y se quedo allí, tranquila, dejando que sus latidos y sus pensamientos amainaran. Confiando en esas dos palabras que le había dicho Severus. Esperaba con todo su corazón que pasara lo que pasara y viera lo que viera siguiera teniendo el apoyo del hombre que quería. Sino todo se volvería tan difícil como inestable, se iba a aferrar a ese pilar tan fuerte como pudiera, si este se derrumbaba ella también lo haría.
Cerró los ojos en cuanto sintió una de sus frías manos en el pelo, acariciándolo con cuidado y suavidad, dejo un beso en su cuello y se permitió disfrutar de esos momentos de tranquilidad antes de que todo comenzara.
Su mente había dado vueltas y vueltas y aunque aparecían varias opciones no terminaba de decantarse por una, parecía que todas tenían fallos, grietas, espacios por los que todo su plan y todas las mentiras podrían derrumbarse. Parecía una misión fácil pero sin embargo no lo era. Ahora mientras desayunaba en el gran comedor tras haber pasado una de las noches más duras dando vueltas en su cama mientras pensaba en todo lo ocurrido se daba cuenta de ello. Le miraba discretamente mientras bebía a sorbos el café, Barty estaba inmerso en la lectura de El Profeta mientras sus amigos hablaban animadamente. Parecía serio, pero en su cara se dibujaban pequeñas sonrisas. Sidney se preguntaba de qué se estaría riendo hasta que por su cabeza paso la idea de que él pudiera ser consciente de que ella le estaba mirando. Desvió su mirada hacia el fondo de la mesa. No, eso no era posible. Conocía lo suficiente a Barty como para saber que si supiera que ella lo miraba el la miraría. No dejaría pasar una oportunidad como esa.
No quería comenzar su plan de inmediato hasta que no estuviera realmente segura de que hacer y cómo hacerlo, aunque sabía que estaría nerviosa hasta que no comenzara y tuviera algo decidido. Pensó que ante todo lo mejor era estar segura y dar pequeños pasos pero firmes a avanzar rápido y tropezar.
Había meditado todas las palabras de anoche, tanto las de Dumbledore como las de Severus. Estas habían hecho mella en la joven. Claro que la situación fuera era algo oscuro, pero de ahí a relacionarlo con Hogwarts...sin embargo ante sus propios ojos tenía el panorama. Solo hacía falta mirar, o mejor dicho, observar. Los grupos eran muy obvios, desde fuera parecería que podían pasar como cualquier grupo más pero desde dentro era distinto. El tipo de diferencia que se percibe entre los grupos de amigos y los grupos que se dedican a amenazar. Esas poses agresivas, las miradas gélidas y penetrantes, los gestos hoscos. Nada de eso tenía cabida en un grupo de amigos, tan solo en las pandillas. Y para su desgracia la mesa de Slytherin estaba repleta de ellas. Observando en profundidad te dabas cuenta de que todo giraba en torno a un grupo, uno de los más numerosos y amenazantes, el grupo en el cual estaba sentado él. Barty parecía ajeno a todo lo demás, sin embargo a su alrededor parecía moverse una maquinaria mucho más intrincada y compleja. Ahora que estaba puesta alerta Sidney parecía vislumbrar los hilos de esa maquinaria. Aunque le seguía resultando raro pensar que la cabeza de todo fuera él. Era imposible...o no.
Cogió una tostada y un bollo para el camino y se marcho del gran comedor furiosa. No es que estuviera tratando de defenderle, Barty había sido su amigo y ya está. Solo eso. Simplemente el instinto protector con las personas de alrededor salía y ella no podía evitarlo. Si, había cortado su relación con él, pero no porque fuera un mal chico, sino porque la había besado. Lo alejo de su lado para permanecer junto al hombre que ella quiere, tenerlo a su lado solo significaría mas problemas, justo lo que se le avecinaba. Sin embargo no podía dejar de pensar en la manera en que le conoció, de lo que hablaron y como se fue forjando su amistad. En el fondo el chico tenía un lado un tanto macabro. Las conversaciones que tuvieron sobre maldiciones, magia oscura y crímenes daban muestra de ello. Él fue quien la enseño hechizos que no se enseñaban en el castillo, él fue quien la apoyo en sus planes de venganza, él fue quien no tuvo reparos en alentarlos. Pero esos argumentos quedaban descartados en el momento en que se paraba a pensar que quien había querido vengarse era ella, quien necesitaba apoyo era ella y quien había agradecido los nuevos conocimientos era ella. Admitir por tanto que Barty tenía cierta tendencia oscura era admitir su propia tendencia, y eso era algo absurdo.
Había dejado de caminar sin ser consciente de ello, ahora se hallaba frente a una de las estatuas del castillo un piso más abajo de donde tenía clase en cinco minutos. Parecía ensimismada en sus pensamientos hasta que algo la saco de ellos. Miraba fijamente lo que se escondía en uno de los pliegues de la estatua. Una araña, o mejor dicho, una tela de araña. El animal estaba cerca de su obra, parecía expectante. Segundos después una mosca se poso ingenuamente sobre la red. Sidney sabía lo que venía ahora, pero no pudo dejar de mirar con interés. Ahora la mosca no podía regresar, estaba atrapada. La araña parecía que supo cuando su víctima estaba en el momento perfecto porque empezó a moverse hacia su tela. Las patas se adherían a esta con delicadeza, la mosca trataba de liberarse en vano. Las pinzas de la araña se abrieron con entusiasmo sobre la víctima, y esta cayo.
¡Pues claro! Eso era. Ante sus ojos tenia la respuesta a todas sus dudas, ni más ni menos. Jamás una distracción había sido tan provechosa como esa. Sidney sonrió satisfecha, ante ella se acababan de formar los pilares de su plan, ahora solo tendría que poner la maquinaria en marcha y dejar que todo siga su curso, el suyo, el que ella planearía. Por supuesto no estaba pensando en arañas ni moscas, esa no era la clave. La clave era la metáfora. Que mejor manera de avanzar cuando parece que no eres tu el que da el primer paso. Cuando vio a la mosca caer en las redes de la araña lo comprendió. Esta se había posado ahí libremente, la araña no le había obligado a hacerlo, aunque si tenía la trampa era porque esperaba que pasara. Porque ella había hecho un plan y había dejado que el primer paso lo diera la víctima. Era parte de su plan, el que había desarrollado. Al igual que Barty era la víctima y parte del plan. Si a estas alturas sabía algo de los hombres era que siempre creían ser más inteligentes que el resto, como si fueran un paso por delante. Ingenuos. Ese hecho sumado a su gran ansia de dominar les hacia peligrosos y vulnerables a la vez. Eran aptitudes con un doble filo, el de la virtud o el del defecto, y este filo cambiaba según el rival al que se enfrentaban. Si había otra cosa de la que estaba segura era de su inteligencia. Sidney Potter era quien llevaba los hilos, quien los tejía. Que mejor que maquinar un plan oculto, haciendo que la victima sea quien cree que da el primer paso aunque este sea falso puesto que la persona que realiza el plan ya lo ha dado antes.
Dejaría que fuera Barty quien pensara que el había retomado la relación con ella, así, como si fuera natural. Ella sin embargo realizaría todos los movimientos oportunos para darle a creer esa farsa, para que todo pareciera natural dentro del plan elaborado por ella. Si lo que Barty necesitaba era pensar que fue por él, lo seria. Si Barty necesitaba sentir que todo había sido natural ella se esforzaría por hacerlo así. Todo lo necesario para que no sospechara que se acercaba a él con otras intenciones que jamás sospecharía.
Fueron necesarios solo tres días a partir de que ella comenzó a maquinar el plan para comenzar a notar los primeros resultados. Lo que Sidney había estado tratando de hacer con éxito era volver al campo visual de Barty. Por lo general cuando has dejado de hablar con una persona terminas pasándola por desapercibido, el simple hecho de saber que no vas a hablar con ella nunca más hace que crees una coraza y lo que al principio parece permanente luego se va volviendo invisible. Ella sabía que tenía que retomar su interés, pero obviamente no de una manera llamativa, sino sutil. Así fue como poco a poco comenzó a encontrarse accidentalmente con él, ya fuera de camino a alguna clase, hacia el gran comedor o por los terrenos. Ella al principio ni siquiera le miraba, tan solo se concentraba en estar en su campo de visión. Y Barty la comenzó a ver de nuevo, el tercer día de "encuentros casuales" Sidney notaba en su nuca la sensación de ser observada, disimuladamente utilizo su pelo como escudo y pudo comprobar que el no dejaba de mirarla, y lo hacía con cara esperanzadora. Ese era el momento en que podía jugar la baza de las miradas. A partir del cuarto día dejo de estar tan presente para solamente tener algún encuentro cara a cara con el por los pasillos y surgió la primera mirada.
Magnética, abrasadora, tímida y cándida. Todo a la vez. Una mirada tenía el don de poder trasmitir tantas cosas y ella estaba dispuesta a emplearla a fondo. Surgió en uno de los pasillos del primer piso, ella se dirigía hacia la torre de Gryffindor y él en la dirección contraria. Lo vio venir de lejos y aprovecho el momento oportuno para hacerse la despistada y de repente encontrar sus ojos con los suyos. Sabia mientras caminaba que la estaba mirando pero resistió apresurarse y lo hizo en el momento oportuno. Entonces la chispa apareció. Barty tenía esperanza, magnetismo y alegría. Sidney le respondió con candidez en la superficie y con algo abrasador en el interior. Tres segundos bastaron para que ella dejara de mirarle y con una ligera sonrisa apartara su mirada para seguir con su camino. Pero el la seguía mirando. Ella sabía que acababa de prender la mecha, y estaba contenta por ello.
A finales de la semana se encontraron por casualidad en la biblioteca, Sidney y Romina estaban en la cola detrás de un chico de Slytherin. Estuvo de suerte. Barty se situó tras ellas en la cola, el muchacho de delante se dio cuenta de que su amigo estaba atrás y le dijo en voz baja para que Pince no les escuchara que se pusiera con el adelante. Ambas chicas los miraron y Barty con nerviosismo les cedió el turno y atrajo a su amigo al sitio donde estaba el. Las chicas le sonrieron y siguieron esperando.
En la siguiente semana los gestos de amabilidad estuvieron más presentes y ahora Barty era quien rondaba la zona en la que ella se encontraba, Sidney se había dado cuenta. Ahora era él quien estaba atento a cualquier detalle que pudiera significar algún tipo de interacción con ella. Al parecer la posibilidad esperanzadora de retomar contacto con ella comenzaba a aparecer en su mente y esto le hacía acercarse de nuevo a intentarlo. Quizás el gesto más obvio fue cuando Sidney y sus amigas se disponían a salir al exterior para dar un paseo por los terrenos, de lejos tras ellas estaban el grupo de Slytherin, pero la distancia no importo en el momento en que ellas tenían que abrir la puerta y desde la distancia alguien la abrió por ellas facilitándoles el paso. Las chicas se giraron confusas y vieron la sonrisa galante de Crouch.
-Gracias-respondieron Romina y Helena mientras salían.
Ella se quedo mirándole unos instantes y después mientras una sonrisa tímida se formaba en su cara murmuraba un gracias y salía de allí.
Barty observaba como las chicas se alejaban y una sonrisa en su cara se negaba a desaparecer, sus amigos le dieron un codazo y comenzaron algunas bromas pero con solo una mirada basto para silenciarlos y retomar el camino que habían abandonado.
En el camino de regreso al castillo Sidney se encontraba contenta por haber tenido un rato libre para pasar con sus amigas y descansar de sus obligaciones, aunque estas parecían acecharlas puesto que nada más poner un pie en el castillo se encontró con una persona que la andaba buscando.
-Señorita Potter-dijo una voz-¿Me permite separarla de sus amigas unos minutos?
La chica se giro y observo al director con una sonrisa amable dirigiéndose a ella.
-Claro-le contesto, se giro hacia donde estaban sus amigas-Id a la sala, luego os veo.
Sus amigas la dejaron a solas con Dumbledore y ambos comenzaron a caminar en silencio. Sidney se fijaba en que el anciano estaba atento, como si esperara el momento adecuado para hablar, y así era, estaba alejándose de todos para que nadie les oyera.
-Solo quería saber que tal va todo-dijo amablemente.
Se giro a verle y con gesto serio contesto.
-Todo va bien.
-¿En serio?-pregunto con cierto reproche mirándola por encima de las gafas de media luna-Porque no he visto algún avance. Parece estar tomándoselo con demasiada calma y lamento informarle que la situación no está para ello.
Molesta ante su comentario se detuvo, cruzo los brazos y le miro.
-Como director sabrá que para que hayan resultados las cosas deben tomarse con calma ¿cierto Dumbledore? No queremos que todo se estropee por las prisas-el director la miro un poco desafiante y ella respondió ante el gesto-Déjeme llevar las cosas a mi manera.
Se giro dejando a Dumbledore solo en mitad del pasillo, si había algo que no aguantaba era que interfirieran en sus planes.
PERDONNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN NNNNNNNNNNNNNNN
No tengo excusa! bueno, si la tengo, en estas semanas he tenido que encargarme de terminar dos proyectos enormes y eso me ha tenido completamente ocupada. Escribía a ratos pero no conseguía terminarlo. Por eso este capítulo es tan narrativo, por eso y porque es necesario para entender la historia xD
Mil gracias por la lectura y por los comentarios =)
Comentarista de Brasil, si! De nuevo Barty xD turbulencias y demás catástrofes se avecinan...un beso!
Alexza, como siempre un gusto leer tus palabras ^_^ la pobrecita va a explotar en cualquier momento la tienen a mil cosas y es imposible esa situación. Me alegro que te gustara el momento de Peeves, quería que tuviera un momentillo gracioso =) espero que te guste! Un saludo!
Sevsnap, no entiendo muy bien a lo que te refieres con personaje misterioso xD lo mismo lo entendí mal, me alegra que te este gustando y espero que sigas enganchada a la historia. Un saludo! =)
Gracias por seguir ahí! Sois tantos y de tantos países que me parece a veces imposible ^_^ Un beso a todos!
