Capitulo 2: Lluvia
Una pequeña parte de su mente le gritaba que debía entrar a esa habitación, azotando la puerta si eso la ayudaba a calmar un poco la frustración, gritando, reclamando y buscando una explicación a la situación que estaba viendo, "¿Acaso realmente necesitas una explicación?" decía una extraña voz en su cabeza que nunca antes había escuchado y era la que la obligaba no entrar al camerino. Así que tomo una decisión, no era el momento de enfrentar a Sho, dio media vuelta e incluso con más cuidado que cuando llego se aseguro que sus tacones no hicieran ruido mientras se alejaba de la puerta.
Mientras pasaba por la recepción se aseguro de poner la expresión mas neutral posible, lo ultimo que quería en esos momento era que las personas se fijaran en ella y tener que dar explicaciones. Una vez fuera del edificio no lo pensó ni un segundo cuando comenzó a caminar en dirección a su apartamento, no quería tomar un taxi y llegar a un lugar que estaba infestado con recuerdos del rubio.
Su mente aun no terminaba de procesar lo que había ocurrido pero la imagen de la infidelidad se repetía en su cabeza a cada segundo, como si deseara tatuarlo en lo más profundo de sus memorias.
Ya llevaba un rato caminando cuando comenzó a sentirse muy cansada, así que decidió entrar a un parque que estaba cerca del edificio donde vivía, se sentó en una banca y comenzó a observar a su alrededor, estaba totalmente vacio, algo extraño ya que era un viernes por la tarde, fue cuando reparo en el hecho de que el cielo estaba totalmente cubierto por nubes casi negras que amenazaban con soltar una gran tormenta en cualquier momento, a su alrededor todo se veía tan opaco que solo la hacia sentir mas miserable.
Una vez mas la imagen comenzaba a reproducirse, su propia mente la estaba torturando, no entendía en que momento Sho había cambiado tanto como para atreverse a engañarla, "Tal vez siempre fue así y no te diste cuenta" dijo una voz en su cabeza, la misma que había escuchado afuera del camerino, "Tal vez la culpa por el engaño fue lo que hizo que Sho aceptara tu carrera como actriz" parecía que aquella voz no quería desaparecer, "Su fachada de príncipe era solo para ocultar la realidad" poco a poco aquella voz que supuso era su conciencia comenzaba a abrirle los ojos y era terriblemente doloroso, "Cada regalo que mandaba los viernes era una disculpa por la infidelidad que cometería" casi sintió ganas de vomitar con ese pensamiento ya que Sho había comenzado a tener ese tipo de detalles hace mas de un año, "Pobre e ingenua Kyoko, aquel que considerabas el hombre de tu vida no dudo en engañarte ni un solo segundo" por un segundo tuvo ganas de reír ya que hasta su propia mente se burlaba de lo estúpida que había sido.
No supo en que momento la lluvia había comenzado a caer y cuanto tiempo había estado sentada, pero los temblores de su cuerpo de pronto se volvieron incontrolables, no era por el frio a pesar de que este le calaba hasta los huesos, era el llanto que ya no podía contener mas, ya no podía mantener su actuación de que nada pasaba, así que no se resistió mas y permitió que las lagrimas salieran, un dolor profundo y asfixiante comenzaba a invadirla, llorar significaba que aceptaba lo que había pasado, no había ninguna escusa que permitiera que la infidelidad de su novio fuera justificada y eso era aun peor porque solo causaba que el dolor se multiplicara.
Se abrazo a si misma fuertemente, como si con eso pudiera mantener en su lugar los pedazos de su maltrecha alma y grito, grito intentando sacar todo ese dolor que la atravesaba como una daga en el pecho donde aun se encontraba su destrozado corazón, en cualquier otra ocasión alguien se habría preocupado por los sonidos que provenían del parque pero no en ese momento porque la fuerte lluvia estaba del lado de Kyoko y lograba sofocar los desgarradores gritos con el potente sonido de las gruesas gotas al chocar contra el pavimento. La actriz solo deseaba olvidar todo el sufrimiento que sentía en esos momentos.
Poco a poco las lágrimas cesaron y los temblores desaparecieron, incluso si no lo deseaba sabia que era hora regresar a casa pues ya había pasado un par de horas desde que había oscurecido, se levanto pesadamente de la banca y comenzó a caminar lentamente bajo la fría lluvia. Estaba cruzando la avenida en la que por la tarde había tomado el taxi cuando de pronto escucho el chirrido de una llantas y el sonido ensordecedor de una bocina, todo a su alrededor dio vueltas, cuando pudo comprender lo que estaba pasando se dio cuenta que estaba tirada en la calle, quería levantarse pero el dolor punzante en la cabeza se lo impedía, el olor a sangre era fuerte y la lluvia helada aun azotaba contra su cuerpo, estaba cansada, se sentía tan débil que ya no podía mantener los ojos abiertos.
Y todo se volvió negro.
Continuara…
¿Creen que supe expresar bien el dolor de Kyoko?
Realmente estoy muy feliz con los comentarios que me mandaron, me dan ánimos para seguir escribiendo :3
Gracias por leer ;)
