Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
Tan despreciable como el
Faltaba poco para comenzar el nuevo día, se encontraba en completa tranquilidad a pesar de no haber pegado ojo en toda la noche, primero cuidándola y luego descansando a su lado. Ninguno de los dos había dormido, lo sabía por el ritmo de su respiración, la conocía tanto que sabía cuando dormía y cuando no. A pesar de haberla visto con los ojos cerrados sabía que no estaba dormida. Su fina mano descansaba sobre la levita de el, en su pecho, mientras una de sus piernas descansaba enroscada a su cadera. Su cara se hallaba descansando en el hueco del hombro. La respiración cálida de ella golpeaba suavemente contra su cuello, produciéndole algunas veces cosquillas, sonreía tímidamente ante ello. Severus nunca se había planteado la posibilidad de tener que compartir cama con una mujer, adoraba su espacio, la tranquilidad, no soportaba la idea de tener que pelearse con alguien por un hueco. Sin embargo con ella había aprendido a lo reconfortante que era eso. La calidez que su esbelto cuerpo transmitía, la suavidad de su piel contra la suya, incluso esa sensación de posesión en la manera en que ella le sostenía. La echaba en falta cuando tenia que dormir solo, a veces incluso se despertaba sobresaltado porque no la encontraba junto a el, era en esos momentos cuando se daba cuenta de la situación y se frustraba. ¿Por qué no podía tener algo normal? Algo como una relación, una mujer que le acompañase tanto por las mañanas como por las noches, la que compartiera sus sueños y también sus pesadillas. Era ahí cuando Severus analizaba todo y se llamaba iluso por pensarlo siquiera.
Esa sensación helada que recorría su pecho desapareció lentamente al notar la mano de ella moverse sobre el, haciendo patrones circulares con sus dedos, jugando con sus botones, abriendo su camisa, acariciando su piel.
-No hay tiempo para eso-trato el de cortarla.
Ella no le respondió, tan solo siguió acariciándole, las yemas de sus dedos estaban tan calientes que contrastaban con la temperatura de su piel, subían hasta el cuello y volvían a bajar. Su cara se giro para verla y la encontró hermosa, mirándole profundamente, como aquel que ve por primera vez algo que le apasiona. Esa mirada valía todo y la atesoro en lo más profundo de su corazón.
Sidney se movió hacia el y su mano le atrajo para besarle tiernamente, sus labios le buscaban con la pasión contenida y el la respondía poniendo su mano izquierda sobre su muslo y atrayéndola hacia su propio cuerpo para dejarla sobre el. Incluso con el frio de las mazmorras sus piernas estaban calientes bajo esa falda. Se besaban sin prisa pero tratando de aprovechar el momento ya que últimamente no se podían ver muchas veces, entre sus misiones para la Orden y para Voldemort apenas le quedaba tiempo para poco más. Al principio ella había ido a buscarle algunas veces por las noches a su despacho y al encontrarlo vacio y sin respuesta le preguntaba, pero el había conseguido escabullirse, después ella dejo de ir, no se lo había dicho pero estaba seguro que Sidney estaba cansada de no obtener respuestas, con lo cual decidía ignorar los hechos, o probablemente buscaba respuestas por su cuenta, Severus se quedaba mas tranquilo sabiendo que ella jamás podría saber algo así, nunca daría con pistas que la llevaran a averiguar algo de lo que el hacia.
Gimió suavemente cuando la lengua de ello se paso sobre su labio inferior jugando con el, tensándole, viendo hasta donde podría llegar con su paciencia y sobretodo con su control. Su mano se adentro en su melena hundiendo los dedos en ella, dejándose llevar por la suavidad de sus ondas, acariciando su cuello, aprensándola hacia el. Su otra mano estaba mas ocupada en ver si resistiría la tentación de adentrarse más allá de la falda y por ahora tanteaba peligrosamente pero dejándola sin lo que quería. Merlín bendito, echaba tanto de menos esa piel, ese aroma, su ternura y su deseo.
Ella suspiro sobre sus labios y dejo un rastro de besos por su mandíbula y su cuello, con lentitud, siendo cada uno más tierno que el anterior. Su vientre se tensaba ante ello, como quien esta al borde de un precipicio y siente temblar sus piernas y volar su estomago. ¿Por qué ella conseguía provocar eso en el? Aun seguía preguntándoselo a veces, cuando en la soledad seguía carcomiéndose por lo que hacían.
Abrió sus ojos y beso su hombro suspirando el también sabiendo que pronto esta paz se acabaría. Su mirada se poso en el brazo de ella, en la herida.
-No han pasado ni doce horas desde que te ataco la serpiente y ya estas lista para la acción-dijo el con sarcasmo ganando una pequeña risa de su parte.
-Y tu aún tienes tiempo para dedicármelo y sin embargo prefieres perderlo-contesto ella mientras seguía besándole.
Aparto su melena hacia el otro lado y se incorporo llevándosela consigo, ambos permanecían sentados uno frente a otro, podía ver el deseo en sus ojos y estaba seguro que en los suyos también se vería.
-Prefiero asegurarme de que estas bien y que esta limpio-dijo el mientras arremangaba su camisa y examinaba su herida.
Notaba su mirada fija en la mordedura y en el, esperando que el dijera algo, pero no lo hacia, Severus sabia que estaba nerviosa.
La herida no tenía mal aspecto pero desde luego se notaban la marca de los colmillos, aún roja sobre su piel. La miro a los ojos tratando de calmarla, y la acaricio la mejilla, podía ver el interrogante en su mirada.
-Te voy a volver a limpiar y luego cicatrizará…es…posible que quede marca pero créeme que es mejor eso a que no hubiera llegado a tiempo.
Ambos se levantaron y el se dirigió hacia su despensa de pociones mientras ella le seguía aunque con mayor lentitud, volvió con los frascos y se quedo observándola. Estaba inmersa en mirar su herida, sus dedos acariciaban el borde temiendo tocarla, su ceño estaba fruncido. Tratando de detener los pensamientos que seguro estaba teniendo tomo su brazo con delicadeza y comenzó a limpiarlo.
-Dos heridas, tan solo es eso, dos puntos que puede que queden ahí reflejados en tu piel, solo eso-decía el mientras aplicaba la poción-Tu sabes que sigues siendo hermosa, algo como esto no debería afectarte, no es una catástrofe.
-Lo dices porque no es tu cuerpo-respondió ella casi en un susurro.
-Creo recordar que tú has visto suficientes veces mi cuerpo para saber que no tengo la piel libre de heridas, y tú siempre me has dicho que no me preocupe de ellas, que sigo siendo yo. ¿Acaso solo vale para los demás y no para ti o es que eres hipócrita y pretendes hacerme pasar por estúpido?-contesto Severus con la voz que utilizaba cuando algo le molestaba profundamente. Arrastrando las palabras.
-No…no, no es eso, es… bueno, es solo-ella miraba al suelo tratando de apartar la vista mientras el le aplicaba la poción cicatrizante-No lo entenderías.
Prefirió dar por finalizado aquello, no quería que terminaran discutiendo, sostuvo su brazo y vio como dos marcas resaltaban en su piel, en su perfecta y cremosa piel. Eso no era motivo para ponerse así, pero para una persona tan vanidosa como ella era un mundo. En el más tierno de los gestos Severus se gano su atención para luego dejar un beso junto a donde estaban las marcas. No hacían falta más palabras para demostrarle que seguía siendo preciosa, tuviera lo que tuviera.
Tras aquello se despidió de el y se fue hacia su torre, tenia que cambiarse de ropa y darse una ducha, probablemente Romina le preguntaría que la había pasado si la veía aparecer así, de modo que aprovecho que aun estaban dormidas para hacerlo. Tenia que meditar, tenia que saber que podía hacer y sobretodo como hacerlo, esas arpías no se podían librar de recibir un merecido, pero sin embargo tampoco podía sobrepasarse. Una decisión difícil y mas que nada ahora necesitaba la opinión de el.
No bajo a desayunar, prefirió ir a las cocinas y pedirle a Finchy algo para ello, se quedo junto a unos escalones cerca de la clase que le tocaba, aun no le tocaba clase con Barty, hasta segunda hora no ocurriría. Comió con rapidez lo que tenía y mientras tanto repaso la situación.
El tiempo paso con lentitud según ella, cuando alguien espera algo siempre suele ocurrir que las manecillas del reloj parecen burlarse yendo más despacio. Cuando le vio una vez dentro de la clase el no dudo en ir directo hacia ella, su rostro se veía preocupado.
-Sid cielo ¿estas bien?-le pregunto el mientras sus manos la cogían inconscientemente de los antebrazos.
Ella hizo un gesto de incomodidad ante el contacto y la presión en su herida y trato de retirar el brazo.
-¡Au!-se quejo ella mientras le hacia una seña para que tomara asiento a su lado y tratando de mirar hacia los Slytherins para que ninguno hubiese visto nada.
Como era ya costumbre los amigos de Barty tomaron asiento a su alrededor, parecía irónico, volvía a encontrarse rodeada de serpientes y esta vez lo agradecía. Al igual que agradecía que la clase fuera de Historia, eso le hacia mucho más fácil poder hablar con el y contarle todo lo sucedido. El gesto de el era de seriedad y pudo percibir la preocupación en sus ojos al mencionar la serpiente. Trataban de que las pocas chicas Slytherin que habían no se enterasen de la conversación, para ello se refugiaban en los libros y en los propios amigos de el.
-Si te soy sincero temía algo de esto-susurro en contestación el-Anoche hubo algo de revuelo en la sala común, esta mañana las chicas bajaron bastante alteradas, se reían mucho, escuche tu nombre, pero por mas que quise enterarme no supe nada más. Se que Snape estuvo en la sala con una chica de sexto, pero se la llevo de inmediato. No entendí nada.
Así que tras estar con ella el había ido, al menos la había hecho caso en no involucrar a Catellyn, esperaba que no hubiera intercedido mas de lo que le había dicho.
-¿Por eso al entrar venias preocupado?-contesto ella impulsivamente.
El sonrió, mientras aprovecho para retirar un mechón de su pelo tras su oreja.
-Si, esperaba que no hubieran cometido ninguna tontería. No pueden dejarme sin ti.
Sidney sonrió en respuesta y ambos se quedaron mirando fijamente unos segundos hasta que la mirada de el fue bajando hasta su brazo. Entendía lo que quería ver.
-¿Puedo?-dijo el tímidamente con sus manos sobre la manga de su camisa. Ella asintió y el fue enrollando la camisa hasta llegar al antebrazo y contemplar la marca. Sus dedos pasaron con suavidez por ella mientras Sidney le contemplaba algo nerviosa.
La manera en que la tocaba no era la misma a como lo había hecho Severus, el había sido delicado, tímido incluso aunque trataba de hacerla creer que seguía siendo bonita con una marca horrible de una bestia como esa. Sin embargo Barty…sus ojos parecían iluminados, daba la sensación de que estaba fascinado con ello, como si realmente disfrutara viéndolo. Su cara se acercaba peligrosamente a la marca y sus dedos hacían mayor presión en ella. Al principio se sentía incomoda por ello aunque no retiro el brazo pero tras unos segundos que ella considero suficientes para ver una marca así trato de quitarlo pero no podía.
-Barty-lo llamo ella suavemente, pero el seguía sin responder.
Tiro un poco más fuerte del brazo tratando de no ser brusca. Pero su mirada seguía fija en esa marca, su lengua humedeció su labio inferior rápidamente, como si de una asquerosa serpiente se tratara. Fue en ese momento donde lo observo con algo de terror, miro a su alrededor y su mirada se cruzo con la de uno de los amigos de Barty, Demian. Este observaba la escena con algo de recelo, finalmente tras ver la cara de ella trato de ayudarla. Llamo a Barty pero este tampoco hacia caso a sus llamados. Le dio un ligero codazo.
-Señor Crouch-finalmente Binns se había dado cuenta de que no hacían caso-¿Podría decirme usted si no le importa por qué es tan importante la actuación de los hechiceros a mediados del siglo XIX en este continente?
Barty finalmente se había dado por aludido, retiro su mirada de la marca en su brazo para lentamente mirar al profesor. La clase entera estaba mirándole, pocas eran las veces que Binns interrumpía su monótono discurso.
-Porque ayudaron a la cohesión del mundo mágico entre países y a los tratados con el mundo muggle-respondió el.
-En efecto, ahora si no le importa me gustaría continuar explicando sin interrupciones de su parte. Permítame recordarle que la lección viene en el libro de Historia de la magia de Bathilda Bagshot, no en el brazo de su novia.
Sidney quiso abrir la boca, replicar a Binns que ella no era su novia, escuchaba el murmullo de las chicas pero cuando iba a contestar se vio callada por el.
-Sinceramente profesor, encuentro mucho más interesante contarle los lunares a mi novia que sus clases, así si que si me disculpa.
Todos los presentes se quedaron helados con la contestación, una cosa era que las clases del fantasma fueran aburridas, otra que alguien lo dijera en alto. Pero lo mejor o peor estaba por llegar, dicho esto Barty se levanto elegantemente de allí, agito su varita y los libros se recogieron hasta estar dentro de su mochila. Tanto los suyos como los de ella. Atónita y sin saber que pretendía le miro, el sonrió y sin dejar de cogerla la mano la arrastro con el por las mesas hasta salir del aula bajo la atenta mirada de toda la clase.
Una vez que estuvieron fuera del aula ella se paro en seco y le soltó.
-Barty ¿te has vuelto loco o que? Van a castigarnos por esto
-Shh, relájate cielo. No te vas a perder nada que no sepas, y si no lo sabes tampoco te hará falta-contesto el en un tono sumamente relajado.
-Estas…estas…-en ese momento ella se encontraba de los nervios, quería abofetearle-¡Por tu culpa me castigaran! No tengo tiempo para nada y lo que me faltaba era añadirle un castigo.
Se encontraba tan saturada y rabiosa que quería hechizar algo, y verle a el frente a ella con esa sonrisa petulante y su pose superior no la ayudaba solo la enfurecía mas. Tenso aun mas la mandíbula y el ensancho su sonrisa. Se acerco hasta ella y la cogió del brazo.
-Querida vamos a pasear, te hace falta tomar un poco el aire, relajarte…
Volvió a soltarse del brazo esta vez enfadada.
-¡No quiero tomar el aire! ¡No quiero pasear! No entiendo porque demonios se te ha ocurrido hacer esto y mucho menos porque le has seguido la corriente a Binns cuando dijo que éramos novios. Ahora mismo toda la clase…
Su discurso se vio súbitamente cortado por sus labios. En mitad del pasillo vacio a excepción de ellos, Barty se lanzo sobre ella, sus manos tomaron su cara de imprevisto y hoscamente la atrajo hacia el. No le recordaba para nada a su anterior beso con el en el curso pasado. Este era muy salvaje, sentía que la dominaba, que ella no podía hacer nada ante el. Al principio se encontraba en shock con los ojos abiertos mientras veía como el devoraba sus labios, cuando fue consciente de ello su estado de enfado había pasado de la sorpresa al enfado aun mas grande, trato de apartarlo empujándolo, haciendo fuerza sobre su pecho, pero el la sujeta aun mas fuerte. Se resistió, gemía pero de la impaciencia de no poder soltarse de su agarre y el lo considero una señal de aceptación lo que hizo que la pegara mas a ella, bajando una de sus manos por la espalda tratando de pegar su pecho a su torso. Trato de apartar su cara, de cerrarle el paso, quería impedirle que siguiera haciendo lo que se le daba la gana pero el era mas fuerte que ella. La arrincono contra la pared, sintió todo su cuerpo presionando el suyo, a pesar de todo notaba el fuerte torso de el haciendo presión, una de sus manos introduciéndose dentro de su capa, jugando con su camisa y el borde, acariciando y arañando su piel. Sus puños se encontraban tratando de buscar un hueco en sus hombros para apartarle y el frustrado de su resistencia mordió su labio inferior tratando que abriera la boca. Le dolía, sus dientes apretaban con fuerza, no tenia esa seguridad de que el fuera a dejarla ilesa, ahora mismo pensaba que el podría dejarla con esa herida en su labio. Tratando de evitarlo abrió su boca, cedió ante el, y se enfureció consigo misma por hacerlo. Noto inmediatamente el gemido de el en su boca, como sin quererlo instantáneamente sus lenguas jugaron sucia y húmedamente. Sus manos ahora no lo apartaban sino que se adentraron en el pelo del joven y tiraban de el con fuerza. Eso hizo que el sonriera.
-La leona muestra sus garras-dijo el mientras besaba su mandíbula hasta acabar en su oreja, lamiendo fríamente su cuello, dando una pasada a su lóbulo.
Sintió derretirse, sin contenerlo su respiración se hizo mas pesada y el lo noto, ella no pudo ver su rostro complacido por ello. El observo solo un momento su rostro para atacar de nuevo su boca, solo que esta vez pudo notar su excitación, sus manos se habían aventurado a subir por su camisa hasta tocar uno de sus pechos, notaba su endurecido pezón reaccionando a su tacto. No quería, sin embargo no se resistía. Gimió suavemente pero el debió oírlo. Abrió sus piernas con una de las suyas y rozo su entrepierna con el muslo de ella. Fue entonces cuando lo sintió, el no era ese hombre del que ella estaba enamorada. Por mucho que tuviera que actuar por el plan no podía involucrarse así, no debía permitirlo. Fue a por su varita pero no hizo falta que hiciera uso de ella. La puerta de la clase se había abierto, señal de que ya habían terminado y que habían sido vistos. En la puerta se agolpaban chicas de Slytherin, varios de Ravenclaw y su amiga Romina junto a Oliver, que la miraba con decepción y a el con enfado. Ella le aparto de un empujón y los amigos de Barty ayudaron a dispersar a los que allí se encontraban.
-¿No tenéis nada más que hacer? ¡Largo!-dijeron varios de ellos alentando al resto a abandonar el sitio.
Su amiga paso por su lado con interrogante en su mirada, Oliver simplemente fue hacia ella pero uno de los amigos de el le corto el paso.
-¿Dónde crees que vas? No me has oído antes, largo.
-Quítate de en medio-respondió el.
-¿Te atreves a hablarme asqueroso?
Ella quito a Barty de en medio tratando de interceder, el lo comprendió y sujeto a su amigo.
-Reg-basto que dijera para que el chico se apartara.
-¿Qué crees que haces Sidney?-le espeto el enfadado.
-Oliver tranquilo.
-No, no lo estoy, abandonas una clase de malas maneras, faltáis el respeto a un profesor, te vas con este…-el amigo de Barty planto caro ante el pero Oliver no se dejo amedrentar.
Fue en ese momento en que el salió, aparto a su amigo de su lado, dirigió una sonrisa sarcástica a Oliver y le contesto.
-Mira Hicks, lo que ella haga o no con su vida no es de tu incumbencia.
-Tú no vas a venir a darme lecciones Crouch-respondió este enfadado-Y para tu información si que lo es, aparte de ser mi amiga soy prefecto, mi labor es sancionar aquello que encuentre indebido.
-Por si no te has dado cuenta te lo remarco, ella también es prefecta, y si le apetece salir conmigo de clase lo hace…y punto-dijo esto ultimo apuntando con sus dedos la chapa que lucia en la capa Oliver que indicaba su cargo.
-Ni me toques.
-Vámonos Oliver, solo estas empeorando la situación-dijo Romina tratando de alejarle, a lo que el respondió zafándose de su agarre y tratando de agarrarla a ella.
-Sidney ven conmigo tan solo…-dijo el pero enseguida tenia a dos amigos de Barty encima suyo apartándole de ella.
-Lleváoslo lejos, al parecer no entiende que ella no quiere estar con el y que ya esta con alguien-indico Barty a sus amigos.
-Espera-dijo ella-No le hagas nada, el es mi amigo.
-¿Tu amigo? Es tan solo un patético adolescente tratando de llamar tu atención, alguien que no vale la pena. Yo soy tu amigo, ellos-dijo señalando a sus amigos-Son tus amigos.
Se aparto de el y fue directa hacia los dos chicos que llevaban a rastras a Oliver, se puso frente a ellos y se cruzo de brazos impidiéndoles el paso.
-Parad.
-Tu no nos das ordenes-contesto uno de ellos esquivándola.
Ni siquiera se dio la vuelta, con toda la rabia que tenía dijo:
-Parad ahora mismo y dejar a Oliver o me encargare personalmente de que lo único que pueda moverse de vosotros sea la sangre en tubos para pociones.
Ambos chicos se detuvieron y en medio de ese pasillo se escucho una risa, probablemente de alguno de ellos.
-¿Te crees que puedes contra nosotros?
En ese momento se giro, altiva, con la mirada desafiante, viendo como Oliver aun se resistía ante ellos.
-Yo que tu ni siquiera me plantearía esa pregunta-respondió desafiante ella.
-Eso esta claro-dijo uno mientras miro al otro y este le proporciono un golpe al estomago de Oliver con todas sus fuerzas, el chico cayo al suelo de inmediato.
Eso la encendió y dejo los formalismos. Ataco a uno de ellos haciéndole caer de espaldas y al otro le lanzo un ataque no verbal, este la respondió, ella utilizo un protego y contraataco la lucha. De todo su interior surgió esa rabia y derribo al chico dejándole inconsciente. Cuando el otro se iba a levantar ella se acerco hasta el, le miro con superioridad y le amenazo.
-¿De verdad quieres correr la misma suerte?
El chico le devolvió la mirada con odio y ella no lo soporto. Agito su varita como si de un cuchillo se tratara y rasgo la cara de el dejándole la marca en la mejilla. El chico se llevo las manos a la cara y vio su sangre.
-Estúpida zorra-la insulto pero ella se rio.
-Lávate antes de mencionarme- lo rodeo en una burbuja y la lleno de agua.
Barty la aparto y le libero del hechizo mientras estallaba la burbuja empapando todo el suelo.
-¿Te volviste loca o que te pasa?-le contesto otro de los chicos.
-Cuida tus modales-advirtió Barty haciendo que todos ellos se callaran.
Sidney miro la situación vio como aun muchos seguían mirando la escena.
-Largo de aquí-dijo gélidamente sin dirigirse a nadie en concreto pero poco a poco todos comenzaron a marcharse.
Oliver aun se encontraba en el suelo, sujetándose el estomago con fuerza, Romina permanecía de pie junto a ella.
-Lo pagaras muy caro zorra-susurro uno de los amigos de Crouch mientras se retiraba.
Ella ni siquiera le dirigió una mirada, tan solo espero a quedarse solos. Se agacho hasta estar a la altura de Oliver.
-¿Te encuentras bien?-le pregunto ella mientras trataba de ayudarle pero este rechazo su ayuda.
-Estoy bien-contesto secamente-Ves con ellos, corre-dijo mirándola a los ojos con decepción.
-Oliver, tan solo trato de ayudarte.
-¿A que precio Sid?-se atrevió a decir su amiga-Oliver si que trataba de ayudarte, pero tu…
-Romina, cállate.
-¿Te molesta que te diga la verdad acaso? No debería, los Slytherin sois así.
Se levanto y quedo frente a su amiga mirándola con rabia.
-Yo no soy una Slytherin.
-Pues tampoco eres una Gryffindor-contesto Romina-¿Dónde quedan acaso tu compañerismo, lealtad y valentía? ¿Desde cuando faltas de ese modo el respeto a un profesor, sales en medio de clase, te dedicas a besuquearte con Barty o permites que el sea quien dirige tu vida?
-¡El no dirige mi vida! Y estas muy equivocada si piensas eso, tu y todos.
-Hace tiempo que no sabemos ya que pensar de ti Sidney-dijo con voz aun entrecortada Oliver mientras se incorporaba del suelo ayudándose en la pared-Tan solo te diré que tengas cuidado.
-Vámonos Oliver-dijo Romina ayudándole del brazo a caminar alejándose por el pasillo.
Se quedo allí ella sola, viendo como ambos se alejaban y la dejaban llena de rabia. ¿Por qué diablos todos creían estupideces de ella como esas? ¿Acaso no veían la situación? ¡Por que se tenían que meter en su vida! Si le apetecía hacer cualquier cosa la podía hacer y punto, nadie tendría porque impedírselo. Romina y Oliver eran unos estúpidos, no tenían nada de razón en ese asunto. Se encontraba totalmente enrabietada, respirada agitadamente y no sabia como desfogarse de esa energía que recorría su cuerpo y hacia que de su propia varita y sus manos surgieran chispas. ¡Estúpido Barty! ¡Estúpidos imbéciles de Slytherin! ¡Maldito Dumbledore! Ese viejo y sus planes de mierda le estaban costando un montón de cambios en su vida.
-¡Como le detesto!-escupió esa frase con toda su rabia, inconscientemente tomo su varita en su mano con una fuerza excesiva y apunto a una de las paredes.
Como si de una Bombarda se tratara la pared exploto ante su rabia, esparciendo un montón de trozos de piedra en todas direcciones y dejando en el aire un montón de polvo. Expiro pesadamente todo el aire que tenia en sus pulmones y se marcho de allí antes de que Filch o cualquier profesor la vieran allí.
Había pasado el día y se encontraba en el despacho de Dumbledore, había recibido una lechuza suya indicándole que viniera esa noche para tener una reunión con el. Voldemort y el último ataque que se había registrado esa tarde en el ministerio ocupaban la charla que estaban teniendo desde hacia un rato.
-Debemos encontrar a más personas-decía pensativo Dumbledore.
-Coincido con usted director, pero ¿en quien confiar?-le decía el-Ahora mismo la situación esta tan distorsionada que no se sabe quien pertenece a uno u otro bando.
-Tienes razón Severus pero si no hacemos algo, si no actuamos ahora y tenemos a más gente luchando de nuestro lado esto se convertirá en una masacre.
Cada vez que la orden se reunía el ambiente era tan pesimista que parecía que estuvieran reuniéndose para contabilizar el número de ataques que llevaban, cuantos miembros habían fallecido esa semana o simplemente para confirmar lo que ya todos sabían. Lord Voldemort era un hecho, contaba con un gran número de seguidores y estaba atemorizando tanto el Londres mágico como el muggle. No distinguía entre hombres o mujer, o estabas de su parte o eras eliminado de la peor de las maneras. De eso Severus podía dar fe, hacia dos semanas había tenido que matar el mismo a dos hombres que habían tratado de negarse a unirse a sus filas. Cada vez el número de victimas era mayor.
-¿Ha pensado algo sobre hablar con ellos?
-¿Con los gigantes?-le pregunto el director a lo que el asintió-Si, de hecho probablemente si no fuera por la obviedad enviaría a Hagrid a hacerlo, pero creo que me tendré que encargar personalmente de ello. De todos modos esa no es mi preocupación prioritaria ahora.
Albus se levanto de su asiento y reviso entre los estantes de la librería de la izquierda, parecía buscar algo en concreto, con voz sumamente baja se dirigió a el.
-Ahora…lo que me interesa es…Ah, si este es-dijo señalando uno de los tomos de mayor volumen de entre los libros-¿Te ha vuelto a hablar de la misión?
Extrajo el libro y lo coloco sobre la mesa frente a ambos. Paso su varita y limpio el polvo que permanecía en el lomo del libro.
-No, no me ha dicho nada, pero…parece expectante a que en poco tiempo lo entregue.
Dumbledore pasó su mano por las tapas doradas, las cuales contenían cada uno de los nombres de los magos y brujas registrados para acudir a la escuela Hogwarts de magia y hechicería.
-¿Ese es cierto?-pregunto Severus aunque era más una afirmación para si mismo.
-Si, y a pesar de todo debemos hacer algo para que llegue a sus manos aunque en parte no lo haga.
-No le entiendo director.
-No quiero arriesgarme a que tú puesto dentro del grupo se vea afectado, tampoco quiero hacerlo a un ataque a la escuela por entregarle el libro.
Perplejo ante la idea que eso suponía, Severus no entendía como Dumbledore iba a ser capaz de algo como eso.
-Albus, me estas queriendo decir…que a pesar de todo, de todos los esfuerzos, de toda la batalla ¿vas a entregarle el libro así sin mas?-pregunto el confuso.
El director tomo asiento, con gesto cansado, como si estuviera ante una decisión difícil.
-Me temo Severus, que no tengo otra opción.
-¡Si que la tiene! Por supuesto que la tiene, ¿se da cuenta de lo que plantea? Ingrese en la orden porque supe que ese no era el camino correcto, la orden, sus ideales, su lucha…todo es vano entonces, salimos ahí afuera todos los días jugándonos la vida para que tú sentado en la silla de tu despacho decidas entregarle lo que quiere.
Se sentía asqueado, el había tomado ese camino sabiendo que era la elección correcta, tratando de redimirse de las acciones que había hecho en el pasado, tratando de aportar lo que podía para acabar con el reinado de caos que ese psicópata estaba implantando. ¿De que servía entonces jugarse la vida?
-No es vano Severus, pero como comprenderás no puedo arriesgar a Hogwarts entero por una sola persona.
-¡Que fácil debe resultarle tomar decisiones sobre la vida de la gente cuando no es su cuello el que esta bajo el hacha!
-¡No te consiento que digas eso!-dijo el director enfadado levantándose de su silla mirándole hostilmente-No tienes ni la menor idea de lo que representa para mi tomar decisiones así, si lo hago siempre es por un bien mayor. En cambio… ¿Cuál es tu razón para luchar? ¿Cuál es ese motivo que te alienta a seguir Severus?
-No juegue con eso-dijo arrastrando las palabras amenazadoramente Severus-No meta algo así en este asunto.
-Eso es lo que te duele ¿verdad muchacho? Que exista la posibilidad de que lo que decía la profecía se refiera a ella.
-¡Basta!-exclamo enfadado Severus ante la sola mención de Lily.
Dumbledore volvió a sentarse como si nada hubiera ocurrido, abrió el libro lentamente, pasaba las paginas como si solo el estuviera allí.
-Te hacia un hombre sin sentimientos Severus, el amor…esta claro que cambia mucho a las personas. Un sentimiento fuerte y puro pero a la vez egoísta y parcial.
Tan enfadado como estaba en esos momentos el profesor de pociones dejo salir de su cuerpo lo que en esos momentos sentía. Rabia.
-Puedes llegar a ser tan despreciable como el, tienes suerte de que el resto del mundo no lo sepa.
Severus se giro dejándole solo, bajando los escalones a zancadas, pero justo en el momento en que iba a tocar la puerta para salir su voz le detuvo.
-Olvide decirte que la señorita Potter se reunirá con nosotros…en…si no lo calculo mal cinco minutos.
Se tenso ante ello, se encontraba un estado que no le ayudaba y precisamente lo que menos necesitaba en esos instantes era una de las reuniones que los tres solían tener varias veces por semana para que ella informara de todo lo que se enteraba estando al lado del chico.
Hola! Actualizando pronto, que guay me siento ^_^ lo primero muchas gracias porque vi una respuesta masiva a la actualizacion anterior, no esperaba tantas visitas tras todo el tiempo que habia pasado, fue una gran sorpresa asi que GRACIAS a los que visitaron y por supuesto unas gracias aún mayores a los que comentan. Sois el azucar de mi vida :)
Las barritas separadoras de escena y personaje me estan volviendo loca, no paran quietas y tenemos una lucha encarnizada por ver quien gana :/ con eso trato de pedirles perdon por si alguna barrita desaparecio, a pesar de mi doble revision, quien sabe...
Ayyy se que esta un poco feo que la propia escitora opine, pero sin duda este es una de los capitulos que mas me ha gustado escribir. Me he sentido tan llena. He creado un personaje que en este instante tras todo lo que habeis leido puede que odieis o que esteis empezando a enfadaros con ella, y eso me encanta, yo tambien estoy enfadada con ella, pero es que todo tiene un porque, sino, no valdria la pena. Lo segundo que me encanto fue el poder trasmitir esa rabia de ella, la chispa que prende todo. Y por ultimo pero no menos importante, la frustracion que tengo con el personaje de Dumbledore, desde siempre me ha parecido una persona que podia ser igual a Voldemort. Que sea tan retorcido y manipulador me desespera tantisimo, es que Severus en la historia original sufrio tanto por su culpa. Arggggg ahora estoy enfadada! jajajaja pero me encanta por eso porque ya si el capi tuviero sexo creo que seria el mejor que he escrito.
Tanto para criticas malas malvadas como para elogios servidora se postra ante ustedes, excelentes lectores, quienes son los que tienen la ultima palabra.
Un saludo enorme y MIL GRACIAS a Mama Shmi (yo tambien la extrañaba :) ) a Alexza (por sus siempre cariñosas palabras) y a la lectora de Brasil (muito obrigado por esperar e ficar sempre lá)
