Nada de lo que aparece aqui es mio (excepto la protagonista) personajes, lugares, etc. son obra de JK Rowling.
Hacer algo más
-Aquí lo tiene-dijo el depositando el frágil tubo de cristal sobre el escritorio del director.
Ella miraba a ambos hombres y se encontraba a una distancia prudencial de Severus, que le estuvo advirtiendo durante la noche de que debía moderarse y no ser tan impulsiva ante el director. Lo intento, de verdad que lo hizo, pero cuando el anciano miro alternativamente al tubo y a ambos hasta que finalmente lo sostuvo con delicadeza entre sus dedos, estuvo segura que una ligera sonrisa se asomo en sus labios. Que dulce era la victoria. Lo percibió en los ojos azules de Dumbledore. Un destello de enfado se cruzo en ellos cuando se dio cuenta de la sonrisa de Sidney. Se recompuso rápidamente y aparento la seriedad y la pose de Severus. El ambiente era tenso, se notaba en el aire, cada respiración se escuchaba y cuando finalmente el director avanzo tras su escritorio para rodearlo ella estuvo casi segura que se dirigía hacia ellos, sin embargo paso de largo y bajo las escaleras. Se detuvo ante un armario y dio una pisada en el suelo, entonces este comenzó a abrirse. Asombrada trató de preguntar con la mirada a su profesor pero este le dedico un gesto de mantente callada. Lo comprendió, un pensadero. Habia visto algunos ya en historia de la magia y en libros, sin embargo no sabia como funcionaban.
Fue entonces cuando por primera vez en todos los años que llevaba en Hogwarts pudo comprobar que el director si poseía varita puesto que la extrajo de su túnica, abrió el bote y la acercó hasta el borde. El hilo plateado con su pensamiento se adhirió a su varita hasta que lo arrojo al agua del pensadero. Dejo el bote en su bolsillo y coloco ambas manos en el borde cuando se inclino sobre el y sumergió su cara.
-¿Qué di…-trato de preguntar antes que Severus la cortara.
-Shh-dijo el poniendo un dedo en sus labios y mirándola con advertencia.
Pasaron unos cinco o quizá diez minutos hasta que el anciano volvió a salir. En todo ese tiempo estuvo absorta mirándole, pensando que se ahogaría. Si realmente para utilizar el pensadero había que sumergirse en el agua esperaba que tuviese algo que permitiera respirar allí.
El gesto serio del director permaneció tras haber observado su recuerdo. Miro hacia el suelo un largo rato para levantar su cabeza y observar detenidamente a Snape. Un nudo se formo en su estomago ¿Qué estaba pasando? ¿Habia descubierto algo? ¡Por Merlín! Ninguno de los dos decía nada y estaban serios y casi batallando mentalmente. No, no podía ser, el mismo Severus era quien había extraido su recuerdo. Era imposible que cometiese un fallo y le entregase algo que lo involucrase a el. Pero ¿y si…? ¿Y si ese viejo sabia más de la cuenta y ahora había visto otras cosas? El silencio seguía en el despacho y el duelo de miradas se sostenía. Recordó las palabras que le había dicho por la noche "Concentrate, deja la mente en blanco. Respira" Lo que menos convenia en el propio despacho de Dumbledore y menos aún frente a el era tener los recuerdos a mano. Parecia mas fácil de hacer que de llevar a cabo. Su mente iba a mil por hora y no podía hacer caso a lecciones de oclumancia cuando le había dado voluntariamente un recuerdo al director. ¿Y si sabe alguna manera de burlarlo? ¿Y si ha visto más cosas? Confiaba en Severus y en su conocimiento, pero desconfiaba del anciano y sus intenciones.
Respira se dijo a si misma, pero no funcionaba. Cuando parecía que el corazón iba a salirle por la boca por fin alguien hablo.
-Severus…me temo que tendras que estrechar aun mas tu vigilancia en tu casa. Sin que se note demasiado claro.
-Si, director-dijo el con voz calmada.
El anciano volteo su cabeza hasta ella y pareció detactar su miedo, arrugo su ceño estudiándola y aunque se le ocurrían cien frases ingeniosas que decirle se mantuvo callada, tal y como el le había pedido. Menos provocación mas seguridad.
-Gracias por dejarme acceder a su recuerdo señorita Potter-con cierta seguridad dijo el-Aunque…debe hacer algo más.
Alzo una ceja interrogante.
-Me refiero a que, este tipo de detalles tan importantes, no se le deberían escapar.
-Lamento…-que podía decir, ¿Qué lamentaba no revisar su mente cada dia?-No estar a todas las conversaciones director, tengo demasiadas obligaciones a las que atender.
-Ya veo-respondio el con una sonrisa complaciente-De aquí en adelante procure estar algo más atenta, y por favor, acérquese más a los señores Bill y Demian.
-¿Eso es todo?-dijo dando por finalizada la conversación y casi con un pie en el escalon.
El director asintió y ella se dio media vuelta enfilando el camino de regreso al gran comedor para poder desayunar.
Se encontraba recogiendo sus cosas tras la clase de defensa, había tenido que formar pareja junto a Romina y aunque esperaba que las cosas fuesen tensas parecía que su amiga o ex amiga, aun no lo tenia claro. Le estaba dando una tregua. Tanto que la tomo por sorpresa cuando al salir al pasillo ella estaba a su lado y le dirigió la palabra.
-Me alegra que no haya sido demasiado raro-dijo Romina.
Ella se giro extrañada y su cara incito a que ella continuase hablando.
-El trabajar de nuevo juntos me refiero, no soporto…-suspiro-no, no me gusta que estemos así. Siento que en parte es por mi culpa, se que puedo llegar a ser muy intransigente pero es que tu eres una cabezona…
-Gracias por ello-dijo sarcásticamente Sidney.
-Oye, lo eres y lo sabes.
Hizo una mueca que se parecía mucho a sus antiguas sonrisas.
-Yo también lo siento, tengo mucho encima y…que fueseis vosotros los que también os pusierais en mi contra, creo que…me supero.
-Gracias Sid-le contesto su amiga con una sonrisa-Aunque, imagino que no estamos como antes-dijo mirándola con algo de pena.
-No, no lo creo.
-¿De verdad estas con ese tio?
Solto una pequeña risa. Si ella supiera.
-¿Sabes? Mira, si te gusta no voy a decirte nada, es solo que pensé que estabas…
-Callate-la silencio antes de que dijera algo indebido en medio de los pasillos donde cualquiera podría escucharlas.
-¡Lo se! No voy a divulgarlo, pero es que pensé que-e hizo un movimiento de cabeza a modo de continuación de frase con lo que ella muy bien sabia.
-Y lo estoy-contesto ella con convencimiento, claro que quería a Severus.
-¿Entonces? ¿Acaso le van los trios?-dijo Romina casi sorprendida.
Ambas rieron ante tal pregunta y durante unos instantes todo volvia a ser casi lo mismo entre ellas.
-Es complicado, pero creeme que mis sentimientos siguen intactos. Es difícil pero…tengo que hacerlo.
Romina se paro ante ella y la tomo de las manos, con gesto serio.
-Quiero que sepas, que pase lo que pase, si alguna vez intercedo en tu vida es solo por tu bien, porque me preocupas. No lo hago por otra cosa, no lo hicimos a mal…ni Oliver ni yo. Estabamos y estamos preocupados. Por favor confía en nosotros. Cualquier problema seguro entre todos podemos.
-Ojala-dijo sinceramente Sidney confiando en su amiga-De verdad. Ojala fuese tan sencillo como para que me pudieseis ayudar, pero gracias. Espero que tu y Oliver podais perdonarme y que tratemos de llevarnos bien porque os necesito para llevar esta carga y un poco de estabilidad a mi vida.
-Alli estaremos-contesto con dulzura Romina antes de fundirse en un abrazo con ella.
Tras la cena había acompañado a un grupo bastante generoso de alumnos de primeros cursos a la sala común. Ahora se encontraba realizando su ronda desenaod acabar cuanto antes para poder descansar. Habia logrado evitar a Barty durante todo el dia y casi lo consigue, puesto que al doblar la esquina y comenzar a caminar de lejos vio su figura aproximarse hacia donde ella venia y no estaba segura de si dar media vuelta y comenzar a correr era lo mas adecuado. Tenia que seguir próxima a el pero como hacerlo tras lo que había pasado entre ellos. Era una situacvion muy difícil que sin duda era a lo que menos quería enfrentarse en estos momentos y sin embargo tuvo que hacerlo.
Trato de caminar hacia delante lo mas despreocupada posible pero a medida que veía como se aproximaba un temblos la comenzó a inundar y un gran peso en el estomago se hizo presente.
-Sidney-dijo el a modo de saludo a pocos metros ya de ella.
-Hola Barty-sintio como cada palabra le costaba horrores salir.
Ambos se quedaron mirándose, la vergüenza y el modo de salir huyendo era quizá en lo que mas pensaba ella.
-Tengo que continuar la ronda asi que ya nos veremos-dijo ella tratando de sonreir y sonar lo mas casual posible.
Avanzo varios pasos y cuando pensó que se había librado una mano la detuvo y tuvo que girarse hacia el.
-Por favor-rogo Barty, el nudo de su estomago pesaba ahora el triple, veía el gesto de el y estaba avergonzada de lo que sabia que vendría-Quiero que hablemos.
-Barty, prefiero que lo dejemos tal cual ¿vale?
-No, por favor-volvio a sonar suplicante-Quiero pedirte perdón-la solto de su agarre y frente a ella comenzó a disculparse-Se que no fue correcto el modo en que lo hice y creeme por Merlin que lo había planeado de otra manera pero…no pude resistir mas.
-Por favor Barty, ni siquiera aquí…yo no.
Eso basto para que el la tomara del brazo con delicadeza pero firmemente y la llevara a través de los pasillos hasta que llegaron a una de las aulas vacias y entraron en ella. Supo que daba igual, tendrían la conversación y quizás lo mejor era tenerla cuanto antes para aclararlo todo y poder seguir adelante con los planes. Barty puso un hechizo que supo que insonorizaría lo que allí se dijera y otro para cerrar la puerta.
Suspiro pesadamente y trago saliva para lo que se avecinaba aunque no estuviese preparada.
-Te vuelvo a decir que…se que lo hice mal, que no fue el momento y mucho menos las mejores maneras para tratar a tus…amigos-dijo el nervioso y mirando a la pizarra, casi agradecia que no la mirara fijamente a ella-Debia haber salido de otra manera, quizás con una cena o algo romantico, tu, tu te lo mereces. Pero-suspiro y dejo escapar una carcajada-Me pudo, lo reconozco, me pudo toda la situación-se dio la vuelta lentamente y la miro-Que te hiereran, verte asi, yo…no pude mas y bueno, hice lo que deseaba hacer y deseo a cada momento. Besarte-se acerco poco a poco hasta donde ella se encontraba y quedo parado ante su rostro- Sabes que me gustas, y…durante todo este tiempo que te he ido conociendo, solo he llegado a quererte mas. No puedo soportar estar cerca de ti sin tenerte y aspiro a que estes junto a mi para siempre. Siento haber sido bruto y no delicado pero ¿sabes la de tiempo que llevo aguardando para probar de nuevo tus labios?-sus ojos se centraron en ellos y sintió como le abrasaban de la manera tan hipnotica que los miraba, entonces acerco su mano tímidamente y acaricio su mejilla-Sidney, me gustas-afirmo el mientras acariciaba su mejilla con las yemas de sus dedos, su roce frio le mandaba escalofríos a su piel, augurando lo que pasaría-Quiero volver a hacerlo, pero…quiero que esta vez sea como tu quieras.
Suspiro y trato de contenerse pero sentía que estaba en pleno shock, no había tiempo ¿Qué hacer?
"Hacer algo más."
Hacer algo mas. Su nudo se hizo aun mas pesado y le dolia, porque lo que tendría que hacer era seguir con la farsa.
Aproximo su rostro hasta el suyo y cerro sus ojos dejando que el valor y la confianza la llenaran por completo. Sintio sus labios sobre los de ella y la mano de el paso de su mejilla hacia su nuca, con dulzura pero seguridad. Era lo contrario a la otra vez, no había violencia, no había posesión. Era otra persona, aunque ninguna se podía comparar a la pasión que le podía poner su amor, su verdadero amor. No la persona a la que estaba besando. La respiración caliente de el chocaba contra su mejilla y le hacia cosquillas, trato de convencerle y para ello entrelazo sus brazos tras su cuello y el apego su cuerpo al de ella. Visto desde fuera pensaba Sidney, realmente parecerían una pareja de adolescentes que están descubriendo el amor. ¡Que patética farsa! Dejo que la acariciase el pelo y que lamiera sus labios con paciencia mientras desperdigaba cortos besos por su mandibula y mejillas. A pesar de todo no sentía ni remotamente algo parecido a lo que sentía con Severus, y para concentrarse trataba de escuchar el latido normal de su corazón aunque trataba de devolverle los gestos para que no sospechara.
-Sidney-dijo el entre sus labios-Al fin.
Sonaba mas a una amenaza que a algo romantico pero ella lo paso por alto y le estrecho mas entre sus brazos dejando que siguiera el teatro.
Tras muchas caricias y miradas ambos salieron del aula sabiendo que acababan de comenzar algo, aunque para cada uno tenia distintos significados, y ambos concidian sin saberlo en que ninguno era nada bueno.
-Te acompañare a tu torre-dijo el mirándola con dulzura.
Ella le respondió con una timida sonrisa y dejo que fuera junto a ella todo el camino. Ninguno dijo nada mas, subieron escaleras hasta estar frente al retrato de la dama gorda. Entonces ella se giro y algo confusa espero para ver como se despedirían.
-Descansa-le dijo el y se acerco hasta su rostro dejándole un suave beso en sus labios.
-Tu…tu también-contesto ella.
Barty se dio media vuelta y comenzó el camino de regreso a las mazmorras.
-¿La contraseña? ¿O acaso vas a tenerme esperando media noche?-dijo el retrato con enfado.
-¡Callate!-le espeto Sidney-Ranas de limón.
-¡Menudo carácter!-contesto el retrato antes de dejarla pasar.
No quería subir a su cuarto, sabia que no dormiría, pero tampoco sabia que hacer. ¿Recurrir a alguien? No, nadie entendería su situación o le darían consejos erróneos que ella no necesitaba en esos momentos.
-Arggg-dejo escapar en medio de la sala común sin percatarse que aun estaba ocupada por unos alumnos jóvenes-¿Qué mirais? Deberiais estar ya en la cama. 20 puntos a cada uno. Largo.
Ambos corrieron despavoridos temiendo una bajada aun mayor de puntos o un hechizo de ella. Fue directa hacia uno de los sillones donde había estado sentado uno de ellos y cayo rendida ante el. Saco su varita y avivo un poco mas el fuego, se acurruco en el sillón como si de una niña pequeña se tratara y se quedo mirando las llamas como si estas fueran a darle una solución. Ojala, que sencillo seria.
Oficialmente a partir de ahora comenzaba una relación mas estrecha con Barty. Merlin ¿Por qué? Sus manos cubrieron su cara mientras trataba de controlar su respiración. Trato de repetirse una y otra vez que esto lo hacia por el, ni siquiera porque se lo hubiera pedido Dumbledore. Queria demostrarle a Severus que podía con esto, obtendría información como fuera y esto implicaba involucrarse mas tal y como lo había hecho. Sin embargo era duro, sentía que con cada caricia del joven una nueva herida se abria en su corazón. Se sentía sucia, utilizada. A pesar de que era ella la que le estaba utilizando pero no podía evitarlo. Solo esperaba que tal y como le había prometido el en tantas ocasiones, tras enterarse de que ahora si estaban juntos permaneciera a su lado. Lo necesitaba.
No supo cuanto tiempo estuvo pero cuando despertó el fuego ya estaba apagado y en su cuello había una pequeña molestia de la postura en la que se había quedado dormida. Trato de desperezarse y miro hacia las ventanas, aun era de noche. Solo pasaron unos segundos de tranquilidad en su mente hasta que fue consciente de lo que hacia en la sala común y que la había llevado a estar allí y no en su comoda cama. Fue entonces cuando su mente volvió al bullicio del que había tratado de escapar, se levanto del sillón y paseo lentamente por la sala. Se acerco hasta la ventana y pego su rostro en el cristal. Todo permanecia en calma y oscuridad allí fuera, envidio esa tranquilidad. Suspiro y se alejo del cristal para encaminarse hacia el sitio donde pensaba que estaría mas tranquila. Con el.
Estaba terminando de quitarse la ropa, había salido a una reunión tras la cena y acababa de llegar entrada la madrugada al colegio. Se encontraba realmente cansado, habían tenido que ir a reclutar y cada vez se le hacia mas pesado. Tanto que lo primero que hizo al llegar a Hogwarts fue arrojar su mascara y pisotearla. Odiaba este doble juego, odiaba ser un peon. Se debatía entre darse una ducha e ir a descansar o directamente descansar. Finalmente pensó que se sentiría mas limpio, incluso por dentro, tomando una ducha bien caliente. Se metió en el baño y encendio el grifo poniendo el agua más caliente que había. Salió hacia la habitación a por un albornoz y fue cuando escucho unos golpes. No sabia si se lo había imaginado por eso agudizo el oído y a los pocos segundos volvió a escucharlos. Llamaban a su puerta. Cogió su varita y transfiguro el aboroz en una de las habituales túnicas que llevaba, se puso las botas y se dirigió hacia la puerta. Abrió y se quedo sorprendido de verla allí. Miro hacia ambos lados y la dejo pasar. Cerro de inmediato e insonorizo la habitación. Se relajo algo mas pero sin duda lo primero que salió fue la pregunta.
-¿Qué haces aquí?-mientras la miraba aun quieto frente a ella.
Parecía somnolienta y su rostro estaba serio. A no ser que le hubiese pasado algo le extrañaba que bajara a esas horas para verle.
-Lamento venir tan tarde pero ¿Qué haces despierto a estas horas? ¿Y aun vestido?-dijo ella mirándole de arriba abajo.
El suspiro.
-Lo mismo podría decir de ti. ¿Qué ocurre? Espero que sea importante porque sinceramente ahora mismo no es el mejor momento. Iba a ducharme e ir a la cama.
Ella camino hasta su cuarto mientras reviso con la mirada que todo estuviera en orden y el se quedo observándola, ella se sento en su cama.
-Ve, dúchate, te esperare aquí-contesto ella.
No muy seguro de su propuesta avanzo hacia el dormitorio y se quito de nuevo las botas, extrajo su varita y retiro el hechizo que cambio su túnica en el albornoz que había ido a buscar.
-Abriste la puerta desnudo. Que pervertido-dijo ella tratando de hacerle un comentario divertido que gano una pequeña sonrisa de su parte-Podria estar enfadada por ello ¿Y si llega a ser McGonagall la que llama a tu puerta?
Desde el interior del baño el sonrio y le contesto.
-Si fuese ella no utilizaría el albornoz-se imagino la situación y creyo que lo mas probable es que la mujer huyera como un gato hacia la otra punta del castillo alejándose lo mas posible de el.
Se metió en la ducha y agradeció que el agua caliente tocase su piel. Se quedo varios minutos bajo el grifo. Sirvió para relajarle y destensar sus musculos. Tomo el bote de jabon y comenzó a enjabonar su piel, su cabello empapado se pegaba a su rostro y cerro los ojos dejando que el agua cayera directamente en su cara. Tomo otra vez el bote y enjabono su pelo, paso sus manos por el cuello y los giro lentamente. Aclaro su cabello y paso ambas manos por su cara. Cerro el grifo y tomo una toalla para secarse.
Salió de la ducha y una vez seco se puso el albornoz. Al entrar en la habitación vio como ella estaba metida en su cama, tenia los ojos cerrados. Probablemente se había quedado dormida mientras esperaba que saliera. Tomo de su armario unos calzoncillos y un pantalón de pijama, se los puso y dejo el albornoz en la silla. Apago las luces y su cuarto solo estaba iluminado por la luz de la chimenea. Se metió en la cama frente a ella y la observo. Parecía relajada, al menos mas que cuando había entrado a su habitación. Se acerco hasta ella y le dio un pequeño beso en la frente. Cerro los ojos dispuesto a dormir.
-Le he besado.
Sus ojos volvieron a abrirse, dejo de respirar unos segundos temiendo que su mente estuviera tan agotada que le hubiera jugado una mala pasada. No dijo nada. La vio abrir los ojos lentamente y mirarle. Su expresión volvió a ser seria.
-Hace un rato, en un aula-continuo ella diciendo.
Confirmo que no se lo había imaginado y que realmente ella había dicho eso. Estaba frente a el, en su cama, confesándole besar a otra persona.
Ya me da hasta apuro andar siempre disculpandome por la tardanza en actualizar. Gracias por la paciencia a las que todavia sobrevivan a los meses de espera. Gracias siempre a los reviews por dedicar unos pequeños segundos de su tiempo a comentar. Gracias por las nuevas alertas (confieso que tras tantos meses alejada cuando vi que más gente la estaba siguiendo y siguiendome como autora me quede con cara de WTF!) aún así muchas gracias. Gracias a los que leen en la sombra. Me excuso por las faltas ortográficas, se que hay. Confieso que llevaba tanto tiempo sin escribir que me he saltado incluso la revisión por despiste aunque lo he revisado por encima.
Tras actualizar me quedo escribiendo la continuación del capítulo. No daré fecha de próxima actualización porque no quiero fallaros. Un saludo enormeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.
