Capitulo 11: Sin retorno

Kyoko suspiro cuando se paro un momento frente a la puerta de su apartamento, se sentía mentalmente muy cansada, en esas ultimas semanas había suspirado mas que en los últimos veinte años, claro siempre asegurándose de hacerlo cuando María no estuviera cerca, adoraba con toda su alma a la pequeña nieta del presidente pero si por cada suspiro la niña le soltaba un discurso acerca de cómo se escapaba su felicidad ambas terminarían hastiadas de sus encuentros.

Metió la llave en la cerradura, pudo reprimir la maldición que estuvo a punto de decir pero no pudo hacer nada contra el suspiro que salió travieso de entre sus labios, ese debía ser el quinto suspiro que soltaba desde que había salido del apartamento del actor.

La puerta no estaba cerrada con llave, ella recordaba haberla cerrado el día anterior, así que solo había dos posibilidades, que un ladrón hubiera irrumpido en su casa o que Sho hubiera entrado con su propia llave, por un segundo casi rogo que fuera un ladrón al que tuviera que enfrentarse cuando cruzara la puerta. Lanzo un ultimo suspiro antes de entrar y se pregunto cuando dejaría de hacerlo, podía recordar cuando había comenzado pero le era imposible pensar cuando tiempo pasaría antes de que dejara de soltar suspiros cada pocos segundos.

-¿Sho?- pregunto Kyoko dejando su bolso y abrigo en el perchero.

-Aquí-el chico salió de la cocina con un vaso de jugo de naranja.

-¿A que hora llegaste?- dijo mientras sus ojos vagaban por la sala como si fuera la primera vez que estaba en ese lugar.

-Hace una hora, se me hizo raro que no estuvieras- dijo extrañado el cantante, normalmente cada vez que se encontraban la actriz le daba un corto beso como saludo, pero ahora estaba manteniendo su distancia.

-¿Tú trajiste las flores?- su mirada había caído en el hermoso ramo de rosas rojas que estaban en su florero favorito.

-Hoy es viernes, así que no deberías sorprenderte tanto- sonrío de medio lado.

-Si pero normalmente tú nunca traes personalmente lo regalos- veía fijamente las rosas, sentía que ese enorme ramo se burlaba de ella.

-Hoy quería sorprenderte- su sonrisa se amplio pensando que había sorprendido a la chica- ¿Sucede algo?- pregunto al ver que Kyoko no apartaba su mirada del regalo.

-De hecho si, tengo algo muy importante que decirte- su voz sonaba firme.

-Pues habla cariño, siempre estaré dispuesto a escucharte- dijo con voz melosa mientras intentaba acercarse a su novia pero la chica lo esquivo.

-Por favor no me digas cariño- su mirada se había vuelto seria.

-¿Qué sucede Kyoko?- estaba comenzando a preocuparse, su jugo había sido olvidado en una pequeña mesa.

-Quiero que terminemos con esta relación- su voz sonaba tan fría que cualquier persona con sentido común se daría cuenta que la decisión de la actriz no permitía replica.

-¿Por qué?- el cantante no era alguien que se caracterizaba por tener sentido común.

-Es lo mejor para ambos- realmente deseaba que todo terminara.

-Definitivamente no- frunció el ceño.

-Ya no quiero seguir con esto Sho- soltó un suspiro cansado, el séptimo desde que había salido del apartamento de Ren.

-¡Tienes que decirme algo más que eso si realmente quieres que terminemos!-comenzaba a enfadarse.

-Me acosté con otro hombre- su voz sonaba segura.

-Me estas mintiendo - murmuro con el rostro pálido.

-No lo hago Sho- su mirada no mentía.

-Pero si tu nunca quisiste estar conmigo, siempre decías que aun no era el momento correcto- sentía como si comenzara faltarle el aire.

-Tal vez hace mucho que era el momento correcto, pero tú no eras la persona adecuada- sabia que debía sonar avergonzada, pero su mirada y su voz gritaban que no se arrepentía de nada.

-¿Con quien?-pregunto con la mirada perdida.

-Con Tsuruga Ren- sus mejillas se colorearon de un rosa tenue, casi imperceptible, Kyoko se sorprendió de lo que causaba el nombre del actor en ella.

-¡Eres una zorra!-grito Sho.

Por un segundo la habitación estuvo en silencio antes de que los ojos del cantante se llenaran se ira y su rostro de volviera rojo, el sonido seco de la mano abierta de Sho contra la mejilla aun sonrojada de Kyoko lleno la habitación, la actriz instintivamente llevo su mano a la zona golpeada, había recibido muchas cachetadas falsas a lo largo de su carrera pero esa era la segunda verdadera que había recibido en toda su vida.

-Yo hice lo mismo que tú- dijo severamente la actriz limpiándose el hilillo de sangre que corría por la comisura se sus labios, no tendría miedo por ese simple golpe.

-¡¿De que rayos hablas?!-el tono rojo de su cara no disminuía.

-De que me has estado engañando con Mimori-dijo Kyoko casi bufando por la indignación del cantante.

-Lo que sea que ella te haya dicho es mentira- la ira de Sho había disminuido rápidamente y ahora su voz estaba cubierta por un poco de pánico.

-¿Lo es Sho?- pregunto con ironía- ¿También era mentira lo que vi el día de nuestro aniversario en tu camerino?

-Ese día tuviste un accidente, estas confundida-hablo rápidamente.

-¡No me quieras ver la cara de idiota!- por un segundo perdió el control, pero la enfurecía que Sho no tuviera el coraje para decirle la verdad- Ya no quiero mas mentiras Sho- dijo en tono suplicante, lo había visto, lo había escuchado de Mimori y aun así quería escucharlo del cantante, deseaba cerrar todas las puertas que le permitieran algún día regresar a aquella relación.

-Puedo explicarlo…-comenzó a decir.

-Yo no quiero una explicación-dijo firme- Solo dime, ¿Me has estado engañando desde que comenzaste a mandarme los regalos?

-Si- sus hombros estaban hundidos y su voz sonaba derrotada.

-Quiero que terminemos con esta relación- repitió.

-Podemos arreglar esto- dijo de pronto como si la respuesta le hubiera caído del cielo.

-Ya no hay nada que arreglar- una parte de ella no podía creer que el rubio había dicho esa frase.

-Olvidaremos todo esto, entiendo que estuviste con él por venganza- en su voz se notaba la desesperación de alguien que comenzaba perderlo todo.

-No te equivoques Sho- dijo rompiendo el hilo de los pensamientos del cantante- Yo no estuve con Ren por venganza.

-¿Entonces por qué?- pregunto frustrado.

-Porque lo amo- hablo sin titubear.

-No- susurro y en su rostro se formo una enorme mueca de dolor, como si una mano invisible le hubiera dado a él en esta ocasión la bofetada.

-Tarde mucho en darme cuenta y lo siento, porque gracias a mi confusión te herí a ti, a mí y a él- por primera vez desde que comenzó a tratar el tema su voz contenía arrepentimiento.

-Démonos otra oportunidad- dijo con mirada suplicante, frente a sus ojos veía como lentamente se escapaba la vida que tanto había planeado.

-No quiero- su voz volvió a sonar firme.

-¡¿Y que pasa con todo el tiempo que estuvimos juntos?!-todo se terminaba y él se sentía impotente al no poder cambiar las cosas.

-Los años que pasamos juntos continúan ahí, jamás podremos borrarlos pero tampoco podemos regresar a ellos- quería que el cantante entrara en razón.

-Fingiremos que nunca paso, con el tiempo olvidaremos todo- dijo esperanzado.

-Podremos fingir, pero nunca olvidaremos y el tiempo solo lograra que nos llenemos de odio, yo no quiero esa vida para ninguno de los dos- sonó compasiva.

-No, no, no, no, no- dijo con frustración y la abrazo con fuerza, cada vez que imaginaba su futuro el rostro de Kyoko aparecía en su mente, así que ahora que estaba a punto de perderla se negaba a aceptarlo.

-Lo juraste- dijo la actriz luchando por zafarse del abrazo.

-¿Qué?- estaba confundido.

-Juraste que si despertaba harías todo lo posible porque yo fuera feliz-pequeñas lagrimas traicioneras escapaban se sus mejillas- Quiero ser feliz Sho pero para lograrlo tengo que sacarte de mi vida.

-¿Esta es tu decisión final?- dijo separándose de la actriz jugándose su ultima carta.

-Si- la decisión en su voz y la firmeza en su mirada cautivaron una vez mas al cantante dándose cuenta de lo idiota que había sido.

-Esta bien- hablo resignado, "Ella es una mujer fuerte hijo, nunca luches contra Kyoko, perderás" maldijo las palabras que le había dicho su padre años atrás y que ahora solo aparecían para burlarse de él. Había estado con Mimori en venganza porque Kyoko no había dejado la actuación cuando se lo pidió, había luchado contra la mujer de ojos ámbar y tal como lo dijo su padre había perdido.

Sho camino con lentitud hacia la puerta con la esperanza de que Kyoko en cualquier momento recapacitara y le pidiera quedarse, pero la actriz no lo hizo, no pensaba retenerlo y tampoco pensaba seguirlo, ese día terminaba su relación y no había poder humano o divino que cambiara ese hecho.

Una vez que el cantante se fue sus ojos se clavaron en el enorme ramo de rosas rojas, camino con pasos rápidos hasta el arreglo, lo tomo y poco a poco fue despedazando cada flor, borrando así la ultima mancha que quedaba de la relación con Sho. Sentía que un enorme peso se le quitaba de encima, las rosas habían pagado el precio por los regalos que habían aparecido en su casa cada viernes por más de un año.

Cuando ya no tuvo ninguna rosa para destrozar comenzó a caminar hacia su recamara, dormiría un par de horas ya que por la tarde tenia una cita con el presidente para decirle que aceptaba hacer el casting.

Continuara…

Ya se termino el "feliz" noviazgo, ¿Qué les pareció?

El próximo capitulo será el ultimo :)

Gracias por leer :3