Canciones del capítulo:
Counting stars. One republic.
Mama do. Pixie Lot.
A secret place. Megadeth.
CAPÍTULO 12
"Grace, la gala de anoche fue maravillosa. Un trabajo estupendo, como siempre, querida." Elena dijo antes de darle un sorbo a su café. Su boca se torció en una sonrisa falsa.
"Gracias, Elena. Lo realmente importante es la generosidad de nuestros invitados, tú incluída. Coping Together será capaz de cumplir todos sus objetivos este año; ¡estoy tan agradecida!" Dijo Grace con entusiasmo.
"Por supuesto, querida…" Comentó Elena de manera despistada. "La cena estuvo deliciosa, la decoración era exquisita y la música bastante buena; interesante actuación, ¿no crees?" Preguntó arqueando una ceja. Tenía que saber quién demonios era esa mosquita muerta con la cual Christian había desaparecido.
"Oh, sí. Fue un conjunto de piezas musicales elegante y con clase, también muy ecléctico y moderno, y tan bien ejecutadas… Los músicos son del hotel Fairmont Olympic." Grace contestó con orgullo. No podía dejar de pensar que Anastasia también se trataba de la jovencita que había llamado la atención de su solitario hijo.
"¿Ah, sí? Pensaba que quizás los habías contratado a través de Christian… al menos él parecía conocer a esa… chica, la cantante, ¿no?" Elena intentó sonsacarle algo de información. Estaba realmente cabreada, en especial con el hecho de que Christian le estaba ignorando por completo.
"Oh, eso fue tan sólo una maravillosa coincidencia. Parece ser que se conocen desde hace algunos años, pero no esperaban encontrarse ayer." Grace notó un extraño cambio en el comportamiento de Elena y no quiso extenderse más en su explicación.
"¿Se conocían, eh…?" Elena entrecerró los ojos, pero en seguida recuperó su habitual fría sonrisa después de beber lo que quedaba de su café.
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Christian contemplaba a Ana con una sonrisa llena de paz mientras comían el brunch. Ella se reía tímidamente, se sonrojaba y se quejaba a partes iguales de los comentarios de Elliot. Su hermano mayor se lo estaba pasando en grande. Normalmente, ese comportamiento le hubiera molestado hasta el extremo; hubiera gruñido algún improperio y se hubiera marchado volando de allí antes de perder la compostura, pero, en ese momento, él se sentía contento y feliz, y tan sólo escuchar su dulce risita melodiosa y ver esas adorables mejillas volverse rosadas de esa manera tan sexy le hacían aún más feliz si cabía.
"¿Qué le has hecho a mi hermanito pequeño, Ana? ¡Normalmente es mucho más fácil hacer que se suba por las paredes!" Elliot dijo entre risas, volviendo a hacer referencia por enésima vez a la situación en la cual les habían encontrado cuando llegaron al apartamento. Christian estaba rara y fastidiosamente demasiado calmado.
"¡Vete a la mierda, Elliot!" Christian respondió, todavía sonriendo mientras le guiñaba el ojo a Ana.
"¡Ahí estás, alelulla! Pensé que te había perdido para siempre." Elliot dijo pretendiendo estar aliviado.
"No estoy tan lejos, Elliot." Respondió Christian. Una sombra de tristeza cruzó su mirada por un segundo, cosa que no pasó desapercibida por Ana.
Kate le recordó a Ana su inminente viaje familar a Barbados. Viajaba con sus padres y su hermano Ethan a la isla caribeña antes de empezar sus prácticas en el Seattle Times. Elliot aprovechó para decirle que finalmente había decidido ir con ellos.
Las chicas habían planeado ir esa noche a cenar a un restaurante tailandés y después a bailar, y ambos hermanos se apuntaron encantados, con la única condición de que tenían que decirle a Christian el plan exacto de la noche, para poder llevar a cabo todas las medidas de seguridad necesarias en cada uno de los sitios en donde iban a estar. Ana se dio un poco más de cuenta entonces de lo que significaba ser Christian Grey.
Ana se acercó a Christian mientras Elliot y Kate se despedían amorosamente.
"No me quiero ir… pero realmente tengo trabajo que hacer." Christian dijo enroscando uno de sus brazos en la cintura de Ana y acercándola hacia sí mismo.
"No se preocupe, Sr. Grey. A mí también me espera un día muy productivo." Le miró a los ojos sonriendo. "Aunque te echaré mucho de menos."
Se miraron en silencio por un momento. Christian apartó un mechón de pelo de su cara, poniéndolo detrás de su oreja y acariciando su mandíbula cariñosamente con un dedo.
"Yo también." Suspiró.
Su boca estaba a pocos centímetros de la suya; podían sentir el aliento del otro, caliente y tentador, pero en vez de besarle, Christian se lamió los labios y, conteniendo el aliento, rozó su nariz con la de Ana, haciendo que ella sonriera.
"No podría quedarme en un sólo beso…" Dijo suspirando. Y con eso, le dio un suave beso en la punta de la nariz. "Me encanta tu naricilla." Dijo, reacio a marcharse.
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Una ilusionadísima Kate comenzó a hacer sus maletas para Barbados. Ahora que Elliot iba a ir, tenía que escoger cuidadosamente todo lo que se iba a llevar; quería estar simplemente deslumbrante para él donde y cuando fuera. Ana decidió hacer la colada, recordando las sábanas sucias de su cama, y dándose prisa a cogerlas antes de que Kate entrara en su cuarto y comenzara a meterse con ella otra vez. Debía ser el 'efecto Elliot'; Kate era bastante ocurrente, pero jamás había sido tan chistosa. Suspiró con alivio una vez que las sábanas estuvieron dentro de la lavadora, y después se rió de su propio comportamiento; por el amor de Dios, ¡se estaba comportando como una quinceañera intentando esconder sus escarceos amorosos de su madre! Pero entonces se dio cuenta del por qué lo había hecho cuando Kate se le aproximó con una maquiavélica sonrisa mientras agitaba una caja de cartón que tenía en una de sus manos.
"Oh… lo siento, Kate. Lo había olvidado completamente. Iba a reemplazarlos lo antes posible." Ana dijo sonrojándose profusamente al ver la caja de preservativos.
"Ummm… he contado que faltan tres… Realmente necesitabais encontraros de una vez por todas, ¡bastante bien para una primera vez! ¿Estás dolorida?" Dijo Kate intentando ocultar su risa.
"¡Kate!" Ana gritó completamente avergonzada.
"Bueno, debes estarlo. Parece ser que está excepcionalmente bien calzado." Kate dijo ahogando una carcajada mientras se sentaba en la cama junto a ella. Ana abrió más los ojos, que parecían a punto de salir de sus órbitas, sonrojándose furiosamente de nuevo.
"¿Cómo… cómo lo sabes?" Ana tartamudeó, frunciendo el ceño.
Entonces, Kate señaló dos letras escritas en una de las caras de la caja: XL. Ana puso los ojos como platos de nuevo y Kate estalló en una carcajada, seguida por Ana inmediatamente. Estaban echadas sobre la cama secándose las lágrimas cuanda Ana volvió a hablar.
"Te aseguro que no me había fijado. Ya sabes… estaba un poco nerviosa." Volvieron a reír, esta vez más calmadamente, y Ana volvió a hablar. "Bueno, respondiendo a tu pregunta de antes… quizás esté un poco dolorida, pero no estoy incómoda. Sólo…"
"Tan sólo recordando que él ha estado ahí. Sí, a mí también me encanta." Kate terminó la frase con una sonrisa. Ana simplemente afirmó con la cabeza.
"Sí, somos dos chicas con suerte." Kate dijo apoyada en sus codos con una expresión de satisfacción. Miró a su mejor amiga, sintiéndose realmente feliz por ella, y de repente la abrazó con fuerza. "Le has encontrado, Ana." Dijo llena de felicidad.
Ana afirmó de nuevo, incapaz de hablar debido al nudo en su garganta. Después de un momento, se recompuso.
"Ha sido mágico, Kate. Estamos conectados a un nivel profundo. Es… abrumador." Ana dio un gran suspiro y sonrió. "Estuvimos hablando durante horas. Teníamos muchas cosas que decir…" Ana miró fijamente a un punto indeterminado en la pared, perdida en sus pensamientos por un momento.
"Ana…" Kate dijo cogiéndole las manos y dándole un apretón. "Sé que sólo ha sido una noche, pero puedo decir con seguridad que esto se va a transformar en tu primera relación seria. De hecho, suena raro, pero creo que esta relación empezó de alguna manera en el momento en que volvisteis a conectar hace unos meses a través de la radio." Kate se calló por un momento para encontrar las palabras adecuadas. "Sólo quiero decirte que la primera vez que vi a Christian el día de la entrevista, tuve sentimientos encontrados respecto a él. Estoy segura de que es mucho más de lo que aparenta; noté algo detrás de esa apariencia controlada, quizás algo oscuro. No quiero que salgas lastimada." Suspiró y miró a Ana con una expresión cautelosa. "Pero también pienso que es un buen hombre y, lo más importante para mí, que tiene grandes sentimientos hacia ti."
"Muchas gracias por preocuparte, Kate. Creo que sé perfectamente donde me estoy metiendo, y estoy completamente segura de que Christian nunca me haría daño… al menos de forma intencionada. Pero realmente me alegra poder contar contigo." Ana le contestó sonriendo.
"Eres una hermana para mí, Ana. Siempre me preocuparé por ti."
Con otro sentido abrazo se separaron. Ana siguió con el resto de la colada mientras escuchaba la radio.
Lately, I've been, I've been losing sleep / Últimamente me cuesta dormir
Dreaming about the things that we could be / Soñando sobre lo que podríamos ser
But baby, I've been, I've been praying hard / Pero cariño, he estado rezando con fuerza
Said, no more counting dollars / Dicho, se acabó contar dólares
We'll be counting stars, yeah we'll be counting stars / Contaremos estrellas, sí, contaremos estrellas.
Comenzó a saltar y a dar vueltas por la habitación siguiendo el ritmo de la canción, hasta caer redonda sobre la cama con los ojos cerrados. Se sentía algo mareada, pero no por las vueltas, sino por las sensaciones que se agolpaban en su interior. Después de tantas noches preguntándose dónde se encontraría él, si todavía estaría sufriendo y quizás si estaría pensando en ella… finalmente estaban juntos. Nunca se había sentido así; notaba mariposas en su estómago y un dulce anhelo en su pecho. Y se sentía sola e incompleta sin sus brazos alrededor suyo, protegiéndole.
I feel something so right / Me siento tan bien
doing the wrong thing / haciendo lo que está mal
I feel something so wrong / me siento tan mal
doing the right thing / haciendo lo correcto
I could lie, coudn't I, could lie / Podría mentir, ¿no? Podría mentir
Everything that kills me makes me feel alive / Todo lo que me mata me hace sentir vivo
Sí, definitivamente había algo oscuro en Christian… pero no era malo, en absoluto, y lo echaba mushísimo de menos en ese momento.
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Christian conducía hacia Escala rememorando hasta el más mínimo detalle de la mejor noche de su vida, incluyendo esa difícil conversación, grabándolos a fuego en su mente mientras que escuchaba la radio.
Lately, I've been, I've been losing sleep / Últimamente me cuesta dormir
Dreaming about the things that we could be / Soñando sobre lo que podríamos ser
But baby, I've been, I've been praying hard / Pero cariño, he estado rezando con fuerza
Said, no more counting dollars / Dicho, se acabó contar dólares
We'll be counting stars, yeah we'll be counting stars / Contaremos estrellas, sí, contaremos estrellas.
Después de todos esos años pensando en ella, era el momento de contar estrellas. Esos muros que había construído a su alrededor habían comenzado a temblar, y estaban a punto de caer desde los cimientos, pero no le importaba. Lo único que importaba era ella.
I feel the love and I feel it burn / Siento el amor y lo siento arder
Down this river, every turn / Siguiendo este río, cada curva
Hope is a four-letter word / 'Hope' (esperanza) es una palabra de cuatro letras
Make that money, watch it burn / Haz dinero, míralo arder
Old, but I'm not that old / Viejo, pero no soy tan viejo
Young, but I'm not that bold / Joven, pero no soy tan valiente
I don't think the world is sold / No creo que el mundo esté vendido
I'm just doing what we're told / Sólo hago lo que nos dicen
I feel something so wrong / me siento tan mal
doing the right thing / hacienda lo correcto
I could lie, could lie, could lie / Podría mentir, podría mentir, podría mentir
Everything that drowns me makes me wanna fly / Todo lo que me ahoga hace que quiera volar
'Hope' pensó despistadamente. Amor también tenía cuatro letras. Ardiente amor. ¿Era amor esa extraña sensación en su interior? Se sentía débil y fuerte al mismo tiempo. No podía respirar con normalidad al pensar en ella; y estaba claro que no podía dejar de pensar en ella todo el tiempo. Dios, era casi irritante. Pero a pesar de ese extraño sentimiento, se sentía extásico. Tomó una gran bocanada de aire y gritó con todas sus fuerzas. Le sentó de maravilla. Después, empezó a reírse y suspiró profundamente; ¿cómo demonios iba a pasar todo el día alejado de ella?
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Taylor se dirigió al recibidor y se detuvo al lado del ascensor cuando observó en los monitores de las cámaras de seguridad que su jefe había llegado. Estaba cabreado con él. Había pasado toda la jodida noche en el coche delante de la puerta de ese edificio, y le dolía la espalda a pesar del masaje que su adorable Gail le había dado. ¡Por Dios, la pasada noche el tipo se había escapado de él como un adolescente escurridizo! Le localizó gracias al dispositivo GPS instalado en el coche, el mismo que había en todos sus vehículos, y estaba a punto de entrar corriendo al edificio cuando una esperanzadora pero poco probable idea se le ocurrió: quizás el jefe había ido a encontrarse con esa chica de la gala, la cantante. Estaba claro que era su tipo: morena, delgada, pequeña; como todas sus sumisas. Pero él nunca había visto esa mirada en los ojos del Sr. Grey, una mirada de asombro, casi reverencial. Así que decidió esperar, y esperar y esperar, hasta que vio llegar al Sr. Elliot y a la Srta. Kavanagh.
Christian salió del ascensor y se percató de Taylor esperando al lado de la puerta.
"Buenos días, Taylor. ¿Todo bien?" Dijo con cara de póker, evitando el contacto visual e intentando esconder la expresión de culpabilidad en su cara.
"Buenos días, señor. Todo bien." Contestó Taylor con expresión impasible.
"Perfecto. Estaré en mi despacho el resto del día. No te necesitaré hasta bien entrada la tarde." Dijo Christian partiendo hacia su despacho. Mirando de reojo le pareció ver la sombra de una sonrisa en la cara de su jefe de seguridad.
Lo primero que hizo fue llamar a su madre. Ésta se contuvo de hacerle preguntas demasiado personales, pero era obvio que se moría por saber más de Anastasia y que se preguntaba si habrían pasado la noche juntos. Él no le explicó demasiado, pero le dijo lo feliz que se sentía en ese momento, comentario que hizo que Grace ahogara un gritito de alegría con alguna lagrimita. A ella inmediatamente le gustó Ana, a pesar de esa historia tan rara, a pesar de las sospechas de Carrick, había esperado casi veintisiete años para ver feliz a Christian. Eso era lo único que contaba.
"¿Por qué no le dices que venga mañana a comer, cariño? Sería maravilloso conocerle. Elliot y Katherine también vienen, así que quizás no se sienta tan intimidada." Preguntó Grace esperanzada.
Christian pensó en la propuesta de su madre. ¿Estaba preparado para presentar a Ana a su familia? Y tanto que sí; ¡quería que todo el mundo supiera que ella era suya!
"De acuerdo, mamá. Le preguntaré más tarde. Pero por favor, dile a Mia que se comporte."
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Christian pasó todo el día trabajando, haciendo sólo una breve pausa para comer algo rápido, porque quería terminar todo lo que tenía pendiente para pasar el día siguiente con Ana sin tener que preocuparse de nada relacionado con el trabajo. Aunque no estaba siendo tan productivo como de costumbre, ya que no podía evitar que su cabeza fuera de los índices de producción y los márgenes de beneficio a esos ojos azul claro y esos suaves y gruesos labios en un milisegundo. Por la tarde, decidió llamarle. La dulzura de su voz le calmó al instante.
"Anastasia." Susurró Christian, acariciando suavemente las sílabas con su lengua. Su profunda voz sonaba tan sexy.
"Hola, Christian." Ella contestó susurrando también, sintiendo esa suave caricia de su voz en su nuca. "¿Qué tal el día?"
"Bien… echándote de menos." Admitió.
"Yo también te echo de menos…" Contestó Ana. Su voz no pudo ocultar el alivio que sintió al darse cuenta de que él se encontraba en su misma situación. "No puedo esperar a verte." Dijo con voz ronca. Christian ahogó un jadeo. Lo que más quería en ese momento era dejarlo todo y correr hacia donde estaba para perderse en ella.
"Oh, Ana." Gimió. "Joder, me gustaría ir contigo ahora mismo… pero tengo que terminar unas cosas antes de quedar esta noche. Me temo que no podré ir a buscarte a tu apartamento." Se disculpó.
"No te preocupes, Christian. Puedo ir al restaurante con Elliot y Kate y ya nos encontraremos allí." Dijo Ana tratando de asegurarle que todo estaba bien. "¿Sabes lo que estaba haciendo ahora mismo?"
"¿Pensando en mí?" Dijo él con tono juguetón.
"Por supuesto… ¡Digo además de pensar en ti!" Contestó ella entre risas.
"¿Tocando la guitarra?" Adivinó Christian. ¡Cómo le gustaba el sonido de su risa!
"Casi, casi… se me ocurrió una idea, y empecé a componer algo." Dijo sintiéndose de repente muy tímida.
"No sabía que componías, Ana. No me lo dijiste anoche." Christian le contestó fascinado.
"Bueno, no es algo que haga a menudo. Lo olvidé." Dijo ella sonrojándose.
"¿Te estás poniendo colorada?" Christian preguntó divertido.
"¿Cómo lo sabes?" Contestó ella sonrojándose aún más.
"Nena, ¡debes estar tan roja que hasta lo noto desde aquí!" Christian se rió. "¿Me la enseñarás, tu canción?" Le pidió, ávido de saber todo sobre ella.
"Nunca le he enseñado a nadie mis canciones, pero te prometo que lo haré en cuanto la acabe."
"Eso significa mucho para mí, Ana." Dijo él de manera sincera, sintiendo una sensación de felicidad expandiéndose en su pecho. Después, tomó aire y continuó con la conversación. "Ana, ¿puedo preguntarte una cosa?" De repente, la duda le atrapó. Acababan de reecontrarse justamente el día anterior, aunque Christian tenía la sensación de haber estado con Ana toda su vida. A pesar de eso, Ana quizás no sentía lo mismo.
"Claro que sí. Lo que sea." Respondió ella sin dudar.
"Me gustaría que vinieras mañana a casa de mis padres a comer." Dijo él rápidamente, como si de esa manera pudiera evitar que ella se negara. "Mi madre me lo ha dicho esta mañana y, además, también estarán Kate y Elliot. Pero si no te apetece lo entiendo…"
"Me encantaría ir, Christian." Le interrumpió aliviada. Había notado ese atisbo de duda en su voz, y no sabía lo que le iba a decir; quizás había cambiado de parecer en cuanto a ellos dos. Pero tan sólo quería que conociera a sus padres. De repente, le entró el pánico.
"Gracias, nena, No te preocupes, ¡les vas a encantar!"
Ana se sonrió. Otra vez lo había hecho, ¡adivinar sus pensamientos a través del teléfono!
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Ana miraba fijamente dentro de su armario. Tenía el ceño fruncido y los ojos entrecerrados, en expresión de concentración, buscando el conjunto apropiado entre sus escasas pertenencias.
"Vaqueros." Dijo en voz alta. Sí, esa era la mejor opción para ir de marcha, sin duda.
Permanecía quieta con las manos en sus caderas cuando Kate entró en la habitación.
"¿Qué hay de ese top plateado que te regalé en Navidad? Creo que te queda genial y combina perfectamente con unos vaqueros." Dijo Kate apoyada en el marco de la puerta.
"¡Buena idea, Kate! ¿Qué haría yo sin tus sabios consejos de moda?" Dijo Ana con una gran sonrisa.
"¡Ay, Ana; te perderías en un mar de prendas que no combinan!" Dijo riéndose.
Ana se rió entre dientes y encogió los hombros con expresión inocente. Kate tenía toda la razón del mundo; ella no tenía ni idea sobre moda. Nunca le había importado demasiado, pero Christian era tan elegante; conseguía parecer un modelo de portada incluso con una simple camiseta y unos vaqueros… Se miró al espejo y suspiró. Nunca le habían importado las apariencias, y estaba segura de que el físico de Christian era la menor de sus múltiples cualidades y de que las más valiosas estaban en su interior, pero demonios, él era simplemente precioso… Suspiró de nuevo, resignada. Cogió el top plateado que Kate le había recomendado y sus vaqueros favoritos. Sí, era moderno y sexy, y aún así era muy… ella. Kate puso algo de música mientras se preparaban para su noche, y Ana no pudo evitar sonreir ante las palabras de la canción y quedar atrapada por la melodía, que de alguna manera le recordaba a esa sonrisa pecaminosa y le invitaba a perderse en su hechizo sexy.
There's something 'about the night / Hay algo en la noche
And the way it hides all the things I like / Y en la forma en la que oculta todas las cosas que me gustan
Little black butterflies / Pequeñas mariposas negras
Deep inside me. / Dentro de mí.
What would my mama do / ¿Qué haría mi mamá
If she knew about me and you? / Si supiera acerca de ti y de mí?
What would my daddy say / ¿Qué diría mi papá
If he saw me hurt this way? / Si me viera herida de esta manera?
De repente pensó en sus padres, especialmente en Ray. Tenía que decirles algo; de todas maneras iba a conocer a los padres de Christian.
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Christian terminó su última llamada de negocios con una sonrisa de satisfacción. Estaba feliz por dos razones; la primera, que finalmente había conseguido resolver los problemas principales acerca de su nuevo astillero. Y la segunda, y más importante, que por fin iba a volver a encontrarse con Ana; verle, tocarle, olerle, besarle, olvidar el resto del mundo y perderse en ella.
Elliot le acababa de mandar un mensaje diciéndole que habían llegado al restaurante sin problemas. Informó a Taylor de su inminente salida y fue a su habitación. Se dio una ducha rápida y se vistió con una camiseta con cuello en V de color gris oscuro, vaqueros, un blazer negro y Converse negras. Cuando acabó, algo le hizo ir hacia las escaleras en vez de dirigirse hacia el recibidor. Sin darse cuenta, se encontró delante de la puerta de su sala de juegos. Estaba cerrada. La última vez que había estado allí había sido en fin de año. Apoyó una de sus manos en la superficie y cerró los ojos. Trató de calmar su respiración, que se había vuelto profunda e irregular. La idea de hacer daño a Ana era abominable para él, pero no podía evitar imaginar tener su cuerpo totalmente a su merced, llevándole al límite de tantas maneras posibles ahí… Las palabras de una canción que había descubierto a través del programa de Ana le vinieron a la mente:
Welcome to my hide away, my secret place / Bienvenida a mi guarida, mi lugar secreto
How I arrived I can't explain / No puedo explicar cómo llegué
You're welcome too, if you wanna stay / Eres bienvenida, si te quieres quedar
But everyone just runs away. / Pero todo el mundo simplemente huye.
Se pasó la mano por el pelo, todavía húmedo. Ella había afirmado claramente su opinión hacerca de su estilo de vida alternativo la noche anterior. No había huído corriendo ni tampoco había rechazado completamente la idea de intentarlo, pero ¿quería él correr el riesgo? ¿Qué pasaba si la asustaba? Y, ¿realmente quería echarla a perder de esa manera?
I hide from those that try to find me / Me escondo de los que quieren encontrarme
Scary things that's right behind me / Cosas espeluznantes que están justo detrás mío
I lost myself, I must confess / Debo confesar que me perdí
I can't explain how I got this mess. / No puedo explicar cómo acabé en este lío.
Deshechó la idea por el momento. Ya no necesitaba nada de eso; ahora tenía a Ana. Sonriendo, se dirigió hacia las escaleras cuando encontró a Taylor buscándole con una mirada extraña.
"¿Qué sucede, Taylor?" Preguntó desconcertado.
"La Sra, Lincoln está en el ascensor de camino, señor." Contestó Taylor después de mirar de reojjo hacia la puerta de la sala de juegos.
"¡Joder!" Christian siseó pasándose ambas manos por el pelo. ¿Qué demonios querría Elena en ese preciso momento?
