Pov.: Nami

Han pasado tres días desde que encontramos a Zoro y Chopper dice que esta mejorando. Ahora le creo pero el primer día decía que tuviésemos esperanzas aunque él no lo decía muy convencido. Hoy hemos preparado una fiesta para celebrar que volvemos a tener nuestras sombras y estamos vivos. Hay mucha bebida y comida, también música. Algunos piratas hablan sobre sus aventuras, y otros cuentan chistes y cantan. La fiesta es un gran escándalo pero aun así Zoro no despierta. Chopper y yo estamos cuidándolo mientras los demás festejan la victoria.

Cuando anochece Chopper y yo decidimos llevar a Zoro al barco y cambiarle los vendajes. Cuando terminamos Chopper decide ir a la fiesta a avisar a Luffy y los demás de que hemos vuelto al barco, para que no hagan ninguna estupidez.

Pasan los minutos y me asomo a la barandilla del barco y veo como una panda de piratas esta agradeciendo a Chopper por curarles así que decido dejar a Chopper divertirse un rato y vuelvo con Zoro a su camarote individual.

Me pregunto que habrá hecho este tonto para acabar así y empiezo a pensar múltiples opciones para explicar lo ocurrido pero el sueño me vence y me quedo dormida apoyada en el borde de la cama de Zoro con las piernas en el suelo.

Pov.: Zoro

Todo esta negro, no siento nada, ni siquiera dolor. ¿Esto es la muerte? ¿Una eternidad en la nada? pero entonces noto un leve movimiento. Estoy tumbado, noto las sábanas y las vendas. Hay alguien apoyado en mi cama .

Poco a poco abro los ojos para ver mas oscuridad, pero hay algo de luz que entra por la pequeña ventana de la puerta. Estoy en el Sunny Go.

Intento incorporarme y me cuesta un poco, pero lo consigo y apoyo mi cabeza en la pared que hay detrás de la cabeza de mi cama. Se me nubla un poco la vista por el esfuerzo. Cuando se me aclara la vista intento reconocer a la persona que esta apoyada en mi cama. Fuera no se oye nada y temo que haya sido imaginación mía, pero consigo distinguir unos cabellos naranjas como el fuego esparcidos por la cama. Con un poco de esfuerzo pongo mi mano en su hombro y la muevo un poco para que despierte.

-Nami, despierta, no puedes dormir ahí o te resfriarás.- Susurro mientras se incorpora y se frota los ojos.

-Mmm... ¿Ya es de día?... ¡Zoro!- Grita y se abalanza contra mi estrujándome en un gran abrazo. Me duele, pero no me importa y la rodeo yo también con los brazos mientras noto como mis vendajes se humedecen por sus lágrimas. Entonces se aparta y se agarra a mi pecho mientras grita.

-¡Maldita sea, Zoro! ¡Como me vuelas a hacer esto te tiro por la borda, me has asustado mucho! ¡Eres un idiota!- Grita mientras sus ojos desbordan lágrimas sin cesar

-Lo...Lo siento, fue necesario...- Susurro a su oído mientras la vuelvo a rodear con los brazos como disculpa.

-¡Dime que pasó! Por favor, dime que hubo una buena razón para arriesgarte tanto

-Eso no tiene importancia, lo que importa es que estáis todos bien- Susurro. - Lo bueno es que tengo otra oportunidad para cumplir mi sueño, cosa que pensé imposible.

-¡Claro que importa, imbécil! ¡Casi mueres!- decía Nami entre sollozos

-Eh, tranquila, todo ha salido bien y no pienso darte otro susto como este.- La susurro mientras me armo de valor, la alzo la barbilla y poso mis labios en los suyos delicadamente.

Al principio ella no reacciona, pero tras unos segundos reacciona y profundiza el beso mientras enrolla sus brazos en mi cuello. Cuando nos separamos por falta de aire ella está sonrojada pero con una gran sonrisa en los labios.

-Te quiero, imbécil- susurra pegando su frente con la mía.

-Te quiero, bruja- Le susurro de vuelta pegando mis labios a los suyos una vez mas en un beso corto y cariñoso.

Estuvimos toda la tarde hablando pero ella no me consiguió persuadir para que la dijera que había pasado, ni con besos ni con amenazas de aumentar nuestra deuda.

Al amanecer Chopper vino a la habitación y nos pilló besándonos, pero le pedimos discreción y el accedió con una gran sonrisa mientras curaba mis heridas.