-¿Estás mejor?- preguntó la latina cuando Rachel se separó por fin de ella- ¿Más tranquila?
-Sí, gracias San- respondió la morena casi en un susurro.
-¿Me vas a contar ya que ocurre o te lo saco a golpes?- preguntó Santana.
-Lo que me pasa es Quinn, San- admitió por fin la morena- me he pasado cinco años sin hablarle, sin pensar en ella, ignorándola y ahora aparece de la nada, y en tres días hace que toda la vida que he construido a mi alrededor se caiga.
-¿Por qué crees que se cae?-
-No lo sé, es lo único que he sentido en estos días- respondió Rachel.
-¿Has hablado con ella algo al respecto?- siguió interrogando la chica.
-¿Hablar con ella? Apenas hemos hablado- la morena aprovechó para contarle lo ocurrido aquel día- nadie me llama Rach, no dejo que nadie lo haga desde que me fui de NY y llega ella lo suelta y se va tan tranquila.
-A ver que me entere- dijo Santana aclarando sus ideas- el otro día te encerraste en casa a llorar al verla por primera vez y hoy me llamas medio llorando porque ha recordado que eres vegetariana y te ha llamado Rach- la morena asintió con la cabeza al resumen de Santana- ¿por qué te afecta tanto Rachel? Hace mil años que rompisteis.
-No lo sé Santana, ese es el problema desde que ha aparecido parece que no sé nada- protestó la morena.
-Voy a volver a preguntarte esto de nuevo, ¿estás completamente segura de que quieres continuar en la película?- preguntó la latina muy seria.
-No estoy completamente segura- respondió Rachel- pero tampoco quiero dejarla, sé que es confuso y raro pero no quiero dejar la película.
-Está bien, lo comprendo- dijo la latina procesando aquello- pero tienes que aprender a controlarlo, no podemos estar así todas las noches después de grabar ¿de acuerdo?
-Lo entiendo- dijo Rachel avergonzada- es solo que….
-Dilo- le dijo Santana y Rachel la miró confusa- di lo que llevas queriendo decir desde que la viste, reconócelo, sabes que no te voy a juzgar.
-Volver a verla me hizo reabrir una herida que creía cerrada hacer mucho tiempo- admitió Rachel- me hace preguntarme si no cometí el mayor error de mi vida al marcharme de Nueva York, ¿cómo sería nuestra vida ahora?
-Nadie puede saber eso Rachel pero ante eso tienes dos opciones- le aconsejó la latina- puedes intentar olvidarlo o intentar arreglarlo, es tu decisión, pero piénsalo bien ante de hacer ninguna de las dos cosas, no quiero que vuelvas a arrepentirte.
-No me has dicho si crees que cometí un error- le reprochó Rachel.
-Si me hubieras preguntado por cualquier otra cosa te respondería pero en lo que respecta al amor no tengo ni la más remota idea de que hacer.
-¿Qué tal con Britt?- preguntó intentando cambiar de tema.
-Estamos bien, como siempre, ahora está de gira con una compañía de danza- explicó la latina- pero sé que quiere un compromiso definitivo entre nosotras después de tantos años y yo sigo huyendo.
-Es hora de que sientes la cabeza Santana, Britt te quiere de verdad- le dijo Rachel.
-Mira quién me va a dar consejos del amor a mí- se burló de ella Santana- ¿Qué pasa con Sam?
-¿Qué pasa con Sam?- repitió Rachel- somos amigos igual que siempre.
-Amigos que se acuestan desde hace más de un año y medio y se pasan la vida en la casa del uno o el otro- le recordó la latina.
-¿Sabes qué? Es tarde y tienes que irte porque yo mañana tengo que volver a grabar y ver a Quinn y aun no he decidido que hacer con mi vida- dijo Rachel tirando del a latina hacia la puerta.
-¿Me estás echando? Vengo desde le otro lado de la ciudad a consolarte y cuando hablo de cosas que no te gustan me echas- protestó la latina- tienes suerte de que yo hubiera hecho lo mismo contigo.
-Buenas noches Santana- se despidió de ella cerrando la puerta y volviendo a su habitación.
Si había algo que le apeteciera menos que hablar sobre que suponía la vuelta de Quinn a su vida y como le había afectado era hablar de la no relación que a su parecer mantenía con Sam y donde quedaba eso ahora que ella estaba tan confusa por culpa de la rubia.
Aquella noche no durmió nada bien, y la prueba fue las grandes ojeras con las que apareció a la mañana siguiente en la sala de maquillaje, detalle que fue comentado por la chica que le maquillaba que no tardó en preguntarle si se encontraba bien. Quinn a su lado en otra silla había mirado de reojo a Rachel intentando saber si de verdad le ocurría algo, si había alguien que estaba acostumbrada a horarios locos y no parar era Rachel, así que si tenía mala cara era porque debía de ocurrirle algo.
Aquel día de grabaciones fue eterno para Rachel, no solo porque las escenas eran intentas y pesadas, sino porque entre tomas se ponía lo auriculares y regresaba a la silla con el guión en la mano para repasar de nuevo lo que tocara después. Quinn se acercó a sentarse en su silla que como era normal y habitual estaba al lado de la de Rachel. La miró para intentar descifrar que le ocurría aquel día pero la chica estaba completamente aislada con su música puesta, no se quitó los auriculares hasta que Artie se presentó delante de ella.
-Rachel, ¿Estás bien?- preguntó Artie- te notó algo distante y distraída hoy.
-Si, estoy bien Artie, ¿hay algún problema con las tomas?- preguntó preocupada.
-No, no las tomas están bien, solo estaba preocupada por ti- dijo el chico pero alguien lo llamó y tuvo que marcharse- ahora os llamamos para otra toma.
-Ya se ha ido puedes dejar de mentir, ¿qué te pasa?- la rubia había aprovechado el momento sin música de Rachel para hablarle.
-No he mentido- se defendió la morena.
-Sigues jugando con tus dedos cuando estás mintiendo Rachel- dijo Quinn aún sin mirarla sonriendo sin querer al decir aquello.
-No he dormido bien esta noche y me duele mucho la cabeza- admitió Rachel sin confesar el motivo por el cual no había dormido bien- de hecho voy a por una pastilla.
Rachel se levantó para huir a su caravana, con un poco de suerte tendría al menos media hora solitaria tumbada en la cama. Quinn lo había hecho de nuevo una simple amable frase y un detalle que no había olvidado, la rubia seguía reconociendo su forma de mentir simplemente mirándola de reojo pero la rubia lo único que realmente había hecho era mostrar interés en saber si su compañera de reparto estaba bien para seguir trabajando. Quinn podía haber cambiado mucho con los años pero si algo seguía siendo era una chica educada y correcta que sabía mantener la compostura incluso con su peor enemigo si se trataba de trabajo y por ello no le estaba suponiendo ningún problema la presencia de Rachel porque para ella era una más del reparto. Rachel se sentó en la cama tan sólo un minuto para descansar pero el sueño le pudo y término por quedarse dormida rápidamente. Quinn seguía en su silla con el guión atenta a como cambiaban y mejoraban algunas cosas del escenario a su alrededor. Al cabo de un rato Artie apareció preguntando por la morena y Quinn le dijo lo único que sabía que se había ido a su caravana. El director mando a alguien a buscarla y al cabo de cinco minutos la actriz aparecía de nuevo en el plato para terminar de rodar lo que faltaba. Por suerte para ella esta vez era Quinn la que debía quedarse sola rodando una escena más, de tal forma que ella se marcho apenas sin despedirse de nadie directa a su coche. Saco el móvil antes de arrancar y vio varias llamadas de Sam, no tenía ganas de hablar pero tampoco quería preocupar al chico así q le devolvió la llamada.
-Ey, ¿dónde estas?- le preguntó nada más descolgar.
-Saliendo del estudio, acabo de terminar de rodar- respondió Rachel activando el manos libres para poder conducir a casa.
-Yo estaba haciendo la cena y me he preguntando si querías pasarte un rato- ofreció el chico.
-Lo cierto es que no Sam- dijo con tono cansado.
-¿Pasa algo?- preguntó preocupado.
-Estoy muy cansada, no he dormido nada bien esta noche y sólo quiero llegar y acostarme- le explico la chica.
-Entiendo- acepto Sam, al fin y al cabo era una excusa comprensible- pero no te ocurre nada ¿verdad?
-No, no, tranquilo Sam, es sólo cansancio- le mintió.
-Esta bien- dijo el Rubio- en tal caso descansa mucho, mañana te llamo para ver como estas.
-Gracias Sam, buenas noches- dijo para despedirse.
-Buenas noches morena- dijo antes de colgar.
Lo siguiente que vio cuando por fin se bajó del coche en su casa fue un mensaje de Santana y con eso si que no estaba dispuesta a lidiar en ese momento, lo último que le hacía falta era otra larga conversación como la de la noche anterior. Apago el móvil y subió directa a su cama, no había cenado nada pero tampoco le apetecía. Se puso su pijama más cómodo, abrazó un cojín y cerró los ojos. Durante un minuto se le vino la dulce voz de Quinn a la cabeza repitiendo lo de su forma de mentir y antes de volver a oírla por segunda vez se puso los auriculares con música y se concentró en ella hasta que cayó profundamente dormida en apenas dos canciones.
Un día más se dirigió al estudio, al menos ese día había conseguido dormir bien, la plaza de aparcamiento de Quinn estaba de nuevo vacía, no tenía peligro, al menos no de momento. Miró el vestuario para aquel día y el horario que tenía encima de la mesa, siguió su rutina habitual de ir a peluquería y maquillaje después de vestirse. Como comenzaba a ser habitual la rubia llegó cuando ella ya estaba maquillada, la saludó amablemente y siguió concentrada en su guión. Cuando terminó se fue al plató a buscar a Artie para que le fuera explicando que hacer pero el director espero a la llegada de Quinn para dar instrucciones. Pasaron toda la mañana rodando la misma larga escena una y otra vez, era agotador repetir tantas veces lo mismo pero era su trabajo. Era la hora de comer y estaban grabando en teoría la última toma cuando una voz familiar para casi todos les interrumpió.
-Corten- gritó Artie al escuchar el ruido.
-¿Santana?- preguntó Rachel que había oído su voz y se había acercado en su dirección.
-Por fin te encuentro- dijo la latina al verla.
-¿Qué haces aquí?- preguntó la morena pero se vieron interrumpidas.
-No me lo creo Santana Lopez está aquí- ambas chicas se giraron a la voz de Artie.
-Mi gafotas favorito- dijo la latina acercándose a saludarle con un abrazo- cuanto tiempo.
-Me alegro de verte- dijo el muchacho sonriente.
-¿Santana?- ahora era Quinn la que aparecía a su lado.
-Quinn Fabray, ven aquí- saludó la latina intentando darle un abrazo pero Quinn dio un paso atrás, aquello provoco tensión y la latina lo rompió de la única forma que sabía- vaya Rachel tenía razón, estás genial.
-Santana- le regañó de mal humor la morena pero Quinn se había sonrojado.
-No has cambiado en nada- no fue una broma sino una afirmación de Quinn.
-¿Qué te trae por aquí?- preguntó Artie.
-Tenía que hablar con Rachel- explicó la chica- pero ya que estoy aquí no veo impedimento en que vayamos a comer.
-Tenemos un horario muy apretado Santana, no podemos marcharnos- interrumpió la morena adivinando sus intenciones.
-Podemos ir a comer algo por aquí por el estudio- sugirió Artie- terminaremos la toma después.
-Si el director lo dice, no hay más que hablar, vamos chicas- Santana dio un leve empujó a Quinn y otro a Rachel para que echaran a andar detrás de Artie.
Artie era el único con el que Santana y Sam habían mantenido algo de contacto a lo largo de los años. El modelo por ser su amigo desde hace tantos años y Santana por temas de trabajo con otros clientes del mundo de LA por lo que fue más lógico que el chico la recibiera bien y fuera más ajeno a los problemas que provocaron la separación de Rachel y Quinn.
Fueron a comer a uno de los puestos de comida rápida que había dentro del propio estudio y en el que estaban comiendo varias empleados más de la película. La comida fue bien teniendo en cuanta que se habían puesto un poco al día, Artie había contado como había conseguido obtener aquel proyecto, Santana contó varias anécdotas graciosas que habían ocurrido con sus clientes y Quinn después de haber estado en silencio una hora y tras una larga serie de preguntas sin contestar contó la de casting que había tenido que pasar hasta conseguir aquel papel y que incluso se planteó dejarlo después de una de las entrevistas. La rubia estaba allí sentada por compromiso si había alguien que le apeteciera no ver a todos horas aparte de la morena era a Santana, otra que se había marchado de su vida sin explicaciones. Rachel se sintió un poco culpable de haber obtenido el papel de forma tan fácil pero Artie se encargó de decirle que los de casting estaban asombrados por la gran prueba que había realizado para que se quedara más tranquila. Apenas tuvieron tiempo de hablar mucho más porque el descanso de la comida era bastante corto.
-Chicas tenemos que volver a grabar- les recordó Artie.
-¿Ya? Venga chicos quiero hablar más- dijo infantilmente la latina.
-Rachel me dijo que quería organizar una cena para que también viéramos a Sam- le recordó el muchacho.
-Es cierto- dijo tímida la morena mirando de reojo a Quinn.
-Genial, ¿cuándo estáis libres?- preguntó sonriente la latina.
-Nos vamos a grabar a Canadá en exteriores en un par de semanas así que cuanto antes mejor- explicó el director.
-Perfecto como vosotros tres teneos el mismo horario- se encargó de recalcar que se refería a los tres- yo siempre estoy disponible solo queda preguntarle a Sam si está libre.
-Hablaré con él- por fin Rachel habló- y organizaré una cena en mi casa como prometí.
-Nos vemos entonces Santana- dijo Artie a modo de despedida- tenemos que volver.
-¿Te importa que te robe a Rachel cinco minutos? Venía a hablar con ella y al final no he podido decirle nada- pidió la latina.
-Tranquila no pasa nada- Artie se dio la vuelta para marcharse.
-Ya nos veremos por ahí-dijo Quinn antes de marcharse ignorando a Rachel.
-¿Puedo saber a qué se ha debido esta visita?- preguntó Rachel cuando por fin estuvieron solas.
-Deberías dejar de lado esa manía de apagar tu teléfono durante horas- le reprochó Santana.
-Anoche me dolía la cabeza y esta mañana se me ha olvidado encenderlo- se justificó la chica.
-Si no supiera lo que ha ocurrido los últimos días te creería- ironizó la latina- ahora dime ¿qué pasó ayer? ¿Qué dijo?
-Pues ayer tenía un mal día- comenzó a hablar Rachel y a contarle el motivo por el que el día anterior había estado algo mal.
-Rachel esto no puede seguir así todos los días- le reprochó Santana.
-Lo sé Santana- admitió Rachel- tengo que irme a rodar.
-Empiezo a odiar tu manía de echarme cuando hablo cosas que no te gustan- protestó la chica.
-Vete ya Santana- le ordenó Rachel.
-Te espero en tu casa esta noche- le retó la latina.
-Voy a ir a ver a Sam- intentó escapar la chica mintiendo.
-No, tú y yo vamos a hablar seriamente- dijo muy seria la latina- sin interrupciones, con sinceridad y sin echar a nadie de la casa.
-Está bien- aceptó Rachel tras un largo duelo de miradas- me tengo que ir.
Rachel regresó a la nave para seguir rodando la escena que no habían podido terminar antes de comer y continuar rodando otras después de esa, Rachel por un lado y Quinn por otro ya que tenían diferentes escenas que hacer y mientras una rodaba la otra aprovechaba para maquillarse y volver a ser peinada. Cuando la morena no tenía que estar junto a la rubia las horas parecía pasar más tranquilas por el simple hecho de que no estaba en tensión intentando saber como comportarse o que decir cuando no estaban rodando. Al montarse en su coche regresar a casa recordó que Santana le había dicho que se verían por la noche pero no la había avisado de que ya salía así que con un poco de suerte podría escaparse de una conversación que no quería tener.
Vio luz en casa de Sam, quizás podría pasarse a saludarle al fin y al cabo el chico se había preocupado por ella esos días y ella le había ignorado por todo el tema de Quinn y se sentía mal por ello. Abrió la puerta delantera para aparcar el coche y vio algo que le extrañó mucho, la luz de su salón estaba encendida ¿se había dejado la luz aquella mañana encendida? Decidió entrar a apagarla antes de ir a ver a Sam pero entonces se llevó un gran susto al ver a alguien sentada en su sofá.
-Oh dios mío- dijo Rachel al ver a Santana en el sofá- ¿Qué haces aquí?
-Si llego a saber que vas a trabajar hasta tan tarde había negociado un contrato mejor- bromeó la chica.
-¿Cómo has entrado Santana?- preguntó de nuevo recuperándose aun del susto.
-Conseguí que te rebajaran el precio de la casa, mi premio fue quedarme una llave de repuesto- dijo aún riendo.
-No entiendo por qué me siguen asombrando estas cosas- dijo Rachel sentándose a su lado en el sofá.
-Te conozco Rachel ibas a seguir con el móvil apagado y no me llamarías para que viniera- le dijo Santana.
-¿No vas a dejarlo pasar verdad?- preguntó apenada Rachel.
-Lo dejaré pasar si me responder algo sinceramente- propuso Santana.
-De acuerdo- aceptó la morena después de pensarlo un poco.
-Me iré de aquí si eres capaz de mirarme a los ojos y decirme que la vuelta de Quinn no está afectando y que no sientes absolutamente nada por ella- dijo la latina mirando fijamente a Rachel.
Y todo lo que obtuvo la latina por respuesta fue el silencio y ver como la morena apartaba la mirada a un lado intentado saber que decir.
Aquí tienen todos los que pedían una nueva actualización :) Disfrutenla! Ya estoy trabajando en el siguiente capítulo para no tardar tanto! Lo siento mucho pero también tengo que aprovechar un poco las vacaciones =D
Un saludo a todos! Adoro sus comentarios!
