Rachel permaneció en silencio largo rato mirando a la nada, intentado averiguar las palabras correctas para decirle a Santana y que sonara creíble pero lo único que pudo hacer fue mirarla con ojos tristes y encojerse hombros antes de decir una simple frase.

-La veo y sigo pensando que es mi Quinn, solo que no lo es- admitió triste.

-Ven aquí- le ordenó Santana para darle un profundo abrazo- no quiero que estés mal Rachel, solo quiero que te desahogues.

-Me he pasado cinco años creyendo que la había olvidado Santana ahora aparece apenas dice tres frases y me doy cuenta de que las cosas no son como pensaba- dijo Rachel separándose de su amiga.

-¿Y cómo son ahora?- preguntó la chica.

-Son confusas, raras, tensas, sin sentido- comenzó a describir la morena- está tan guapa Santana que no puedo mirarla durante más de un minuto seguido.

-En eso tienes mucha razón, está realmente guapa, los años le han sentado bien- bromeó la latina- si no fuera por ti ya habría intentado ligármela.

-Ni se te ocurra- amenazó Rachel seriamente.

-Tranquila, no lo voy a hacer, pero quizás tú deberías- le aconsejó la latina.

-Claro, mañana iré y la invitaré a cenar al restaurante más caro de la ciudad- ironizó Rachel- te recuerdo que no terminamos muy bien.

-No digo que hagas eso Rachel, no seas tonta- dijo Santana- ha pasado mucho tiempo y ambas habréis cambiado bastante desde aquello pero quizás deberías empezar por hablar más con ella.

-¿Crees que es una buena idea?- preguntó Rachel.

-Simplemente es una idea, la que tiene que decidir que hacer eres tú Rachel- dijo la latina.

-Es Quinn Santana, creo que nunca he hecho las cosas bien cuando se refiere a ella- dijo la morena.

-No te tortures tanto Rachel, no todo lo que hiciste cuando estabais juntas fue malo ¿de acuerdo? Yo hablaba mucho con ella, créeme hacías cosas buenas- le dijo para consolarla un poco la latina.

-Quizás sea el momento de intentar hacer las cosas mejor que la última vez- dijo la morena con una medio sonrisa en su cara.

-Mi enana se hace mayor- bromeó la latina.

-No seas tonta- dijo Rachel riendo un poco por primera vez- gracias Santana, por estar ahí siempre para mí.

-Con la de dinero que me haces ganar sería una estúpida sino lo estuviera- Rachel la miró con cara de reproche por aquel comentario y decidió decir algo más serio- solo quiero que seas feliz Rachel, para eso están los amigos.

-Gracias San- Rachel la abrazo de nuevo- se que dejaste de hablar con Quinn por mi.

-No aguantaba tu cara de reproche cuando me escribía- bromeo la chica- y ya te dicho que ganaba más dinero contigo me merecías la pena.

-No pasa nada por mostrar los sentimientos Santana- protesto Rachel.

-Mira quien habla- se defendió la chica- además ya te dicho que quiero que seas feliz eso es suficiente dosis para mi.

-Creo que yo también he tenido suficiente dosis de sinceridad por hoy- dijo Rachel yendo a buscar unas cervezas- ¿podemos relajaréis y ver la tele?

-Sólo si me prometes una cosa- dijo Santana y la morena asistió con la cabeza- dime que vas a internar ser feliz o hacer algo para estar feliz

-Te lo prometo- dijo Rachel dejándose caer de nuevo en el sofá.

La conversación de la noche anterior había supuesto un cambio de actitud en Rachel que por primera vez desde que comenzaran a rodar se levantaba de buen humor. Llevó a cabo su rutina matutina antes de coger su coche un día más e ir al estudio. Nadie se extrañaba ya de que la morena fuera la primera en llegar, sus manías ya eran conocidas por todos. Esta vez hizo algo distinto al resto de los días, cuando vio a Quinn entrar en la sala de maquillaje la saludó con una gran sonrisa en su cara, la rubia se extrañó pero devolvió el saludo educadamente. Que la actitud de Rachel era completamente distinta a días anteriores lo habían notado desde Artie y Quinn hasta el último cámara de la película, la morena volvía a hacer todas sus tomas a la primera y en los descansos hablaba con todos y reía sin parar, incluso si la rubia estaba presente ya no salía huyendo como días anteriores. Cuando anunciaron el descanso para comer Rachel vio a Quinn sentada en su silla con su móvil, la morena se acercó a su asiento también para recoger su bolso y aprovechó el momento para por primera vez desde que se habían visto intentar iniciar una conversación con ella.

-¿No vas a comer?- preguntó Rachel.

-Si, solo estaba terminando de leer el periódico- le respondió Quinn amablemente que miró de reojo como la morena buscaba algo en su bolso- ¿y tú?

-Voy a ir a por una ensalada, estaba buscando mi móvil- dijo señalando cuando lo encontró, Quinn sonrió y Rachel ya se iba a marchar cuando tuvo una idea-¿Quieres…. quieres venir?

-Vale- aceptó la rubia después de mirar durante largo rato a Rachel intentando averiguar que era lo correcto hacer.

Quinn guardó su móvil y siguió a Rachel por el estudio hasta llegar al sitio de ensaladas que tenían en el estudio, era de lo más sano de los alrededores. Cuando llegaron cada una pidió una de las ensaladas de la carta y con el plato en la mano se sentaron en una de las mesas cercanas donde daba la sombra, lo más sorprendente de todo era que aún no habían cruzado palabra desde que habían salido del estudio.

-¿Estás contenta de haber conseguido el papel?- preguntó Rachel para romper el hielo.

-Muchísimo, creo que va a ser el papel que termine de lanzar mi carrera- contestó la rubia.

-Sin duda es una gran oportunidad- dijo Rachel mientras comían- me alegra que Artie también sea parte de todo esto.

-Es un director genial, yo trabajé con él antes para un par de capítulos de varias series- le contó la rubia- es increíble lo que está consiguiendo siendo tan joven.

-Sin duda el Glee Club ha dado grandes talentos- bromeó la morena- Mr Shue debe de estar muy contento.

-De hecho lo está- corrigió la rubia y Rachel la miró sin entenderla- la ultima vez que estuve en Lima fuimos a verlo, está orgulloso de donde estamos todos.

-Hace muchísimo que no voy a Lima- dijo Rachel algo avergonzada provocando un silencio algo incómodo- siempre vienen mis padres a visitarme.

-Tienes una vida ocupada siendo una estrella- dijo Quinn, no era un reproche sino una forma de romper el silencio aunque la rubia tenía un don para que todo pareciera un reproche- yo también hace meses que no voy.

-¿Llevas mucho en LA?- preguntó curiosa la morena.

-Viviendo aquí solo unas semanas- respondió Quinn- pero ya llevaba tiempo viviendo entre NY y LA.

-Nueva York- repitió Rachel dejando volar su mente a su ciudad favorita olvidando completamente que estaba con Quinn frente a ella-hace que no voy cin...

-Cinco años- Quinn fue la encargada de terminar la frase cuando ella se había quedado a medias volviendo q crearse un silencio incómodo.

-Quinn-Rachel fue la encargada de romperlo de nuevo- yo... Creo que... Tu y yo... Tenemos cosas que hablar... Quiero decir...

-Rachel- la freno Quinn algo más sería- no sigas, se que tendríamos muchas cosas que hablar sí queremos ser capaces de ser amigas y más nos vale con la de tiempo que vamos a tener que pasar juntas- Rachel la escuchaba atenta- pero no es el momento, el descanso para comer no es el momento porque no hay tiempo, necesitaríamos diez descansos seguidos para poder hablar tranquilamente.

-Tienes razón- admitió Rachel sorprendiendo a Quinn- no es el momento.

-Quinn, Rachel- grito uno de los chicos- tenéis que volver.

-Vamos dentro- dijo Rachel- como has dicho tenemos mucho tiempo por delante.

Esta vez fue Rachel la que siguió a Quinn al interior, algo más sería que aquella mañana pero aún así de mejor humor que días atrás. Siguieron filmando todo lo que quedaba de tarde con el resto de actores de una gran escena lo que fue divertido y tambien más locura de grabar por la cantidad de extras que tenían. Por suerte para ella era el primer día que terminaban de rodar un poco antes de tiempo lo que implicaba tener tiempo para ir a hacer una pequeña compra y pasar por el gimnasio.

Rachel prefería ir a correr por los muchos senderos que Los Ángeles tenía antes que ir al gimnasio pero dado el horario que tenía últimamente era con lo que tenía que conformarse si quería hacer deporte. Era conocido por todos los seguidores de la actriz en Twitter sus numerosos paseos por la montaña que se encargaba ella misma de retratar y postear. En ocasiones Sam la acompañaba pero era más extraño porque a él si le gustaba el gimnasio, su trabajo le exigía la mayoría de las veces aquel cuerpo pulido pero lo cierto era que al chico le encaraba lucirse.

Cuando llego a casa relajada después del deporte hizo una de las cosas que más le gustaban en el universo, abrir una botella de vino y salir a su jardín trasero a escuchar música. Era la parte de la casa que mas le gustaba, un amplio porche de madera con un sofá para tres y dos individuales y una mesa para poder comer en el exterior, daba paso al gran jardín que dejaba la piscina con las tumbonas en uno de los lados. Cogió su teléfono para llamar a sus padres, hacía días que no hablaba con ellos, Hiram no tardó ni cinco minutos en preguntarle como estaba llevando e trabajar a diario con Quinn, ganandose un reproche de Leroy por sacar aquel tema. Rachel dudó un momento antes de decir que todo estaba bien y estaban trabajando sin problemas y antes de que su padre pudiese hablar de nuevo cambió de tema preguntandoles por su trabajo y su próximo viaje a la ciudad.

Leroy e Hiram no habían sido los mayores fans de Quinn en la secundaria pero desde el día que Rachel, ya siendo pareja de Quinn, la llevó a casa y los hombres fueron capaces de comprobar el amor que la rubia sentía por su hija y la felicidad y sonrisa permanente de Rachel desde que ella había entrado de nuevo en su vida. La ruptura fue algo realmente sorprendente para los padres de Rachel que no tenían entendido que las chicas estuviesen pasando por problemas, a pesar de que intentaron hablar con la morena sobre qué había ocurrido la chica nunca dijo una palabra al respecto, lo único que sabían a día de hoy era que Rachel levaba cinco años en LA, sin volver a Nueva York, ni a Lima y sin saber nada de la rubia.

Terminó su segunda copa de vino antes de volver al interior de su casa y subir a su habitación a dormir, otro día más de rodaje le esperaba cuando el despertador sonara en unas horas. Por suerte para ella ese día podría dormir unas horas más, necesitaban rodar una de las primeras escenas de la película, que se desarrollaba en un tren y al parecer la productora tenía un tren adaptable para todo tipo de películas que servirían para las tomas tanto interiores como exteriores, según les habían informado esa tarde, llevaban varios días trabajando en los decorados.

Rachel se montó en su coche al día siguiente y puso la dirección a la que debía ir en su gps, a pesar de haber tomado ya un café aprovechó su paso por una de sus cafeterías favoritas de la ciudad para comprar un gran vaso de café doble con caramelo y volver al coche para llegar en apenas cinco minutos a su destino. La morena llegó café en mano con unas grandes gafas de sol puestas y una sonrisa acompañada de buenos días a todos los trabajadores que se cruzó en su camino. Le indicaron donde habían repartido por la zona las caravanas de maquillaje y vestuario así como una donde podían descansar entre tomas.

Se dirigió directamente a cambiarse y ser maquillada mientras terminaba su café, le extrañó no ver a Quinn a su lado peinándose así que pensó que no habría llegado aún. Sin embargo se equivocó porque la rubia ya estaba dando vueltas por alrededor del tren con las gafas de sol puestas mirando hacia todos lados. Rachel se acercó hacia ella aún con su café en la mano.

-Buenos días- dijo sonriente Rachel y Quinn se giró a mirarla.

-¿Ese café no es un poco grande?- preguntó la rubia al ver lo que tenía en la mano.

-De hecho es el segundo que me tomo hoy, doble con caramelo- le explicó la morena de buen humor.

-No te lo termines- le aconsejó Quinn y Rachel bajó la cabeza para mirarla por encima de sus gafas de sol sin entender- tenemos ahora la escena del desayuno en el tren.

-Venga ya- protestó la morena- primero rodábamos la otra y esta tarde el desayuno.

-Lo sé pero han cambiado el horario por algún problema- le explicó Quinn- si te consuela ese café de ahí es mío.

-Ya no se sentirá solo- bromeó la morena dejando su café al lado de donde Quinn había tenido que abandonar el suyo minutos antes.

-Mira Artie quiere que subamos- dijo la rubia al ver al director haciéndole señas.

-Vamos, adiós cafés, os echaremos de menos- bromeó la morena haciendo reír irremediablemente a Quinn.

Artie vio llegar a ambas juntas hablando y riéndose cosa que le sorprendió para bien, sabía del pasado de Quinn y Rachel y lo último que necesitaba era tener un conflicto entre sus protagonistas en la película. Después de la tercera toma Rachel agradeció haber dejado su café sobre aquella mesa, bastante tenía con el pastel que tenía delante y debía de comerse en bocados cada vez más pequeños conforme pasaban las tomas. Para la hora de la comida Artie las invitó a un restaurante cercano para descansar y poder hablar con las chicas, no solo de como irían las cosas una vez se marcharán sino que además quería saber las opiniones que habían tenido ambas hasta el momento. El rodaje de la tarde continuó en el escenario del tren, en movimiento, quietas, con efectos sonoros, sin ellos y toda variedad de tomas, con las cámaras dentro del vagón, desde el cristal exterior…

Y los días continuaron y el rodaje avanzaba cada vez un poco más. Rachel agradeció la llega del fin de semana para hacer lo que más le gustaba, descansar, hacer deporte y pasar una tarde en el Spa con Santana. Siempre que tenían un día libre en mitad de una dura semana las dos se escapaban a uno de los lujosos spas de la ciudad para que les dieran un par de masajes, les hicieran las uñas y simplemente relajarse durante unas horas. Rachel aprovechó ese rato con su amiga para contarle todo lo que había ocurrido con Quinn los últimos días desde su comida con ella hasta sus pequeñas bromas del café, dándole a entender que la rubia realmente la estaba dejando entrar poco a poco de nuevo. La actriz también aprovechó aquella ocasión para hablar con su amiga de su propia relación.

-¿Cómo está Britt?- preguntó la morena mientras les daban un masaje.

-Está muy contenta, ya sabes adora bailar y en la compañía lo hace todos los días- respondió la latina.

-Es genial, ¿cuándo vuelve?- preguntó la actriz.

-En unos días- respondió Santana sin mirarla.

-Tengo ganas de verla- dijo Rachel melancólica- ¿le has contado algo de Quinn?

-Sí pero no hemos hablado mucho ya sabes que ella si sigue siendo amiga de la rubia- explicó la latina.

-Entiendo- dijo Rachel pensativa-¿Puedo darte un consejo?

-¿Sobre qué? - Santana ya se había puesto a la defensiva.

-Sobre Britt y tú-

-Rachel, no- negó la latina que no podía huir de la camilla de masaje como solía hacer.

-Mira Santana, si algo he aprendido de la vuelta de Quinn a mi vida es que no puedes desperdiciar el amor- dijo Rachel que giró la cabeza para poder mirar a su amiga- Britt y tú os queréis y sé que tú le tienes alergia a pensar en casarte o vivir juntas pero no la dejes escapar por una tontería o por tu ego, es el amor de tu vida y lo sabes.

-Mira que romántica te has vuelto- ironizó la latina.

-Quizás yo no tenga la oportunidad de tener a Quinn de nuevo Santana pero tú puedes estar con Britt- dijo con un rastro de pena en su voz.

-Y lo estoy- protestó la latina.

-¿Sabes por qué Britt se va de gira y no acepta trabajos en LA?- Santana la miró atenta y negó con la cabeza- porque si esta más de dos meses viviendo contigo te agobias y si te agobias te pones echa una perra y podéis pelearos.

-Espera… eso… ¿eso es cierto?- Santana se había incorporado inmediatamente al oír aquello.

-Sí- afirmó seriamente Rachel- está loca por ti hasta el punto de alejarse para que sigaís juntas.

-Yo… yo quiero a Britt Rachel, no quiero perderla por nada del mundo- confesó Santana.

-Entonces habla con ella, no me tengáis en medio por favor le pidió Rachel seriamente- os queréis, no lo desperdiciéis.

-Hablaré con ella- dijo Santana aún pensativa mientras se volvía a tumbar.

Santana se alegraba de la felicidad que Rachel estaba desprendiendo, nada que ver con la mal humorada chica que regresaba los primeros días de los rodajes y que la echaba de casa cada cinco minutos o directamente no cogía el teléfono. Una vez más se encontraron a los paparazzis al salir del spa, era una de las desventajas que tenía LA, te encontrabas periodistas por cualquier esquina, incluso en el supermercado o cuando iba a correr, no era nada extraño.

El sábado por la noche la cadena FOX realizaba una fiesta por el fin de las temporadas de invierno de sus series estrellas lo que implicaba que Rachel y Sam estaban invitado a ir además de Santana que siempre conseguía entradas y otros muchos famosos del resto de series de la cadena. Fue una noche divertida, ese tipo de eventos no siempre lo eran pero esta vez lo habían organizado bien. Una rápida alfombra roja para la que Rachel había elegido un vestido corto veraniego bastante ceñido dejando ver su bonita figura. Seguida de un acto en el que la cadena daba las gracias a todos y una cena seguida de un cóctel y la posterior fiesta. Rachel era uno de los atractivos de la fiesta ya que todos querían felicitarla por la gran oportunidad que se le había presentado con el papel en la película.

Varios de sus amigos estaban también en aquella fiesta y la chica se lo pasó en grande, nunca había sido una chica de ir a muchas fiesta y de hecho no lo hacía. Las únicas fiestas que frecuentaba la morena era cuando iba a alguna entrega de premios o las de ese tipo de la cadena o la productora y eran de asistencia casi obligatoria. Rachel mantenía una vida de perfil bajo como llamaban los de la prensa, daba titulares, era una estrella y era éxito asegurado pero no daba guerra, no provocaba escándalos, no se enrollaba con sus compañeros de reparto, no salía todas las semana, ella era más de una vida tranquila.

Aquella noche regresó a casa con Sam después de haber pasado horas en la fiesta los dos chicos se habían retirado juntos cuando Rachel se dio cuenta de que el rubio ya había bebido demasiado y no quería que terminara peor de lo que iba a estar a la mañana siguiente, con una gran resaca. Rachel utilizó la llave que tenía de casa del chico para acompañarle hasta su cama y luego marcharse a su casa, por suerte para ella en ese tipo de fiestas siempre tenían coches disponibles para que los llevaran de regreso a cada lo que en ocasiones provocaba que más de uno bebiera más de la cuenta.

El domingo lo pasó en la piscina tomando el sol, supuestamente le habían recomendado que no tomara mucho el sol por el tema de tonos de maquillajes y demás en la película pero la morena lo ignoró un poco. Decidió ponerse una gorra y las gafas de sol para tapar su cara pero no impidió que le diera el sol en el resto del cuerpo. Aquel día no perdió la oportunidad de acercarse a burlarse de su vecino rubio por el dolor de cabeza que sufría como consecuencia de la resaca y por la tarde después de una sesión de deporte por la montaña regresó a casa a ducharse y meterse en la cama, al fin y al cabo al día siguiente debía de volver a rodar.

Rachel odiaba profundamente los lunes, lo había hecho toda su vida, no porque no le gustara trabajar sino porque era el primer día de la semana en el que debía de madrugar después de sus numerosas hora de sueño los fines de semana y eso le molestaba. Intentó llegar del mejor humor posible de nuevo a los estudios, llevándose un café y un zumo a la sala de maquillaje para espabilarse antes de rodar, aunque de poco sirvió. Rachel se quedó medio dormida mientras la peinaban, si había algo que la relajara enormemente era que le tocaran la cabeza y la peinaran, si a eso le sumaba el gran sueño que tenía no fue raro lo que ocurrió y que todos se burlarán de ella por no ser capaz de tener los ojos abiertos.

El rodaje el resto de días transcurrió mejor que aquel lunes somnoliento para la morena. Casi todos se habían acostumbrado al ritmo frenético que seguían rodando escenas sin parar y yendo de un escenario a otro para rodar mientras se cambiaban cosas en el escenario anterior en el que habían rodado. Artie era un encanto de director, aunque podía ser igual de duro que cualquier otro tenía un tono dulce que contagiaba al resto de los trabajadores. La relación entre Rachel y Quinn había mejorado notablemente desde su comida la semana anterior, no es que fueran mejores amigas repentinamente, pero ya no se huían y soportaban estar en la misma conversación si había más gente delante. Sus conversaciones no transcurrían nunca a lo personal, nada de preguntar por la familia de la otra o los amigos, se hablaba sobre las noticias, el tiempo, la película o cualquier otra cosa que no implicara una situación incómoda.

Lo máximo personal que Rachel había contado a Quinn era la fiesta a la que había acudido aquel fin de semana aunque claro estaba en las revistas y dejaba de ser algo realmente personal. Rachel quería ir poco a poco con la rubia sabía que no estaba por la labor, que era o estaba siendo mucho más seria de lo que la recordaba y no podía culparla, si Quinn había construido un muro alrededor de sus sentimientos probablemente debía de ser más alto que el suyo y más resistente de lo nunca pensó que había sido ella.

Casi había llegado de nuevo el fin de semana cuando estaban rodando una escena en la que un especialista llevaba media hora enseñando a Rachel como debía de tirarse para rodar por el suelo. Quinn mientras estaba con otro de los especialistas aprendiendo a subir por una red para otra de sus escenas individuales. El orgullo de Rachel le había llevado a negar la posibilidad de usar un doble para la escena pero la chica insistía que no lo había necesitado en cinco años en la televisión y no iba a empezar ahora. Lo que su orgullo no le dejaba ver era que hasta ahora nunca había tenido que hacer ese tipo de escenas y que pedir un doble en las películas de acción no era ninguna razón para sentirse avergonzada.

Cuando Artie y Quinn iban a acercarse a Rachel a pedir que por fin cediera con el tema de lo del doble la morena realizó la pirueta a la perfección, no una sino el resto de veces que hizo falta para demostrar que al final una vez más tenía razón y lo había logrado, a todos les extrañó esa extraña actitud menos a Artie y a Quinn que simplemente compartieron una mirada de complicidad y una sonrisa mientras zambos pensaban lo mismo, 'esa era la Rachel que conocieron en Glee Club y seguía siendo la misma'.

No fue hasta el día siguiente cuando las chica se enteraron de una nueva noticia respecto a sus locos horarios de rodaje. El viaje se adelantaba porque primero pasarían una semana rodando en Carolina del norte donde al parecer la productora tenía los estudios que usaba para producir los grandes efectos especiales que hacían falta para varias de las escenas y más tarde cuando terciaran se marcharían directamente a Canadá como estaba previsto para rodar todas las escenas exteriores de la película.

Después de casi una semana sin verse Santana había aparecido por el estudio para ver a su amiga, esta vez la dejaron pasar sin necesidad de armar ningún espectáculo porque Rachel se había encargado de que estuviera en su lista de visitantes y que no pasara lo mismo que la vez anterior. La latina observó la última hora de rodaje de aquel día desde la silla que le pertenecía a la morena, aprovechando para ponerse al día con sus correos mientras esperaba que Rachel terminara y pudieran irse a cenar juntas a algún sitio.

-Por fin- dijo Santana cuando Artie gritó por última vez corten aquel día.

-Hola Santana- saludó Rachel dejándose caer en la silla de Quinn ya que la latina no se había levantado.

-Aquí está mi latina favorita- dijo el director cuando se acercó a ellas.

-Santana no es que no me alegre de verte pero estoy cansada, levanta- dijo Quinn al llegar hasta ella.

-Díselo a la morena, es la que está en tu silla- indicó la latina.

-Pero porque tú estás en la mía- se defendió Rachel.

-Va a quedarse ahí si le apetece- de nuevo aquella afirmación de Quinn fue un duro reproche haciendo alusión a su pasado, la rubia había cedido mínimamente con Rachel por el bien de su trabajo pero seguía dolida.

-Yo creo que estoy en la mía- intervino Artie provocando la risa de todos y relajando el ambiente.

-Vamos a cenar, ¿os venís?- propuso Santana.

-San, estoy muy cansada, no me apetece salir a ningún sitio- dijo infantilmente Rachel- he pasado media tarde dando volteretas.

-Por tu orgullo- dijeron a la vez Artie y Quinn que rieron ante la mala mirada de Rachel.

-Otro día será entonces- propuso Santana.

-Esta difícil, ¿no te lo ha contado Rachel?- preguntó Artie ante la mirada confusa de la latina- el lunes tenemos que estar en Carolina del Norte para rodar allí.

-¿Y qué pasa con esa cena que nos prometiste?- dijo la latina mirando ahora a Rachel que se quedó pensativa.

-Eh… supongo que podría organizar algo este sábado en mi casa, creo que Sam está libre así que si podéis- dijo Rachel algo insegura.

-Genial, Britt está este finde aquí- dijo la latina alegre- ¿os parece bien?

-Tengo muchas ganas de ver a Sam y Britt, la ví hace un par de meses en Chicago- dijo Artie con una gran sonrisa de felicidad.

-¿Vendrás?- preguntó Rachel mirando ahora a Quinn y provocando que todos atendieran el momento.

-No se sí puedo- dijo apartando la mirada de todos.

-Venga Quinn vamos todos, será divertido- insistió el director pero la rubia no cedía con su actitud- es una orden de tu director, debes ir.

-¿Vendrás? - volvió a preguntar Rachel con un tono de pena mayor.

-Claro, será como en los viejos tiempos- terminó por aceptar la rubia después de una largo silencio.

Rachel se montó en el coche minutos después con Santana aún asimilando que el sábado por la noche debía de organizar una cena en su casa no solo con Santana, Britt, Sam y Artie sino con Quinn también. Había prometido celebrar esa cena desde que comenzó el rodaje pero no creyó que fuera posible que ocurriera y por eso le costó asimilar que la rubia fuera a pisar su casa al día siguiente.


Nuuuuuuuuevo capítulo =D Espero que lo disfruten!

Parece que Quinn le ha dejado las cosas claras a Rachel, si querían hablar necesitaban tiempo. ¿Qué pasará en la cena? ¿Será amable la rubia o seguirá reticente hacia la morena? ¿Hablarán pronto?

Un breve un nuevo capítulo!

Como siempre Gracias! Por leer y por sus comentarios =D Los adoro!