A la mañana siguiente Rachel se levantó y recogió todo lo de la noche anterior, desde poner los platos en el lavavajillas hasta barrer y regar el jardín trasero. La noche anterior había estado demasiado cansada y sin ánimo como para hacer aquello por lo que fue lo primero que hizo al bajar de su habitación. Puso la música alta y se puso manos a la obra. No fue hasta medio día cuando tuvo su casa perfectamente recogida y limpia, justo cuando Santana apareció en su casa para cotillear un poco. Después de la marcha de Quinn habían estado un rato más en el jardín hasta que todos comenzaran a marcharse. Santana había tenido que irse con Britt de regreso por lo que no había podido preguntarle a su amiga sobre como le había ido con la chica rubia cuando habían estado a solas y aprovechando una comida que tenia la bailarina se había aparecido en casa de la actriz.

-¿Qué pasó en la cocina?- preguntó casi al entrar.

-En resumen le dije que había cambiado y me dijo que debía demostrárselo- le contó Rachel- y que vino por Britt y Artie porque nosotros tres la abandonamos hace mucho.

-Vaya… la rubia sabe ser directa cuando quiere- dijo Santana.

-No sé que hacer Santana- dijo mientras suspiraba.

-Pensaba que después de la cena se ablandaría pero creo que está peor- dijo con un suspiro la actriz.

-Conseguiste hablar con ella a solas varias veces Rachel, ya es mejor que nada- dijo la latina.

-No lo sé Santana, le intenté preguntar si estaba con alguien y no me lo dejó claro- confesó Rachel.

-¿No te dijo si tenía pareja?- preguntó sorprendida- espera, realmente ¿le preguntaste eso ?

-Mas o menos le pregunté sí- respondió la chica- pero también me dijo que no iba a darme explicaciones de su vida.

-Lógico- entendió la latina.

-No sé que hacer, es tan fría a veces que no parece la Quinn de la que me enamoré- dijo Rachel.

-Ha cambiado pero sigue siendo ella- dijo pensativa la latina.

-¿De verdad lo crees?- preguntó Rachel con pena en su voz.

-La vi hablando con Britt y sigue siendo la dulce y cariñosa Quinn pero es lógico que no se muestre así contigo- le contó Santana.

-Yo solo quiero recuperarla- admitió una vez más en voz alta.

-Haz lo que te ha dicho, demuestraloselo- la retó la latina- vais a estar mucho tiempo fuera a solas.

-Iré poco a poco, de momento que viniera a sido un logro- reconoció la morena- aunque diga que es por Britt y Artie, si de verdad no me soportara no habría venido.

-No creo que no te soporte, parece más bien rencor que odio- dijo pensativa la representante.

-Dejemos un rato el tema Quinn, es lo único que pienso últimamente- pidió la morena.

-De acuerdo, ¿comemos?- pregunto Santana.

-Nunca dejará de asombrarme que siempre aparezcas en las horas de las comidas- bromeó Rachel.

Pasó los siguientes días comenzando a preparar su equipaje ya que solo les quedaba un día rodando en Los Ángeles antes de marcharse a rodar primero a Carolina del Norte y luego a Canadá. El día de la cena las chicas se habían enterado por Artie de que había unas escenas para las que no encontraban el escenario adecuado y que existía la posibilidad de que se marcharan a Europa para rodarlas. Rachel tenía encima de su cama todo tipo de ropa intentando hacer un equilibrio de los diferentes climas que supuestamente iba a visitar en los próximos dos meses porque según parecía no iba a tener mucho tiempo de regresar aunque solo fuera para coger ropa. Después de cinco horas sin salir de la habitación y de aprenderse de memoria su armario una vez más había conseguido guardar toda la ropa que necesitaría ahora solo le faltaba su bolso, zapatos y las cosas de aseo que lo dejaría para el día siguiente.

A la mañana siguiente fue al estudio donde debía de grabar un par de escenas, una con Quinn y el resto de ellas sola, lo agradeció, desde la cena no sabía como volver a saludar o tratar a Quinn. Las primeras escenas fueron las suyas así que no fue hasta después de comer cuando la rubia apareció por el estudio. Rachel estaba sentada en su silla esperando la llegaba de la rubia cuando esta apareció y saludó amablemente a su compañera de reparto.

El rodaje de la escena fue rápido y sencillo, ambas llevaban sus guiones bien aprendidos y ninguno se había atascado o equivocado. La realidad de por qué siempre ocurría esto era fácil. Rachel siempre había sido metódica y perfeccionista en su trabajo, los primeros días había tenido más fallos porque se quedaba embobaba o distraída mirando a Quinn sin reaccionar pero se había propuesto que eso no pasaría, quería demostrarle a la rubia lo buena que era en aquello. Quinn por su parte también quería demostrarle a Rachel que era tan bueno en eso como ella y se había propuesto intentar hacer bien todas sus tomas, ya era algo personal. Ninguna de las dos era consciente de que estaba tratando de impresionar a la otra de una forma orgullosa.

-Gracias por la invitación- dijo Quinn sorprendiendo a Rachel-la comida estaba muy buena.

-Fue genial- dijo una sonriente Rachel- quizás a la vuelta lo podamos repetir.

-Quizás- repitió Quinn antes de girarse para marcharse.

-Quinn, espera- pidió la morena frenando a Quinn.

-Dime- dijo la rubia cuando se giró.

-He visto que no tienes hoy tu coche, ¿quieres que te lleve?- ofreció la morena.

-Eh….- se quedó pensativa un minuto antes de decidir- de acuerdo.

-Espero que esto no sea una estrategia para que vea donde vives- bromeó la morena.

-Te recuerdo que te has ofrecido tú, yo no te lo he pedido- dijo Quinn.

-De nada Quinn, te llevo encantada- ironizó la morena.

-Perdón, no quería ser tan borde es solo que…-

-Te sale natural conmigo- fue Rachel quien completó la frase.

-Si- admitió sin mirarla mientras estaban paradas en aquel semáforo.

-No pasa nada, sé que se te pasará- dijo orgullosa la morena.

-Tu ego sigue intacto- bromeó riendo Quinn.

-¿Pensabas que iba a perderlo? - respondió riendo también la morena.

-Gira en la siguiente calle- dijo Quinn cuando paró de reír- es esa casa de allí, puedes parar en la puerta.

-Bonita casa- dijo Rachel al verla- ¿la has comprado?

-No es mía- respondió Quinn- es alquilada, sigo buscando mi sitio adecuado en la ciudad.

-Conozco un par de buenas agencias si necesitas ayuda- ofreció amablemente la morena.

-Te lo haré saber si lo necesito Rachel- respondió Quinn algo seria.

-¿Vives sola?- la pregunta salió casi sin pensar de su boca y vio la cara de seriedad de la rubia- perdón, me ha salido solo, no tienes que darme explicaciones de tu vida.

-Estoy compartiendo la casa con Emily, la jefa de casting- le respondió Quinn para sorpresa de Rachel.

-He tratado con ella, es muy simpática-

-Lo es- afirmó la rubia- está bien por ahora porque me voy pero cuando vuelva supongo que querré mi propio lugar.

-Y me pedirás mis agencias- bromeó la morena haciendo reír también a Quinn.

-Tengo que irme, ya sabes maletas y esas cosas que preparar- dijo Quinn encogiendo los hombros.

-Suerte, espero que tardes la mitad del tiempo que yo- bromeó de nuevo Rachel- ayer estuve toda la tarde.

-Rachel no es una mudanza son un par de meses- le regañó la rubia.

-No llevo tantas cosas de verdad, es solo que no sabía que elegir- explicó algo sonrojada.

-Nunca has sabido hacer una maleta en condiciones- se burló Quinn antes de darse cuenta de que estaba haciendo lo que se había prohibido, hacer alusión a su pasado juntas- tengo que irme Rachel.

-Nos vemos mañana en el avión Quinn- dijo Rachel volviendo a arrancar su coche.

-Hasta mañana Rach- se despidió mientras se bajaba del coche.

Rachel regresó a su casa después de dejar a Quinn para terminar de hacer la maleta. No pudo borrar la pequeña sonrisa que tenía en su cara, el día anterior se había levantado pensando que la probabilidad de recuperar a Quinn era nula pero después de ese día y de acompañarla a casa no parecía que fuera tan remoto. Quinn había bromeado con ella, en sus mismo coche y la había dejado llevarla a casa y Rachel no podía sentirse mejor.

Preparó las cosas que le faltaban y comprobó que llevaba todo lo necesario una vez más, carnet de conducir, pasaporte, tarjetas, etc. Fue a prepararse la cena a la cocina y se sentó a ver cualquier reality que echaran en la televisión en ese momento. El vuelo del día siguiente era relativamente temprano ya que Carolina del norte estaba al otro lado del país. No tendrían que rodar el día que llevaban pero a no ser que ocurriera un cambio de planes rodarían al día siguiente.

Su despertador sonó y antes de quedarse dormida se tiró de la cama hacia la ducha. Desayunó un tazón de cereales antes de marcharse porque no sabía si comería en el avión algo. Cuando salió a su puerta el coche que había pedido ya la estaba esperando. Había conseguido reducir su equipaje a una gran maleta para facturar y un bolso de mano bastante generoso. Al facturar su maleta se encontró a varios de los actores de la película allí y otros pasando el control policial.

Se montó en el avión aún con sus auriculares puestos, no tenía muchas ganas de hablar aún porque el sueño era mayor. Siguió las indicaciones de una azafata para llegar hasta el asiento que le habían asignado, le había tocado pasillo y se preguntó quien sería el afortunado que tendría la ventanilla de su lado. Se sentó con los ojos cerrados y la música aún puesta cuando sintió un pequeño golpe en el hombro, abrió los ojos y se encontró a Quinn frente a ella en el pasillo.

-Mi asiento es ese- dijo señalando el hueco al lado de Rachel- ¿puedo pasar?

-Claro, claro, perdona- se disculpó Rachel haciendo las piernas a un lado para que la rubia pasara.

-Gracias- agradeció la rubia una vez estuvo sentada.

-Buenos días- dijo Rachel ya más sonriente quitándose sus auriculares intentando entablar una conversación.

-Que buen humor para lo temprano que es- bromeó Quinn poniéndose sus gafas de sol y mirando hacia otro lado.

-Hace tiempo que no salgo de LA, me alegra un cambio un tiempo- explicó la morena.

-¿Aunque sea para trabajar?- preguntó la rubia irónicamente.

-El trabajo no es nunca un problema- dijo alegremente aunque se dio cuenta de lo irónico que era aquello si lo pensaba- ¿has estado en Carolina del Norte y en Canadá?

-No la verdad- respondió la rubia escuetamente.

-Yo tampoco, van a ser unas semanas muy interesantes- dijo Rachel mirando fijamente a Quinn que se vio obligada a apartar la mirada por su intensidad.

-Voy a dormir un rato- dijo la rubia cuando el avión ya estaba despegando sin más ganas de hablar.

Rachel sonrió dulcemente a Quinn que se colocó sus auriculares y se recostó un poco para estar más cómoda. La morena no pudo evitar observarla durante largo rato. Debía de haber sabido desde el momento en el que se sentó en aquel asiento que sería Quinn la que iría a su lado, al fin y al cabo parecía que siempre sus nombres estaban uno al lado del otro. Una hora después de haber despegado la morena también se había quedado dormida en su asiento. Rachel solo se despertó cuando sintió algo en su hombro, Quinn estaba tan dormida que su cuerpo había terminado por inclinarse para terminar apoyada en el hombro de su ex novia. Rachel sonrió dulcemente al verse en esa posición, sabía que era porque la rubia estaba completamente dormida pero no le importó, estaba feliz de estar así. Giró su cabeza y depositó un suave beso sobre la cabeza de la rubia antes de volver a quedarse completamente dormida.

El avión redujo su velocidad lo que indicaba que ya debían estar a punto de aterrizar, lo que provocó que Quinn se despertara. Rachel se despertó a continuación al notar a la rubia moviéndose de posición. Se giró para mirarla y la vio desperezándose lo que le provocó ternura y una sonrisa en su rostro.

-Siento haberme dormido sobre ti, ha sido sin querer- se disculpó la rubia cuando fue consciente de donde se había dormido.

-No te preocupes, no pasa nada- dijo amablemente Rachel aún sonriendo- ¿has dormido bien?

-Sí- respondió tímidamente aún sonrojada por haberse dormido sobre la morena.

Después de que el avión aterrizara los chicos fueron a la cinta a recoger sus maletas facturadas antes de marcharse. Varios coches les esperaban en la puerta del aeropuerto para llevarles al hotel donde se alojarían. Por suerte tenían una habitación para cada uno, aunque como siempre, la habitación de Rachel estaba junto a la de Quinn. Era cierto que quería recuperar a la rubia pero a veces se preguntaba si no sería demasiado para ella pasar tanto tiempo juntas. Soltó sus maletas en la habitación y se dejó caer en la cama, tenía toda la tarde para ella misma, ver la ciudad, quedarse en el hotel, muchas opciones pero no sabía cual elegir.

Para empezar decidió salir a dar un paseo por los alrededores y coger algo de comer, al parecer el resto había comido algo en el vuelo pero ella al estar dormida no había tenido esa oportunidad.

Cuando regresó al hotel subió directa a su habitación , salió del ascensor y pudo ver a Emily llamando a la puerta de Quinn. Mientras caminaba por el pasillo dirigiéndose a su habitación pudo escuchar una risa y ver como Emily entraba en la habitación de la rubia. Se preguntó por qué la chica estaba allí pero sobre todo sintió celos. Quería ser ella la que provocara la risa de Quinn, la que pudiese ir a su habitación sabiendo que la dejaría entrar en lugar de temer una bordería. Llevaba diez minutos en su habitación dando vueltas intentado idear un plan para acercarse a Quinn cuando una idd cruzó su mente y no dudó en llevarla a cabo. Si conocía aún a Quinn lo suficiente sabía que no le había contado a nadie del trabajo que se conocían previamente lo que le daba la ventaja que necesitaba. Salió al pasillo y se plantó delante de la puerta de la habitación de la rubia. Respiró profundo y luego llamó.

-¿Emily puedes abrir?- se escuchó en el interior de la habitación.

-Claro- otra voz se escuchó en el interior y al minuto la puerta se abrió ante Rachel.

-Hola- saludó alegremente.

-Hola Rachel, que alegría verte- dijo la jefa de casting.

-¿Qué tal Emily? No te esperaba por aquí- dijo fingiendo que no sabía que estaba allí.

-He pasado a ver a Quinn un rato- explicó Emily.

-Que casualidad yo también- dijo fingiendo inocencia.

-¿Quieres pasar?- preguntó la chica.

-Claro- aceptó Rachel encantada cuando Emily se echó a un lado.

-¿Quién era?- preguntó la rubia saliendo del baño con el pelo mojado-Ho…Hola Rachel.

-Mira quien ha venido a verte- dijo Emily- parece que no soy la única que se aburría en su habitación.

-Claro- dijo Rachel siguiendo su excusa- quería ver si hacíamos algo.

-Estábamos hablando lo de ir a cenar- explicó Emily- ¿Quieres venirte?

-Por supuesto, me encantaría- aceptó la morena mirando pícaramente a Quinn.

El plan de Rachel había funcionado, Emily no sabía nada del pasado de Quinn y Rachel y más o menos se llevaba bien con la chica lo que había puesto bastante fácil que la invitara al plan que tenían ellas ideado. Era perfecto, conseguía pasar tiempo con la rubia y al mismo tiempo impedía que pasara tiempo a solas con Emily. Quinn terminó de cepillarse el pelo y vestirse para salir a cenar. Salieron las tres juntas de hotel y la rubia aún no había cruzado palabra con Rachel. La actriz no borraba su sonrisa orgullosa de su rostro mientras caminaban hacia un restaurante que había visto durante su paseo aquella tarde. Era un sitio pequeño de comida italiana, algo que sabía que le encantaría a Quinn, estaba dispuesta a jugar todas sus cartas por la rubia. Se sentaron las tres en una mesa, tanto Emily como Rachel se las apañaron para tener a Quinn a su lado, la rubia estaba entre aquellas dos literalmente. Pidieron una botella de vino para las tres y cada una un generoso plato de pasta. Rachel había notado durante la cena como Emily intentaba flirtear con Quinn lo que le provocaba celos y hacía que interrumpiera el intento con el suyo propio.

-Estabas realmente guapa con el vestido de la escena de las entrevistas- dijo Emily antes de beber un sorbo de vino.

-Gracias, era un vestido bonito, cualquier hubiese estado bien con él- dijo la rubia quitándole importancia.

-De hecho estabas genial Quinn- elogió Rachel aprovechando el momento.

-Oh dios mío Quinn- dijo Emily cuando probó su plato- son incluso mejores que los que probamos en aquel restaurante de la semana pasada.

-No puede ser- dijo asombrada Quinn.

-Toma, prueba- Emily acercó su tenedor a la boca de la rubia que aceptó.

-Tienes razón, están increíbles- dijo cuando se tragó la comida.

-¿Qué restaurante era?- preguntó Rachel interrumpiendo el momento.

-El Knop's en el centro- respondió Quinn.

-Ese sitio es genial pero conozco uno incluso mejor- presumió la morena- cuando volvamos te invito un día.

-Eh… claro- respondió Quinn algo cortada por la situación.

Sin dudar se estaba convirtiendo en una guerra de cumplidos y bromas para ganarse a la rubia por parte de las dos morenas mientras que Quinn se sonrojaba y se limitaba a hablar poco y ver a los dos chicas intentar ser educadas al mismo tiempo que se estaban tirando de los pelos. Estaban esperando la cuenta cuando Emily sacó su móvil y propuso un nuevo plan.

-Me han escrito los chicos, están tomando algo por ahí, podríamos unirnos- sugirió Emily.

-Una idea genial- afirmó Rachel que no iba a dejarla sola con Quinn.

-Lo cierto es que yo me retiro al hotel- dijo rápidamente la rubia.

-No seas aguafiestas Quinn- protestó la jefa de casting.

-Mañana madrugo y tengo que ir a rodar Emily, queda feo que la protagonista aparezca con mala cara- se defendió Quinn.

-Pero ya le he dicho a los chicos que íbamos- insistió la chica.

-Ve tú, no tienes que estar delante de la cámara ni importa tu cara de resaca- dijo riendo la rubia.

-Eso es cierto, bueno ¿vamos Rachel?- se giró hacia la otra actriz para convencerla.

-Creo que Quinn tiene razón, somos las protagonistas, queda mal que aparezcamos con resaca y mala cara- Rachel no iba a desaprovechar esa oportunidad.

-Agua fiestas- dijo mirando a ambas- pero me quedo más tranquila si no vuelves sola al hotel- esta vez se estaba dirigiendo a la rubia.

-¿Nos vamos Quinn?- dijo Rachel rompiendo el flirteo de Emily.

-Vale- a la rubia no le quedo otra más que aceptar aquello.

Se levantaron de la mesa y salieron las tres juntas del restaurante. Caminaron una calle juntas hasta que llegó el momento de separarse. Emily dio un rápido abrazo a Rachel pero con Quinn fue distinto, alargó el abrazo más de lo necesario para la morena pero además al separarse dejó un beso demasiado cerca de los labios de Quinn, cosa que tampoco ignoró la actriz. Emily alargó un poco más el momento despedida pero Rachel fue hábil y tiró de Quinn suavemente para caminar hacia el hotel de nuevo. La morena caminó a su lado un rato en silencio intentando averiguar como empezar una conversación.

-¿Te ha gustado el restaurante?- dijo Rachel rompiendo el hielo.

-Sí, todo muy bueno- respondió Quinn algo seria.

-Tengo buen ojo- dijo con algo de ego la morena. -Emily es muy… cariñosa.

-Hay gente así- fue la única respuesta de la rubia que no iba a dar más explicaciones.

-¿Y ella es con la que vives?- preguntó de nuevo la morena.

-Sí- respondió Quinn.

-Entonces… quiero decir ella parece interesada y tú… fuisteis a cenar…- Rachel no pudo terminar su frase.

-Ah no, no vas a ir por ahí Rachel Berry- cortó rápidamente la actriz rubia.

-¿De qué estás hablando?- preguntó la morena confusa.

-Te dije que no iba a darte explicaciones de mi vida, no estamos en ese punto aún- le respondió la chica.

-No hace falta ni que lo digas, lo he comprobado esta noche- los celos de Rachel comenzaban a aflorar.

-¿De qué hablas?- preguntó la rubia enfadada.

-Oh venga Quinn, esa chica está loca por ti, admítelo- le pidió Rachel con rabia.

-Admite tú que has venido a mi habitación porque sabías que estaba ella- la retó la rubia.

-Sí, lo admito pero sino llega a estar ni me abrías abierto- se defendió Rachel.

-Lo sabía- dijo Quinn.

-¿Cómo quieres que te demuestre que he cambiado y seamos amigas si no me dejas casi ni hablarte?- Rachel era la que atacaba ahora.

-Puedes hablarme pero este tipo de tretas son las que no me gustan Rachel, nunca me han gustado- dijo Quinn sin mirarla.

-¿A qué te refieres?- preguntó la morena confusa.

-A aparecer en mi habitación porque sabes que está Emily, a llevarme a un italiano, a presumir de los restaurantes que conoces, a no salir para volverte conmigo- dijo la rubia algo enfadada -ya te dicho que me demuestres las cosas, no que uses todos tus trucos para acelerar esto y conseguir que seamos amigas en dos días.

-No son trucos Quinn- se defendió la morena- pero no me lo estás poniendo nada fácil.

-Tenía que llegar un momento en tu vida en el que todo no fuera fácil y perfecto para ti- otra gran reproche de la chica.

-Mira quién saca la artillería pesada- dijo Rachel sorprendida por esa contestación.

-Rachel de verdad, no tengo más ganas de pelear- dijo cansinamente la rubia.

-Yo tampoco quiero pelear más- admitió la morena.

-Para eso creo que nos haría falta una larga conversación- dijo Quinn mientras abría la puerta de su habitación

-Vamos a tenerla- le pidió la actriz.

-Rachel, no es el momento- volvió a repetir la rubia.

-Contigo parece que nunca lo es- protestó Rachel seriamente.

-Rachel, no voy a hablar de eso ahora- dijo mientras entraba en su habitación -nos vemos mañana en el rodaje.

Rachel se quedó sola en mitad del pasillo observando la puerta cerrada de la habitación de Quinn, una vez más la había dejado desarmada.


Aquí tienen un nuevo capítulo! Espero que les guste! Parece que Quinn sigue algo enfadada con Rachel :P

Varios preguntais... SI! Beth aparecerá más adelante =)

Por petición de todos acerca de la vida de Quinn he decidido que el próximo capítulo será un resumen de todos estos capítulos anteriores vistos desde el punto de vista de la rubia, lo que nos permitirá saber si está con alguien, sus amigos,que piensa etc...

Dejen sus comentarios porque los adoro! =D