Todo el asunto con Santana había dejado a Rachel algo desganada y de un humor triste. No le gustaba pelearse con la que había sido su mejor amiga pero tampoco le gustaba la actitud que está había demostrado los últimos días. El trabajo siempre era una gran distracción para no pensar en nada de lo que la rodeaba, ni Santana, ni Quinn, ni la prensa… Después de varios largos días de trabajo rodando escenas nocturnas Rachel llegó al hotel a la hora del desayuno, queriendo irse a la cama y dormir todo el día para recuperar fuerzas, por suerte de momento no tendría que rodar más de noche. Estaba esperando el ascensor cuando las puertas se abrieron y se chocaron con alguien que quería salir de él.

-Perdón- se disculpó la morena.

-No pasa nada- dijo una sonriente Quinn- ¿llegas ahora?

-Sí, llevo toda la noche rodando- explicó la morena.

-¿Has desayunado?- preguntó la rubia.

-No, acabo de llegar- respondió Rachel.

-¿Desayunas conmigo?- preguntó ante la mirada sorprendida de Rachel- te vendrá bien comer algo antes de dormir.

-Claro- aceptó la morena sonriente.

-¿Qué tal ha ido el rodaje?- preguntó Quinn cuando se sentaron en la mesa.

-Estoy realmente cansada, es divertido y diferente lo de rodar de noche pero cansa mucho- explicó la actriz- son casi 4 días así, me alegro de que haya terminado.

-Ahora vuelta a la normalidad-

-Sí, ¿Tú ruedas ahora?- preguntó la morena.

-Sí, tengo una escena sola y Artie quiere terminarla cuanto antes- dijo Quinn haciendo memoria.

-Me alegra que nos de un día de descanso mañana a todos- dijo Rachel de buen humor conteniendo el sueño.

-Es genial, después ¿tenemos escenas juntas verdad?- preguntó la rubia.

-Unas cuantas- dijo riendo la morena mientras se bebía su zumo.

-¿Cómo estás?- dijo Quinn tras un largo silencio mientras comían.

-Cansada- dijo simplemente la morena.

-No me refiero al trabajo- negó la rubia- me refiero a personalmente, quiero decir, últimamente has estado rara y triste, desde…

-Desde lo de Santana- completó Rachel la frase.

-Exacto- afirmó Quinn- ¿estás bien?

-Supongo que sí, es solo que nunca habíamos tenido una pelea tan grande- dijo algo apenada de nuevo la actriz.

-¿Os peleasteis después de mi encuentro con ella en el rodaje?- preguntó curiosa.

-Sí, bastante la verdad- confesó la morena- nos dijimos cosas feas, no sé, no hemos vuelto a hablar.

-Ya se le pasará como todo- dijo la rubia quitándole importancia mientras seguía con su café.

-¿Qué crees que debería hacer con Santana?- preguntó repentinamente Rachel después de terminarse su tostada en silencio.

-No sé si soy la persona adecuada para aconsejarte Rachel- respondió Quinn.

-Somos amigas ¿no?- la rubia asintió con la cabeza- eso hacen los amigos, tiene un problema, lo hablan y se dan consejos.

-Ya Rachel, así es la teoría pero todo esto es muy complicado- dijo Quinn evitando el problema.

-Solo quiero saber tu opinión Quinn- le pidió Rachel mirándole fijamente.

-Santana es una niña de diez años caprichosa y todo tiene que ser lo que ella quiera- soltó de mala manera Quinn.

-Te has quedado a gusto- dijo Rachel.

-Eso me ha demostrado a mí y está demostrando ahora a ti con ese comportamiento- afirmó de nuevo la rubia.

-Últimamente está muy rara- admitió la chica.

-Espero que todo no sea por mi culpa- pidió Quinn.

-Lo cierto es que desde nuestra amistad reciente está más rara que de costumbre- admitió de nuevo Rachel.

-Rach… no quiero que te pelees con ella por mí pero creo que deberías dejarle las cosas claras a Santana-

-¿Qué quieres decir?- preguntó confusa la morena.

-Quiero decir que quizás deberías decirle que no puede controlar todo- Quinn comenzaba a estar algo enfadada- que somos amigas y que tiene que aceptarlo, quiero decir yo acepto que sea tu mejor amiga y no me enfado contigo.

-Pero tú eres diferente Quinn- dijo Rachel algo sonrojada.

-No lo sé Rachel yo solo te digo lo que haría y lo que me parece más lógico- argumentó la rubia- quizás si no es capaz de asimilar cosas que no son de su agrado no merezca la pena.

-¿Crees que Santana no merece la pena?- preguntó y vio la mirada seria de Quinn y entendió que no podía ser objetiva en eso- quiero decir que sé que tenéis un pasado pero imaginando que estuvieras en mi situación ¿qué harías?

-Supongo que intentaría que funcionara pero sí su comportamiento se repitiera no podría ser más su amiga- explicó la rubia- quiero decir, no podría ser siempre lo que ella quisiera, las amistades no funcionan así, tendría que entender que yo puedo querer tener mi vida y mis amigos y o los acepta o no se enfada por ella conmigo.

-Así que tu sugerencia es que si Santana no cambia la deje, la aparte de mi vida- dijo Rachel que se había dado por aludida con lo que había dicho Quinn.

-Hay gente que es egoísta Rachel, para mí Santana siempre lo ha sido, hasta cuando era mi amiga- confesó la chica.

-Pero nunca la dejaste- apuntó la morena.

-Se ve que siempre he sido más de que me dejen a mí- dijo la rubia mirándola fijamente.

-¿Seguimos hablando de Santana?- preguntó Rachel con intención desafiante- porque hace rato que parece que hablamos de nosotras.

-Debería irme a grabar- dijo la rubia mirando su reloj.

-No, ahora no te vas a ir- protestó Rachel.

-Yo he dicho lo que pensaba sobre Santana, si te has dado por aludida quizás sea por algo- Quinn sabía que jugaba con fuego diciendo eso.

-Vaya… muy sutil Quinn- atacó la morena- así que soy egoísta y te dejé ¿no?

-Rachel- dijo la rubia para intentar controlar su tono.

-Si quieres me voy a la habitación y te dejo aquí, ya que parece que se me da bien- volvió a atacar la morena claramente dolida por donde la había llegado aquella conversación.

-Oh vamos Rachel, tú dejaste Lima, dejaste NYADA, dejaste Broadway, dejaste NY, me dejaste a mi, dejaste a tus amigos...- enumero la rubia- eres experta en dejar cosas Rachel.

-He dejado muchas cosas a lo largo de mi vida Quinn-admitió la morena- pero si algo se es lo que me gustaría recuperar de todas esas cosas y eres tú.

La rubia abrió la boca para hablar pero no salió ni una palabra de ella, Rachel la miró pero al ver que no iba a hablar se dio y la vuelta y la dejó allí, no tenía nada más que decirle, estaba cansada y se iba a su habitación a dormir. Se suponía que ya estaba bien con Quinn, que eran amigas y había dado diez pasos adelante en su relación y ahora parecía que daba cinco atrás de nuevo. Se puso su pijama y se metió directa a su cama donde se pasó toda la mañana y parte de la tarde durmiendo, necesitaba recuperar energías como fuera. Cuando se despertó cogió su ordenador e hizo una videollamada a sus padres, llevaba días sin hablar con ellos y quería algo de arrope después de la pelea que había tenido con la rubia aquella mañana aunque estaba convencida de que sus padres iban a preguntarle por Quinn en algún momento de la conversación. Había terminado de hablar con Hiram y Leroy y se encontraba leyendo en periódico cuando escuchó que alguien golpeaba la puerta de su habitación. Miró el reloj intentando pensar quien podía ser a esa hora antes de levantarse y disponerse a abrir.

-¿Puedo pasar?- preguntó la rubia nada más ver la puerta abierta.

-¿Qué haces aquí Quinn?- preguntó la morena aún en la puerta.

-Quería hablar contigo Rach, es importante- le pidió la chica.

-Está bien, pasa- terminó por aceptar la morena haciéndose a un lado.

-Quería hablar de lo que ha ocurrido esta mañana- dijo por fin la rubí cuando estuvo dentro frente a Rachel- dijimos que íbamos a dejar el pasado y empezar de cero y no lo he hecho, lo siento.

-Es difícil dejar atrás tanto Quinn- admitió la morena.

-¿Podemos olvidarlo?- pidió la rubia que espero la respuesta de Rachel que no llegaba.

-Sería genial pero…- la mirada de Quinn fue de pena al escuchar el pero y Rachel lo notó- hay cosas en las que tenías razón, he dejado muchas cosas.

-¿Las echas de menos?- la pregunta de Quinn iba con segunda intención.

-Muchísimo- respondió Rachel siendo sincera- espero arreglarlo.

-Estás haciendo mucho por ello- dijo Quinn ya mas alegre.

-Está bien, intentemos olvidar lo de esta mañana entonces- sugirió Rachel.

-De acuerdo- aceptó la rubia.

-¿Qué tal tu día de rodaje?- preguntó cambiando de tema Rachel.

-Intenso, como siempre, aunque he conseguido terminar un poco antes ¿y tú descanso?-preguntó la actriz rubia.

-No me quejo- bromeó la morena- mañana hay descanso para todos, ¿quieres quedarte y ver una película?

-No he cenado aún- respondió la rubia tímidamente.

-Yo tampoco, podemos pedir algo para que lo suban- sugirió la morena.

-Me parece bien- dijo Quinn incapaz de negarse a la sonrisa dulce de Rachel en aquel momento.

La morena sonrió cuando Quinn aceptó su propuesta y fue a su habitación para buscar sus películas y ponerla en el dvd que tenían en el pequeño salón para verlo con Quinn en el sofá. Le dio a la rubia para que eligiera la que quisiera mientras ella se encargaba de llamar por teléfono para ordenar la comida que quería que le subieran a la habitación. Le alegró ver que cuando colgó el teléfono Quinn ya tenía la tele encendida y la película puesta y preparada para reproducir. Agradeció que no hubiese elegido una comedia romántica sino una de superherores porque pensó que sería raro ver ese tipo de pelos juntas aún. No llevaba aún ni media película cuando llamaron a la puerta. La rubia pausó la película y Rachel fue a abrir para que dejaran el carrito con la cena en el interior. Movieron el carrito y lo llevaron hacia el sofá para cenar mientras seguían viendo la película. Apenas hablaban pero lo cierto es que a ninguna de las dos parecía importarle, estaban disfrutando aquella noche simplemente con la presencia de la otra, algo que aquella misma mañana hubiese sido impensable. La película estaba apunto de terminar cuando Rachel observó algo que llevaba tiempo sin ver: Quinn jugaba con su pelo suelto atenta al final de la película. Cuando por fin terminó la rubia se giró y pilló de lleno a Rachel mirándola sonriente.

-¿Qué?- dijo la rubia algo sonrojada.

-Te ha gustado la película- afirmó la morena.

-Sí, no la había visto y es genial, me encanta- respondió Quinn aún sonrojada.

-Lo sé, estabas haciendo esa cosa con el pelo- se burló Rachel.

-¿De qué hablas?- preguntó Quinn girándose hacia ella.

-Juegas con el pelo cuando algo te está gustando- explicó Rachel.

-No lo hago- negó Quinn que se dio cuenta entonces de que seguía tocándose el pelo mientras hablaba con la morena.

-Sí lo haces Quinn, por eso sabía que te ha gustado la película- repitió de nuevo la morena.

-Juego con mi pelo siempre, no porque me guste algo- negó de nuevo.

-Admítelo- la retó la morena- venga, admítelo.

-No- volvió a negar Quinn por tercera vez.

-Eres muy adorable cuando te pones cabezota- dijo Rachel riendo haciendo sonrojar a Quinn de nuevo.

La rubia se había quedado mirando a Rachel dulcemente después de oír como la llamaba adorable y Rachel mantenía su sonrisa imborrable en la cara. A Quinn le costó pero consiguió reaccionar a tiempo para romper el momento antes de que aquello fuera a más.

-Debería irme, estoy cansada y es tarde- dijo rompiendo el contacto visual.

-Claro, debes aprovechar para descansar- dijo Rachel algo más seria.

-Si, descansar- repitió la rubia levantándose.

-Espera, te acompaño- dijo Rachel acompañándola a la puerta de su habitación.

-Me lo he pasado bien Rach- dijo Quinn antes de marcharse- me alegra que olvidemos lo de esta mañana porque esto es mejor así.

-Lo sé- dijo dulcemente Rachel- descansa Quinn, mañana te veo.

-Hasta mañana Rachel- dijo Quinn mientras se marchaba.

Rachel cerró la puerta y volvió a su cama con una sonrisa en la cara, todo lo contrario de lo que había hecho aquella mañana. Su relación con Quinn seguía pareciendo una montaña rusa, eran capaces de estar bien y al minuto explotar y reprocharse algo, sin duda aquello estaba siendo más difícil de lo que pensó en un momento. No volvió a ver a Quinn hasta el día siguiente cuando una vez más los celos la invadieron al ver a la rubia volviendo de su día libre con Emily, ¿de dónde vendrían? ¿Por qué no había ido ella? Se había pasado todo el día de compras por la ciudad y probablemente Quinn había estado con esa morena que debía de reconocer era realmente guapa. Vio de lejos como el ascensor se cerró detrás de ella y no le había dado tiempo a llegar, lo que implicaba que no podía saber si estaban juntas en la habitación de Quinn o de Emily o cada una en la suya. Soltó las bolsas de la compra cerca de su armario para ordenarlo todo y este distraída. No llegó a saber si Quinn estaba con Emily porque no fue a su habitación, lo que menos le apetecía era encontrársela allí de nuevo y que Quinn malinterpretada la situación. Lo había sospechado pero después de ese día parecía tenerlo claro, la morena quería algo con Quinn, eso si no lo había conseguido ya. Rachel evitó pensar más en el tema y se limitó a cenar con Artie en un restaurante cercano y a volver al hotel para dormir, al día siguiente volvía la vida normal, debían de seguir grabando y le tocaba grabar con Quinn.

Aquel día de rodaje podría haber sido como cualquier otro día excepto porque no lo iba a ser. Rachel y Quinn debía de grabar una escena juntas, una escena que en parte ambas llevaban temiendo que llegara desde que empezara el rodaje de la película: debían de darse un beso ya que el personaje de Quinn estaba enamorado del de Rachel. La morena llegó nerviosa al set de rodaje, pasó por peluquería y maquillaje con su guión en la mano, estaba realmente nerviosa. Aunque fuera ficticio iba a ser el primer beso que se dieran en cinco años y no había hablado nada al respecto con la rubia. Quinn no tardó mucho más en llegar que Rachel y al igual que la morena no dijo nada al respecto de lo que debían hacer. No cruzaron palabra en toda la mañana, ni en peluquería ni en maquillaje, simplemente esperaban que llegara el momento. Cuando Artie se aseguró de que todo estaba preparado llamó a las chicas a sus puestos y se dispuso a rodar. La escena transcurría en una cueva, el personaje de Quinn está realmente herido y con muy mala pinta. La rubia le contaba como estaba enamorada de ella desde la primera vez que la había visto y Rachel permanecía sin saber que decir, minutos después era Rachel la que debía inclinarse sobre Quinn y besarla. Así lo hizo, agarró la sudadero de Quinn y se agachó a besarla y la rubia se dejó besar. Un beso suave pero que provocó que el corazón de Rachel se acelerara a mil por hora por todo lo que estaba sintiendo, prácticamente olvidando que estaban siendo grabadas. Fue Quinn quien rompió el beso al escuchar a Artie gritar 'corten'. Inmediatamente después puso su mano en el pecho de Rachel para separarla un poco ya que la morena parecía no reaccionar y sin esperar más se levantó del rodaje y huyó a su caravana. Rachel la observó, aún incapaz de seguirla pero viendo a donde se dirigía.

-¿Qué demonios pasa?- preguntó Artie acercándose a Rachel y haciéndola despertar.

-¿De verdad preguntas?- dijo irónicamente Rachel- tenemos un pasado, ¿recuerdas?

-Lo sé pero creía que no teníais problemas- protestó el director.

-Y no los tenemos pero los sentimientos no son tan fáciles de controlar a veces Artie- se justificó Rachel.

-Voy a buscar a Quinn- le dijo el chico en silla de ruedas.

-No- dijo poniéndose en medio Rachel- déjame a mí, quiero hablar con ella.

-Está bien pero no tardéis- dijo resignado el director.

Rachel respiró profundo y caminó hacia la caravana de Quinn donde la había visto entrar minutos antes. Llegó a la puerta y entró sin llamar, no le importaba lo más mínimo que la rubia se enfadara por eso, tenía algo más importante que saber, necesitaba saber porqué había huido de esa manera de ella.

-¿Qué puñetas te pasa?- dijo la morena cuando entró.

-Nada Rachel, déjame- le pidió la rubia desde la cama.

-No Quinn, estás bipolar, cinco minutos estas riéndote conmigo y a los diez minutos me miras mal y te vas de esta forma en mitad del rodaje- protestó la morena.

-Tengo miedo de que si paso demasiado tiempo contigo y con estas escenas vuelva a enamorarme de ti- confesó por fin la rubia.

-Yo ya tengo ese problema- dijo Rachel encogiendo los hombros.

-¿Estás…estás…enamorada.. .de…?- a Quinn no le salían las palabras de la boca.

-Nunca he dejado de estarlo- era la primera vez que lo decía en voz alta pero era cierto.

-Rachel ha pasado mucho tiempo, tú lo dijiste, hemos cambiado mucho-dijo Quinn intentando entender que ocurría o como reaccionar.

-Sigo enamorada de ti Quinn y no voy a hacer nada por impedirlo- finalizo la morena antes de añadir- Artie te quiere de regreso cuanto antes.

Rachel se levantó de la mesa en la que se había apoyado para poder confesar aquello y se marchó de regreso al set de rodaje. Artie se quedó mirándola al regresar, su cara era de pena aunque contenía rastros de algo de enfado. Rachel no sabía como sentirse en ese momento, acababa de decirle a Quinn por fin que seguía enamorada de ella antes de marcharse y dejarla sola sin darle tiempo a responder. A los minutos apareció Quinn con la cabeza baja y Artie la frenó en su camino frente a ls cámaras, Rachel pudo observar como hablaban y tras otro par de minutos el director indicó algo a Quinn que fue a sentarse en su silla. Rachel lo miró confundida y no tardó en enterarse de que por aquel día no iban a rodar más aquella escena. La morena respiró aliviada, era profesional pero no sabía si iba a ser capaz de volver a ponerse seria y concentrarse después de lo que acababa de decirle a la rubia.


Perdón por la tardanza pero ha sido una semana del infierno en la universidad =((((

Espero que por lo menos les gustara el capítulo, prometo no tardar tanto para el próximo, espero tenerlo dentro de tres o cuatro días ^^

Gracias por todo, les adoro profundamente! Un saludo =)