La confesión de Rachel a Quinn había provocado que los días siguientes en el rodaje fueran tensos como poco. Las chicas no se habían vuelto a dirigir la palabra, no por falta de ganas, sino más bien por no saber bien que querían decirse. Rachel esperaba que la rubia hubiese sido quien se acercara a ella después de decirle que seguía enamorada de ella pero no lo había hecho. Ella había dado el primer paso y Quinn no había reaccionado, ¿quería decir eso que no sentía nada por ella? Observó a la rubia mientras estaba sentada en su silla, esta vez estaban rodando en un hotel, después de muchos exteriores era agradable rodar con una techo por encima de tu cabeza. Quinn parecía triste o eso decía su mirada y sus medias sonrisas, Rachel no podía evitar preguntarse si era por su culpa. Lo único que había hablado con ella desde el incidente era lo que estaba escrito en el guión, ni una palabra de más. Artie había podido notar desde el beso que algo había ocurrido entre ellas y no sabía muy bien como llevarlo, era el director y tenía que intentar que todo funcionara correctamente pero también conocía el pasado de ambas chicas y sabía que meterse entre ellas podía suponer un mal en lugar de un bien.
Rachel estaba aquella noche en la habitación de su hotel leyendo un libro. Había llegado cansada después de rodar todo el día por lo que ni si quiera había cenado. Se dio una relajan ducha antes de tumbarse en la cama con su nuevo libro y acurrucarse junto a la almohada. Apenas llevaba leyendo media hora cuando su habitación se iluminó brevemente. Dirigió su mirada al exterior y vio de nuevo otro destello, esta vez seguido por un estrepitoso ruido, una tormenta se acercaba. Lo cierto era que el verano en Canadá era relativo o al menos eso había experimentado ella desde que estaba allí, el tiempo no era comparable al de Los Ángeles. Conforme pasaban los minutos los rayos continuaban y los truenos sonaban cada vez más cerca lo que hacía indicar que la tormenta estaba cada vez más cerca. En ese momento un pensamiento cruzó su mente y cerró el libro. Fue a salir de su habitación cuando se frenó, dio un paso atrás con intención de regresar a su cama pero volvió a cambiar de opinión y salió de su habitación. Salió al pasillo y caminó hasta la puerta siguiente a la suya antes de llamar.
-Rachel- dijo la rubia sorprendida cuando abrió la puerta.
-Sé que no te gustan las tormentas, pensé que te vendría bien un poco de compañía- dijo Rachel tímidamente.
-¿Te… acuerdas? - dijo Quinn haciéndose a un lado para dejarlo pasar..
-Recuerdo que ganaste tres concursos de belleza, recuerdo que te encanta la fotografía, recuerdo que quieres tres hijos- enumeró la chica -Recuerdo todo lo que tiene que ver contigo Quinn
-Pero…
-Sé que te gustan más las fotos del lado derecho, a pesar de que tu lado izquierdo es precioso, que quieres que tu perro se llame Luke y que te encanta el pelo suelto al viento- cuando Rachel comenzaba a hablar no había quien la parara.
-Vaya…
-Siento si esto es raro, no venía a cuento que dijera todas esas cosas- dijo sonrojada cuando se dio cuenta de todo lo que había dicho- solo sé que te dan miedo las tormentas y no quería que estuvieras sola
-Gracias- dijo Quinn con una sonrisa sincera.
La rubia se hizo a un lado y dejó pasar a Rachel a su habitación, la morena tenía razón si había algo en el mundo que odiara y que le diera miedo eran las tormentas. Agradeció de que Rachel hubiese recordado aquello y apareciera en la habitación, era raro porque no habían vuelto a hablar desde su última conversación en el set de rodaje donde Rachel había admitido por fin estar enamorada de ella.
-He traído un par de películas por si no tenías nada- dijo Rachel ensañando los dvdd que había cogido antes de salir.
-Genial, me apetece una película- admitió la rubia.
-Elige la que quieras- dijo Rachel ofreciéndole las que llevaba.
Quinn escogió una de las películas que había llevado la morena, era una comedia, sin mucho que pensar pero lo suficiente para distraerla durante la tormenta. Se sentaron en el sofá, no muy cerca pero tampoco muy lejos, Quinn tenía cierto miedo a las tormentas y odiaba estar sola así que se arrimó a Rachel sin llegar a invadir su espacio personal o provocar una situación incómoda. Rachel puso el volumen de la tele para intentar que fuera lo único que se escuchara en la habitación. La morena había pillado dos veces a Quinn mirándola durante la película y le había sonreído, no podía evitar pensar que tal vez si que sentía algo por ella pero no sabía como decírselo. La película estaba para terminar cuando Quinn se giró, esta vez haciendo un gesto significativo que provocó que Rachel la mirara a ella en lugar de a la película.
-¿Puedo preguntarte algo?- preguntó entonces la rubia.
-Claro- respondió Rachel.
-¿De verdad sigues enamorada de mí?- necesitaba oírlo de nuevo y no pensar que había sido algo del momento por culpa del beso.
-Quinn…- suspiró Rachel.
-Rachel, dime la verdad- la interrumpió la rubia.
-Ya te la he dicho Quinn- dijo Rachel intentado contener sus emociones.
-Entonces es verdad- dijo Quinn suspirando.
-Si Quinn Fabray, sigo enamorada de ti- admitió de nuevo Rachel pronunciando todas las palabras mirándola fijamente.
-No lo entiendo- dijo entonces la rubia apartando su mirada.
-No sé que hace falta entender Quinn- protestó la actriz.
-No lo entiendo Rachel, han pasado cinco años- la rubia hizo una pausa- cinco años sin hablar, sin saber nada más de lo que contaban las revistas y ahora llevamos dos meses trabajando juntas y me dices eso… No lo entiendo.
-¿Qué te hace falta entender Quinn?- preguntó Rachel algo molesta- nunca he dejado de quererte, ha sido fácil negarlo mientras no estabas cerca pero ahora me voy cuenta de que nada ha cambiado.
-Han cambiado muchas cosas Rachel- interrumpió Quinn seriamente.
-Ya sabes que no me refería a eso- se defendió la morena.
-Rachel…
-Quinn, te sigo queriendo y no puedo negarlo, no puedo hacer otra cosa- admitió una vez más siendo sincera la morena.
-Rachel, esto ya está siendo bastante complicado… no lo compliques más, seamos amigas- pidió la rubia.
-Hoy no había venido porque quisiera algo más sino porque sé que odias las tormentas y no quería que estuvieras sola- se quejó la morena.
-Rachel no te vayas- dijo la rubia cuando la vio levantarse del sofá.
-No voy a seguir aquí pretendiendo que puedo soportar estar a tu lado sin pensar en que eres algo más Quinn- dijo por fin Rachel alejándose de ella- sabes que no podemos ser solo amigas, lo has notado desde que nos besamos.
-Pero Rachel…- intentó protestar Quinn.
-Me conoces Quinn, cuando me empeño en algo no hay quien me lo quite de la cabeza- le recordó la actriz- así que voy a seguir luchando por ti.
-Pero Rachel…- volvió a intentar protestar la rubia.
-Solo dejaré de luchar por ti si me miras a los ojos ahora mismo y me dices que me vaya, que no me acerque más a ti, que no queda el más mínimo cariño hacia mí- Rachel había roto la distancia que las separaba y se acercó a ella.
-Yo… Yo…- las palabras no salían de la boca de la rubia, solo podía mirar los ojos miel de la morena.
-Era todo lo que necesitaba oír- dijo Rachel con una gran sonrisa en su cara.
-No lo hagas Rachel, por favor- le pidió la rubia cuando pudo leer en sus ojos la intención que tenía.
-Si quieres fréname pero yo no voy a parar- Rachel dio un paso más para quedar a centímetros de ella- he esperado demasiado tiempo sin ti.
-Rach… - dijo con un suave tono de voz casi suspirando la rubia.
Fue su última palabra antes de que Rachel rompiera la poca distancia que las separaba para besarla y Quinn no la frenó, en un primer momento se quedó quieta hasta que fue consciente de que era Rachel la que la estaba besando y reaccionó pero fue demasiado tarde, la morena ya se había separado de ella. Se miraron a los ojos durante lo que pareció una eternidad, Quinn fue la primera en retirar su mirada que se desvió hacia los labios de la morena, detalle que Rachel no dejó pasar dibujando una sonrisa en sus labios. Quinn volvió a subir a sus ojos y esta vez fue ella la que rompió la distancia y ese beso fue correspondido por ambas.
Rachel la agarró de la cintura y la atrajo lo más cerca que pudo de su cuerpo, Quinn se dejaba guiar por Rachel, siguiendo el ritmo de sus besos y caricias, respirando solo cuando la chica se lo permitía. Rachel empujó suavemente a Quinn mientras la agarraba por la espalda para dejarla caer sobre la cama. Rachel se quitó su camiseta antes de ponerse sobre la rubia y hacer lo mismo con ella, no pudo evitar sonreír al descubrir que no tenía puesto sujetador, Quinn se sonrojó al ver a Rachel mirando fijamente sus pechos.
Rachel despertó cuando Quinn tiró de ella para besarla nuevamente pero esta vez las manos de Rachel bajaron directa a los pechos de la rubia que tampoco perdió el tiempo y la agarró fuertemente por el trasero para juntar más aún sus cuerpos. En un rápido movimiento Rachel se deshizo de sus pantalones y de los de Quinn. Volvió a besar su boca para hacer después un recorrido de besos desde su oreja hasta uno de sus pechos. Abrió la boca y chupó el pezón de la rubia completo, notando lo duro que se había puesto por el contacto con su lengua. Siguió bajando por su abdomen, chupando y besando cada centímetro de su cuerpo hasta que llegó a sus muslos. Rachel dejó varios besos en su barriga antes de tirar del tanta de Quinn para dejarla completamente a su merced. Miró a la rubia durante un minuto antes de abrir su boca y acercarse a su intimidad. Notó la humedad en sus labios y se dispuso a jugar con su lengua y sus dedos, Quinn no tardó en comenzar a gemir ya retorcerse en la cama. LA rubia tiró de ella de nuevo para besarla, Rachel podía notar que en ese momento le daba igual el placer, lo único que quería era tener a Rachel cerca de ella. Rachel le concedió su deseo y la levantó un poco para poder seguir besándola mientras continuaba con su otra mano entre los muslos de la rubia. Las ganas provocaron que Quinn soltara más de un gemido un la boca de Rachel que sonreía cada vez más por ver lo que le estaba provocando. La rubia no se hizo esperar mucho, Rachel notó como las paredes de Quinn aprisionaban sus dedos, y lo supo, Quinn había llegado al máximo.
Rachel aguantó su cuerpo sobre el de Quinn un poco más hasta que pudo recuperar su mano. Se dejó caer a su lado y apartó un mechón de pelo de la cara de Quinn. La rubia le sonrió y la besó suavemente. No se dijeron nada, no lo necesitaban, lo que acababan de hacer había sido intenso y demostraba que se habían tenido ganas durante mucho tiempo. Rachel pasó su brazo por detrás de la cabeza de Quinn, que se acurrucó junto a su cuerpo desnudo abrazándola mientras seguía acariciando su abdomen. Rachel dejó un beso sobre la cabeza de Quinn antes de cerrar los ojos y quedarse profundamente dormida al igual que la rubia. Después de aquello puede que las tormentas comenzaran a gustarle.
A la mañana siguiente la rubia fue la primera en despertar aún en los brazos de Rachel. Estiró su brazo para coger el móvil y mirar la hora que era, su alarma estaba a punto de sonar para marcharse a grabar de nuevo. Ese día Rachel entraba a grabar un par de horas más tarde por lo que Quinn decidió escabullirse en silencio sin despertarla. Se dio una ducha rápida y observó a Rachel dormir durante un minuto antes de marcharse, no iba a negar que había disfrutado la noche anterior y que lo deseaba desde hace tiempo pero aún no estaba realmente segura de si era un error o un acierto.
Rachel despertó más tarde cuando sonó su móvil, le costó un poco recordar donde estaba pero cuando lo hizo sonrió. Miró a su alrededor y encontró la habitación vacía. Su sonrisa se borró de la cara intentando averiguar porque Quinn no seguía allí pero entonces recordó que ella debía de grabar antes. Se relajó al saber que la rubia no había huído de ella sin más ya que al menos tenía un motivo. Fue a su habitación para cambiarse, asegurándose de que nadie la viera salir de la habitación de la rubia. Una hora después llegaba al set de rodaje donde después de pasar por peluquería y maquillaje vio a Quinn corriendo de una lado a otro. Se colocó al lado de Artie, como ya era habitual cuando no era ella la que estaba rodando y esperó que terminaran de grabar. Unos minutos después Artie dio la orden de que fueran a grabar con el resto de extras. Rachel se acercó a Quinn y sonrió dulcemente, sin duda feliz. La reacción de la rubia fue más tímida, apenas una media sonrisa y le dio la espalda para ir a su puesto. Pasaron rodando casi todo el día, sin apenas tiempo para hablar entre ellas. Rachel se encontraba en su caravana recogiendo sus cosas cuando vio a Quinn salir de la suya para marcharse al hotel. La morena se dio prisa y corrió un poco para alcanzarla.
-Quinn- dijo cuando la alcanzó y esta se giró- ¿Vas para el hotel?- la rubia asintió con la cabeza- ¿podemos volvernos juntas?
-Claro- aceptó la rubia.
-Esta mañana te habías ido- dijo Rachel una vez estuvieron montadas en el coche.
-Tenía que grabar Rach- le recordó Quinn.
-Ya, claro- aceptó la morena- ¿crees que podemos… quiero decir… quieres hablar de anoche?
-No lo sé Rachel- dijo siendo sincera la actriz.
-¿No lo sabes?- preguntó Rachel confusa.
-No sé si estoy lista para hablar de lo que pasó o de cualquier cosa que tenga que ver con nosotras- confesó Quinn mirándola a los ojos- necesito pensar.
-Está bien- aceptó la morena después de una largo silencio.
-¿Está bien?- preguntó Quinn y Rachel asintió con la cabeza- ¿no vas a presionarme para que intentemos hablar?
-Te dije que había cambiado- respondió encogiendose de hombros-¿no me habías creído?
-Lo cierto es que no- confesó Quinn- pero me has demostrado todo este tiempo que si has cambiado.
-Me alegra que lo hayas notado- dijo Rachel mientras entraban en el hotel.
-Voy… voy a darme una ducha, llevo todo el día corriendo y mira que pinta tengo- bromeó la rubia cuando llegaron al pasillo de sus habitaciones.
-A mí me parece que estás guapísima- dijo Rachel con una gran sonrisa.
-Gracias- dijo una sonrojada Quinn- nos vemos mañana Rachel.
Rachel volvió a su habitación, no estaba tan contenta como aquella mañana pero no podía quejarse, era mejor que Quinn necesitara pensar las cosas antes de que la hiciese rechazado o arrepentido de lo que habían hecho la noche anterior. Necesitaba hablar de lo ocurrido con alguien, quiso llamar a Santana pero recordó que su última conversación no terminó nada bien y no iba a mejorar si incluía a Quinn en el tema de conversación. Quiso llamar a Sam pero tampoco le pareció bien llamar a su ex para contarle que se había enrollado con la rubia. Sin duda tenía varios asuntos que tratar cuando regresara a Los Ángeles, para lo que apenas quedaba un par de semanas.
Al día siguiente se aseguró una vez más de llegar la primera al rodaje, donde ya se encontraba Artie, a veces Rachel se preguntaba si su amigo dormía, llegaba el primero y se iba el último. Dejó sus cosas en su caravana y fue a buscar a su amigo para charlar un rato. Llegó sonriente y se sentó a su lado con una café en la mano.
-Buenos días- saludó alegre.
-Buenos días, que buen humor traes- saludó el muchacho.
-Todo va bien- dijo la morena riéndose.
-¿Tiene esto algo que ver con Quinn?- preguntó el chico haciendo que Rachel sonriera más aún- os vi ayer, venías radiante y tuvisteis una actitud diferente.
-Hemos tenido un acercamiento- confesó Rachel.
-Espero que eso sea una forma bonita que tenéis las chicas de decir que os habéis acostado- se burló el director.
-Podría decir que sí- admitió Rachel riendo.
-Me alegro porque esta tarde tenéis que filmar la escena del beso y esta vez de verdad- le advirtió el chico.
-Creo que ya hemos roto la barrera, soportaremos unos cuantas tomas- dijo la morena.
-Se te ve feliz, no te había visto así en años- dijo Artie mirándola fijamente.
-Es el efecto Quinn- dijo riendo la morena.
Su conversación se vio interrumpida minutos después por el resto de chicos del equipo de rodaje. Rachel se pasó toda la mañana obedeciendo y rodando todo lo necesario, le alegró saber que finalmente las dos escenas que debían de rodar en Europa se rodarían en Canadá la semana siguiente y daría como finalizada la película. No fue hasta después de comer cuando Quinn se incorporó al rodaje y descubrió la escena que debían grabar, el beso. El beso que había empezado todo aquello apenas unos días atrás. Pudo ver a Rachel con su teléfono, estaba realmente guapa incluso con la cara manchada y las ropas mojadas, preparada para la escena. Se acercó a ella y sonrió mientras recibía una vez más indicaciones sobre como iba a ir todo aquello. La escena se repitió una y otra vez, desde distintos ángulos y por varios motivos. En más de una ocasión Rachel y Quinn se habían perdido en el beso más tiempo del requerido y habían tenido que ser interrumpidas por Artie mientras evitaban sus miradas sin aliento y sonrojadas. Finalmente cuando consiguieron controlarse todo había salido a la perfección aunque lo único que había provocado en Rachel era tenerle más ganas a Quinn que el día anterior. Fue como pudo a su caravana para recoger las cosas antes de marcharse cuando alguien llamó a la puerta. Se acercó a abrir y no pudo ni hablar porque sintió como la empujaban hacia el interior y cerraban la puerta.
Sin esperar ni un minuto Quinn la había aprisionada contra la pared y la estaba besando. Cuando Rachel asimiló lo que ocurría agarró a Quinn por las caderas y la pegó aún más a ella. No cabía duda, tanto beso le habían dejado con las mismas ganas que a la morena y eso lo demostraba. En un hábil movimiento la rubia subió a Rachel sobre la mesa que tenía la chica de tal forma que la morena la rodeó con las piernas. Quinn atacó el cuello de la chica que las unió aún más aprestando el trasero de la rubia con sus piernas. Rachel aprovechó cuando se separaron un minuto para lamerse los labios lo que provocó que Quinn se derritiera aún más ante ella. Rachel la mantuvo separada mientras se bajaba el pantalón del vestuario y Quinn hacía lo propio.
Sus ganas no tardaron en ser saciadas mutuamente. Quinn estaba vistiéndose para marcharse cuando Rachel la agarró del brazo antes de que huyera y la besó de nuevo. Esta vez no fue un beso apasionado, sino dulce, lento y romántico. Se separó de la chica y le sonrió mientras acariciaba su mejilla, Quinn sonrió tímidamente, sin duda algo avergonzada por su aparición allí y evitó su mirada. Una vez más intentó marcharse pero Rachel tiró de su brazo.
-Espera un momento- le pidió la morena- deja que me cambie y nos volvemos juntas.
-Está bien- aceptó la rubia que se quedó en silencio evitando mirar a la morena.
-Lo de antes… ha estado genial- dijo Rachel riendo y haciendo que Quinn se sonrojada más aún.
-Yo.. no sé que me ha pasado Rachel, he sentido que… y luego he venido y no sabía que…- Quinn no conseguía articular una frase seguida.
-Tranquila- dijo la morena acercándose a ella- tenías ganas y yo también, no hay nada de lo que avergonzarse.
-Es solo que te dije que necesitaba pensar y ahora me planto aquí y lío las cosas más- dijo Quinn que comenzaba a arrepentirse de haber ido allí.
-Escúchame, me dijiste que necesitabas pensar- le recordó la morena- da igual lo que haya pasado hoy, voy a seguir dejándote todo el tiempo que necesites para pensar Quinn.
-¿En serio?- preguntó sorprendida.
-No te voy a presionar, tú decides cuando estás lista- le dijo la morena.
-Cada día me doy cuenta de que realmente has cambiado- dijo casi sin pensar mirándola a los ojos.
-Lo sé- se burló la chica- voy a darte todo el tiempo que quieras pero mientras… ¿Puedo invitarte a cenar?
-De acuerdo- aceptó Quinn después de un minuto de silencio.
Rachel y Quinn salieron juntas de su caravana, ganándose algunas miradas de los pocos que quedaban en el rodaje, Rachel era consciente de que no habían sido ni discretas ni silenciosas pero esperaba que nadie las hubiera pillado. Tiró de la mano de Quinn hacia el coche que las llevaría al centro. Cuando fue consciente del gesto que había hecho miró sonrojada a la rubia que sonreía tímidamente y la seguía. Se montaron en el coche rumbo al centro de la ciudad hacia lo que parecía su primera segunda cita con Rachel.
Como les prometí esta vez he tardado menos en subirlo =)
Para todos aquellos que ahora mismo me tirarían una piedra por juntarlas ya... Voy a adelantarme y decir que les recuerdo que hay una cosa llamada Samchel que se está acercando peligrosamente... Al igual que les recuerdo que Quinn le dejó claro a Rachel el capítulo pasado que no estaba enamorada de ella! Pero donde hubo fuegos cenizas quedan y estoy segura que no he sido la única en tener un encuentro sexual con un ex después de haberlo dejado pero los sentimiento son otra cosa y Quinn en ningún momento le ha dicho a Rachel que sienta nada por ella...
Un saludo, adoro sus comentarios =D
