El coche que las llevaba al centro no tardó en dejarlas delante de un restaurante que Rachel tenía visto desde hace varias semanas y al que dio indicaciones al conductor. Quinn la siguió al interior donde las atendieron inmediatamente y las sentaron en una acogedora mesa para dos a un lado. Decidieron que querían y llamaron al camarero para decírselo y recordarle que querían una botella de vino bien fría entera para ellas. Cuando por fin estuvieron solas Rachel contempló fijamente a Quinn antes de hablar.
-Estás realmente guapa- afirmó la morena.
-No puedes decir eso, llevo más de 18 horas despierta y sin parar de hacer cosas- dijo Quinn aún sonrojada.
-Tú lo estás siempre Quinn- insistió Rachel.
-Para Rach- dijo la rubia riendo.
-¿Sabes qué?- dijo entonces al recordar algo.
-¿Qué?- preguntó curiosa la rubia.
-Nadie me había llamado Rach desde que me fui de Nueva York hasta que volví a encontrarme contigo- confesó la morena.
-¿En serio?- una sonrisa de orgullo se dibujó en su cara.
-Totalmente en serio- dijo Rachel sin poder quitar sus ojos de Quinn- ahora te toca a ti.
-¿De qué hablas?- preguntó confusa la rubia.
-Yo te he contado un secreto, ahora te toca a ti- explicó la morena.
-No hemos hecho ningún trato así- protestó infantilmente la rubia.
-Lo sé pero es divertido- dijo Rachel- venga Quinn, hagamos de esta cita algo divertido.
-¿Cita?- preguntó sorprendida la chica.
-Te he invitado a cenar ¿no?- dijo la morena en tono burlón- Bueno ya sé que normalmente uno invita a cenar a la persona que le gusta y luego se acuestan, nosotras lo hemos hecho al revés pero… nunca fuimos muy normales ¿verdad?
-¿En serio?- preguntó la rubia sin parar de reír por la explicación que había dado Rachel.
-Me encanta cuando te ríes así- las palabras se escaparon solas de su boca.
-Gracias Rach- la rubia pronunció el mote queriendo- pero vamos a tomarnos con calma esto, no querrás asustarme en la primera cita ¿no?
-Por supuesto que no- afirmó una sonriente Rachel de haber escuchado a Quinn pronunciar la palabra cita.
-Está bien, voy a contarte algo pero es secreto- advirtió la rubia y Rachel asintió con la cabeza- prométeme que no lo vas a contar.
-Lo prometo- dijo levantando su mano derecha riendo.
-No te rías, es serio- le regañó la rubia.
-Vale, ya paro- duo Rachel conteniendo su risa.
-Aún conservo mi uniforme de las animadoras-Rachel fue a hablar pero Quinn le hizo un gesto de que iba a continuar- y aún me lo pruebo para comprobar que me queda bien.
-No puede ser- Rachel fue incapaz de contener la risa- creía que Sue os hacía devolverlos.
-Y lo sigue haciendo pero me las apañé para quedarme con uno- respondió sonrojada la rubia.
-¿Te sigue quedando bien?- preguntó curiosa la chica.
-Por supuesto, ¿no has visto la buena forma en la que estoy?- se burló ahora la rubia.
-La he visto, estás increíble- respondió Rachel siendo directa.
-Gracias- dijo tímidamente Quinn.
-Aún no me creo que conserves ese uniforme después de tantos años- repitió la morena sorprendida- dios aquella falda era tan corta…
-Creía que te gustaba como me quedaba- se defendió la rubia.
-Y me encanta- dijo Rachel acercándose a ella- de hecho… no te lo habrás traído ¿verdad?
-Rachel- le regañó la chica.
-Era solo una idea- dijo aún sin apartarse de ella- ¿un poco atrevida para la primera cita?
-Un poco- repitió Quinn poniendo la mano en el pecho de Rachel para frenarla cuando la vio inclinarse hacia ella- Rachel, estamos en público.
-Lo siento- se disculpó la morena volviendo a su sitio, Quinn tenía razón, podía verles cualquiera.
-No pasa nada- dijo Quinn quitando importancia al asunto.
-¿Puedo preguntarte algo?- dijo algo más seria Rachel.
-Pregunta- dijo por fin la rubia.
-¿Has tenido algo con Emily?- Rachel no se iba a ir de allí sin resolver su principal preocupación.
-Rachel…
-¿Desean algo más?- el camarero había aparecido justo en ese momento- ¿algo de postre?
-Un coulant de chocolate para compartir- dijo Rachel inmediatamente, Quinn la miró algo impresionada- también recuerdo eso.
-Genial- dijo la rubia.
-Entonces… ¿qué pasa com Emily?- volvió a insistir cuando se marchó el camarero.
-He estado con ella varias veces- dijo la rubia siendo sincera- desde casi que empecé a vivir con ella.
-Eso me ha dolido- admitió Rachel- ¿has estado con ella últimamente?
-Define últimamente- apuntilló la rubia.
-¿Últimas dos semanas?- preguntó de nuevo la morena.
-No hemos estado juntas en ese aspecto- respondió Quinn.
-¿Te gusta?- siguió interrogando la actriz.
-Claro, si no me gustara no me habría acostado con ella- respondió Quinn.
-Esa es positivo para mí y negativo a la vez- se quejó la morena, si se había acostado con Rachel era porque le gustaba pero también le gustaba Emily.
-Nada es fácil Rachel Berry- se burló la rubia- vamos a dejar el tema Emily, no creo que sea lo más adecuado para hablar ahora.
-Está bien- aceptó la morena.
-Este postre está buenísimo Rachel- dijo mientras cogía la última cucharada del postre.
-Me alegro de haber acertado pero ven aquí- indicó la morena acercando su mano para quitar un poco de chocolate que había quedado sobre el labio de la rubia.
-Deberíamos… pedir la cuenta- interrumpió Quinn, el momento había sido muy sensual y no quería seguir sintiendo eso en aquel restaurante.
Rachel llamó al camarero e indicó que llevara la cuenta. No dejó a Quinn ni tocarla, simplemente sacó su tarjeta y pagó la cuenta sonriente. El restaurante no quedaba lejos del hotel por lo que la morena sugirió volver caminando.
-¿Sabes que Artie sabe lo nuestro?- preguntó la morena.
-No hay un nuestro Rachel- le recordó la rubia.
-Aún- repitió sonriente Rachel.
-¿Cómo lo sabe? y ¿qué sabe?- preguntó ignorando el comentario de Rachel.
-Sabe que hemos tenido algo- explicó la morena- me dijo que estaba más feliz y casi lo supo, además no hace falta ser un genio después de las escenas de hoy.
-Se nos han descontrolado un poco las cosas- admitió la chica sonrojada mientras entraban en el hotel.
-Me gustan las cosas descontroladas e improvisadas- dijo Rachel.
-¿Tú? ¿Rachel Berry? ¿Desde cuando no te gusta tenerlo todo bajo control?- preguntó sorprendida Quinn.
-He aprendido a vivir la vida un poco más descontrolada- admitió la morena.
-Quien lo iba a decir- se rió de nuevo Quinn y se hizo el silencio mientras subían en el ascensor.
-¿Qué te ha parecido todo?- preguntó impaciente la morena cuando salieron al pasillo de sus habitaciones.
-Me lo he pasado genial Rachel- respondió la rubia siendo sincera- pero lo que te dije sigue en pie, necesito tiempo para averiguar si estoy lista para intentar esto otra vez.
-De acuerdo- aceptó la morena algo seria.
-Vale, aún me sigue sorprendiendo que aceptes las cosas tan rápido- dijo Quinn mirándola dulcemente- pero me gusta esa actitud.
-A mi me gustas tú- Rachel no esperó más y aprovechó el pasillo vacío para besar a la chica acercándola por la cintura- mucho.
-Nos pueden ver Rach- le recordó la rubia cuando la dejó respirar.
-Ven a mi habitación- pidió la morena.
-¿Crees que soy de esas fáciles que ceden en la primera cita?- preguntó riéndose la rubia a modo de broma.
-Siento comunicarte que ya caíste a mis encantos- respondió orgullosa la chica.
-Si entro en la habitación tienes que prometer dejar ese ego tuyo fuera- pidió la rubia.
-Lo que tú quieras- dijo Rachel aún riendo y caminando a su habitación.
-Por cierto, creo que podría decirse que tú caíste a los míos- se burló la rubia mientras la seguía.
-¿Yo? ¿A tus encantos?- preguntó la morena- ¿qué has hecho tú para persuadirme?
-Ahí está la clave, no me ha hecho falta hacer nada para que vinieras tras de mí- aquello sonó entre broma y afirmación llena de orgullo.
-Yo dejaré mi ego fuera pero tú dejas tu orgullo- advirtió la morena antes de abrir la puerta.
-De acuerdo- aceptó Quinn aún con su sonrisa en la cara.
-¿Quieres una cerveza?- preguntó la morena cuando entraron.
-Claro, ¿pero tú no tienes que grabar mañana?- dijo algo extrañada.
-Por la tarde- le recordó Rachel- tengo la mañana para dormir, es sábado, menos mal.
-A mí me quedan menos escenas que a ti- se burló la rubia.
-Tienes suerte, ven vamos al balcón hace una noche genial- dijo Rachel tirando de su mano hacia el exterior.
-Me encantan estas vistas- dijo Quinn apoyada en la barandilla de acero y cristal mirando el paisaje.
-No podría pedir unas vistas mejores- dijo Rachel sentada detrás de ella observando más su trasero que las vistas.
-Rachel- le regañó Quinn al girarse y ver hacia donde se dirigía su mirada.
-Perdón, era inevitable- dijo sonrojada la morena.
-Tonta- dijo la rubia riendo.
-Ven aquí- dijo Rachel cogiendo de nuevo su mano y tirando de ella para sentarla encima suya- ¿puedo preguntar algo?
-Claro- aceptó la rubia apartando dulcemente el flequillo de la cara de Rachel.
-La semana que viene terminamos de grabar- recordó la morena y Quinn asintió con la cabeza- ¿vas a volver a LA o te vas a Nueva York?
-No lo he decidido aún- respondió la rubia- pero lo cierto es que quería ir a ver a Kurt a Nueva York.
-Kurt- repitió la morena siendo consciente entonces del tiempo que había pasado- ¿también me odia?
-Le hiciste a él lo mismo que Santana a mí- le recordó la rubia- pero Kurt siempre ha sido una persona más comprensible que Santana.
-¿Quiere eso decir que existe la posibilidad de que me hablara?- preguntó la morena.
-Tú y yo hemos conseguido llevarnos bien, quizás vosotros también podáis- dijo dulcemente Quinn cogiendo su mano- como todo, el tiempo dirá.
-Tienes razón- dijo la morena- pero no era eso de lo que quería hablar.
-Dime…
-No hemos tenido mucho tiempo para ver la ciudad y nos merecemos unos días de descanso y…- dijo Rachel dejando notar su nerviosismo.
-¿Qué pasa?- preguntó la rubia.
-Terminamos el viernes- dijo Rachel siendo más exacta y Quinn seguía intentando averiguar su intención- crees que… ¿Quieres quedarte hasta el domingo aquí conmigo?
-Espera, ¿Quieres que nos quedemos aquí? ¿las dos solas?- preguntó confusa la chica.
-Esa es mi intención- respondió la morena.
-Rachel no sé si es buena idea- comenzó a explicar Quinn.
-¿Por qué?- preguntó Rachel con mala cara.
-Porque estoy confusa Rach, no sé que está pasando, no sé que quiero, no sé si intentarlo o no, no sé nada desde que nos besamos- dijo siendo todo lo sincera que pudo.
-Ahora estamos bien- protestó la morena.
-Ahora estamos bien pero luego voy a mi habitación y no puedo evitar pensar y no sé que hacer cuando pienso Rachel, tenemos mucho detrás, no lo sé- volvió a decir.
-Pues quédate aquí y lo averiguamos juntas- sugirió Rachel como algo natural.
-Es tentador pero…
-Espera- le frenó Rachel- no me respondas aún, queda una semana de rodaje, piénsalo.
-De acuerdo, lo pensaré- aceptó la rubia provocando la sonrisa de Rachel- no es un sí Rachel.
-Voy a hacer que sea la mejor semana de tu vida para que no tengas más remedio que quedarte- advirtió la chica antes de volver a besarla.
-Miedo me das- dijo riendo la rubia.
-¿Recuerdas cuando hice todo lo que pude por estar en NYADA o Broadway?- preguntó la morena.
-Sí, eras muy insistente por conseguir lo que querías- respondió la rubia.
-Insistía tanto porque creía que eso era lo único que quería Quinn- comenzó a explicar la morena- pero ahora me he dado cuenta de que no quiero nada de eso si no estás conmigo para compartirlo.
-Rachel- intentó frenarla Quinn.
-Por eso voy a hacer todo lo que pueda hasta que te canses de mí o hasta que te conquiste- confesó Rachel- pero ahora deberías irte a tu habitación.
-¿Me dices eso y luego me echas?- preguntó sin entender nada Quinn.
-No quiero que pienses que solo quiero acostarme contigo en la primera cita, no soy de esas- se burló Rachel.
-Me marcho, no quiero que mañana debas repetir la escena ni te desconciertes por el cansancio- dijo riendo Quinn.
-Te acompaño- Rachel se levantó y la siguió hasta la puerta- todo lo que te he dicho esta noche ha sido sincero Quinn.
-Lo sé- dijo la rubia- lo he visto en tus ojos.
-Hasta mañana Quinn Fabray- dijo dulcemente Rachel acercándose para darle un ultimo beso rápido sobre los labios.
-Hasta mañana Rachel Berry- se despidió la rubia.
Rachel tenía una semana para convencer a Quinn de que debía de quedarse con ella a pasar el fin de semana en Canadá y se lo tomó en serio. Al día siguiente Rachel y Quinn estaban rodando en localizaciones diferentes pero Rachel se las apañó para hacerle llegar su primer detalle de la semana. Quinn se encontraba en su silla jugando con el móvil entre varias tomas cuando un joven muchacho apareció a su lado preguntando por ella. Cuando se identificó el chico le tendió una preciosa rosa roja con una tarjeta, solo contenía una letra 'R'. Quinn sonrió por el gesto de Rachel y al girarse encontró a Emily mirándola.
-¿Y eso?- preguntó al verla con la flor en la mano.
-Nada, un admirador supongo- respondió Quinn asegurándose de que la tarjeta quedara oculta.
-Vaya suerte tienen algunas- dijo la directora de casting- es casi tan bonita como tú.
-Gracias- dijo la rubia que agradeció que la llamaran de nuevo para grabar.
No tenía nada serio con Emily pero su situación momentánea con Rachel sin duda iba a hacer todo aquello más complicado. Rachel regresó tarde aquel día del rodaje por lo que no quiso ir a la habitación de Quinn por si estaba dormida así que decidió pensar que haría al día siguiente para sorprenderla. La rubia no tardó en descubrirlo cuando llegó al set de rodaje a la mañana siguiente. La chica entró en su caravana donde encima de la mesa encontró una caja de chocolates completamente apetecibles. Sonrió porque de nuevo una R estaba encima de la caja, día dos, detalle dos, objetivo conseguido pensaba la rubia. Rachel se estaba tomando en serio aquello de convencerla. Se preguntó como se las había apañado para llegar antes que ella al rodaje si no tenía que grabar hasta un par de horas más tarde. Apenas se cruzaron en el set aquel día pero una sonrisa en la distancia y un saludo por parte de Quinn fue más que suficiente para Rachel para saber que había recibido su segundo regalo. El tercero había sido mucho más difícil de conseguir. Quinn se había pasado todo el día esperando encontrar algo de Rachel por algún sitio sin embargo no lo hizo así que regresó a su hotel para dormir. Al entrar en la habitación le costó en reparar que encima de la mesita de la sala había un paquete envuelto, una vez más una tarjeta con un R estaba a su lado. Abrió con cuidado el envoltorio y encontró algo que no se esperaba era un libro pero no cualquier libro. Se había pasado meses intentando encontrar aquel ejemplar y no lo había conseguido y ahora simplemente Rachel aparecería allí con él. No era solo que se las hubiese apañado para conseguirlo sino que recordaba haber nombrado de pasada que lo estaba buscando un día en el set de rodaje mientras hablaba con Artie. Rachel le había prestado atención y lo había recordado. Sintió el impulso de ir a darle las gracias pero quiso hacerse un poco más la dura y ver que era lo siguiente que tenía preparado Rachel. La morena pensó, tercer día, tercer objetivo conseguido. El jueves era el último día que Rachel tenía para convencer a Quinn ya que el viernes se marcharía o se quedaría por lo que decidió ser menos sutil. Era el último día de rodaje por lo que todos estarían en el set ultimando sus tomas o si había habido algún problema. Rachel buscó a Quinn por el set y aunque la vio a lo lejos hablando con Emily dejó de lado sus celos y se acercó a ellas.
-Hola- saludó la chica cuando las alcanzó.
-Hola Rachel- dijo amablemente Emily.
-Rach- dijo Quinn con una media sonrisa.
-¿Puedo hablar contigo?- le pidió a Quinn.
-Claro- aceptó la rubia- ahora nos vemos Ems.
-Hola- volvió a saludar Rachel cuando estuvieron solas.
-Hola- Quinn sonrió por la adorabilidad de Rachel en ese momento.
-Me preguntaba si… ¿quieres ir a tomar algo luego?- propuso la morena.
-Esta noche van todos a cenar para despedirse Rach, deberíamos ir- le recordó Quinn.
-Cierto, lo había olvidado por completa- era verdad se le había olvidado- pero crees que luego… ¿podemos hablar?
-No veo porque no- respondió una sonriente Quinn- tengo que ir a recoger mis cosas Rach.
-Claro, claro- dijo la morena- nos vemos luego.
Rachel recogió todas sus cosas de la caravana antes de volver al hotel para ducharse y cambiarse, había quedado en un restaurante vegetariano cercano. Cuando llegó ya estaban allí varios de los miembros del rodaje y algunos actores. Los saludó a todos y se aseguró de dejar dos sitios libres a su alrededor para que Quinn pudiera sentarse a su lado. Por suerte para ella la rubia no tardó en llegar y efectivamente ocupó uno de esos asientos, a su otro lado se sentó Artie. La cena fue divertida y entretenida, todos contaban anécdotas del rodaje y Artie no tardó en notar la complicidad desprendida entre Rachel y Quinn. Desde que la morena estuviera pendiente de si necesitaba más bebida a las constantes sonrisas y miradas.
-Que os parece si vamos a tomar algo- propuso el director cuando terminaron de cenar.
Y todos a su alrededor aceptaron, incluidas las dos protagonistas. Salieron del restaurante y caminaron a un local cercano para tomar una cerveza. Quinn iba por delante hablando con uno de los chicos cuando Artie se colocó al lado de Rachel.
-Veo que el efecto Quinn sigue intacto- se burló el chico.
-Digamos que estoy intentando que esto funcione o al menos sea algo- explicó Rachel.
-Por su sonrisa yo diría que lo estás consiguiendo- dijo el director- he de reconocer que teneis una química cuando estáis juntas que no le he visto a nadie.
-Es como si estuviera predestinado, ¿verdad?- dijo la morena- nuestros caminos encontrando una y otra vez.
-No la dejes escapar esta vez Rachel, no vas a tener más oportunidades así- le aconsejó Artie.
-Lo sé Artie, lo sé- dijo con algo de pena en su voz- esta vez me voy a asegurar de que todo sea perfecto.
Llegaron a la puerta del club y Quinn se giró para asegurarse de que Rachel seguía detrás suya, la morena sonrió por el gesto y entró junto a Artie. Pasaron un rato en aquel local en pequeños grupos hablando y tomando unas cervezas cuando Rachel se acercó lentamente a Quinn al verla sola yendo hacia la barra.
-Que te parece si nos vamos de aquí- le dijo Rachel nada más a cercarse a ella
-¿Alguna propuesta?- dijo Quinn apoyándose en la barra.
-Cualquier sitio, solo nosotras- respondió la morena.
-Está bien, pero seamos discretas al salir- pidió la rubia.
-Sin problema, te espero fuera- dijo Rachel dejándola allí sola y esperando durante varios minutos en la puerta hasta que la vio- pensaba que te habías perdido.
-Me habían parado a hablar- explicó la rubia- ¿vamos?
-¿Al hotel?- preguntó Rachel cuando vio la dirección que elegía.
-Estaremos más tranquilas- explicó la rubia cuando vio a varias adolescentes acercarse a Rachel al reconocerla.
-Tienes razón- reconoció la morena.
Caminaron en silencio hasta el hotel, cuando llegaron al pasillo de las habitaciones Rachel le hizo un gesto para que fueran a su habitación, una vez dentro fue cuando por fin hablaron.
-No puedo aguantar más sin saberlo Quinn, ¿te quedas conmigo o te vas mañana?- dijo algo nerviosa.
-Rachel, siéntate- le pidió la rubia.
-Eso no me suena bien- protestó la chica pero se sentó en el sofá.
-Todo lo que has hecho esta semana ha sido precioso- dijo sentándose en la mesita frente a ella- me he encantado, la rosa, el chocolate, el libro, no sé como te las has apañado para hacerlo y conseguirlo pero…
-¿Por qué siempre hay un pero?- interrumpió Rachel ganándose una mala mirada de Quinn.
-Pero creo que debería irme a Nueva York y tú volver a Los Ángeles- terminó su frase.
-No lo entiendo- dijo Rachel agachando su cabeza.
-Rachel has sido detallista y cuidadosa y atenta- enumeró levantando su cara para mirarla a los ojos- pero todo esto es demasiado rápido, hace dos meses no nos hablábamos y ahora quieres que nos quedemos de vacaciones juntas.
-Solo quiero demostrarte lo que de verdad quiero- admitió Rachel.
-Me lo has demostrado ya Rach- aseguró Quinn- pero yo necesito tiempo, ir poco a poco, ver si e lo que quiero, ver de verdad que esto va a funcionar y eso no se consigue solo con regalos.
-Quinn, no he intentado comprarte si es lo que piensas- se defendió la morena.
-No he dicho eso Rachel, no creo que los regalos llevaran esa intención- dijo Quinn para tranquilizarla- pero nosotras tenemos un pasado aunque queramos negarlo y necesitamos tiempo para curarlo y confiar completamente en lo que sea que tengamos.
-¿Y necesitas irte a Nueva York para eso?- preguntó apenada la actriz.
-No es solo por eso, quiero ver a Kurt y a…- la rubia no terminó su frase.
-¿Y a…?- preguntó Rachel curiosa.
-A Beth- dijo por fin Quinn.
-¿Beth?- preguntó Rachel sin comprender- ¿has estado viéndola?
-Casi todos los días cuando vivo en Nueva York- le respondió tranquilamente Quinn.
-No sabía nada… Shelby no me ha dicho nada- dijo la morena.
-Yo se lo pedí- interrumpió Quinn- no la culpes a ella.
-Suena comprensible- dijo la morena.
-Quiero ir a NY, la echo de menos- afirmó la rubia.
-¿Puedo pedirte una última cosa?- preguntó Rachel.
-Claro- aceptó la rubia.
-Quiero mirar por último día las vistas del hotel contigo- pidió algo sonrojada.
-Vamos- Quinn tiró de su mano hacia el balcón- realmente voy a echar de menos estas vistas.
-Y yo a ti- dijo Rachel abrazándola por detrás.
-Rachel, prométeme una cosa- pidió la rubia y Rachel esperó la propuesta- vuelve a LA y soluciona los cosas con Santana, ha sido tu amiga durante muchos años al fin y al cabo y no quiero que te pelees con nadie por mí, no quiero ser motivo de más amistades perdidas.
-Lo prometo- aceptó Rachel que giró a Quinn y la apoyó contra la barandilla- eres preciosa.
-Gracias- dijo sonrojada mientras Rachel apartaba un mechón de pelo de su rostro.
-¿Puedo pedirte una última cosa?- dijo la morena.
-Creía que ver estas vistas era lo último que me ibas a pedir- se burló la rubia.
-¿Puedo pedir otra entonces?- dijo con cara de pena.
-Adelante- dijo Quinn intrigada.
-Quédate conmigo aquí esta noche- Quinn no tuvo tiempo de responder antes de que Rachel continuara- no tenemos que hacer nada si no quieres, simplemente déjame dormir a tu lado.
-No puedo decirle que no a esa mirada de pena- admitió Quinn.
-Gracias- dijo la morena al oír esa respuesta.
Sin esperar más rompió la poca distancia que separaba sus rostros y la besó, con amor, ternura y cariño. Confiaba en que todo iba a salir bien pero no podía evitar pensar que volvían a sus vidas habituales y todo iba a complicarse mucho más que hasta ahora.
Acabo de entregar un gran trabajo en la universidad y como recompensa... Capitulo =D
Espero que lo disfruten... ¿Saben que implica el regreso a LA? SÍ! Regreso a sus vidas... Regreso a Santana, Sam... ejem ejem! Se avecinan cosas interesantes ^^
Un saludo, gracias por su apoyo infinito!
