Quinn despertó su última mañana en Canadá envuelta en los brazos de Rachel, en su cama. La luz entraba por el balcón al que no le había echado las cortinas la noche anterior. Era temprano, se giró lentamente y vio a una Rachel profundamente dormida. Fue inevitable pensar que esa era una imagen que podía llegar a convertirse en algo habitual en el futuro si ella lo permitía. Aún no estaba segura de si iba a permitirlo o no, tenía cosas que pensar, comprobar y sobre todo ver como se iba a comportar Rachel cuando recuperar su ritmo de vida habitual en LA, su casa, su serie y sus amigos, donde Quinn no parecía encajar tan fácilmente. Hasta ahora había sido fácil entre ellas en Canadá, en su propia burbuja de la película, el rodaje y sin nadie que interviniera en lo que fuera pasando entre ellas aparte de Emily. Emily, ese era otro problema ahora, ¿qué debía hacer? nunca había tenido nada seria con ella pero imaginó que debía de darle alguna explicación para evitar que su comportamiento de flirteo frenara si lo suyo con Rachel seguía avanzando poco a poco.
Estaba perdida en sus pensamiento cuando sintió un beso en su cuello. Se giró y vio a Rachel sonriendo aún medio dormida. No habían hecho nada la noche anterior más que hablar, reír e intentar obviar el tema de cuando volverían a verse. El siguiente beso de Rachel fue directo a su boca, rápido pero conciso.
-Estás muy guapa- fueron las primeras palabras de Rachel.
-Estoy recién levantada Rach, no estoy guapa- dijo Quinn tapándose con la sábana.
-Eres guapa siempre Quinn- argumentó Rachel intentando bajar la sábado.
-Me ves con buenos ojos- dijo riendo la rubia cuando sacó su cabeza de nuevo a la superficie.
-Con los mejores- rió Rachel acercándola por la cadera para besarla.
-Buenos días- dijo Quinn cuando la dejó respirar.
-Más que buenos- Rachel atacó de nuevo sus labios.
-Debería irme a hacer la maleta Rach… el vuelo es pronto y no tengo nada listo- le recordó la rubia poniendo la mano en su pecho para frenarla.
-Es que voy a echarte de menos- protestó la actriz.
-Me verás en el vuelo, creo que aguantas unas horas sin mí- respondió riendo la rubia.
-¿No vas a NY directamente?- preguntó confusa.
-No, tengo que pasar por LA para cambiar la ropa y coger unas cosas para Kurt- explicó la rubia- y no me va a dar tiempo si no me voy ya.
-Está bien- aceptó a regañadientes- pero antes ven- Rachel volvió a agarrarla y besarla durante largo rato acariciando su mejilla- te veré luego pero no puedo hacer eso delante de todos.
-No, no puedes- confirmó la rubia- me voy ya Rach.
-De acuerdo- aceptó la morena soltándola por fin y viendo como se levantaba de la cama y recogía sus cosas.
-Nos vemos luego- Quinn se acercó pícaramente para darle un último beso antes de marcharse.
Rachel al igual que Quinn decidió levantarse para recoger todas sus cosas, al fin y al cabo tenía razón, no quedaba mucho para el vuelo. Con algo de pena termino de preparar la maleta y se marchó al aeropuerto. Volvió a encontrarse con Quinn en el interior del avión, una vez más se sentó a su lado. Esta vez no necesitó permiso ni tuvo timidez en descansar su cabeza en el hombro de Rachel y a su vez esta en la cabeza de Quinn para dormir un par de horas del vuelo. Cuando llegaron al aeropuerto de LAX estaba lleno de periodistas, sin duda ansiosos por fotos de la que iba a ser la película del año cuando se estrenara. Esto provocó que la despedida de Rachel y Quinn fuera extraña, la morena no pudo resistirse así que se acercó a ella para dejarle un beso en la mejilla y susurrar en su oreja 'buen viaje, descansa y aquí te esperaré' y provocar la sonrisa de Quinn.
Cuando la morena entró en su casa no podía creérselo, la había echado de menos, su vida podía volver a la normalidad, al menos durante un tiempo. La actriz se pasó todo el fin de semana en casa, descansando durmiendo y dando largos paseos por la colina para recuperar la forma. No fue hasta el lunes cuando se decidió por fin a llamar a Santana. No había vuelto a hablar con ella desde su aparición estelar en Canadá y tenían muchas cosas que hablar, no iba a seguir posponiendo aquello, iban a hablar para bien o para mal. Le costó un poco pero convenció a la latina para verse aquella tarde en su casa, lo que menos necesitaba era pelearse con la latina a gritos en mitad de una cafetería y que la viera todo el mundo, al fin y al cabo volvían a estar en Los Ángeles rodeados de paparazzis todo el día. Rachel estaba sentada en su sofá esperando que sonara el timbre de la puerta, cuando por fin lo hizo encontró a una seria latina frente a ella.
-Hola Santana- saludó la actriz.
-Hola Rachel- dijo mientras entraba a la casa.
-¿Ya has terminado de grabar?- preguntó la latina.
-Si, rodaje terminado- afirmó la morena- vuelta a la vida normal.
-Como no estabas me dieron a mi el guión del primer capítulo de la serie Rachel- dijo sacando el guión de su bolso- aquí tienes.
-Gracias Santana- dijo cogiendo el guión y apartarlo- voy a ir directa al grano, ¿de acuerdo?
-Me parece bien- aceptó la latina.
-Quinn, tú y yo tenemos un pasado juntas y ahora parece que también tenemos un presente juntas- comenzó a explicar lo más claro que pudo la morena- entiendo y respeto si no queréis hablados o ser amigas o lo que sea pero vosotras debéis entender que ella es el amor de mi vida y que tú eres mi amiga y mi representante.
-¿Qué estás queriendo decir Rachel?- preguntó Santana.
-Quiero decir que si no quieres no hablaré de Quinn contigo, ni te voy a pedir que seas su amiga o le pidas perdón porque esa es tu decisión- continuó Rachel- pero quiero que si lo mío con Quinn tiene futuro seamos capaces de estar en la misma habitación sin matarnos.
-¿No la eliges a ella sobre mí?- preguntó la latina.
-Nunca te dije que la eligiera a ella en Canadá Santana- le recordó la actriz- hemos sido amigas durante mucho tiempo, no lo arruinemos por nadie, ¿de acuerdo?
-De acuerdo- aceptó la latina- entonces no tendré que escuchar tus penas amorosas ¿verdad?
-No si son sobre Quinn- aceptó Rachel- es una pena que no podamos hablar de todo pero esta bien, lo respeto.
-Esto ha ido mejor de lo que esperaba-
-No voy a pelearme contigo Santana pero reconozco que esperaba algo más por tu parte- atacó la morena.
-¿Puedo saber que esperabas?- preguntó la latina.
-No lo sé, quizás que me dijeras que en este tiempo te habías dado cuenta de que si Quinn me importa tanto podrías intentar darle una oportunidad o algo por el estilo- soltó la morena.
-Menos mal que no tenías ganas de peleas- atacó la latina.
-Rachel, quizás deberías preocuparte más por tu relación con Quinn que la mía con ella- sugirió la latina.
-¿De qué hablas?-
-Apuesto a que hasta ahora todo ha sido muy bonito, a todas horas juntas en el rodaje, en el mismo hotel, solas en una ciudad desconocido- explicó la latina- pero estás en LA, empiezas a grabar en una semana, pasas casi 13 horas en el set de rodaje, duermes y vas a correr, ella tendrá su propio trabajo o quizás esté en NY, ¿crees que funcionará?
-Yo…
-A eso me refería- apuntó la latina.
-Aún no sé que somos ni donde estamos Santana, cuando averigüemos eso estoy segura de que averiguaremos el resto- se defendió Rachel.
-Ya lo dejasteis una vez por culpa de tu egoísmo y tu ambición por el trabajo, ¿no te preocupa que vuelva a ocurrir?- insistió la latina.
-Yo… no lo sé Santana, esta vez las cosas son diferentes, yo soy diferente- dijo la morena.
-Cuando averigües todas esa cosas y estés completamente convencida de que tienes un futuro con Quinn… me platearé volver a hablar con ella- confesó la latina.
-Es mejor que nada- dijo Rachel algo sorprendida.
-¿Podemos dejar de hablar de la rubia?- pidió la latina.
-¿Quiere eso decir que estamos bien? - preguntó Rachel.
-Somos Rachel y Santana, pasamos más tiempo peleadas que siendo amables, así que no creo que esto haya llegado a ser un problema- se burló la latina.
-Me alegro- dijo una alegre Rachel- ¿qué te parece si leemos el guión para ver que me tienen preparado?
-Lo cierto es que ya lo he leído- dijo la representante.
-Santana- le regañó la chica.
-Tenía curiosidad y no sabía cuando volvías- se defendió la chica.
-Está bien, vamos a tomar algo ya me leeré el guión más tarde- sugirió la morena.
-Por fin dices algo interesante- afirmó la latina esperando que Rachel estuviera lista para salir.
Salieron a tomar una cerveza y cenar algo por el centro mientras se ponían al día. Rachel prefirió hablar de la vida de Santana ya que la suya últimamente solo incluía a Quinn. Al parecer Britt estaba en un descanso de la compañía de baile y ya llevaban dos meses completos viviendo juntas bajo el mismo techo. A Santana se le estaba haciendo duro compartir su espacio las 24 horas del día todos los días pero estaba esforzándose en que fuera algo serio y comprometido, no como veces anteriores. Con Britt en la ciudad sus cenas y salidas eran más controladas, lo que hizo que Rachel llegara a una hora decente a su casa aquel día. Al tumbarse en la cama pensó en Quinn una vez más y encontró una excusa perfecta para escribirle y saber como estaba.
Rachel: lo prometido es deuda, todo solucionado con Santana :)
Quinn: que efectividad :) creí que sería más difícil.
Rachel: es Santana… ya sabes, todo solucionado a su manera
Quinn: me alegro Rach ;)
Rachel: ¿Qué tal va todo en la ciudad?
Quinn: genial! lo echaba mucho de menos, estoy cenando con Kurt! si no te importa hablamos en otro momento ;)
Rachel: claro, pásalo bien.
Rachel dejó de nuevo su móvil a un lado y se echó a dormir, tenía muchas más ganas de hablar con Quinn pero no quería presionarla, supuestamente la rubia se había ido para tener tiempo para ella y pensar así que se echó a dormir sin ser consciente que en el otro lado del país Quinn mantenía una conversación con su mejor amigo Kurt Hummel.
-No me puedo creer que hayas vuelto con Rachel- exclamó el chico cuando terminó de escuchar toda la historia.
-No he vuelto con ella Kurt, nos hemos acostado y hemos tenido alguna cita- aclaró la rubia- le he dicho que necesito espacio y tiempo para pensar que quiero.
-¿Y qué quieres?- preguntó el diseñador.
-La verdad que no tengo ni idea- confesó la rubia- cuando estoy con ella sola todo es genial pero en cuanto me quedo sola se me vienen pensamientos a la cabeza sobre nuestros pasado y sobre como Rachel va a cambiar en tan solo unos meses y será como siempre.
-Por lo que me has contado se ha ganado esa oportunidad- dijo sorprendiendo a Quinn- no soy el mayor fan de Rachel ya lo sabes, pero su comportamiento contigo es adorable.
-Quien iba a pensar que te escucharía decir eso- se burló la rubia.
-Solo digo que tienes razón, ve poco a poco y comprueba que de verdad ahora es así y no es solo una fachada para ganarte- dijo Kurt explicándose mejor.
-Era ella ¿verdad? la que te ha escrito antes- preguntó el chico.
-Sí- afirmó segura.
-¿Qué quería? preguntó curioso.
-Hice que me prometiera una cosa el viernes y me ha escrito para decirme que la ha cumplido- le contó la rubia.
-Se ha dado prisa por complacerte- afirmó Kurt.
-No te imaginas lo bien que se le da complacerme- dijo Quinn pícaramente.
-Quinn- le regañó el chico- no me apetece saber tu vida sexual.
-Vale me callo- dijo aún riendo la rubia.
-¿Qué hay de la otra chica con la que te estabas viendo?- preguntó entonces el chico.
-¿Emily?- dijo Quinn.
-Si, la del casting, ¿le has dicho algo sobre Rachel?- insistió Kurt.
-No he tenido tiempo de hablar con ella sobre eso- respondió Quinn.
-¿Vas a hacerlo?-Kurt continuaba su interrogatorio.
-Nunca llegamos a tener algo serio así que no sé como se hace eso, además realmente me gustaba, era genial pero…- no pudo terminar
-Pero no era Rachel- fue Kurt quien completó la frase y Quinn asintió- Dile que necesitas tiempo para ti y averigua lo tuyo con Rachel antes de nada.
-Buen consejo- dijo la rubia antes de cambiar de tema -Me preguntó si la odiabas-
-¿Rachel?- Quinn asintió con la cabeza una vez más- fue ella la que dejó de hablarme pero somos adultos podría explicarme que pasó y ya decidiría si la odio.
-Que maduros somos- dijo presumidamente la rubia.
-Los más maduros- dijo Kurt continuando la broma.
Quinn continuó cenando con Kurt en la ciudad durante largo rato más y Rachel durmió toda la noche en Los Ángeles. El resto de la semana no fue mucho más relevante para la morena. Había memorizado completamente su guión, le gustaba como empezaba la temporada para su personaje, era la última y tenía que ser genial de eso no había duda. Aprovechó los días libres para ir al spa, hacerse la manicura, ir a la peluquería y seguir yendo a correr todos los días. Impaciente por saber de la rubia habían mantenidos varias conversaciones mediante mensajes en los que Quinn había terminado por contarle que regresaba el sábado. Rachel se las había apañado para que el mismo sábado fuera a su casa, la chica sabía ser realmente dulce, tanto que hasta en Nueva York, Kurt le había dicho a Quinn que no rechazara la oferta y fuera a verla.
Ya era sábado y Rachel estaba nerviosa, no sabía a que hora llegaría Quinn ni que querría hacer así que simplemente se sentó en el sofá a esperar, releyendo una vez más el guión. No fue hasta el medio día cuando el timbre de la puerta exterior sonó, pudo ver por la cámara una melena rubia totalmente reconocible. Rachel abrió y antes de que a Quinn le diera tiempo a llegar a la puerta de la casa la morena ya había abierto y la esperaba apoyada sonriente.
-Buenos días- dijo la rubia mientras seguía caminando.
-Más bien buenas tardes- bromeó la morena.
-Es culpa del jet lag- se justificó Quinn.
-Me alegro de verte- dijo Rachel dándole un tierno abrazo cuando la alcanzó- ¿qué tal Nueva York?
-Precioso, como siempre- respondió la rubia entrando a la casa detrás de Quinn- deberías ir.
-Ya no tengo casa en la ciudad- le recordó la morena- ni amigos, no he vuelto a ir desde ya sabes…
-Lo sé- afirmó Quinn.
-Pero si fuera contigo no tendría ninguna duda- sugirió Rachel.
-No seas tonta- dijo sonrojada la rubia.
-Es la hora de comer- dijo Rachel cambiando de tema- ¿te apetece que prepare una ensalada y salmón?
-Suena muy apetecible- aceptó la rubia- ¿puedo ayudarte?
-Eres mi invitada Quinn, así que siéntate, yo me encargo de todo- dijo una sonriente Rachel- aunque no rechazo tu compañía en la cocina.
-Eso se me da bien- respondió la rubia que la siguió y se sentó en la barra que la separaba del salón.
-¿Qué tal ha ido el vuelo?- preguntó mientras preparaba la ensalada.
-Cansado, no termino de acostumbrarme a volar de un lado a otro del país tan a menudo- explicó la rubia- ¿y tú semana?
-Relajada, ya sabes peluquería, manicura, correr, dormir- enumeró la morena.
-Veo que te has tomado muy en serio tu semana de vacaciones- se burló Quinn.
-Lo cierto es que ya tengo el guión del primer episodio así que también he trabajado un poco- explicó la actriz.
-¿Puedo verlo?- pidió la rubia.
-No- negó Rachel.
-¿No?- preguntó sorprendida la chica.
-Me dijiste que no habías visto la serie-respondió Rachel.
-Y no lo he hecho- admitió Quinn.
-Si lees el guión sabrás lo que pasa y no te sorprenderá cuando llegue el momento- se justificó la actriz- quiero que te guste mi serie y la veas con ganas, si sabes lo que pasa no tiene gracia.
-Está bien- aceptó la rubia- me sorprenderé entonces.
-Yo ya he visto todas tus películas y serias- dijo orgullosa.
-¿De verdad?- preguntó sorprendida Quinn.
-Me encantó esa en la que haces de una especia de policía resolviendo todos los problemas- explicó la chica.
-En ese rodaje me lo pasé realmente bien, ¿recuerdas el perro?- Rachel asintió con la cabeza- quería adoptarlo pero mi compañero de reparto se me adelantó.
-¿Querías un perro?- preguntó sorprendida.
-Ya sabes que me encantan y siempre he querido uno- respondió Quinn que observaba todos los movimientos de Rachel cocinando.
-Lo sé es solo que me ha recordado que yo quise uno y no me dejaste- recordó Rachel.
-Era… una situación diferente Rachel- defendió la rubia.
-Ya… es solo que aquello me hacía ilusión- dijo con algo de pena.
-¿Por qué no tienes uno con la casa y el jardín que tienes?- preguntó curiosa la rubia.
-Supongo que no me lo hacía planteado desde entonces- confesó la morena.
-Piensa lo positivo- intervino Quinn- si lo hubiéramos adoptado probablemente ahora una estaría aún más enfadada con la otra por quedarse al perro.
-Ahí tienes razón- dijo riendo la morena- aquí tienes.
-Tiene una pinta genial Rach- dijo cuando la morena puso el plato de comida frente a ella.
-Comamos pues Quinn- Rachel se sentó frente a ella y comenzó a comer sonriente por la visión que tenía delante.
Estuvieron hablando durante toda la comida que Quinn devoró ya que estaba realmente deliciosa, sin duda la cocina se había vuelto uno de los talentos de Rachel además de los muchos que ya tenía. Terminaron de comer y la rubia ayudó a recoger y fregar los platos. Estaban de pie en mitad de la cocina cuando Quinn pilló a Rachel mirándola. Rachel no había borrado la sonrisa de su cara en toda la comida así que Quinn no se pudo contener más y le preguntó.
-¿Por qué sonríes tanto?- preguntó mirándola.
-¿Quieres saberlo?- dijo Rachel sonriendo aún más.
-Si- dijo muy segura la rubia.
Chán! Capítulo cortito y se queda en un momento interesante =)
AVISO... el próximo capítulo llegará en un par de días y será... Intenso en todos los aspectos! =)
Gracias por sus comentariosss!
