-Rachel ábreme- pidió Sam tras la puerta de la morena.
-Vete Sam, no tengo ganas de ver a nadie- gritó desde su salón.
-Rachel te recuerdo que tengo la llave de repuesto en mi casa, no me obligues a usarla- gritó de nuevo el rubio.
-Haz lo que quieras- gritó de nuevo Rachel.
-Está bien- aceptó el rubio.
Sam se giró y regresó a su casa a buscar la llave que Rachel le había dado, mucho antes de que tuvieran un lío, para emergencias. Sam trabajaba con Rachel en la serie y vivía frente a ella por lo que podía observarla bastante bien. En las últimas semanas la morena se había convertido en un espíritu ambulante que solo iba a trabajar y se encerraba en casa el resto del tiempo. Era su amigo y no iba a dejarla arrastrarse de esa forma y dejar de vivir, quería hablar con ella seriamente así que no dudó en usar aquella llave. Entró directo al salón y se encontró a Rachel tirada en su sofá, con una botella de vino vacía y una copa medio llena sobre la mesa. La morena estaba en pijama, con un moño en la cabeza y mala cara.
-Rachel son las seis de la tarde- dijo Sam cuando vio la botella de vino.
-¿Y qué?- preguntó la morena algo borracha.
-¿Ves normal haberte bebido una botella de vino tú sola a esta hora?- dijo Sam realmente molesto.
-No tengo otra cosa que hacer- se defendió la chica sentándose en el sofá.
-Rachel esto no es normal- repitió el modelo.
-El vino es mi mejor amigo- dijo la chica.
-Dios, no hay quien hable contigo en estas condiciones- se quejó Sam- voy a hacerte un café y cuando estés más sobria hablaremos seriamente.
-Lo que tu digas- dijo Rachel volviéndose a tumbar.
Sam entró en la cocina y puso la cafetera en el fuego. Aprovechó mientras se hacía el café para recoger un poco la cocina de su amiga, Rachel era una maniática del orden y ahora lo tenía todo por ahí tirado, sin duda la chica no estaba pasando una buena racha pero le iba a ayudar a mejorar. Le sirvió el café en su taza, con dos de azúcar, leche de soja y algo de canela y se lo llevó al sofá.
-Tómate esto- ordenó el rubio.
-Está bien- aceptó a regañadientes.
Rachel cogió la taza y se sentó para beberse aquello, no quería hacerlo pero tampoco tenía ganas de pelear con Sam, así que obedeció. El chico terminó de recoger un poco la cocina y le dijo a Rachel que la esperaría en la terraza. Abrió las persianas y las ventanas para que entrara luz y ventilar el salón y salió a sentarse en una de las tumbonas. Esperó pacientemente con su móvil hasta que Rachel apareció bastante tiempo después con mejor aspecto, la cara lavada y sin el café en sus manos.
-Hola- dijo tímidamente algo avergonzada.
-¿Estás mejor?- preguntó Sam directo.
-Me duele la cabeza- protestó la morena.
-Es lo que tiene el vino- dijo aún sin mirarla.
-Lo siento Sam, no quería que me vieras así- dijo sentándose junto a él.
-Si no querías que te viera así no deberías hacerlo- dijo Sam por fin dejando su móvil y centrándose en ella.
-No he hecho nada malo- se defendió la morena.
-Rachel te he observado, llevas semanas que lo único que haces es ir a trabajar y encerrarte en casa y viendo como estaba hoy imagino que el vino ha sido tu mejor amigo últimamente- argumentó Sam.
-No ha sido para tanto- insistió Rachel a la defensiva.
-Se empieza así y se termina siendo alcohólica- atacó de nuevo el chico.
-No exageres- advirtió Rachel.
-Rachel, hablo en serio, estoy preocupado por ti- dijo en tono ya mas calmado.
-No me pasa nada- dijo una vez más la actriz.
-Rachel o hablas conmigo ahora o llamo a Santana y le cuento lo que está pasado- amenazó Sam, la latina llevaba fuera de la ciudad más de una semana con Britt de viaje.
-Es solo que… estoy teniendo una mala racha- confesó la morena cediendo.
-Está bien, ¿qué ha pasado para que de repente estés así?- preguntó el rubio que se imaginaba que estaba relacionado con Quinn.
-No te lo he contado pero hace unas semanas le di una carta a Britt que se la dio a Quinn- le contó a su amigo- no he obtenido ninguna respuesta y esa era mi última oportunidad de intentar arreglar las cosas.
-¿Por qué no me lo habías contado?- preguntó el chico.
-No quería hablar del tema, simplemente…
-Simplemente te has encerrado en ti misma- completó la frase el modelo.
-Algo así- admitió la chica.
-No es la solución Rachel- dijo Sam.
-Lo sé pero es que hablar del tema solo lo hace más difícil- admitió con una lágrima a punto de caer de su ojo.
-Lo hace difícil porque es real Rachel- le recordó siendo algo duro Sam -nunca vas a superarlo omitiéndolo.
-Supongo que tienes razón- dijo la morena.
-No quiero que sigas haciendo esto- dijo Sam cogiendo su mano dulcemente -no quiero que ahogues tus penas en alcohol.
-No ha sido tanto- volvió a insistir.
-Rachel te has quedado dormida y llegado tarde a grabar cosa que no has hecho en cinco años- la morena apartó la vista avergonzada- te quejas de que te duele la cabeza cuando grabamos porque tienes resaca y ahora te encuentro así a las seis de la tarde.
-Está bien, se me ha ido un poco de las manos- confesó de una vez la chica.
-Admitirlo es el primer paso- dijo algo más sonriente Sam -ahora admite lo otro.
-¿El qué?- preguntó dudosa Rachel.
-El motivo por el que estás así- respondió Sam.
-Estoy así porque he destrozado mi última oportunidad con Quinn después de darme cuenta de que seguía enamorada de ella- dijo en voz alta después de varias semanas.
-Ves, no es tan difícil- se burló el chico.
-Créeme que si lo es- dijo Rachel seriamente.
-Lo sé- dijo dulcemente.
-¿Cuál es el segundo paso?- preguntó con algo de pena en su voz.
-Seguir con tu vida- respondió Sam.
-Que fácil es decirlo- protestó la chica.
-Sé que no se hace de la noche a la mañana Rachel- dijo el modelo -pero tienes que intentarlo.
-¿Alguna sugerencia?- preguntó la morena.
-Te llevas bien con los chicos de la serie y ellos salen mucho juntos, podemos ir con ellos- aconsejó Sam -yo iré contigo para que no te sientas sola.
-¿De verdad?- preguntó la chica.
-Claro- afirmó seguro y sonriente -el otro día Kitty me preguntó por ti, sabe que te pasa algo, se preocupa por ti Rachel, no soy el único, igual que Santana y Britt.
-Supongo que podríamos quedar con ellos la semana que viene- sugirió la morena.
-Esa es la actitud- dijo riendo.
-Odio que seas tan positivo- protestó la morena.
-Tú solías serlo- le recordó Sam.
-Ahora mismo no puedo ser optimista- dijo la chica.
-Tranquila, con el tiempo sé que volverás a serlo- aseguró el rubio.
-No le cuentes a Santana nada de esto- le pidió la morena.
-No lo voy a hacer pero ¿por qué no quieres que lo sepa?- preguntó el modelo.
-Porque Santana no soporta el tema de Quinn y si se entera de que estaba así por ella me va a echar otro sermón y no me apetece escucharla- le explico Rachel.
-Tienes mi palabra que esto queda entre nosotros- prometió Sam.
-Debería entrar y recoger un poco- dijo la morena poniéndose de pie- tengo la casa echa un desastre.
-Ya he recogido antes la cocina- le comunicó sam.
-¿En serio?- preguntó sorprendida.
-Sabia que estabas realmente mal cuando he visto esa cocina- se burlo el chico.
-Jajaj muy gracioso- ironizó la morena.
-Entonces supongo que no tengo otro plan- dijo la chica volviendo a sentarse.
-¿Quieres que salgamos a cenar y te despejas?- preguntó Sam.
-Tendría que ducharme antes y quitarme este olor a vino- admitió algo avergonzada.
-Tranquila, te recojo en una hora- dijo dejando un beso en su mejilla y levantándose.
-Gracias Sam- dijo cogiéndole del brazo para frenarle -por todo.
-Te quiero y me preocupo por ti- dijo dándole un abrazo.
-Yo también te quiero- respondió agarrada a su cintura.
Aquella misma noche en el otro lado de la ciudad Quinn era recogida por Emily para salir a cenar juntas, se había convertido en algo habitual salir aunque fuera una vez a la semana para pasar tiempo juntas por la ciudad. Ahora que Quinn tenía su propio sitio no se veían tanto como al principio. Estaban sentadas en un restaurante de diseño del centro cuando Quinn preguntó sobre algo que llevaba varios días dando vueltas en su cabeza.
-¿Cómo sabes que está realmente terminado?- preguntó Quinn repentinamente.
-¿Qué quieres decir?- preguntó Emily.
-Cuando estás con alguien en una relación, ¿cómo sabes que se ha terminado? ¿Qué no sientes lo mismo?- dijo pensativa la rubia.
-Quizás cuando te enamoras más de los recuerdos que de la persona que tienes frente a ti- respondió Emily tomando un sorbo de su copa de vino.
-Bonita frase- respondió la rubia.
-A mí me pasó una vez- comenzó a explicar la chica- estaba en una relación desde hace muchos años, estábamos en ese momento ya sabes cuando lo dejas y vuelves cada dos días- la rubia asintió con la cabeza entendiendo lo que quería decirle- hasta que un día me di cuenta de que solo seguíamos juntas porque la idea de abandonar todo nuestro pasado, tirar a la basura los buenos momentos dolía demasiado así que seguíamos intentándolo.
-¿Qué pasó?- preguntó Quinn curiosa.
-Estoy aquí cenando contigo, ¿no crees adivinar lo que pasó?- bromeó la chica.
-Te rendiste- dijo la rubia.
-Prefiero pensar que decidí darnos una mejor vida a las dos- afirmó Emily encogiéndose de hombros.
-Esta mejor visto así- dijo la rubia.
-Bueno y esto.. ¿A qué viene? ¿debería preocuparme por algo?- preguntó riendo la morena.
-Tranquila, esta todo bien- afirmó Quinn con una medio sonrisa.
-Ahora que lo pienso no hemos hablado nunca de relaciones anteriores y siento curiosidad por algo- dijo la morena curiosamente.
-Dime- acepto la rubia.
-¿Siempre has estado con chicas?- preguntó curiosa- es solo que siendo famosa es raro que no se haya rumoreado.
-En el instituto estuve con 3 chicos y luego tuve mi primera relación con una chica- le explico a la morena- desde que lo dejamos solo he tenido líos con chicas.
-¿Y yo que soy?- Su pregunta fue directa.
-Hace mucho que superaste la barrera de solo un lío de una noche- respondió riendo Quinn no siendo tan directa con su respuesta.
-Me alegra saberlo- acepto riendo Emily -Y esa chica con que estuviste... ¿Duro mucho?
-Un par de años de relación pero nuestra historia venia de más atrás, es complicado- dijo sin querer hablar mucho del tema y omitiendo en todo momento el nombre de Rachel.
-Las relaciones suelen serlo- dijo la morena.
-Créeme con ella todo era el doble de complicado- admitió Quinn recordando inevitablemente su relación con la actriz.
-Espero que yo no sea tan complicada- dijo riendo la chica.
-De hecho no, lo haces bastante fácil- confesó Quinn algo sonrojada.
-A veces me pregunto que hubiera pasado si no llegas a hacer esa audición- dijo pensativa - no nos habríamos conocido.
-Yo también me lo pregunto a veces- su mente viajo desde Rachel a Emily, había encontrado a las dos en esa película pero ahora solo estaba con una.
-Brindemos entonces por esa película- dijo alzando su copa- por tu éxito y por nosotras.
-Por nosotras- dijo la rubia brindando y bebiendo un sorbo de vino.
Rachel salió a cenar con Sam al centro y se volvieron a casa después. El domingo por la mañana la morena volvió a despertarse con el timbre de su casa, de nuevo el chico rubio estaba frente a su puerta.
-Voy a odiarte si me sigues despertando- protestó al verle frente a ella.
-No exageres- se burló el chico- buenos días.
-¿Qué haces aquí Sam?- preguntó la chica cuando entró en su casa.
-Vístete, nos vamos a correr- explicó Sam.
-No me apetece- protestó Rachel.
-Has pasado de ir a a correr a diario incluso a las siete de la mañana a no ir nunca- le recordó su amigo.
-La resaca me lo impedía- dijo ganándose una mirada de reproche del chico.
-Vístete- volvió a pedirle- el deporte despeja la mente.
-Está bien, no tengo ganas de pelear- aceptó subiendo a cambiarse.
Rachel volvió minutos después ya vestida con ropa de deporte, su móvil con la música preparada y las gafas de sol. Fue a la cocina a por una botella de agua antes de salir junto a Sam. El chico le quitó las llaves del coche de la entrada para conducir, querían ir a la zona de las montañas donde había numerosos senderos para correr y caminar entre la naturaleza.
-¿Tenías que coger el Ferrari para venir a correr?- preguntó la chica sintiendo el viento en la cara.
-Adoro este coche, no puedo creer que dejara que te lo compraras tu en vez de yo- respondió Sam.
-Tú te compraste el BMW- le recordó la morena.
-Cierto- dijo riendo.
-No puedo creer que me hayas pegado después de tantos años tu obsesión por los coches- protestó Rachel.
-Te encantan, sé que tendrías más si te entraran en tu casa- dijo Sam bajándose del coche.
-Cierto, me ayuda a controlarme- respondió Rachel intentando quitarle las llaves antes de que se las guardara.
-De eso nada, yo las cuido- dijo riendo y guardando las llaves en su bolsillo.
-Voy a empezar a pensar que solo querías mi coche y no venir a correr- protestó la actriz.
-Sabes que no y te lo voy a demostrar- se burló el chico echando a correr delante de ella.
Rachel rió y echó a correr para seguir su ritmo. Siguieron los caminos subiendo por las montañas corriendo durante largo rato. Cada uno llevaba la música puesta y estaban concentrados en no perder el ritmo. No se tomaron un descanso hasta que llegaron a lo alto de la colina, desde donde las vistas sobre la ciudad eran espectaculares.
-El aire aquí es diferente- dijo respirando profundamente cuando se frenaron.
-Está limpio- dijo el chico.
-Echaba de menos estas vistas- dijo acercándose al precipicio- me recuerda que somos uno más de esta ciudad.
-Son increíbles- afirmó Sam.
-Hazme una foto, quiero twitearla- pidió Rachel dándole su móvil.
-¿Qué vas a poner? -preguntó mientras hacía varias fotos de Rachel con las vistas de fondo.
-Pues…- cogió su móvil y elegir una foto para subir- 'Preciosa forma de empezar un domingo #amigos #airefresco #LoveLA'
-Me daré por aludido en lo de amigos- se burló Sam.
-No te enfades ven, nos haremos una juntos- la morena giró su móvil e hizo varias fotos de los dos juntos.
-Muy guapos- dijo al verlas- muy sonrientes.
-Si, a pesar de nuestro sudor salimos bien- bromeó la morena.
-¿A qué ayuda a despejarse?- preguntó el rubio.
-Si, no me acordaba de como limpia la mente el deporte- respondió Rachel siendo sincera.
-Así me gusta, poco a poco- dijo más que sonriente Sam- verás como todo empieza a ser mejor, ¿bajamos?
-Si, quien llegue antes conduce- dijo la morena echando a correr rápidamente antes que Sam.
-De eso nada, lo llevaré yo- gritó antes de echar a correr para alcanzarla.
A pesar de que Rachel había corrido todo lo que podía Sam había llegado un poco antes que ella al coche por lo que tuvo que dejar de nuevo al chico llevar su coche de regreso a la ciudad. Decidieron parar en un bar para comprar unos batidos y recuperar las fuerzas antes de marcharse a casa. Más que sonrientes se volvieron a casa donde Sam dejó muy a su pesar el Ferrari aparcado en la casa de Rachel antes de despedirse de ella y marcharse a casa. Rachel entró y se dio una larga ducha antes de hacerse una rápida ensalada para comer. Cuando se sentó en el sofá a la tarde estaba completamente despejada, Sam tenía razón, debía de recuperar sus jornadas deportivas. Si había algo que no había echado de menos en sus últimas semanas encerradas en casa era que hubiese fotos suyas por internet o noticias sobre lo que estaba haciendo. Era irónico que tan solo hubiese hecho falta una noche y una mañana fuera para volver a ser noticia. Estaba tranquilamente en su sofá leyendo un libro cuando su móvil sonó.
-Hola San- saludó alegremente.
-Desaparezco de LA y vuelves a ser noticia- bromeó la latina.
-¿De qué hablas?- preguntó cerrando su libro.
-El modelo y tú de cenas y paseos románticos- dijo Santana.
-Oh dios, dime que no hay fotos- pidió Rachel.
-Muy pijo lo de ir a correr con gafas de sol Rayban- se burló la latina, demostrándole así que había fotos de esa mañana.
-Sorpréndeme, ¿qué dice de nosotros?- preguntó la actriz.
-Ya sabes, lo de siempre, que sois más que amigos, que tenéis mucha química y que anoche estuvisteis de cena romántica- resumió la latina- ¿era una cena romántica?
-No San, no lo era y antes de que lo preguntes no he vuelto con Sam y no lo voy a hacer- respondió adelantándose a su pregunta.
-Tranquila tranquila- respondió riendo.
-He tenido unos días más de bajón y Sam ha venido a animarme- explicó la morena.
-¿Estás bien?- preguntó preocupada- ¿necesitas algo?
-Tranquila San, disfruta las vacaciones- dijo Rachel quitándole importancia- ¿cómo te has enterado tan pronto de la noticia?
-¿Bromeas? soy tu representante, tengo una alarma para cuando saltan noticias sobre ti- respondió la latina rápidamente.
-Buena idea- dijo Rachel antes de cambiar de tema- ¿qué tal vuestras vacaciones?
-Una maravilla, me encanta esto, lo mismo no volvemos- bromeó la chica.
-En tal caso iré a visitaros- respondió Rachel riendo- me alegro por vosotras San pero deja el móvil y disfruta las vacaciones.
-Encima que me preocupo por ti- dijo haciéndose la indignada.
-Y lo agradezco pero cuelga ya y disfruta- repitió de nuevo.
-Está bien, te llamo cuando llegue, ¿de acuerdo?- dijo la latina.
-Dale besos a Britt de mi parte- le recordó Rachel antes de despedirse- hasta pronto San.
-Un beso Rachel- se despidió la chica.
Rachel sonrió por la preocupación de Santana y cogió su ipad para mirar las fotos que Santana le había dicho. No tardó en encontrarlas en varias páginas y en todas era el mismo tema, si Sam y ella tenían alguna relación. Normalmente ese tipo de noticias le daban igual pero no pudo evitar pensar si Quinn la vería y se convertiría en una barrera mayor aún entre ellas, si tenía pocas posibilidades con ella, si la rubia veía esa noticia sabía que estaba perdida. Rachel no se equivocó, Quinn vio esa noticia pero no fue porque la buscara. La rubia estaba tumbada en el sofá de su casa, con su cabeza apoyada en las piernas de Emily. La chica se había quedado a dormir la noche anterior cuando volvieran de la cena y habían pasado un día relajado y tranquilo en pijama en casa. Estaban viendo una película aquella noche, aunque Quinn sabía que básicamente la estaba viendo ella porque la morena llevaba bastante rato leyendo noticias en su ipad. Fue Emily la que se encontró con aquellas fotos y no tardó en compartirlas con su pareja.
-No te vas a creer lo que estoy leyendo sobre Rachel- exclamó repentinamente la morena.
-¿Qué Rachel?- preguntó confusa.
-Rachel Berry, tu compañera de película Quinn- le recordó la chica.
-Ah, esa Rachel- dijo Quinn en un tono algo serio.
-Te leo- dijo centrando su vista en la pantalla del ipad.
'Rachel Berry y Sam Evans disfrutan juntos de la mañana del domingo'
'Los actores, compañeros en la famosa serie New Directions, fueron vistos disfrutando de una divertida mañana en las montañas de LA. Ambos en look deportivo aprovecharon para ponerse en forma. La actriz protagonista incluso compartió una foto con sus fans en su twitter en el que dejó más que claro cuanto estaba disfrutando la mañana aunque sin nombrar en ningún momento que se encontraba con Sam.
Hace mucho tiempo que se rumorea que los actores mantienen algo más que una amistad y aunque no ha habido ninguna confirmación por parte de ambos empieza a estar bastante claro que no pueden vivir el uno sin el otro. Los más-que-amigos aprovecharon para tomar una refrescante batido tras su jornada deportiva en el centro de la ciudad e incluso pudimos ver que Rachel le dejó conducir su deportivo.
Por si algún tenéis alguna duda, fuentes cercanas a este medio aseguran que los actores compartieron una romántica cena el sábado por la noche en un restaurante italiano más que conocido.Y por si fuera poco ambos viven uno en frente del otro en Beberly Hills. Sin duda sus personajes tienen una química envidiable en la serie ¿habrá traspasado la gran pantalla?
¡Esperemos que sí porque serían una de las parejas más sexys de Hollywood actualmente!
-¿Crees que de verdad está con él?- preguntó cuando terminó de leer.
-Ya sabes que no me gustan los cotilleos- le recordó Quinn esquivando el tema.
-Aguafiestas- protestó Emily -Es raro que no haya ido a verla estos tres meses al rodaje.
-Puede que solo sean amigos- sugirió la rubia intentando contener la verdad.
-Yo creo que tienen algo pero no quieren que se sepa- sugirió Emily.
-¿Por qué si puede saberse?- preguntó Quinn curiosa.
-Oh vamos, ¿has visto como se miran en la serie?- preguntó sorprendida
-Nunca la he visto- admitió Quinn- además son actores, es su trabajo que parezca real.
-Si pero mira las fotos de hoy, no paran de reírse- insistió la morena.
-Muy monos juntos- dijo con una tímida sonrisa intentando no hacerle mucho caso a aquella pantalla.
-Es sospechoso, yo creo que son algo- insistió la chica- en el rodaje pasaste mucho tiempo con ella, ¿no te contó nada?
-Lo cierto es que no hablamos de ese tema- dijo la rubia pensando que técnicamente eso era cierta, no habían hablado sobre Sam.
-Que poco espíritu cotilla tienes- dijo infinitamente Emily.
-Lo sé, me voy a dormir, mañana tengo la reunión temprano- dijo Quinn para cambiar de tema.
-Si quieres voy contigo a la cama- dijo la morena.
-Tranquila, termina de ver la película- dijo Quinn dándole un beso antes de marcharse- buenas noches Ems.
-Buenas noches preciosidad- se despidió dulcemente.
Quinn sonrió a la chica y luego huyó hacia su cama, si había algo que le apeteciera menos que saber que hacía o deshacía Rachel aquellos días era saber que lo estaba haciendo con Sam. Sin duda parecía que la morena se había vuelto a lanzar a sus brazos una vez más y eso solo provocó un a mezcla de sentimientos en Quinn, asco, repulsión, odio, ira y quizás casi sin querer un poco de celos.
Nuevo capítulo! =D
Espero que lo hayan disfrutado... Les prometo que en próximo capítulo hay reencuentro Faberry!
Sé que odian a Sam... pero quise que fuera él quien ayudara a RAchel un poco a volver a su vida normal para que dejeis de odiarle tanto! jajaja y por otro lado... necesitaba escribir este capítulo para que se viera un poquito como afloran celos en Quinn y su resentimiento ... ^^
Para aquellos que me dicen en los reviews que están preocupados por el drama y porque no van a estar juntas hasta el último capítulo les aseguro que NO va a ser así! Van a estar juntas mucho antes de que acabe...
Como siempre adoro leer sus opiniones y sentimientos respecto a las situaciones y a la historia! Muchas gracias por sus animos! Nos vemos en un par de días con un nuevo capítulo =)
Disfruten!
