A pesar de que Rachel le había prometido a Sam que no le iba a dar vueltas a aquel asunto y simplemente iba a dejar que el momento sucediera como fuera en el momento fue inevitable que pensara en ello en las horas muertas de rodaje o alguna noche. La idea de volver a ver a Quinn tan pronto no había pasado por su cabeza hasta ahora y quería decirle mil cosas a la rubia aunque sabía que probablemente la rubia no iba a dejarla. La entrevista y la sesión de fotos fue concertada para el fin de semana para que Rachel pudiera grabar la serie el resto de los días. A Quinn le molestó el hecho de que tuviera que perder sus días libres y los de Emily del fin de semana solo porque Rachel no pudiere rodar antes pero tuvo que aguantarse ya que era orden de la productora y no iba a protestar.

-¿Estás lista?- le preguntó Sam el viernes por la noche cuando salieron de rodar el viernes.

-Absolutamente no- respondió la morena siendo sincera.

-Tranquila, relájate, seguro que va mejor de lo que piensas- dijo el chico para animarla.

-Eso espero- dijo suspirando Rachel.

-¿Alguna idea de a que hora acabarás?- quiso saber Sam.

-Ni idea- dijo encogiéndose de hombros -depende de cuanto nos matemos Quinn y yo.

-Si cuando vuelvas necesitas hablar ya sabes donde estoy- le recordó el chico.

-Gracias- dijo la morena dándole un abrazo antes de ir directa a su casa.

Rachel llegó unos minutos antes de la hora acordada al estudio, por lo que aunque Quinn llegó puntual no se vieron porque la morena ya estaba siendo llevaba a un camerino donde le estaban presentando al fotógrafo, operación que repitieron minutos después cuando la rubia llegó y ella estaba ya en maquillaje y peluquería. Fue en aquella sala donde se vieron por primera vez, la morena se quedó embobada mirando la cara de la rubia que estaba seria y simplemente saludó con una 'buenos días' a todo el que estaba en la sala de maquillaje. Rachel despertó de su sueño y saludó con un tímido hola. Quinn se sentó a su lado para que también la prepararan a ella.

Maquillaje, peluquería, periodista, fotógrafos, estilistas, poses, escenarios…. fue una mañana sin un minuto libre para ellas. Rachel maldecía no haber tenido ni un segundo a solas para intentar dirigirle la palabra a Quinn aunque estaba segura de que la rubia tampoco iba a dejarla tan fácilmente. No fue hasta la hora de comer cuando Rachel vio la oportunidad. Los de la revista les dijeron que un pequeño catering estaba en camino así que Quinn aprovechó el descanso para ir a su camerino para buscar su teléfono móvil. Rachel intentó llamarla pero o la rubia no la había oído o la había ignorado.

-Quinn, soy Rachel- dijo llamando a la puerta cuando la encontró cerrara por primera vez pero la rubia no respondía- por favor quiero hablar contigo- dijo mientras seguía llamando- Quinn vamos, no me dejes aquí- pidió de nuevo- Quinn abre por favor- volvió a pedir por cuarta vez Rachel mientras seguía golpeando la puerta.

-Está bien, ¿ahora puedes decirme que haces aquí?- preguntó la rubia cediendo y abriendo la puerta de una vez por todas.

-Quería… quería.. - dijo nerviosa Rachel.

-¿Querías?- volvió a preguntar la rubia.

-Lo cierto es que ahora mismo no sé que pretendía, pensaba que no me abrirías la puerta- admitió Rachel algo avergonzada.

-Menos mal que he abierto sino la habrías echado abajo- dijo la rubia aun sosteniendo la puerta para no dejar entrar a Rachel.

-Lo siento, me he dejado llevar- se disculpó Rachel.

-Rachel, ¿qué haces aquí?- volvió a preguntar una vez más la rubia.

-Quería hablar contigo- dijo por fin la actriz.

-Sabes que ya hablamos todo lo que teníamos que hablar- le recordó la rubia algo molesta.

-No, no lo hicimos- negó la morena seriamente- no me dejaste decir más de dos palabras y…

-Rachel ¿por qué insistes tanto? ¿Por qué no sigues con tu vida?- preguntó la rubia interrumpiéndola.

-Porque me importas demasiado como para asimilar que terminemos tan mal- protestó Rachel.

-Rachel- dijo la rubia para frenarla antes de que siguiera hablando.

-Y lo intenté con esa carta pero nunca me contestaste- siguió hablando Rachel ignorando a la rubia.

-Lo sé- afirmó Quinn seriamente.

-No entiendo como puedes decirlo así, tan fría- dijo Rachel claramente dolida.

-¿Qué pretendías que te respondiera?- preguntó la rubia tirando de Rachel hacia el interior de la habitación ya que los no paraban de mirarlas por el numerito que estaban montando.

-Que me dejaras explicártelo todo un poco mejor- dijo la morena una vez dentro de la habitación.

-No… no quiero oír justificaciones de porque te revolcaste con Sam durante tanto tiempo y no se te ocurrió ni mencionármelo cuando te pregunté ¿qué tal estos años?- dijo la rubia enfadada solo por el hecho de recordarlo.

-No era lo mejor para intentar ser amigas- dijo Rachel inocentemente.

-Hubiese preferido enterarme por ti antes de nada que por Santana de aquella forma- afirmó la rubia cruzándose de brazos y manteniendo la distancia con Rachel.

-Lo siento- se disculpó la morena dando un paso adelante.

-Ya no tiene solución- dijo manteniendo su tono firme Quinn.

-¿Nosotras tampoco la tenemos?- preguntó Rachel dando un paso adelante.

-Rachel, ya hemos demostrado que esto no es buena idea- le recordó Quinn dando un paso atrás.

-¿No te importo nada?- preguntó Rachel con tono apenado mirandola a los ojos.

-Rachel, no es eso- respondió la rubia dubitativa dejando ver sus dudas y debilidades.

-Así que te importo- afirmó Rachel con una media sonrisa.

-No pongas en mi boca palabras que no he dicho- dijo la rubia seriamente volviendo a la defensiva.

-Quinn, por favor, un café, es todo lo que pido- rogó Rachel una vez más.

-¿Para qué?- preguntó Quinn dándole la espalda, si no la miraba a los ojos ignorarla sería más fácil.

-Para que hablemos, que intentemos ser personas racionales que pueden llevarse bien- respondió Rachel lo mejor que pudo.

-No lo sé Rachel- repitió de nuevo Quinn.

-Vamos a tener que pasar mucho tiempo juntas los próximos años- le recordó la morena intentando que cediera- no quiero tensiones entre nosotras.

-¿Eso es todo?- preguntó sorprendida la rubia que debía de admitir que le había dolido pensar que Rachel solo quería eso.

-Quiero que nos llevemos bien Quinn, que seamos capaces de estar cinco minutos en la misma habitación sin matarnos- afirmó Rachel.

-Ahora estamos sin matarnos- aseguró la rubia a la que le había costado contenerse algún grito en aquella conversación.

-Sabes a que me refiero- dijo la morena que no se refería a ese momento exacto.

-¿Crees que un café va a solucionar algo?- preguntó la rubia dando vueltas por la habitación nerviosa.

-El café no, la conversación que vendrá con él- respondió sonriendo Rachel.

-Rachel- le regañó Quinn.

-En serio Quinn, nos quedan mínimo 3 años de trabajo juntas- siguió hablando la morena- aprendamos a llevarnos bien, el café puede ser un comienzo.

-Está bien- aceptó Quinn.

-¿Está bien?- preguntó sorprendida Rachel.

-Un café Rachel, intentaré ser civilizada y solucionar esto por el bien de nuestro trabajo, nada más- aclaró la rubia remarcando bien sus palabras, manteniendo su postura.

-Lo entiendo- dijo Rachel que se dio la vuelta para marcharse, no iba a presionar más aquello.

-Estoy con Emily- dijo Quinn antes de que saliera de la habitación casi sin pensar.

-Oh… vaya- dijo Rachel agachando su cabeza.

-Creía que necesitaba dejarlo claro- afirmó la chica fingiendo seguridad.

-¿Eres… eres feliz?- le costó formular aquella pregunta.

-Pues... estamos bien juntas... osea sí- respondió Quinn más nerviosa aún por la mirada intensa de la morena.

-Oh… es muy simpática- fue lo único que se le ocurrió decir a Rachel.

-Si, lo es- repitió Quinn sin saber que más decirle.

-Quiero que sepas que no pretendía nada más al pedirte tomar un café, solo quiero que seamos amigas así que me alegro de que seas feliz- dijo la morena cuando tuvo sus ideas ordenadas en la cabeza.

-Gracias- dijo la rubia.

-Debería irme a mi camerino, nos vemos luego- se despidió la morena saliendo de la habitación.

Rachel regresó dolida su camerino, saber que Quinn había vuelto con Emily dolía, la rubia era feliz y ella no iba a hacer nada por impedirlo. Descansó largo rato antes de salir a comer algo del catering y seguir con el reportaje. La tarde fue más amena, por alguna razón el hecho de haber hablado con Quinn aunque fuera de esa forma las había relajado. La tensión cada vez que tenían que posar juntas parecía haber desaparecido, sobre todo por parte de Rachel. A pesar de lo que pensaban habían terminado a una hora decente todo aquel asunto de las fotos y algunas preguntas para añadir al reportaje así que Rachel se hizo con todo el valor que pudo y aprovechó para volver a acercarse a Quinn una vez más.

-¿Te apetece cambiar ese café por una cerveza?- dijo cuando estuvo a su lado.

-Tengo… tengo planes con Emily de hecho- respondió la rubia sin mirarla.

-Oh claro, es sábado- dijo la morena quitándole importancia- es normal.

-Además prefiero que no haya alcohol entre nosotros- aclaró Quinn.

-Lo entiendo- aceptó Rachel antes de insistir- si quieres podemos vernos mañana, quiero decir es domingo y si tienes tiempo…

-Creo que por la tarde podría tomarme ese café- dijo pensativa Quinn que sabía que Emily tenía cosas que hacer al día siguiente y no podría estar con ella.

-Perfecto, mañana te escribo entonces- dijo Rachel más que sonriente antes de bromear - esta vez espero que me contestes.

-Si pretendes que esto funcione deja esas bromas- le advirtió la rubia.

-Lo siento, me he pasado- se disculpó la morena avergonzada.

-Te responderé tranquila- aseguró la rubia antes de marcharse.

Rachel no pudo esconder una media sonrisa en su rostro cuando la rubia se fue. Cogió su coche para dirigirse a casa, dispuesta a abrirse una botella de vino para celebrar que un día que iba a ser un desastre no hubiese sido tan malo como pensaba y ver una película. Decidió no llamar a Sam a pesar de que le dijo que si llegaba pronto harían algo porque no quería tener que hablar de ese tema, prefería ver que ocurría al día siguiente. Por su parte la rubia llegó a casa donde ya la esperaba Emily, la chica tenía las llaves de casa de Quinn desde hacía unos días como regalo de la rubia para ese tipo de momentos. Según la rubia la mayor parte del tiempo cuando no estaban trabajando la pasaban en su casa así que tenía libertad para ir y venir cuando quisiera. Quinn llegó agotada y se tumbó en el sofá junto a Emily dejándose abrazar dulcemente, era una buena forma de acabar un día agotador. Como ya sabía su chica se levantó temprano ya que tenía que irse a pasar el día a las afueras con su familia, aunque había ofrecido a Quinn la posibilidad de ir con ella, la rubia había denegado la oferta amablemente, la idea de conocer a la familia era algo muy serio y más si estaban todos celebrando el cumpleaños de su abuela. No tuvo que esperar ni hasta medio día para ver un mensaje de Rachel en su teléfono, la morena quería saber si aquella descabellada idea de tomar un café seguía en pie. Se lo pensó mucho antes de responder, no quería volver a caer en el torbellino que podía ser Rachel cuando la tenía en su vida pero debía de reconocer que si la morena decía la verdad y lo único que quería era ser capaces de llevarse bien por el bien del trabajo, ella también lo quería y debía de intentarlo, o eso se decía a sí misma, que solo quería amistad. Respondió a la morena diciéndole directamente la hora y el sitio en el que se verían más tarde. Se preparó mentalmente para aquello y se dirigió a la cafetería.

-Está bien voy a romper el hielo- dijo la morena cuando se sentaron en la mesa ya con sus cafés en la mano -¿Qué tal el día?

-¿En serio Rachel? ¿Eso es lo que vas a preguntarme?- preguntó la rubia sorprendida.

-Es una forma de empezar ¿no?-dijo más que sonriente Rachel -si queremos intentar ser normales tenemos que dejar de pegarnos gritos.

-Ha ido bien, me he pasado el día en casa leyendo- respondió la rubia como si nada -¿y tú?

-He tomado el sol y he ido a correr antes de venir-dijo la morena.

-Se nota, estás un poco roja- observó la rubia señalándola.

-Ahora se me pasa, estoy acostumbrada- dijo encogiéndose de hombros la actriz.

-¿De verdad vamos a hacer esto?- preguntó entonces la rubia.

-¿El qué?- preguntó confusa la morena.

-Hablar así como si nada tan normal- explicó Quinn aún asimilando aquello.

-Se suponía que en esto consistía lo de tomar un café, ser normales- le recordó Rachel.

-Pero es… raro- insistió la chica.

-¿Por qué no nos estamos gritando?- bromeó Rachel.

-Puede ser- dijo Quinn a la que la broma de Rachel le había hecho gracia.

-Quinn voy a admitir que me encantaría hablar muchas cosas- dijo Rachel ya algo mas seria- pero se que ahora todo esta muy reciente y si lo hacemos acabaremos matándonos una vez mas.

-Es lo mas probable- admitió Quinn.

-Así que de momento vamos a intentarlo así, siendo normales ¿de acuerdo?- propuso antes de darle un sorbo a su café.

-Esta bien- aceptó Quinn tras pensárselo durante un momento.

-¿Que tal por Nueva York?- quiso saber Rachel.

-¿Como sabes que he estado allí?- preguntó sorprendida la rubia.

-Kurt y tu sois famosos, salís en las revistas ¿recuerdas?- le recordó riendo Rachel como si fuera obvio.

-Tu tambien sales acompañada- soltó la rubia sin poder contener sus celos al recordar el artículo que Emily le había leído una vez.

-Vaya... Creía que no íbamos a hablar de eso- protestó Rachel sabiendo de sobra que se refería a sus fotos con Sam.

-Cierto, tienes razón no he podido contenerme, lo siento- se disculpó Quinn sabiendo que había sobre pasado el límite con aquel ataque.

-Da igual- dijo Rachel que no quería seguir atascada en el mismo tema -¿has visto a Shelby?

-Si, he estado varios días en su casa con Beth- contó la rubia.

-¿Como esta?- preguntó Rachel curiosa- la llame el otro día pero no me cogio el teléfono, solo hablamos por mensajes últimamente.

-Ha estado un poco liada de trabajo, de hecho tuve que hacer de canguro para que ella pudiera hacer unas cosas- dijo la rubia que había visto la cara de pena de Rachel al hablar de su distanciamiento con Shelby -seguro que te llama pronto.

-Seguro- dijo Rachel con una media sonrisa.

-¿Que tal en tu serie?- preguntó la rubia cambiando de tema de nuevo.

-Genial, trabajando mucho el rodaje es exigente- respondió la morena.

-¿Mas exigente que correr por el bosque de noche?- bromeó Quinn recordando el rodaje en Canadá meses atrás.

-Tienes razón- admitió riendo Rachel -no tan exigente.

-Cada vez que pienso en el segundo libro me canso solo de pensar en lo que nos espera por rodar- bromeó Quinn.

-No me lo recuerdes- protestó Rachel riendo- vivo muy al día con la serie, no quiero pensar en más trabajo antes de acabar la serie.

-Estarás deseando acabarla- dijo la rubia.

-En parte sí, quiero hacer más cosas nuevas- respondió la morena- pero sé que me va a dar pena, ha sido mucho tiempo de mi vida.

-Es normal supongo- dijo la rubia- nunca he tenido un trabajo tan largo como van a ser estás películas.

-Créeme, llorarás el último día de rodaje- se burló la morena.

-Probablemente- dijo Quinn riendo antes de terminar con aquella velada -Esto ha estado bien Rach pero debería irme- dijo dando un último sorbo a su café.

-Quinn... No... No me llames Rach- pidió algo nerviosa Rachel.

-Oh, lo siento, ya sabes es la costumbre- se disculpó Quinn que no se había dado ni cuenta de que había dicho el apodo cariñoso.

-Es solo que si queremos que esto funcione hay límites que no deberíamos traspasar aun- dijo Rachel con algo de pena en su voz pero sabiendo que era lo correcto.

-Tienes razón y lo siento Rachel se me ha escapado- volvió a disculparse Quinn -hagamos esto bien.

-Tranquila es solo que como dijiste no debemos caer en los mismo errores- dijo Rachel quitándole importancia.

-Lo sé, me alegra que estés diciendo estas cosas- dijo de repente Quinn siendo sincera -es de persona madura.

-He madurado un poco- bromeó la morena.

-Me alegra- dijo Quinn con una media sonrisa- debería irme.

-Claro, claro- dijo la morena- ¿crees… crees que podríamos repetir esto alguna vez?

-Supongo que podríamos seguir intentándolo- dijo Quinn tras un largo silencio, lo cierto era que sí quería pasar más tiempo con Rachel.

-Escríbeme si estás libre y aburrida algún día- sugirió Rachel.

-Claro- aceptó la rubia con una media sonrisa- nos vemos Rachel.

-Adios Quinn- se despidió Rachel.

La morena se quedó sentada mirando como Quinn se alejaba en dirección a su coche aparcado al otro lado de la calle. No había ido mal, podría ser que aquello de ser personas civilizadas sin ninguna intención más pudiese funcionar entre ellas. Terminó su café y regresó a su casa donde esta vez si fue a hablar con Sam y contarle lo sucedido aquel fin de semana con la rubia.

-¿Que tal ese café con tu chica?- preguntó cuando supo de donde venía la morena.

-No es mi chica- le regañó Rachel -llámala Quinn Sam.

-Esta bien, ¿qué tal con Quinn?- dijo el chico repitiendo su pregunta.

-Es.. Raro pero bien- respondió la morena.

-¿Raro?- quiso saber el rubio.

-Después de nuestros últimos encuentros estar sin gritarnos durante una conversación entera es un logro- bromeó Rachel.

-Me alegro que entonces haya ido bien- dijo Sam dándole un abrazo dulce -¿vas a volver a quedar con ella?

-Echa el freno, vamos poco a poco pero supongo que la volveré a ver pronto- o al meno seso esperaba la morena.

-Lo tuyo con Quinn es...

-Muy confuso, lo se- dijo la morena completando la frase -Quinn está con una chica.

-Vaya… la rubia pasa página rápido- dijo sorprendido Sam.

-Lo cierto es que ya estaba con ella antes que conmigo- aclaró Rachel.

-¿Tenía novia cuando os liasteis?- preguntó confuso Sam.

-No, no, la conoció cuando los casting y tenían un lío hasta que ella y yo ya sabes… - explicó resumiendo aquella historia -sino hubiese sido por mí probablemente Quinn no habría dejado de verla ese tiempo.

-Vaya líos en los que te metes- dijo el chico.

-Me ha dicho que es feliz- soltó la morena.

-Eso duele- dijo el chico después de escuchar el tono de voz de su amiga.

-Lo cierto es que sí- admitió la morena- aunque… quiero decir que haya pasado página y sea feliz… quizás sea lo mejor para las dos.

-¿Te rindes?- preguntó Sam sorprendido.

-No, sé que la quiero pero en este tiempo me he dado cuenta de que la quiero y si estar conmigo va a significar que no es feliz prefiero que esté con alguien que sepa darle lo que se merece- dijo Rachel que había pensado mucho en aquello.

-Nunca pensé que te escucharía decir eso- dijo Sam.

-Voy madurando- dijo riendo la morena.

-Que te parece si esta noche no somos nada maduros y pedimos pizza y comemos gominolas mientras vemos el rey león- sugirió Sam sonriente.

-Tienes que estar de broma- pero el chico negó con la cabeza- si, si si, no me imagino mejor forma de acabar la semana.

Sí se la imaginaba y era con Quinn viendo esa película con ellos pero sabía que era casi imposible que ocurriera aquella situación no solo por ella sino por Sam. Conseguir que Quinn la tolerara a ella y pudiese ser una amiga o algo por el estilo podía llegar a lograrse, pero la simple idea de que la rubia hablara con Santana o con Sam era claramente imposible. Nadie iba a dar su brazo a torcer ni pedir perdón por nada porque ninguno creía tener la culpa sobre todas las cosas que habían ocurrido en el pasado, lo que volvería a dejar a Rachel en medio de aquel ciclón, pero no le importaba si implicaba que Quinn estaría en su vida.

La rubia estaba terminando la semana también acompañada en su casa junto a Emily que cuando regresó de su reunión familiar fue directa a la casa de la chica, aquello era casi como vivir juntas pero sin ser nada oficial.

-¿Qué has hecho hoy?- quiso saber la morena.

-Leer, relajarme y…- se lo pensó un momento antes de contarle a la chica su café con Rachel- y he ido a tomar un café con Rachel.

-¿Y eso?- quiso saber curiosa la chica.

-Ayer hablamos en la sesión de fotos y me escribió hoy por si estaba libre- dijo la rubia quitándole importancia.

-Es genial- exclamó la chica- ¿qué tal ha ido? ¿cómo está Rachel?

-Está bien, ya sabes trabajando casi todo el día- respondió la rubia.

-Me alegra que sigáis siendo amigas- dijo la chica.

-Claro- dijo la rubia.

-Es más, ¿por qué no la invitas un día a venir?- sugirió la chica- podríamos comer o algo, tengo curiosidad por ver que tal le va.

-Eh… si claro, le preguntaré si no está muy liada- dijo la rubia intentando esconder la sorpresa por la propuesta de la chica- pero ahora vamos a cenar nosotras solas.

La rubia se las apañó para cambiar de tema rápidamente y dejar a Rachel de lado. Le había sorprendido que la chica propusiera eso, lo que no sabía era que Emily en el fondo tenía un plan que se había formulado en su cabeza en el momento en el que había sabido que su chica iba a encontrase con Rachel. Emily había presenciado en primera persona los celos de Rachel y lo territorial que había sido en el rodaje, había visto las escenas románticas grabarse y como había huido Quinn tras el beso. Aquellas dos no eran solo amigas, había tenido algo o lo estuvieron teniendo durante el rodaje porque desde el momento en que Rachel se había vuelto inseparable de Quinn la chica no había querido casi saber nada de Emily. Sin embargo de la nada la rubia no había vuelto a mencionar el nombre de Rachel Berry y había vuelto a quedar con ella y empezar la relación que ahora tenían. La chica podía incluso jurar que había visto lo molesta que se había puesto con el tema de Sam. Sin duda Rachel y Quinn ocultaban algo que habían hecho y no estaba dispuesta a permitir que la actriz apareciera de nuevo a quitarle a su chica, así que quería invitarla para averiguar sus intenciones y marcar territorio, ahora solo quedaba convencer a Quinn de que lo hiciera.


Nueva actualización =D

Por fin sus caminos han vuelto a encontrarse! Espero que hayan disfrutado el capítulo, les prometo que a partir de ahora sus vidas estarán cruzadas constantemente...

Visto lo visto con la aparición de Rachel y su actitud se han despertado dudas de nuevo en Quinn pero Rachel cree que está feliz con Emily así que parece ser que la rubia va a tener que alcararse y ser ella la que de el paso esta vez ¿no? ;)

Un saludo! Gracias por sus comentarios y nos vemos muy pronto!