Rachel colgó el teléfono y se fue corriendo a la ducha, tenía una hora para estar arreglada y en la puerta del restaurante esperando a Quinn cuando llegara. No se complicó mucho con su aspecto, unos vaqueros, una blusa, el pelo suelto y un maquillaje lo suficiente para no tener ni una ojera marcada, tampoco quería que pareciera que se había arreglado mucho para esa noche. Cogió el ferrari y salió corriendo para el centro donde dejó el coche aparcado en un parking unos bloques más abajo del restaurante. Llegó a la puerta y miró su reloj, un minuto antes de la hora prevista, lo había conseguido. Estaba aún mirando el reloj cuando le dieron un golpecito en el hombro.

-Hola- saludó la rubia sonriente cuando Rachel se giró.

-Hola- saludó la morena insegura sobre como saludar a Quinn ¿un abrazo?

-¿Entramos?- sugirió la rubia rompiendo la tensión.

-Si, claro, muero de hambre- dijo Rachel nerviosa girándose para seguir a la rubia.

No tardaron en atenderlas y darles una mesa en la parte más privada del restaurante, si por algo se caracterizaba Hollywood y sus restaurantes era porque casi todos los que tenían algo de prestigio tenían una parte más privada para aquellas ocasiones de famosos. Pidieron una copa de vino cada una lo primero y después ojearon la carta para ponerse de acuerdo sobre que pedir. Cuando el camarero apuntó todo y les hubo servido las bebidas Rachel rompió el hielo felicitando de nuevo a la rubia.

-Brindemos por tu nuevo éxito- propuso la morena.

-Gracias, brindo por eso- dijo la rubia sonriente chocando su copa contra la de Rachel.

-Bueno cuéntame como te dio por querer hacer un videoclip- quiso saber la actriz.

-He sido fan del grupo mucho tiempo, me enteré que buscaban a una chica para el video e hice la audición- le contó la rubia -lo siguiente que supe era que cuando se enteraron de mi audición me quisieron a mi personalmente.

-Vaya, eso debe de subir el ego- bromeó la morena.

-No te haces ni idea de cuanto- admitió Quinn riendo -y ha sido una experiencia muy divertida, sin duda quiero volver a hacerlo.

-Voy a tener que probarlo yo también- dijo la morena de repente.

-De eso nada, yo hago películas y videos y tú películas y series, cada una en su campo- advirtió Quinn a la morena en tono de broma.

-Estoy cansada de la tele- soltó la morena en un suspiro.

-¿En serio?- preguntó sorprendida la rubia.

-Adoro la serie pero llevo seis años de mi vida entregada a ella y quiero cambiar un poco, por eso audicioné para la película- explicó la morena.

-¿Y qué tienes pensado a parte de la trilogía?- preguntó Quinn interesada.

-Lo cierto es que echo mucho de menos la música- dijo Rachel que ya llevaba tiempo pensando aquello.

-Pero también has hecho cosas de música estos años- dijo Quinn recordando varias actuaciones de la chica.

-Seamos realistas, he hecho actuaciones en premios y la banda sonora de una película de dibujos- explicó la morena -no es lo que yo querría de la música.

-¿Entonces? ¿Vas a grabar un disco o algo así?- preguntó Quinn.

-Lo cierto es que…

-Venga ya- interrumpió Quinn al ver la sonrisa en la cara de Rachel.

-Sí, tengo ofertas, aún no tengo contrato oficial pero ya he hablado con la discográfica y hemos mirado canciones y esas cosas- contó Rachel orgullosa de sí misma.

-Oh dios, me alegro mucho Rach- soltó sin pensar antes de corregirse rápidamente -Rachel.

-Aún no es seguro Quinn- le recordó Rachel ignorando el incidente.

-Ya pero es emocionante, sería una gran oportunidad- dijo la rubia alegremente.

-Sin duda- afirmó la morena -oye ¿y tú cuánto hace que no cantas? ¿no quieres hacer nada de música?

-Ya sabes que lo mío siempre fue la actuación y lo tuyo la música- le recordó Quinn haciendo alusión a su tiempo en el Glee.

-Creo recordar que cantabas muy bien Quinn- protestó Rachel.

-No exageres- dijo riendo la rubia.

-No lo hago- negó de nuevo la morena -eras de las mejores del Glee y lo digo yo que ya sabes…

-Que eras la mejor- se burló Quinn.

-Lo has dicho tú no yo- se defendió riendo la actriz.

-Lo reconozco, eras la mejor, no solo como cantante sino lo que eras capaz de transmitir cuando cantabas- dijo Quinn con una tierna sonrisa en su rostro.

-Es uno de los motivos por los que quiero cantar mi propia música, transmitir mis historias, no se puede parecer una tontería- dijo Rachel dejándose llevar por lo que sentía.

-No lo es, te lo aseguro- dijo Quinn.

-Puedes hacer una colaboración conmigo- sugirió Rachel riendo.

-Te aseguro que por muy bien que cantara antes ahora no me escucharás cantar fuera de la ducha o de mi coche- negó la rubia.

-Ya te convenceré- insistió Rachel haciendo reír a ambas.

Siguieron comiendo y disfrutando de la exquisitez de la comida japonesa que tenían delante hasta que no quedo nada en la mesa, fue cuando Rachel tras suspirar y fortines la barriga volvió a hablar.

-Este sushi estaba buenísimo- dijo la morena cuando terminaron de cenar todo lo que habían pedido.

-Totalmente de acuerdo- dijo la rubia estando de acuerdo.

-Deberías… deberías traer a Emily algún día- sugirió algo tímida la morena.

-Si, supongo que lo haré- dijo la rubia, sorprendida porque Rachel dijera ese tipo de cosas.

-¿Cuándo vuelve?- preguntó la morena.

-Se supone que mañana por la noche- respondió la rubia algo extrañada por estar hablando de Emily con Rachel.

-Que rollo trabajar el fin de semana- protestó Rachel.

-Sí pero le han dado un par de días esta semana libres para compensar- respondió sonriente Quinn justo cuando el camarero trajo la cuenta- a medias Rachel, te lo advierto.

-Es lo justo- aceptó la morena riendo dejando la mitad en la cajita de la cuenta.

-Pues listo- dijo Quinn cuando dejó su parte y salieron del restaurante.

-No sé si voy a ser capaz de andar estoy muy llena- bromeó Rachel.

-¿Sabes qué?- preguntó la rubia cuando caminaban hacia sus coches.

-Adelante- dijo la morena.

-Por algún extraño motivo todo esto se siente bien- soltó la rubia sin más.

-¿Qué quieres decir?- quiso saber Rachel

-El hecho de llevarnos bien, pensaba que sería imposible volver a hablarnos sin matarnos pero esta noche me lo he pasado muy bien- confesó Quinn.

-Yo también- dijo Rachel sonriente.

-Sé que estás haciendo un gran esfuerzo por empezar de nuevo y con todo el tema de Emily y demás y lo agradezco- admitió la rubia siendo sincera.

-No tienes que agradecerme nada Quinn, me importas de verdad y si Emily es parte de tu vida también me importa- dijo Rachel lo más calmada que pudo.

-Cuando quieres puedes ser la más encantadora del lugar- se burló la rubia.

-Y la más guapa- se burló Rachel riendo.

-No te lo creas tanto- protestó Quinn dándole un golpecito cariñoso.

-Mi coche está ahí abajo- indicó la morena.

-El mío aquí- dijo Quinn señalando un bonito y elegante coche negro unos metros mas lejos.

-Supongo que es una nos vemos pronto- dijo sonriente Rachel- me lo he pasado muy bien Quinn.

-Yo también Rachel- dijo la rubia- gracias por sacarme de casa para celebrar el video.

-Todo un placer- dijo sin borrar su sonrisa.

-Nos vemos pronto Rachel- se despidió Quinn con una gesto de su mano.

-Hasta pronto Quinn- se despidió la morena caminando de nuevo hacia su coche.

Rachel volvió a casa una noche más feliz, aquella noche podría catalogarse como la mejor del mes, Quinn tenía esa capacidad. Había sido ella la que había sacado el tema de Emily porque quería demostrarle a Quinn que se preocupaba por ella que tenía la capacidad de cambiar, que sus vidas podían estar enlazadas sin crear problemas. Quinn se pasó todo el domingo pensando en tod lo ocurrido con Rachel la noche anterior mientras estaba esperando la llegada de su chica por eso en cuanto escuchó la llave en la puerta salió corriendo a la entrada para recibirla.

-Hola mi amor- saludó Emily nada más abrir la puerta.

-Hola- dijo Quinn yendo corriendo a darle un abrazo- ¿qué tal estás?

-Cansada, ya sabes sin parar de trabajar- respondió la chica que aún no se soltaba.

-Me alegra mucho de que estés aquí- dijo la rubia tirando de ella hasta el sofá intentando n pensar mas en Rachel- mucho mucho.

-A mí también- dijo la morena rompiendo la distancia para darle un beso a su chica.

-Dime que vas a pasar tus días libres sin salir de esta casa- pidió la rubia.

-Voy a pasar estos días sin salir de aquí y sin separarme de ti- aseguró la chica riendo.

-Perfecto

-Además tenemos algo que celebrar- dijo la morena.

-¿Ah si?- quiso saber Quinn.

-Claro, tu video- respondió Emily- siento haberte dejado sola el día del estreno.

-No te preocupes, estás ya aquí y eso es lo que importa- aseguró Quinn.

-¿No hiciste nada anoche?- preguntó curiosamente la chica.

-De hecho sí- admitió la rubia que vio la cara de sorpresa de la chica- Rachel me llamó para felicitarme y me dijo de ir a tomar algo un rato.

-¿Rachel Berry?- preguntó la chica y Quinn asintió con la cabeza- bueno ahora estoy aquí y lo celebraremos a nuestra forma- dijo antes de volver a besarla.

Su ausencia había provocado que Quinn fuera a celebrar su éxito un sábado por la noche con Rachel, no se enfadó, eran amigas pero le molestó que no hubiese sido ella la que estaba allí aquella noche, así que se encargó de hacerle una celebración en casa con vino y sexo. Sin duda la amistad de Rachel y Quinn parecía hacer progresos o al menos de eso estaba completamente segura Rachel que después de la cena del sábado se veía con confianza para escribir a la chica si le apetecía. Estaba en el descanso de la comida del rodaje de la serie y cogió su móvil para escribir a la rubia.

Rachel: se rumorea que tu video tiene muchas visitas

Quinn: lo seeee! Es increíble *-*

Rachel: enhorabuena =)

Quinn: ¿tú no deberías estar grabando?

Rachel: ¿no puedo tener un descanso?

Quinn: como siempre te quejas de que no paras…

Rachel: no me quejo…

Quinn: un poquito sí

Rachel: está bien… un poco sí me quejo

Quinn: así me gusta, admitirlo es el primer paso =D

Rachel: ¿el primero? ¿cuál es el siguiente?

Quinn: no quejarte tanto =D

Rachel: ahí que ver como las sueltas así disimuladamente…

Quinn: lo hago para que mejores :) no te lo tomes mal

Rachel: no lo hago, si viene de ti se que es por mi bien

Quinn: =)

Rachel: vuelvo a grabar para que veas que trabajo!

Quinn: muy bien! y no te quejes de nada :P

Rachel volvió al trabajo con una sonrisa en el rostro que no pasó desapercibida para nadie, Sam se imaginó el motivo por el que venía de tan buen humor y que tendría que tener algo que ver con la rubia pero Kitty, con la que pasaba mucho tiempo últimamente no lo tenía tan claro así que le preguntó directamente, por suerte para Rachel la llamada del director la salvó de tener que dar ninguna explicación en ese momento. Aquella noche cuando terminaron de grabar la morena quiso hablar con su amiga y darle la explicación que no le había dado aquella mañana, además le vendría bien que alguien le diera una nueva perspectiva sobre aquel tema.

-Kitty… ¿puedo hablar contigo?- preguntó la morena cuando salían del estudio.

-Claro, ¿te pasa algo?- preguntó la chica.

-¿Tomamos una cerveza y hablamos?- sugirió Rachel.

-Por supuesto- aceptó la rubia caminando a su lado hasta un bar cercano.

-Verás… ¿recuerdas aquella persona por la que estuve tan mal? ¿mi ex que había recuperado y perdido y esas cosas?- preguntó algo dubitativa Rachel cuando ya estuvieron sentadas en la mesa.

-Sí- afirmó la chica.

-Digamos que ha vuelto a mi vida- soltó por fin.

-Vaya, eso es genial ¿no?- dijo la chica sonriente.

-Es… complicado, tiene pareja y estamos intentando ser amigos o eso creo- explicó mejor Rachel teniendo cuidado con sus palabras para no dejar escapar en ningún momento que era una chica de la que hablaba.

-¿Tiene pareja?- preguntó sorprendida la actriz rubia.

-Sí- afirmó Rachel.

-¿Y vas a soportarlo?- quiso saber curiosa la chica.

-Digamos que prefiero verle feliz con alguien que infeliz conmigo- respondió Rachel que ya tenía automatizada esa respuesta.

-Eso no responde a la pregunta- le recordó la rubia- aunque es muy valiente y maduro pensar así.

-No me queda más remedio o lo acepto o no la… lo tengo en mi vida- dijo Rachel corrigiéndose rápidamente.

-¿Cuándo estás con él que sientes?- preguntó la chica.

-Me siento afortunada de poder pasar tiempo juntos aunque sea como amigos- admitió siendo completamente sincera la morena.

-¿No se te hace duro?- siguió interrogando Kitty.

-Claro que sí Kitty cuando llego a casa, pero cuando estamos juntos no lo pienso, solo disfruto del tiempo- respondió Rachel.

-¿Por eso sonreías al medio día?- se burló la chica.

-Sí, un par de mensajes tontos e inocentes- dijo Rachel encogiéndose de hombros.

-Sabía que algo pasaba- dijo riendo Kitty- ¿te vas a rendir? ¿nada de intentar nada más?

-No me voy a meter a no ser que tenga muy claro que puede pasar algo con ell… él- dijo casi metiendo la pata.

-Rachel… no sé cómo preguntarte esto pero… - la rubia no sabía como preguntar la duda en su cabeza.

-¿Pero?- preguntó Rachel algo dudosa.

-Hay algo que no me estás contando de esta historia ¿Verdad?- dijo por fin la chica.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Rachel nerviosa porque sabía por donde podía ir su intención.

-Siempre que has hablado de esta historia hablas de una persona, pareja, y siempre dudas a la hora de decir algo en concreto- explicó la actriz- esa persona… ¿es una chica?

-Está bien- dijo Rachel calmándose a sí misma- sí, es una chica.

-¿Por qué no me lo habías dicho antes?- quiso saber su amiga preocupada.

-Porque no, no sé, simplemente no lo sabe nadie- se defendió la morena- bueno excepto Sam.

-Rachel no hay nada malo en estar con una chica, ¿Creías que no iba aceptarlo?- preguntó dolida la rubia.

-No lo sé Kitty, es solo que… Quinn y yo nos peleamos hace cinco años y que haya aparecido ahora así sin más ha sido todo muy complicado- respondió la morena avergonzada.

-Espera, espera, ¿Quinn?- exclamó sorprendida -dime que no es la Quinn de tu nueva película.

-La misma- afirmó Rachel.

-¿Me estás diciendo que Quinn Fabray, nueva estrella de Hollywood es tu ex?- Kitty aún no se creía lo que estaba oyendo.

-Sí- volvió a afirmar la morena.

-De lo que se entera una, vaya-se rió la chica antes de seguir interrogando -¿por qué lo dejasteis?

-Es complicado- protestó la morena.

-Siempre respondes eso- se burló la rubia- cuéntamelo, estoy aquí para eso.

-Está bien- aceptó Rachel antes de hacerle un resumen lo más rápido que pudo de su historia con Quinn desde hacía años hasta ese día- y ahora ella está con otra chica y yo

-Osea que sí que has tenido algo con Sam- dijo Kitty cuando Rachel terminó.

-¿En serio? ¿De toda la historia es lo único que te llama la atención?- dijo la morena algo molesta.

-Perdona, perdona, es solo que al final resulta que sí era cierto- dijo riendo la chica viendo la cara de seriedad de Rachel- vale ya paro, tienes razón, sois complicadas.

-Te lo dije- le recordó Rachel.

-Sinceramente creo que tiene motivo para estar muy enfadada contigo- dijo la rubia dando su opinión- quiero decir la dejaste y luego cuando os encontráis cinco años después te enteras que has estado con su amigo, que también es su ex y que no se lo habías contado.

-Está bien, todo el mundo es equipo Quinn, ya lo sé- dijo cansinamente Rachel.

-No es eso, solo daba mi punto de vista para decirte que deberías considerarte afortunada de que aún así te de una última oportunidad- le recordó la rubia.

-Lo sé, de verdad que lo sé- admitió Rachel.

-No la conozco en persona pero Quinn tiene que tener muy buen corazón para ser así- dijo Kitty pensativa.

-Es la mejor persona que conozco Kitty, nunca he visto que haga cosas con maldad excepto cuando me torturaba en el instituto pero eso era porque estaba enamorada de mí- dijo Rachel recordando aquellos días.

-Espera, esa parte no me la has contado- protestó Kitty- y no me digas que es complicada.

Rachel no pudo evitar reír antes de contarle a la chica como había empezado su verdadera historia con Quinn, por esos días en el instituto cuando la chica era la reina de las animadores y ella una pobre perdedora del Glee Club. Sentaba bien pasar una noche hablando de esas cosas con alguien que no las había vivido porque le daba una nueva perspectiva de sus actos, aunque le había dejado claro que estaba en el equipo Quinn como lo llamaba Rachel a todos los que le daban la razón a ella.

Sus días empezaban a ser más entretenidos, entre Sam, Kitty, Quinn y en ocasiones aunque ya no tan habitualmente Santana, siempre tenía algo que hacer. Los días de tristeza y compasión se habían quedado atrás, por fin disfrutaba su vida como hacía tiempo que no lo hacía. Lo cierto era que echaba de menos a la latina, últimamente pasaba más tiempo con Brittany que con ella por lo que no fue raro que en una de sus cenas saliera el tema de conversación o más bien Rachel decidiera sacarlo para intentar solucionar aquello.

-¿Puedo ser directa?- preguntó la morena.

-Adelante- pidió Britt.

-¿Sabes exactamente que le pasa a Santana conmigo?- preguntó por fin Rachel.

-Solo sé que tú has vuelto a llevarte bien con Quinn- dijo la bailarina que no quería meterse en medio de aquella pelea.

-Pero ya hemos hablado de eso y la conclusión fue que mientras no hablaremos de ella todo estaba bien- explicó Rachel.

-Sí, se de vuestro acuerdo- le informó la chica.

-No quiero perderla Britt pero es que me parece absurdo todo este comportamiento- aseguró la morena.

-Santana es… complicada- dijo Brittany a falta de una palabra mejor.

-Lo sé pero estoy cansada de pelearme con ella cada vez que nos vemos- admitió la morena.

-Está bien, ¿quieres que sea sincera?- preguntó Brittany.

-Absolutamente- pidió Rachel.

-Cuando volviste con Quinn, Santana tenía miedo de perderte y supongo que el que sea tu amiga le hace recordar que te puede perder en cualquier momento-explicó lo mejor que pudo la bailarina que había hablado sobre el tema con su chica -elegiste una vez el trabajo por encima de Quinn y todos sabemos que ya no volverás a anteponer nada a ella, y eso la incluye a ella.

-Pero no es justo, yo no voy a dejar de lado a Santana por ser amiga de Quinn- protestó Rachel.

-Pero a ella le da esa sensación- le repitió Britt.

-Está bien, hablaré con ella e intentaré solucionarlo- dijo la morena algo apenada.

Rachel quería arreglar las cosas con Santana y lo iba a hacer, solo que no inmediatamente después de la conversación con Britt, no quería que su amiga pensara que había sido la bailarina la que había incitado todo aquello y se enfadara más aún así que decidió esperar unos días antes de llamarla y quedar con ella.

Mientras tanto Quinn disfrutaba de su vida en Los Ángeles, aunque seguía echando de menos el no parar de la vida en Nueva York por eso sus viajes a la ciudad seguían siendo constantes. Emily y ella prácticamente vivían juntas, aunque la chica conservaba su apartamento era raro el día que no lo pasaba en casa de la rubia por eso odiaba cuando se iba al otro lado del país y tenía que volver a su solitario apartamento. Aquel día cuando Quinn le dijo a su chica que se volvía a machar a Nueva York iba a ser diferente.

-¿Te vas a Nueva York otra vez?- preguntó con pena Emily.

-Sí- afirmó la rubia.

-No quiero que te vayas, estoy demasiado acostumbrada a ti- protestó la morena.

-Por eso quería proponerte algo- dijo sonriente Quinn captando su atención.

-Te escucho- dijo la chica.

-Vente conmigo- pidió ilusionada Quinn.

-¿Quieres que vaya contigo a Nueva York?- preguntó sorprendida Emily.

-Sí, así conocerías a Kurt y a Blaine y verías mi ciudad favorita del mundo- Quinn tiró de ella para acercarla.

-Es genial- dijo Emily aún sorprendida.

-¿Aceptas?- preguntó Quinn dudosa.

-Si, sí- afirmó antes de besarla.

-Me alegro pero te advierto que allí hace frío- dijo riendo la rubia.

-Te tendré a ti para dar calor- bromeó la morena.

Unos días después las dos aterrizaba en la otra costa para unos días de vacaciones juntas. Quinn disfrutó enseñando la ciudad y haciendo de anfitriona de su chica a todos los sitios que la llevaba, desde la que fue su universidad a Central Park. Necesitaba incluir mas a Emily en su vida, necesitaba sentir que de verdad aquello era lo correcto y sobre todo necesitaba alejarse de La y la tentación deje dar con Rachel. Había nevado lo que hacía la ciudad más bonita aún o eso le explicaba la chica a Emily. La morena podía ver y comprobar aquellos días porque Quinn hacía tantos viajes, estaba enamorada de la ciudad, su forma de hablar y su sonrisa constante se lo demostraba, solo esperaba que finalmente la rubia se sintiera así sobre Los Ángeles.

Por supuesto no faltó una cena con Kurt y con Blaine después de ir a ver al chico a su obra musical en Broadway. Después de la cena habían ido a tomar unas cervezas, Blaine estaba en la mesa junto a Emily contando alguna anécdota mientras Kurt y Quinn pedían las bebidas en la barra.

-Vale ahora que estamos solos voy a decírtelo- comenzó a decir el chico- esa chica es genial.

-Te lo dije- dijo orgullosa la rubia.

-Así que todo era cierto, que te gusta, que es serio, que casi vivís juntas- dijo el chico admirándola.

-Todo cierto, ¿creías que te mentía para disimular?- bromeó la rubia.

-No creía que me mintieras pero sí que exageraras un poquito- admitió el chico riendo- la forma en que te mira… a esa chica le importas mucho.

-Y a mí ella- dijo intentando en parte convencerse a si misma.

-Entonces…¿no crees que deberías contarle algo?- le recordó Kurt.

-No me recuerdes ese tema Kurt- protestó la rubia.

-Ya sabes lo que pienso sobre ocultarle lo de Rachel y más ahora que es tu amiga- explicó el muchacho.

-Quiero ser sincera es solo que… no veo el momento de decir eso, no es fácil y estamos tan bien- se defendió Quinn.

-Tú haz lo que quieras es tu relación- dijo Kurt- es solo que después de verte con ella y como os comportáis… no la pierdas Quinn, Emily es de las buenas.

-Lo sé- admitió con una sonrisa en la cara.

-Sé que lo sabes pero por alguna razón no hablas de ella como cuando volviste con Rachel- dijo Kurt aún dudaosa.

-Kurt, estoy bien con ella y Rachel es solo mi amiga- repitió de nuevo.

-Está bien, lo que tú digas, engáñate todo lo que quieras- dijo el diseñador.

-Mejor vamos a divertir todos, vamos.

-Vale- dijo el chico cogiendo las bebidas y volviendo a la mesa.

-Blaine deja de aburrir a mi chica- bromeó la rubia cuando volvieron junto a ellas y dejó un tierno beso en su mejilla.

-Que conste que era ella la que me contaba una historia- se defendió el cantante.

Provocó la risa entre todos que siguieron bebiendo y disfrutando un rato más de aquella divertida noche en la ciudad. Lo único que les faltó por hacer en la ciudad era visitar a Shelby y a Beth pero por alguna razón Quinn aún no estaba preparada para ese paso. Era un poco complicado explicarle a tu chica que tenías una hija la cual había adoptado la madre de tu ex novia en el instituto y que seguías manteniendo el contacto y las visitas semanales con ella sin mencionar que Rachel tenía algo que ver en aquella historia. Sin duda Quinn empezaba a meterse en un embrollo de mentiras del que le iba a ser difícil salir más adelante.


Siento haber tardado más de lo que os dije en actualizar pero se me rompió el ordenador :(por suerte he sido capaz de escribir y actualizar desde el iPad pero por eso no están los diálogos en negro como habitualmente... Lo siento pero quería actualizar para que siguierais la historia y desde la tablet no podía marcarlos bien ...

en cuanto a la historia como les prometí Rachel y Quinn avanzan por el buen camino y a la rubia les están entrando las dudas ¿no creen? Gracias por su paciencia y por seguir! Se prevén mas avances en los próximos capítulos ;)

un saludo, nos vemos pronto :)