Al final habíamos salido a los sofás de fuera de la enfermería. Estábamos hablando cuando dije:
-Bruce, ¿No tienes algo de hambre?
-La verdad, es que si- me dijo- pero no quiero que nos vayamos los dos por si se despierta, ¿Qué quieres?
-Lo que me traigas me gustara, aunque creo que ya lo sabes- le conteste, poniéndome más cerca de él, colocándome casi en su regazo, lo que le puso algo nervioso.
-Vale, Nat- se acercó y me beso - si se despierta llámame- y se levantó rápido. Miro hacia los dos lados y me miro- ¿Dónde está la cafetería?
-Coge ese ascensor- le dije indicándole con la mano izquierda- y en la primera planta esta, no sé si ese es el que tiene el monitor de pantalla estropeado, pero estamos en el tercer piso dale a tres más abajo. No te asustes Stark se metió con el traje dentro y ya puedes verlo que paso-No tardes- le pedí.
-Tranquila, aunque me dijeras que fuera lento no podría-me contesto y sabía por su sonrisa que me había puesto colorada. Nos seguimos con la mirada hasta que el ascensor se cerró.
Me levante metiéndome en la enfermería y me acerque a la puerta donde estaba ella, mirando desde el cristal. Era increíble, jamás pensé haber tenido una hija y que fuera mía y de Bruce me hacía más feliz aunque, no habíamos hablado de ese tema tendríamos que hablar. Escuche una corriente de aire conocida y se abrió la puerta de la enfermería dándome la vuelta.
-Hola, Visión- dije.
-Hola- dijo mirando la cama que había ocupado Wanda.
-El capitán, la llevo antes a su habitación a pesar de sus protestas por esperarte- dije- creo que te está deseando ver- le dije para tranquilizarle.
-No hace falta que me tranquilicé, sé que está bien porque lo siento, iré para allí, buenas noches y también a ella- dijo. Acto seguido su hombro se ilumino por un segundo.
-¿Cómo has hecho eso?- le dije algo enfadada.
-No iba a propósito, supongo que de gema a gema se sienten y… - le estaba mirando con esa cara que a todos asustaba- bueno… adiós Romanoff, buenas noches- Y se fue.
Yo entre a la habitación comprobando las constates que salían en el monitor mirando por si estaban mal, pero estaba bien. Acaricie su linda cara. Ella empezó a moverse un poco y la retire. Seguí mirando su rostro, era casi imposible que nos pareciéramos tanto pero, era así.
-¿Está bien?-dijo alguien detrás de mí.
-¡Bruce!- dije.
-No grites, ¿Qué pasan, Nat?-
-Me has pillado con la guardia baja- sabía que me estaba ruborizando- vale, es que ha brillado la piedra cuando Visión ha entrado preguntando por Wanda y me he asustado por si estaba mal, tranquilo ya he mirado las constantes- dije mientras se acercaba al aparato- Esta bien-
-Ya- contesto de una forma pensativa- voy a quitarle el vial por que la bolsa está casi vacía- dijo mientras lo retiraba. Se levantó y me cogió de las manos- Tranquila, estamos bien- me dijo casi en susurro juntando nuestras frentes.
-Oye vamos fuera- mientras tiraba de él suavemente- ¿Me has traído comida, verdad?
-Sí, pero solo quedaban sándwiches y te he traído la cerveza que te gusta- contesto.
-Me da igual, vamos- tirando con más fuerza de él hacia los sillones.
-Espera- dijo separando las manos. Lo mire desde el marco de la puerta preguntándome que pasaba- Alguien tiene que coger la bandeja de la comida- lo mire riéndome y fui hacia el sofá más grande que había enfrente.
Se sentó muy cerca de mí, yo ya había subido las piernas en el sofá.
-Vas a ensuciarlo- dijo mirándome.
-Me da igual, yo soy la que limpio esto luego- y cogí un sándwich y seguí mirándole a los ojos, esos preciosos ojos marrones, paso su brazo por detrás de mis hombros acercándome hasta llegar a su regazo y me dio un beso en la frente- ¿Sigues pensando en la idea de irnos los dos solos?- dije finalmente.
-Sí y no- respondió lentamente. Me acomodo en él mirándome a los ojos- Por un lado la idea de estar juntos y felices en algún lugar alejado seria genial, pero temo que te capturen o te hagan algo, Nat- esto me hizo ruborizarme, pero le seguía mirando- y por otro porque aquí se está mejor y tengo la seguridad de que a ti no te dañen-
-Yo no quiero que te hagan daño, Bruce-
-Además de que tenemos una hija que cuidar- y se rio.
-¿Qué nombre le ponemos?-le dije con otra sonrisa.
-Que ella elija-mirando en la dirección en la que estaba la chica.
Yo estaba mirando también hacia allí mientras enrollaba mis brazos alrededor de su cuello.
-¿Cómo será la otra?- le dije preguntando.
-Sé que hay una foto de ella en el informe- me contesto- Pero, ya no eres la única que controla a Hulk.
-Ah, con que esas tenemos- le conteste.
-Si- mirándome con una mirada divertida. Nos reímos de eso y nos besamos tranquilamente, apoye una mano en su pecho, mientras que con la otra dejaba el resto del sándwich en la bandeja yendo posteriormente esa mano a sus rizos. Él tenía una mano en mi espalda y la otra sujetándome para que no me fuera de su regazo.
-Aaaaaaaaah- se escuchó un grito desde dentro de la habitación de ella. Nos levantamos corriendo para saber que le pasaba.
Mientras esto ocurría en la cabeza de la chica volvía a reproducírse otra vez esa escena.
Estábamos las dos en la sala de entrenamiento otra vez, entrenando. Aquel día le había hecho a mi hermana una trenza de raíz, que quedaba genial con su precioso pelo blanco. Se encontraba en el suelo debido al agotamiento de la sesión y jadeando, pero yo aún quería jugar. Le di con una caña de entrenamiento que utilizábamos en vez de la espada.
-¡Au!- dijo ella cuando le presione con la caña en el hombro.
Le sonreí con una sonrisa burlona mientras apoyaba los brazos con la cabeza encima de la caña.
-Puede que tú no estés cansada, pero yo si- me dijo mirándome.
-Bueno y ¿por qué no vamos a ducharnos?- le pregunte.
-Me parece buena idea pero déjame descansar un rato aquí- dijo la chica albina. Tenía unos ojos marrones inyectados en rojo escarlata debido al agotamiento-¿Sigues pensando en robar el informe?
-No- dije riéndome mientras se sentaba a su lado- ya lo tengo- lo saque del hueco de la espalda- míralo rápido y devuélvemelo- ella lo miro rápidamente, con ansias buscando algo exacto.
-Somos realmente hermanas- dijo con una sonrisa en la boca devolviéndole el informe- y nuestros padres están según esto vivos.
-Si pero el problema es que uno de ellos es él que tienen encerrado injustamente- dije.
-Relájate, no quieras ganarte otro castigo por intentar liberarlo- le retire la mano que poso encima de mí, mientras cogía una botella de agua esquivando su mirada- no me importa que leas o que cojas el informe para luego devolverlo, pero no quiero que te hagan daño-
La mire y nos dimos un abrazo.
-Yo tampoco quiero que te hagan nada, mi pequeña Neve- le dije mientras sollozaba en mi hombro- Un día saldremos de aquí con él te lo prometo.
Y empezaron las sirenas.
-¿Y ahora qué ocurre?-dije con desesperación.
Entraron a la sala muchos de los uniformados con armas diciendo "alto no se muevan" y nos llevaron cada una hacia una puerta, uno me cogió y me presiono contra la pared.
-¿Dónde está el informe?- dijo
No conteste. Este dio una señal a su compañero de enfrente y electrocutaron a Neve.
-¡NO!- dije-¡No!- seguían dándole con la barra que la electrocutaba- ¡Déjenla! ¡Neve!- estaba en el suelo gritando mi hermanita- ¡Hablare, pero déjenla!- y la soltaron cuando ya estaba desmayada.
-¿Lo tienes?- dijo volviendo a cogerme.
-Si- conteste entre sollozos.
-Llévensela-dijo mirando a Neve- y tú, te vienes conmigo, si no nos haces caso ella sufrirá, no mejor idea os vamos a separar para siempre.
La oí otra vez gritar desde la distancia
-¡Neve!-
Ella había gritado, no había duda. Se retorcía en la cama gritando "No", "Ha Neve no". La cogí de los brazos intentando calmarla, mientras Bruce se quedó fuera por detrás ya que no quería incitar a Hulk.
-Shu, shu tranquila despierta, es una pesadilla, estoy aquí- le decía- Tranquila.
Se fue despertando, abrió los ojos una vez se calmó.
-¿Qué es lo que has soñado?- le pregunte suavemente.
-Nos lo puedes decir-le dijo Bruce agachándose a su lado dándome un poco la espalda, cuando vio que se había calmado.
Ella suspiro y dijo suavemente –Neve.
-Creo que te encontraras mejor si comes algo- dijo Bruce- Nat, ¿Puedes ayudarla?
Le asentí mientras la cogía para levantarla.
-Ten cuidado, no des en la gema, es peligroso- dijo ella antes de nada.
-Tranquila- le pase el brazo por debajo del hombro- Ves, no te doy.
-Gracias-dijo intentando sonreírme.
Las dos andamos cogidas hasta la puerta, que cuando la fui a empujar la abrió Bruce con la bandeja en la mano. Fuimos en silencio hasta llegar a la cafetería donde solo quedaba Rogers que se tomaba una taza de leche caliente y galletas mientras escuchaba música y leía un libro. No parecía que advirtiera nuestra presencia.
-Come- le acerco Bruce unos sándwiches con una lata de refresco- y tú también-dirigiéndose a mí.
-¿Y tú?- le pregunte.
- Ya lo hago- dijo cogiendo uno de los sándwiches.
Me senté junto a ella y Bruce delante. Estábamos tranquilos, ella devoró enseguida 3 sándwiches y cogió el refresco.
-¿Qué es?- nos preguntó.
-¿Nunca te has tomado ninguno?-dijo Bruce.
-No solo agua y bebidas isotónicas- respondió.
-Es como una bebida isotónica, pero con gas y mucho azúcar, tómala te encontraras mejor- le dijo Bruce.
Le ayude a abrirla y tomo un poco.
-Prefiero el isotónico- su cara era de repulsión hacia la bebida- ¿Dónde hay?
-Allí- le indique el frigorífico que era. Se levantó corriendo y cogió uno de un litro que conjunto a otros dos sándwiches se quedó reducido a la mitad.
-¿Qué es lo que te paso?- le pregunte ella agacho la cabeza un poco y luego cogiendo un poco de aire se dirigió a nosotros.
-Cuando me arrestaron estaba con la otra chica, la que es mi hermana, ella es el experimento 7-0-1-6, pero para mí Neve. Le di ese nombre por un libro que leí, porque ella al ser tan blanquita, le dije de ahora en adelante te llamare así y ella lo acepto quedando en que ella encontraría un nombre para mí. El día que me arrestaron estaba con ella y para que dijera la verdad la torturaron delante de mí, cuando ella no había hecho nada- las lágrimas empezaron a cubrir su rostro- y yo no pude hacer nada… y… ella…
La cogí y empecé a consolarla. Mire a Bruce, que estaba en estado de Shock como yo. Al tranquilizarse al rato él le hablo.
-¿Pero ella no tiene una gema que elimina la vida a su alrededor?
-Pero la piedra no está conectada de la misma manera que yo y eso que aún no se utilizarla bien, y ella es más frágil, temo que la maten.
-La rescataremos- le dije- no te preocupes- la coloque sobre mi pecho para tranquilizarla- Tranquila.
Rogers se levantó y nos miró.
-Perdón, pero no he podido evitar la conversación- dijo Rogers-¿Pero has dicho que no controla bien la gema, la otra chica? ¿Qué es lo que pasa cuando ocurre eso?
-Nada o mata a todos los de su alrededor a un radio de un kilómetro excepto a mí-dijo- Por eso quiero que vuelva conmigo está tranquila y no…- y siguió llorando encima mía.
-Avisare a Furia sobre eso ahora- dijo Rogers- En señorita, la llave de su cuarto- dejándola cerca nuestra- y la suya doctor- dándosela en la mano- Buenas noches-
-Buenas noches- les contestamos lo tres.
-Shu arriba y ahora a dormir estarás mejor- le di un beso en la frente- Vamos.
Mientras salíamos dijo- Volveré a verla sufrir si me duermo-
-No debería dártelo, pero esto te ayudara a dormir- entregándole Bruce una pastilla.
-Gracias- y se la tomo con un poco de ayuda de la botella de agua que había cogido.
Le acompañamos hasta su cuarto y nos despedimos en la puerta con un adiós. Bruce me acerco a él, mientras íbamos a mi cuarto, poniendo su brazo alrededor de mi espalda y me dio un suave beso en la cara.
-Hasta mañana, Nat- me dijo en la puerta de mi cuarto.
-¿Dónde vas?-
-A mi cuarto-
-Ah, no tú te quedas aquí- me acerque de la misma manera que lo hice en casa de Clint cuando el salió de la ducha- Quiero dormir esta noche abrazada a ti, Bruce.
-Está bien- dijo el cogiéndome las dos manos mientras lo entraba a la habitación- pero me pido primero en la ducha y me tendrías que acercar mis cosas-
-No hay problema- le di un beso suave- voy a por ello pero no te vayas-
-Sin ti no voy a ningún lado, Nat.
