La noticia sobre el nuevo proyecto de Rachel no había tardado en saltar a los medios, la discográfica se había encargado de anunciarlo unos días después de la firma del contrato. La morena no paraba de recibir felicitaciones de todos sus conocidos, amigos y familiares, entre ellas una que fue más especial que otras porque era de su rubia favorita.
Quinn: Enhorabuena futura cantante =)
Rachel: Graaaaacias =)
Quinn: ¿cómo te sientes?
Rachel: Impaciente, con ganas de empezar a trabajar ya en el disco!
Quinn: ya imaginaba, seguro que será genial.
Rachel: ¿te has pensado lo de la colaboración conmigo?
Quinn: no necesito pensarlo, yo solo canto en mi coche y en la ducha, ¿recuerdas?
Rachel: lo seguiré intentando
Quinn: ¿vas a celebrar hoy tu contrato?
Rachel: es jueves, ¿recuerdas?
Quinn: ¿y?
Rachel: que mi día de hoy consiste en rodar, rodar, rodar y dormir cuando llegue a casa
Quinn: que aburrida eres
Rachel: siento decepcionarte jaja
Quinn: ¿y mañana?
Rachel: tengo que rodar también pero espero acabar pronto
Quinn: ¿quieres una cerveza conmigo?
Rachel: Por supuesto! Celebremos =)
Quinn: Perfecto, no puedo esperar ^^
Rachel: tengo que volver a rodar, mañana te llamo para quedar :)
Quinn y Rachel habían quedado al día siguiente para comer en el descanso que la morena tenía en el rodaje. Rachel estaba más que feliz de celebrar su nuevo contrato con la rubia. Estaban comiendo cuando la morena decidió contarle a Quinn algo que llevaba unos días rondándole la cabeza.
-Tengo un plan para la semana que viene- dijo la morena sonriente.
-Te escucho- dijo Quinn que sentía curiosidad.
-El viernes es mi cumpleaños- anunció Rachel.
-Lo sé- dijo Quinn haciendo sonreír más a Rachel por acordarse de la fecha.
-Voy a hacer una fiesta en casa y quiero que vengas- explicó por fin la morena.
-¿Estás segura de que quieres que vaya con Sam, Santana y eso?- dijo algo dudosa la rubia.
-Venga Quinn, habrá mucha gente y puedes traer a Emily- insistió Rachel.
-¿Estás segura de eso?- preguntó la rubia sorprendida y en parte dolida por la actitud indiferente que tenía Rachel hacía Emily últimamente.
-Es tu pareja Quinn…. es buena persona y habrá gente que ella también conozca de la peli- explicó la morena.
-Le preguntaré- aceptó Quinn.
-¿Es un sí entonces?- preguntó ilusionada Rachel.
-Sí, si claro, aunque tengo que preguntarle a Emily- respondió la rubia sonriendo por la emoción de Rachel.
-Genial, genial- dijo la morena.
Quinn había sido la primera en enterarse de los planes de cumpleaños de Rachel porque aunque llevaba días pensándolo no le había dicho aún a ninguno de sus amigos que ese era el plan por el que se había decidido. No tardó en compartir la idea porque al día siguiente volvía de ir a correr con Sam cuando el rubio le preguntó por él.
-¿Qué vas a hacer este año por tu cumpleaños?- preguntó Sam.
-Estaba pensando hacer una fiesta- confesó la morena.
-¿En tu casa?- preguntó sorprendido el chico.
-¿Qué pasa? ¿No puedo hacer una fiesta?- dijo Rachel ofendida.
-Claro que sí, es solo que me sorprende, tú no eres de fiestas- se burló el rubio.
-Al principio pensé en algo más tranquilo, una cena o así pero luego me di cuenta de que quería invitar a demasiada gente como para eso- explicó la actriz.
-¿Entre esa gente está Quinn?- preguntó el chico riendo.
-Sí, es mi intención invitarla- respondió Rachel segura -y a Santana, Britt, Kitty y mucha más gente.
-Me apetece- admitió el rubio.
-¿Quién te ha dicho que tú estás invitado?- se burló la morena.
-Daba por hecho que no solo estaría invitado sino que me tocaría ayudarte a organizarla- dijo riendo Sam.
-Está bien, has acertado en tu cometido- respondió riendo la chica.
-Como te aprovechas de mí- dijo haciéndose el ofendido.
-Adoras organizar fiestas así que no te hagas el digno- le recordó su amiga.
-Está bien, pongámonos manos a la obra- dijo el chico sacando su móvil.
-¿Ahora?- preguntó la morena.
-Claro, necesito saber los invitados para encargar la comida, bebidas y esas cosas- explicó Sam -¿quieres que sea una fiesta temática?
-Sam, no te emociones, una fiesta normal ¿vale?- pidió Rachel.
-Aburrida- se burló el chico ganándose que Rachel le diera un puñetazo en el brazo.
Rachel agradeció que Sam hubiese organizado tantas fiestas porque fue realmente fácil organizar la suya en tan solo unos días. El chico se encargó de las bebidas, la música y la organización y ella de la comida y las invitaciones, el trabajo en equipo lo hacía todo más sencillo. Casi todos los invitados habían confirmado su asistencia, lo que incluía a Quinn junto a Emily. El viernes Sam y ella estuvieron toda la tarde colocando cosas y distribuyendo la casa, la comida y la barra de bebida en el jardín. Cuando por fin terminaron Sam volvió a su casa para arreglarse y ella subió a ducharse. Tardó más en decidir que vestido se ponía que casi en organizar todo aquello pero finalmente eligió un vestido negro ceñido y corto aunque era cerrado por arriba. A la hora fijada sus invitados empezaron a llegar, compañeros y técnicos de la serie, de la película, algunas amigas del gimnasio, etc. Al principio se pasó la mayor parte del tiempo cerca de la puerta recibiendo a invitados.
-Habéis venido- dijo Rachel al ver a Emily y a Quinn frente a ella.
-Claro- respondió la rubia sonriente.
-Gracias por invitarnos Rachel- intervino Emily.
-Un placer- dijo Rachel antes de explicarles -en el jardín está la barra para las bebidas y la comida está por la cocina y el porche, pedid lo que queráis.
-Perfecto- dijo la rubia.
-Y si necesitáis cualquier cosa aquí me tenéis- ofreció la actriz.
-Te buscaremos, pero antes de que salgas huyendo toma tu regalo- dijo Quinn sacando un paquete de detrás de su espalda sin poder esperar.
-No teníais que molestaros- dijo Rachel cogiendo el gran paquete para abrirlo.
-Claro que sí es tu cumpleaños- dijo Emily mientras observaba su reacción.
-Oh dios mío, esto es… increíble- dijo Rachel al ver un libro de Barbra Streisand que quería desde hace mucho.
-¿Te gusta?- preguntó Quinn ilusionada.
-Me encanta- admitió Rachel sin quitar los ojos de él.
-Acertaste Quinn- dijo Emily sonriendo a su chica.
-¿Lo elegiste tú?- preguntó sorprendida la morena.
-Pensé que te gustaría- dijo Quinn sonrojada apartando su mirada.
-Me encanta, muchas gracias… a las dos, de verdad- dijo Rachel dándole un rápido abrazo a cada una.
-Llega el alma de la fiesta- dijo una voz tras ellas.
-Hola Sam- saludó Rachel dándole un abrazo- creía que habías huido.
-¿Cómo no iba a venir a la fiesta que yo casi organizo?- bromeó el chico antes de ver quien estaba junto a Rachel -Hola chicas.
-Hola Sam- saludaron ambas.
-Había ido a casa a por tu regalo- dijo el chico con una bolsa en su mano.
-Dámelo, dámelo- pidió la morena infantilmente.
-De eso nada-dijo alejando el regalo de ella antes de ceder y dárselo -está bien, toma.
-Sam… esto es… ¿en serio? no tenías… guau…- dijo mientras se colocaba los pendientes de oro blanco en forma de estrella que el chico acaba de regalarle.
-Veo que te ha gustado- dijo orgulloso el rubio.
-Gracias- agradeció dándole un fuerte abrazo.
-Rachel- la llamó una voz en la cocina.
-Deberes de anfitriona- bromeó la morena mirando a Quinn y Emily- tengo que irme ahora os veo.
-Te acompaño- dijo Sam yendo tras ella.
Quinn sintió una punzada de odio hacia Sam por haber eclipsado su regalo y su momento de esa forma pero despertó cuando Emily tiró de ella hacia el jardín para coger unas bebidas, aquella noche iba a ser difícil contenerse. Siguieron llegando unos invitados más y Rachel no paraba de ir de un lado para otro para asegurarse de que todo estaba saliendo como debía, Santana y Britt se hicieron esperar un poco antes de aparecer en la casa.
-San, Britt- saludó la anfitriona cuando las vio.
-Feliz Cumpleaños Rachel- dijeron ambas dándole un gran abrazo.
-¿No me traes regalo?- dijo infantilmente la actriz.
-¿No te parece suficiente el contrato que te he conseguido?- le recordó la latina.
-Más que suficiente- admitió riendo Rachel.
-Es broma, te lo he dejado en la habitación para que lo abras luego- confesó la latina.
-Muchas gracias- dijo Rachel más que sonriente.
-Oye Rachel, me ha parecido a ver aquí a…
-Sí, a Quinn- dijo Rachel completando su frase.
-Y estaba con…
-Una chica, su novia- volvió a interrumpir la morena.
-Vaya, así que era cierto lo de que sois amigas- dijo realmente sorprendida.
-Nunca me crees eh- se burló Rachel -¿Me prometes que no vas hacer un numerito?
-Tranquila, no pensaba hacerlo- respondió la latina.
-Gracias otra vez- dijo Rachel dándole otro abrazo- Britt vigílala.
-Tranquila la tengo controlada- se burló la bailarina.
-Rachel ven aquí- alguien la llamaba de nuevo desde el otro lado de la fiesta.
-Ahora os veo- se despidió la morena.
Rachel le había pedido a su amiga que no montara ningún numerito porque no le apetecía que su fiesta se viera estropeada por otro nuevo enfrentamiento entre ellas, por suerte esta vez había mucha gente más y entre ellas Britt que últimamente parecía tener realmente calmada a su chica.
-Kitty ¿cómo va?- saludó Rachel sonriente.
-Disfrutando de esta gran fiesta- respondió su compañera de reparto.
-Me alegro- dijo la morena sin borrar su sonrisa de la cara.
-¿Qué estás tramando?- preguntó Kitty al ver su cara.
-¿Tienes novio?- preguntó siendo directa Rachel.
-No, ya lo sabes- dijo riendo la rubia.
-Era por asegurarme, ¿has visto que guapo está Sam hoy?- dijo señalando al chico que estaba a unos metros de ella.
-Sí, está muy guapo- admitió antes de darse cuenta de lo que pretendía su amiga -espera, espera, ¿no pretenderás liarme con él?
-No sé de que me hablas- dijo encogiéndose de hombros.
-Rachel- le regañó Kitty.
-Es muy guapo y divertido, de hecho, espera- Rachel decidió llamarlo -Sam ven.
-Te odio- protestó Kitty cuando vio que se les acercaba Sam.
-Hola chicas- saludó sonriente con su cerveza en la mano.
-¿Has visto que guapa viene Kitty?- preguntó a su amiga.
-Rachel- le regañaron los dos a la vez sabiendo lo que Rachel pretendía.
-Creo que necesito otra bebida- dijo la rubia marchándose y dejándolos solos.
-Deja de intentar liarme con Kitty- advirtió el chico.
-Lo siento, es solo que quiero que seas feliz- protestó la chica para defenderse.
-Lo soy, no me hace falta estar con nadie para eso- explicó Sam.
-Está bien, lo siento- volvió a disculparse.
-Los pendientes te quedan genial- dijo Sam apartando su pelo para verlos mejor.
-Son preciosos Sam, me ha encantado- dijo dándole un abrazo por sorpresa a su amigo.
-Alguien está muy cariñosa por las bebidas- se burló el chico riendo.
-Hablando de bebidas, voy a por otra, ¿vienes?- sugirió la morena.
-Acepto- dijo riendo Sam que vio como Rachel tiraba de su mano hacia la barra.
-¿Sabes que Quinn no te quita los ojos de encima?- le dijo el chico mientras caminaban hacia la barra.
-Que dices- dijo la morena.
-Podría jurar que está algo celosa, no para de mirarnos mal cuando te me acercas- se burló el rubio.
-No inventes Sam- insistió Rachel.
-Está bien, compruébalo por tu misma- le dijo el chico girándose hacia donde estaba Quinn disimuladamente.
La escena había sido presenciada unos metros más lejos por Quinn, desgraciadamente para ella no había podido escuchar la conversación y por los gestos y sonrisas parecía que Rachel hablaba de Sam con Kitty antes de llamarle y la chica los dejaba para que estuvieran solos. A Quinn empezaba a molestarle mucho que aquellos dos no se separaran más de dos metros en la fiesta y Emily no ayudaba a su estado anímico.
-Son inseparables- dijo la morena cuando vio hacia donde miraba Quinn.
-Sí, lo son- admitió con una media sonrisa y un cierto tono de odio.
-¿Estas bien?- preguntó Emily confusa por su tono.
-Sí, voy a por otra copa- dijo la rubia yendo de nuevo al a barra.
Quinn dio un sorbo a su copa que se la terminó de un trago. Agradeció que esa noche Emily se hubiese ofrecido a llevar el coche porque le permitía beber mucho para aguantar en aquella fiesta, en la que aparte de Rachel y Sam se había cruzado con Santana cuando estaba hablando con Britt. Las bebidas se iban sucediendo una detrás de otra y exceptuando un par de conversaciones con Rachel en la barra, se habían pasado la noche con los chicos de la película que Rachel había invitado. Estaba hablando con uno de los chicos cuando vio como Rachel entraba en la casa sola por lo que sintió el impulso de seguirla. Llevaba mucho rato sin hablar con ella y le fastidiaba que Rachel tuviera tiempo para todos y con ella no hubiese cruzada más de tres saludos. Vio como Rachel se dirigía al baño lo que era perfecto porque las copas habían hecho efecto y ella también necesitaba ir. Justo antes de que Rachel pudiera cerrar la puerta del baño aprovechó para colarse allí.
-¿Qué haces aquí?- preguntó la morena cuando vio que Quinn entraba junto a ella al baño.
-Tenía ganas de ir al baño- respondió como si fuera normal la rubia.
-Y no podías esperar a que saliera- dijo la morena riendo.
-Sí, pero he visto de camino que ibas borracha y quería asegurarme de que estabas bien- dijo rápidamente la rubia para escusarse.
-¿Yo? ¿Borracha?- preguntó riendo- mira quien habla, antes te he visto chocarte con un chico y con una pared.
-Es… que me he tropezado- dijo la rubia quitándole importancia.
-No, es que estás borracha- la corrigó Rachel riendo.
-Tú tampoco te quedas atrás- protestó Quinn infantilmente.
-Eres un peligro cuando estás borracha- advirtió la morena.
-¿Qué yo soy un peligro?- preguntó ofendida Quinn- tú también lo eres.
-Tú lo eres más te lo aseguro- dijo orgullosa la morena.
-Dime un motivo- pidió la rubia sin parar de reír.
-Porque cuando te emborrachas hablas diciendo cosas sin sentido y moviendo las manos- dijo Rachel imitándola y haciéndola reír más.
-Tú… te ríes extremadamente alto- soltó la rubia apoyándose en la pared del baño.
-Y a ti se te ponen las mejillas rojas- dijo riendo la morena.
-Y tú bailas de forma seductora- dijo la rubia con malicia.
-¿Bailo de forma seductora?- preguntó Rachel sorprendida.
-Para mí sí- respondió casi sin pensar Quinn.
-Cuando estás borracha te revuelves el pelo continuamente y es muy sexy la forma en la que haces- dijo la morena lo que provocó que Quinn sin pensar diera un paso hacia ella.
-Tú das saltitos de emoción- contra atacó Quinn que la había visto hacerlo minutos antes.
-Cuando tú estás borracha te dejas llevar- aquella afirmación provocó el silencio entre ellas y Quinn dio otro pequeño paso adelante.
-Tú te muerdes el labio de abajo lo que es… sexy...y me gusta- la rubia bajó su mirada a la boca de la actriz que aprovechó para morder su labio inferior.
-¿Así?- preguntó Rachel y la rubia sonrió sin poder evitarlo y agachó la cabeza cosa que Rachel aprovechó para tirar de su mano y acercarla más aún y susurrar a su oído -Cuando estoy borracha me vuelvo más atrevida.
-Creía que el juego era sobre decir que hacía la otra- dijo la rubia riendo aprisionando a Rachel entre ella y la pared.
-Es nuestro juego, nosotras hacemos las reglas- dijo Rachel volviendo a mirarla a los ojos y rozando sus narices.
-Cuando estoy borracha… - dijo la rubia con la respiración alterada sin quitar su vista de los ojos de la morena- cuando estoy borracha no puedo controlarme.
-Yo no puedo controlarme contigo- susurró Rachel en su oreja antes de darle un pequeño mordisco.
-Rachel…- dejó escapar la rubia en un suspiro tras ese bocado.
-Estás jodidamente sexy con el pelo así- dijo la morena paseando un dedo por todo su cuello- da mejor acceso a tu cuello.
-El vestido que llevas… es corto y pegado y te hace un cuerpo espectacular- dijo casi sin respiración Quinn paseando su mano por el muslo de Rachel y dejarla justo debajo de su corto vestido, muy cerca de una zona que no debía de probar si no quería meterse en problemas.
-Lo admito, estoy borracha y no es lo único- pasó su mano por la espalda de la chica para frenar justo antes de llegar a su trasero y pegarla más a su cuerpo.
Se miraron fijamente a los ojos durante lo que pareció una eternidad antes de que Quinn que estaba en la mejor posición se inclinara para romper la mínima distancia que separaban sus bocas. Rachel no se lo pensó, correspondió aquel beso inmediatamente, antes de que pudiera reaccionar la rubia agarró sus manos y la aprisionó completamente contra la pared con sus manos sobre la cabeza. Sonrió y se encendió con aquella pose, así que levantó una pierna y rodeó el trasero de Quinn que estaba jugando en su cuello y su oreja alternativamente. La rubia dejó escapar un pequeño gemido cuando Rachel liberó una de sus manos para pasarla por debajo de su blusa. La rubia contra atacó y empujó a Rachel contra la encimera, subiéndola en un rápido movimiento sobre ella y abriendo sus piernas para colocarse en medio. No interrumpió los besos en ningún momento y la sonrisa de ambas de deseo era imborrable. El corto vestido de Rachel y su pose sobre la encimara hacían que Quinn tuviera acceso directo a su parte íntima. No se lo pensó ni un minuto antes de bajar una de sus manos ahí, donde notó lo húmeda que estaba Rachel, probablemente ella también estaba así. Estaba metiendo su mano en el tanga de Rachel cuando alguien llamó a la puerta. Lo ignoraron la primera vez pero cuando los golpes se sucedieron tuvieron que separarse y recolocarse para salir de allí antes de que alguien las pillara.
-Tenemos que salir- dijo la rubia la segunda vez que llamaron a la puerta.
-No puedo salir con este calentón en el cuerpo- admitió la morena en su oído.
-Rachel… estamos muy borrachas, no deberías estar más tiempo encerradas juntas- dijo entonces la rubia que recuperó la cordura momentáneamente.
-Si eso es lo que quieres- dijo Rachel dolida abriendo la puerta y saliendo la primera.
-¿Dónde vas?- preguntó Quinn confusa al ver que iba en la otra dirección.
-A mi cuarto, sí tú no te encargas de solucionar mi calentón tendré que hacerlo yo o alguien más- le susurró Rachel a su oído para matarla de celos.
Quinn se quedó allí plantada en mitad del pasillo asimilando lo que Rachel le había susurrado, había sido realmente sexy y debía de admitir que le había hecho mojarse más aún pero contuvo sus ganas de sexo y volvió junto a Emily, obviando e intentando olvidar el incidente.
-¿Todo bien? has tardado mucho- le dijo su chica cuando volvió.
-Todo bien, estaba tomando el aire- dijo quitándole importancia.
No bebió más en el tiempo que estuvo en la casa, insistió a Ems en irse varias veces pero la chica se lo estaba pasando realmente bien en aquella fiesta y la convenció para quedarse más rato. Rachel y ella se habían cruzado varias veces más pero la rubia se había asegurado de ir en dirección opuesta a la morena aunque no le perdía ojo. El pensar que Rachel podía terminar con alguien de aquella fiesta lo que ellas habían empezado en el baño la estaba matando por dentro y le estaba costando contenerse por eso no paraba de pensar que lo que había pasado en el baño había sido algo espontáneo producto del alcohol, lo sexy que iba Rachel y como había sabido decirle las palabras adecuadas para jugar.
A Quinn le estaba costando mucho contenerse sus ganas de entrometerse cada vez que veía a Rachel hablando con uno de los chicos y riendo por eso intentaba andar de una lado para otro distraída. Una de las veces que se cruzaron la morena borracha no pudo resistir a cogerla del brazo y frenarla.
-¿De verdad vas a ignorarme?- preguntó la morena dolida.
-Rachel- le advirtió la rubia ya mucho más consciente de todo.
-¿Vas a ignorar lo que acaba de pasar ahí arriba?- protestó Rachel.
-¿Quinn?- preguntó Emily que justo se había acercado a ella antes de que la rubia pudiera responder.
-Rachel- volvió a advertir la rubia.
-¿De qué está hablando?- preguntó Emily dirigiéndose a Quinn y mirándola fijamente.
-Tanto pedir sinceridad y tú haces lo mismo- ironizó Rachel acusando a Quinn.
-Rachel, fuera ahora- ordenó la rubia tirando de su brazo hacia el exterior con un semblante serio en su rostro -No vas a arruinar esto- amenazó la rubia.
-Pero…
-Nada de peros, me voy ya- dijo la rubia volviendo al interior para buscar a Emily y marcharse.
-Yo no soy quien lo ha empezado, recuérdalo mañana cuando te levantes, no todo lo malo que pasa en tu vida es culpa mía- le soltó Rachel claramente dolida por su actitud.
-¿Qué ha pasado?- preguntó Emily cuando volvió a salir a la entrada.
-Nada- respondió de mala gana caminando hacia el coche.
-Quinn, venga ya, ¿a qué venía todo eso?- preguntó de nuevo frenando en seco.
-Rachel está borracha y hemos tenido una pelea por cosas de la película- dijo Quinn intentando salir de aquel aprieto.
-¿Seguro?- preguntó su chica dudosa.
-De verdad, no ha pasado nada- repitió Quinn- ahora solo quiero irme a casa.
Quinn se fue de la fiesta junto con Emily y Rachel volvió al interior a disfrutar unas horas más antes de caer redonda en su cama. A la mañana siguiente se despertó con una gran dolor de cabeza y después de mucha agua y hacer memoria recordó todo el incidente con Quinn, desde el baño hasta su posterior pelea con ella. Se arrepintió en el mismo momento en que lo recordó. Quinn había tenido un momento de debilidad junto a ella que tampoco había sabido contenerse en presencia de la rubia y sabía que aquel incidente podía estropear todo lo que habían arreglado en los últimos meses. Aunque Quinn hubiese empezado aquel juego no tenía que haberla seguido, eran amigas y la rubia tenía novia. Estaba dándole vueltas a todo aquel tema cuando su móvil sonó al otro lado de la habitación.
-No tengo ganas de pelear Quinn- advirtió la morena cuando descolgó el teléfono.
-No quiero pelear, llamo para pedir disculpas- dijo la rubia antes de que le colgara.
-Está bien- aceptó la actriz.
-Lo de anoche fue un error, iba borracha y no me controlé, lo siento mucho- se disculpó Quinn que se había dicho a sí misma aquellas palabras muchas veces esa mañana.
-Está bien- aceptó Rachel.
-Lo del baño no puede volver a pasar- advirtió Quinn.
-Pero…- intentó protestar una dolida Rachel.
-Y a partir de ahora nada de alcohol entre tú y yo- pidió la rubia.
-¿Estás diciendo que lo que pasó fue solo por el alcohol?- preguntó Rachel dudosa.
-Iba muy borracha y me dejé llevar, no tenía que haberlo hecho- confesó Quinn antes de pedir -No quiero que esto afecte a mi relación con Emily.
-Tranquila, si temes que se lo cuente no voy a hacerlo, no soy así- dijo muy seriamente la morena.
-Fue un calentón del momento provocado por el alcohol- le recordó de nuevo la rubia.
-Si tú lo dices, fue eso- aceptó Rachel a la que le dolía oír eso.
-No va a pasar nada más- insistió la rubia.
-No- volvió a repetir Rachel.
-Bien, quería dejarlo claro- aseguró Quinn.
-Quinn, está más que claro, no quiero perder lo que tenemos por una borrachera tonta- dijo la actriz intentado contener todo lo que estaba sintiendo en ese momento.
-Está bien, yo tampoco- admitió la rubia.
-Vale, fue solo el alcohol- dijo como último intento la morena.
-Exacto, fue el efecto secundario- aceptó Quinn.
-En cuanto a lo que pasó después cuando Emily vino a buscarnos, lo siento- se disculpó mucho más calmada- no tenía que haber insinuado nada tampoco delante de ella.
-Emily se merece enterarse de la forma correcta de nuestro pasado- dijo la rubia.
-Tú te merecías enterarte de lo de Sam de la forma correcta- dijo Rachel agachando la cabeza y con un claro tono de pena.
-Me lo merecía- respondió Quinn firmemente.
-Lo siento, por eso no lo hice bien- se disculpó Rachel con toda la sinceridad que podía.
-Debería… debería colgar Rachel- dijo amablemente la rubia.
-Lo sé espero que no hayamos causado problemas- volvió a disculparse Rachel.
-Lo cierto es que era hora de confesarlo, somos algo demasiado serio como para omitir esa parte de mi vida- dijo la rubia.
-Lo entiendo- aceptó la actriz.
-Hasta pronto Rachel- se despidió la rubia.
-¿Quinn?- dijo Rachel cuando ya se iba antes de que colgara.
-¿Si?- preguntó la rubia.
-Solo quiero que seas feliz, con quien sea pero no juegues con los sentimientos de nadie- admitió antes de despedirse.
Quinn colgó el teléfono y se dejó caer en el sofá, se había metido en un gran lío después de la noche anterior y no sabía como salir de él, tenía que tomar una decisión, la locura y dificultad de Rachel o la estabilidad y sensatez de Emily.
Aquí les dejo un nuevo capítulo! ¿Les ha gustado más que los anteriores? Que ya vi en sus reviews que no andaban contentos... pero quería llegar a este punto! como pueden imaginar por este capítulo las cosas ya están cambiando ;) Prometo volver en un par de días de nuevo !
Un saludo =)
