Desde la fiesta de cumpleaños de Rachel, Quinn tenía más claro que nunca que si quería que su relación de verdad funcionara con Emily como lo estaba haciendo no podía seguir ocultándole que la morena y ella se conocían de antes y no solo eso sino que tenían un pasado común y su relación. Sin embargo no se terminaba de armar de valor para hacerlo por sus dudas hacia sus sentimientos por la morena, agrandados desde la fiesta. Su relación iba fenomenal, o eso creía su chica, casi vivía con Emily lo que les permitía pasar tiempo juntas a pesar del horario ocupado que tenía la morena y los fines de semanas siempre hacían cosas diferentes para entretenerse. Quinn la veía feliz y sabía que el tema de Rachel podía traer muchos problemas entre ellas y no quería hablarlo y poder provocar una pelea. Fue inevitable que leyera la carta que Rachel le había dado después del incidente con Sam alguna que otra vez intentando descubrir si debía de ser sincera con Emily o no, o si se aclaraba sobre qué hacer con su vida, a quien quería de verdad elegir entre las dos. Quería deshacerse de esa carta pero no podía hacerlo, de alguna forma ese recuerdo le gustaba y en parte le recordaba todo lo que había pasado.
Era un domingo, que podría haber sido como cualquier domingo en casa entre las dos, solo que ese día no lo fue. Emily se levantó para ir a buscar su libro a la habitación y Quinn le pidió que le trajera su cargador del móvil. Lo que no se esperaba era lo que iba a ocurrir cuando la morena regresó un rato después.
-¿Me quieres explicar esto?- dijo Emily seriamente cuando apareció con un trozo de papel en la mano que Quinn reconoció inmediatamente.
-¿De dónde lo has sacado?- preguntó la rubia cogiendo la carta corriendo.
-Estaba en el cuarto buscando el cargador y apareció- explicó la morena seriamente cruzada de brazos.
-Oh mierda- protestó la rubia llevándose las manos a la cara.
-¿Me lo vas a explicar?- pidió la chica.
-Es… de Rachel- admitió Quinn algo avergonzada.
-Ya lo veo- dijo la chica -¿Rachel… Berry?
-Si- afirmó la rubia que en ese momento estaba bloqueada.
-¿No me vas a explicar porque tienes en tu dormitorio una carta de Rachel hablando de sentimientos y relaciones pasadas y demás?- preguntó con claro tono de enfado.
-Está bien, tenía que haberte contado esto antes pero Rachel y yo nos conocíamos desde antes de la película porque salimos juntas- después de mucho tiempo Quinn confesaba aquello.
-Espera, espera, ¿qué?- preguntó boquiabierta después de oír aquello.
-Que Rachel y yo nos conocemos desde el instituto y fuimos pareja durante años- volvió a repetir avergonzada la rubia.
-¿Cuándo?- quiso saber Emily.
-Hace cinco años que lo dejamos- respondió Quinn.
-¿Por qué?- siguió preguntando la chica.
-Ella dejo Broadway para venir a triunfar con su serie y yo no podía seguirla- resumió la rubia rápidamente.
-Y ahí se acabo- la rubia asintió con la cabeza- pero entonces esta carta…
-Nos enrollamos de nuevo cuando estábamos grabando la película en Canadá- Quinn decidió que ya no había vuelta atrás, tenía que contarle todo.
-Por eso decidiste ignorarme- la atacó Emily.
-No te ignoré, es solo que estaba confusa y no quería hacerte daño- dijo Quinn para defenderse -pero eso se acabó.
-Por eso volviste conmigo, ¿por qué ya no estabas con ella?- preguntó claramente dolida.
-No fue así Emily- protestó Quinn molesta.
-¿Es por Rachel por lo que no has tenido pareja estos años? ¿Es la relación que me contaste que era complicada?- preguntó la chica.
-Sí- afirmó Quinn.
-Os conocéis desde el instituto- volvió a repetir la chica asimilando aquella información.
-Si, pero no nos habíamos visto ni hablado desde que lo dejamos hasta que nos encontramos en el rodaje- se defendió Quinn.
-¿Eso debería hacerme sentir mejor?- dijo irónicamente la morena.
-Solo estoy intentando explicarte todo esto- protestó Quinn por el tono que había usado su chica.
-¿Por qué no me lo has contado antes?- preguntó Emily.
-Porque nos estábamos conociendo y luego todo iba muy bien pero te lo quería contar de verdad, no me parecía bien seguir ocultando esa parte de mi vida y más ahora que Rachel está en ella de nuevo- confesó la rubia.
-Pero si acabasteis tan mal… ¿por qué la quieres en tu vida?- dijo Emily intentando entenderlo.
-Rachel ha cambiado mucho, yo he cambiado mucho y estamos intentando ser personas adultas que trabajan juntas y ser amigas- Quinn se había repetido esa respuesta a sí misma muchas veces.
-Dime que no sientes absolutamente nada por ella- pidió Emily casi rogándolo.
-Emily- advirtió la rubia.
-No Quinn, nada de Emily, ¿por qué te enrollaste con ella en Canadá?- volvió a atacar de nuevo la chica.
-Porque Rachel volvió a mi vida como un rayo de esperanza, demostrándome que había cambiado y simplemente pasó- explicó Quinn intentando
-¿Y por qué lo volvisteis a dejar después de Canadá?- Emily seguía con su interrogatorio.
-Yo….
-Sé sincera- pidió la morena.
-Me enteré de algo que no me gustó- admitió la rubia.
-¿De qué?- exigió saber una vez más Emily.
-Emily no quieres saber todo esto, no necesitas saber todo esto- protestó Quinn que no quería que la chica sufriera más de eso.
-Si, necesito y quiero saberlo Quinn, no más mentiras, quiero saber donde me he metido y por qué- dijo claramente molesta.
-Me enteré de que se había estado acostando con alguien mucho tiempo- dijo Quinn recordando aquel momento.
-Es Sam ¿verdad?- preguntó la morena.
-Sí, es Sam Evans, el actor- afirmó Quinn calmada.
-Espera… ¿se había estado acostando con Sam cuando no estabais juntas?- preguntó Emily confusa.
-Si- afirmó de nuevo la chica.
-Es normal, no sé que pretendías, ¿qué iba a estar cinco años esperándote?- ironizó la chica.
-No es por el hecho de que se liara con otro- dijo Quinn sin poder contenerse.
-Entonces no lo entiendo- dijo Emily más confusa aún.
-Es porque… se enrolló con Sam- vio la cara de asombro de la chica frente a ella- nos conocemos desde el instinto los tres y yo estuve saliendo con Sam una vez.
-Te enfadaste porque había estado liada con Sam que además es amigo tuyo ¿no?- la rubia asintió con la cabeza- no lo entiendo, ¿qué mas te da? tú también has estado con gente.
-Pero.. no es lo mismo- insistió la rubia.
-¿Por qué?- preguntó Ems.
-Porque ella no tendría que verle la cara a diario a nadie con el que yo halla hecho nada pero yo tendría que soportar a Sam sabiendo que se había tirado a mi chica tanto tiempo- soltó la rubia de mala manera sin poder contenerse.
-Tu chica- repitió dolida Emily.
-Ya sabes, en ese momento lo era- justificó la rubia intentando arreglar aquel desastre.
-Parece que Rachel nunca deja de serlo- dijo la morena.
-No digas eso Ems- pidió Quinn intentando acercarse a ella pero Emily una vez más mantuvo las distancias.
-Es verdad Quinn, fue tu novia, lo dejasteis, os volvéis a ver y os enrolláis, os peleáis, te escribe una carta ahora sois amigas de nuevo- dijo intentando resumir aquello.
-Es complicado- dijo la rubia, aquella palabra parecía ser la única que defendía su relación.
-Quizás es porque tu lo complicas- atacó de nuevo la chica.
-Yo no… venga ya Ems- ahora Quinn se puso a la defensiva.
-Y a todo esto, aparte de lo de Rachel sabías lo de Sam cuando te pregunté aquel día si sabías si estaban enrollados- dijo desviando un poco el tema Emily.
-Si lo sabía- admitió la rubia.
-Y tampoco me lo dijiste cuando te pregunté- le recordó la morena.
-¿Cómo podía decirte que lo sabía sin explicarte lo de Rachel?- intentó justificarse la rubia.
-Habérmelo dicho- le respondió la chica como si fuera tan simple.
-No podía y lo siento de verdad Emily, no quería hacerte daño- se disculpó para que Emily viera su ahora sinceridad.
-Está bien, dime una cosa- pidió la morena.
-¿Qué pasa?- preguntó Quinn que ya no sabía que más podía preguntarle.
-¿Sientes algo por ella?- fue directa, la miró a los ojos y preguntó.
-Yo…- dudó la rubia intentando aclararse.
-¿Estás enamorada de ella?- pregunto de nuevo Emily.
-¿Qué? No, venga ya, Rachel es solo…yo... no sé mi amiga- dijo Quinn sabiendo que no estaba sonando creíble.
-No puedes seguir siendo su amiga, no puedes hablar con ella, nada- soltó Emily casi sin pensar.
-Espera, espera, ¿estás prohibiéndome cualquier relación con Rachel?- preguntó Quinn.
-Si- dijo muy segura la chica.
-Te recuerdo que tenemos películas que hacer- le recordó la rubia.
-Me da igual- protestó de nuevo Emily.
-Venga Ems, Rachel y yo somos amigas y trabajamos juntas, tienes que aceptarlo- dijo Quinn intentando que su chica entendiera la situación.
-No, no lo acepto igual que tú no aceptaste que ella estuviera con Sam- le recordó la chica.
-No es lo mismo- dijo dolida la rubia por ese ataque.
-No, tienes razón, es peor- admitió riendo irónicamente la morena.
-¿Peor?- preguntó Quinn.
-Tú no querías verle la cara a tu amigo por haberse acostado con ella solo por sexo a pesar de que Rachel quería estar contigo- explicó Emily -yo no quiero verle la cara a diario a tu lado a Rachel cuando sé que lo vuestro fue una relación y que nada más volver a encontraros os liasteis.
-Rachel y yo no somos nada- le recordó la rubia.
-Pero lo fuisteis y no me apetece vivir con esa duda eternamente- dijo Emily siendo clara.
-Emily no puedo cancelar mi contrato con la productora y además es mi gran oportunidad- dijo Quinn intentando arreglar aquello.
-Como lo fue la de Rachel con la serie y no la seguiste- Emily usaba ahora sus palabras contra ella.
-Espera… ¿Estás queriendo decir que me dejas?- preguntó confundida la rubia.
-Te estoy dando elegir ella o yo- dijo Emily dejando las cosas claras.
-Eso no es justo porque me estás dando a elegir entre trabajo o tú- protestó Quinn.
-No, te doy a elegir entre Rachel y yo- repitió de nuevo la chica cruzada de brazos frente a ella.
-No es justo- protestó Quinn.
-Responde una cosa- dijo la morena lo más calmada que podía dada la situación -dime que no sientes absolutamente nada por ella y que en el fondo no piensas a veces que podría ocurrir algo.
-Yo…
-Estoy esperando- dijo la chica ya que Quinn no conseguía sacar las palabras de su boca.
-Yo no… no pienso… quiero decir… no estoy enamorada de ella- dijo la rubia nerviosa.
-Pero…
-Pero siempre tendremos una historia, una química difícil de obviar a veces cuando estamos juntas- confesó la rubia en voz alta.
-Entonces creo que lo tienes claro- dijo la morena dándose la vuelta.
-Emily no hagas esto- pidió Quinn siguiéndola y agarrándola del brazo.
-Si lo hago Quinn, no me has elegido- le recordó la chica.
-Ems… me gustas pero llevamos juntas solo unos meses y me estás pidiendo que deje mi gran oportunidad y me gane una demanda por ti… ni si quiera sabemos…- Quinn no quiso terminar aquella frase pero no hizo falta porque Emily lo hizo por ella.
-¿Ni si quiera sabemos si vamos a funcionar?- dijo dolida.
-Exacto- afirmó la rubia seria.
-Claro porque yo no soy el gran amor de tu vida, Rachel lo es o al menos eso quieres creer- Quinn se quedo en silencio sin poder responder nada más ante aquella acusación- está bien, he oído suficiente, lo siento Quinn, de verdad.
-Ems…- dijo en un último intento de frenarla.
-Quinn, ya que no has sido sincera en el resto, respóndeme a esto de verdad- pidió la morena mirándola desafiante- ¿pasó algo en la fiesta? ¿Por eso os peleasteis?
-Rachel y yo… nosotras… nos enrollamos- confesó la rubia suspirando.
-No tenemos nada más que hablar Quinn- dijo Emily saliendo finalmente de la casa.
Quinn se quedó paralizada viendo como Emily cogía su bolso y abandonaba la casa, intentó reaccionar pero no lo hacía, simplemente miraba la puerta intentando asimilar como su domingo podía haber empezado tan bien y sin embargo ir de esa forma una horas después. Fue hacia el sofá y se sentó, se llevó las manos a la cara y simplemente todo le golpeó, se echó a llorar sin parar. Sabía que Emily no iba a volver a entrar por esa puerta y le dolía, le dolía que la hubieses dejado así, que le hubiese dado a elegir entre ella y Rachel, le dolía haberla perdido en su vida, le dolía no haber sido capaz de ser ella quien se lo contara, le dolía no haber aclarado sus sentimientos antes de que alguien más saliera herida, le dolía estar confusa por Rachel, le dolía no saber lo que sentía en ese momento. No supo cuanto tiempo se pasó en el sofá antes de coger su móvil y marcar el primer número que tenía en llamadas recientes.
-Hola- saludó la morena alegre cuando descolgó.
-Rachel…
-¿Quinn? ¿Qué pasa? ¿Estás bien?- preguntó la morena alertada por el tono de la chica.
-No… yo… te necesito
Quinn no pudo seguir hablando porque el teléfono se apagó, lo miró y vio que no tenía batería y recordó que por eso había empezado la estúpida pelea, por decirle a Emily que le llevara el cargador y por eso encontró la carta. Volvió a tumbarse en el sofá y una vez más dejó que el dolor la invadiera, no podía volver a pasar por eso otra vez, otra ruptura por culpa de las mentiras. Lo que no sabía era que Rachel había saltado de su sofá inmediatamente cuando la llamada se había cortado. La morena intentó llamar una y otra vez a Quinn pero su teléfono estaba apagado, había oído el tono de Quinn, la conocía y estaba llorando, algo había pasado grave. No podía quedarse allí sentada si a Quinn le pasaba algo así que hizo lo único que se le ocurrió, coger su coche y dirigirse a casa de la rubia. No fue hasta que llevaba cinco minutos conduciendo sin sentido que cayó en la cuenta de que nunca había ido a la casa nueva de Quinn desde que se había mudado. Cogió su móvil y llamó a alguien que debía de saber su dirección.
-Hola- saludó Britt alegre.
-Britt, necesito que me digas la dirección de Quinn-dijo yendo al grano la morena.
-¿Para qué?- preguntó la rubia.
-Necesito ir a verla, es importante- respondió la morena que no quería dar más explicaciones.
-No puedo darte su dirección Rachel- dijo la bailarina.
-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó confusa Rachel.
-Porque no puedo traicionar la confianza de Quinn y dártela para que vayas a montarle un numerito o algo- explicó la rubia.
-Britt, esto es serio, necesito ver a Quinn, te aseguro que no voy a montar un numerito pero ahora no puedo explicarte lo que pasa- dijo Rachel que empezaba a perder la paciencia.
-¿Seguro?- volvió a preguntar la rubia.
-Es urgente, no te lo pediría si no fuera así- insistió Rachel.
-Está bien, te lo mando en un mensaje en un minuto- aceptó la bailarina antes de colgar.
-Gracias Britt- dijo la morena.
Rachel colgó el teléfono y esperó impacientemente que el mensaje llegara. En cuanto tuvo la dirección salió disparada hacia allí. Aparcó el coche en la puerta del garaje exterior y sin esperar ni pensárselo fue directa a su puerta y llamó al timbre. Quinn reaccionó en el sofá al escuchar el timbre y pensar que quizás sería Emily que se había arrepentido de la pelea y regresaba así que salió corriendo hacia la puerta.
-¿Rachel?- preguntó confusa al verla- ¿qué… qué haces aquí?
-¿Estás bien?- preguntó viendo en la cara de la rubia los ojos hinchados y rojos que indicaban claramente que no lo estaba- me he preocupado con tu llamada, has dicho que me necesitabas, sabía que te pasaba algo y he venido para ver si podía ayudar.
Quinn no habló simplemente se lanzó a los brazos de Rachel y volvió a echarse a llorar. La morena interpretó el gesto como aprobación a su presencia allí así que entró con ella en la casa y sin soltarla la guió hacia el sofá que había visto en el salón a lo lejos. No se fijo en nada del interior de la casa, simplemente estaba concentrada en no soltar a Quinn y consolarla. No supo cuanto tiempo la rubia estuvo llorando entre sus brazos en aquel sofá mientras ella intentaba calmarla pero no la presionó para saber que había ocurrido, simplemente estuvo en silencio apoyándola. Quinn no solo lloraba por Emily, sino por la impotencia que sentía en ese momento por todo lo ocurrido. Cuando la rubia se tranquilizó respiró profundo y se armó de valor para contarle a Rachel el motivo por el que estaba así, fue duro decirlo en voz alta y más contárselo a Rachel ya que la pelea en parte la incluía a ella pero tenía que hacerlo, necesitaba hablarlo y además el hecho de que la morena hubiese aparecido así era un gesto que no iba a olvidar. Rachel escuchó atenta la historia, Quinn seguía en su posición acurrucada en sus brazos, no quería levantar la cabeza y contar todo aquello mirándola a los ojos, sabía que no podía hacerlo sin rendirse a la morena. La rubia no fue tonta y omitió la última parte de la pelea donde Emily le había preguntado directamente sobre sus sentimientos por Rachel, no era necesario que la morena supiera eso, aún no. Rachel la escuchó atenta hasta que cuando finalizó la rubia se quedó callada largo rato sin moverse.
-Lo siento- dijo Rachel sin soltarla- todo esto es culpa mía.
-¿Por qué?- preguntó confusa la rubia mirándola por primera vez a los ojos al levantar su cabeza.
-Por que lo he has pasado con Emily me siento responsable- respondió la morena que se sentía culpable del estado de la rubia en sus brazos.
-Tu no tienes la culpa, fue decisión mía mentirle y no contarle lo nuestro- dijo Quinn para que se sintiera mejor.
-Pero…- intentó protestar pero la rubia no le dejó.
-No Rachel me he equivocado tenía que habérselo contado antes no que se enterara así- dijo firmemente Quinn aún mirándola a los ojos- y lo de la otra noche tampoco tenía que haberlo hecho si estaba con ella.
-Quinn…- intentó volver a hablar.
-Rachel- la interrumpió de nuevo la rubia.
-¿Me puedes dejar hablar?- pidió Rachel algo seria.
-Esta bien- aceptó Quinn volviendo a meterse en sus brazos.
-Iré y hablare con Emily- anunció por fin la morena.
-¿Que vas a decirle?- preguntó sorprendida Quinn.
-Que tú y yo somos solo amigas que no se preocupe porque tú la... La quieres de verdad- explicó la morena- ¿Por qué… la quieres verdad?
-Yo… no llevamos tanto para llamarlo querer- dijo la rubia que no podía pensar claramente teniendo delante a Rachel diciendo aquellas cosas.
-Bueno iré y hablaré con ella, ya veremos en que queda- dijo la morena que no sabía que más hacer.
-No creo que Ems ceda tan fácil, no es una buena idea que vayas a hablar con ella- le recordó Quinn a la actriz.
-Le diré que dejare de verte si es lo que necesita para volver contigo-dijo Rachel con todo el dolor de su corazón.
-¿De qué estás hablando?- preguntó confusa la rubia.
-Si no se fía de que seamos amigas por lo que vuelva a pasar no lo seremos y así podréis estar juntas- dijo Rachel mirando al suelo.
-Pero eso no es justo- protestó Quinn que se había deshecho de su abrazo una vez más para mirarla.
-Nadie dijo que la vida lo fuera- le recordó Rachel fingiendo una media sonrisa.
-¿Quieres dejar de ser mi amiga?- preguntó dolida la rubia.
-No, probablemente no verte a diario ahora que me he acostumbrado a tenerte en mi vida sea bastante difícil para mi- confesó la morena completamente sonrojada acariciando su mejilla.
-Entonces no lo entiendo, ¿por qué lo haces?- exigió saber la rubia.
-Porque me parte el corazón verte en este estado Quinn- le respondió la morena- Porque te quiero lo suficiente para que estabas rehaciendo bien tu vida con Emily en ella y yo solo te causo problemas por lo que parece y si lo que necesitas para volver a tener eso es que yo me aleje lo haré.
-¿Harías eso por mi?- preguntó realmente impresionada Quinn.
-Haría lo que fuese por ti, cualquier cosa porque fueras feliz me incluya a mi o no- respondió Rachel acariciando su mejilla dulcemente.
-No sabia que te importaba tanto- admitió casi en un susurro la rubia y su corazón se aceleró enormemente.
-Siempre serás la número uno en mi vida, te quiero, no solo como amiga pero creo que eso lo sabes desde hace tiempo- dijo riendo Rachel que vio como Quinn se sonrojaba y apartaba la mirada- pero tambien aprendí a renunciar a ti si tú podías tener una vida feliz.
-Rachel- le advirtió la rubia sabiendo en lo que podía derivar aquella conversación.
-Tranquila, no tenemos que hablar del tema, solo quiero que sepas que hablaré con Emily y lo solucionaré- le dijo la morena para quitar la tensión.
-Aun no me creo que vayas a hacer eso- dijo procesando todo lo que Rachel le había dicho.
-Ven aquí- dijo tirando de ella para volver a tenerla en sus brazos -si algún día me necesitas pase lo que pase estés con quien estés te ayudare y haré todo lo que este en mi mano.
-Rachel, te quiero en mi vida- confesó por fin la rubia-no te cambiaría… nuestra… amistad... o lo que sea por Emily o por nadie.
-¿Estás segura?- preguntó Rachel sorprendida por aquello.
-Mucho- dijo la rubia- eres más importante que ella, no quiero a nadie en mi vida que me aleje de ti, eres demasiado imprescindible para mí.
-Quinn yo… - comenzó a decir la morena antes de callarse- no importa, no es el día para hablarlo.
-Gracias- dijo la rubia dejándose abrazar y cerrando los ojos en el pecho de Rachel, no quería hablar en ese momento de nada más.
-Un placer- dijo Rachel que dejó un suave beso en su cabeza.
-¿Puedes quedarte conmigo esta noche?- preguntó la rubia sin moverse.
-Claro- aceptó Rachel abrazándola más fuerte.
Quinn se abrazó a la morena y cerró los ojos, no quería que Rachel fuera a hablar con Emily. Aunque no sabía que hacer, la actriz se había ido colando de nuevo en su vida y ella había ido cayendo poco a poco, lo que había provocado sus dudas todas aquellas noches anteriores desde su lío en la fiesta y toda la culpa de sus dudas se encontraba esa noche durmiendo a su lado.
Aquí les dejo un nuevo capítulo! Espero que lo disfrutaran... ahora tienen el camino libre entre ellas, sin terceras personas...
1. Quinn ha sido incapaz de negarle a Emily que tenga sentimientos por Rachel.
2. Ha sido la primera persona a la que ha llamado.
3. Le ha dejado bien claro a Rachel que no quiere nadie que la aleje de ella.
Así que... unos buenos primeros pasos ¿no? Viene mucho Faberry por delante =)
Nos vemos pronto!
