Era temprano. El sol se empezaba a filtrar por las ventanas de la habitación. Me di cuenta de que había utilizado el brazo de Bruce de almohada y había dormido toda la noche, sin pesadillas. Se estaba tan bien que no quería moverme. Subí la cara para ver la suya encima de la almohada. Estaba ligeramente aplastada contra la almohada, pero a mí me parecía un angelito, respiraba tan lento y suave ¿Cómo es que me ablandaba tanto con él? ¿Esto era amor de verdad? "El amor es para niños" escuche a esa voz dentro de mi cabeza, a la cual respondí "algunas veces uno puede volver a ser un niño". Me moví un poco para intentar salir, pero sus brazos me aferraban a él y no quería despertarle. Mire hacia abajo una de sus piernas rodeaba a las mías, así que para levantarme le iba a despertar. Levante el brazo de arriba con mis dos brazos y salí de él, poniendo con cuidado sus dos brazos juntos luego quite mis piernas con mucho cuidado. Él se movió.
-Natasha…-dijo medio dormido y entre abriendo los ojos.
-Descansa, Bruce- aun así él se movió despertándose. Me acerque a él y le di un suave beso en la frente-Buenos días.
Me miro con los sentidos aun embotados-Buenos días-dijo en medio de un bostezo.
Le dirigí una sonrisa-Descansa.
-No podría si tú estás despierta.
-Descansa, mientras me ducho-le dije felizmente y salí de la cama. Estaba pasando al lado del piano cuando dijo.
-No es lo que mejor te sienta, pero como siempre estas preciosa.
Me di la vuelta, sabiendo que me había sonrojado, él tenía una cara picara mientras apoyaba sus manos tras la cabeza. Lo que llevaba era su camisa, que sus mangas me daban varias vueltas y me quedaba por mitad del muslo de larga. Me la había abotonado creo que hasta mal.
-Gracias-le sonreí. Me di cuenta que mi vestido estaba en el suelo, lo recogí y luego le mire a los ojos-con esto estaba más guapa ¿no?
-No te haces una idea.
-Bien, entonces conseguí lo que quería-devolviéndole una sonrisa pícara-me ducho y ahora vuelvo-llegue al marco de la puerta y me di la vuelta hacia él-no te dejo sin agua caliente-y nos sonreímos hasta que cerré la puerta.
Mientras en la cabeza de Bruce.
No se cómo me podía quererme ella. La suerte por fin me sonreía. Mire hacia arriba recordando mi pasado, mis padres, el accidente, la reclusión en el extranjero y ella llego y me saco de aquello, me trajo aquí. Me rodeo de amigos, incluyéndola a ella al principio, pero tras la caída de SHIELD nos habíamos unido más que nunca, solo esperábamos cada día a vernos en verdad, los dos pensábamos en el otro. Suspire, luego me hundí siendo Hulk en el mar y solo recuerdo dolor en esos dos años. Me levante y me acerque a la ventana, estaba pensando en todo lo malo que me paso en dos años, hasta que volví a ver su cara en la nave, aquel segundo beso que a ambos nos supo a poco en comparación de lo que ambos sentíamos y ahora podíamos formar una familia, un sueño que había desestimado hace mucho tiempo. Sentí como unos brazos alrededor de mi espalda y una cabeza que se apoyaba en mi espalda.
-¿En qué piensas?-dijo tranquilamente.
-En que no he sido él hombre con más suerte del mundo, pero ahora parece que la suerte me acompaña-la mire a los ojos mientras pasaba el brazo por detrás de su espalda hasta que coloque su cabeza en mi pecho y ella miraba el campo-Mis padres murieron cuando era joven, la ambición por conseguir hombres invencibles me pudo, cree un accidente matando a mi primera novia y compañera de laboratorio Betty, luego su padre queriendo matarme o convertirme en arma al servicio del ejército, como a muchos de nosotros, luego tantos años de huida de un lado para otro… Hasta que llegaste tú Natasha-la mire a los ojos.
-Creo que te entiendo-dijo ella mirándome fijamente-de mi padre jamás supe nada de él, mi madre murió cuando yo tenía 3 años salvándome mi tío en un incendio del edificio en el que vivía, no es familia mía, me trato como a su hija hasta que entre en el salón rojo-agacho la mirada- allí me convirtieron en una despiadada asesina, sin remordimientos y me quitaron aquello que más quería-sentí una lagrima en mi pecho y con el otro brazo que no la rodeaba levante su cara estaba llorando como nunca, la puse sobre mi pecho y ella empezó a llorar más fuerte rodeándome con su brazos yo la rodee para que se sintiera segura. Al rato se empezó a calmar-me di cuenta de que ese no era mi camino, vine a SHIELD y me convertí en alguien más pacífico-sentí ambos sonreímos-mi mejor amigo y luego a todos vosotros-me miro-y por supuesto a ti.
Le di un beso en la cabeza y la apreté fuertemente hacia mí-Nadie te va a hacer más daño, Nat y te pienso devolver lo que te quitaron.
-Gracias-dijo suavemente dejando escapar otras dos lágrimas. Se las seque con la mano. Ella la atrapo dejándola encima de su mejilla. Movía los dedos suavemente para calmarla, mientras nos mirábamos a los ojos.
-Tranquila Nat, tu eres fuerte, te tienes que mostrar fuerte por mí, por Kayley y por Neve. Ellas nos necesitan, y bueno- apoye la otra mano sobre su barriga y dije en susurro-por los venideros.
Ambos nos reímos, nos empezamos a besar, primero lento y luego abrimos las bocas a la par pasando nuestras lenguas por el labio del otro, por sus dientes, por toda la boca. Nos separamos para respirar.
-El analgésico funciona de maravillas.
-Sí, sino te importa me voy a duchar y vestirme, porque en nada tenemos que estar trabajando y debe de ser ya un poco tarde.
-No lo es-dijo señalando por la ventana, mientras nos volvíamos a abrazar mirando en la dirección adecuada vimos al capitán, Wilson, Wanda y nuestra Kayley empezaban a correr dándonos cuenta enseguida que ella era más rápida que el capitán. Nos reímos, le di un beso en la frente antes de meterme en la ducha. Cuando salí la vi en la banqueta del piano con las piernas cruzadas, sosteniendo una guitarra intentando afinarla con el piano. Parecía frustrada y me reí mientras me ponía la camiseta, que me la había dejado fuera. Me miro con cara de pocos amigos.
-Dame-dije acercándome- cuando yo te diga vas dándole a la tecla que te diga.
Mientras lo hacía dijo-¿Cómo es que eres tan bueno en todo?
-No lo soy-dije mientras comprobaba que ya estaba bien afinada. Me apoye en la guitarra mientras los dos nos mirábamos a los ojos- Solo que cuando era pequeño me encantaba la música y aprendí a tocar el piano y la guitarra pensando en dedicarme a eso, pero luego llego la universidad y era bueno en biología cambiando todo y si era bueno en ello y lo sigo siendo, pero no soy perfecto Nat. He cometido errores el más grave el accidente, no se cocinar más allá de lo básico-ella se rio-bueno, quizás algo más que tú, no sé cómo hacerte feliz, ni cómo funciona lo de una familia-le acaricié la cara-pero, sé que si estoy contigo lo podemos conseguir.
Se acercó a mí dándome un beso y acariciándome la cara y el pelo mojado-¿Cómo puedes ser tan adorable?
Apoye la cabeza en su hombro y me rodeo con sus brazos- Eres la única persona que me hace sentirme seguro, la única que hace que el otro tío no salga, porque me siento bien contigo.
-En algo entonces si soy buena.
-Eres en mas Nat-dije volviendo a mirarla a los ojos- aunque tú seas buena como asesina, no lo soportas y cuando estas entre nosotros, nos damos cuenta del corazón que tienes.
Se puso roja confundiéndose con el de su pelo resaltando sus ojos como esmeraldas. Me reí y la bese sorprendiéndola esta vez a ella. Estuvimos a si un rato, hasta que nos separamos.
-¿Qué canción quieres?-le dije mientras ella se sentaba bien para tocar el piano.
-Esta-dijo mientras colocaba la partitura para piano y guitarra.
La mire-¿Quieres también cantarla?
-Sí, por favor.
-Ante esa mirada no puedo decir que no.
Empezamos con la entrada de música (*Nota de autor*: La canción es de Kamelot under grey skies, no me pertenece. Bruce canta cuando la letra es la normal, Natasha con la letra en negrita y los dos en cursiva o inclinada)
In the ruins of madness
A ghost of a chance
There is new hope reborn in
Every tragedy
And the world I see bares
A mystery waiting to be
Revealed
And don´t you know that
Every cloud
Has a silver lining
You may call me a dreamer
Call me a fool
Just a blue-eyed believer in you
In you
In the age of confusion
Tears and despair
Let me sell you a dream of
Prosperity
In this great illusion
Our humble inventions
Are well concealed
´ Cause don´t you know that
Every cloud
Is a silver lining
You may call me dreamer
Call me a fool
Just a blue-eyed believer
In you
But I´ll die for that someone
In the blink of an eye
So tell me, please, tell me
Just what kind of fool am I
When I drown in my fears
In the darkness of sorrow
There´s a promise of grace
Under silver grey skies
And I´m drying my tears
In the blaze of the sunlight
A reverie sealed with a kiss
And you may
Call me a dreamer
Call me a fool Call me a fool
Just a blue-eyed believer
In you Believer in you
But I´ll die for that someone Someone
In the blink of an eye blink of an eye
So tell me, please, tell me
Just what kind of fool am I
Call me a dreamer
Call me a fool
Just a blue-eyed believer
Of the colours in you
But I´ll die for that someone
In the blink of an eye
So tell me, pleased, tell me
Just what kind of fool
Am I.
Paramos, deje la guitarra en el suelo y empezamos con un beso largo y lento. Desplace la boca pasando por su mandíbula, luego por su cuello, mordiendo en el punto débil de su cuello, mientras decía mi nombre. Volví a subir encontrándose nuestras bocas. Paramos y la senté en mi regazo y la empecé a acunar mientras ella aplastaba su cabeza contra mi pecho. Toque suavemente su pelo. Nos miramos a los ojos, ya estábamos mejor los dos.
-¿Nos vamos a desayunar?-le dije.
-Claro-dijo saliendo de mí. Me puse de pie a su lado y envolví mi brazo alrededor de su cintura atrayéndola, y fuimos caminando hasta la cafetería.
Mientras en la cabeza de Kayley
Estaba corriendo cuando la escuche
-Jajajaja ¿Te divierte dejarlo atrás?
Gire mi cara sonriendo viendo como él se esforzaba en intentar alcanzarme y le dirigí una sonrisa burlona-No sabes cuánto Wanda.
-Pues también estas sacando de sus casillas a Wilson, menos mal que yo voy por detrás que si no.
-Me lo imagino-reímos ambas interiormente-oye, ¿Qué tal tu cena?
-Oh, mira- me enseño una cena a la luz de las velas para dos, el mantel blanco, dos platos con unos filetes a la pimienta y patatas. También vi reconstrucciones mentales del ambiente desde el exterior de su cuerpo. Esto lo pueden generar personas con una visión espacial alta mirando como desde arriba con el conjunto de elementos que captan… ¿Por qué estoy pensando en definiciones? en fin-que romántico.
-Alguien tiene envidia.
-No lo sabes tú bien.
-Díselo.
-No, yo soy de las que esperan a que el chico de el paso, en especial con este.
-¿No es un poco anticuado?
-Él es anticuado de por sí.
Se rio de forma burlona-Sí, olvidaba que tenía 90 años es casi inmortal como tú, es decir la única forma de mataros es con las manos o armas.
Me reí-Muy cierto. Oye tengo esta idea.
Ella lo vio y dijo-Me parece genial.
Llegue a la meta y el por detrás
-¿Cómo es que no te cansas?
Encogí los hombros-Estoy acostumbrada.
-¿Puedo tener una cita contigo esta tarde?
-Claro, aunque no hace falta que me lo preguntes.
-Solo es para conocernos mejor-dijo mirándome.
-Creo que nos conocemos bastante bien.
-Bueno entonces, ¿Cuál es mi color favorito?
-Azul marino.
-Vale, pero yo no sé el tuyo.
-El negro-dije mirándole a los ojos.
-Vale, ¿te gustan las palomitas?
-¿Qué es eso?
-Vale, te lo enseño esta tarde.
-¿Se come?
-Sí-dijo riéndose.
-Vale, aunque para comer soy un poco… mala.
-Tiquismiquis.
-¿Me acabas de decir tiquismiquis?-dije enfadada.
-Me encanta como te enfadas-pase de enfado a vergüenza, sabiendo que me había sonrojado. Miro hacia el lado de donde ellos saldrían-¿Les queda mucho?
-Wanda, ¿por dónde vais?
-Una vez pasado el arroyo.
-Vale.
-Les queda un rato-dije mirándolo.
-Entonces puedo-iba a preguntarle que podía, pero me cogió la cara con las manos atrayéndome a un dulce beso-mejor.
Aunque estaba roja, eso era cierto-no sabes cuánto-nos separamos, pero entrelace nuestros dedos para mantenerme unido a él. Nos empezamos a hablar con el idioma delos ojos si alguien nos hubiese visto pensaría que era extraño, pero a ambos nos encantaba. Oí a unos cien metros los pasos de ellos corriendo, nos separamos.
-Simplemente por ir tan rápido deberíais dar a partir de mañana dos vueltas-dijo Wilson.
-Me parece bien-dije.
-Vale-dijo el capitán encogiendo los hombros.
-Ahora-dijo Wanda colocándose a mi lado mientras que Wilson se puso al lado de Steve- ¿Queréis jugar a un juego?-dijimos mientras cruzábamos los brazos.
-¿Qué juego?-dijo Wilson.
-Uno muy divertido-dije. Cruzaron también los brazos y se miraron entre ellos.
-¿Esto es seguro?-dijo Wilson.
-Ni idea-nos miró-¿qué juego es?
-Pilla-pilla, nos tenéis que coger a las dos antes de llegar a la cafetería-les dije.
-¿Qué os parece?-dijo Wanda de forma maliciosa.
-Vale.
Entonces coloque un campo de tiempo de 15 segundos entre nosotras y ellos y comenzó el juego, lanzando campos de tiempo yo, Wanda despistándolos y ellos intentado cogernos.
Simultáneamente en la cabeza de Bruce.
-Hola tortolitos-dijo Stark.
-Mira quien fue a hablar-dijo Potts mientras le daba con el periódico por detrás en la cabeza, mientras él ponía cara de que he hecho yo.
Natasha se puso al lado de Potts y se puso a hablar mientras yo iba a por un café y bollos de azúcar para ella y un té para mí. Enfrente se había sentado Stark, mientras desayunaba y miraba el periódico.
-Toma-me miro saliendo un poco de su conversación.
-Gracias, Bruce-y siguió hablando con Potts. Me puse a la izquierda de Stark.
-¿Qué dice hoy el mundo?
-El mundo dice política mala, muertes, debates insulsos, guerras que se solucionarían mejor de lo que se cree, pero como siempre nada de nosotros hasta que actuamos. Muestran parte del mal, pero no el real-dijo mirándome.
-Lo de siempre-dije encogiendo los hombros.
-Bueno dejemos esto-apartando el periódico-te necesito para terminar las nuevas armas y trajes, en este caso he mejorado tus pantalones-me dio un ataque de tos-tranquilo, amigo, solo son más resistentes y van a aguantar más.
-Vamos, Bruce, no te quejes de eso que siempre te preocupas vaya a que no aguanten-dijo seriamente Natasha mirándome.
-Vale-ella y Potts siguieron hablando, pero tenía una oreja encima por si pasaba algo-¿Qué más?
-Mejoras en el traje del capitán, más flexibilidad del tejido y en los dos brazos detectores a larga distancia para capturar el escudo, Clint no quería cambiar de traje así que un carcaj automatizado con mayor capacidad de flechas y nuevas funciones las flechas…
-Le va a encantar-dijo Nat distraídamente mientras cogía un bollo, cuando Potts le estaba enseñando ideas para su vestido de novia.
-Mejora del arco y una cuerda más resistente y equilibrada, al de Natasha…
-Ya era hora que hablaras de mí.
-…los guantes tienen una electricidad superior para dejar cao antes al igual que las armas eléctricas, tiene más cuerdas de bloqueo, más armas con más cargas que explotan a señal de un detector, al mío solo más potencia-le mire- vale le he añadido más, pero eso no es lo que me importa, he mejorado a Hulkbuster (*Nota de autor*: En España se tradujo como Verónica) en caso de accidente, al traje del coronel lo he mejorado, no más que al mío-dijo eso en voz baja-a Wilson unas alas más aerodinámicas y resistentes con un traje mejor equipado, a la brujita no tiene muchos cambios salvo que le he añadido un cinturón base, es decir, arma de fuego más recarga y un geo-localizador por si hubiese problemas y-miro hacia arriba intentando recordar-cero que no hay más o sí el traje de tu hija, que se llama al final.
-Kayley.
-Vale, la mini viuda tiene nombre.
-No es tan mini.
-Cierto.
-Y creo que puede superarme-dijo Nat mirándole inquisitivamente- es mejor que yo en algunos aspectos.
-Miedo me dais-se dirigió a mí-bueno si quieres vamos arriba y miramos bien esto.
De repente escuchamos un ruido en el pasillo, venían corriendo hacia aquí Wanda y Kayley, una vez llegaron a dentro de la cafetería se dieron la vuelta y chocaron los puños.
-Ganadoras-dijeron simultáneamente.
-¿Qué habéis hecho?-dijo Natasha mirándolas. Se dieron la vuelta, poniendo la cara de no haber roto un plato.
-Nada, mami.
-Solo hemos retado al capitán y a Wilson.
-Que han perdido estrepitosamente-ambas se rieron.
-¿Y vuestros poderes no abran colaborado?
-Un poquito, mami-miro hacia arriba recordando-campos de tiempo que solo les afectan a ellos, ralentizarlos y más rapidez para nosotras.
-Confundirlos, indicadores para ir a la cafetería que los llevan a otra planta u otra vez fuera.
-¿Qué voy a hacer con vosotras dos? ¿Y cuando lleguen los otros dos?
-No mucho aguantarnos-dijo Kayley
-Cierto-chocaron las manos en un saludo secreto.
Por el pasillo, derrotados aparecieron Wilson y el capitán.
-Desde luego habéis ganado-dijo Wilson y le choco las manos a las dos-pero, la próxima vez que os rete será en mucho tiempo.
El capitán se situó delante de Kayley con los brazos cruzados y ella también los cruzo.
-No dijiste que valieran los poderes-ella encogió los hombros.
-Reconoce que ha sido divertido.
-Podrías haberte hecho daño o a nosotros.
-Primero si hago campos pequeños no me hago daño, segundo-Wanda se puso a su lado- gracias a que se sabe todo esto hago que vayáis a distintas zonas de aquí sin haceros daño.
-No lo hagas-la miro a ella inquisitivamente.
-Tú no me mandas.
-Solo no quiero que te hagas daño.
-Tranquilo no lo voy a hacer.
-Eso espero- y el capitán se fue con Wilson.
-Me voy a desayunar-le dijo Wanda-¿te vienes ahora voy?
Vino hacia mí y la abrace.
-¿Cómo puede ser tan cabezón?- me reí y le di un beso en la cabeza.
-Solo se preocupa por ti, Kayley-se separó de mi abrazo.
-Pero tú sabes que yo no me haría daño.
-Vale, solo está un poco sobreprotector-me miro algo enfadada- vale, mucho-dije sonriéndole-solo es que yo sé que tú puedes valerte por ti misma y eres muy lista-sonrió-para quitarte el enfado te dejo estar un rato en el laboratorio.
-Bruce, eso no-dijo Stark a modo de súplica.
-Va a estar en el mío.
-Que no explote, ni estalle nada-rogo.
-No lo voy a hacer porque si no me quedo sin poder entrar.
-Pero antes desayuna-le dije. Ella miro hacia allí y volvió a mirarme.
-No tengo hambre.
-Porque él este allí, no significa que no puedas ir-hizo un mohín-tarde o temprano tendréis que hablar.
-Tienes razón, gracias papa.
Se fue a desayunar, aunque vi de reojo que se sentaba entre Natasha y Wanda, intentando evitar al capitán, mientras yo me iba con Stark. En la cafetería ya habían entrado todos, menos Clint. Llamamos al ascensor.
-¿Qué te pasa?
-Nada-dijo Stark. El ascensor llego, con Clint dentro.
-Hola, chicos ¿Soy el último en llegar?
-Sí, porque todos ya están desayunado, hasta Foster y Thor.
-Nat, me va a cortar el cuello.
-No creo-le dije mientras iba corriendo.
-Pero se va a quedar cerca-dijo Stark.
Nos metimos en el ascensor. Estaba muy silencioso, porque sabía que en realidad si le estaba pasando algo. Le mire.
-Vale, vale sí que me pasa algo-dijo apoyando la espalda en la pared del ascensor y desviando mi mirada.
-¿Qué es?
-Luego te lo digo-las puertas del ascensor se abrieron en los laboratorios.
-De acuerdo-entre en su laboratorio-vamos a ver esas mejoras-nos pusimos el con sus programas informáticos y yo con mis cuentas para detectar los fallos en los sistemas que habíamos creado, al coronel le tuvimos que subir la potencia de su traje debido a que sino su traje de las nuevas armas no iba bien, para disgusto de Stark, las nuevas funciones de las flechas de Clint tuve que descartar dos que el entendió a pesar de su risa, creo que ya había creado esas dos, una lanzaba burbujitas y la otra cintas de color rosa.
-Descansamos un rato-dijo Stark.
-Me parece bien porque ya se me está saturando la cabeza.
-¿Estas bien?
-Creo que sí, pero descansemos un rato-dije mientras me frotaba los ojos con las manos.
-Voy a por un té para ti.
-Gracias-habían pasado unos segundos cuando escuche una voz en el laboratorio.
-¿Papa?
-Aquí, Kayley-dije mientras abría los ojos. Ella estaba enfrente de mí, algo preocupada.
-¿Estas bien?
-Sí, tranquila si voy a estallar te lo digo-no parecía muy segura de ello-bueno querías hacer una cosa en el laboratorio ¿no?-ella asintió-vía libre mientras no explote ni te cargues nada.
-Vale-me dirigió una sonrisa y me dio un beso en la mejilla.
-¿Porque no has venido antes?-le dije.
-Mama me cogió y me obligo a entrenar estas dos horas-dijo un poco desesperada-ahora que iban a descansar he venido para aquí- sonreí.
-Ten cuidado y si viene no puedo decirle que te deje porque está en derecho de entrenarte por la mañana-chasqueo la lengua en forma de disgusto.
Al rato vino Stark-Hola, toma-dijo dándome el té.
-Gracias.
-Tu pequeña he desaparecido.
-No-le indique con la cabeza-mira.
-De tal palo, tal astilla, aunque Natasha se está volviendo loca buscándola.
-Pues está aquí-me reí-ya bajara.
-Y Natasha la matara, buscara las 7 bolas del dragón, la revivirá, la volverá a matar, volverá a buscarlas y la traerá a entrenar o de misión.
-No exageres-sentí un dolor difuso y cerré los ojos.
-Tío, no estás bien.
-Solo un poco cansado- sentí como se acercaba alguien, poniéndose delante de mí.
-Papa, mírame- le hice caso aunque no me apeteciera. Ella estaba seria y miro a Stark-está mal, voy a por Natasha, prepárate por si se pone peor.
Él asintió y se fue. Ella me saco de los laboratorios al pasillo. Me obligo a mirarla.
-Voy a por mama, estate tranquilo- Asentí, mientras intentaba tranquilizarme.
En la cabeza de Kayley.
Rápido, tengo que ir rápido. Por este pasillo me puede ver a sí que no corro. Vía libre. Estoy corriendo ¿Ascensor o escaleras? Escaleras. Voy a utilizar mi poder para ir más rápido una planta menos, la siguiente. ¡No! vi a Furia de refilón. Otra planta menos. Correr rápido por este pasillo. La sala de entrenamiento. La abrí rápidamente.
-¡Kayley! ¿Dónde estabas? –Dijo mi madre-Te llevo buscando desde hace media hora y ahora te dignas a aparecer… Kayley-me cogió el brazo- ¿Qué pasa?-lo dijo preocupada. La mire.
-Papa… está a punto de explotar… no se tomó la dosis esta mañana y lleva siendo mucho tiempo…
-No digas más-fue alejándose y dijo-¡Código verde!
Sentí que un brazo me cogía. Mire, era Steve-Déjame.
-No.
-Se cómo controlarlo, un poco-me desenvolví de su brazo y eche a correr.
-¡Kayley!-escuche su voz en la distancia, pero ya estaba subiendo.
En la cabeza de Natasha.
¿Cómo se le pudo olvidar? ¿Habría sido yo? ¿Le despiste? No sabía como pero se podía transformar en Hulk en cualquier momento. Llegue arriba. Vi a Stark de lejos con el traje de Hulkbuster y yo me dirigí al otro pasillo donde estaba él. Estaba en un sofá sujetándose la cabeza con las manos.
-Bruce-dije suavemente poniéndome a la altura de sus ojos. Me miro. Tenía un halo verde alrededor de los ojos-Vamos, fuera-y lo cogí por encima de los hombros. Estaba empezando a temblar. Sentí que alguien me ayudaba.
-Kayley, ¿Qué haces aquí?-estaba cogiendo a Bruce desde el otro lado con cuidado.
-Controlar su mente para retardar su salida y ayudarte a sacarlo.
-¿Cuánto le queda?
-Poco, rápido al ascensor.
Entramos y pulse rápidamente el número de la planta baja, mientras seguía sosteniendo a Bruce. Vi que el hombro de Kayley se ilumino tardando el ascensor menos de la mitad del tiempo, salimos fuera del edificio. Y empezamos a caminar deprisa por mitad del camino.
-Suéltalo, no puedo contenerlo más.
Lo soltamos y fuimos corriendo en la dirección contraria. Hulk empezó a destrozar el bosque de alrededor en cuanto se transformó. Ella miraba en su dirección.
-Que dice su mente-dije mientras cruzaba los brazos.
-No se ha tomado dosis hoy porque puede llegar a ser adictivo y peligroso por ello-dijo mirándome-aun esta en fases de pruebas, pero creo que debería tomarse dos al día como saco en los estudios que hizo, luego-dijo mirando otra vez hacia él-va estar un tiempo así, que cada uno o dos días se va a transformar, ha pasado siendo Hulk mucho tiempo.
Sentí como la tristeza se apoderaba de mí, sabía que en cuanto se enterara se iba a auto culpar, que se iba a intentar alejar de mí y de todos.
-Tranquila, le diremos que solo le va a pasar dos semanas, que si se toma el analgésico no va a suceder- la mire con los ojos llenos de lágrimas, vi sus ojos, los mismos de Bruce, la misma suplica de no llores, su voz salía de esos ojos. Me eche sobre sus brazos y empecé a llorar. Se asustó y luego me envolvió en sus brazos. Nadie excepto Clint, Steve, bueno pero aquello fue por un disparo en un mal lugar y Bruce hoy, me habían visto llorar. Nadie- Mami, tranquila, estoy aquí-me incorpore algo mejor.
-Gracias-pequeña y le revolví el pelo-tendrás que cortártelo.
-¿Qué?-dijo asustada.
-O trenza.
-Trenza o cola, sí-le di un beso en la cabeza.
-Gracias-ella sonrió amablemente.
-¿Estáis bien?-era Steve. Traía el traje y el escudo. Las dos le miramos de forma inquisidora-por favor, no le haría daño-dijo en defensa.
-No me lo parece-dijo Kayley.
-Solo he venido preocupado…
-Si era por mí, gracias no hacía falta que vinieras-dijo enfadada. Miro el escudo, mientras jugueteaba con los dedos en el escudo.
-Perdón, por lo de antes y lo de ahora-la miro a los ojos- ¿me perdonas?-dijo en modo de súplica. Ella se dio la vuelta con los brazos cruzados ando hacia adelante para ver donde había ido Hulk. La empecé a seguir y oí por detrás que el capitán nos seguía.
-Natasha, ¿me puedes ayudar?
-Tu solito te lo has buscado cap.
-Pues dame alguna idea para que me perdone-me gire para mirarlo.
-Ve a su lado e intenta ver que puedes hacer.
-Gracias-dijo mientras aceleraba el paso.
Agradecí aquel paseo a solas, sentí tranquilidad y paz, creo que entiendo porque se van tan pronto a correr, no hace tanto calor como ahora, aunque la brisa era agradable. Al rato llegamos a un enorme prado. Se habían parado.
-¿Cómo va la cosa?
-Tengo a un pesado que no sabe cómo pedir bien perdón a una chica a la que ha ofendido-el capitán miro hacia otro lado, mientras ella se reía, en poco le iba a perdonar, solo se estaba haciendo la dura con él, la mire y susurre.
-Niña lista.
-Y Hulk está por allí-señalo una zona del claro, algo lejos, con claras evidencias de ello-creo que ya está tranquilo.
-¿Cuánto tiempo ha estado como Hulk?
-Unos treinta minutos-dijo Kayley.
-¿Cómo lo sabes?
-Controlo el tiempo, vámonos-empezó a andar.
-Por fin me diriges la palabra-se rio.
Íbamos por la explanada tranquilamente, ella delante y nosotros por detrás.
-¡Ah!
-¡Kayley!-y nos acercamos corriendo. El terreno cambiaba bruscamente sin que te dieras cuenta y se había caído por un terraplén.
-¿Estas bien?-le dije.
-Sí-se había hecho un rasguño en la cara-¡Au!-miro hacia su pie-creo que me lo he torcido al apoyar mal.
-Déjame verlo-dijo el capitán cogiendo su pie con una mano mientras que con la otra puso el escudo a su espalda. Lo movió ligeramente, lo que causo una cara de dolor en ella-Nos miró, el riachuelo de ahí abajo es de agua del deshielo, será mejor que metas el pie dentro.
La cogimos entre los dos, volviendo a preocuparse en que me diera con la joya. Una vez estaba de pie andaba a la pata coja. Llegamos allí y la ayudamos a sentarse. Se quitó la bota y metió el pie poco a poco.
-¿Mejor?-dijo el capitán mientras le frotaba la espalda.
-Sí-dijo entre el dolor. Me miro-Mami, no te preocupes, ve ya está tranquilo.
-Vale-le di un beso en la cabeza. Mire al capitán-cuida bien de ella.
El asintió y me fui a ver a Bruce, bueno Hulk. Corrí hasta el lugar donde empezaba a ver muestras de destrucción, a partir de aquí fui andando tranquila hasta que lo vi arrancando un árbol.
-Eh, grandullón-Me miro a los ojos-el sol está muy bajo- me quite el guante y lo puse entre los dos, pero él me estaba mirando a mí, entonces ocurrió algo que no esperaba.
-Natasha…
Me acerque a él con una sonrisa y con la mano aun entre los dos, muy lentamente-¿Qué pasa, grandullón?
-Yo… te quiero-dijo de una forma muy rudimentaria-pequeño Bruce también, pero… mucho más… pero no sé cómo.
-Oh-el acerco su mano y la toque suavemente. Apoye un poco mi cabeza con cuidado-yo también os quiero.
-Hulk feliz-bajo la mano indicándome que me sentara. Me senté cabiendo entera en la palma de su mano y con cuidado él me acerco a su pecho, sin dejar de mirarnos.
-Yo también, Hulk-entonces empezó a bajar, hasta quedarme colocada en el regazo de Bruce, saque su mano de debajo de mí y la puse encima de mis piernas. Le acaricie la cara suavemente.
-Natasha-me miro aun un poco atontado-¿Cómo has acabado aquí?
-Hulk ha hablado y suavemente me ha cogido en brazos.
-¿En serio?-dijo estupefacto-pero, Nat, te podría hacer daño-estaba muy preocupado-Nat, evita hacer eso…-puse un dedo sobre sus labios.
-Sí y ha dicho que me quiere, pero tu mucho más-nos miramos y empezamos a besarnos, me acerco a él, sentí sus manos bajando y subiendo por mi espalda y mi pelo. Bajo sus labios por el cuello, besando un punto débil en mi cuello-Bruce-volvió a subir encontrando nuestras bocas. Entonces hizo algo inesperado-¡Bruce!-me había bajado la parte delantera del uniforme dejando mi pecho al descubierto-aquí no-dije subiéndomelo. Se rio de verme así.
-Vale-se puso de pie con algo de dificultad-vámonos.
-Espera, Bruce, por aquí.
-Sí es…
-Kayley venia por detrás conmigo y se torció el tobillo.
-¿Dónde está?-dijo seriamente.
-Vamos por aquí-le tome la mano.
En la cabeza de Kayley.
Estaba mirando en la dirección de las últimas señales mentales de Hulk. Habían sido muy bonitas y sabía que los dos estaban bien.
-¿Nos vamos?-lo mire con una sonrisa.
-¿Y tus padres?
-Están bien-me estaba poniendo de pie con dificultad. Me cogió y me ayudo a levantarme. Nos quedamos a unos centímetros.
-Lo siento, Kayley, por no confiar en que controlas tu poder, que eres fuerte, independiente y que me he puesto sobreprotector contigo-bajo la cabeza. Apoye su frente con mi frente.
-Sabes que te iba a perdonar, solo te pido una cosa-me miro.
-¿Qué?
-Que si te digo alguna vez da igual si estamos en batalla, como aquí de dejarme sola, hazlo.
-¿Por qué?
-Generalmente la joya se controla como la seda, va bien no hay problemas. Pero hay veces que no se puede controlar y ocurren mini-explosiones temporales, no hacen daño, solo asustan.
-Vale-me dio un beso en los labios. Rodee su cuello con mis brazos y el mi espalda. Puse mi pie malo sobre su pie. Nos separamos y me miro-¿Vamos?-me separe de él y empecé a correr a la pata coja.
-¿No me pillas?-él se rio y me alcanzo enseguida.
-No hagas esfuerzos-paso su brazo por la espalda baja y me atrajo hacia él. Pase mi brazo por sus hombros para ir mejor.
-Kayley.
-Ya estoy mejor-dije mientras se acercaban. Mi padre se agacho, a pesar de su mal aspecto y me miro el tobillo moviéndomelo.
-No tienes nada roto-dijo mirándome. Se puso de pie con un poco de ayuda de mi madre-Ve apoyándolo, en un rato ya lo tendrás bien-asentí y nos fuimos los cuatro juntos otra vez allí.
