-¿Cómo estas, tío?-dijo Stark.
-Algo, mejor-le dije mientras llegábamos a las instalaciones de SHIELD. En ese momento me cogían por los hombros Natasha y el capitán. Kayley iba cerca, andando con cuidado. Subí hasta mi habitación con ayuda de Natasha. En realidad era la primera vez que entraba. Era parecida a la suya salvo que más grande y con un ventanal enorme que debajo tenía un gran piano de cola negro cromado. Me di cuenta que los muebles eran de mayor calidad que los de la habitación de Natasha. Eran de caoba negra, trabajados a mano. Había altavoces escondidos de la vista. Estaba mirando todo esto desde la cama, mientras Natasha sacaba unos pantalones y una camiseta, en vez de una camisa, que es lo que más me gustaba llevar.
-¿Te ayudo, Bruce?
-No, gracias.
-Entonces me siento en la silla de allí para que no te pongas nervioso. Te quiero-me dio un beso en la cabeza. Agarre su brazo y la atraje hacia mí para darle un beso en los labios suavemente. Se alejó sabiendo que queríamos más, pero no era el momento. Me puse los pantalones nuevos y la camiseta negra. Ella estaba sentada de espaldas me di cuenta al acercarme que estaba molesta con la espalda. Le empecé a dar un masaje en esa zona. Ella inclino la cabeza hacia delante.
-¿Estas bien, Nat?
-Mejor-le di en una zona dolorosa para ella-mucho mejor. Gracias, Bruce- Estuve así un rato hasta que deshice el nudo muscular de su espalda.
-Mueve un poco el brazo-cogí su brazo izquierdo suavemente y lo moví hacia delante y hacia atrás-¿Mejor?-dije mirándola a los ojos.
-No sabes cuánto.
-¿Ocurre algo, Nat?-ella estaba un poco preocupada.
-¿Me vas a escuchar sin interrumpirme?-asentí-Debido a que has pasado mucho tiempo como él otro tío vas a estar una temporada con un poco de inestabilidad-cerré los ojos. Me acaricio la cara-no te culpes Bruce.
-¿Cómo quieres que no me culpe?-dije abriendo los ojos casi enfadado intentando controlarme, difícilmente. Me tomo la cara entre sus manos antes de dejarme continuar.
-Piensa en aquello que hace que no te vuelvas verde-me miro a los ojos de forma que me derritiera. Hice mis ejercicios de respiraciones, cerrando los ojos mientras ella me tomaba la cara entre sus manos. Me relaje y abrí los ojos hacia ella. Inclino la cabeza hacia un lado-¿Mejor?
-Lo siento. Todo esto no ha sido culpa tuya ni mía, ha sido de los que me han tenido preso, tienes razón-la mire-y tranquila jamás voy a olvidar la razón de estar normal sin ser el otro tío-le tome la mano y la bese suavemente. Se ruborizo-vamos, Tasha, tranquila si estas tu no va a pasar.
-¿Estas libre esta noche?-mientras unía nuestras manos y me miraba de una forma que me derretía.
-Para ti siempre, solo estoy un poco cansado y me gustaría descansar.
-Claro-mientras jugueteaba con nuestras manos-después de cenar en mi cuarto.
-Allí estaré, aunque quizás duerma hoy una siesta antes.
-Pues vamos a comer, antes de que Tony te coja y te lleve al laboratorio-levantándose y tirando de mí.
Bajamos por el ascensor y todo el equipo estaba reunido entorno a la mesa, excepto Clint que estaría con Laura seguramente. Me senté al lado de Kayley y Natasha. En medio habían colocado las fuentes de la comida y cada uno se servía un poco de lo que quería. Kayley miraba con escepticismo la comida.
-¿Qué te pasa, Kayley?- sentí que Natasha también la estaba mirando, mientras ella comia un poco de estofado.
-No sé si me gusta algo-dijo mirando las fuentes.
-Sírvete y lo averiguaras-se sirvió al final arroz tres delicias y pollo a la plancha. Fue una comida agradable, sin sobresaltos. Al final de la comida antes de irnos Kayley le dijo al capitán.
-¿Cómo es que sigues con hambre?-el encogió los hombros mientras se ponía otra ración de pescado en salsa.
-Tranquila-dijo Natasha- si hiciéramos una competición de quien come más estaría reñido entre él y Thor.
-No me negaría a realizar tal hecho-dijo Thor. Ella miro en dirección de Thor. Se había comido como un cerdo y más él solo.
-Si estaría reñido-dijo ligeramente asustada, mientras el resto nos reíamos de su cara. Natasha y yo nos estábamos levantando para llevar las bandejas de comida a la cocina cuando Kayley se levantó también.
-¿Te ayudo?-dijo el capitán.
-No, ya estoy bien- le dijo a él, intentando no mirarle a los ojos. Cuando estuvo cerca mía la mire.
-Mentirosa.
-Estoy bien.
-No, no apoyas toda la planta del pie, aun te duele-me miro enfadada, recordándome un poco a Natasha.
-Estoy bien-hizo un gesto hacia el capitán y dijo en voz baja-o no me dejara moverme más de un milímetro sin llevarme en brazos.
-¿Y no te gusta?-se sonrojo y miro hacia delante.
-Sí, pero es agobiante delante de delante de tanta gente-me miro tranquilamente.
-Creo, que te entiendo pequeña, a pesar de que te parezcas a tu madre tienes mí mismo carácter en muchas cosas-dije mientras ponía la bandeja en su sitio seguido de ella.
-La verdad, es que en pocas cosas de carácter se os puede distinguir-dijo Natasha con una sonrisa-un día le tienes que enseñar a tocar el piano-sus ojos llenos de emoción me miraron, estaban brillando.
-¿De verdad?
-Sí, pero hoy no quiero dormir una siesta.
-Vale, de todas formas pensaba estar esta tarde con Wanda y Visión y luego con Rogers.
-Pórtate bien, Kayley-dije mientras le daba un beso en la mejilla.
-No enfades a Visión y no seas tan mala con el capitán-dijo Natasha guiñándole un ojo. Las dos se abrazaron durante un momento.
-Lo hare-y se fue corriendo tras Wanda que estaba en la puerta esperándola junto a Visión.
-Pobre Visión, lo que le espera-dijo Natasha. Me miro-¿Puedo dormir contigo?
-Sí, pero Stark puede aparecer en cualquier momento para llevarme al laboratorio.
-No me importa.
-Vale, vamos.
-Un momento-se acercó al capitán para decirle algo y mientras estaba hablándole, vino Stark.
-¿Puedes seguir esta tarde con el tema de antes?
-No hay problema, pero antes voy a dormir un poco, por cierto ¿Cuál era el problema de antes que al final no me has dicho?
-Potts-dijo en voz baja-quiere que tengamos un hijo.
-¿Qué tiene de malo eso?
-No quiero traer a un ser inocente a un lugar como este, un mundo destrozado, vulnerable, lleno de guerras, donde el peligro le acechara desde la escuela y siento que no voy a poder protegerle siempre…No sé cómo-me reí nerviosamente.
-Tony, va a ser un chico o chica muy afortunado, con unos padres geniales que siempre le apoyaran y si en algún momento nos necesitas estaremos allí.
-Gracias, tío. No sé cómo me soportas siempre y me aguantas-encogí los hombros.
-Creo que somos los únicos que nos entendemos en nuestro propio idioma.
-Cierto, en fin te dejo hasta después-miro hacia arriba-ahora tendré que soportar una reprimenda de Potts, seguramente quejándose de la empresa.
-Suerte.
-No sabes cuánto la necesito-dijo casi serio y se fue por la puerta.
-¿Nos vamos, Bruce?
-Sí-nos cogimos por el brazo. Su sonrisa es preciosa. Cuando vio que la miraba con esa intensidad se sonrojo. Mire hacia delante mientras andábamos, haciendo como si no lo hubiera visto.
-¿Qué le has dicho al capitán que era tan importante?
-Un par de trucos para chicas, solo eso y una prevención.
-¿Qué prevención?-dije mirándola.
-Es mi hija, bueno nuestra hija y me estoy preocupando por ella simplemente.
-Vale, pero no te desesperes-me guiño el ojo.
-No lo hare-pasamos por delante de la sala de entrenamiento, que se había dividido en dos niveles uno arriba en el que estaban trabajando Wilson y el coronel para mejorar su vuelo y alcance. En el de abajo estaban Wanda, Visión y Kayley entrenando sus poderes. Fuimos tranquilamente hasta mi habitación. Me di cuenta de que allí estaba uno de mis pijamas favoritos, por llamarlo de alguna manera. Unos pantalones de algodón con cuadros marrones y una camiseta, que para ser yo me quedaba grande de color azul.
-Genial…-dijo Natasha mirando en una parte del armario.
-¿Qué te pasa?-le mire extrañado.
-Que traje ropa, pero-dijo rebuscando-no sé qué ponerme.
-Ponte lo que sea si vamos a dormir poco-le dije dirigiéndole una sonrisa.
-No es tan fácil-dijo mirando ofuscada dentro del armario
-Como quieras, me voy al cuarto de baño a cambiarme-cuando entre al cuarto de baño me di cuenta que era más sencillo que el de Natasha. El mío era de azulejos azul marino, con una ducha de tamaño medio y el resto de elementos de porcelana blanca. Me gustaba por su sencillez. En cambio el de Nat… No es que no me gustase pero, las paredes y el suelo estaba recubierto una especie de… ¿Mármol? De acuerdo se poco de geología, pero era rosa mezclado con blanco… Ah sí era caliza como siempre me recuerda Tony, luego todo era enorme, además del lavabo con un gran espejo tenia al lado un tocador como los antiguos con bombillas alrededor y una silla a juego blanco mate. En una esquina tenía una ducha y en medio una enorme bañera blanca con el grifo en medio, por no decir que tenía todos los grifos dorados y miles de productos de cosmética. Me termine de cambiar y salí.
-¿Qué te parece?-dijo ella desde un lateral del armario. Desde ese ángulo no la veía.
-No te veo, Tasha-ella salió de esa zona con la cabeza por delante. Llevaba una camiseta azul marino de SHIELD que me hubiese quedado bien a mí y unos pantalones cortos rojos que eran muy cortos.
-¿Qué te parece?-dijo dando una vuelta sobre sí misma. Al girar se levantó un poco la camiseta y me di cuenta que con esos pantalones se le marcaba el culo más de lo que estaba acostumbrado a mirarle, ya sé que con el uniforme se le marcaba pero de una forma distinta-¿Bien, Bruce?-dijo esto mirándome.
-En…bien-se rio acercándose a mí. Sabía que me había sonrojado.
-Vamos a dormir-dijo tirando de mi hacia la cama-llévame-como aquella vez en casa de Clint-que me lleves, Bruce-la cogí entre mis brazos y la levante verticalmente.
-¿Cómo puedes ser tan fascinante?-dije poniendo una mirada seductora.
-Tu sí que eres fascinante-nos tumbe con cuidado, he intente encontrar una posición cómoda. Una vez la encontré medio dormido Nat me abrazo por detrás, sonreí entre sueños antes de dormirme.
En la cabeza del capitán.
No parecía que el mundo estuviese muy a mi favor, pero por suerte esa tarde no teníamos entrenamiento general. Después de todo lo que me había soltado Natasha en la comida, creo que quedo claro que si le gustaba que saliera con su hija pero que le dejara espacio a la chica y que si le hacia cualquier cosa que no le gustase me atendería a las consecuencias. Espere hasta las cinco y media para ir con Kayley. Me fui a la planta de debajo de entrenamiento. Abrí la puerta.
-Hola, Kayley ¿Puedes venir?-ella asintió.
-Adiós-dijo dándose la vuelta, caminando hacia atrás unos segundos. Se volvió hacia a mí pero antes de llegar volvió a volver su cara hacia la de Wanda sacándole la lengua, a la que respondió Wanda con una sonrisa burlona. Una vez cerramos la puerta de ese lugar me tomo de la mano-¿Adónde vamos?
-Cámbiate y lo averiguarás.
-¿En serio? Solo tengo ropa que mi madre me ha dejado, no sé qué abra.
-Unos pantalones y una camiseta que te queden bien para tu gusto y ya está. A las seis menos cuarto estoy enfrente de tu habitación-dije en la puerta de su cuarto. Antes de dejarla marchar le bese la mano, mientras la miraba y moví las cejas. La sonroje.
En la cabeza de Kayley.
¿Cómo podía ser tan… tan…arg! Indescriptible. El amor fluía de sus ojos a mí, de sus labios a mí. ¿Por qué me enfadaba con él? Así, por que no se fiaba de mis poderes, a pesar de lo que me quería no soportaba mi don, pero bueno cada uno debía acarrear con los defectos del otro. Separo sus labios de mi demasiado pronto para lo que me hubiese gustado. Puso sus manos a la espalda y me miro con sus ojos del color del cielo.
-Ha esa hora vengo no se retrase, señorita-me gire y entre en mi habitación diciéndole.
-No lo hare- cerré la puerta tras de mí y me dirigí al armario de delante. Busque algo que pudiera gustarme. Al fin encontré un conjunto que me gustase, una camiseta roja de manga corta, unos pantalones verde oscuro con la cara interna de cuero marrón y una chaqueta de cuero a juego. Fui al servicio para terminar de arreglarme he intentar hacer algo con aquel horror de pelo, que como siempre no haría nada porque era indomable.
En la cabeza del capitán.
Bueno, parecía que todo iba sobre ruedas. Me puse un conjunto que me encantaba unos pantalones crema, con una camisa de cuadros azules oscuros y claros y una chaqueta de cuero marrón. Ahora que lo pienso es la misma que llevaba cuando Loki y Thor se fueron de la tierra. En fin había tardado muy poco y esperaba que ella no hubiese trastocado el tiempo. Hice una cuenta de tiempo y me di cuenta que no había hecho nada, solo que había ido con prisa. Me fui a su puerta antes de la hora, pero ella salió a los pocos segundos de que yo llegara teniendo un pequeño tras pies con la puerta. La agarre antes de que se callera.
-¿Estas bien?-dije, mientras le ayudaba a incorporarse.
-Sí, estoy bien. ¿No habré llegado tarde?-me miro asustada. Sonreí.
-De antes, son las seis menos veinte.
-Bien-dijo sonriéndome. Le cogí de una mano y le hice dar una vuelta sobre si misma. La rodee entre mis brazos quedando su espalda sobre mi pecho, una de mis manos en su mano, otra rodeándola-¡Rogers!-dijo medio gritando preocupada.
-Aquí no hay nadie ahora mismo-le dije en el oído y empecé a darle besos por todo su cuello bajando desde la mandíbula hasta clavícula. Luego le di la vuelta y la bese en los labios-Vamos-dije tirando de ella hacia el ascensor. Apretó nuestras manos.
-¿A dónde vamos?
-A dar una vuelta-entramos en el ascensor y pulse la planta del sótano uno- llevo esto-le enseñe el móvil-si pasa algo esto para ponernos en contacto y-dije mientras se abrían las puertas del ascensor -esto para ti ahora-le di un casco morado con líneas blancas. Ella lo cogió al vuelo y empecé a andar delante de ella. Sabía que me seguía- Y esta es mi zona-en ella había un montón de motos distintas. Ella estaba fascinada. La cogí de la mano tirando suavemente-esta creo que es ideal- era una de campo, negra teniendo todas las piezas cromadas en plateado. La mire.
-Vale, pero si el casco es obligatorio y quieres pasar desapercibido, tienes que ponerte uno.
-Cierto, pero hay una cosa que no puedo hacer con casco.
-Cierto-nos besamos antes de que yo me pusiera un casco azul a juego con mi camiseta y con estrellas blancas.
-¿No puedes dejar de llevar estrellas?
-Me gustan. Bueno-dije encogiendo los brazos- tu cambias el tiempo yo me pongo cosas ridículas- Nos reímos. Me senté en la moto y ella detrás de mí. Arranque la moto y la lleve al final del sótano hacia la salida rumbo hacia donde quería-Agárrate-ella me abrazo con fuerza mientras salíamos y aumentaba la velocidad. En seguida iba por la autovía.
En la cabeza de Kayley.
Sentía que aumentaba la velocidad. Cerré los ojos. Su respiración tranquila era lo que me tranquilizaba. Volví a abrir los ojos. Estábamos en una carretera llena de coches. El tomo un desvió que nos llevó hacia la playa, pero antes había un aparcamiento donde dejamos la moto. Me tomo la mano. Sentí que éramos una pareja más entre las miles que había.
-¿A dónde vamos?
-Allí-señalo una zona urbanizada, donde había construcciones que no había visto nunca, pero quería ir al mar. Lo miraba.
-Kayley, ¿estás bien?
-Nunca he visto el mar, hasta hoy-yo miraba la playa.
-¿Quieres dar una vuelta por la playa?-asentí mirándole. Me cogió por la parte baja de la espalda lo que me dejo a pocos centímetros de él. Bajamos por una de las entradas a la playa que en ese momento no tenía gran actividad, a pesar de que hubiese gente. Era agradable, pero con él más. Las olas rompían cerca haciendo que mojaran un poco a la gente que paseaba-Bueno, ahora estamos más cerca del lugar al que quería llevarte-Al otro lado de la playa había una entrada al lugar que había dicho el capitán. Ponía encima de la entrada circular en colores blancos contrastando con el rojo del arco "Coney Island".
-¿Vamos?
-Sí.
-Creo que esa camiseta roja es la que llevaba Natasha cuando la conocí.
-¿En serio?-dije mirando mi camiseta.
-Y la misma chaqueta, pero los pantalones no. Vamos-dijo tirando de mí hacia ese sitio. Sonaba una música que ensordecía las olas del mar, pero no era desagradable. (*Nota de autor* la canción que pongo no me pertenece es coney island de la grandiosa obra de Andrew Lloyd Webber "Love never dies")
Coney Island
Glistening and Glimmering
Rising bright
Drenched with light
Me tomo la mano.
See it smile
Beckoning and Shimmering
All agleam
Like a dream
Every fantasy set free
Sun up rising by the sea
Íbamos los dos juntos entre la gente que iba de una caseta a otra.
Wonders and astonishment's
For you delectation
Phantoms and automatons
For your fascination
Marvels undreamt
Since the dawn of creation
-Vamos, allí-dijo acercando su cabeza a mi oído para que lo escuchara. Asentí. Hicimos una pequeña cola antes de montarnos en el vagón de una atracción que se llamaba ciclón.
Coney Isle
Miracle on miracle
Sleek and sound
Burning 'round
Mile by mile
Loud and lewd and lyrical
Thrill on thrill
Never still
Welcome one and Welcome all
Welcome to the monster's ball
Welcome to the (X7)
Ahhhh!
Coney Isle
Miracle on miracle
Sleek and sound
Burning 'round
Mile by mile
Loud and lewd and lyrical
Thrill on thrill
Never still
Welcome one and Welcome all
Welcome to the monster's ball
Welcome one and Welcome all
Welcome to the (X7)
No estuvo mal, aunque no entendía por qué la gente gritaba tanto en la caída-cuando era adolescente no era tan fuerte, pero vomite-dijo una vez nos habíamos alejado.
-¿Enserio?-le mire incrédula mientras asentía.
Aquella maravillosa música se acabó, pero empezó otra que no estuvo mal.
-¿A cuál quieres ir ahora?
-No sé ¿Cuál dices, experto?-dije mientras le daba un cariñoso golpe con el codo en su torso. Se rio y me acerco lo más posible a él. Me dio un beso en la frente.
-Ese es de mi época-era un enorme carrusel de dos plantas, con principalmente caballos, todo dorado y con colores vivos.
-Si quieres vale.
-A que esperamos-me tomo de la mano para subir. Nos subimos en dos caballos majestuosos uno al lado del otro. El mar se oía desde allí mezclado con la música agradable, su cara dulce y su mirada como el cielo. Me pillo mirándolo. Nos reímos-Creo que te lleve a un buen sitio y es agradable.
-Sí y me encanta la música-cerré los ojos para escucharla, luego lo mire profundamente-¿Y a ti?-encogió los hombros.
-Se nota que eres hija de Bruce y Natasha, les encanta la música y yo soy un anticuado.
-Un día me tienes que poner qué tipo de música te gusta.
-Me encantara-nuestras manos se unieron-y si quieres te enseñare a bailar.
-Me encantaría-la mirada de nuestros ojos era intensa-en especial si eres tú.
-Y me encantarían cientos de cosas más que compartir contigo, pero se está haciendo tarde.
En la cabeza del capitán.
Su mirada cariñosa y sonrojada, me hacía sentir feliz y estaba tranquilo.
-Me habías prometido una cosa-reí.
-Muy cierto-bajamos del carrusel agarrados de la mano. Me acerque a un puesto de comida y conseguí una bolsa de palomitas-prueba-algo indecisa probo una.
-No está mal-miro la bolsa-dame me acabo de dar cuenta de que tengo hambre-me reí.
-Algo de lo que no te quejas-dije dándole en la bolsa-aunque…-me miro extrañada comiendo una palomita. Acerque nuestros labios para darnos un beso y le dije en voz baja-me gustaría darte un beso en público antes de volver-ella sonrió antes de besarme. Sentí su lengua sobre mis labios los abrí y seguí unos segundos así-vamos-me agarro del brazo y apoyo su cabeza.
-Vale-dijo sonriéndome. Llegamos a la moto cuando ya nos habíamos terminado las palomitas y nos pusimos los cascos.
-Sí te mareas aprieta me fuerte.
-No creo, me cuesta marearme.
-Pero te ha ocurrido.
-Sí-dijo ella enfurruñada-una vez que salte de un sitio veinte metros hacia abajo y me di en la nuca.
-¿Qué hiciste para acerté eso?-dije mientras subíamos a la moto.
-Neve, se había perdido y un guarda que pensaba que era ella me cogió he intento bloquearme porque creyó que pretendía escaparme. Al cogerme en una zona resbaladiza para hacerme la llave caí. Neve, en realidad no había desaparecido estaba en el servicio.
-Por suerte saliste viva.
-Y con un dolor de cabeza que aguanto una semana-dijo mientras se aferraba a mí. Me reí y arranque la moto en rumbo del cuartel dándome cuenta que era más tarde de lo que esperaba. Las siete y media.
Mientras en la cabeza de Natasha.
Un ruido me despertó.
-Umh…-dije mientras pegaba mi rostro a su espalda.
-Di le que voy en un rato, JARVIS.
-Por supuesto, doctor.
-Nat…
-Cinco minutos más-dije enterrando la cabeza entre su espalda y el colchón. Me empezó a hacer cosquillas en la barriga-¡Bruce!-dije entre risas-¡Para!-me tumbe encima de la cama mientras él seguía haciéndome cosquillas. Se tumbó a lo largo a mi largo mientras seguía haciéndome cosquillas poniendo nuestras cabezas a la misma altura. Me tumbe de lado a su par para mirarnos a los ojos mientras entrelazábamos nuestras manos.
-Aunque esto me encanta, tengo que ayudar a Tony ¿esta noche?
-Por supuesto.
Nos levantamos, el cogió su ropa de antes y se fue al cuarto de baño a cambiarse y yo me puse el uniforme. Doble la ropa que me había puesto y la metí en el armario mientras lo esperaba. Salió del baño y me dirigí a él. Nos cogimos por el brazo para salir. Nos acompañamos hasta el ascensor, donde él se fue hacia el laboratorio y yo baje a la sala de entrenamiento. Clint se estaba conteniendo la risa mirándome.
-Clint…-dije enfadada. Se empezó a reír en voz alta.
-Nat está enamorada, Nat está enamorada-dijo dando vueltas alrededor de mí, con cierta distancia por su bien.
-Suerte que eres tú porque, sino te mataba-se rio y me miro.
-¿Entrenamos?
-Espero que hayas descansado tu Clint, porque esto no va a ser fácil esta vez-nos miramos a los ojos antes de que empezara un entrenamiento fuerte de los nuestros, que con casi seguridad, terminaría con algo doloroso o agotados.
En la cabeza de Bruce.
-Hola Tony.
-Hola Bruce-dijo mientras dejaba unos papeles en la mesa-¿estás bien?
-Mejor que antes.
-¿Qué te pasa?-lo mire.
-Debido a que he pasado mucho tiempo como el otro tío, me temo que voy a tener más salidas de él, frecuentes durante una temporada-él hizo una mueca.
-Lo siento, tío ¿puedo hacer algo?
-Déjame el ordenador un momento-dije metiendo unos códigos.
-¿Qué buscas?-dijo mirando la pantalla.
-Natasha no sabe nada de que debo tomar el tranquilizante a menudo así que-vi la entrada en el ordenador realizada desde el mío y la hora-si Kayley lo vio y se lo debió decir a Natasha que debo tomar dos al día y me temo que la peque ha llegado ella sola a la conclusión de que él otro tío va estar en activo un tiempo.
-Lista es desde luego-dijo con su típica indiferencia-¿esto se pasara en poco?
-Espero que con el analgésico vuelva a la normalidad-lo volví a mirar-¿seguimos con lo de antes?
-Sí-fue hacia el otro ordenador donde teníamos la zona de comprobaciones y más pantallas delante-ah-lo mire por que se dio la vuelta-tu querida Kayley y el capitán se han ido con la moto de cita ¿te parece mal?
-¿Iba con casco?-dije con miedo temblando un poco.
-Sí y con teléfono-me cogió de los hombros-tranquilo tío, él jamás dejaría que si hiciese daño al igual que tú y Natasha no dejaríais que se hiciera daño, esta coladito por ella desde que la vio.
-Vale, tienes razón y aunque no me gusta que salgan ellos, me parece bien-dijo quitándome los brazos de los hombros.
-¿Qué es lo que no te gusta?-dijo mientras llegábamos.
-Me parece bien que salgan, pero no se la veo pequeña, acabo de enterarme que tengo dos hijas, que se comunican entre ellas y el otro tío y no quiero perderlas-dije nerviosamente.
- Kayley jamás se va a alejar de tu lado-dijo mirándome fijamente a los ojos-te adora más que nadie y sois casi iguales en muchas cosas. Tranquilo tío, el capitán no se va a mover de aquí, hazme caso, vamos a estar bien.
-Vale, vamos a seguir trabajando-dije no muy seguro.
En la cabeza del capitán.
Quería llevarla a un lugar cercano del prado en el que habíamos estado esta mañana para ver la puesta de sol. No me iba a dar tiempo. Sentí que me estaba apretando fuerte. No puede ser de lo rápido que iba la había mareado. Reduje la velocidad de la moto mientras cogía una de las desviaciones hacia la base de SHIELD que estaba muy cerca. Baje de la moto y le ayude a bajar. Se notaba que estaba mareada.
-Kayley-la miraba pero ella estaba mirando hacia abajo-Kayley-le subí la visera del casco y me di cuenta del problema real. Estaba sangrando por la nariz y lloraba con lágrimas silenciosas. Le quite con sumo cuidado el casco. Me quite también el mío y la senté en el suelo del bosque, cerca de la moto. Eche su cabeza hacia atrás. Apreté en el lugar exacto para que dejase de sangrar. Paro de hacerlo al poco tiempo, pero ya estábamos los dos cubiertos de su sangre. Seguía llorando-¿Qué ha pasado?
-Neve… le han vuelto a dar una paliza… ha sido muy fuerte… no ha podido controlar la entrada de comunicación… ha pasado parte del dolor y… absorbido la parte que le iba a dar a mi padre…-se giró y se puso a llorar sobre mi hombro. Lloraba fuertemente- ¡cómo puedo permitirme ser feliz sin ella…! ¡Qué hago que no la estoy buscando…!-me empezó a pegar en el pecho. Sujete sus manos por encima de nosotros, mientras ella seguía llorando sobre mi hombro.
-Kayley, vamos a ayudarte, pero es mejor tener un plan que ir a lo loco, ¿Qué harías tu sola? Solo nos preocuparías a nosotros en especial a Natasha, Bruce y a mí-se congelo ante lo último- si queremos encontrarla, y seguro que ella quiere que seas feliz.
-Tienes razón-dijo llorando. Se soltó las manos y me rodeo con sus brazos-Lo siento… Lo siento tanto… No quería hacerte daño… Soy… Soy…
-Eres guapa, encantadora, preocupada por tu hermana pequeña y no me has hecho daño. Vale, parece que se ha cortado la hemorragia-me levante y me ti los cascos en el maletero de la moto. La mire-mantén la cabeza hacia atrás-ella lo hizo-estas motos tienen el sistema automático y como estamos cerca y creo que te va a sentar peor ir en ella, se va automáticamente a SHIELD, voy a llamar a Hill para que se lo diga a Natasha-ella hizo un sonido de desaprobación.
-Al habla, Hill ¿Qué ocurre capitán?
-Estoy con Kayley y ha sangrado por la nariz díselo a Romanoff, está bien.
-Entendido, tu moto está llegando a las inmediaciones por el sistema, cualquier problema más y dilo capitán.
-Entendido, Hill-La mire, mientras terminaba la llamada. Ella estaba con la cabeza hacia atrás- Vamos, señorita- la cogí entre mis brazos y ella me envolvió el cuello entre sus brazos. Fuimos en silencio hasta el arroyo. La descolgué de mis brazos con cuidado. Se limpió un poco la cara.
-Lo siento, te manche la ropa-me mire y vi la camisa roja en la parte que había apoyado la cabeza porque me había quitado la chaqueta dejándola en la moto.
-No pasa nada-la mire con una sonrisa, pero ella desvió la mirada hacia abajo triste. Cogí su cara con la mano, aún estaba triste. Me abrazo aplastando su cara contra mi pecho la envolví para que se sintiera segura. La volví a coger en brazos para llevarla. Le di un beso en la mejilla.
-¿Me quieres de verdad, capitán?-la mire un poco incrédulo.
-Por supuesto, Kayley-me miro a los ojos.
-¿Incluso siendo un monstruo que…?
-Eh, tú no eres un monstruo-sonrió un poco.
-¿Me ayudaras a encontrar a mi hermana?
-Por supuesto, ahora vámonos.
Mientras en la cabeza de Bruce Banner.
-Bueno, con esto hemos acabado, Bruce.
-Sí-me senté más tranquilo de que hubiéramos acabado a tiempo-mañana se prueba todo el equipo, por si acaso y me siento útil de al menos hacer esto.
-Tío, no eres tan inservible, eres el único médico que tenemos, que por cierto que mal nos hemos apañado este tiempo sin ti y además en caso de problemas te vuelves verde y ya está.
-No has perdido tu humor.
-Jamás-mire la pantalla del ordenador pensativamente ocurriéndoseme una cosa-¿Qué piensas?
-El texeracto emitía ondas gamma-lo mire-puede ser que esta piedra también.
-Cierto-empecé a realizar los algoritmos de rastreo. Me indicaba que cerca había varios que a mí no me interesaban, pero a Tony sí que le interesaron- este es de Visión, estos dos juntos deben de ser del capitán y tu hija.
-Se la llevo a Coney Island, le perdono, antes a la playa un poco un paseo, vale me parece bien.
-¿A dónde pensabas que la llevaba? Es el capitán, en fin… este eres tú y luego en el mundo-vimos el mapa-concretando con bases de HYDRA-hizo pulsando unos dígitos- hay más de una veintena de puntos posibles, pero por debajo de miles, algo es algo desde luego.
-Bueno se lo pasare a Furia para que lo sepa y a los dos ordenadores base que nos llevaremos.
-Hola, ¿estás aquí Bruce?
-Sí, Nat-vi de refilón que se acercaba.
-¿Qué estáis liando, chicos?
-Nada, Natasha-dijo Tony a la defensiva- arreglando tu traje y a tu novio se le ha ocurrido una magnífica idea para ahorrarnos más trabajo.
- ¿Y es…?-con tono ligeramente desaprobativo.
-Un algoritmo de rastreo, para encontrarla antes-la mire- tranquila no más experimentos esta vez.
-O por ahora-dijo Tony, ganándose una mirada de Nat.
-Aparte el capitán se la llevo a Coney Island.
-¿En serio?
-Sí.
-Ese hombre debería pensar en lugares un poco más románticos.
-¿Como este?-dije cogiéndola para que se sentara. Se rio, mientras la ponía en mi regazo.
-Chicos, podéis relajaros-dijo Tony.
-Mira quien fue a hablar-dijo Natasha mirándole, que ya tenía sus brazos rodeándome el cuello.
-Sí, tienes mucha razón-dijo una voz entrando. Era Potts.
-¿Qué pasa, Potts?
-No has aprobado esto-dijo pasándole una Tablet para que firmase unas cosas.
-A ver-lo cogió- buf, ¿me explicas todo esto?
-Solo firma, está bien.
-Vale, voy-empezó a firmar con su huella dactilar-ya está esto.
-Bien me…-Tony la había cogido del brazo y la acerco a él. La beso poniéndola colorada y la otra mano en el culo de ella, la acabo sentando encima suya.
-Tenéis razón-dijo cuándo se habían por fin separado-soy mucho peor-nos reímos todos.
-Perdón ¿se puede pasar?-pregunto alguien desde la puerta. Nat se levantó rápido, pero con cuidado y Potts se despidió saliendo por otra de las puertas.
-Adelante-dijo Tony. Era Hill, se acercó a Natasha y a mí rápidamente.
-El capitán me ha llamado, Kayley tuvo una conexión muy fuerte con su hermana y le empezó a salir sangre por la nariz. Ya vienen, pero ha sido muy fuerte esta vez- Nos miramos y nos levantamos para ir a la puerta de abajo.
En la cabeza del capitán.
Estábamos ya cerca del complejo de SHIELD, Kayley se agarraba a mi cuello muy fuerte, no sé si por temor a que la dejara sola o porque no quería ver a Natasha ni al doctor.
-Steve, me encuentro mal-dijo a mi oído. Sentí un escalofrió de miedo por si le ocurría algo grave, pero me tranquilice. Le di un beso en la mejilla.
-Ya estamos aquí, tranquila- vi dos personas saliendo de allí hacia nosotros.
-Kayley-dijeron los dos. Ella los miro con lágrimas en los ojos. Se bajó con cuidado, mareada y cayó encima de Natasha.
-Mi niña, ¿Qué ha pasado?
-¡Han vuelto a pegar a Neve!- dijo entre lágrimas-¡sin querer ha abierto la conexión mental! ¡No, no podía dejar que el dolor te alcanzara!-miro a Bruce que estaba sorprendido- ¡Absorbí lo que te iba a llegar y… y lo siento! ¡Neve!-Bruce se acercó se miraron y con cuidado Bruce la abrazo.
-Kayley, no vuelvas a hacer eso.
-¡No quiero que te conviertas en Hulk!-él hizo una mueca-¡aun así te ha llegado algo!
-Un pequeño punto de dolor en la espalda, ya está-cogió su cabeza entre sus manos- mírame-ella lo miro con los ojos llorosos-no te cargues con todo el dolor-se puso a llorar más fuerte.
-¡Quiero a Neve de vuelta! ¡Quiero que estemos juntos! ¡Neve!-se hecho en su hombro.
-Vamos-le dijo Natasha acariciándole el hombro- ya está pronto estaremos todos juntos-empezó a enjuagar sus lágrimas.
-Soy un ser horrible, la peor hermana-Natasha y el doctor se miraron.
-No lo eres pequeña-ella estaba débil-Kayley, estas ardiendo-puso su mano en la frente.
-Si…Sigo absorbiendo… Estoy mal-se estaba mareando fuerte. Casi se cae para atrás pero la cogí a tiempo-Gra…Gracias-la tome entre mis brazos de nuevo.
-Gracias, capitán-dijo Natasha tranquilamente.
-Tiene el pulso bajo-dijo Banner. Acaricio la cara de Kayley-mi niña, tranquila.
-Papi, me encuentro mal-me miro él.
-Llevémosla dentro.
*Nota de autor*
Perdón por no actualizar, pero es que no tengo Internet en mi casa de verano. Intentare subir el siguiente hoy por la tarde, por que he conseguido para hoy, pero la siguiente actualización sera el 22-24. Perdón y gracias por las reviews, me encantaría que siguieseis comentando. Suya siempre y humilde servidora LBMDG.
