La vuelta a Los Ángeles había dado por finalizada la promoción y los estrenos de la primera película de las trilogía, lo que significaba la vuelta a sus vidas normales, por llamarlas de alguna forma. Quinn se había unido inmediatamente al rodaje de su nueva película de la que también era protagonista ya que llevaban días rodando sin ella y no podía perder más tiempo. La rubia tuvo mucho que hacer entre grabar y memorizar el guión para no perder el tiempo en las tomas, lo que hacía que la mayor parte de su tiempo estuviese ocupada.
Con Rachel ocurría lo contrario. La morena había retomado o casi empezado a grabar de nuevo su disco pero no era un proceso que quisiese acelerar. Necesitaba encontrar canciones con las que realmente conectara, no quería ser de esas que cantan canciones sin ningún significado. Después tenía que grabarlas de diferentes formas, ver con el productor como quedaban mejor y otras cosas. Era entretenido y le estaba gustando el proceso y sobre todo volver a cantar como modo de vida pero no ocupaba el tiempo en su vida igual que lo hacía la serie antes lo que le daba una nueva oportunidad de hacer cosas nuevas.
Rachel y Quinn estaban haciendo lo mejor que podían con su relación, a ambas les hubiese gustado pasar más tiempo juntas de lo que lo hacían pero lo cierto era que eso les estaba ayudando a ir más despacio y tomarse las cosas con calma. No se veían a diario pero sí que se aseguraban de hablar cada vez que podían o de pasar aunque fuera la noche juntas. Parecía una tontería pero casi se habían acostumbrado a dormir acompañadas y era raro la noche que no podían hacerlo.
-Hola- saludó sonriente la morena cuando abrió la puerta aquella noche.
-Siento llegar tan tarde, de verdad-se disculpó Quinn tras darle un beso y entrar en la casa -el rodaje se ha alargado más de la cuenta.
-No te preocupes- dijo la morena quitándole importancia -he hecho la cena.
-¿Me has esperado?- preguntó sorprendida la rubia.
-Claro- afirmó Rachel cogiendo su mano.
-Gracias Rach- dijo Quinn antes de tirar de ella y besarla más profundamente que antes.
-Voy a hacerte la cena más a menudo si me gano besos así- se burló Rachel cuando se separaron.
-Tonta- dijo Quinn sonrojada.
-¿Qué tal? ¿Cómo ha ido el día?- preguntó la morena mientras iban a la cocina.
-Agotador, me muero de sueño- respondió Quinn sentándose en la mesa de la cocina.
-Aguanta un ratito, cena bien y podrás dormir- dijo dulcemente su chica.
-Si… Hay algo de lo que quería hablarte- soltó por fin la rubia agotada.
-¿Qué pasa?- preguntó alarmada después de ponerle el plato de comida por delante.
-El domingo me tengo que ir a Chicago- dijo apenada.
-¿A Chicago? ¿Por qué? ¿Para qué?- preguntó algo confusa Rachel.
-La productora ha encontrado allí un barrio perfecto para todas las tomas exteriores y quieres que las grabemos ya- explicó la rubia mientras devoraba la cena.
-Pero..
-Lo sé, es una paliza y yo también voy a echarte de menos- interrumpió la rubia.
-¿Cuánto tiempo estarás fuera?- preguntó Rachel con algo de pena.
-En principio dos semanas si nada se retrasa- respondió Quinn.
-Bueno no pensemos en eso- dijo Rachel quitándole importancia y centrándose en terminar de comer -es viernes y mañana descansas y es todo lo que me importa.
-Claro- aceptó la rubia.
-¿Quieres ver una peli?- propuso Rachel.
-Puedo intentarlo, no prometo no dormirme- dijo riendo Quinn.
-Ven, vamos- dijo la morena poniéndose de pie.
Rachel agarró su mano y tiró de ella hacia el sofá donde Quinn se dejó caer inmediatamente agotada. La morena se tumbó junto a ella y la rubia no tardó ni un segundo en rodearla con sus brazos y acomodarse mejor a la chica. Rachel se concentró en la película y no se dio cuenta de que la actriz se había dormido casi a los cinco minutos de empezar. Cuando se dio cuenta de que la rubia estaba profundamente dormida se apartó suavemente y la despertó para que se fuera a la cama mientras ella terminaba la película.
No fue de extrañar que a la mañana siguiente Quinn fuer a la primera en despertar. Se giró y vio a Rachel a su lado durmiendo con la mano apoyada en su barriga. Se giró y se acercó a ella lentamente antes de empezar a depositar besos por toda su cara. La morena se movió un poco cuando sintió uno de los besos en sus labios.
-Buenos días- saludó la rubia entre besos.
-Mmmmm- protestó una dormida Rachel.
-Venga arriba- pidió Quinn poniéndose encima suya.
-Déjame dormir- pidió de nuevo la morena.
-No- negó Quinn pasando a besar su nariz, sus orejas…
-Cuando tu llevabas tres horas durmiendo yo aún estaba despierta- protestó la morena intentando girarse pero la rubia le impedía el movimiento.
-Eso no es mi culpa, deberías haberte dormido- se burló Quinn riendo antes de morderle el cuello.
-Quinn- protestó casi en un gemido Rachel.
-¿Qué?- preguntó sin borrar la sonrisa de la cara.
-Déjame dormir una hora más y hacemos lo que quieras- pidió Rachel con los ojos aún medio cerrados.
-¿Lo que quiera?- preguntó sorprendida la rubia.
-Sí- afirmó Rachel.
-¿Segura?- preguntó de nuevo.
-Sí- repitió la morena.
-Perfecto- aceptó Quinn quitándose de encima y tumbándose a su lado.
-Espera, ¿qué estás tramando?- preguntó la morena cuando vio que Quinn cedía y no borrara su sonrisa.
-Nada, vuelve a dormirte- dijo riendo.
-Quinn- protestó la morena.
-Creía que querías dormir- le recordó Quinn.
-Ya no- dijo la morena girándose y poniéndose ahora ella encima de Quinn.
-Mira quien está ahora despierta- se burló la rubia.
-Buenos días- saludó Rachel siendo era la que besaba ahora toda la cara de la rubia.
-Estás guapísima por las mañanas- dijo Quinn antes de besarla.
-Tú lo estás siempre- dijo Rachel cuando la dejó respirar.
La rubia fue directa a la acción y volvió a atacar la oreja de Rachel, uno de sus puntos débiles. No habían tardado ni un minuto en quedarse completamente desnudas en la cama mientras la rubia seguía haciendo disfrutar a Rachel para después bajar a su cuello. No se detuvo ahí sino que empezó a recorrer su vientre con la mano hasta llegar a sus pechos donde sin pensárselo jugó con uno de sus pezones, ya endurecidos por la excitación de Rachel. Giró en la cama para quedar sobre Rachel y tener mejor posición para lo que se disponía a hacer. La besó en la boca y bajó rápidamente hasta su pezón para jugar mordisqueándolo y chupándolo mientras con la mano trataba al otro pecho. De la boca de Rachel solo salían pequeños gemidos de placer lo que invitó a Quinn a ir desplazando su mano poco a poco hasta su centro. La rubia volvió a besarla dulcemente mientras con su mano notaba lo húmeda que estaba Rachel por ella.
-Espera- la frenó la morena.
-¿Qué pasa?- preguntó preocupada Quinn.
-Quiero que lleguemos juntas- pidió algo sonrojada Rachel.
-Me parece una gran idea- aceptó la rubia sonriente.
Quinn tiró de Rachel hasta el filo de la cama donde se sentó y ella se puso encima abierta de piernas de forma que junto los centros de ambas. Sintieron un escalofrío al notar la humedad de la otra mientras se movían completamente acompasadas cada vez más rápido. No dejaban de besarse mientras lo hacían, ni de jugar con sus manos recorriendo sus cuerpos. Cada vez se movían más rápido lo que hizo que sus gemidos fueran imposibles de ahogar entre besos y que el orgasmo les llegara al mismo tiempo ya que Rachel conociendo a Quinn había jugado también con sus pechos para conseguirlo. Cuando sus cuerpos se tensaron producto del orgasmo Rachel se dejó caer hacia atrás con la rubia aún sobre ella. Quinn la miró dulcemente y ante la mirada de su chica se acercó a ella y la beso despacio y tiernamente antes de ponerse a su lado para dejarla descansar.
-Podría pasarme todo el día haciendo esto- dijo Rachel riendo.
-Yo no tengo nada que hacer hoy así que no se donde está el problema- respondió la rubia ganándose otro gran beso.
Se quedaron en la cama hablando hasta que el hambre les invadió y bajaron a preparar algo de comer. No fue un día productivo para ellas pero no les importó, tener un día entero para estar juntas era raro en aquellos días así que el pijama y el sofá fueron sus mejores amigos aquel sábado de descanso. Sin embargo el domingo no iba a ser tan relajado en ningún aspecto. Como todos los domingo la morena había quedado con Sam para ir a correr y hacer sus paseos por el monte donde no solo hacían deporte sino aprovechaban para hablar de sus cosas. Era muy temprano y no quería despertar a Quinn así que se vistió y preparó sin hacer ruido pero aún así la rubia se despertó y la miró con los ojos medios cerrados.
-Sigue durmiendo es temprano- dijo la morena acercándose a darle un beso.
-Vale- aceptó Quinn.
-Vengo en un rato- se despidió Rachel.
-Espera, ¿dónde vas?- preguntó la rubia reaccionando por fin.
-A correr, he quedado con Sam- respondió Rachel como si nada.
-¿A correr? ¿Domingo? ¿Con Sam?- preguntó confusa.
-Si Quinn, voy a correr como todos los domingos con él- le recordó la morena.
-Pero…
-Sigue durmiendo, luego te veo- dijo dando finalizada la conversación y saliendo de la habitación.
Rachel cogió su coche y recogió a Sam para ir a unos nuevos caminos que el chico decía haber descubierto, les gustaba variar sus rutas y hacer cosas nuevas. La rubia se había quedado en casa de Rachel pero no había podido volver a dormirse. Le molestaba que Rachel se hubiese marchado así con Sam aquella mañana a correr o lo que fuera pero le molestaba más aún por el hecho de que ella se marchaba esa tarde a Chicago y no sabía cuando volvería y su chica había preferido irse con Sam que pasar la mañana con ella. Más que molesta recogió sus cosas y le dejó una nota a Rachel sobre la mesa antes de volver a su casa.
Cuando Rachel llegó a casa gritó el nombre de Quinn pero la rubia no respondió, se extrañó pero no tardó en encontrar la nota que la chica le había dejado allí.
'Me he ido a mi casa'
Rachel la leyó confusa varias veces, ¿por qué se había ido Quinn? Creía que comerían juntas antes de que se marchara. Cogió el teléfono e intentó llamarla pero la rubia en su casa haciendo la maleta decidió ignorar la llamada cuando vio que era de Rachel. La morena lo intentó un par de veces más antes de resignarse e ir a darse una ducha para quitarse el sudor. Cuando salió siguió intentándolo y le mandó un par de mensajes a la chica para decirle que estaba preocupada. Fue ese el motivo por el que Quinn cediera y decidiera cogerle el teléfono la siguiente vez que la llamó.
-Quinn- dijo cuando por la rubia le cogió el teléfono.
-¿Qué pasa?- preguntó la actriz.
-¿Por qué te has ido? Pensaba que me esperarías- soltó la morena algo molesta.
-Te recuerdo que me voy estar tarde y tengo que hacer la maleta-respondió la rubia de mala forma -no iba a estar todo el día esperando que te diera la gana de volver.
-Así que es porque me fui esta mañana- dijo la morena comprendiendo mejor todo aquello.
-Exacto- afirmó Quinn.
-¿Por que me fui o porque era con Sam?- preguntó la morena metiendo el dedo en la llaga.
-Rachel tengo muchas cosas que hacer antes de coger el vuelo, no puedo perder el tiempo ahora- respondió la rubia que no tenía ganas de discutir.
-Así que hablar conmigo es perder el tiempo- protestó Rachel dolida.
-Hablar contigo no, volver a hablar sobre Sam sí- le corrigió Quinn.
-Pues yo si creo que tenemos que hablar de eso- volvió a protestar la morena.
-Muy bien pero igual que tú te has ido esta mañana, ahora me voy yo, no quiero llegar tarde- dijo seriamente Quinn.
-Pero…
-Nos vemos Rach- se despidió antes de colgar el teléfono.
La morena miró la pantalla para comprobar que Quinn le había colgado el teléfono sin dejarle hablar más del tema. Una vez más volvían a discutir sobre la mismo y estaba ya harto de eso. Tenía que solucionar aquello de alguna manera pero no podía ir a buscar a Quinn porque la rubia debía de estar yéndose hacia el aeropuerto así que tomó otra decisión: tenía que contarle a Sam lo que estaba pasando, como su mejor amigo se merecía saber si existía un distanciamiento entre ellos el motivo. Se vistió y cruzó la calle para ir a verle. La morena se sentía mal después de lo bien que se lo habían pasado los dos aquella mañana de ir ahora a contarle el problema que estaba suponiendo su amistad.
-¿Ya me echabas de menos?- bromeó Sam al verla.
-Tenemos que hablar- dijo Rachel seriamente entrando en la casa.
-¿Qué ha pasado?- preguntó preocupado.
-Hay algo que no te he contado- admitió la morena sentándose en el sofá.
-Me estás preocupando- dijo el chico sentándose a su lado.
-Cuando volví con Quinn me dijo que me alejara de ti que no sabía si iba a soportar nuestra amistad después de ya sabes…
-¿Qué?- preguntó sorprendido y Rachel le explicó un poco mejor todo aquel asunto- vaya, esto es fuerte.
-Necesitamos hacer algo, tengo que hacer algo- dijo suspirando Rachel.
-Creía que todo el problema venía por lo que hacíamos- bromeó el chico para quitar la tensión del momento.
-No estoy para bromas Sam- dijo seriamente Rachel.
-Está bien- aceptó el chico.
-Quinn se ha ido a Chicago sin despedirse porque está enfadada por irme contigo esta mañana- le recordó la chica.
-Va en serio con esto de nosotros- admitió el chico.
-Y tan en serio, no es la primera pelea que tenemos- le contó la morena.
-¿Qué puedo hacer yo?- preguntó el rubio.
-No lo sé, no quiero dejar de ser tu amiga- respondió encogiéndose de hombros- pero parece complicado que Quinn aceptara eso y la entiendo.
-Ni yo tu amigo- dijo rápidamente el chico.
-Quizás si que haya una solución a la larga aunque no te va a gustar- dijo pensativa con una idea que se le vino a la cabeza.
-Te escucho- dijo el chico.
-Creo que si que deberíamos separarnos un tiempo, no hablar, pero además deberíamos intentar arreglarlo con la gente de nuestro alrededor- explicó Rachel.
-¿Qué quieres decir?- preguntó confuso Sam.
-Deberíamos hablar con Mercedes, explicarle lo ocurrido e intentar que nos perdone antes de ya sabes... darnos espacio- respondió la actriz.
-Si Quinn ve que el resto es capaz de perdonarnos quizás ella ceda también- dijo el chico entendiendo lo que Rachel quería decir.
-Exacto- afirmó Rachel-y por otra razón más.
-¿Cuál?- preguntó el modelo.
-Mercedes se merece escucharlo de nosotros y se merece una disculpa- respondió la chica.
-Lo sé, tienes razón- admitió Sam.
-Lo que pasó en Nueva York con ella fue muy feo y muy mal y quiero arreglarlo- insistió Rachel.
-Lo entiendo, te ayudaré- dijo el chico.
-¿Cómo consigo que me hable? Probablemente me odie- dijo Rachel.
-Podríamos explicarle todo esta situación a Artie y que el la haga venir y estar nosotros o algo por el estilo- dijo Sam pensando un plan.
-Maldigo la hora en que me acosté contigo- dijo la morena dándole un golpecito.
-Quien iba a pensar que iba a complicar tanto las cosas- admitió riendo Sam.
Sam y Rachel pasaron parte de la tarde intentando trazar un plan para poder hablar con Mercedes. Después de varias ideas locas la más razonable era la que Sam había propuesto primero, hablar con Artie y pedirle que les ayudara a localizar a la chica. Fue más complicado de conseguir de lo esperado. Primero pasaron unos días hasta que Rachel tuvo un descanso del estudio para quedar con Sam y Artie para cenar. Fue una cena agradable hablando y poniéndose al día pero la cosa se tensó cuando le pidieron un pequeño favor.
-Tienes que ayudarnos con esto Artie- pidió la morena casi suplicante después de explicarle la situación.
-No lo sé Rachel es complicado- admitió el director.
-Quiero arreglar las cosas con Mercedes Artie, o al menos intentar explicarle lo que ocurrió, se lo merece- dijo la morena.
-Si lo entiendo Rachel y sé que se lo merece pero no sé como se lo va a tomar- explicó el director- después de lo de Nueva York se quedó bastante tocada por el tema y no sé como le va a sentar veros ir a contarle más sobre el tema.
-Tengo que intentarlo Artie- le repitió Rachel- no es solo eso, quiero que lo mío con Quinn tenga futuro y para tenerlo necesito arreglar los desastres que he dejado detrás.
-Creeme, quiero que seas felices juntas porque os conozco y sé lo que significas para la otra- dijo el chico- pero ayudarte y hacer una encerrona como me estás pidiendo puede hacer que Mercedes y yo nos peleemos.
-No quiero que pase eso- dijo Rachel dolida.
-Pero podría pasar- le recordó el chico.
-Tienes razón, esto ha sido mala idea, no deberíamos haberte metido en esto- se disculpó Rachel- ya encontraré otra solución.
-No puedo tenderle una trampa como me has pedido para que se reúna con vosotros pero puedo darte su número y la llamas para que ella decida si os ve o no- ofreció Artie como ofrenda de paz.
-¿De verdad?- preguntó ilusionada la chica.
-Sí, aquí tienes- dijo dándole el número de la cantante.
Artie tenía razón, le habían pedido que se metiera en medio de una guerra que no le correspondía a él. El director se alegraba mucho en esos momentos de llevarse bien con las dos y no tener ese tipo de problemas. Rachel y Sam miraron durante largo rato el número de teléfono en el móvil de la chica antes de decidirse a llamar o no. Después de una larga discusión entre ellos había sido Sam el que la había llamado. Rachel insistía en que ella tenía que arreglar todo ese asunto pero su amigo creía que si llamaba él sería un poco más fácil ablandar a Mercedes para quedar un día.
Rachel escuchaba atenta a Sam mientras el chico hablaba por teléfono. Después de mucha súplica y mucho insistir el rubio había conseguido que la cantante aceptara finalmente quedar un día para tomar un café rápido con él, lo que el chico había decidido omitir era que Rachel también estaría allí con ellos para hablar pero sabía que necesitaban verla y esa sería la única forma de convencerla. Habían tenido suerte y ese fin de semana la chica volvía a Los Ángeles para unos temas de trabajo así que podrías verse. Cuando colgó el teléfono se dejó caer en el sofá casi agotado por la tensión que había sentido mientras hablaba.
-Conseguido- admitió el chico.
-Gracias Sam- agradeció la morena- pero ¿por qué no le has dicho que yo iría?
-¿Bromeas? No hubiese aceptado si sabía que vendrías- le recordó el chico.
-Pero ya empezamos con mal pie si le mentimos desde el principio- protestó la morena.
-Rachel quiero ayudarte y he conseguido que nos vea así que vamos a dejar el tema- pidió el actor.
-Está bien- aceptó a regañadientes.
-¿Qué vamos a decirle?- preguntó siendo directo.
-La verdad- respondió encogiéndose de hombros- que nos arrepentimos, que fue el gran error de nuestra vida, que no teníamos que haberlo hecho.
-Oye, me duele lo del mayor error de tu vida- dijo claramente dolido.
-Es verdad Sam, no teníamos que haberlo hecho- le recordó la chica.
-En el momento no te importaba- le atacó.
-Sam, no te pongas así- pidió la morena.
-Vale que nos equivocamos pero el mayor error de tu vida- repitió dolido- quizás el mayor error fue dejar a Quinn porque entonces esto no había pasado.
-Oye, no te pases- protestó la morena.
-Es verdad, no es justo- protestó de nuevo.
-Oh no, no voy a discutir más sobre este tema, estoy harta de pelearme con Quinn por eso y ahora no voy a discutir contigo- dijo Rachel seriamente- así que vamos a dejar el tema y le diremos a Mercedes lo que nos salga del corazón.
-Está bien- aceptó el chico.
-Pero intenta que lo que te salga del corazón no sea que disfrutaste el sexo- ironizó la morena.
-No soy tan estúpido- se defendió Sam.
-Está bien, vamos a relajarnos, no me apetece que ahora también nos peleemos- dijo la morena.
Para Rachel había sido una semana horrible, el trabajo, la tensión del tema Mercedes y el hecho de que apenas hablaba con Quinn estaba siendo agotador. La rubia había respondido a sus mensajes pero siempre argumentaba estar liada grabando o muy cansada y necesitada de dormir antes que hablar por teléfono. Era cierto, Quinn estaba muy liada trabajando pero aún así seguía algo molesta con Rachel y a pesar de todo la echaba mucho de menos y le dolía no verla. Vivía ajena a lo que Rachel estaba tramando en Los Ángeles y era mejor así de momento que se concentrara en su película.
Rachel esperó impaciente toda la semana y estaba realmente nerviosa el día que Sam la recogió para ir a la cafetería donde habían quedado con Mercedes, al fin y al cabo se jugaba dos amistades y una relación por la conversación que estaban a punto de tener.
Nuevo capítulo!
Sé que odiarán que haya estado Sam y no Quinn en este capítulo pero para el siguiente la rubia vuelve :) y antes de que griten les recuerdo que Rachel le ha dicho ya a Sam que tienen que darse espacio...
Volveré mañana con un nuevo capítulo! Lo prometo! Y podrán ver el reencuentro de las chicas y el adios de Sam ;)
