La vuelta a Los Ángeles implicaba que volvían a la realidad y con ella a sus trabajos. La película empezaba a grabarse en breve pero además Rachel tenía otros compromisos por lo que lo primero que hizo aquella semana fue quedar con Santana para ponerse al día sobre lo sucedido en su ausencia ya que le había dicho a la latina que ella se encargara de todo mientras estaba de viaje, confiaba plenamente en Santana para ello.
-Bienvenida- saludó la latina nada más ver a su amiga.
-San, te echaba de menos- dijo Rachel dándole un abrazo.
-Y yo a ti- admitió la latina sentándose frente a ella -cuéntame, ¿qué tal Lima? ¿Que tal Hawai? Has estado muy desconectada y apenas hemos hablado desde la súper noticia.
-Necesitábamos estar fuera un tiempo después de eso- respondió Rachel.
-Bueno eso lo hablamos otro momento, ¿qué tal tu regreso triunfal a Lima?- quiso saber su amiga.
-Lo cierto es que Lima ha ido genial- respondió la morena sonriente recordando esos días -un poco raro al principio pero tener a Quinn allí lo hizo todo mas fácil.
-¿Fuiste al instituto?- preguntó su amiga.
-Sí y Mr Shue sigue tan adorable como siempre- dijo riendo la cantante -nos dejo cantar a Quinn y amo delante de los nuevos chicos.
-¿En serio?- preguntó sorprendida -¿la rubia ha vuelto a cantar?
-Si, fue un momento bastante bonito, nos trajo muchos recuerdos pero han sido unos días geniales, no los cambiaría por nada- confesó Rachel aún con una sonrisa boba.
-Y luego Hawaii- le dijo Santana para devolverla a la realidad.
-Oh dio mío San tienes que ir si o si- dijo emocionada la chica -si hubiéramos podido nos habríamos quedado allí eternamente.
-Intentaré organizar algo para las vacaciones con Britt a ver si es tan maravilloso como dices- bromeó la latina.
-Te lo aseguro- dijo la morena muy seriamente.
-Está bien, esta bien- aceptó riendo la latina.
-¿Quieres ver fotos?- sugirió Rachel sacando su móvil.
-Claro- aceptó la latina.
-Te advierto que Quinn sale en muchas- dijo Rachel casi sin pensar.
-Tranquila, no hay problema- dijo Santana con una sonrisa cómplice.
La latina observó como buena amiga todas las fotos que le enseñó Rachel y escuchó sus historias sobre las vacaciones, sin duda se lo había pasado bien y le alegraba verla así de ilusionada y feliz por eso odiaba ser ella la que le devolvería a la realidad con todo el tema del trabajo.
-Bueno y ahora toca algo inevitable- dijo Santana rompiendo el momento -tenemos que hablar de trabajo.
-Adelante, te escucho- dijo la morena sabiendo que también habían quedado para eso.
-Tu agenda va a estar muy llena- le advirtió su agente -la discográfica esta de acuerdo en sacar el single en las próximas dos semanas si aun mantienes el que elegiste antes de ir.
-Lo mantengo- afirmó segura la cantante.
-Perfecto- dijo la latina -una vez salga el single tendrás varias entrevistas de radio, apariciones en televisión cantando y ese tipo de cosas.
-¿No me coincidirá con la película?- preguntó extrañada la chica.
-Sí, por eso casi todo será en fines de semana, ya sabes que los talk shows están pre-grabados la mayoría- le recordó su amiga antes de seguir -y los que sean en directo están ya casi compaginados con tu horario de la película.
-Vale, será intenso pero bien- aceptó la chica.
-Pues aún no has oído nada- dijo riendo la latina.
-Oh dios, cuéntame- pidió Rachel.
-El disco saldrá mientras estás grabando la película en localizaciones diferentes- siguió explicándole su agente -lo que significa que grabarán de lunes a jueves y de viernes a domingo haremos promoción al igual que con el single.
-Osea que tendré que volar casi todos los fines de semana- dijo Rachel sabiendo todo lo que aquello implicaba.
-Exacto y además tendrás firmas de disco en LA, Nueva York, Chicago y New Jersey- añadió Santana.
-Creo que para cuando acabe toda esta promoción habré muerto de cansancio- admitió la morena.
-Probablemente- dijo Santana riendo.
-Menos mal que Quinn y yo vamos a vivir juntas porque sino no nos veríamos nada- soltó casi sin pensar.
-Espera, ¿qué? ¿vivís juntas?- preguntó sorprendida Santana.
-Lo decidimos en el viaje- respondió la morena.
-Vaya, que fuerte, eso no me lo esperaba- dijo la chica.
-Casi siempre estamos en casa de ella o en la mía, era lo lógico- intentó explicar la actriz.
-Me alegro por vosotras- dijo Santana siendo sincera.
-Eso no significa que tengas que dejar de venir a casa ni esas cosas ¿verdad?- preguntó algo dudosa Rachel.
-Puedes estar tranquila, no me lo iba a impedir- dijo riendo Santana.
-Así que lo que sea que hablarais aquella noche pareció funcionar- dijo Rachel que quería saber si Santana le contaba algo de aquello.
-Digamos que vamos por el buen camino- admitió la latina.
-Me hace feliz eso- dijo Rachel más que sonriente.
-No te me pongas romántica y sentimentaloide- advirtió la latina. -¿te parece bien todo el tema del trabajo o quieres que cambie algo?
-Perfecto, intenso pero ya sabes que adoro trabajar- aceptó la morena
-Está bien, me encargaré de que todo esté en orden y te aviso para firmar estos días- dijo la latina y la morena asintió con la cabeza- dicho esto volvamos a lo importante, ¿cuántas horas has pasado en la playa?
Volver a estar con sus amigos también era divertido aunque Rachel y Quinn habían notado claramente la presencia de fotógrafos más que antes en su vida, no les importaba. Estaban aprendiendo a soportar aquello juntas y que no les afectaran los comentarios o los constantes cotilleos sobre ellas en las revistas. Aquellos días aprovecharon para ir con su estilista a elegir los vestidos que se iban a poner para el estreno de la película de Quinn. Era algo realmente importante no solo para la rubia por ser la protagonista, sino porque era la primera vez que iban oficialmente a un evento como pareja y querían estar perfectas.
Después de mucho mirar las dos consiguieron la aprobación de la otra sobre que vestido iban a llevar. Rachel un vestido largo negro, con la espalda de encaje que se extendía hacia las costillas para que por delante también se viera. Largo de mangas y hasta los tobillos con algo de escote, ceñido le hacía un cuerpo espectacular en palabras de la propia Quinn. La rubia por otro lado había elegido otro tipo de vestido, también era largo pero era beige, en contraste a Rachel, de palabra de honor y suelto a partir de la cadera. A Rachel le había costado más de un minuto reaccionar cuando la vio salir con él puesto y ahí supo Quinn que había encontrado su vestido.
Kurt le había llamado para informarle de que él pensaba llevar a Los Ángeles unos días antes del estreno porque la echaba de menos y quería pasar tiempo con ella así que la rubia no podía esperar a ir a recogerle al aeropuerto. Estaba nerviosa con las gafas de sol en el interior para que no la reconocieran esperando a su amigo.
-No me creo que estés aquí- dijo Quinn dándole un abrazo a su amigo.
-¿No puedo venir a ver a mi amiga?- preguntó riendo Kurt.
-Por supuesto pero es que te echaba tanto de menos- admitió la rubia mientras caminaban hacia el coche.
-Claro porque ahora prefieres destinos más paradisíacos que nuestra querida Nueva York- se burló el chico.
-No seas tonto- protestó la actriz -te echaba de menos.
-Es con cariño, yo también te echaba de menos- dijo el chico.
-Dame la maleta- dijo la chica que la guardó en el maletero del coche de Rachel.
-¿Vienes en el coche de Rachel?- preguntó curioso.
-Es el que estaba aparcado justo en la puerta cuando iba a salir- respondió la rubia.
-Que seriedad, vuestra relación es pública, os vais de viaje, os dejais el coche- volvió a burlarse Kurt.
-Nos vamos a vivir juntas- dijo Quinn casi sin pensar.
-Os vais a… ¿qué?- preguntó realmente sorprendido -¿por qué no me lo habías contado?-
-Porque como sabía que venías quería decírtelo en persona- dijo la rubia encogiéndose de hombros.
-Así que a vivir juntas, gran paso- dijo el chico pensativo.
-Lo sé- admitió Quinn.
-¿Estás segura?- preguntó algo preocupado.
-Lo propuse yo así que…
-Vaya, quien iba a decir que ibas a proponerlo tú- admitió riendo el diseñador.
-Locura ¿verdad?- dijo la rubia -pero quería vivir con Rachel de verdad, nunca hemos estado tan bien como hasta ahora, ni la primera vez que estuvimos.
-Me alegro mucho por ti, solo quiero que seas feliz- dijo su amigo.
-Gracias- dijo Quinn que seguía conduciendo.
-¿A qué hotel me llevas entonces?- preguntó el chico.
-¿De qué hablas? No te voy a dejar quedarte en un hotel- protestó la rubia.
-Pero si tú estás viviendo con Rachel- le recordó su amigo.
-¿Y qué?- preguntó Quinn -siempre te quedas en mi casa cuando vienes así que en mi casa que ahora comparto con Rachel es donde te vas a quedar.
-¿Y Rachel está de acuerdo con esto?- preguntó con algo de reticencia el chico.
-¿Por qué no iba a estarlo?- dijo la rubia.
-No sé, hasta ahora hemos coincidido un par de veces pero de ahí a dejarme vivir en su casa- respondió Kurt.
-Está completamente de acuerdo con que te quedes Kurt- dijo seriamente la chica.
-Está bien, está bien, me quedaré- aceptó tras un largo minuto en silencio -¿Y Blaine?
-¿Qué pasa con Blaine?- preguntó la rubia.
-¿El también se quedará con nosotros?- quiso saber Kurt.
-Claro, llega el mismo día del estreno ¿verdad?- dijo la rubia.
-Sí- afirmó Kurt.
-Perfecto, sin problemas, os quedáis los dos- dijo Quinn más que sonriente.
-Te recuerdo que en su último encuentro Blaine fue el que dijo lo Sam delante de Mercedes- le recordó su amigo.
-Lo sé pero eso no va a afectar a nada, relájate Kurt, no va a pasar nada- insistió la rubia.
-Está bien- aceptó el chico finalmente sin poner más pegas.
Quinn condujo un par de minutos más hasta llegar a casa de Rachel. Aparcó el coche y fue a la puerta, donde llamó al timbre ya que se había olvidado de las llaves. La morena acudió corriendo porque imaginaba que sería su chica que ya había regresado. La recibió con un beso en cuanto abrió y luego se dirigió a Kurt.
-Hola, bienvenido- saludó la morena nada más abrir la puerta.
-Hola Rachel- saludó Kurt con un tímido abrazo -gracias por dejarme quedarme aquí.
-Un placer Kurt, sin ningún problema- dijo Rachel sin borrar su sonrisa.
-Bonita casa, me gusta la decoración- dijo siguiendo a Rachel hasta el cuarto de invitados.
-Gracias- dijo la morena.
-Esta es tu habitación Kurt- anunció Quinn cuando llegaron -si necesitas cualquier cosa nos lo dices.
-Gracias- dijo el chico.
-¿Queréis que salgamos esta noche a cenar?- propuso la morena a los dos.
-Por mí vale- aceptó el chico después de compartir una mirada con Quinn.
-Genial- dijo la rubia dándole algo de espacio -estaremos abajo.
Quinn cogió la mano de Rachel mientras regresaban al salón antes de volver a preguntarle a Rachel lo que ya le había preguntado varias veces hasta aquel momento.
-¿Estás segura de que estás cómoda con esto?- preguntó la rubia conforme se alejaban del cuarto.
-Ya te he dicho que si Quinn- respondió Rachel.
-El viernes llega Blaine y le he dicho a Kurt que se puede quedar también con nosotras- confesó la actriz.
-En serio amor, no me importa para nada, estamos viviendo aquí las dos y es tú casa y son tus amigos, así que me parece bien que se queden- dijo una más que encantadora Rachel.
-Gracias Rach- dijo dándole un tierno beso a su chica.
Esperaron en el salón a que Kurt bajara y se uniera a ellas en cotillear sobre el nuevo reality al que Quinn se había enganchado por culpa de Rachel. Aquella noche fueron a cenar los tres solos y aunque podría haber sido un desastre lo cierto es que no lo fue. Kurt y Rachel reían, bromeaban e incluso hablaron de futuros encuentros, de ir a Nueva York y esas cosas lo que hacían que Quinn no borrara la sonrisa de su cara entre ellos. Rachel había echado de menos a Kurt y el chico no podía negarle a Rachel lo feliz que hacía a su mejor amiga y sobre todo que volviera a ser esa chica con la que vivía cuando se mudó a Nueva York.
Al día siguiente Rachel había quedado para comer con Kitty, llevaba tiempo sin verla y la actriz le había escrito unos días atrás preguntándole como estaba así que le había propuesto quedar y ponerse un poco al día sobre todo lo que había ocurrido en sus vidas ese tiempo.
-Hola- dijo la morena lanzándose a abrazar a su amiga.
-Hola Rachel- saludó Kitty nada más verla.
-Cuanto tiempo- admitió la chica.
-Lo sé, te has pegado unas buenas vacaciones- bromeó la rubia.
-Queríamos huir de todo el revuelo por la noticia de lo de Quinn y yo, ya sabes- intentó explicar la morena.
-Lo entiendo- dijo la actriz -lo cierto es que me alegré cuando salió la noticia.
-¿Por qué?- preguntó curiosa Rachel.
-Porque no creo que nadie deba vivir una relación a escondidas por el que dirán- respondió Kitty.
-Tienes razón- admitió Rachel después de pensarlo un poco -no voy a esconder que estoy con Quinn, de hecho vamos a vivir juntas.
-¿En serio?- preguntó sorprendida.
-Sí, esto va en serio y casi siempre estamos juntas así que es lógico- explicó la cantante.
-Somos adultos, es normal y si es lo que queréis me alegro mucho por vosotras- dijo Kitty.
-Gracias- dijo Rachel.
-Yo también tengo algo que contarte aunque no sé si debería- anunció la rubia.
-¿Qué ha pasado?- preguntó la morena.
-Yo… estoy saliendo con alguien- dijo por fin Kitty.
-¿Si? Que bien, ¿estás feliz?- quiso saber Rachel más que sonriente por la noticia.
-Mucho, llevamos poco saliendo pero nos conocemos desde hace tiempo- contó la actriz.
-Estoy intrigada, ¿puedo conocerlo?- dijo Rachel siendo cotilla.
-Lo cierto es que…
-¿Lo conozco?- preguntó sorprendida la chica.
-Es Sam Rachel- dijo por fin Kitty tras un suspiro.
-¿Sam? ¿Sam Evans?- reaccionó algo extrañada -vaya… eso no me lo esperaba.
-Yo… ¿te molesta?- quiso saber su amiga algo preocupada.
-Claro que no- dijo Rachel rápidamente -es solo que en otra circunstancia me habría enterado hace bastante por él porque lo hablábamos todo y se me hace raro saber de su vida así por ti.
-Ya… él también te echa de menos- dijo Kitty algo triste -de hecho podría decirse que estamos juntos en parte gracias a ti.
-¿A mí?- preguntó sorprendida la chica.
-Desde que nos conocemos siempre has estado con las bromas de que pase algo entre nosotros- le recordó Kitty.
-Cierto- admitió Rachel -siempre le había dicho a Sam que eras una gran partido.
-Gracias- dijo riendo Kitty -cuando os dejasteis de hablar Sam estaba más triste y pasamos tiempo juntos y una cosa llevo a la otra… y sabes.
-Vaya, me alegro que algo bueno entonces saliera de no hablarnos- dijo la morena sonriente.
-Gracias- dijo Kitty sonrojada por todo aquello -piensa en positivo, puede que algún día salgamos los cuatro.
-Está difícil- admitió Rachel.
-¿Y lo aceptas? Quiero decir, Sam era tu mejor amigo y entiendo que Quinn no lo pueda ver pero no sé… ¿no luchas por él?- quiso saber Kitty algo dudosa.
-Kitty… esto es más complicado de lo que parece- dijo Rachel algo cansada de aquel tema -Sam era mi mejor amigo pero Quinn es mi mejor amiga, mi alma gemela, la persona que me completa y eso no lo voy a cambiar por nada del mundo
-Es tú decisión- dijo la rubia.
-Mira entiendo la postura de Quinn, yo ahora tengo que volver a grabar la película y ver a su ex todos los días y no me hace nada de gracia así que entiendo lo de Sam a pesar de todo- le explicó Rachel.
-Vale vale- aceptó Kitty -solo que no quiero que a nosotras nos afecte el hecho de que yo esté con Sam.
-Tranquila Kitty, eso no nos va a afectar, somos amigas pase lo que pase- le prometió la morena.
-Me alegra oírlo- dijo Kitty ya más tranquila -y ahora qué te parece si me enseñas alguna foto de ese paraíso en el que dice que has estado.
Rachel sacó su móvil y le enseñó las fotos del viaje y le contó lo maravilloso que había sido todo. Kitty le contó que estaba buscando nuevos trabajos y alguna que otra cosa sobre Sam. La morena regresó aquella tarde a su casa cansada porque no había parado en dos días y además por fin asimilando el hecho de que Kitty y Sam estuvieran juntos y ella no se hubiera enterado antes. Llegó a casa y Quinn estaba leyendo algo en el sofá así que se acercó a dejarle un profundo beso de saludo y fue a la cocina a por un poco de agua.
-¿Qué tal tu comida con Kitty?- preguntó la rubia desde el sofá.
-Bien bien- respondió Rachel algo dudosa.
-¿Ha pasado algo?- preguntó Quinn que la conocía demasiado bien para identificar sus tonos.
-Lo cierto es que me ha contado algo que no esperaba- dijo Rachel sentándose junto a ella en el sofá.
-¿Puedo saberlo?- preguntó la rubia.
-Kitty está saliendo con Sam- confesó por fin Rachel.
-Vaya, eso no me lo esperaba- admitió Quinn.
-Lo mismo dije yo- le contó Rachel.
-¿Te ha molestado?- preguntó algo confusa Quinn por la actitud de su chica.
-¿Qué? Claro que no Quinn- dijo la morena a la defensiva -¿por qué piensas eso?
-No sé, es que estás rara, has respondido dudosa- dijo la rubia inocentemente.
-No veas cosas donde no las hay Quinn- advirtió Rachel elevando la voz.
-No estoy viendo nada Rachel, eres tú la que ha reaccionado a la defensiva- dijo Quinn defendiéndose.
-Porque tú me has preguntado si me molestaba eso- protestó Rachel.
-Ahora eres tú la que ve cosas donde no las hay- respondió la rubia.
-Claro para variar será mi culpa- dijo Rachel dolida.
-Perdón, no quería interrumpir… yo… volveré arriba- dijo Kurt cuando bajó las escaleras y las pilló en medio de aquella discusión.
-No te vayas Kurt- dijo Rachel -nosotras ya no tenemos nada más que hablar.
-Rach….
-¿Qué ha pasado?- preguntó el chico cuando estuvieron solos.
-Lo que siempre pasa Sam- respondió Quinn con un suspiro.
-¿Otra vez?- preguntó confuso su amigo.
-Es que Sam está saliendo con Kitty, la amiga de Rachel que salía en la serie- le contó la rubia.
-Sé quien es- dijo Kurt -¿y qué pasa porque esté con ella?
-No pasa nada, yo me alegro por ellos pero es que Rachel estaba rara y le he preguntado si estaba bien con ello y ahí ha empezado todo- le explicó la rubia.
-¿Le has preguntado porque de verdad le has visto rara o porque necesitabas asegurarte de que no le ha molestado que Sam estuviera con otra chica?- quiso saber su amigo.
-Claro que lo he hecho porque la veo rara- protestó Quinn.
-Pues entonces ve y habla en condiciones con ella- le aconsejó su amigo -dejaros de tonterías de una vez.
-Lo sé, ahora vengo- dijo la rubia.
Quinn se calmó un minuto antes de salir al patio trasero. Rachel estaba sentada en el porche mirando al horizonte así que se acercó a ella poco a poco aunque la chica no se había inmutado.
-Rach…
-No me apetece hablar Quinn- dijo la morena cortante.
-Entonces me vas a escuchar- dijo Quinn sentándose a su lado.
-Está bien- aceptó la morena resignada.
-No he visto cosas porque sé que no las hay- comenzó a decir la rubia después de ordenador las palabra en su cabeza -te he preguntado porque de verdad te he visto rara al pronunciar el nombre de Sam, sé que no sientes nada por él pero creo que hay algo que no me estás diciendo y por eso te ha apenado en parte que esté saliendo con Kitty a pesar de que se que te alegras por ella.
-Lo que me molestas es enterarme por Kitty y no por él porque ya no somos amigos- confesó por fin Rachel.
-Oh… eso- dijo la rubia.
-Sí, eso Quinn, como has dicho no siento nada por él- reafirmó la actriz.
-Lo sé- admitió la rubia sin saber que más decirle -yo… siento lo de Sam Rach… yo…
-Quinn no digas nada, acepté esta situación, te quiero a ti, no te cambiaría por nadie en el mundo de verdad- dijo la morena mirándola a los ojos.
-Te quiero Rach- dijo la rubia ya completamente rendida a ella.
-Y yo a ti amor- correspondió la morena dándole un beso.
-Kurt ven aquí, te conozco lo suficiente para saber que estás espiando- dijo Quinn riendo cuando se separaron.
-Que bonito, me alegra de que lo hayas arreglado- dijo el chico saliendo junto a ellas.
-Cotilla- le dijo la rubia.
-Si me dejáis quedarme en vuestra casa os aguantáis con las consecuencias- bromeó el chico.
Aquella noche estaban los tres tumbados en el salón, viendo un película de la televisión. Rachel descansaba en los brazos de Quinn, ya completamente reconciliadas cuando el diseñador pensativo calló en algo que ninguna había pensado.
-El estreno va a ser muy divertido- dijo de repente Kurt.
-¿Por qué?- preguntó curiosa Rachel.
-Porque vamos nosotras, Kurt con Blaine- dijo la rubia -Britt que traerá a Santana, Artie que está invitado por el director
-Una mini reunión del Glee Club- intervino Kurt.
-Algo así- dijo riendo Quinn.
-¿No te importa que venga Santana?- preguntó la morena rápidamente.
-Ya sabes que no Rach- respondió la rubia dulcemente.
-Parece que las cosas van bien por aquí- se burló el diseñador.
-Poco a poco y con educación y tiempo las amistades se pueden recuperar si se hacen las cosas bien- le recordó la rubia.
-Míranos a nosotras ¿no?- fue ahora Rachel la que bromeó.
-Míranos- dijo Quinn sonriendo antes de darle un dulce beso.
Nueeevo capítulo =D En el próximo será el estreno de la peli de Quinn y algunas conversaciones inesperadas van a ocurrir!
Volveré pronto! Lo prometo! Un saludo!
