Después de una semana más de promoción de Rachel de un lado a otro del país, con entrevistas en radio, televisión, actuaciones y demás compromisos por fin se encontraban las dos en Los Ángeles terminando su maleta para dirigirse al aeropuerto y mudarse por un tiempo a Chicago a grabar la nueva película. Les esperaban unos meses intensos por delante pero esperaban ser capaces de llevar todo aquello bien.
El primer día de grabación en Chicago fue algo incómodo en el momento en el que Emily apareció en el rodaje. Rachel y Quinn compartieron una mirada llena de dudas cuando la vieron pero no comentaron nada al respecto, sin embargo la chica no estaba tan dispuesto a mantener el silencio tanto como ellas. Solo aguantó tres días antes de encontrarse a solas con Quinn para decirlo lo que ya no podía contener más.
-Rachel y tú, pareja, quien lo iba a decir- atacó irónicamente la chica.
-Emily no empieces- advirtió Quinn.
-Yo no empiezo nada, lo hiciste tú cuando decidiste que podías usarme- le recordó la chica.
-No te usé Emily, me gustabas cuando estaba contigo- se defendió la rubia.
-Daba igual que te gustara, no era Rachel y eso ya había condenado nuestra relación- dijo de mala gana la morena.
-Mira siento no haber tenido mis sentimientos completamente claros cuando empezamos pero no quería usarte, te lo aseguro- dijo la rubia.
-Me alegro de que lo dejáramos porque sino estoy segura que me habrías puesto los cuernos con ella en este rodaje- atacó de nuevo la morena.
-No digas eso Ems- protestó Quinn.
-No me llames Ems, no tienes ya derecho a llamarme así- la retó la chica.
-¿Algún problema?- preguntó Rachel que acababa de aparecer al lado de Quinn.
-Vosotras- respondió la chica.
-Mira no quiero tener problemas en este rodaje así que mejor que no te acerques a nosotras- advirtió la morena- y ahora si nos disculpas nos vamos.
-Adiós- se despidió la rubia dejándose arrastrar por la mano de Rachel.
Quinn se dejó guiar por la mano de Rachel por todo el rodaje hasta que la morena la llevó al interior de su trailer para estar solas y así poder hablar tranquilamente con su chica después del incidente con su ex minutos antes.
-Gracias por venir al rescate- dijo la rubia dulcemente cuando entraron.
-De nada, he visto el odio con el que te miraba y no he podido quedarme a un lado- explicó la morena sentándose y arrastrándola sobre sus piernas.
-Tiene derecho a estar así supongo, le hice mucho daño- admitió la rubia algo confusa agachando la cabeza avergonzada.
-¿Estás bien?- preguntó Rachel levantando su barbilla para mirarla.
-Me siento mal por haberlo usado como ella dice, no quise hacerle daño, tendría que haber intentando aclararme antes de estar con ella- confesó Quinn- sabes que no soy así, no me gusta llevarme mal ni pelearme con la gente.
-Lo sé amor- dijo Rachel acariciando su mejilla dulcemente- todos cometemos errores y sé que tú no querías hacerle daño pero tienes que dejarlo pasar, ella no quiere estar en tu vida y sinceramente yo tampoco la quiero en la nuestra.
-Está bien- aceptó Quinn- intentaré no tener más problemas con ella en el rodaje.
-Así me gusta- dijo la morena sonriendo- y ahora anímate y vamos a cenar juntas.
-No sé si me apetece Rach… no estoy muy de humor- admitió la rubia.
-No seas tonta amor, vamos las dos solas a cenar, te despejarás y hará que no pienses más en eso- prometió Rachel.
-Pero…
-Déjame mimarte- pidió la morena.
-Está bien- aceptó por fin Quinn sonriendo.
Aquella noche Rachel consiguió su objetivo y distrajo a Quinn lo suficiente para que se le olvidara todo lo sucedido, no era difícil, la rubia estaba completamente enamorada de su chica y centrarse en ella podía hacer que se le olvidara el resto del mundo. El rodaje continuó durante un par de días más antes de que la morena muy a su pesar tuviera que volver a sus compromisos laborales en lo que a su carrera musical respectaba. Su disco por fin salía completo y tenía que ir a la primera de firma de discos de su vida en Nueva York, además de una serie de entrevistas y programas de televisión que haría mientras estuviera en la ciudad. Rachel estaba terminando de recoger sus cosas cuando Quinn corrió a abrazarla por detrás dulcemente.
-No me eches mucho de menos este fin de semana- dijo la morena dulcemente cuando la sintió.
-De hecho este fin de semana voy a estar entretenida- le contó la rubia cuando se giró para mirarla.
-¿Y eso?- preguntó la morena curiosa.
-Mercedes me ha llamado porque mañana da un concierto aquí- respondió su chica.
-¿Vas a ir?- preguntó Rachel.
-Por supuesto- afirmó la actriz.
-En tal caso pásalo muy bien y disfruta del tiempo sin mí- dijo Rachel sonriendo y dandole un tierno beso.
-Aún así te echaré de menos- admitió Quinn.
-Y yo a ti- dijo la morena- pero ahora tengo que irme o llegaré tarde.
Rachel se hizo de toda la fuerza de voluntad que pudo para salir de allí y no tirar a su chica sobre la cama y despedirse como debía. A Quinn le partía el corazón no estar junto a su chica para aquel acontecimiento pero ella sí debía rodar mientras que Rachel estuviera fuera porque así lo había establecido el estudio para no tener que perder días de rodaje. La rubia hizo lo que mejor hacía para distraerse, trabajar mucho, estudiar el guión y por fin el sábado por la noche cuando tenía libre, ir al concierto de Mercedes y esperarla a la salida para irse a cenar junto a ella. Su amiga la recibió con un gran abrazo nada más verla, llevaban tiempo sin verse por los compromisos laborales de ambas. Fueron a cenar a un restaurante mientras se ponían al días de su vida acompañadas por una copa de vino. La rubia estaba pasándoselo realmente bien pero había un tema que necesitaba solucionar desde hace tiempo así que cuando se quedaron en silencio degustando sus platos Quinn decidió que era el momento.
-Rachel no se habla con Sam- soltó por fin la rubia.
-¿Por qué?- preguntó curiosa su amiga.
-Por mi culpa- respondió la chica -tuve más de un ataque de celos y al final provocó que se alejaran para que Rachel y yo no tuviéramos problemas.
-Es lógico, lo entiendo- dijo su amiga comprensivamente.
-Ya pero… es que, ya sabes- dijo la rubia dudosa.
-¿Por qué presiento que te pasa algo más?- preguntó riendo Mercedes antes de dar un sorbo a su copa de vino.
-Creo que fue un error, Rachel y Sam son mejores amigos, sí cometieron un error y se acostaron- vio la mirada de Mercedes y se corrigió -sí durante mucho tiempo lo sé Mercedes.
-Sinceramente, me sorprendió que le perdonaras eso- dijo su amiga.
-El amor está por encima de eso, Rachel y yo hemos pasado por muchas cosas y yo también me acosté con gente cuando no estaba con ella- le dijo la rubia- evidentemente me molestó más el hecho de que fuera Sam pero al final del día lo que me importa es que me eligió a mí.
-Ya pero…- intentó protestar la chica.
-Tú también has estado con otra gente- le recordó Quinn- sabías el día que dejaste a Sam que esto podía pasar, que podía estar con cualquier modelo y enamorarse.
-Lo sé pero es que fue con Rachel- le recordó la cantante.
-Pero ahora no es Rachel, ahora está con Kitty y es serio, lo sé de primera mano- dijo siendo dura la rubia- ¿la odiarás a ella por eso?
-No, si Sam la ha elegido a ella yo no tengo nada que decir, hace mucho que no estoy con él y es mayor para tomar sus decisiones, son muchos años y ha superado lo nuestro- dijo la cantante.
-Entonces ¿por qué no eres capaz de perdonar a Rachel pero sí a él?- preguntó la rubia confusa.
-La estás defendiendo porque es tu chica- protestó Mercedes.
-No es solo eso, yo también he estado mucho tiempo enfadada con los dos pero he entendido muchas cosas desde entonces- dijo la rubia.
-¿Cómo qué?- preguntó curiosa la cantante.
-El otro día hablé con Sam y Rachel no sabe nada- le contó a la cantante.
-¿Por qué hablaste con él?- preguntó confusa Mercedes.
-Evito que Rachel y yo nos pelearemos mintiendo por mí- explicó la actriz.
-Sam siempre ha sido muy bueno- le recordó la cantante.
-Lo es, eso no puedo negarlo-admitió la rubia suspirando -me di cuenta de que es su mejor amiga y lo único que quiere es que ella sea feliz y no me odia por alejarle a su mejor amiga, lo cual es realmente sorprendente.
-Bastante...
-Quiero decir que sé que toda situación es complicada pero no quiero que esto siga así Mercedes, todas estas peleas y tensiones sin sentido son muy cansinas- dijo la rubia.
-Lo sé Quinn, creéme, pero hay muchas cosas que…
-No te pido que les perdones ni mucho menos- dijo rápidamente la rubia- solo que lo pienses.
-No necesito pensarlo- dijo la cantante.
-Venga ya Mercedes- protestó Quinn.
-No es lo que crees- dijo rápidamente la morena.
-¿Entonces?- preguntó la actriz confusa.
-Sam y Rachel vinieron a hablar conmigo como ya sabrás- dijo la chica y Quinn asintió con la cabeza- fue muy valiente lo que hicieron y he pensado en eso durante mucho tiempo, lo que me has dicho solo ha confirmado lo que ya pensaba.
-¿Qué es?- preguntó la rubia sin terminar de entender aquello.
-Que todos ahora os lleváis bien y salís juntos, y vivís a unas manzanas de distancia... todos habéis hecho las paces incluida tú con Santana y Sam cosa que era impensable hace años- dijo con cierto tono de burla en su voz -y yo no quiero ser menos, Sam ha rehecho su vida con Kitty y yo lo acepto, le dejé ir y pagué las consecuencias, de hecho yo también estoy conociendo a alguien así que no quiero seguir alejada de vosotros chicos.
-No sabes cuanto me alegro oír eso- dijo la rubia lanzándose a dar un gran abrazo.
-Así que supongo que poco a poco- dijo la cantante.
-Me parece tan bien, estoy feliz- admitió Quinn sonriendo- pero antes quiero saber más sobre eso de que estás con alguien.
La rubia pasó el resto de la noche mucho más relajada, sintiendo que se había quitado un peso de encima y sobre todo sintiendo que todo parecía ir mucho mejor de lo que cualquiera podía esperar, por fin su vida estaba más que equilibrada en todos los sentidos. No podía esperar a la llegada de Rachel de nuevo. Hablaba con ella cada vez que ambas conseguían un minuto libre con sus teléfonos, ya fuera mediante mensajes o una pequeña llamada. Pero mientras tenía que seguir con sus rodajes y lo peor de todo no era rodar sin Rachel, cosa que ya se le hacía rara en esa película, la peor parte era que aún le quedaba un encuentro con Emily que no deseaba.
-Que raro es verte sin tu llavero cascarrabias pegado a ti- soltó Emily cuando vio a Quinn sentada sola en el rodaje.
-Emily otra vez no- advirtió Quinn- y no se te ocurra volver a llamar a Rachel así en mi presencia.
-Me lo pensaré- dijo desafiante Emily.
-Mira Rachel y yo no nos hemos acercado a ti, no te hemos hablado ni hemos hablado sobre ti al resto, así que ¿por qué no haces lo mismo?- sugirió Quinn.
-Claro, haré lo mismo mientras me restregáis vuestro amor todo el día- protestó la morena.
-Emily esto no puede seguir así, nos queda aún un largo rodaje por delante- le recordó Quinn- no quiero estar peleando cada cinco minutos.
-¿Quién ha dicho que yo quiera pelear?- preguntó Ems.
-Tu actitud, tus ataques, tu forma de hablarme- respondió Quinn- parece que quieres hacernos daño.
-No quiero hacerte daño a ti- la corrigió Emily.
-¿Entonces? ¿Solo quieres joder a Rachel por algo que yo hice?- preguntó ahora la rubia.
-Quiero sacarla de quicio, que explote, ver a quien defenderías si pierde los papeles y nos peleamos- admitió la morena mucho más tranquila sentada frente a ella.
-¿A quién defendería?- preguntó confusa Quinn- espera, espera, todo esto…¿aún te gusto?
-¿Cómo no ibas a gustarme?- dijo la chica encogiéndose de hombros- me conquistaste, hiciste que me enamorara, eres la persona más dulce del universo, atenta, divertida, conseguiste que me enamorara de ti y eso que ahora sé que no lo estabas dando todo por nosotras.
-Emily... yo estoy completamente enamorada de Rachel- dijo la rubia todo lo suave que pudo- siento mucho lo que pasó entre nosotras, que lo hayas pasado mal por mi culpa, pero no puedo cambiar mis sentimientos.
-Ya veo- dijo la chica.
-Solo quiero que podamos trabajar sin problemas, nosotras por nuestro lado y tú por el tuyo o llevarnos bien si quieres- sugirió Quinn.
-No quiero tener que aguantar todo vuestro amor por mí cara- protestó la chica.
-Te recuerdo que Rachel y yo no somos de mostrar muestras de amor en público en numerosas ocasiones- le recordó Quinn.
-Quinn a grabar- gritó una voz a lo lejos.
-Tengo que irme- dijo la rubia- Rachel vuelve mañana, no quiero problemas Emily, nosotras sabremos comportarnos, espero que tú también.
La rubia cogió su móvil y se levantó para volver al rodaje, no podía hacer más, ya le había pedido perdón a Emily en varias ocasiones. Ella estaba enamorada de Rachel y no podía ni quería cambiarlo así que la única solución era que intentaran ser adultos y pasar aquellos días de rodaje sin muchos más problemas. El día siguiente se hizo eterno contando las horas para que su querida Rachel volviera ella. Cuando llegó al hotel por la noche y la luz de la habitación estaba encendida corrió hasta que la encontró para darle un gran beso de bienvenida, para compensar todos aquellos besos perdidos aquellos días. Rachel estaba cansada después de tanta promoción y trabajo pero estaba tan ilusionada que no podía para de contarle a Quinn todo lo que había pasado con gran detalle. La rubia la escuchaba atenta, aunque fue inevitable pensar que le habría gustado estar ahí para ella, detalle que Rachel no tardó en notar en su cara.
-¿Estás bien? Si estás cansada puedo dejar de hablar y nos vamos a dormir- dijo algo nerviosa.
-Estoy bien no te preocupes- dijo la rubia- me gusta verte tan emocionada.
-Pero sé que te pasa algo Quinn- protestó Rachel.
-Es solo que… me habría gustado estar a tu lado amor- confesó la rubia.
-Lo has estado- dijo la morena viendo la cara de confusión de Quinn- quiero decir no físicamente pero siempre estás conmigo, la mayoría de canciones de este disco son para ti o hablan de ti así que has estado conmigo todo el rato y créeme a mí también me habría encantado que estuvieras a mi lado además físicamente.
-No sabes lo que te quiero Rachel Berry- dijo antes de darle un profundo beso.
-Y yo a ti- dijo sonriendo.
-Me encanta el disco y me encanta saber que esas canciones de amor incondicional y demás son por mí- admitió Quinn.
-Mi amor incondicional no podría ser para nadie más- dijo Rachel antes de darle otro beso y tumbarla sobre la cama.
El rodaje continuaba día tras día y Quinn se enamoraba más aún de su chica cuanto más tiempo pasaba junto a ella. El rodaje de la primera película había sido su reencuentro y había sido tenso y con muchas emociones encontradas por lo que la experiencia a pesar de ser genial tenía un toque extraño pero ahora que estaban juntas era una sensación completamente diferente, lo disfrutaba mucho más y trabajar junto a Rachel siempre la hacía esforzarse más aún para impresionarla. Estaban en uno de los descansos para comer del rodaje cuando fueron al trailer de Quinn para coger sus cosas antes de ir a comer. A la rubia llevaba rondándole la cabeza algo un par de días así que quiso hablar con su chica para despejarse.
-¿Podemos hablar un momento?- pidió la rubia sentándose un momento.
-Claro, ¿qué pasa?- preguntó Rachel dejando las cosas y sentándose junto a ella.
-Es sobre Sam- respondió agachando la cabeza la rubia.
-Oh dios- dijo la morena imaginando lo que se le venía encima otra vez- no hecho nada, no hemos hablado…
-Espera, no es lo que crees- dijo rápidamente Quinn.
-¿Qué pasa?- preguntó extrañada la cantante.
-Es tu amigo- dijo Quinn como si fuera obvio.
-Sí, bueno lo era- admitió Rachel completamente confusa.
-Y… creo que no es justo que no os habléis por mi culpa- dijo por fin la rubia.
-¿En serio?- preguntó Rachel sin creerse lo que estaba oyendo algo confusa.
-Sé que me quieres y que no vas a hacer nada con él porque confío plenamente en ti- dijo Quinn lo más segura de sí misma que pudo cogiendo su mano -quiero decir, no voy a ser su amiga porque aún cuando le vea la cara es probable que piense en que se acostó contigo alguna vez pero no puedo impedir que salgas a tomarte un café con tu mejor amigo.
-¿De verdad?- preguntó Rachel que aún no asimilaba todo aquello -porque no quiero hacer algo con lo que no estés cómoda o vaya a hacerte sentirte mal.
-No lo traigas mucho a casa cuando esté yo porque no estamos ahí ni mucho menos- dijo Quinn riendo un poco -pero él me pidió disculpas y aceptó alejarse de ti hace meses y tú has hecho todo eso también por mí y creo que te mereces tener a un amigo a tu lado.
-Gracias Quinn, significa mucho para mí- dijo la morena dándole un gran abrazo.
-No puedo seguir impidiéndote que pases tiempo con tus amigos- dijo la rubia dulcemente.
Rachel aún estaba asimilando lo que su chica le había dicho, era lo que menos se esperaba oír en mucho tiempo salir de sus labios. La rubia dejó un tierno beso en los labios de Rachel que estaba completamente perdida en su mirada antes de levantarse y arrastrarla al exterior, al fin y al cabo su conversación había ocupado parte de la hora de la comida y necesitaban coger algo para tener fuerzas para el resto del día de rodaje.
-Quinn- la llamó la morena antes de salir de aquel trailer junto a ella.
-¿Sí?- preguntó su novia.
-¿A qué se debe esta cambio de actitud?- preguntó Rachel, aquello le había pillado por sorpresa.
-Digamos solo que me he dado cuenta de qué no era justo que siguierais así por mí- dijo la chica.
-¿No tiene nada que ver con el hecho de que ahora Sam tiene novia?- preguntó algo extrañada.
-No digo que no influya- dijo siendo sincera- pero no ha sido el factor más valorado para tomar esta decisión.
-¿Y cuál ha sido?- preguntó curiosa.
-No seas tan cotilla- dijo Quinn riendo dándole otro beso antes de irse y esperar que la siguiera.
Nuevo capítulo =D
Me está encantando escribir esta historia... estoy ya escribiendo el próximo capítulo! Espero tenerlo mañana y creo que les encantará =D
Un saludo!
