rodaje seguía intenso como hasta el momento. Lo cierto era que la vida en Chicago era bastante buena, siempre aprovechaban sus horas libres para ir a ver la ciudad, pasear o cenar juntas, eso si no estaban realmente cansadas y terminaban por quedarse completamente dormidas antes de ni siquiera poder pensar en que hacer esa noche. Como Emily había dicho y ellas también se habían mantenido alejadas unas de otras para evitar los posibles conflictos. Lo cierto era que todo parecía ir bastante bien entre Rachel y Quinn que volvían a estar acostumbradas a estar juntas a diario. Todos en el rodaje adoraban sus escenas juntas porque eran capaces de pasar de la máxima concentración mientras la cámara estaba encendida a ser totalmente bromistas y divertidas cuando estaban descansando. Varios actores nuevos de su edad se habían incorporado a la película lo que además les dio nuevas opciones de salir y entrar por las noches mientras estaban en la ciudad.

Además la cercanía relativa de la ciudad con Los Ángeles les permitió ir en los fines de semanas libres a ver a Santana y Britt en la gran ciudad. Aquel ritmo era duro, más si se sumaban las idas y venidas de Rachel cada vez que tenía que hacer alguna promoción relativa a su disco pero no se quejaban, adoraban trabajar juntas y adoraban aquella película por todo lo que significaba para ellas así que se mantenían en pie. En su ausencia Quinn se había refugiado en sus compañeros y en el trabajo, lo que incluía, lo quisieran o no a Emily por ahí cerca. La rubia estaba sentada en su silla, esperando que Rachel terminara de rodar, cuando Emily apareció a su lado algo nerviosa.

-Quinn- la llamó la chica.

-Dime- dijo Quinn amablemente.

-Hay unos problemas con los horarios ¿te importa venir y lo arreglamos?- pidió la chica.

-Voy- asintió la rubia.

Guardó su móvil y le dijo a uno de los chicos que si Rachel la buscaba le dijera que estaba con unos asuntos. Siguió a Emily y se sentó con ella en una de las mesas cercanas. La morena sacó unos papeles con los horarios y planes de rodaje y empezó a explicarle a Quinn lo que había ocurrido para solucionarlo y no ocasionar problemas. La rubia no puso oposición alguna a los cambios, lo que facilitó todo el trabajo muchísimo. Quince minutos después todo parecía solucionado.

-Listo- dijo Emily guardando los papeles.

-Perfecto, me alegra que no haya problemas- respondió la rubia sonriente.

-Gracias Quinn, es agradable poder hablar contigo así- dijo la chica algo tímida.

-Lo mismo digo- dijo Quinn antes de decir algo que rondaba su mente-Ems.

-¿Sí?- preguntó la chica terminando de recoger.

-Si necesitas algo puedes contar conmigo, ya lo sabes, a pesar de todo- dijo la rubia.

-Gracias- respondió Emily dulcemente.

Quinn no podía evitarlo, estaba en su naturaleza no tener conflictos y se sentía mal por como había quedado todo con Emily porque sabía que era su culpa haberle roto el corazón. Se despidió de la chica y volvió a su sitio donde le dijeron que Rachel ya había terminado de grabar por lo que fue a su trailer para ver si la encontraba.

-Hola- saludó a su chica con un beso.

-¿Dónde andabas?- preguntó Rachel- me han dicho que estabas liada, creía que habías terminado de grabar hoy.

-Había terminado- respondió Quinn- pero me necesitaban para una cosas de horarios, ha habido unos cambios por problemas.

-¿Muchos?- preguntó la morena.

-Un poco- dijo la rubia buscando algo en su bolso- creo que Emily me ha dado un copia, espera.

-¿Emily?- preguntó la morena que había reaccionado inmediatamente a ese nombre.

-Sí, es la que se encarga de estas cosas- le recordó Quinn.

-¿No hay nadie más?- preguntó algo molesta la morena.

-Rachel, no empieces- le pidió la rubia.

-Pero es que…

-No Rachel- interrumpió Quinn antes de que hablara la morena- estamos trabajando ¿recuerdas?

Rachel se molestó por la actitud de su novia pero no protestó más, sabía que si lo hacía aquello se les podía ir de las manos delante del resto de sus compañeros. Decidió dejar pasar el tema y centrarse en seguir grabando después de comer aunque el tema volvió a ella cuando antes de irse aquella noche rumbo al hotel se cruzaron con Emily y Quinn la saludó pero la rubia no dio opción a Rachel ni a protestar.

El rodaje seguía y para su mala suerte después de un par de semanas más en Chicago la productora había decidido que era el momento de cambiar la localización para rodar otro tipo de escenas. Esta vez el nuevo destino no sería Canadá sino Nueva Zelanda, al parecer el bosque y el gran lago eran perfectos para ellos. No solo el hecho de que se tenían que ir al otro lado del mundo durante más de un mes las molestaba, no verían a sus amigos o a Beth tampoco en ese tiempo sino que Nueva Zelanda no era precisamente tan divertida como Chicago y que probablemente esos días allí se les iban a hacer más eternos de los esperado.

-Vamos anímate no puede ser tan malo- dijo la morena intentando levantar el ánimo de su chica el día antes de despegar.

-Está muy lejos y hace frío y vamos a mitad de la nada- protestó de nuevo enterrando su cabeza en la almohada.

-Pero yo voy a estar contigo- le recordó Rachel.

-¿No vas a abandonarme para ir a hacer promoción?- preguntó algo triste.

-No tengo promoción próximamente y si tuviera que venir haré todo lo posible porque tú también vengas conmigo- dijo dulcemente la morena- aunque te advierto que solo va a hacer que estés más cansada.

-Pero no estaré sola y abandonada en Nueva Zelanda- le recordó Quinn.

-Siempre puedes salir con el resto de los chicos, son geniales- dijo la morena.

-Lo sé, lo sé, me caen genial- admitió la rubia.

-O puedes quedar con Emily- dijo la morena con algo de malicia esperando la reacción de su chica.

-Rachel- le regañó Quinn lanzando un cojín contra la morena.

-Era broma, era broma- dijo Rachel riendo intentando arreglarlo.

-No empecemos con ese tema ¿vale? - le recordó la rubia.

-Tienes que terminar la maleta amor- le recordó la morena dulcemente cambiando de tema de nuevo.

-No quiero- protestó de nuevo.

-Está bien, quédate ahí protestando, ya te la hago yo- dijo Rachel volviendo al armario para coger las cosas de su chica- pero no te pienso llevar arrastrando al avión así que hazte a la idea.

Quinn volvió a entrar la cabeza en la almohada y dejó que Rachel le hiciera la maleta y después acudiera a tumbarse junto a ella a mimarla. Rachel no tuvo que arrastrarla al avión a la mañana siguiente porque tenía demasiado sueño como para ni siquiera protestar. La llegada a la gran isla fue bien, aunque hacía bastante frío. Quinn tenía que reconocer que aquello tenía encanto, su hotel era de madera, bastante curioso en mitad de las montañas y el lago nevadas. Rachel se acercó a Quinn y la abrazó por detrás dulcemente mientras la rubia contemplaba el paisaje.

-Tengo que reconocer que es una de las cosas más bonitas que he visto- admitió la rubia.

-Y ayer no parabas de protestar- se burló Rachel dejando un tierno beso en su hombro.

-Entiende que es bonito pero Chicago es mucho Chicago- dijo riendo la rubia.

-Lo sé, me gustaba mucho la ciudad- reconoció Rachel.

-Es una ciudad en la que podría vivir- dijo casi sin pensar Quinn.

-¿Hay algo que no sé?- preguntó la morena poniéndose delante- ¿estamos pensando en mudarnos?

-No no- negó rápidamente Quinn- ya sabes que adoro Los Ángeles y sobre todo adoro Nueva York, igual que tú, me encantaría vivir en una de las dos, pero no sabemos que nos va a deparar el futuro quizás nos lleve a Chicago.

-Quien sabe- admitió la morena- mientras estés tú como si volvemos a Lima.

-No te pases- dijo riendo la rubia- adoro a mi madre pero no podría volver a vivir allí.

-Yo tampoco- dijo Rachel.

-Deberíamos intentar dormir para coger el ritmo a este horario- sugirió la rubia.

-Tienes razón- aceptó la morena- pero antes ven.

Rachel le dio el mayor beso de buenas noches que podía antes de llevarla a la cama e intentar dormir. A pesar del frío exterior su habitación estaba realmente caliente por lo que no fue raro que ante lo gusto que estaban cayeran dormidas rápidamente. Al contrario que en Chicago el rodaje se les estaba haciendo más duro, no solo por el hecho de la ciudad y de no disfrutarla como allí, sino por el tiempo. Rodar en exteriores con tanto frío era realmente fastidioso, en cuanto cortaban las escenas se echaban encima una manta o si tenían un descanso huían a su caravana. Rachel no tuvo que hacer nada de promoción de su disco durante el tiempo allí lo que al menos le permitió descansar de aviones y centrarse completamente en grabar la película. Un día Rachel terminó de rodar y fue a buscar a su chica para ir a comer pero no la veía, cuando preguntó por ella le dijeron que estaba con Emily, lo que la hizo enfurecer casi al instante. Fue en su búsqueda y la encontró envuelta en una manta, hablando con Emily y sonriendo. Intentó tranquilizarse pero no podría contenerse así que no se acercó, simplemente decidió llamar a su chica desde un par de metros de distancia.

-Quinn- la llamó Rachel que vio como se daba la vuelta para mirarla.

-Un momento Rach- le dijo la chica sonriente mientras volvía a decirle algo a Emily.

-Quinn- la llamó Rachel de nuevo al minuto completamente impaciente.

-Un segundo- repitió de nuevo Quinn que estaba terminando de explicarle una cosa a la morena.

-¿Puedo saber que pasa?- preguntó Rachel que finalmente había decidido acercarse hasta ellas claramente enfadada y de brazos cruzados.

-Solo hablábamos- respondió la rubia que sabía por la cara de su chica lo que pasaba.

-¿Sobre?- preguntó desafiante mirando a Emily.

-Rach no hagas esto- le pidió la rubia agarrando su brazo.

-Mejor os dejo solas- dijo Emily girándose y marchándose en la dirección opuesta a ellas.

-¿Se puede saber de que iba eso?- preguntó la morena mirando a su novia ahora que estaban solas.

-Rachel no montes un numerito aquí delante por una tontería- advirtió la rubia que había notado como el tono de voz de su novia había subido levemente.

-A mi no me parece una tontería- protestó la actriz.

-Quinn- la llamó el director.

-Tengo que grabar, luego nos vemos- dijo la rubia yéndose sin darle ni un beso a Rachel.

Quinn estaba molesta por la actitud de Rachel, así que decidió dejarla e irse a grabar, lo mejor en ese momento era que los ánimos se enfriaran un poco antes de tener aquella conversación. Era de esos pocos días que Rachel terminaba de grabar antes que Quinn y en lugar de esperarla se marchó al hotel, necesitaba dejar de verle la cara a Emily yendo de un lado a otro del rodaje para tranquilizarse. La rubia vio en su móvil cuando terminó de grabar un mensaje de su chica diciendo que se había ido porque estaba cansada pero Quinn la conocía demasiado bien y sabía que era por el incidente de esa mañana. Recogió sus cosas y se dirigió de regreso al hotel sabiendo lo que le esperaba. Entró en la habitación y vio a Rachel tumbada, así que se acercó a ella para darle un beso e intentar portarse lo más normal posible.

-¿Qué tal el rodaje?- le preguntó la rubia.

-Bien, se ha acabado rápido- respondió Rachel brevemente.

-El mío ha sido intenso- dijo Quinn intentando hablar normalmente.

-¿Podemos hablar ya o ahora tampoco puedo?- dijo la morena ya cansada de fingir estar normal con su chica.

-Calma ese humor Rachel- advirtió la rubia cuando notó ese tono de enfado en su voz.

-Estoy completamente calmada- protestó Rachel más molesta.

-Y yo soy morena- ironizó Quinn poniéndose frente a ella.

-¿Por qué estabas hablando con Emily?- preguntó Rachel seriamente siendo directa.

-Cosas suyas, necesitaba ayuda con un problema- respondió Quinn como si fuera lo más normal del mundo.

-¿Desde cuando te pide ayuda?- preguntó Rachel desafiante aguantando su mirada.

-Desde que le dije que podía contar conmigo si lo necesitaba- respondió Quinn que iba a decir ahora toda la verdad porque estaba cansada de aquello.

-¿Y eso cuando fue?- preguntó una vez más la morena cada vez más molesta.

-¿En serio me estas haciendo este interrogatorio?- dijo la rubia que ahora era la que estaba enfadada por toda aquella situación.

-Es que no se porque después de las peleas de hace unas semanas ahora sois todo risas- le recordó su novia.

-No exageres Rachel ha sido una conversación- se defendió Quinn quitándole importancia.

-Una conversación después de que te ofrecieras a ayudarla sin motivo- atacó Rachel andando por la habitación para desahogarse.

-¿Sabes que?- preguntó Quinn que no dio tiempo a Rachel a contestar antes de seguir hablando -estoy harta de esto y de tu doble rasero.

-Pero si yo no...

-No, no tengas el valor de protestarme- la interrumpió de nuevo Quinn antes de que su novia protestara -tuve que aguantar durante meses tu maldita relación de amistad con Sam porque según tu era tu mejor amigo

-Deje de hablarle- gritó la morena intentando defenderse.

-Solo porque empezaste a ver que no podías mantener mas esa situación conmigo en el mapa- dijo Quinn soltando por fin todo lo que pensaba de aquel asunto.

-Lo hice por ti, porque me lo pediste y yo ahora te pido que no lo hagas con Emily- dijo Rachel devolviéndole el golpe.

-No hago nada con Emily Rachel, no entiendes nada- dijo Quinn que empezaba a desesperarse.

-Si que lo entiendo- protestó Rachel.

-No, no lo entiendes porque vives en tu maldito mundo egoísta- gritó Quinn sin poder contenerse más.

-Cuidado con lo que dices- la retó Rachel que no era consciente del territorio en el que se estaban metiendo con esa discusión.

-Dejaste de hablar con Sam y desde entonces por una cosa y otra, tú y tus amigos me habéis hecho sentir culpable por ello cada día- soltó la rubia.

-Hace unas semanas todo te parecía bien con Sam ¿y ahora me dices todo esto?- preguntó Rachel sin entender nada.

-Y al final lo he aceptado porque te quiero y porque estoy cansada del tema pero no quiero a Sam en nuestra vida Rachel, lo siento pero no y lo hago por ti y me aguanto a pesar de todo y ahora tu, vas a venir a decirme a mi que no me hable con Emily?- preguntó Quinn más que molesta, soltando toda la rabia que tenía en su interior por aquel tema.

-Pues por tu razonamiento yo no quiero a Emily en nuestra vida- dijo Rachel llevando todo aquel asunto a su terreno para ganar la batalla.

-Lo mío con Emily no es ni de cerca parecido a lo tuyo con Sam- dijo la rubia.

-¿Por qué?- preguntó Rachel confusa.

-Porque yo estuve con Emily unos meses y tú con Sam dos años Rachel- gritó Quinn desesperada- y era Sam, nuestro amigo, tú mejor amigo y pretendías que lo viera a diario cuando intentaba rehacer mi vida contigo, me dejaste sola más de una vez porque habías quedado con él… ¿cómo crees que me sentía?

-¿No confiabas en mí?- esa vez la pregunta no fue con enfado sino con tristeza en su voz.

-Confiaba pero era muy difícil sabiendo lo que sabía y después de todo nuestra historia- se defendió Quinn- yo no he vuelto a ver a Emily hasta ahora por trabajo, no he intentando que tú seas su amiga ni te he dejado de lado ni un minuto por ella.

-Pero está en tu vida- protestó Rachel.

-Está ahora porque estamos trabajando y lo mínimo que puedo hacer es tener una relación cordial con ella- se justificó Quinn- llevo contigo más de dos años y no he hablando con ella en todo ese tiempo pero ahora estamos viéndonos a diario por la película Rachel.

-Me da igual- dijo infantilmente Rachel- no me gusta, no quiero que esté, no quiero tener que verla.

-Entonces ahora eres tú la que no confía en mí… Estoy cansada de esto Rachel- dijo la rubia dejándose caer en el sofá- Lo he hecho todo por ti, he cedido mi orgullo y todo por ti y no voy a hacerlo mas, es hora de que tu tambien pongas de tu parte en todo esto y dejes de ser la pobrecita en la relación- dijo Quinn dando un ultimátum a todo aquello.

-¿Qué yo no pongo de mi parte?- pregunto Rachel sin creérselo- tienes que estar de broma, te recuerdo que estuve ahí después de todo lo de Emily, día a día. Te recuerdo que que…

-Te recuerdo que tu te marchaste- atacó Quinn molesta interrumpiendo a Rachel.

-Te has pasado, acordamos que ese tema se acabo- dijo Rachel tras un duelo de miradas y un largo minuto de silencio.

-También se había acabado el tema de Emily o Sam y míranos- dijo Quinn en tono de burla y enfado hacia su chica.

-Esto me parece increíble- dijo Rachel sin creérselo aún- no quiero seguir escuchando tonterías.

-Será mejor que hoy duermas en el sofá entonces- dijo Quinn retándola.

-Mejor- dijo una orgullosa Rachel cogiendo su almohada yendo hacia el sofá.

Aquella pelea había sido una de las más grandes, sino la mayor que habían tenido desde que estaban juntas. Todo había empezado por los celos de Rachel hacía Emily, celos que Quinn había tenido hacia Sam pero los había sabido contener y aguantar durante meses, cosa que Rachel no había sido capaz ni aguantar tres días. Esa noche Rachel durmió en el sofá pero no fue la única, su tensión seguía presente y ninguna de las dos parecía querer solucionar esa pelea en los días siguientes. Una de las noches que estaban cenando con sus compañeros de reparto Jake decidió resolver una duda que le invadía por dentro.

-Rachel, Quinn, ¿nos llevamos bien verdad?- preguntó el chico.

-Claro- respondió la rubia sonriente.

-Pues tengo que haceros una pregunta me intriga- dijo Jake.

-Adelante- dijo Rachel después de compartir una mirada de duda con su chica que asintió con la cabeza.

-¿Es verdad que os conocías de antes de la película?- preguntó curioso ante la atenta mirada del resto de sus compañeros.

-Lo es- afirmó la rubia- de hecho nos conocemos desde el instituto como decía aquel artículo.

-Vaya, media vida juntas- dijo una de las actrices.

-Venga admitirlo, ¿quién recomendó a quién para la película?- preguntó riendo Jake.

-Lo cierto es que ninguna supo que la otra estaba en la película hasta que nos vimos en la primera reunión- dijo la morena seria.

-No me lo creo- dijo una de las chicas.

-De verdad, ni siquiera nos hablábamos en esa época- recordó la rubia retándo con la mirada a Rachel.

-¿No os hablabais?- preguntó curioso Jake.

-Lo habíamos dejado unos años antes- dijo Rachel sin dar mucho más detalle

-Tu lo dejaste porque te fuiste- atacó Quinn dolida delante de todos.

-Digamos que nuestra historia es complicada- dijo Rachel que no quería montar un numero allí delante.

-Y tanto- dijo riendo una de las chicas- pero ahora estamos aquí, es lo que cuenta.

-Hacéis muy buena pareja- dijo Jake.

Rachel y Quinn compartieron una mirada llena de dudas, desde su pelea las cosas no iban bien entre ellas, lo rodajes eran tensos, llevaban días que no dormían en la misma cama, la primera que llegaba se quedaba con la cama. Lo poco que hablaban terminaban peleadas de nuevo porque estaban dolidas y ninguna quería ceder y tampoco ayudaba el hecho de que la rubia siguiera hablando con Emily en el rodaje. La rubia le estaba ayudando con un asunto personal y además de paso se lo estaba haciendo pasar mal a Rachel, estaba realmente enfadada con ella por su actitud así que todo lo que le fastidiara le hacía feliz.

Los días se iban sucediendo uno tras otro y lo cierto era que cada vez pasaban también más tiempo con sus compañeros de rodaje y más alejadas. Era una pena que Artie no hubiese podido dirigir esa película también porque lo echaban de menos, como amigo y como director. Cuando por fin vieron en el calendario que en dos días regresaban a grabar las escenas finales en los platós de Los Ángeles no podías creérselo, quizás el cálido ambiente de LA relajara su situación personal.


Esta vez no les hice esperar! Aquí tienen un nuevo capítulo con un poquito de acción... era normal que pasara algo así, al fin y al cabo no somos de piedras y lo celos pesan mucho si no sabes controlarlos!

Nos vemos pronto con las chicas ya en LA ;)

Un saludo!