Un par de semanas completamente dedicadas en la ciudad el sol y fueron libres. La película acaba de terminar de rodarse y ya había promoción y carteles por todos sitios, la gente había respondido muy bien a la primera parte y ahora no podían esperar a la siguiente. Su relación no solo se había vuelto más tensa ahora que estaban en los Ángeles sino que además estaban mas distanciadas si era posible estar más distanciadas aún estando juntas. Quinn se había quedado algunas noches en su casa propia cuando se canso de dormir en la habitación de invitados de casa de Rachel para huir de otra nueva pelea. Por alguna razón ninguna cedía por lo que sus pocas conversaciones terminaban en callejones sin salida o de nuevo en peleas. Tanto Rachel como Quinn habían mantenido aquella pelea en secreto, ninguno de sus amigos sabía de lo que estaban pasando y lo cierto era que ninguna quería contarlo porque no querían escuchar quien tenía la razón en todo aquello. Por ello cuando Santana las llamó para pasar el día juntas en casa no pudieron rechazarlo.

-¿Que pensáis hacer estas vacaciones?- preguntó la latina.

-No se, no lo habíamos hablado aun- dijo Rachel encogiéndose de hombros.

-¿Aún pretendes que pasemos las vacaciones juntas?- preguntó Quinn casi sin poder contenerse.

-Quinn- advirtió Rachel para que Quinn recordara la presencia de su amiga.

-No, es solo que me sorprende teniendo en cuenta que llevamos un mes peleadas y durmiendo en sofás o en casas diferentes- le recordó Quinn.

-¿Cómo? ¿Qué ha pasado?- preguntó Santana pero ninguna respondió a aquella pregunta- Debería irme.

-No te preocupes, ya me voy yo, parece que es lo que ella quiere- dijo Rachel levantándose del sofá y huyendo al jardín trasero.

-¿De qué iba eso?- preguntó Santana mirando a Quinn.

-Estamos teniendo problemas- dijo la rubia que no quería ser más específica.

-Venga ya Quinn- protestó la latina.

-Santana creo que deberías irte- aconsejó Quinn que no quería seguir enfadándose.

-Voy a despedirme de Rachel- dijo la latina saliendo al jardín a buscar a su amiga-¿A qué ha venido eso?

-Peleas de pareja- respondió Rachel sin más.

-Parece un poco mas complicado que eso- dijo la latina.

-No me apetece hablar de eso ni saber la opinión de los demás- dijo Rachel dejando clara su opinión.

-Esta bien, solo quería ayudar- dijo la latina confusa por todo aquello.

-Este es nuestra batalla de egos- dijo Rachel seriamente -Ya veremos quien gana.

-Ten cuidado, en la guerra muere gente- advirtió su amiga.

-Díselo a ella- protestó la morena.

La latina salió por donde había venido, pasando por delante de Quinn que seguía de morros en el sofá con los brazos cruzados. Rachel dio un par de vueltas en el jardín intentando relajarse, Leo se acercó a ella con la pelota e intentó distraerse pero necesitaba desahogarse y no iba a contenerse más. Entró y fue directa hacia la rubia.

-¿Sabes qué?- dijo para captar la atención de Quinn que la miró confusa- yo estaré siendo orgullosa y celosa pero tú… tú estás siendo una infantil.

-No empecemos- dijo la rubia poniéndose frente a ella.

-Empezaré lo que quiera- la retó Rachel provocando una mirada de odio en Quinn- estás siendo infantil y orgullosa, atacándome delante de los actores, diciendo cosas delante de Santana solo para que salte y te ataque y una vez más sea yo la mala de toda esta película.

-No lo he hecho por eso- se defendió Quinn.

-¿Entonces?- le preguntó Rachel curiosa.

-Lo he hecho porque sigo molesta contigo- respondió la rubia- porque estoy cansada de dormir en otras camas, porque no puedo seguir conteniendo más las cosas que pienso sobre todo esto.

-Yo también estoy cansada de todo esto- se defendió Rachel- pero con tu actitud tampoco vamos a ningún lado.

-¿Y con la tuya sí?- ironizó Quinn cruzándose de brazos.

-He cometido errores y tengo mis fallos pero tu también los tienes Quinn, en eso consiste eso de estar juntas, en superarlo juntas, no en echarlo en cara cada cinco minutos- le reprochó la morena.

-¿Entonces esa es la actitud que tengo que tener para arreglar esto no?- siguió ironizando Quinn.

-No sé ni que pretendo diciendo esto porque cada vez que hablamos acabamos así- dijo Rachel antes de darse por vencida y marcharse a su habitación.

Aquella pelea fue la que provocó que Quinn decidiera que necesitaba un descanso de toda aquella tensión y decidiera irse a Nueva York a pasar unos días. La morena no había opuesto resistencia, ni había protestado, si Quinn quería alejarse ella no iba a rogarle que se quedara. Lo único que esperaba era que al menos aquellos días calmaran el ánimo de las dos y se relajaran un poco cuando volvieran a verse. La rubia se había ido a despejararse a Nueva York pero lo cierto era que cuando estaba en el apartamento solo pensaba en Rachel y en sus malditas peleas por lo que intentaba mantenerse entretenida entre Beth, paseos y una cena que tuvo con Kurt una noche.

-¿Vas a contarme ya que pasa?- preguntó el chico.

-¿De qué hablas?- dijo Quinn a la defensiva.

-Estás aquí, en Nueva York, sin Rachel y sin pronunciar su nombre- respondió el chico seriamente.

-Kurt…

-Suéltalo- exigió su amigo.

-Estamos peleadas- soltó por fin la rubia acompañada de un largo suspiro.

-¿Qué ha pasado?- Quinn procedió a resumirle un poco todo lo que había pasado últimamente y como estaban en ese momento-¿y has esperado hasta ahora para contármelo?

-No se lo hemos dicho a nadie Kurt- se defendió la rubia- pero necesitaba salir de LA y despejarme.

-Huir no es la solución- le recordó el chico- deberías saberlo a estas alturas.

-No estoy huyendo- protestó la rubia.

-No es lo que parece- le dijo su amigo- estás aquí, sin ella y sin darle explicaciones ¿verdad?

-Sí- reconoció al rubia suspirando.

-Creo que las dos tenéis que cedes en algún momento y hablar como personas normales, sin gritaros y diciendo lo que sentís pero de buenas maneras- aconsejó su amiga- pediros perdón e intentar poneros en la posición de la otra.

-No sé si será tan fácil- dijo la rubia algo triste.

En el otro lado del país Rachel que llevaba ya varios días sola en Los Ángeles estaba comiendo con Santana. No había visto a su amiga desde el día que había estado en su casa por lo que había dedico quedar con ella y pedirle perdón por aquella situación.

-Siento como nos portamos el otro día, no podemos controlarnos a veces- se disculpó Rachel mientras comían.

-¿Pensáis seguir mucho así?- le preguntó la latina- para no aparecer más por allí.

-Es complicado- dijo la morena antes de explicarle más o menos el motivo de su pelea.

-Pulso de gigantes- se burló Santana.

-No es gracioso- protestó la morena.

-O lo arregláis o lo dejáis- dijo ya más seria la latina- pero no sigas matándoos así, no os queméis de esa forma, ninguna os lo merecéis.

-Es que sentarnos a hablar con como estamos ahora no es fácil- dijo la morena algo triste.

-Mi consejo es que lo hagáis- dijo Santana- y que pase lo que tenga que pasar pero no sigáis torturándoos de esa forma.

-Está bien- aceptó la morena.

Unos días después de aquellas conversaciones la rubia regresaba a Los Ángeles. Le había mandado un mensaje a Rachel para hacérselo saber.

Quinn: vuelvo mañana a Los Ángeles, voy a casa, ¿te importa?

Rachel: esta también es tu casa, esperaré aquí :)

A la rubia le había relajado aquella respuesta, Rachel parecía más relajada y el hecho de que le hubiese dicho que también era su casa volvía a transmitirle ganas de volver. Cuando llegó a casa dejó la maleta en la entrada y encontró a Rachel en la cocina.

-Hola- saludó tímidamente la rubia.

-Hola- respondió Rachel algo tensa- ¿qué tal tu viaje?

-Bien, ya sabes, la ciudad sigue igual, Beth está más alta y Kurt y Blaine tan enamorados como siempre- respondió Quinn con una media sonrisa- ¿y tú aquí?

-Bien, relajada, sin hacer mucho- dijo encogiéndose de hombros.

Quinn asintió con la cabeza y una medio sonrisa antes de ir a dejar la maleta en la habitación. Rachel no parecía seguir hablando y ella tampoco, ya consideraba todo un logro haber pasado cinco minutos abajo sin pelearse así que no se la iba a jugar más y huyó de nuevo de la situación.

-¿Podemos hablar?- dijo la morena entrando en la habitación.

-Mañana me toca a mi el veterinario ya lo sé- respondió Quinn casi sin pensar.

-No era de eso de lo que quería hablar- dijo la actriz captando la atención de la rubia que levantó la cabeza.

-¿De verdad?-preguntó sorprendida -porque creo que es lo único que hemos hablado últimamente.

-Quinn vengo en son de paz- dijo Rachel manteniendo la calma.

-Esta bien- aceptó Quinn dejando las cosas de la maleta a un lado.

-Esto no puede seguir así, estamos destruyéndonos mutuamente por orgullo- dijo Rachel.

-Lo aprendí de ti- atacó Quinn a la defensiva.

-Si este va a ser tu actitud no voy a hablar contigo- dijo Rachel molesta antes de marcharse de la habitación.

Había hecho un gran esfuerzo por calmar su cabeza y todos sus pensamientos antes de ir a hablar con su chica y la rubia no parecía estar por la labor. No estaba dispuesta a tener otra pelea por lo que decidió bajar al salón y poner la televisión para distraerse. No escuchó como Quinn bajaba las escaleras y se ponía frente a ella media hora después.

-Lo siento, te escucho- anunció por fin la rubia que parecía mucho más relajada ahora en su actitud.

-Esto no puede seguir así, no quiero que siga así- dijo Rachel después de un minuto de silencio incómodo -estoy harta de no dormir contigo, de pelearnos cada cinco minutos, de no darte un beso desde hace un mes, no lo soporto mas.

-Yo también- admitió la rubia- odio pasarme el día de mal humor o tensa en mi propia casa.

-No hemos tenido las mejores actitudes- reconoció Rachel.

-¿Que quieres hacer?- preguntó la rubia.

-sSolucionarlo- respondió Rachel como si fuera obvio -pero ya no me acuerdo porque no odiamos tanto ahora.

-Porque no fuiste capaz de soportar un día lo que soporte por meses con Sam- dijo Quinn que no lo dijo atacando sino como un hecho lo más tranquila que podía.

-Y tu volviste a sacar el tema de la primera vez que lo dejamos además de Emily- le devolvió Rachel el golpe de una forma calmada.

-Exacto- afirmó Quinn aceptando el hecho.

-He estado pensando mucho- dijo Rachel volviendo a romper aquel momento e intentando guiar la conversación de la manera correcta -tienes razón, no he tenido paciencia pero ya sabes que soy celosa Quinn.

-¿Y yo no tengo derecho a ser celosa con todo el tema de Sam?- preguntó la rubia ahora sí molesta.

-Si, lo tenias- admitió Rachel dejando a Quinn desarmada al darle la razón.

-¿Por qué todo tiene que ser tan complicado?- preguntó Quinn- te quiero y quiero estar contigo.

-Y yo te quiero y quiero estar contigo- repitió Rachel.

-¿No debería ser suficiente?- preguntó Quinn dejándose caer en el sofá- ¿Por qué tenemos que hacernos daño de esta manera? ¿Por qué dejamos que nos afecte tanto el resto del universo?

-Porque somos humanas y tenemos sentimientos- respondió Rachel sentándose a su lado- a veces incontrolables pero tenemos que aprender a llevarlos mejor.

-Eso intento- dijo la rubia.

-Debí de haber hablado contigo de todo el tema de Emily en lugar de montar aquel numerito o al menos haber intentado llevar mejor la situación, lo siento mucho- dijo Rachel cogiendo su mano lo que sorprendió a Quinn, era el primer contacto de ese tipo que tenían en mucho tiempo.

-Yo no debí seguir hablando con ella después de pelearnos, solo lo hacía porque sabía que te molestaba- se disculpó la rubia- lo siento, me comporté como una niña pequeña en ese aspecto.

-¿Lo hacías para herirme?- preguntó Rachel dolida- yo nunca he hablado con Sam para hacerte daño a ti.

-Lo siento Rachel- repitió de nuevo Quinn- estaba muy enfadada contigo y lo único que hacías era hacer que me enfadara más cada vez que hablábamos… que me vieras hablar con Emily era la única forma que tenía de hacerte rabiar a ti.

-Muy maduro- ironizó Rachel.

-Lo siento Rach, no hice eso bien, no quiero hacerte daño, de verdad- dijo la rubia siendo sincera- me equivoqué en ese aspecto, si hablaba con ella debería haber sido porque quería y no para molestarte.

-Está bien- aceptó pacientemente la morena.

-Los celos pueden destruir a una persona y no quiero que eso nos pase Rachel- dijo por fin la rubia.

-No quiero seguir peleadas, hemos admitido nuestros errores, nos hemos disculpado y ahora podemos intentar tener una vida normal- pidió la morena.

-Claro- aceptó la rubia- me alegra haber hablado de esto.

-Hay algo más que quiero hablar, no quiero dejar nada en el aire- dijo la morena rompiendo el silencio.

-Te escucho- dijo Quinn respirando profundamente.

-Respóndeme a algo y sé sincera- la rubia asintió con la cabeza- cuando me echaste en cara, una vez más, haberme marchado a LA la primera vez… ¿lo hiciste para hacerme daño también o porque aún no me lo has perdonado?

-Yo…

-Quinn, necesito una respuesta-pidió la morena antes de explicar su exigencia -no puedo seguir luchando con el fantasma del pasado, si no me has perdonado eso aún no sé a donde va esto.

-Lo hice para hacerte rabiar- admitió la rubia agachando la cabeza claramente avergonzada por esa actitud -te perdoné hace mucho, dejamos eso atrás, hace tiempo que me ganaste de nuevo y puede parecer una locura pero a veces pienso que si hubiésemos seguido juntas en aquella época, si te hubieses quedado, lo nuestro no habría terminado bien pero nos reencontramos siendo personas adultas, más maduras… y creo que hemos conseguido llegar a un punto de relación bastante bueno y estable.

-No sé que hubiese pasado sí me hubiese quedado lo único que me importa es que quiero que esto funcione de verdad, que ahora estamos juntas y que estoy harta de pelearnos como dos niñas pequeñas- confesó la morena acercándose a ella y levantando su cabeza para mirarla.

-No debí sacar el tema del pasado, fue un golpe bajo, lo siento- se disculpó la rubia mirándola a los ojos.

-Lo acepto- dijo la morena.

-Creo que hay algo más de lo que tenemos que hablar, ya que estamos siendo sinceras- dijo Quinn cuando vio a Rachel levantarse del sofá.

-Adelante- dijo la morena.

-Las dos… hemos hablado sobre la pelea en sí que tuvimos pero las dos estamos evitando el tema por el que empezó la pelea- dijo Quinn algo nerviosa.

-Sam y Emily- soltó Rachel volviendo a tensarse por aquellos nombres que sabía lo que provocaban cuando salían en una conversación.

-Cuando la película se acabe Emily no estará en mi vida, no es mi amiga, no tendrás que verla hasta la próxima película y después de eso se acabó para siempre- hizo una pausa buscando las palabras adecuadas para decir lo que tenía en mente -Sam… Sam es amigo de nuestro amigos, sale con una de tus mejores amigas y era tu mejor amigo con el que… ya sabes… no voy a entrar en eso-dijo sacudiendo la cabeza, ni siquiera le gustaba pronunciar aquellas palabras -voy a tener que verlo sí o sí, si encima es tu amigo tendré que ver a diario a esa persona que estuvo con mi chica dos años, después de haberme pedido a mí en el instituto que nos casáramos- Quinn se quedó callada pero Rachel no respondía, simplemente parecía pensar o esperar que la rubia dijera algo más- necesito que me entiendas Rachel, sino lo hace vamos a tener la misma pelea una y otra vez.

-Quieres que me ponga en tu lugar- dijo la morena y la rubia asintió con la cabeza- quieres saber si aguantaría a Emily en tu vida a diario, si aguantaría quedarme en casa mientras vas a tomar un café con ella, o yendo a su casa a una fiesta de amigos- la rubia la miraba atentamente mientras Rachel seguía hablando- quieres saber si aguantaría eso y lo cierto es que no lo haría. No podría. Sería superior a mí y no es porque no confíe en ti porque créeme que lo hago, es solo que no podría, sería raro, incómodo y no podría, es lo único que sé.

-¿Entiendes ahora como me siento con Sam?- preguntó la morena con una voz suave.

-Siento que haya tenido que pasar todo esto para entender por lo que has pasado y lo que has aguantado Quinn- confesó Rachel sonrojada por como se sentía -debería haber tenido más cabeza y haber sido más madura con este tema antes ya sabes que a veces me cuesta un poco

-Ha sido duro pero me alegra que por fin estemos de acuerdo con este tema por igual, sin forzarnos a hacer cosas que no queramos- dijo la rubia con una medio sonrisa, la primera en toda la tarde.

-No quiero perderte Quinn- dijo Rachel cogiendo la mano de su novia una vez más.

-Ni yo a ti Rach- respondió la rubia dulcemente.

-Emily estará en la tercera película- dijo Rachel volviendo a sacar el tema.

-¿Tendremos problemas?- preguntó algo temerosa.

-Seré una persona educada que la respetará y la aguantará el tiempo que dure la película a diario- dijo Rachel lo más calmada que pudo intentando ser una persona racional.

-Me parece bien- aceptó la rubia.

-Sam también aparecerá en nuestra vida- le recordó la morena que se apresuró a seguir hablando antes de que su chica se molestara -no por mi parte, entiendo lo que significa para ti y no puedo ser su amiga, tenías razón todo este tiempo, no es justo para ti que lo sea pero soy amiga de Kitty y el es amigo de Britt y San lo que implica que lo tendremos que ver…

-Y yo seré educada y lo saludaré y estaré a tu lado pero no me pidas que vaya a tomar un café con él ni esas cosas- respondió Quinn.

-Me parece que nos vamos entendiendo- dijo la morena más alegre de lo que había estado en las últimas semanas, sentía que por fin se estaba quitando un peso de encima.

-Solo nos ha costado un mes de peleas y casi tres años de relación- bromeó Quinn para terminar de relajar el ambiente entre ellas.

-No sabes lo bien que sienta esto- admitió Rachel contagiada por las bromas de su chica -estaba tan cansada de estar enfadad.

-Te he echado de menos- dijo Quinn ya más seria mirándola a los ojos.

-Y yo a ti- correspondió Rachel antes de inclinarse y darle un beso.

-Y eso también lo había echado mucho de menos- dijo la rubia cuando su chica por fin la dejó respirar.

-Te quiero- dijo Rachel dándole otro beso- prométeme que no vas a estar sin besarme tanto tiempo, prométeme que no vas a estar sin besarme un día.

-Te lo prometo- prometió la rubia- a no ser que estemos en ciudades diferentes por temas de trabajo porque aún no sé teletransportarme.

-Trato hecho- aceptó Rachel riendo por el comentario de su chica.

-Prométeme que no vamos a dejar que nuestro orgullo y nuestro ego nos vuelva a afectar de esta forma- dijo la rubia volviendo a ponerse seria.

-Lo prometo- dijo Rachel rápidamente- me gustaba más cuando hablamos todo lo que nos molesta, es más sano que esto.

-Lo sé- admitió Quinn- así volveremos a hacerlo a partir de ahora.

-Digamos entonces que nos perdonamos por nuestras actitudes egoístas, orgullosas, por nuestros celos, nuestra cabezonería, actitudes infantiles y daños que nos hayamos hecho en el último mes- dijo la morena en conclusión.

-Exacto- dijo Quinn riendo- olvida este mes, ha sido una auténtica pesadilla.

-Me parece justo- aceptó la morena.

-Es más, tengo una idea mejor- dijo Quinn con una sonrisa en su rostro.

-¿Qué estás tramando?- preguntó Rachel curiosa.

-Ven- dijo la rubia tirando de su mano para acercarla a ella- voy a hacer que olvides este mes completamente.

-Esa idea me gusta más- consiguió decir Rachel mientras la rubia besaba su cuello, sin duda Quinn era la única capaz de hacerle olvidar de esa forma.


Aquí les dejo un nuevo capítulo! Les ha costado un poquito darse cuenta de las cosas...

Volveré pronto! Ya estoy trabajando en el siguiente =)