-Mucho has tardado en tumbarte ahí a tostarte- dijo la rubia cuando salió al jardín y vio a Rachel tomando el sol.

-Me he quedado blanca con tanto rodaje, déjame que coja color- se defendió riendo Rachel.

-Vas a ser la única morena en la cena de Navidad- se burló Quinn.

-Hablando de eso, ¿hemos decidido que vamos a hacer en Navidad?- preguntó la morena girándose hacia ella.

-No- respondió la rubia- voy a por mi móvil y el bikini y lo hablamos.

-No tardes- dijo la morena dándole un dulce beso.

La morena se levantó y colocó una toalla y una almohada en la tumbona que había a su lado para cuando su chica llegara. Se puso las gafas de sol y se tumbó a esperarla completamente relajada, sin esperar la voz rota de Quinn unos minutos después nada más salir por la puerta trasera.

-Oh dios mío Rachel- dijo la rubia cuando salió al jardín con su móvil en la mano.

-¿Qué pasa?-preguntó la morena confusa.

-Oh dios mío Rachel- repitió de nuevo sin levantar la vista.

-¿Qué pasa Quinn?- preguntó ahora más preocupada Rachel.

-Oh dios- dijo de nuevo sin encontrar las palabras adecuadas.

-Quinn para, tranquilízate y articula una frase con sentido- pidió la morena cogiendo su mano.

-Han salido las nominaciones- dijo por fin cuando consiguió respirar -estoy nominada como mejor actriz en diez premios diferentes entre ellos un Oscars Rachel, un Oscars.

-Oh dios mío- dijo Rachel dando un salto de emoción.

-No me lo creo- dijo Quinn llevándose las manos a la cara.

-Es increíble- dijo Rachel abrazándola -te lo mereces muchísimo.

-Es… es… nunca pensé…- intentaba articular una frase con sentido pero simplemente no podía.

-Te lo mereces- repitió de nuevo- vas a ganar porque eres la mejor actriz que he visto en mucho tiempo Quinn, cree en ti como yo lo hago.

-Gracias amor- dijo la rubia dándole un beso.

-No me puedo creer que no nos acordáramos que hoy eran las nominaciones- dijo la morena.

-El rodaje ha sido una locura, y nuestra pelea nos ha tenido un poco desconectadas... es normal- dijo Quinn quitándole importancia- voy a llamar a mi madre, me muero por contárselo, vuelvo ahora ¿vale?

-Corre, llama a quien quieras- dijo la morena riendo y viendo como su chica se marchaba corriendo al interior de la casa.

Las nominaciones que había recibido Quinn no era por la película que había grabado con Rachel sino por la que se había estrenado unos meses atrás basada en otro libro. Lo cierto es que había sido todo un éxito y en general la película había recibido muy buenas críticas y nominaciones pero sobre todo habían colocado a Quinn en lo alto del cartel de Hollywood. Ahora todos querían trabajar con ella y había recibido muchas ofertas pero la rubia las había pospuesto todas hasta después de terminar el rodaje de la segunda película de la trilogía porque quería estar completamente concentrada. Sin duda Quinn estaba consiguiendo todo lo que quería y Rachel… Rachel seguía siendo Rachel, ya era famosa, no necesitaba un gran proyecto que la lanzara.

Aquella nominaciones les habían hecho pensar en cosas que hasta ahora nunca se les habían pasado por la cabeza como el hecho de que existía la posibilidad de que la rubia habiendo empezado más tarde tuviera mejor aunque diferente carrera que Rachel. Fue algo que inevitablemente salió en una conversación mientras cenaban.

-Hay algo que necesito preguntarte- dijo la rubia seriamente.

-Te escucho- dijo la morena atenta.

-Todo esto de los premios…no va a suponer un problema entre nosotras ¿verdad?- preguntó claramente nerviosa.

-¿De qué hablas?- preguntó confusa Rachel.

-Tú… tú eres Rachel Berry, la destinada a triunfar y yo soy Quinn Fabray la chica que solo quería hacer un par de películas- respondió la actriz.

-¿Qué tiene eso que ver con todo esto amor?- preguntó la morena sin entender nada.

-¿Te ha molestado mis nominaciones?- preguntó siendo por fin directa- porque no quiero que ahora nos peleemos por celos después de las últimas semanas.

-No seas tonta Quinn- dijo Rachel quitándole importancia -te aseguro que no hay nadie más en el mundo que quiera que gane ese premio que no seas tú.

-Es que no quiero que haya competencia entre nosotras sobre quien es mejor actriz o quien se lo merece más- admitió la rubia.

-No tengo duda de que tú eres mejor actriz- dijo pillando desprevenida a Quinn- aunque yo soy mejor cantante.

-Mucho mejor cantante- dijo riendo la rubia alegre de que Rachel se estuviera tomando bien aquello.

-Cada una es buena en sus cosas amor y yo quiero que tú de verdad seas el nuevo icono de Hollywood si se puede, porque eres un gran ejemplo a seguir- dijo al morena.

-Yo quiero que tú ganes un Grammy o un Tony- dijo casi sin pensar Quinn.

-Una relación es compartir lo bueno y lo malo, que tú ganes para mí es ganar también- dijo mientras agarraba su mano dulcemente -quiero decir estoy saliendo con la gran estrella actual de Hollywood, no puedo quejarme ¿no?

-¿Me prometes que no te molesta?- repitió de nuevo Quinn.

-Quinn, no me molesta para nada- respondió la morena volviendo a darle un beso.

Eran tan increíble haber conseguido después de todos sus problemas y peleas de las últimas semanas aquella sintonía y paz con Rachel que a veces se tenía que parar un minuto a pensar que no estaba soñando, que eran capaces de solucionar sus problemas aunque a veces costar. La morena la apoyaba pasara lo que pasara, no competían entre ellas y eso era realmente agradable y sobre todo increíble si tenía en cuenta que hablaban de Rachel que competía hasta por ser la primera en cantar en un karaoke. Estaban tumbadas en el sofá viendo una película después de haber hecho algo deporte aquel domingo cuando la rubia recordó que aún había un tema que las dos estaban obviando.

-Con todo esto de los premios no hemos hablado que vamos a hacer en Navidad- dijo de repente Quinn.

-Cierto, ¿qué quieres hacer?- dijo Rachel prestándole atención a ella y no a la película.

-¿Qué quieres hacer tú?- preguntó la rubia.

-Yo he preguntado antes- protestó la morena cruzándose de brazos.

-No seas infantil- le regañó su chica.

-Quiero estar contigo- dijo encogiéndose de hombros.

-Eso no resuelve nada amor, ya daba por hecho de que la íbamos a pasar juntas- dijo riendo la rubia.

-No sé, no había pensado nada, suelo quedarme por aquí últimamente- dijo sin pensarlo mucho más la cantante.

-Una Navidad tomando el sol sería raro- dijo la rubia sin mirarla.

-Si ya tienes pensado algo solo dilo Quinn- le pidió la cantante.

-Quiero ir a Nueva York- admitió por fin la rubia- no he vuelto a pasar una Navidad allí desde que la pasamos juntas aquel año.

-¿En serio?- preguntó sorprendida.

-Sí, llámame romántica pero mi primera Navidad allí fue contigo y no tenerte cerca no animaba mi espíritu navideño precisamente así que huía a Lima esos días- confesó la chica sonrojada.

-Eres adorable- dijo la morena abrazándola- Nueva York me suena bien, lo que no sé es que pensarán nuestros padres.

-¿Qué has hecho tú con tus padres estos años?- preguntó curiosa Quinn.

-Hemos pasado las navidades aquí o nos hemos ido de viaje- respondió la morena.

-Entonces no creo que les importe venir a Nueva York a pasarlo con nosotras, estoy segura que a mi madre tampoco le importará- explicó la actriz.

-Una cena, en tu ático- dijo la morena.

-Nuestro ático- la corrigió rápidamente Quinn, hacía tiempo que el apartamento que tenía en Nueva York lo consideraba de ambas al igual que ahora vivían en la que era la antigua casa de Rachel.

-Nuestro ático con nuestros padres, como una gran familia feliz- dijo riendo Rachel.

-Una gran familia feliz- repitió Quinn- algún día seguro que será más grande.

-Parece que alguien tiene muy claro ciertas cosas- bromeó la morena ilusionada por el pensamiento de una mini Quinn abriendo regalos en plena Navidad.

-Ya hablaremos de eso- dijo completamente sonrojada la rubia- tenemos tiempo por delante, ahora intentemos solucionar nuestros planes de navidad.

-Está bien- aceptó la morena.

-Y en fin de año que nuestros padres ya se habrán ido podemos hacer una gran fiesta con nuestros amigos- sugirió la rubia.

-Para no saber que hacer en Navidades lo tienes todo muy bien pensado- se burló su chica.

-Es que no sabía que querías tú- protestó la rubia para defenderse.

-Me parecen unos grandes planes- dijo sonriendo la morena- acepto todos, sobre todo esa gran fiesta, ¿puede ser de disfraces?

-¿En serio?- preguntó riendo.

-Venga, vamos a hacerla algo divertida- dijo infantilmente la morena.

-Llama a tus padres y yo a mi madre, si aceptan hablamos con nuestros amigos y ya decidimos que hacer- dijo la rubia levantándose para buscar su teléfono.

-Agua fiestas- le gritó Rachel en la distancia.

-Lo soy, pero te encanta- dijo con una sonrisa de orgullo en el rostro Quinn.

Un par de días después Santana y Britt fueron a casa a comer con ellas y pasar un rato en la piscina mientras cotilleaban, hacía mucho que no tenían una tarde de esas y era agradable ponerse al día de la forma adecuada.

-Quinn he leído hoy que el musical de Blaine acaba en breve- dijo Britt mirando a la rubia.

-Así es- afirmó la rubia.

-¿Y qué van a hacer ahora? ¿Se van a quedar en Nueva York?- preguntó la bailarina.

-Llevo tiempo intentando convencer a Kurt de que se venga y la excusa siempre es que Blaine trabajaba. explicó la rubia- lo mismo ahora si que consigo que venga.

-Oh dios, sería tan genial tenerlos por aquí y salir todos juntos- dijo emocionada la bailarina.

-Lo cierto es que sería divertido- admitió Rachel.

-Luego voy a llamarle y sacaré el tema sutilmente- dijo riendo la rubia.

-Siento interrumpir el momento cotilleo pero ya que me has ignorado cuando te lo he preguntado por mensajes voy a hacerlo ahora que no puedes huir- anunció Santana mirando directamente a Rachel- ¿Cuál es o quieres que sea el siguiente paso?

-¿Qué quieres decir?- preguntó Quinn mirando a su chica.

-Desde que os fuisteis a Nueva Zelanda llevo intentando que tu querida chica me diga que quiere hacer ahora con su carrera para barajar las ofertas- explicó la morena.

-No sé Santana… no tengo ganas de hablar de eso- dijo la cantante quitándole importancia.

-¿Estás bien?- preguntó Quinn preocupada por ella.

-Quieren que hagas un piloto de una nueva serie de miedo, drama, y serías la protagonista, hay varios proyectos de películas, quizás un segundo disco- enumeró la latina- pero si no me dices que quieres no puedo hacer nada, mi mesa es un caos de papeles por tu culpa.

-Perdona por ser la culpable de tu desorden- dijo irónicamente la morena.

-No os peleis por tonterías- interrumpió Britt.

-¿De verdad no has pensado nada?- preguntó la latina aún incrédula- ¿desde cuando no tienes planeado el siguiente paso?

-Yo…- Rachel miró a Quinn y se quedó callada.

-¿Qué te pasa Rach?- preguntó la rubia dulcemente.

-Nada es solo que… todo esto ha sido muy intenso, entre el tiempo en Broadway, la serie, las películas, el disco… he estado trabajando 15 horas al día durante los últimos siete años- dijo alternando la vista entre las tres chicas que tenía delante- había pensado parar un poco de todo esto, ahora viene la navidad y la temporada de premios y eventos… no sé… lo único que necesito es descansar un poco, una vida más relajada unos meses.

-Guau… ¿por qué no me habías dicho nada?- preguntó la rubia mirándola y cogiendo su mano dulcemente.

-¿Y a mí?- interrumpió Santana.

-No sé, quedarme quieta es muy poco yo… hasta a mí me cuesta asimilar que es lo que necesito- explicó la morena.

-¿Es lo que necesitas o es lo que quieres?- preguntó Quinn que la conocía muy bien- porque son dos cosas distintas.

-Es lo que quiero- respondió Rachel segura- quiero descansar, estar aquí cuando tú vengas de grabar y tener tiempo para mí y para las dos.

-Sí es lo que quieres yo te apoyo, ya lo sabes- dijo dulcemente la rubia a su lado.

-Vaya… esto es realmente sorprendente- dijo Santana asimilando aquello- parece que voy a tener unos días más relajados en la oficina.

-Y yo voy a tener alguien con quien pasar más tiempos- dijo Britt emocionada.

La tarde siguió entre bromas y cotilleos hasta que cuando llego la noche se quedaron solas. Rachel preparó la cena y cuando terminaron se tumbaron a ver una película. Sin embargo había algo tenso entre ellas y Quinn lo iba a solucionar rápidamente.

-¿Por qué no me habías dicho a mí lo de que querías un descanso?- preguntó la rubia cuando a la noche estuvieron solas.

-No sé Quinn, no quería darle más importancia- dijo la morena sin mirarla.

-No te he preguntado antes porque estábamos con las chicas pero te conozco, sé que pasa algo más- dijo la rubia poniéndose seria.

-Es solo que no he tenido muy claro que hacer ahora- dijo suspirando y poniéndose frente a su chica- se que lo que voy a decirte va a sonar como una tontería pero es como me siento.

-Adelante, lo que sientas nunca será una tontería- dijo la rubia animándola.

-Desde que te nominaron a los premios he estado pensando… Ese ha sido tu sueño durante mucho tiempo, actuar, ser reconocida por ello, lograr ser la mejor, desafiarte a ti misma con el próximo proyecto- la rubia asintió con la cabeza mientras escuchaba atenta- mi sueño desde que tengo uso de razón fue estar sobre un escenario, hasta que tuviera 70 años y tuvieran que jubilarme por obligación- aquello hizo reír a la rubia- ganar un Tony o dos o los que fueran como mérito por mis actuaciones, quizás dirigir un musical… siempre fue ese pero con todo esto de la serie y la ambición me desvié- admitió algo sonrojada- adoro lo que he hecho y adoro la serie de verdad, no pienses que ha sido una obligación porque realmente me ha encantado la experiencia, los premios y todo eso-dijo la morena antes de seguir -y adoro grabar las películas contigo, adoro la pasión que tiene la gente por ellas y sobre todo que nos unieran de nuevo. Adoro mi disco, y todo los sentimientos que he mostrado con el, me encanta que fuera numero 1, fue una experiencia increíble. Todo esto ha sido un sueño para mí, y agradezco todo lo que me ha pasado y todo lo que he conseguido sería una mentira decir que no lo hago pero no fue con lo que soñé durante 18 años.

-Broadway lo fue- dijo la rubia entendiendo lo que decía su chica.

-Por eso últimamente he estado pensando mucho y no quería decir nada porque no tengo nada claro amor- confesó por fin.

-¿Quieres… quieres volver a Broadway?- preguntó Quinn confusa.

-Sí, no, no lo sé Quinn- respondió dudosa Rachel- Broadway está en Nueva York y tú estás aquí con todo el tema del cine y ya sabemos lo que les pasa a las relaciones a distancia pero no quiero irme y pedirte que venga conmigo.

-¿Entonces te vas a quedar solo por mí? No quiero que hagas eso si voy a arruinar tu sueño y echaremos en cara- protestó Quinn.

-Ves, por eso no quería decir nada- dijo la morena- no es algo que tenga decidido así que no tenía sentido hablarlo, no quiero más peleas.

-Claro que tiene sentido Rachel, afecta a nuestro futuro-la corrigió la rubia acercándose a ella.

-Mira Quinn hace un mes estábamos hablando que no sabíamos donde íbamos a terminar y que quizás viviéramos en Chicago y luego estuvimos peleadas- le recordó Rachel- no sé donde acabaremos... aquí, allí o quizás volvamos a Nueva York, a ti te encanta, quien sabe.

-Lo sé y sé que dije que no sabía que nos deparaba el futuro pero si Broadway es parte de tu futuro deberíamos hablarlo- dijo Quinn muy calmada- si te cogen ahora para un musical nuevo sabes que pueden pasar hasta dos años hasta que llegue realmente a Nueva York.

-Que bien te enseñé- dijo Rachel orgullosa porque Quinn supiera esas cosas.

-Así que ahora haz lo que te apetezca, disfruta del descanso y si en medio te apetece hacer otro disco, hazlo o graba un película, o no hagas nada en un año, lo que tú quieras, yo te apoyaré, si cuando llegue el momento Broadway es definitivo y quieres irte lo hablaremos como pareja, de verdad- prometió Quinn cogiendo su mano.

-A veces me preocupa que me conozcas mejor que yo a mí misma- dijo Rachel suspirando.

-Prométeme que hablaras conmigo cada vez que algo de esto te ronde la cabeza- pidió la rubia.

-Te lo prometo- dijo Rachel- es solo que era un tema complicado y no sabía como abordarlo.

-Está bien, no pasa nada- dijo Quinn dándole un rápido beso.

-Ahora solo quiero descansar, estar contigo, las navidades e ir a todos tus premios- dijo Rachel sonriendo- ya habrá tiempo de pensar que me apetece.

-Me parece un buen plan- dijo la rubia volviendo a tumbarse junto a ella.

-Te quiero Quinn, con locura- dijo antes de dejar un tierno beso en su cabeza y notar como Quinn la abrazaba lo más fuerte que podía.

Cuando hablaban las cosas se sentían bien, era la razón por la que su relación volvía a la normalidad, porque habían conseguido alcanzar un nivel de comprensión y sinceridad no existente en ellas las últimas veces que lo habían intentado. Unos días después, con la navidad a la vuelta de la esquina y los billetes de avión ya comprados para marcharse a Nueva York, Rachel decidió sentarse a hacer la lista de invitados de la fiesta de fin de año.

-Rachel esta lista de invitados se nos está yendo de las manos- dijo la rubia cuando vio cuantos nombres estaban en aquel folio.

-Lo sé, lo sé- admitió Rachel.

-Se suponía que iban a ser solo unos pocos- le recordó su chica.

-Y así empezó, ya sabes, Santana y Britt, Kurt y Blaine, Mercedes y su novio, los chicos de la película, los chicos de tu película, algunos cantantes- enumeró la morena a la que claramente le faltaban dedos para aquella lista.

-¿Todos confirmados?- preguntó confusa la rubia.

-La mayoría- respondió Rachel.

-Está bien, nuestro piso va a ser una locura cuando nos levantemos a la mañana siguiente- dijo suspirando la rubia.

-No pienses en eso- dijo la morena para animarla- ya que nos tocará recoger a la mañana siguiente lo mínimo que podemos hacer es pedirle que se disfracen o algo.

-¿En serio?- preguntó riendo Quinn- se te ha metido en la cabeza lo de la fiesta de disfraces y no vas a parar hasta que lo consigas.

-Es que ya he pensado nuestro disfraz, no me culpes- se defendió la morena.

-¿Qué has pensado?- quiso saber curiosa la rubia.

-A ver si lo adivinas- propuso la morena- es un musical.

-Oh no Rach, te adoro pero no quiero pasarme toda la noche respondiendo preguntas sobre quienes vamos todo el rato ni tener que dar una gran explicación sobre que musical es cuando la gente diga que no sabe cual es- dijo infinitamente la rubia cruzándose de brazos.

-¿Puedes intentar adivinarlo antes de quejarte tanto?- pidió Rachel algo molesta por aquella protesta.

-Está bien- aceptó a regañadientes la rubia.

-Es un musical- repitió y Quinn asintió con la cabeza- te encanta y lo hicieron en el Glee Club.

-Sigues describiendo la mitad de Broadway amor- le recordó la actriz.

-Que simpática- ironizó la morena- vas a tener que vestirte de cuero.

-Espera, espera, ¿Grease?- preguntó ahora más emocionada.

-Exacto- afirmó Rachel orgullosa de su chica.

-Oh dios, ya lo veo, unos legins y una chaqueta de cuero y un pañuelo rojo en el cuello para completar- dijo la rubia sin borrar su sonrisa antes de caer- espera, espera si yo soy ella, tú eres John Travolta?

-No, yo no voy a de Grease- dijo la morena.

-Espera, ¿no has dicho que sabías nuestros disfraces?- preguntó completamente confusa Quinn.

-Sí, tú iras de Grease y yo de Caperucita roja- anunció la morena.

-¿No tenemos disfraces de pareja?- preguntó algo apenada.

-No me hace falta tener un disfraz de pareja para que todos sepan que eres mi chica- dijo riendo la morena.

-¿Y por qué has elegido entonces esos disfraces?- preguntó extrañada.

-Porque me muero por verte enfundada en cuero- le susurró a su oído.

-¿Y yo que gano de ti si vas de Caperucita?- preguntó la rubia

-Créeme que la Caperucita que tengo pensada no es la que tú tienes en mente- se burló la morena.

-Espera, espera, ¿no me vas a decir más?- preguntó la rubia intrigada.

-Lo verás el día de fin de año- se burló la chica.

-Rachel- protestó pero ya era tarde, su chica la había dejado sola en aquella habitación.


Siento haber tardado tanto ha sido una semana realmente estresante! Pero les prometo más capítulos estos días ;)

Un saludo =)