Capítulo 3: ¿Buenas? & Malas

La desesperación se hizo presente, mi pecho subía y bajaba rápidamente tratando de enviar aire a mis pulmones fallidamente, mis ojos comenzaron a escocer por las lágrimas amenazantes por salir. Sentí un terror como nunca antes lo había sentido, y lo que me temía paso, Sakura se lanzo de la ventana. Sentí un grito arder por toda mi garganta de camino hacia el exterior, y no recuerdo en que momento sale por encima del limite y resbale por el suelo hasta atrapar el cuerpo malherido de Sakura. Casi al instante vi como los para médicos se nos acercaban apresurados, cargaban a Sakura en un camilla y yo los seguía hacia la ambulancia.

Cuando la ambulancia se puso en marcha, saque mi celular y llame a Naruto

-Naruto...-dije cansado

-¿que sucede?-dijo el alarmado -estoy de camino

-están llevando a Sakura y a mi al hospital, te lo explico allí, pero mi auto esta todavía en aquel lugar, ve a buscarlo-le indique

-esta bien-dijo el un poco más relajado pero no lo suficiente.

Colgué el teléfono y lo volví a guardar en mi bolsillo, los para médicos estaban realizándole los procedimientos a Sakura que parecía un cadáver a pesar de que aun respiraba, tenía ganas de llorar a todo pulmón pero no me podía derrumbar allí delante de aquellas personas

-se encuentra bien señor-me pregunto una mujer

La mire a ella y fui consciente de un fuerte dolor en mis piernas, manos y espalda, en mi pantalón se podía apreciar una mancha de sangre, pero si hasta ahora lo había ignorado seguiría así por un rato

-si estoy mejor que ella-dije -puedo aguantar-

El olor del hospital me era insoportable, hace un rato me habían tratado los raspones que me había echo al atrapar a Sakura deslizándome por el suelo, mas, no había tenido noticias de ella, Naruto había llegado hace un rato y se encontraba dando vueltas por el pasillo como un maníaco, yo están sentado frente a él. Una enfermera se nos acerco y pregunto

-¿ustedes son la familia de la chica de pelo rosa?-

Naruto y yo asentimos, sabíamos que si hablábamos lo más que saldría de nuestra garganta serian sollozos y gritos de angustia. La enferma nos condujo hasta una habitación.

-pueden pasar, pero tengan cuidado la paciente no se puede alterar-nos advirtió la enfermera y dejo que Naruto y yo pasáramos a la habitación.

Sakura estaba vuelta una momia, en la cama, mirando fijamente el techo, quien la viera pensaría que ya es un cadáver, solo que respira, lentamente, pero, respira. No se cuando Naruto le comienza a hablar, solo se que estaba tan sumergido en mis propios pensamientos, que solo lo escuche decir que saldría no se a que, no lo recuerdo, no me interesa. Sakura aun esta mirando al techo como si fuera la cosa más interesante del mundo, yo estoy a una buena distancia de ella, pero mis pies parecen tener vida propia y se acercan, ella no despegó la mirada ni un momento del techo cuando Naruto le hablaba, pero cuando me acerque fijo su mirada en mi. Me miro de arriba hacia abajo y de abajo a arriba, viendo hasta mi alma si es posible y me sentí inferior e impotente, por no poder protegerla, de no poder ser lo suficientemente bueno para ella.

-Sa..su...ke-estas palabras arrastradas y dificultosas hacen que salga de mis pensamientos

Mi mirada se encuentra con sus ojos jade que están vidriosos, cansados... Y la vista se me empaña por las lagrimas y lloró, ella alcanza mi mano con la de ella, tan frágil, tan delicada y pienso que si aplico un poco más de fuerza de la que aplico para mantenerla unida a la mía podría quebrarla, romperla...

Y la Sakura que esta frente a mi se vuelve la niña de que me enamore, y la escena cambia a un día de hospital parecido. Y mi boca se abre involuntariamente y balbuceo

-Sas...uk...e-vuelve a decir mi nombre arrastrando las letras con esfuerzo

-lo siento...-digo entre sollozos

Y me arrepiento, me arrepiento y maldigo mi suerte y existencia.

Y vuelvo a sentirme un niño ante sus pies, aquel niño que le pedía se rendiera y que ella reprochaba por ser pesimista

-lo siento...-